viernes, 22 de marzo de 2019

EL MAL GOBIERNO



llegan con la  primavera, como una condena, los días de calzado y de intentar ganar dinero, lo justo para sobrevivir, ya que con la literatura no puedo, y se acumulan vertiginosamente los problemas, los pedidos mal servidos, los clientes que se quejan, los entuertos que tengo que solucionar, la tarifas y las muestras, las llamadas de los fabricantes y el mal gobierno, tras los días de ensoñación y rosas toca irme a la guerra de nuevo, qué cambio tan brutal de vida, pienso, vamos a por ello...


Vicente Muñoz Álvarez

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS según DAVID GONZÁLEZ




Uno agradece que existan escritores como Vicente Muñoz Álvarez. Uno agradece que escriban libros como "EL TIEMPO DE LOS ASESINOS. Semblanzas de algunos escritores malditos (Literaturas Com Libros, 2019)”. Se trata de los siguientes escritores malditos, por orden de aparición en el libro: J. K. Huysmans, Oscar Wilde, G. I. Gurdjieff, Arthur Machen, H. P. Lovecraft, Louis Ferdinand Céline, Henry Miller, Malcolm Lowry, Dylan Thomas, William S. Burroughs, Jack Kerouac, Charles Bukowski y Raúl Núñez... Una gozada de lectura... Comparto contigo la intro que ha escrito Vicente Muñoz Álvarez y aunque no suelo recomendar libros, te recomiendo encarecidamente EL TIEMPO DE LOS ASESINOS:

"Cada cierto tiempo asciende del infierno al purgatorio algún profeta, un visionario que embriaga con palabras, que escupe fuego y se desnuda y abrasa al mundo en sus pasiones, un Ángel caído que recorre las calles con su pluma y hace de la tragedia humana una canción, un himno de vida y sentimiento que sublima en poesía nuestro absurdo.

Este ensayo es un sentido homenaje a estos pioneros, alquimistas del lenguaje que hicieron arte de sus vidas, rompiendo tabúes y abriendo nuevas vías de expresión, para demostrar que la Literatura no es solo un ejercicio de estilo y de retórica, un juego de señoritas, sino también y básicamente, un arma de lucha y subversión."


David González


Booktrailer:


jueves, 21 de marzo de 2019

AMOR DEL BUENO


La imagen puede contener: 2 personas, personas sonriendo, lentes de sol, planta, árbol, exterior, primer plano y naturaleza

tanta poesía
vanguardias
y versos

y al fin y al cabo
todo se reduce 
a esto

AMOR

brindo por ello


Vicente Muñoz Álvarez

EN EL CAMINO



Soñé que yo era Jack
& Neal se agitaba frenético
sobre el volante a cien por hora
riéndose & gritando:

Sabemos cómo es el tiempo
y sabemos que todo
va realmente bien


mientras fumábamos
& bebíamos
& los campos se deslizaban
lánguidamente en la llanura
como lagartos verdes
bajo el sol.

Soñé que yo era Jack
& latía en mi corazón
toda su pena
& mis lágrimas iban llenado
una petaca de cuero para Neal
que apuntaba con su cigarro
de yerba a las colinas.

Entonces vimos
por el retrovisor del coche
al Capitán América en su moto
& después a un toro & a un torero
& a un hombre que se arrancaba
los dedos de los pies
con dos tenazas.

Mientras el sol
se desangraba sobre el ruedo
& el viejo Bill disparaba
con su rifle a las palomas
& Neal seguía gritando:

Sabemos cómo es el tiempo
y sabemos que todo
va realmente bien.



Vicente Muñoz Álvarez, de Hey Jack Kerouac: La huella beat en la poesía en lengua española (Oveja Negra, 2018)

lunes, 18 de marzo de 2019

ESCALOFRÍO



Otro clásico de terror made in Spain que merece la pena reivindicar: Escalofrío (aka Satan's Blood, 1978), de Carlos Puerto: de lo mejor y más oscuro de la Transición, y uno de los filmes sobre brujería más destacables del cine español.

