lunes, 1 de septiembre de 2014

OJO DE PEZ



¿cuántas veces de niño
desde aquella torre de plata
me asomé a observar
la ciudad somnolienta

cuántas veces imaginé
en su ventana este futuro
desde el que ahora
de niño me sueño?

como las nubes
que pasan

vienen
y van

los recuerdos


Vicente Muñoz Álvarez


BELLAS & BESTIA





ha habido Bellas
con las que hubiera llegado
hasta el fin

pero yo fui la bestia
no volé a su altura
no pudo ser

cómo se enciende
o apaga el amor
no lo sé

buscando
la respuesta

sigo


Vicente Muñoz Álvarez

PERDIDOS en REVISTA LEER



En vís­pe­ras de la ‘ren­trée’ de sep­tiem­bre nos ocu­pa­mos de aque­llos auto­res que, aun escri­biendo y publi­cando, no esta­rán entre los nom­bres objeto de bombo y pla­ti­llo para edi­to­ria­les y medios. Los ‘jor­na­le­ros de la glo­ria’ (que diría Gar­cía), lite­ra­ria en este caso, son los pro­ta­go­nis­tas del docu­men­tal ‘Per­di­dos’, el pro­yecto en mar­cha de Demian Ortiz y Borja Donoso. DANIEL BERNABÉ habló con ambos para LEER. 

Nos encon­tra­mos en Espa­cio LEER con Demian Ortiz y Borja Donoso, direc­to­res del pro­yecto Per­di­dos, un lugar para encon­trar, para char­lar con ellos sobre su pelí­cula; un docu­men­tal que, según su sub­tí­tulo, quiere tra­zar “un retrato directo y fron­tal de la gene­ra­ción per­dida de la lite­ra­tura española”.

Demian nos explica que todo sur­gió a raíz de un pro­yecto foto­grá­fico para­lelo que realizó con escri­to­res. Hablando con ellos, inda­gando sobre sus tra­ba­jos y sus vidas, se dio cuenta de que muchos de ellos com­par­tían, entre otros muchos nexos, uno muy sig­ni­fi­ca­tivo: tenían ya una carrera a sus espal­das, lo habían dado todo por escri­bir… y seguían siendo unos desconocidos.

Deci­dió enton­ces impli­car en el pro­yecto a Borja Donoso y al resto del equipo –entre los que se encuen­tran téc­ni­cos cine­ma­to­grá­fi­cos habi­tua­les en el pal­ma­rés de los Goya– para cons­truir un docu­men­tal que explo­rara la expe­rien­cia de una serie de per­so­nas que hacen de escri­bir un largo y tem­pes­tuoso camino vital. Y ahí es cuando sur­gió el título, que de una u otra forma alude no sólo a los escri­to­res, sino a ellos mis­mos e incluso, creen, a los poten­cia­les espec­ta­do­res, ciu­da­da­nos de un país per­dido que busca la forma de encontrarse.

El docu­men­tal retra­tará la vida de una serie de auto­res, desde la entre­vista per­so­nal hasta el segui­miento de su coti­dia­ni­dad, en un intento de demos­trar que la escri­tura, gene­ral­mente, tiene poco que ver con el cli­ché de la vida bohe­mia y mucho con hacer aflo­rar las pala­bras con horas de tra­bajo tenaz.

Ortiz y Donoso nos expli­can que este pro­yecto no es un ejer­ci­cio de crí­tica lite­ra­ria sino una pelí­cula con una apuesta for­mal arries­gada que bebe de fuen­tes tan diver­sas como la serie bri­tá­nica de ‘scifi’ Uto­pia o el foto­pe­rio­dismo, y que gira en torno a la máxima de que del tra­bajo artís­tico no se puede esca­par. Pre­ten­den pre­sen­tar al público a estos escri­to­res recón­di­tos, dar­les a cono­cer para que se les lea; juz­gar su cali­dad lite­ra­ria no les corres­ponde a ellos sino a los lectores.

Per­di­dos nos habla, por ejem­plo, de la his­to­ria de Vicente Muñoz Álva­rez, escri­tor leo­nés en activo desde media­dos de los noventa, con dece­nas de libros entre poe­sía, prosa y coor­di­na­ción de anto­lo­gías, y que sin embargo debe com­pa­gi­nar su pro­fe­sión cul­tu­ral con otra asa­la­riada –de ahí quizá el título de su último libro, Días de Ruta (Luper­ca­lia, 2014)– sin dejar de dedi­carse a la pri­mera pero sin poder huir de la segunda.

Habla­mos enton­ces del éxito, de lo que se con­si­dera el triunfo lite­ra­rio, algo habi­tual­mente asen­tado más en las cifras que en las pala­bras. “La opor­tu­ni­dad viene de lo que dices que eres, no de quién eres” nos explica Borja, y de ahí, posi­ble­mente, esa men­tira retro­ali­men­tada de que los escri­to­res viven de sus letras, que sus libros son todo lo que nece­si­tan para moverse por el mundo.

Hablando de cifras: ¿pasa el mundo del cine por una situa­ción equi­va­lente? Ortiz y Donoso nos expli­can que ellos mis­mos son, en gran medida, los que finan­cian su pro­yecto. Nos dicen que rodar, a pesar de la digi­ta­li­za­ción, sigue siendo enor­me­mente caro. Una pelí­cula con pre­ten­sio­nes pro­fe­sio­na­les pre­cisa de un equipo mínimo de per­so­nas. Para finan­ciarlo algu­nas edi­to­ria­les, libre­rías e ins­ti­tu­cio­nes ya se han sumado a la aven­tura.

