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lunes, 26 de diciembre de 2022

TE ESPERA LA MUERTE, QUERIDA



DE cómo la religión y el fanatismo pueden ser nuestros peores enemigos y sacar a la luz los más indeseables demonios, nos habla este thriller de Silvio Narizzano, Te espera la muerte, querida (Die! Die! My Darling!, 1965), basado en una novela de Anne Blaisdell, que ha superado con notable la prueba del algodón.

Histriónica y sarcástica, aunque tremenda en su planteamiento, la película de Narizzano, de impecable fotografía, se sustenta sobre todo en el guion de Richard Matheson, retorcido donde los haya, y en la memorable interpretación de Tallulah Bankhead, que por sí sola justifica ya el film y es de las que nunca se olvidan.

Un caserón victoriano, una viuda excéntrica obsesionada por la muerte de su hijo, y la visita de cortesía de su antigua novia, que desata un torbellino de pasiones y situaciones límite, son las principales bazas de esta cautivadora película, otra de las perlas de la Hammer a reivindicar.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 2: Películas para la penumbra
(LcLibros, 2018)



miércoles, 19 de octubre de 2016

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA según NICOLÁS MIÑAMBRES



UNA GUÍA PECULIAR DE PELÍCULAS

Vicente Muñoz Álvarez, Cult movies, Películas para la penumbra. Excodra Editorial, S.L. Prólogo de Jesús Palacios. Epílogo de Juanjo Ramírez. Ilustraciones de Álvaro Collar Muñóz, 2015. 180 pp.

Hay tres factores que justifican el calificativo de peculiar, sin sentido alguno negativo, respecto a esta guía de películas: han sido bien vistas por el autor, no agobia con tecnicismos cinematográficos y la relación que se ofrece abarca mucho espacio de tiempo: desde 1932 hasta 2014, sin juicios gratuitos o improvisados y con un razonable contexto a la hora de exponer la información. Sí llama la atención el subtítulo de la obra; “Películas para la penumbra”, de incuestionable polisemia y en oposición a una obra anterior, Cult Movies: Películas para llevarse al infierno, que nos es desconocida. A todo ello hay que añadir la juventud del autor, de clara condición cinéfila, lo que explica a veces el apasionamiento de sus juicios y opiniones, pero justificados siempre. No escatima en fórmulas para conseguir la película determinada ni en procedimientos para analizarla. Se observa además un sentido común presidido por la prudencia: no hay extremismos, lo cual no quiere decir que sus juicios sea coincidentes con los del lector. 

Llama la atención el buen número de películas españolas y la calidad contrastada que, con frecuencia, no ha captado el español por su superficialidad. Especialmente sorprende la delicadeza e interés con los que Vicente Muñoz localiza y ve las películas, si bien el lector puede considerar que es un poco breve la diversidad de la nacionalidad de las películas. Es posible que en su larga carrera se haya encontrado con obras indefendibles, pero en este caso presenta con maestría y finura aquellas que por su calidad, deben ser comentadas. 

En tiempos en los que la imaginería cinematográfica discurre por caminos de la superabundancia y de obras con recursos frecuentemente increíbles, que parecen traicionar la honestidad del género, una obra como Cult movies es reveladora. Por dos cuestiones: en primer lugar porque pocos cinéfilos tendrán en su mente una acervo de títulos tan extenso como el que presenta Vicente Muñoz y en segundo porque la abundancia provoca con frecuencia el desconcierto, el olvido, la confusión personal. Y ahí está el remedio, patente en obras como Cult Movies: la abundancia genera inevitablemente incapacidad… si no está el libro por medio, remedio excelente. La obra se completa con una serie de agudas y bellas ilustraciones de Álvaro Collar Muñoz.


Nicolás Miñambres


jueves, 5 de mayo de 2016

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA en CULTURAMAS


Películas para la penumbra,
 de Excodra Editorial, nos regala la segunda parte de Cult movies. Para aquellos que gustan de buscar en callejones oscuros, rarezas/joyas cinematográficas llenas de vida e intensidad, inesperadas, como esos temas de la cara b que a algunos nos pasan desapercibidos, sin querer pero ciegos de ansiedad de estos tiempos modernos en la superficie. De la mano de Vicente Muñoz Álvarez, tomamos asiento, siempre en esa última fila de un cine que se nos abre como el estómago de ballena selecto que ha ido escogiendo, cual gourmet, 132 momentos que llevarte al otro lado. Desde Moby Dick hasta Looking for the Sugarman, pasando por El quimérico inquilino de Polanski. Cuando uno lee estos títulos sabe que o bien conoce el idioma de Vicente Muñoz Álvarez o bien quiere hablarlo ya. Directo, llano, sin spoilers, sólo generosa invitación a la fiesta clandestina en el antro más antro, allí donde no entraríamos acompañados pero que lo hacemos sin dudarlo cuando estamos solos. Aquel lugar que no sale en los mapas ni en las guías, allí donde en realidad suceden las cosas. Da igual el género, el director o el éxito o fracaso de taquilla, te harán sentir, te harán centrifugar, te harán vivir. Exquisita bitácora sin pretensiones, necesaria e inyectada de underground, como no podía ser de otra manera.