Presentada por el inolvidable Dr Jiménez del Oso, que se marca un prólogo de lo más inquietante, la película de Puerto aprovecha el filón del cine de satanismo de aquel tiempo (con El exorcistaLa semilla del diablo y, muy en especial, Il Profumo della signora in nero, de Francesco Barilli, como referentes ineludibles) y nos introduce en una morbosa historia de rituales diabólicos, ambientada en un siniestro caserón de las afueras de Madrid, que pone los pelos de punta.

Muy superior a la media de aquel tiempo, tanto por la fotografía y puesta en escena como por el guion, el ritmo y el clímax, Escalofrío tiene un no sé qué de pesadilla angustiosa, una atmósfera onírica y amenazadora realmente lograda, que se queda grabada en la memoria a fuego.

Escenas eróticas de alto voltaje (fue clasificada "S" en su estreno), ceremonias satánicas que cortan el aliento, interpretaciones convincentes y un final espeluznante y descorazonador, hacen de esta película una pieza de coleccionista para los amantes de las emociones fuertes.

Vicente Muñoz Álvarez

Trailer in You Tube:


jueves, 14 de marzo de 2019

CONTEMPORARY BEAT



Esto es lo que, de mi poesía e influencias beat, dice Estíbaliz Encarnación-Pinedo en The Routledge Handbook of International Beat Literature (Edited by A. Robert Lee):

In 2011, the independent publishing house Ediciones Baladí published Beatitud: Visiones de la Beat Generation, a book where more than thirty Spanish poets, writers and artists pay tribute to the American movement. In addition to being a “subjective, intimate and strictly literary tribute that openly acknowledges the influence and debt” to the Beat Generation, this anthology also attests to the “aesthetic and even vital debt” to Beat writing of the two different generations to which the editors, Vicente Muñoz Álvarez (1966) and Ignacio Escuín Borao (1981), belong. Moreover, the collection is a reminder that the influence of the Beat Generation is not restricted to the transitional poets, but extends to younger generations. The poets included in this section, Vicente Muñoz Álvarez (1966), Uberto Stabile (1959) and Antonio Cordero Sanz (1963 ), gie ready testimony. 

A Beat attitude underlies Vicente Muñoz Álvarez’s playfulness in early poems like “Panteista” / “Pantheistic” – “Pereira dice / que no es pecado / soñar que a Dios / le gusta el vino. / Pero… / ¿Es pecado soñar / que el vino es Dios?” (Poemash nº1). / “Pereira says / that it is not a sin / to dream God / likes wine. / But… / Is it a sin to dream / God is wine?” A very Beat irony is also present in the poet’s representation of restlessness and inconformity in “Uno de Tantos” / “One among Many”, where the unemployed, rebel-to-be still living at his parents’ performs his un-conformity through the following commandments:

Leer a Miller

o a Bukowski 

o a Kerouac. […] 

Llevar el pelo largo. 

Sacar a pasear al perro. 

Follar de vez en cuando. 

Ir a ver exposiciones 

Deprimirse. 

*

Read Miller

or Bukowski

or Kerouac […]

Wear Long Hair. 

Walk de dog.

Fuck every once in a while.

Attend exhibitions.

Get depressed.

A much more dramatic tone is adopted in “Crónicas de Fin de Siglo” / “End of the century chronicles”, where the young poet describes the desolation of a lost generation whose “única aspiración era soportar la vida” (Canciones de la Gran Deriva) / “sole aspiration was to endure life”. Although in works like Marginales (2013) Álvarez turns to fictionalized discourse, his work is highly autobiographical and the language is often colloquial and conversational. A candid portrayal of the poet’s life can be found in “Animales Perdidos”, the first poem in a collection under the same title which situates the speaker in a very personal hell – “No eran buenos tiempos. / Me acababa de separar de mi mujer / y había tenido que dejar mi casa en el campo” / “I had seen better days. / I had just separated from my wife / and had to move out of my house in the countryside”. This private hell becomes increasingly universal through the fragmentary images of decay of poems like “Sujeto de Experimentación” / “Human Experimentation”, where the world enumerates into a set of catastrophies; or “Barrio”, where the urban landscape turns aggressive and threatening to the individual. Six decades after “Howl”, Álvarez’s vision of society is shockingly similar to the one portrayed by Ginsberg – “en fila india / confundidos / desilusionados / ciegos / víctimas / del consumismo / del capitalismo / del desempleo” (“Cola para Genocidio” / “In a single file / confused / disillusioned / blind / victims / of consumerism / of capitalism / of unemployment” (“Genocide Queueing”). In other poems, revisiting Kerouac’s poetics of movement, Álvarez adapts the American road to fit his commercial route as an “on the road” shoe seller. “[D]isfrazado / de hombre cuerdo” (“Días de Ruta”) / “In a disguise/ of sanity”, the poet chronicles Spain’s economic crisis:

