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lunes, 16 de mayo de 2011

LOS CHICOS DEL OTRO LADO

En noviembre de 2008 nace el fanzine Al Otro Lado del Espejo con la pretensión de ocupar un hueco inexplicable en el panorama editorial español: ser la primera y única revista dedicada exclusivamente a la narración breve. Gsús Bonilla, ánima de la revista, cuenta muy bien cómo surgió la idea y la gente que participó activamente para hacer realidad un sueño en el prólogo de ésta antología. La asociación cultural sin ánimo de lucro La Vida Rima anticipa el primer dinero y apadrina el proyecto. Surge así una revista que se edita tanto en formato digital como en el tradicional soporte impreso en papel. En formato digital es totalmente gratuita y ha tenido cientos de miles de descargas en sus seis números de vida. La revista impresa cuesta cinco euros. Se imprimen los números suficientes para regalar a los colaboradores y asegurar la próxima impresión. Nadie gana ni un euro con ella. Por si fuera poco esta concepción no mercantilista de la edición, la filosofía de la revista es dar a conocer a autores noveles que a juicio de los miembros del consejo editorial merecen la pena ser leídos. Para ello los arropan de autores más consagrados, les otorgan el valor añadido de unas ilustraciones realizadas por dibujantes de primer nivel y una maquetación cautivadora. Pero, como buenos cuentistas, tienen un espíritu inquieto que les hace arañar la ficción breve, buscando nuevos caminos como son esos cuentos en dos lenguas, o los relatos gráficos o las imágenes-fotografías que por si mismas ofrecen un cuento completo.

Alternatividad, independencia, creatividad y futuro son sus 4 pilares fundamentales.

Talía y Daniel forman Ediciones Escalera más o menos por la misma época (quizá unos meses antes) y coinciden en esos cuatro pilares como sustento de su editorial. No es extraño pues que sus caminos se cruzasen y surgiese este libro.

Narrando contracorriente es una antología en la que cincuenta autores ofrecen un cuento. Siguiendo la filosofía de la revista, algunos de ellos pueden resultar desconocidos y son arropados por autores consagrados. El primero de los cuentos es un relato-ilustración que marca la distancia: el de la portada, de Dabiz del Reino. La mixtura de estilos y propuestas enriquece la antología. Las aportaciones de los cuentistas “de élite” (hay varios ganadores y finalistas del Premio Setenil, considerado el premio de los premios en esto de la literatura breve en castellano) son peticiones expresas del equipo redactor de la revista Al Otro Lado del Espejo, como el primer cuento escrito por Óscar Esquivias, o el antiguo (y siempre vigente) puzzle de Hipólito G. Navarro, o el relato-saudade de Fernando Clemot. Junto a ellos, la innovación, los relatos extraídos de la realidad y convertidos en ficción por Lorenzo Silva, la cara B de un clásico a cargo de Carlos Salem o las inquietudes de Marta Sanz con forma de postal. Destacan también dos perlas de lo breve, el cuento de Marcelo Luján, uno de los mayores exponentes del cuento en castellano de la actualidad y la última propuesta breve de Luis Miguel Rabanal.

Junto a ellos cuatro de los máximos componentes de “los chicos del otro lado”, el movimiento literario (no sólo narrativo) que por su independencia, compromiso y personalidad, más influencia formal e ideológica tendrá en las próximas generaciones de escritores. Me refiero a José Ángel Barrueco, David González, Patxi Irurzun y Vicente Muñoz Álvarez, quienes escriben sin perder nunca de vista la cara al mundo que los rodea, su propia realidad. Los editores, Talía y Daniel, forman parte también de esta generación de irreductibles, y se atisban nuevos integrantes asentados como Ana Pérez Cañamares, Xen Rabanal, Inma Luna, o próximos a ellos como Domingo López, Mario Crespo, Pepe Pereza o David Refoyo.