Julia Roig, en Culturamas.



sábado, 16 de abril de 2016

CULT MOVIES con DEMIAN ORTIZ


Vicente Muñoz Alvarez y su nuevo libro Cult Movies: Películas para la Penumbra, publicado por Excodra, están en la casa. Desde aquí gracias nuevamente al autor por permitirme formar parte de este regalo literario y cinematográfico. Y no lo olvidéis, si sois amantes del Séptimo Arte, este Cult Movies, debería ser vuestro.


miércoles, 30 de marzo de 2016

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA en LA TORMENTA EN UN VASO


En el año 2011, la editorial Eutelequia sacó a las librerías Cult movies. Películas para llevarse al infierno, un libro donde el escritor y poeta leonés — una de las voces más destacadas, si no la principal, del underground español—, Vicente Muñoz Álvarez (Leon, 1966) seleccionaba un centenar de películas que, para él, resultaban de inexcusable “visionado”, o quizás “videado”, por utilizar su expresión, ya que la mayoría de ellas no se proyectan regularmente en cines ni en televisiones, y para poder verlas hacía falta muchas veces un esfuerzo de rastreo y casi de investigación policial para conseguir hacerse con una copia, a pesar de los inmensos almacenes que uno puede encontrar en la Red. Pero en todos los casos de aquel libro, el esfuerzo merecía la pena y el fruto era encontrarse frente a una película distinta, extraña, inquietante, salvaje…

Vaya por delante que las películas que Vicente Muñoz recomendaba en aquel libro, al igual que las que recomienda ahora en este que acaba de aparecer, Películas para la penumbra, no están significadas seguramente por su calidad técnica, o por su excelente argumento, o por la magnífica interpretación de sus actores. A veces también, pero en todo caso no se trata de películas recomendables “al uso”, sino de películas que destacan y a las que se les rinde culto (tomo palabras del prólogo): «por lo crítico, lo atípico, lo raro, lo grotesco, lo perverso, lo incómodo, lo hiriente, lo hipnótico, lo arrebatador». Películas, en resumen, que despojan al cine de ese papel que muchas veces quiere dársele de mero vehículo de ocio y entretenimiento y le devuelve esa otra función, que para muchos directores y espectadores es la idónea, que es servir para expresar lo que quizás no podría expresarse de otro modo, el mundo de las pesadillas, de lo inefable, de lo oscuro…

Este es el factor común de las 132 películas ahora seleccionadas y por lo que son, o merecen ser tenidas, como películas de culto. En la mayoría de los casos se trata de filmes marginales, proyectados en círculos minoritarios o que han tenido un efímero paso por las salas, pero nos encontramos también con películas que, pese a todo, podrían calificarse de exitosas, incluso de comerciales, como Moby Dick, de John Huston, o varias películas de Polanski, que se distinguen, en último caso, de las películas digamos “corrientes” por buscar un planteamiento distinto, original, insólito y hasta contrario a lo establecido.

Son películas que buscan retratar lados oscuros, comportamientos febriles, aspectos morbosos. El recopilador de ellas, Vicente Muñoz Álvarez, se manifiesta en muchas páginas del libro amante de lo grotesco, de lo truculento, de lo escalofriante, y declara su pasión por el fantaterror, las historias vampíricas y de ultratumba, así como por la psicodelia y los comportamientos alterados, pero en su selección hay películas como Harold y Maude, de Hal Ashby, o la impresionante Atlantic City, de Louis Malle, donde la cuerda de lo habitual se rompe por el lado de lo tierno y humano. También en cintas como ¿Qué fue de Baby Jane?, de Robert Aldrich, donde las más brutales pasiones humanas son suficientes para trasladarnos a esa realidad inquietante.