naufragamos 

llueve no vendemos 

liquidamos rebajamos 

no podemos nos hundimos 

esperamos nos forzamos 

declinamos cerramos 

*

We go under

it rains we don't sell

we clear out we go on sale

we can't we sink

we wait we make an effort

we go into decline we close

In this nightmarish scenario, poetry becomes the only salvation. Even if words are a double-edged sword in “Carnívoras” / “Carnivorous” – a poem dedicated to William Burroughs – Álvarez is plain sailing in his advice: “agarra / fuerte / el poema / será / tu salvaguarda / y guía” / “Hold on / tight / to the poem / it will be / your safeguard / and guide”.



miércoles, 13 de marzo de 2019

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS según JULIA NAVAS MORENO



Dice Vicente Muñoz Álvarez en la intro de su nuevo libro, EL TIEMPO DE LOS ASESINOS:

"Este ensayo es un rendido homenaje a estos pioneros, alquimistas del lenguaje que hicieron arte de sus vidas, rompiendo tabúes y abriendo nuevas vías de expresión, para demostrar que la Literatura no es solo un ejercicio de estilo y de retórica, un juego de señoritas, sino también y básicamente, un arma de lucha y subversión."

Así es, a través de breves pero intensas biografías de autores iluminados, desarraigados, exploradores de los tormentos del alma, 

Vicente, con el rigor y la pasión que se percibe siempre en su extensa obra, nos muestra la cara “B” de la literatura, la que descubrimos los que perseveramos en la búsqueda más allá de las lecturas impuestas, inamovibles: OSCAR WILDE, ARTHUR MACHEN, H.P. LOVECRAFT, MALCOLM LOWRY… Por derecho propio “ellos” se han convertido en clásicos, y como tales, deberían formar parte del temario de Literatura. Así, lejos de ahuyentar a potenciales lectores, se sumarían más adeptos. Malditismo, exploración, subversión, rebeldía, existencialismo… Temática mucho más atractiva para la adolescencia que la historia de “El Temido”, bajel pirata llamado así por “su bravura”.

Interesante, amena, imprescindible... Propongo este libro como lectura obligatoria en los institutos y fuera de ellos.


Julia Navas Moreno

lunes, 11 de marzo de 2019

ENTREVISTA CAPOTIANA A VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ



En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Vicente Muñoz Álvarez:

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?

Shangri-La.

¿Prefiere los animales a la gente?

Depende de qué animales y qué gente. Me quedo con unos pocos especímenes de personas, caballos y perros, básicamente.

¿Es usted cruel?

Intento no serlo, al menos, que ya es bastante.

¿Tiene muchos amigos?

Los suficientes.

¿Qué cualidades busca en sus amigos?

Lealtad, sobre todo. E independencia a la vez.

¿Suelen decepcionarle sus amigos?

Los realmente buenos, no.

¿Es usted una persona sincera?

Sí, mucho, demasiado incluso.

¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre?

Leyendo, escribiendo, viendo películas, paseando, viajando...

¿Qué le da más miedo?

El dolor y una mala muerte.

¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice?

El oportunismo y la hipocresía.

Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho?

Perderme en una isla desierta.

¿Practica algún tipo de ejercicio físico?

Sí. Bicicleta sobre todo.

¿Sabe cocinar?

Bastante bien, dicen.

Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría?