Pero la virtud de toda antología es descubrir al lector autores a los que conocer, a los que buscar en librerías y seguir. Se apuntan aquí muchas posibilidades de futuro inmediato vistas la calidad de sus textos, como Lola B. Gallardo, Antonio Bordón, Manu Espada, Carlos Frühbeck, Luis Morales, José Naveiras, Susana Obrero, Olaia Pazos, Andrés Portillo, Miguel Ángel Martín... Destaca la publicación por primera vez de un texto de Batanía, el irreductible poeta neorrabioso, y las ofrendas cuentísticas de los dos editores, Talía y Daniel (magnífica ésta en fondo y forma). Personalmente apuesto por Javier Serrano como uno de los mayores exponentes de lo breve de aquí a unos pocos años y por Sergio C. Fanjul (Txe Peligro) como próximo escritor de culto.

Cincuenta autores, cincuenta historias, cincuenta concepciones de lo breve. Como la verdad de cada uno sólo existe delante de sus ojos, les invito a leer esta antología y sacar sus conclusiones. Lean y hagan sus apuestas.

Al otro lado del espejo. Narrando contracorriente. Ediciones Escalera, 2011

Autores: Nacho Abad + Escandar Algeet + Lola B. Gallardo + José Ángel Barrueco + Batania + Antonio Bordón + Sergio C. Fanjul + Fernando Clemot + Mario Crespo + Iñaki Echarte Vidarte + Oscar Esquivias + Manu Espada + Sonia Fides + Carlos Frühbeck + Hipólito G. Navarro + David González + Esteban Gutiérrez Gómez + Patxi Irurzun + Domingo López + Talía Luís Casado + Marcelo Luján + Inma Luna + Miguel Ángel Martín + Reyes Monje + Luís Morales + Vicente Muñoz Álvarez + Ángel Muñoz (Voltios) + José Naveiras + Susana Obrero + Dani Orviz + Olaia Pazos + Ana Pérez Cañamares + Pepe Pereza + Andrés Portillo + Luís Miguel Rabanal + Alfonso Xen Rabanal + David Refoyo + Markus Renström + Esther Rodríguez Cabrales + Carlos Salem + Mayte Sánchez Sempere + Marta Sanz + Javier Serrano + Lorenzo Silva + María Jesús Silva + Estelle Talavera + Déborah Vukušić + Marian Womack

Esteban Gutiérrez Gómez, del blog El laberinto de Noé.

lunes, 25 de abril de 2011

EL LUNAR


No creáis nunca de entrada en la desgracia de los hombres. Limitaos a preguntarles si aún pueden dormir... En caso de que sí, todo va bien. Con eso basta.

L.F.Céline

Se me han terminado los somníferos. Por eso estoy aquí: sala de espera del ambulatorio, en la Seguridad Social.

No puedo ya dormir sin ellos. Lo intento a menudo, pero no lo consigo. Duermo a lo sumo tres horas y me encuentro, al día siguiente, deprimido y roto... He intentado hacer caso del médico, dormir sin pastillas, tomar tisanas, tila, valeriana, passiflora, pero lo único que he conseguido es sentirme, por falta de sueño, cada día más agotado... Así que necesito esas pastillas. Que me crean adicción, lo sé, pero sin las cuales, seguramente, terminaré derrumbándome.

La sala de espera está llena. Unos que entran, otros que salen y otros que, intermitentemente, van llegando. Hay seis pacientes delante de mí, que a una media de diez minutos, hacen aproximadamente una hora de espera. Una hora entera aquí esperando...

El hombre que está sentado a mi izquierda me está poniendo nervioso. Se rasca compulsivamente una especie de mancha o lunar en el cuello, debajo de la barbilla, y me molesta una y otra vez con el codo. Un hombre de mediana edad, de unos cincuenta y pico, moreno y enjuto, que parece estar pasándolo mal durante la espera. 

No para de rascarse continuamente el lunar y me roza con su codo en el hombro sin darse, aparentemente, cuenta de nada.

- Disculpe - digo llegado un punto -, me está rozando usted con el codo...
- Perdone, no me di cuenta - dice, y se me queda mirando un instante, para luego añadir -: Es que no soporto el picor. ¿Se ha fijado usted en este lunar? Me escuece y crece más cada día, pero el médico dice que no es nada, que ya se han hecho todas las pruebas posibles, incluyendo una biopsia, y que no es nada, simple prurito, pero que, desde luego, no crece ni aumenta de tamaño como me imagino. Según él, el lunar no es maligno, así que lo único que debo hacer es aplicarme una pomada contra el picor y, por supuesto, dejar de rascarme... Cuanto más se rasque, más le picará, dice, así que intente no hacerlo... Pero, desgraciadamente, no puedo evitarlo. Me pica más cada día y, lo que es peor, tengo la sensación de que sigue creciendo...


