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viernes, 24 de agosto de 2012

BLACK PULP BOX en FANZINE LEÓN


"Blaxploitation fue un movimiento cinematográfico que tuvo lugar en los Estados Unidos a principios de los años 1970 con la comunidad afroamericana como protagonista principal y que consistió en un boom de cine negro con bandas sonoras de conocidos artistas de la época. La escena clásica del blaxploitation es la persecución de coches por la ciudad con música funk de fondo. WIKIPEDIA". 


Una visita a un amigo de Fanzine León, Felipe Zapico. 

Me llega de manos de él un ejemplar de "Black Pulp Box". Una caja al menos espectacular y en cuyo interior se encuentran 5 libros llenos de relatos, acompañados de buenas ilustraciones. Para completar la caja le acompaña un cómic. 

Una idea original de la editorial "Aristas Martínez", y un tributo a la "Blaxploitation". Entre muchos otros colaboradores y gracias a la entrega de un ejemplar de Vinalia Trippers por parte de Felipe Zapico a la editorial, ésta se pone en contacto con Vicente Muñoz Álvarez y el colectivo 5000 negros para realizar el encargo de un fanzine a la antigüa usanza, para conformar uno de los 6 libros que contiene la caja. Por citar algunos autores leoneses presentes; Felipe Zapico, Vicente Muñoz, Xen Rabanal, Julio César Álvarez, Julia D Velazquez, Sivia D Chica, Toño Benavides, Miguel Ángel Martín.... 

Una caja llena de referencias literarias, ilustraciones e incluso alguna fotonovela al más puro estilo "pulp". Estos libros o más bien revistas, se hacen con papel barato y cuentan historias plagadas de género negro, muchas de ellas increíbles, y aunque poco creíbles son altamente estimulantes y sobre todo con muchísimo entretenimiento para el lector. 

Un vistazo por encima de "Black Pulp Box", me hace presagiar unos próximos días llenos de buena lectura. Podéis conseguir vuestro ejemplar a través de la web de la "Editorial Aristas Martínez"o acudir a "Elektra Cómics"(León). 

Santos M.Perandones, Fanzine León. 

viernes, 17 de agosto de 2012

VINALIA TRIPPERS + BLACK PULP BOX en EL PAÍS


Entre la basura y lo genial

La literatura ‘pulp’, ese género que produjo mucha basura y algunas maravillas, y del que emergieron autores tan respetables como Chandler y Hammett, renace en España. Varias editoriales se han lanzado a la recuperación del encanto de lo ‘freak’ para, en estos tiempos de incertidumbre, recrearse en lo ‘políticamente incorrectísimo’

Sergio C.Fanjul

Monstruos de múltiples ojos, rudos detectives infalibles y alcohólicos, indios y vaqueros, tórridos romances imposibles, seres con tentáculos que surgen de las profundidades, femmes fatalesirresistibles, visitantes del espacio exterior con no muy buenas intenciones, y así hasta donde abarque una imaginación desbocada. Son los habitantes que pululaban por las páginas de las revistas pulp, literatura barata y popular para las masas de clase media y baja, que vivieron su apogeo en Estados Unidos en la primera mitad del siglo XX. Literatura de usar y tirar que nunca fue apreciada por la crítica académica, pero que, hoy en día, algunos insisten en reivindicar. Entre otros, los responsables de Black Pulp Box, una caja de cuidado diseño y reciente aparición, urdida por la joven editorial Aristas Martínez, en la que escritores e ilustradores españoles homenajean al fenómeno. 

El término pulp se refería en sus orígenes al tipo de papel barato, de pulpa de madera, en el que se imprimían publicaciones como Amazing Stories, Dime Detective, Weird Tales, Horror Stories y Black Mask, pionera del género negro. En su época de esplendor algunas de estas revistas llegaron a vender un millón de ejemplares en EE UU. Pero más tarde, la pulp fiction pasó a designar el tipo de historias que se encontraban en estas revistas. “Es literatura popular en el sentido más amplio del término, dedicada a entretener y divertir al lector”, explica el crítico y escritor Jesús Palacios. “Literatura para las masas, que se preocupa menos por la calidad estilística o literaria y más por la acción, la narración pura. Y ahí se encuentra desde lo más infecto hasta grandes autores”.