El periodo que Vicente Muñoz Álvarez cubre es prácticamente toda la historia del cine, desde los años 20, con Las manos de Orlac, de Karl Freund, hasta la muy reciente Searching for a sugar man, de Malik Bendjelloul. Por el camino, todo un conjunto de filmes dignos de culto, y la especial predilección del autor por el “giallo” italiano y, recientemente descubierta, por el cine de terror mexicano de los años 60.

En su nómina de películas y autores hay también un apartado, y no de los más pequeños, para los cineastas españolas, entre los que destaca a Carlos Saura, algunas de cuyas películas ya registró en el libro anterior, y otras como Cría cuervos o Elisa, vida mía incluye en esta selección. Desde Fata morgana, de VicenteAranda, a Morbo, de Gonzalo Suárez, pasando por El extraño viaje, de Fernando Fernán-Gómez, Mi querida señorita, de Armiñán, y varios filmes en los que interviene el gran José Luis López Vázquez, el autor hace mención de, al menos, una decena de películas españolas dignas de figurar entre las más auténticas.

En resumen, un libro necesario para el cinéfilo o para quien considere el cine como un arte con todas sus consecuencias y no como un simple pasatiempo comercial. Pues como tal arte, debe buscar una forma de expresar lo turbador y lo conmovedor. A estos, sin duda, les resultará de mucha utilidad este listado de películas, como manera de guiarse en medio de la avalancha de filmes insustanciales, películas de temporada o proyecciones simplemente vacías.


Excodra, Madrid, 2015. 182 pp. 15,90 €

Miguel Baquero, en La tormenta en un vaso.



domingo, 13 de marzo de 2016

VIAJE SIN RETORNO AL CINE DE CULTO


La librería La esquina del zorro acogió la presentación de ‘Cult movies: películas para la penumbra’, el singular «diario de cine» del escritor Vicente Muñoz Álvarez.

Vampyr (1932) de Dreyer, joyas del gótico italiano como El molino de las mujeres de piedra (1960) de Giorgio Ferroni, El extraño viaje (1962) de Fernán Gómez, trabajos que no fueron muy apreciados en el momento de su estreno como Zabriskie Point (1970) de Antonioni o la reciente The Babadook (2014) de Jeniffer Kent. Todas estas películas forman parte de la selección de 132 filmes que Vicente Muñoz Álvarez ha reunido en Cult movies: películas para la penumbra (Excodra editorial).

Arropado por Gsus Bonilla, José Ángel Berrueco, Esteban Gutiérrez Gómez, Juanjo Rámirez, Pablo Cerezal, Mario Crespo, José G. Cordonié y el editor Rubén Darío, el autor compareció en La esquina del zorro para presentar un libro que es la continuación espiritual de Cult movies: películas para llevarse al infierno, editado por Eutelequia en 2011.

El proyecto de esta futura trilogía comenzó a gestarse en 2008, cuando después de la publicación de Hank Over: Resaca. Un homenaje a Charles Bukowski (Caballo de Troya/Random House Mondadori), Muñoz Álvarez puso en marcha Vinalia Trippers, blog sobre contracultura en el que el cine tenía una presencia importante.

El escritor pronto se dio cuenta de que «hablar de cine es una excusa más para hablar sobre la vida y sobre la gente» y unos años después decidió trasladar de la pantalla al papel sus personales reflexiones sobre el cine que le apasionaba: ese cine en los márgenes, arriesgado y en ocasiones suicida, que traspasa la pantalla y sacude al espectador. La principal diferencia de estas «películas para la penumbra» respecto al primer volumen es la inclusión de títulos menos conocidos por el gran público con la vocación de ofrecer al futuro lector «una guía de un tipo de cine que está enterrado bajo toneladas de escombros».

Alejándose de una definición canónica de lo que es una «cult movie» y del habitual catálogo de las mejores películas de la Historia del Cine, Vicente se ha guiado por el criterio de su propio culto, seleccionando más de un centenar de obras «alejadas de los postulados de Hollywood y que nos buscan la comercialidad».

En este personal «diario de cine» más cercano a lo literario que de la crítica al uso, el género de terror y la producción fílmica rodada entremediados de los sesenta y finales de los setenta ocupan un lugar preeminente. En esos años lisérgicos, donde el influjo de la cultura del ácido impregnaba los fotogramas y la estética de muchos títulos, el escritor afirma que se rodaron un buen número de «propuestas muy arriesgadas que han ejercido una gran influencia en las décadas posteriores».