No tengo ganas de opinar ni de decir nada al respecto. Estoy abatido y cansado y no me apetece seguirle a nadie el juego. Sólo quiero entrar cuanto antes al médico y que me dejen en paz. Pero el hombre, frente a mi silencio, vuelve a la carga.

- ¿Sabe una cosa? - dice -. Creo que este médico es un farsante. Que todos los médicos, de un modo u otro, son unos farsantes... Yo veo cada mañana crecer mi lunar y él me dice que no, que el lunar no crece, que mi hipocondría y mis nervios me lo hacen creer, pero que el lunar no crece... Y yo le digo a usted que es mentira, que el lunar sí crece, aunque el médico me diga que no. En el fondo, sabe que tengo razón, que mi lunar, aunque imperceptiblemente, crece, pero como no sabe por qué, intenta convencerme de que son mis nervios los que me hacen verlo crecer... Me atiborra de pastillas, de pomadas, de ansiolíticos, pero no llega al fondo real del asunto: el origen del picor y de la progresiva expansión del lunar por mi cuello. Aunque a él le va bien así. Si me curara de verdad, si llegara a la causa de mi enfermedad y lograra extirparla, yo, lógicamente, no tendría que volver de nuevo a verle y eso, créame, no es lo que él quiere. Porque a largo plazo, si todos los pacientes somos curados o en gran parte aliviados por nuestros médicos, llegará un punto en que éstos se quedarán sin enfermos y no les gusta esa idea. Hay una especie de conspiración, de tácito acuerdo entre ellos a ese respecto. Lo mismo da que sean privados o públicos, todos piensan lo mismo. Cuando pueden curarnos, lo hacen sólo a medias, para asegurarse tarde o temprano nuestro regreso, y cuando no pueden, porque no saben, nos atiborran de fármacos que, no sólo no curan nuestra enfermedad, sino que generan a la larga otras peores... Esa es, digamos, su mentira y su trampa.

Me niego a entrar en su juego. Evidentemente, él quiere que opine, dialogar conmigo, pero yo no estoy dispuesto a hacerlo. Ni con él ni con nadie más en la sala. No estoy de humor.

Entretanto, han pasado ya otros dos pacientes, sólo quedan cuatro delante de mí, y la sala se sigue llenando. Niños y ancianos, ejecutivos y obreros, adolescentes y amas de casa hablando despreocupadamente entre sí... Por lo que parece, nadie, aparte de mí, quiere aguardar su turno en silencio.

- ¿Y a usted qué le pasa? - me pregunta el hombre del lunar, animado por el bullicio en la sala.
- Vengo a por unos somníferos - respondo cortante y seco.
- Me da usted la razón, entonces. Un ejemplo más de que nuestros médicos, nuestra medicina no va al fondo de la enfermedad en cuestión, sino que se queda sólo en el síntoma. En su caso, la falta de sueño. Usted no puede dormir y el médico, en lugar de buscar el motivo, atiende exclusivamente al síntoma, la falta de sueño, y le receta somníferos. Eso es, de una forma u otra, lo que hacen con todos: crearnos lazos de dependencia. A mí me pica el lunar y en lugar de averiguar la razón, me recetan cortisona. En mi caso, la cortisona son sus somníferos. ¿Pero cuál es la causa de que usted no pueda dormir y a mí me pique el lunar? Eso nunca lo dicen los médicos... O no lo saben, y experimentan con nosotros, o si lo saben no nos lo quieren decir... Somos conejillos de indias de la medicina y de la farmacia...


Dice todo esto, entre el bullicio continuo en la sala, mientras se sigue rascando el lunar. Lo tiene ya despellejado y rojo. Da la sensación de que, en cualquier momento, va a empezarle a sangrar. Aunque, pese a todo, me empieza a gustar su discurso.