Considerada como un ejemplo de subliteratura, los relatos de lospulp magacines eran acción en bruto protagonizada por personajes planos, sin filigranas ni profundidades psicológicas, una literatura que valoraba más el músculo, que, digamos, el cerebro. Sus historias eran muchas veces inverosímiles, con giros imposibles, especialmente diseñadas para sorprender… y muy entretenidas. En un puñado de páginas se resuelven intrincados misterios donde, al final, nada es lo que parece. “No estaba bien vista desde la crítica literaria ortodoxa”, explica el crítico y escritor Jordi Costa. “Había exceso de hipérboles, un estilo discutible, etcétera, pero como en el cine de Serie B, aparecen fulgores de belleza o excentricidad memorables”.

El pulp, más que un género, era una manera de escribir, pues las revistas abarcaban varios: el terror, la fantasía, la ciencia ficción, las historias de detectives, el romance, lo oriental y lo exótico en general, cualquier cosa que excitase la imaginación de los lectores de la forma más burda. “Es un tipo de ficción absolutamente liberada de cualquier prejuicio o exigencia de belleza o verosimilitud”, dice Costa. “Ahí reside gran parte de su interés”. Y muchas veces, ese afán de sorprender llegaba a límites que, vistos ahora, resultan políticamente incorrectísimos. “Había cosas que serían totalmente intolerables hoy en día”, opina Grace Morales, escritora y fundadora del fanzine Mondo Brutto. “Torturas, todo tipo de maltrato físico y psicológico, mujeres como esclavas sexuales, drogas, violencia exagerada, delincuencia juvenil, actuaciones racistas, cualquier cosa podía pasar, aberraciones como que los protagonistas llegasen a la selva y alguien allí pusiera a los humanos cerebros de mono…”. 

Así eran las cosas para los escritores de pulp, que bien podrían ser personajes de sus propios relatos. Mercenarios de la escritura, escribían a destajo, varios relatos o novelas al mes, en largas noches de insomnio, muchas veces con varias máquinas de escribir en las que iban avanzando en diferentes historias simultáneamente y firmando bajo varios seudónimos. Algunos llegaban a facturar la friolera de un millón de palabras al año. De la vilipendiada cantera del pulp salieron autores hoy plenamente aceptados como Raymond Chandler y Dashiell Hammet, que sentaron las bases de la novela negra y las historias policiacas hard boiled, el terrorífico universo atávico de H. P. Lovecraft, o la ciencia ficción de Phillip K. Dick, Isaac Asimov y Ray Bradbury. O Ron Hubbard, fundador de la Cienciología. Personajes bien instalados en el imaginario popular, como el Conan de Robert E. Howard o el Tarzán de Edgar Rice Burroughs, surgieron de sus amarillentas páginas.

Hay opción de leer pulp añejo en la actualidad.Los hombres topo quieren tus ojos (Valdemar) es una antología preparada por Jesús Palacios que incluye 13 relatos de terror con desquiciados títulos como Novias frescas para la hija del diablo o Cuando la bestia negra se sació. También de Palacios es la edición de Las estrellas mueren de noche (Valdemar), cinco historias protagonizadas por el detective de Hollywood Dan Turner, creado por Robert Leslie Bellem, el estereotipo de detective privado, cínico, rompecorazones, infalible y bebedor. A este lado del tiempo, existen fanzines patrios dedicados al género, como 5.000 Negros o Vinalia Trippers, que muestran la reivindicación de las nuevas generaciones.

Aunque muchas veces se considere un fenómeno netamente estadounidense, España también tuvo su pulp: la literatura popular contenida en las llamadas novelas de a duro o de quiosco, muchas de ellas publicadas por la editorial Bruguera. Las historias del Oeste de Marcial Lafuente Estefanía o Silver Kane (seudónimo de Francisco González Ledesma, que posteriormente y ya como escritor al uso fue reconocido con el premio Planeta), la ciencia ficción de Curtis Garland o las 4.000 novelas rosas de Corín Tellado. La editorial Akal ha lanzado recientemente la colección titulada ¡Bang, bang, está muerto!, en la que Moncho Alpuente y Luis Conde Martín recuperan 16 de las mejores historias del género policiaco popular publicadas entre los años treinta y sesenta del siglo XX.