Jack Kerouac.

¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza?

Vida.

¿Y la más peligrosa?

Impostura.

¿Alguna vez ha querido matar a alguien?

No.

¿Cuáles son sus tendencias políticas?

Anarquista.

Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser?

Lobo de mar.

¿Cuáles son sus vicios principales?

Demasiados para enumerarlos aquí.

¿Y sus virtudes?

Eso deberían decirlo otros, si es que las tengo, no yo.

Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza?

Mi vida, como un torbellino, al completo.


miércoles, 6 de marzo de 2019

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS: Ya a la venta.



Ya a la venta, en papel y en ebook,
la nueva edición de El tiempo de los asesinos,
ampliada y revisada.

Cada cierto tiempo asciende del infierno al purgatorio algún profeta, un visionario que embriaga con palabras, que escupe fuego y se desnuda y abrasa al mundo en sus pasiones, un ángel caído que recorre las calles con su pluma y hace de la tragedia humana una canción, un himno de vida y sentimiento que sublima en poesía nuestro absurdo.

Este ensayo es un rendido homenaje a estos pioneros, alquimistas del lenguaje que hicieron arte de sus vidas, rompiendo tabúes y abriendo nuevas vías de expresión, para demostrar que la literatura no es solo un ejercicio de estilo y de retórica, un juego de señoritas, sino también, y básicamente, un arma de lucha y subversión.


Vicente Muñoz Álvarez

Semblanzas de: J.K.HUYSMANS, OSCAR WILDE, G.I. GURDJIEFF, ARTHUR MACHEN, H.P. LOVECRAFT, LOUIS FERDINAND CÉLINE, HENRY MILLER, MALCOLM LOWRY, DYLAN THOMAS, WILLIAM S. BURROUGHS, JACK KEROUAC, CHARLES BUKOWSKI y RAÚL NÚÑEZ.


Edición en papel:


PÁNICO EN EL TRANSIBERIANO




miércoles, 27 de febrero de 2019

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS



casi 800 kilómetros de carretera hoy en concreto, como que no quiere la cosa, cuestión de calzado esta vez, El tiempo de los asesinos a punto de salir, Películas que erizan la piel que también, nuevo poemario en camino, Híbridos 2019 cociéndose a fuego lento y los días de ruta ya ahí, o lo que se dice, resumiendo y simplificando, no dar en la vida abasto... mientras el cuerpo y mi cabecita loca aguanten, me digo: sopla fuerte las velas, sóplalas...


martes, 26 de febrero de 2019

jueves, 21 de febrero de 2019

TRAVESÍA según PABLO MALMIERCA



Hay autores que siempre evocan, que hacen saltar el percutor de la poesía, uno de ellos es Vicente Muñoz Alvarez, esta es mi lectura poética de su último libro "Travesía" publicado por Chamán Ediciones.

Travesía

¿Quién cabalga sobre el embate de las olas?
¿Quién yace acariciado por la locura de los libros?
¿Quién oculto en lo más profundo de un faro?
¿Quién aquejado de la codicia de Babel?

El viejo lobo de mar, 
cubierto su rostro de cicatrices,
manchado su corazón del salitre,
con la sangre en sus oídos,
los párpados rotos de caminar entre sirenas.

La vida delatada frente a un falso testigo,
el hundimiento del mundo 
golpeado contra el acantilado de los objetos inútiles.

Un grito de salvación:
el mar, la mar...
toda la paz de un alma perdida.


Pablo Malmierca


martes, 19 de febrero de 2019

FATIGUE

                               

 de lo cansino
y agotador de todo
a veces

la vida el trabajo
el viaje el camino

nuestro purgatorio
en la tierra

y de las consecuencias
de ese cansancio

hablar de eso


Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 18 de febrero de 2019

HEMORRAGIA DE AMOR



a Raúl Núñez

santo Raúl
que estás en los cielos

tú nos enseñaste a amar
nos mostraste el camino

cada verso una rosa
cada palabra una visión
una iluminación un guiño

Tom rat cat
Cabeza de huevo
Picaporte dream
Hemorragia de amor
Cuando Muera Allen Ginsberg

navegamos contigo
sin salvavidas
y aprendimos
bien la lección

aunque naufraguemos
aunque nos perdamos
aunque nada tengamos

ahí seguirá
el Poema

sobreviviendo al desastre
sobreviviendo a todo

y nada 
ni nadie

nunca

nos lo podrá robar


Vicente Muñoz Álvarez,
de Hey Jack Kerouac:
La huella beat en la poesía en lengua española
(Oveja Negra, 2018)

viernes, 15 de febrero de 2019

TRAVESÍA: Entrevista por Esther Peñas.