- Creo que tiene razón - digo -, aunque en mi caso he de reconocer que el médico me anima a no tomar somníferos... 
- Eso es lo que usted piensa - dice -, lo que ellos quieren hacernos pensar. Pero no es más que otro truco. Si no, nunca se los hubieran recetado, habrían ido al origen del insomnio y no exclusivamente al síntoma... Nos dicen que no debemos tomar somníferos y nos recetan somníferos, que no debemos rascar un lunar y nos dan cortisona... Esa es la trampa inicial. A mí me aseguran que mi lunar no crece, que son el picor y los nervios los que me lo hacen creer, y me dan ansiolíticos y cortisona en lugar de averiguar por qué estoy nervioso y por qué me pica el lunar. A usted le dicen que no debe tomar somníferos, pero no logran curarle el insomnio, con lo que, una y otra vez, va a regresar a buscarlos. Todo es una mentira, una gran farsa... ¿Ve usted a esta gente? - me pregunta mientras se sigue rascando -: muy pocos están realmente enfermos, físicamente enfermos, pero todos vuelven una y otra vez a visitar al doctor. El doctor les atiende y les receta pastillas, a sabiendas de que las pastillas no van, en su origen, a curar al paciente, sino a generar en él dependencia... Las enfermedades mentales nos causan dolencias físicas y los médicos atienden sólo a lo físico, a la dolencia, en lugar de atender a su origen, el estrés, la depresión, el vacío interior, la falta de miras... O compaginan, a lo sumo, un tratamiento con antidepresivos, somníferos y ansiolíticos, con otro que ataque a la dolencia en cuestión, creando por dentro confusión y desorden. Nos duele la cabeza y nos dan un analgésico, trasladando el dolor a otra parte, la enfermedad a otra parte, y envenenándonos el resto del cuerpo. Por eso venimos a verles una y otra vez... Todo es un montaje y un absurdo, créame, el sistema entero, la política, la religión, la burocracia y las leyes, los medios de comunicación... Nos manejan, subliminalmente, como a marionetas... Manipulan nuestras conciencias, nuestros hábitos y sentimientos, y manipulan, más que ninguna otra cosa, nuestra salud. Para curarnos una enfermedad nos dan medicinas que nos provocan otras más graves, hasta degenerar en la muerte... Esa es, una y otra vez, su mentira y su trampa.... Pero ¿qué podemos hacer al respecto? Dígale esto a la gente, a los médicos, a los políticos y a los sacerdotes, que nos manipulan, y verá qué le contestan... Seguramente le tacharán de hipocondríaco y loco y se reirán de usted... Eso es lo que hará conmigo el doctor cuando llegue mi turno y le comente que me sigue picando el lunar y que me parece que sigue creciendo... Volverá a recetarme pomada, otra marca tal vez, y ansiolíticos, y me dirá que todo es fruto de mi imaginación. Lo sé ya antes de entrar, pero qué puedo hacer al respecto... Dependo de la cortisona para aliviar el picor y de los ansiolíticos para relajar mis nervios... El médico ha generado en mí dependencia, como en usted, pero evidentemente no ha curado la enfermedad en cuestión... Por eso seguimos viniendo...

Han pasado ya otros tres pacientes a ver al doctor. Sólo queda otro delante de mí. Entonces la enfermera abre la puerta de la consulta y llama al siguiente, Señor X, que resulta ser mi acompañante, el hombre del lunar en el cuello.

- Mi turno - dice levantándose de la silla y guiñándome un ojo -. La función va a comenzar...

Entra erguido en la consulta y durante unos diez minutos, el tiempo que aproximadamente tarda en salir, pienso en lo que me ha dicho... No sé si está loco o, por el contrario, extremadamente cuerdo, pero sus razonamientos tienen cierta lógica. Además, gracias a su conversación, la espera se me ha hecho más corta de lo que imaginaba.

- Cortisona y ansiolíticos - dice acercándose a mí al salir. Y me enseña, a modo de credencial, las dos recetas que le ha firmado el médico.

Sonríe, rascándose el lunar con un gesto de complicidad, y se aleja rápidamente por el pasillo.

La enfermera, entonces, abre la puerta de la consulta y pronuncia mi nombre.

Ha llegado mi turno.

Me levanto, cojo la chaqueta y paso a ver al doctor.



Vicente Muñoz Álvarez, de El merodeador (Baile del sol, 2007). 

Ilustraciones by Toño Benavides.