Varios factores hicieron que estas publicaciones desaparecieran. La II Guerra Mundial y las restricciones en el uso de papel provocaron la subida de costes y la pérdida de rentabilidad. El Gobierno y parte de la población empezaron a ver los pulps con desaprobación, debido a sus altas cargas de erotismo y violencia. La atención del público se enfocó a los cómics books, las novelas de bolsillo, los shows televisivos, seriales radiofónicos y el cine de ciencia ficción. Pero, aunque desaparecieran las revistas, lo pulp se traspasó a la cultura popular posterior, como se ve en algunos cómics, el cine de Serie B, el gore, las películas de Quentin Tarantino (especialmente Pulp Fiction o Kill Bill) y Robert Rodríguez (Planet Terror o Machete), o incluso, en la forma de jugar con las bajas pasiones del lector que exhiben algunos best sellers. Terribles, incorrectos y desquiciados, pero también, vistos desde hoy, ingenuos y entrañables: los pulps atrapan la pulpa del cerebro.

jueves, 31 de mayo de 2012

SABOREANDO A BLANCA LI (y 4)


Me desperté en el suelo al mediodía. Con cien campanas martilleándome en las sienes, pero ileso. Ni un rasguño, ni una herida, nada. 

Blanca Li, por supuesto, no estaba. Había desaparecido llevándose casi todo del piso... excepto mi gabardina, los pantalones, la chaqueta… Sólo me faltaba la cartera, con poco dinero, y las tarjetas de crédito, sin nada de dinero… Así que estaba bien, la cosa, el milagro o el sueño ese... En cualquier caso estupendo. 

Mientras me vestía improvisé una versión oficial para comisaría: que ella, borracha como estaba, se mareó toda en el coche y tuve que pararla y empezó a vomitar con saña al salir y entonces, para no incomodarla, me di unos segundos la vuelta y como por arte de magia se esfumó sin dejar huella... Algo extraño, inexplicable, sin hacer el menor ruido, con las esposas puestas... Y otra vez voces, insultos, gritos… Sargento para aquí, sargento para allá…Su ineptitud, su negligencia… 

La vieja historia de siempre. 

La chica, tal y como me aseguró, cumplió su promesa y desapareció de la ciudad sin dejar rastro. Y por supuesto, no más crímenes, ni un sólo castrado más… 

Se acabó. Caso cerrado. Dos, seis, diez meses… Investigaciones, sospechas, disculpas, más disculpas…Y directo a los archivos, el caso, hasta nuevo aviso. 

Yo volví a mi antiguo puesto, mis labores con el narco, veladas, confidencias, regalitos… En fin, las pequeñas ventajas de la policía. 

Robe, el Carnicero, salió del hospital al poco tiempo, con sus métodos tradicionales, y la palmó dos años después de otro navajazo en un burdel. Estocada al cuello y fin del trayecto. Descanse en paz. 

Y de Blanca Li, mujer pantera, por suerte o por desgracia nunca más volví a saber. 

Quizás nos encontremos en algún otro lugar del camino.

FIN

Vicente Muñoz Álvarez, relato incluido en Black Pulp Box/Aftersun (Aristas Martínez, 2012).

miércoles, 30 de mayo de 2012

SABOREANDO A BLANCA LI (3)


El teléfono me despertó poco después de haberme acostado. Dos agentes. Habían encontrado otro cuerpo mutilado y desangrado como los anteriores. Pero esta vez habían encontrado a alguien muy cerca del coche, una mujer, que de momento se había negado a hablar. 

Me puse un tiro rápido, para vencer un poco el sueño, y salí disparado hacia la dirección que me habían dado aquellos polis. Era en el centro de la ciudad, en una plaza arbolada, entre otros coches. Y allí estaba: esposada junto a la pared en cuero negro, botas negras, guantes negros, pelo y ojos negros… Como una vampiresa. O un ángel nocturno. Andrógina, salvaje e irresistible. 

Los agentes la habían encontrado a un par de manzanas de distancia, tambaleándose, caminando como borracha a pasos lentos. No había opuesto resistencia, pero se había negado a abrir la boca. La habían apoyado contra la pared con las esposas y había estado como en trance hasta que yo llegué. Eso era todo. No había más. Y en lo tocante al cadáver, lo de siempre: aquel paquete de picadillo entre las piernas, la sangre por el coche, en los cristales, jirones de carne en todas partes… 

Procedí como las veces anteriores, llamar a la oficina, a la ambulancia, acordonar la zona… Pero eso sí: la chica se venía conmigo, en mi coche, a la comisaria. Estaba esposada, volada… No habría ningún problema. Y seguramente no tuviera nada que ver con todo aquello, además… Drogada o borracha, seguramente... Que me dejaran actuar, que atendieran al cadáver… 

La subí al coche y arranqué sin más explicaciones. En el sillón trasero. Con las esposas. Tras la reja. La veía por el espejo retrovisor como a una diosa, con sus ojos negros penetrantes clavados en los míos y aquellos labios rojos… 

- ¿Cómo te llamas? - pregunté. Pero no contestó. Permaneció callada un rato mientras la miraba y conducía y fumaba un cigarrillo. 