De la mano de directores admirados como Mario Bava o Iván Zulueta, Muñoz Álvarez —que se define como un gran «compartidor» de recomendaciones literarias y cinematográficas— busca contagiarnos su pasión por «una clase de películas para llegar a las cuales hay que escarbar muchísimo», proponiéndonos un viaje a ese «otro» cine que nos permite entrar en contacto con esas realidades a las que solo podemos acceder a través de la ficción. Un periplo que se inicia con el prólogo de Jesús Palacios y finaliza con el epílogo del director Juanjo Rámirez, responsable de esa obra de culto española por derecho propio que es Gritos en el pasillo (2006).



CULT MOVIES o cómo unir literatura y cine.


El concepto de presentación de libro, siempre se clava en el cerebro como un exponente, o dos, que vienen, te cuentan, te venden su producto y se van.

Ese concepto en La esquina del zorro no suele existir, y mucho más cuando te encuentras en la presentación con un introductor como Gsús Bonilla, que da pie siempre al dinamismo con los espectadores, y unos exponentes como los que Artefactor se encontró el la presentación del libro Cult movies .

Vicente Muñoz Álvarez, el autor de esta verdadera joya de libro, Gsús Bonilla, José Ángel Barrueco, Esteban Gutiérrez, Juanjo Ramírez, Pablo Cerezal, Mario Crespo y José G. Codornié, formaron un equipo de presentación/debate que realmente nos hizo sentirnos mucho más en una reunión de amigos que en cualquier presentación oficial.

El libro, que era la verdadera estrella, como siempre no voy a entrar a valorarlo, porque para eso no estamos capacitados ya que como siempre es tan elástico esto del arte y la literatura en particular, pero lo que no voy a dejar de resaltar es cómo coger un libro y poder leerlo, como si te lo estuviera explicando un amigo, es una bendición.

No es un catalogo al uso de películas de cine, es como muy bien expresó Vicente, ni más ni menos que su pasión por el cine llevada a un libro. Es muy fácil buscar en internet datos, números, y hacer un exhaustivo análisis de la producción, pero demostrar la pasión que vive uno mismo con tus propias palabras, y hacer que los demás lo entiendan, es mucho mas difícil…. y Vicente directamente lo clava.

EL MOLINO DE LAS MUJERES DE PIEDRA

Giorgio Ferroni (1960)

Fantástica, inolvidable y tremenda, El molino de las mujeres de piedra, de Giorgio 
Ferroni, es sin duda alguna una de las joyas del cine gótico italiano, eclipsada en p
arte por las películas de sus compatriotas Mario Bava (La máscara del demonio, 
Operazione Paura, El cuerpo y el látigo), Antonio Margheriti (Danza Macabra) y 
Riccardo Freda (Los vampiros, El horrible secreto del Dr. Hichcock), pero igualmente a
terradora.

Con una estética barroca y expresionista y una ambientación cuidada hasta en los m
ás pequeños detalles (fotografía, música, vestuario, iluminación), la película de 
Ferroni recrea una atmósfera espectral y perturbadora, a la altura de las mejores m
uestras del género.

Un cuento de horror clásico ambientado en un viejo molino holandés, con un ritmo q
ue va in crescendo, magníficas interpretaciones y memorables secuencias, q
ue entusiasmará los amantes del cine de Terror (con mayúscula).

Esta minúscula muestra es lo que podréis encontrar en un libro cargado de más de 100 años de cine y con películas nada convencionales o comerciales.

Una narrativa precisa, perfecta y sobre todo coloquial.

Los ponentes al coloquio no se quedaron atrás en ningún momento, directores, escritores, guionista, editores…. y sobre todo, todos ellos apasionados del cine, nos llevaron a una tarde mágica de cine y literatura.

Una vez más, quedó plasmado que las cosas con calidad y buen hacer te pueden transportar al ambiente más impensable.

Una presentación realmente amena y dinámica, muy buenos contertulios, una estancia como La esquina del zorro, tan atentos como siempre….

Y aunque no es nuestra intención, UN GRANDISIMO libro para cualquier amante de la buena literatura, el buen cine…. Y la pasión por el buen hacer en general.


Raúl Merino



martes, 8 de marzo de 2016

ENTREVISTA en ARTEFACTOR


Hoy entrevistamos a Vicente Muñoz,
autor del libro Películas para la penumbra. 

Primero haznos una pequeña presentación tuya.

León, 1966. Escritor, editor del fanzine Vinalia Trippers y cinéfilo empedernido En la vida real, representante de calzado.

Literatura y cine siempre han estado muy unidos, ¿pero cómo se te ocurre hacer un libro sobre ese cine que tanto aterra y que normalmente es tan poco comercial?