Relato incluido en la antología Narrando Contracorriente (Ediciones Escalera, 2011).

domingo, 17 de abril de 2011

TIEMPO DE ANTOLOGÍAS





Es tiempo de antologías:

En los últimos meses he tenido el placer de ver publicados mis textos en varias recopilaciones de poemas y cuentos, Perversiones: Breve catálogo de parafilias ilustradas (Ediciones Traspiés), Puta Poesía (Editorial Luces de Gálibo), Viscerales (Ediciones del Viento) y Beatitud: Visiones de la Beat Generation, que coordiné con Nacho Escuín para Ediciones Baladí.

Y ahora tengo también en mis manos Narrando Contracorriente, la antología que se ha marcado Gsus Bonilla para Al Otro Lado del Espejo, editada por Ediciones Escalera, que incluye otro de mis relatos (El lunar).

50 autores españoles contemporáneos y 50 cuentos que harán las delicias de los amantes de la narrativa breve y de las emociones fuertes.

Nuevas propuestas, nuevas etiquetas y nuevas formas, además de mucha ilusión (y trabajo, no nos engañemos) es lo que en todas ellas podemos encontrar.

Larga Vida, pues, a la Nueva Carne.

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Para todo aquel que quiera y pueda, el 20 de abril, 21:00H, en LOS DIABLOS AZULES, C/ apodaca 6 CICLO: "EL TAMAÑO SÍ QUE IMPORTA" y que coordina nuestro querido Carlos Salem, nueva presentación-jamm de NARRANDO CONTRACORRIENTE


lunes, 21 de marzo de 2011

NARRANDO CONTRACORRIENTE


En el blog de Narrando Contracorriente, la antología que Gsus Bonilla ha coordinado para Ediciones Escalera y que verá muy pronto la luz, están subiendo estas semanas las fichas de todos los autores del libro, con un comentario del relato que cada uno aporta.

Esto es lo que en él dicen de mí:

El sentimiento de vacío, la soledad, el desasosiego y la angustia no son sólo meras metáforas que puedan radiografíar al hombre contemporáneo. La atmósfera que este autor crea para sus relatos siempre nos resultará incómoda, de esta forma sus textos se apean del formalismo común y nos sitúan en las antípodas de lo normal y corriente, nos proponen vidas paralelas que no es nada descabellado que habiten en la peor de las pesadillas. Luego la destreza del autor está en que te replanteés, más de una vez y de dos, que lo inverosímil es la propia realidad. Cuando leo el relato de Vicente Muñoz Álvarez para Narrando Contracorriente me doy cuenta de que en un mundo obsesionado por la magnificencia, nadie debe olvidar al personaje secundario. Andamos a la caza de una ilusión, de una baranda a la que asirnos, porque hay una dificultad constante para la felicidad.

G.B

Vicente Muñoz Álvarez (León, 1966).

Narrador, editor y poeta.

Ha publicado poemarios: Canciones de la gran deriva (Ateneo Obrero de Gijón, 1999), 38 Poemash (Vinalia Bolsillo, 2000), Privado (Baile del sol, 2005), Estación del frío (Eds. del 4 de agosto, 2006), Parnaso en llamas (Baile del sol, 2006).

Relatos y novela: Monstruos y Prodigios (Premio Letras Jóvenes Castilla- León, 1995, Amargord Ed. 2007), El pueblo oscuro (Las palabras del pararrayos, 1996), Perro de la lluvia (Iralka, 1997), Buscando la luz (Vinalia Bolsillo, 1998) Los que vienen detrás (DVD ediciones, 2002), El merodeador (Baile del sol, 2007), Marginales (Eje Ediciones, 2008), Mi vida en la penumbra (Eclipsados, 2008).

Y ensayo: El tiempo de los asesinos (Iralka, 1998).

Ha coordinado antologías como Golpes, ficciones de la crueldad social, con Eloy Fernández Porta (DVD ediciones, 2004), Tripulantes. Nuevas aventuras de Vinalia Trippers, con David González (Eclipsados, 2007), Hank Over: Resaca. Un homenaje a Charles Bukowski, con Patxi Irurzun (Caballo de Troya/Random House Mondadori, 2008) o 23 Pandoras: Poesía alternativa española (Baile del sol, 2009).