- Lo hago por tu bien, de veras... Si no quieres hablar ahora tendrás que hacerlo luego, en la comisaria, y te aseguro que allí no resultará tan agradable... Así que venga, dime: ¿cómo te llamas? 

- Blanca Li - me contestó. 

- Muy bien, estupendo, bonito nombre, Blanca Li… No es que pegue mucho con tu aspecto, pero vale, en cualquier caso es bonito: Blanca Li... Y ahora quiero que me digas qué hacías cerca del lugar del crimen a estas horas... 

- Salí a tomar una copa - dijo -. Bebí más de la cuenta y preferí volver andando a casa para tomar el fresco un poco... Esos policías me detuvieron y me hicieron esperar.... No hay más que eso. 

- De acuerdo, de momento te creo. ¿ Dónde tienes la documentación ? 

- En casa - dijo -. Me la dejé allí olvidada. Si quiere podemos pasar a recogerla de camino a la comisaría… 

Fue así, nada más, como os lo cuento. No fue cosa mía. Estaba alucinando al verla, no puedo negarlo… sus ojos, sus labios, aquel cuerpo… Pero fue ella quien me lo dijo: vamos a casa a buscar la documentación... No hubo otra cosa, de verdad. Ni lo había pensado tan siquiera. Aunque el caso es que nos dirigíamos ya hacia su apartamento... Un bloque de hormigón en las afueras, un piso octavo, una habitación llena de velas, incienso y ropa de cuero en todas partes…Y ella que me dice que le suelte las esposas hipnotizándome… que necesita ir al servicio, buscar el carnet, servirme un trago…Y yo que me acomodo en el sofá, enciendo un cigarrillo, miro al techo…Y ella que vuelve desnuda con su melena de aguas negras goteando espalda abajo, su cuerpo moreno y felino, musculoso, mirándome fijamente a los ojos, y pone un disco, Action Woman, y se estira, se retuerce, me provoca, se tumba a mi lado, me besa, me baja el pantalón y empieza a masturbarme pausadamente... Y yo que no aguanto más y digo quiero hacerlo... Y ella que susurra espera amor, mira primero, echa un vistazo…Y se me tumba enfrente, abre las piernas y allí está, su vulva dentada, de colmillos blancos muy afilados, como agujas… abriéndose y cerrándose… mostrando su interior rojo y oscuro… Me deja acostarme con ella, dice, pero no penetrarla, por mi bien... sólo a cambio de que olvide todo, los crímenes, las pruebas, el carnet… de que la deje esfumarse, desaparecer, largarse al fin del mundo…Y yo que digo sí, naturalmente, que ya no para de girarme el coco contemplando aquel prodigio, jugoso, babeante, tentador... 

Y luego el sueño… Olvido y sueño…Y un túnel largo oscuro.

Continuará...

Vicente Muñoz Álvarez, relato incluido en Black Pulp Box/Aftersun (Aristas Martínez, 2012).

Ilustraciones by Miguel Ángel Martín.

martes, 29 de mayo de 2012

SABOREANDO A BLANCA LI (2)


Empujé la puerta y allí estaba: lleno de vendajes y esparadrapos por el cuello. 

- Qué hay, Robe ¿cómo va esa herida? - le pregunté. Y él se me quedó mirando muy extrañado, sorprendido, preguntándose qué hacía yo en su habitación a aquella hora. 

- Verás, Robe, estoy algo confuso por lo que está ocurriendo últimamente, los asesinatos en los coches, los tipos esos con las mordeduras... La verdad es que no sé muy bien lo que hacer y bueno, pensé que tal vez pudieras tú ayudarme... El asunto no tiene que ver mucho conmigo, con el narco y esas cosas… 

- Y vienes a verme para que yo te solucione el caso... ¿ No es así ? 