Vicente Muñoz Álvarez, poeta

“Tanto la poesía como los sueños reflejan una realidad paralela, liberada de complejos y ataduras, llena de misterios y símbolos”

Esther Peñas / Madrid

Travesía (Chamán ediciones). Con este libro lleno de jalones cartográficos vitales, Vicente Muñoz (León, 1966) nos lleva del lado de alma nómade (sabiendo que el nómada es un alma que persiste en un mismo territorio, esto ya lo dijo Deleuze), con un estilo tabernario en lo rotundo y festivo pero también de sutil –y marinera- melancolía. 

En una travesía, ¿qué es lo más importante?

Las ganas de navegar, tal vez, y conocer nuevos mares y puertos. En la mía en concreto, la que describe este libro, mi singladura personal, lo básico no obstante ha sido contarlo, poetizarlo, extraer del viaje la metáfora y el símbolo, la desolación y el milagro de estar vivos, e intentar trasladar al lector el vértigo del oleaje.

¿De qué depende que una travesía cambie a quien la hace?

Del punto de vista y enfoque, sobre todo, y del prisma a través del cual se mire. Todo tiene, siempre, varias lecturas, la vida, lo que nos sucede, nuestras pequeñas gestas y gestos, que según interpretemos y encajemos pueden llevarnos a muy distintos puertos. Es una de las cuestiones que abordo a menudo en este libro, precisamente, cómo se modelan nuestras vidas en función de cómo interpretemos la realidad...

Hay una cierta tutela de Castaneda en el libro, un tipo que ejerció una enorme influencia y que hoy está bastante olvidado. ¿Qué deberíamos de rescatar de sus Enseñanzas?

En efecto, Carlos Castaneda es una de las presencias ineludibles del libro (junto a Jack Kerouac, Thomas Bernhard, Pessoa, Henry Miller y algunos otros) y sus Enseñanzas planean de un modo u otro sobre todas sus páginas. Un autor, tienes razón, bastante olvidado hoy en día, pero cuya filosofía ha sido determinante para la contracultura del siglo XX. Él nos enseñó que existe una realidad aparte, otras formas de ver y entender la realidad, y diversas maneras de modificar nuestra percepción de la misma que son básicas para realizarnos como personas y hombres de conocimiento. Estar presente y alerta y ser testigo, quizás la más importante, parar la mente y los pensamientos para encarnar el aquí y el ahora, entroncando así con la filosofía budista y zen, que por otras vías conduce al mismo destino.

¿Qué es pelear a la contra en poesía?

Publicar en editoriales pequeñas e independientes, no tener apoyo logístico ni reseñas de tus libros, no cobrar la mayoría de las veces derechos de autor, ser ninguneado sistemáticamente por la crítica, malvivir de otros oficios y dedicar no obstante tu vida a la poesía, contra vientos y mares, por ejemplo. Utilicé en este caso el título de un libro de Charles Bukowski, Peleando a la contra, para describir esa vertiginosa y a menudo frustrante experiencia, el don y la maldición de la escritura, que el noventa por ciento de los poetas conoce de primera mano. El otro diez por ciento es justamente el que se come el pastel, y muchas veces no por su calidad, sino por su oportunismo y adocenamiento.

¿Cómo laten “los corazones rebeldes”?