Su obra poética y narrativa figura en antologías como Dos veces cuento (Ediciones Internacionales Universitarias, 1998), Poemas para cruzar el desierto (Línea de Fuego, 2004), Voces del Extremo (Fundación Juan Ramón Jiménez, 1999, 2000, 2002, 2006), Cuentistas (Ateneo Obrero de Gijón, 2004), La venganza del Inca. Poemas con cocaína (Cangrejo Pistolero Ediciones, 2007), Poesía para bacterias (Cuerdos de atar, 2008), Qué nos han hecho (IslaVaria, 2008) o Palabras Malditas (Efímera Editorial, México, 2009).

Editó, durante los 90, el fanzine Vinalia Trippers.

Blog personal:


Blog colectivo:


sábado, 5 de marzo de 2011

NARRANDO CONTRACORRIENTE: Próximamente en las Librerías.


A finales de abril ya estará en librerías NARRANDO CONTRACORRIENTE (Ediciones Escalera). 50 autores de cuentos que han aparecido en la revista Al Otro Lado del Espejo.

En los cinco números editados ha logrado publicar a autores noveles de la mano de otros más experimentados, incluso consagrados. Un centenar de creadores en total. Algunos de los autores noveles ya han logrado publicar uno o, incluso, dos libros de cuentos o relatos. Además, AOLdE enriquece sus textos con ilustraciones de creadores reconocidos, para darle más valor añadido al cuento, relato o minificción.

La revista se pone a disposición gratuita en todo el mundo por internet con un número de descargas asombroso, y se imprime al solo efecto de entregar ejemplares a los colaboradores (ilustradores, autores reconocidos que participan de esta filosofía "de cadena" y a los autores noveles) y asegurar la publicación del siguiente número. Sólo ver la sonrisa en los ojos de estos últimos hace que el proyecto merezca la pena.

Ninguno de los que elaboramos la revista gana un euro con ello. Ponemos nuestros conocimientos y habilidades, nuestro tiempo y esfuerzo, al servicio de un sueño: dar a conocer el cuento en España, sacar a la luz a autores que pensamos que merecen la pena ser leídos.

Todo ello se hace al margen de instituciones, editoriales, fundaciones y demás poder económico literario. Como es lógico, eso nos garantiza una absoluta independencia. Hacemos lo que queremos y como lo queremos. Hemos demostrado que se pueden abrir nuevos caminos al cuento, innovamos en cada número, aunamos una mixtura de disciplinas creativas al servicio de lo breve.

Y estamos muy orgullosos de lo que se ha conseguido.

NARRANDO CONTRACORRIENTE contará con presentaciones en distintas ciudades del territorio nacional, y en diferentes ferias de edición y del libro, no solo en España. Os iremos informando de las fechas.

De momento, estos son los 50 autores elegidos:

ABAD, Nacho ALGEET, Escandar B. GALLARDO, Lola BARRUECO, José Ángel BATANIA BORDÓN, Antonio C.FANJUL, Sergio CLEMOT, Fernando CRESPO, Mario ECHARTE, Iñaki ESPADA, Manu ESQUIVIAS, Oscar FIDES, Sonia FRüHBECK, Carlos G.NAVARRO, Hipólito GONZÁLEZ, David GUTIÉRREZ, Esteban IRURZUN, Patxi LUIS, Talía LUJÁN, Marcelo LUNA, Inma LÓPEZ, Domingo M.RODRÍGUEZ, Ángel MARTÍN, Miguel Ángel MONJE, Reyes MORALES, Luís MUÑOZ ÁLVAREZ, Vicente NAVEIRAS, José OBRERO, Susana ORTIZ, Daniel ORVIZ, Daniel PAZOS, Olaia PEREZA, Pepe PORTILLO, Andrés PÉREZ CAÑAMARES, Ana RABANAL, Alfonso Xen RABANAL, Luis Miguel REFOYO, David RENSTRöM, Markus RODRÍGUEZ, Esther SALEM, Carlos SANZ, Marta SERRANO, Javier SILVA, Lorenzo SILVA, Mª Jesús SÁNCHEZ SEMPERE, Mayte TALAVERA, Estelle VUKUšIć, Déborah WOMACK, Marian

Larga vida al cuento!