- No exactamente, sólo quiero que me des tu opinión, que me digas lo que piensas del tema… 

- Mira - me dijo -, para ser sinceros, yo tampoco tengo ni idea de lo que puede estar pasando… Y no es que no quiera ayudarte, de verdad, lo digo en serio, dejando aparte otras historias… He visto las fotos de las dentelladas, de los tíos mutilados… Me las trajo el jefe del departamento el otro día para preguntarme lo que opino, igual que tú, y te juro que no sé de qué pude ir el asunto... El jefe dice que no hay huellas, pistas de ninguna clase, nada... Y que los forenses tampoco se ponen de acuerdo… una navaja, una sierra, un animal… 

- Así es, Robe, no sabemos nada. Y nos volvemos locos con los periodistas, los familiares de las víctimas, la asfixiante opinión pública… 

- Yo en tu lugar empezaría a preguntarle a todo el mundo - dijo -, a repartir leña a destajo, ya sabes, a quien pueda saber algo, a los que hayan descubierto los coches o a quien sea... La violencia es la mejor baza frente al miedo. Ves cantar a la peña sin tapujos, confesarlo todo, lo que hicieron, lo que pensaron hacer y hasta lo que nunca han hecho... Que alguna vez te equivocas, mala suerte, ya te disculparán en la oficina… caso extremo, fuerza mayor… lo que haga falta. Pero de entre todo ese ganado atrapas al culpable, no lo dudes... Préndeles fuego en el culo y verás cómo se arregla todo… 

Conque ya estábamos de nuevo, otra vez la vieja historia de la fuerza, la violencia contra la razón, el resultado frente al método... Me estaban entrando ganas de rematarle ya del todo... No podía con él, no le tragaba. Le hubiera dicho: vale pues, hasta mañana. Y le hubiese descerrajado un tiro a bocajarro en la sien. Hasta luego, baboso, fin de etapa... Aunque luego sólo dije: gracias por todo, Robe, ya nos veremos... Sin hacer para nada realidad mi sueño. 

Nueve y diez de la noche. En mi automóvil. Vuelta a casa.

Continuará...

Vicente Muñoz Álvarez, relato incluido en Black Pulp Box/Aftersun (Aristas Martínez, 2012).

Ilustraciones by Miguel Ángel Martín.

lunes, 28 de mayo de 2012

SABOREANDO A BLANCA LI (1)


Dios bendito… aquello era espantoso… la carne triturada, desgarrada, hecha jirones, cercenada aquí y allá, grumos de sangre en todas partes, en el salpicadero, sobre el volante, en los cristales… Un boquete enorme, como una dentellada, caliente aún, borboteante… Como el resto, los tipos anteriores: todos castrados de igual modo. Que ya iban cuatro, con el del Mercedes, chorreando sangre, mutilados… Y el jefe machacándome todos los días... Es que no había pista alguna, indicios, huellas, nada. Sólo aquellas mordeduras, dentelladas enormes, bestiales, espantosas… Los demás polis me preguntaban: qué hacemos con el cuerpo, las huellas, la ambulancia, el tanatorio… Les dije que le pusieran una manta encima, que no tocaran nada, que llamaran al forense, que acordonaran la zona, que esperaran. Yo tenía que ir a casa a descansar un poco. Lo necesitaba ya, después de varias noches sin dormir, dándole vueltas… aquellas mordeduras, como si les hubiese arrancado el miembro un cocodrilo, de una dentellada, ñam, y se acabó: desencajados, desangrados, muertos de dolor… o de placer... Porque tenían caras de extasiados todos, como de estar gozando lo suyo en el momento clave… su expresión, los ojos entornados, su sonrisa… Los cuatro igual, además, hombres ricos, de mediana edad, calvetes, barrigudos… en sus coches de lujo desangrados con aquel puré de picadillo entre las piernas... Les robaban los anillos, las medallas, la cartera… y les dejaban pudriéndose en la noche, muertos. 