Es una pasión mía desde niño, la literatura y el cine marginal y de horror, y ahora que soy adulto me desquito escribiendo este tipo de libros. Disfruto haciéndolo, la verdad, y descubro a otros cinéfilos un tipo de cine muy poco conocido. Muchos, me consta, lo agradecen.

Cine de culto, literatura… en este momento tan complicado para ambas partes… ¿decidiste el momento o salió así sin más? 

Desde hace varios años escribo una sección sobre cine de género y culto en mi blog personal, Mi vida en la penumbra (http://mividaenlapenumbra-vinaliatrippers.blogspot.com.es/), donde reseño mis películas favoritas. De ahí surge la idea para ambos libros, Películas para llevarse al infierno (Eutelequia, 2011) y Películas para la penumbra (Excodra, 2015).

Cuál es tu objetivo al enseñar estas obras del cine… ¿darlas a conocer, homenajearlas, darlas su justo valor? 

Sí, exactamente. Son películas muy poco conocidas, incluso por los cinéfilos, y que sin embargo merece la pena desempolvar. Me gusta compartirlas, comentarlas y escribir sobre ellas, porque en el fondo hablar sobre cine es una excusa más para hablar sobre la vida y el mundo, que es el objetivo de cualquier escritor. Hablando sobre ellas, hablo también de mí y de la sociedad que me rodea, pero en un contexto concreto, el cine de culto, que me es muy querido.

¿Cuánto tiempo tardaste en escribir este maravilloso decálogo del cine?, porque está claro que en estudiarlo, llevas toda la vida. 

Este segundo volumen, aproximadamente cuatro años, desde que publiqué el anterior en el año 2011. Y viendo cine, desde que tengo uso de razón, nunca jamás he dejado de hacerlo, es una pasión que siempre me ha acompañado.

La anterior obra fue Películas para llevarse al infierno… ¿Crees que ese es el lugar donde acabaremos la mayoría de los soñadores? 

Jajaja... Puede ser, al paso que va el mundo, seguramente...

El cine como todo arte, lo tienen catalogado de primera, de segunda, de tercera… o como de culto o friki…. ¿Dónde crees tú que está la línea en la que ellos se basan para catalogarlas?

En lo tocante al cine, que es un arte eminentemente popular, sobre todo en el criterio comercial. Este tipo de películas se alejan bastante de los postulados que dicta Hollywood y no van dirigidas a la gran mayoría, suelen ser críticas y polémicas, subversivas y políticamente incorrectas, ya sea por la estética o por el contenido, y se guían por otro tipo de parámetros y directrices no exclusivamente económicas.

Sé que la pregunta es absurda pero no me puedo quedar sin hacerla, si te tuvieras que quedar con una de esas películas del libro ¿cuál sería?

El Demonio, de Brunello Rondi.

Cine con escaso público… Libro dedicado a ese cine, está claro que no aspirabas a ser best seller cuando empezaste a escribirlo, ¿pero a quién recomendarías el libro? 

Nunca he aspirado a escribir best sellers, no es la literatura que me interesa, ni como lector ni como escritor, y soy perfectamente consciente de que escribo para minorías. Recomendaría este libro a todo buen cinéfilo y en especial a los amantes del cine de terror y de género. Descubrirán en él muchas joyas y agradecerán, estoy seguro, las recomendaciones.

¿Dónde crees que está el fallo en el cine, y en la literatura, para que grandes producciones que aunque no digan nada nuevo se vendan y pequeñas producciones realmente interesantes no se sigan?

El fallo, obviamente, no está ni en el cine ni en la literatura, sino en el mercado que demanda ese tipo de productos, el público en general, que concibe el arte como pura evasión, sin buscar en él otros valores.

¿Cómo se podría cambiar esta tendencia? 

Es una cuestión más bien de sensibilidad y educación que de ninguna otra cosa. Si el público demandara otro tipo de cine y arte de más calado, si lo valorara en su justa medida y no como un mero divertimento, la tendencia cambiaría. 

Bueno, pues como epílogo, dinos qué podemos encontrar en tu libro y te dejamos que te despidas a tu gusto…

Un listado de 132 películas que no olvidarán jamás y mis apreciaciones y comentarios de las mismas.

Ha sido un verdadero placer poder charlar contigo de cine y libros, gracias de parte del equipo de artefactor.

Gracias a vosotros & felices pesadillas.


Entrevista por Raúl Merino


MAÑANA EN MADRID