Con espíritu crítico y libertad total de expresión, en mi caso, y sin dejarse mediatizar por estrategias de marketing ni modas ni escuelas. Soy de los que opinan que el arte verdadero no se hace en principio para comerciar ni epatar, ni siquiera para gustar, sino simplemente porque sin más hay que hacerlo, no queda otra opción, porque abrasa por dentro, y eso es lo único que debe en el fondo importar... Escribir es quemarse vivo, decía Cendrars. Suscribo sus palabras.

“Porque sueño no estoy loco”, dice rescatando una frase de Léolo. ¿Qué tienen en común poesía y sueño?

Ser dos formas semejantes de sentir y ver la realidad, como a través de un velo quizás, pero con otra sensibilidad y espíritu. Tanto la poesía como los sueños reflejan una realidad paralela, filtrada por el tamiz del subconsciente y liberada de complejos y ataduras, llena de misterios y símbolos, y susceptible de ser interpretada, en función de cómo la observemos, de muy distintas maneras. 

Le devuelvo una pregunta que aparece en uno de los textos: ¿qué le espera a Vicente Muñoz en la dirección que no toma?

Es una pregunta que a menudo se hacía Kerouac en sus libros y que también a mí me obsesiona desde niño, y más aún en esta Travesía: no ya en la dirección que tomo, que de por sí admite innumerables y azarosas variantes, sino en la que realmente no tomo, los caminos que dejamos atrás, las oportunidades perdidas, las puertas que cerramos o no abrimos y las que abrimos pero luego se cerraron también... Quién sabe la respuesta...

¿Cómo convivir con esos “pequeños monstruos” que llevamos todos por dentro? ¿Qué nos enseñan?

Veo que has leído con atención y provecho el libro, y te contesto con un fragmento donde se aborda esta cuestión: “Traumas y lastres, fantasmas, sinsabores, desesperanzas y miedos, ahí clavados, dentro de ti y de mí (hasta en las mejores familias pasa, desconfía del que te diga lo contrario), en lo profundo, quistes, tenias, lacras que nadie más que uno mismo, por más que escuche o lea o le digan, psicoanálisis, religión, filosofía, fármacos o terapias, puede conciliar... si no los controlas crecen y crecen y se encarnan en ti...”



lunes, 11 de febrero de 2019

REGRESIONES en LITERATURA + 1



No soy muy dado a repetir autor en poco tiempo. Sin embargo, muy poco después de terminar ‘Travesía’ me he visto empujado a abrir estas ‘Regresiones’ que he devorado en apenas un par de días y que, esto es lo mejor, me han gustado aún más que la primera obra mencionada. Aunque ‘gustado más’ quizá no sea la expresión exacta. Ambas obras me han parecido excelentes a nivel literario, pero en ‘Regresiones’ ha existido una suerte de identificación con el texto y su autor que han hecho la lectura aún más placentera.

Si en ‘Travesía’ el autor hablaba desde un punto, decíamos, congelado en su presente (aunque desde ahí se proyectara sobre cualquier otro momento), en ‘Regresiones’ nos brinda un viaje a través del tiempo, una asiento de ventanilla por el que vemos y vivimos su historia y sus recuerdos.

Así, y en orden cronológico, nos habla de colecciones de cromos, cómics y caserones abandonados, de míticos locales de su ciudad en los que casi he sentido que ponía los pies, como La Mandrágora o El Toisón, Lambretas, chupas de cuero y zapatos boogies (que también fue mi indumentaria oficial durante gran parte de mi vida), sus gustos literarios y musicales (los primeros discos de Gabinete Caligari y La Frontera, que a ambos nos marcaron, pero mientras él vivió sus lanzamientos yo los descubrí en posteriores reediciones), sus idolatrados Cardíacos, después su propia banda de Rock and Roll y una serie de publicaciones underground que condicionaron su vida hasta el punto de hacer sombra (y cubrir del todo, finalmente) una formación jurídica de la que jamás hizo uso.

Cierra el libro, bajo el título de ‘Ojo de pez’, un compendio de epílogos donde amigos del autor escriben sobre él, sobre cómo conocieron a Vicente, sus vivencias juntos y el recuerdo de aquellos años húmedos y oscuros en León.

No imagino a ningún amante del realismo sucio, del rock y de lo marginal que no vaya a disfrutar (y mucho) de esta obra que sin duda recomiendo.