Me empaquetaron el caso de rebote, así a lo tonto, por casualidad.... Que la semana anterior habían herido al Robe, el Carnicero, él, que todo lo sabía, que todo lo arreglaba, experto en sangre, amputaciones, torturas y descuartizamientos… En una refriega en un burdel, un buen tajo en el cuello, a dos centímetros escasos de la yugular. Le habían dado para el pelo, al Robe, siempre vociferando, insultando, golpeando… Tal vez reflexionara en el hospital un poco, su filosofía, el creerse dios con la pistola al cinto... Pero entre tanto yo me estaba comiendo aquel marrón, bien distinto a los otros, mi especialidad: narcotráfico, alijos, estupefacientes… Un trabajo fácil, controlar a ciertos tipos, incautar algunas dosis, hacer la vista gorda… Y recibir a cambio favores, paquetes, comisiones… O a lo sumo enchironar a alguno, pobres diablos normalmente… tres, seis, diez meses… para que el mundo se creyera un poco lo de la justicia... Pero jamás como aquel terrible asunto, algo tan siniestro como lo de las mordeduras. Que me estaba trastornando bien, con el jefe encima todo el día, echando pestes, los policías, reporteros, la asfixiante opinión pública… No sabía ya qué hacer, le daba vueltas por la noche con las fotos de los fiambres en las manos, aquellos boquetes, aquellas caras de placer… Porque además eran muy ricos, los castrados, todos hombres importantes: Director X, Señor J, Señor H… Presidentes de tal, Miembros de cual, Honoris Causa… Que de haber sido otra cosa, pobres hombres, vagabundos, emigrantes, todo hubiera sido quizás algo distinto, menos público, el asunto, menos protocolario, qué sé yo... Pero no, nada de eso, con los ricos no hay manera, todo es diferente, todo rápido y observando estrictas reglas…Y yo es que no tenía ni idea de cómo ventilar aquella historia, cómo proceder, por dónde respirar, atar siquiera un cabo... Me inventaba de todo, frente al jefe: que tal vez fuera un psicópata resentido, el autor de las matanzas, o una banda de skinheads o alguna feminista loca... Pero nada, no tragaba, la cosa... Y venga a explotar en gritos… sargento para aquí, sargento para allá… Un marrón curioso, al fin y al cabo 

Aquella tarde, la del cuarto hombre asesinado en el Mercedes, tampoco pude conciliar el sueño. Tenía que hacer algo de inmediato, tomar medidas, aunque resultasen incongruentes y absurdas. Le daba vueltas en la cama, fumando como un loco cigarrillos con aquellas fotos esparcidas por el suelo, y es que siempre era lo mismo: coágulos de sangre en todas partes y carne hecha puré. No había más, nada de lo que suele siempre sacar del apuro al poli bueno… huellas dactilares, cabellos, un mechero, colillas, barro en los zapatos... nada. Todo era muy limpio, obra de un profesional, sin duda. Le di vueltas y vueltas. Lo pensé... Hubiera preferido no tener que hacerlo, desde luego, pero no me quedaba otro remedio. Porque llega un punto, cuando ya no hay más salidas, en que todo puede ser razonable. Te ves de pronto con la soga al cuello y tienes que tragar cualquier manduca. Lo que sea. Y para mí había llegado ese momento: la hora de las claudicaciones. 

Llamé a la Comisaría para preguntar por el hospital donde habían ingresado al Robe y salí de mi apartamento al caer la noche. 

Lo nuestro era un asunto personal. Nada grave, pero desagradable, en cualquier caso. Él hacía esto y yo lo otro, él decía blanco y yo decía negro… Siempre así, disparidad total de caracteres. No nos llevábamos muy bien que digamos, pero nos respetábamos. Que cada uno hiciese su trabajo y punto, nada de comentar lo del otro, sus métodos, sus confidencias… Pero en el fondo, en lo profundo, bien guerreros los dos, prestos a saltarle al otro al cuello... Y hacia allá iba yo en mi coche, dirigiéndome a verle al hospital. Venciendo escrúpulos, por decirlo de algún modo. 

Me abrió la puerta una enfermera, una muñeca morena, bien formada, con su bata blanca perfilando aquellas curvas y sus nalgas rebotando al caminar sobre los zuecos… Iba tras ella hacia la habitación del Robe y la veía tan oronda surcando aquel pasillo, con su melena brillante y sus tremendas caderas… Así que no me di cuenta hasta que llegamos. Habitación 312: Roberto Sancristobal.

Continuará...

Vicente Muñoz Álvarez, relato incluido en Black Pulp Box/Aftersun (Aristas Martínez, 2012).

Ilustraciones by Miguel Ángel Martín.

viernes, 11 de mayo de 2012

BLACK PULP BOX en La Crónica de León.



Vinalia participa en un ambicioso proyecto sobre el blaxploitation

Incluye 6 publicaciones y casi 1.000 páginas de textos, cómics e ilustraciones


L. Castellanos / La Crónica de León

Aristas Martínez, la editorial de Cisco Martínez y Sara Herculano y entregada al auspicio de proyectos que abarcan diferentes géneros, están dominados por el riesgo y se ajustan a ciertos modelos de vanguardia, se puso en contacto con la leonesa Vinalia Trippers coincidiendo por parte de esta con la publicación de su nueva entrega, ‘Trippers from the Crypt’, para que colaborara en una ambiciosa empresa creativa, ‘Black Pulp Box’, a través de la cual se pretendía rendir tributo al blaxploitation, un movimiento cinematográfico que vivió su mayor auge a principios de los setenta, contó con el protagonismo de la comunidad afroamericana y sus bandas sonoras disfrutaron de enorme popularidad. Se trata de una caja ‘pulp’ que contiene seis publicaciones (‘Amazing Bold Stories’, ‘Betunia’, ‘Black Super Power’, ‘Aftersun’, ‘Supernegro’ y ‘Carnaval según San Judas’ son sus títulos) y más de novecientas páginas de textos, comics e ilustraciones dedicadas al género.

Y así de los ochenta y cinco autores que participan en el proyecto, varios pertenecen a la cantera de Vinalia Trippers: quince narradores (entre ellos, los leoneses Xen Rabanal, Felipe Zapico, Toño Benavides, Julio César Álvarez y Vicente Muñoz) y trece ilustradores y dibujantes (Miguel Ángel Martín, Silvia D Chica, Toño Benavides y Julia D Velázquez como representación de León). De esta manera, se confirma la relevancia que este proyecto editorial leonés, liderado por Vicente Muñoz, ha ido cobrando no ya sólo en la cultura provincial, sino también a nivel nacional.

Una antología de relatos, una revista de cómic, un ensayo de Daniel Ausente, dos novelas cortas (de Francisco Javier Pérez y Cisco Martínez) y un fanzine integran el contenido de la caja ‘Black Pulp Box’, ya puesta a la venta. 

Fundamentalmente, donde ha participado Vinalia Trippers en este proyectoes en ‘Aftersun’, un fanzinebook en el cual ha colaborado también 5000 negros, referente imprescindible, al igual que los leoneses, en España en el campo del fanzine. El resultado ha sido una publicación de casi doscientas páginas dominada por la variedad y ajustada plenamente a la filosofía que se ha pretendido aplicar a todo el conjunto del ‘Black Pulp Box’, cuya presentación ha sido cuidada con especial esmero y detalle.

lunes, 7 de mayo de 2012

BLACK PULP BOX: Aftersun.



saluda editorial 

Sí, amigo, estás leyendo una publicación posmoderna que te habla en times new roman. Para ir cogiendo confianza hemos decidido escribirte con estas letras de curvas tan familiares. Ya te advertimos que en adelante este pequeño homenaje frontal se irá diluyendo sin necesidad de disparar a la sheriffa. Cierto es que en sus últimos 20 años de tiranía con el procesador de textos has aprendido lo que es una cursiva y una negrita, confiesas haber abusado más de la cuenta del corta y pega, y has deseado en secreto un control z en tu vida, una doble tecla reparadora, un rebobinador rewind... Si has sido editor universitario, tendero con cpu bajo el mostrador e impresora de gatillo fácil o escritor de diez copias en canutillo -cinco para la familia y otras tantas para el Nadal- sabes de lo que hablo. Una página más y entrarás de lleno en el mundo de las máquinas de escribir y las imprentillas. 

aftersun es un fanzinebook 

Los Aristas Martínez convocamos para esta publicación a dos de los más interesantes fenómenos del magazine alternativo de nuestro país: Vinalia Trippers y 5000 Negros, que contaban con cierto grado de organización (no veas, amigo, la de anarquistas que hay ahí fuera grapando creatividad...) y cabal periodicidad (puedes encontrar infinidad de ejemplos de fanzines cuyos números y épocas coinciden en cifras). Como editorial decidimos volver a nuestros orígenes y sacar del baúl El Casco, el fanzine donde empezamos, para unirnos al tándem de los 5000 Trippers en esta aventura, y llamar a algunos de nuestros colaboradores editoriales, presentes y futuros. Bien es cierto que hemos echado de menos poder contar con la colaboración de dos de las publicaciones alternativas más fascinantes que existen: Mondo Brutto y Vacaciones en Polonia, pero se nos hizo tarde y no pudimos avisarles a tiempo para que nos contaran toda la letra pequeña del tema elegido para este número. 

lo negro 

El diferente a nosotros tiene una serie de tópicos asociados por nuestras comunidades que distorsionan cualquier tipo de conocimiento objetivo del individuo. A sabiendas de que el sexo, la edad, el origen o la raza de una persona siguen siendo hoy día motivo de exclusión, nos vemos con la suficiente madurez para abordar esos tópicos, con el necesario respeto, dentro la normalidad con la que estos han ido desapareciendo, sin olvidar la denuncia a esos repugnantes individuos que viven entre nosotros dispuestos a recuperarlos. 