Luis Sánchez Martín


SINOPSIS: 

Regresiones es para los que están y para los que ya no están. Incluso para los que ni estuvieron. Es un álbum temporal de fotos de otro mundo que no va a volver. Porque, lo bueno, que hubo mucho, son tatuajes en la piel. Unos son besos. Otros, cicatrices. Nunca se quitarán. Pero ahora aparecen en forma de páginas imperdibles y palabras de un francotirador que, lo dice, no quiere disparar a matar.

viernes, 8 de febrero de 2019

LA POÉSIE EN FUITE



por amor
al arte

sólo

a la larga
no es suficiente  

también
el arte

para conservarte

tiene que
amarte ti


Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 4 de febrero de 2019

EN ROUTE



un  misticismo
y ascetismo

tal vez

pero a lo Huysmans

después
de haberlo probado
y exprimido todo

quizás algún día


Vicente Muñoz Álvarez

RITUAL



pequeños milagros
a veces

una noche de febrero
en Santo Domingo de la Calzada

rumbo hacia otro
destino y lugar

en medio de la tormenta

en el ojo del huracán

la nieve levitando
como un sortilegio
sobre la ciudad

las campanas tañendo
cadenciosamente en el cielo

y un ángel haciendo
fotos de la catedral:

peina sus alas

pensé

no dejes pasar
el momento


Vicente Muñoz Álvarez

TRAVESÍA según ANA GRANDAL



Hay dos palabras que me obsesionan: honestidad y valentía. Eso es lo que más me gusta de Vicente. Y las incesantes preguntas, y el anclaje tan arduo al presente, y la fugacidad de la maravilla, y lo incontrolable y oculto que hay en nosotros, en mí… Una travesía para la que yo también tengo billete.

Ana Grandal

miércoles, 30 de enero de 2019

TANGO FEROZ



para Ulises Butrón

demasiadas
malas noticias
últimamente

muertes
enfermedades
separaciones
miseria

pero mi corazón
latiendo aún

bajo
las costillas

el amor
es más fuerte



DEL FONDO: Fragmentos (3)



Y así fue
como iniciamos
el descenso.

El predicador
nos arrastró a los túneles
alentándonos con vagas promesas,
la inminencia del desastre
y la certeza de un orden seguro.

Pero en el exterior
la lluvia debilitó
los cimientos de las galerías
y el techo se desplomó
dejándonos allí enterrados.

El predicador, entonces,
se arrancó las venas
y salió a buscar la luz.

Yo le vi arrastrarse
por las galerías
antes de que los demonios
me atraparan.

Luego escuché
una voz decir:

Prepárate, vas a morir,
tus heridas son profundas...


DEL FONDO
Vicente Muñoz Álvarez ilustrado por Andrés Casciani
(Producciones Vinalia Trippers, 2018)

Información y pedidos:

España: vicentevinalia@hotmail.com
Argentina: andrescasciani@gmail.com

Booktrailer:


martes, 29 de enero de 2019

CULT MOVIES con ÓSCAR ALONSO PARDO



Dos buenos libros sobre cine de vicente Muñoz Álvarez. Una selección de películas que harán disfrutar al mismo diablo.

Óscar Alonso Pardo

jueves, 24 de enero de 2019

CULT MOVIES 2: PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA: Epílogo.



PELIS PA LA PENUMBRA: 
INSTRUCIONES DE USO (Y ABUSO)


Hace siete años dirigí una extraña película titulada Gritos en el Pasillo. Era lo que hoy en día habríamos bautizado como “cine lowcost”, o incluso como “below-cost”. Sacar ese engendro adelante me ocasionó bastante sufrimiento, pero la criatura resultante trajo consigo no pocas bendiciones.

Permitan que me centre en una de dichas bendiciones: Gracias a Gritos en el Pasillo conocí a Vicente Muñoz Álvarez, quien desde entonces se ha convertido no sólo en gran amigo, sino también en figura clave de la literatura maldita, en epicentro de mi mapa del underground español.

Cuando algunas personas perdían su tiempo discutiendo sobre si nuestra película debía o no considerarse “de animación”, Vicente le asignó un calificativo aún más discutible – el de obra de culto – al incluirla en su libro Cult Movies: Películas para llevarse al Infierno.

Aquí me tienen, tres años más tarde, con los dedos titubeando entre las teclas, sintiéndose indignos de este honor que se me ha concedido: Cult Movies acaba de tener un hermanito y Muñoz Álvarez me ha pedido que le añada este epílogo.

He empezado mencionando un suceso que ocurrió hace siete años y otro que sucedió hace tres. El siete y el tres, dos números cruciales en la magia cabalística y en los ritos de todo contador de historias que se precie. Me gusta que ambos números aparezcan en este epílogo, porque tengo la sensación de que algo esotérico gravita sobre Películas para la Penumbra.

Este libro que tienen entre sus manos – o ante sus ojos, si es que lo están leyendo a través de una pantalla – tiene un doble mérito. 

Mérito número uno: El contenido del menú. Para diseñar un catálogo de los horrores como éste hay que cavar muy hondo en las catacumbas del alma humana, hay que masticar mucha basura hasta que los dientes tropiecen con cada diamante. Este libro confirma lo que Cult Movies ya auguraba: Que Vicente Muñoz Álvarez es un explorador de lo incómodo, un arqueólogo de lo bizarro. Junto a títulos imprescindibles de maestros como Fulci, Bava, Huston, Aldrich, Clayton, Polanski, Tony Scott, Corbucci, Mercero, Fernán Gómez... aparecen otras obras y otros autores de los que no había oído hablar en mi puñetera vida.

Mérito número dos: La manera en que Vicente describe las películas seleccionadas. Además del cariño y el conocimiento de causa, encontramos un tercer denominador común en casi todos los capítulos. Muñoz Álvarez describe el visionado de esas cintas con términos que aluden a una experiencia psicotrópica, lisérgica, opiácea, alucinógena. Esta clase de adjetivos salpican las reseñas de estas películas como fragmentos de un ADN común.

Cuando Alejandro Jodorowsky (otro de los autores mencionados en el libro) intentó sacar adelante su versión de Dune albergaba una intención confesa: Que la película provocase en el espectador las mismas sensaciones y vivencias que un viaje de LSD.

Las películas que selecciona Vicente y el ángulo desde el que las enfoca apuntan en esa misma dirección: El cine como droga, como vehículo hacia otros estados de percepción mental. La experiencia audiovisual como mecanismo para alterar la conciencia, para catapultarnos hacia otras dimensiones. Ésa es la piedra filosofal que perseguimos la mayoría de los narradores, y quizá con más motivo los que, como es el caso del cineasta, trabajan con estímulos tan primitivos como la imagen en movimiento y el sonido.

En ese sentido, estas Películas para la Penumbra podrían considerarse un relevo del siglo XXI de Los Paraísos Artificiales de Baudelaire.

Dicho esto, sólo falta añadir como conclusión inevitable que a partir de ahora, Vicente Muñoz Álvarez va a convertirse en mi camello particular. Cuando la ocasión lo requiera acudiré a este libro en busca de mercancía de la buena, recorreré sus páginas hasta encontrar la dosis de droga psicotrópica que mejor se adapte a cada circunstancia. Acto seguido, buscaré dicha droga y me sentaré a disfrutarla en mi pantalla. Si se fijan, en algunos de los capítulos el camello Muñoz Álvarez sugiere cuáles son las circunstancias ideales para videar cada película. 

Invito al lector a guardar este libro en el rincón alucinógeno de su estantería, entre la O de opio y la S de setas. Le invito a elegir las obras reseñadas en él para viajar en días especiales. Días especiales para pelis especiales: Si entras en ellas, ellas entran en ti, te transforman, desencajan algunas piezas en tu interior y, merced a alguna misteriosa alquimia, sus efectos trascienden la duración de su metraje.


Juanjo Ramírez Mascaró, epílogo para 
Cult Movies: Películas para la Penumbra 
(LcLibros.com, 2018)


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