música 

Aftersun necesitaba una banda sonora, así que hemos traído al que más sabe del tema: Miguel Ángel Sutil, director de la revista Enlace Funk desde que la fundara en 1996. A nuestros requerimientos sobre este homenaje cañí a la blaxploitation tuvo que decidirse entre el bogaloo (ese estilo musical mezcla de música negra y ritmos latinos) y lo que finalmente nos trae a los platos: bandas españolas de los últimos 15 años con sonido negro: Let’s funk!

lunes, 30 de abril de 2012

BLACK PULP BOX en DIARIO DE LEÓN



El equipo de Vinalia Trippers se suma al proyecto ‘Black Pulp Box’

La caja contiene seis publicaciones y más de 900 páginas de textos, cómics e ilustraciones.

Cristina Fanjul | Diario de León 25/04/2012

La editorial Aristas Martínez acaba de presentar el proyecto Black Pulp Box, un homenaje al género blaxploitation, en el que han participado algunos de los integrantes de Vinalia Trippers. En el otoño del año pasado, y tras la publicación de Trippers from the Crypt, Cisco Bellabestia, el editor de Aristas Martínez, propuso a Vicente Muñoz colaborar con una colección de relatos ilustrados en esta caja pulp, que contiene seis publicaciones y más de 900 páginas de textos, cómics e ilustraciones dedicadas al género. Entre los tripulantes que se han unido a este proyecto están los narradores José Ángel Barrueco, Patxi Irurzun, Pepe Pereza, Toño Benavides, Julio César Álvarez, Juanjo Ramírez, Juan Carlos Vicente, Felipe Zapico, Safrika & Arturo Méndez Cons, Octavio Gómez Milián, José Naveiras, Alfonso Xen Rabanal y Vanity Dust, así como ilustradores como Toño Benavides.

La caja, que puede encontrarse en Artemis y en Elektra, contiene una antología de relatos, una revista de cómic, un ensayo, dos novelas cortas y un fanzine. 976 páginas en total, en las que 85 autores pivotan alrededor del citado género blaxploitation. Este tipo de películas alcanzaron su máxima popularidad en la década de 1970 en Estados Unidos. Dirigidas a una audiencia afro-americano, estas películas utilizan un reparto mayoritariamente negro y relatos que aparecen fijados en la América urbana. Muy a menudo, las películas blaxploitation tenían un bajo presupuesto y se centraban en las campañas de marketing. En ellas aparece el alma y bandas sonoras de la música funk. El término blaxploitation es una combinación de las palabras negro y explotación. En Hollywood, las películas de explotación son películas de bajo presupuesto que se basan en elementos pegadizos, como el gore, la violencia o contenido sexual, para atraer a una audiencia.

jueves, 5 de abril de 2012

BLACK PULP BOX



Al fin nos ha llegado la portada de la Black Pulp Box, el nuevo proyecto de Aristas Martínez, homenaje al género blaxploitation, en el que hemos colaborado con nuestro sello, Vinalia Trippers, algunos de los narradores e ilustradores habituales de la revista.

En el otoño del año pasado, poco después de editar nuestro fanterrorífico Trippers from the Crypt, Cisco Bellabestia, el editor de Aristas Martínez, nos propuso colaborar con una colección de relatos ilustrados en esta pulp box, que contiene seis publicaciones y más de 900 páginas de textos, cómics e ilustraciones dedicadas al género.

Nos pusimos manos a la obra y, en el plazo acordado, les entregamos nuestros trabajos, que junto a los de otros muchos colaboradores integran la caja. 

A continuación, nuestra nómina de autores para el monográfico: 

Narradores: José Ángel Barrueco, Patxi Irurzun, Pepe Pereza, Toño Benavides, Julio César Álvarez, Juanjo Ramírez, Juan Carlos Vicente, Felipe Zapico, Safrika & Arturo Méndez Cons, Octavio Gómez Milián, José Naveiras, Alfonso Xen Rabanal, Vanity Dust, Vicente Muñoz Álvarez. 

Ilustradores: H. Valdez, J. Kalvellido, Pablo Gallo, Toño Benavides, Andrés Casciani, Fernándo Centrángulo, Pobreartista, Julia D.Velázquez, Silvia D.Chica, Carlos Aquilué, Rodrigo Córdoba, Sien, Mik Baro, Miguel Ángel Martín. 


Seguiremos informando