El equipo, nos cuenta Demian, ha ido tomando par­tido de forma pro­gre­siva por estos auto­res invi­si­bles. Donde no hay ver­dad hay tru­cos, y ellos han obser­vado el com­pro­miso de estos escri­to­res por situar su obra al lado de su vida, por la des­nu­dez, por con­tar la reali­dad, su reali­dad. Todos los inte­gran­tes de Per­di­dos están leyendo los libros de los escri­to­res a los que están fil­mando, en un intento teó­rico de que el espí­ritu de las pala­bras se refleje en las imá­ge­nes cap­ta­das. Borja nos explica que cree que se puede con­tar una his­to­ria de muchas for­mas, que tenían la nece­si­dad de dotar a su esté­tica de dis­curso, a su len­guaje visual de una narra­ción. Lo impor­tante, inter­viene Demian, es lo que te lle­vas detrás de la cámara, la nece­si­dad de enten­der­les for­mando parte de su vida, o lo que es lo mismo, sumer­gién­dose en su obra.

Ambos rea­li­za­do­res dejan claro que no pien­san que esta gene­ra­ción per­dida nece­site sal­va­do­res, ya que quizá han asu­mido, desde la hones­ti­dad, no la abne­ga­ción, cuál es su posi­ción den­tro de eso lla­mado mer­cado lite­ra­rio. De ahí el blanco y negro ele­gido para el pro­yecto. El blanco y negro como una forma de sub­ra­yar las luces y las som­bras, y los dos mun­dos en los que el escri­tor vive: su carrera lite­ra­ria y su vida coti­diana; la reali­dad y su ima­gi­na­ción. Quizá no saben nunca en qué lado están, y quizá por eso resul­tan tan intere­san­tes ante la cámara.


DANIEL BERNABÉ (@diasasaigonados)




OSCAR WILDE

sábado, 30 de agosto de 2014

THIS IS THE END (Beautiful friends)



y ahora sí que sí, queridos drugos, el concierto terminó y es la hora de las despedidas... hasta aquí hemos llegado, me digo, verano de 2014 en la Tierra, hablando de aquella época frenética y de iniciación, 1970-90, y del León subterráneo de entonces, al que le debía desde hace tiempo este homenaje... me lo decía a menudo la peña: has escrito de todo, pero no de aquello, cuando éramos reyes, héroes, cuando tocabas la batería en Veredicto Final, basta ya del León rural y folclórico y tradicional, hay otras realidades aparte de las que nadie ha hablado aún: cuéntalas... y en ello, en contároslo, he invertido, regresión tras regresión, estos últimos meses... lo suyo ha costado, días y noches y semanas volviendo a mi infancia y juventud (el primer cuarto) y viajando en el espacio y el tiempo a aquel León lisérgico y especular... porque del otro, el que os han contado hasta ahora, el de las viejas gestas y maestros, ya lo sabíais casi todo... pero no tanto de este, que también estaba entonces y allí, alternativo y tentador... llega el momento de las despedidas, queridos drugos, de pasar a otra fase y seguir el camino, como siempre, mirando hacia adelante y al frente, y llega también el momento de brindar por algunos, unos cuantos, los mejores, los que dieron entonces luz y color a mi vida: Ana Campe, Silvia Vinalia, Bingo, César, Edu y Luis, Veredicto final & Las Specíficas, mi peña incondicional de entonces, Dani, Justo, Yuyo, Ramón, Jandri, Jose, Vito, Yordi, Agustín, Gato, Jato, Jatín, el Bufa y el Gabi, y los Flechazos, Abogado del Diablo, Deicidas, La Fuga, Los Vagos, Opera Prima, los Salamander, los Positivos y etc, aquellos grupos que tantas y tantas noches nos hicieron vibrar, y los Cardiacos y el CCAN, faro y norte y guía, y tantos otros que iluminaron aquellos días... 

ellos saben
quiénes son

Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 29 de agosto de 2014

LOS CANTOS (De la Tripulación)



pero sobre todo orgullo por la Tripulación, cerca de veinte años ya buscando la perla, hacia ella navegamos y de ella venimos, Vinalia Trippers, unos pocos, alegres bromistas, sabéis de qué va el juego, el resto aún no, os lo explico: convocar así, de la noche a la mañana, a los mejores cerebros de nuestra generación, la historia, número tras número, se repite... me dice adiós el amor de estos últimos años (oh, el amor, cuánto puede hacernos sufrir), pero está la Tripulación ahí, siempre presente, y por ella y por vosotros, hermanitos, brindo... mi gremio y mi tribu (qué importante siempre la tribu) y tantas realidades y mundos aparte, hacia donde navegamos y de donde venimos... el amor y la amistad y los buenos latidos y los animales perdidos, como las olas estrellándose dentro de ti, de mí, con ellas vamos y venimos...


Vicente Muñoz Álvarez


jueves, 28 de agosto de 2014

PANORAMIX (God Save the Trippers)



sonrío... sonrío de puro gusto y placer cuando vuelvo (cada vez más últimamente) a los momentos perla de antaño, cuando pienso en mis dieciocho y veinte años sonrío, porque la nostalgia es siempre un placer, y allá que vuelvo una y otra vez, todos estos flashbacks vienen de ahí, como estigmas imborrables en el corazón y la piel, vienen estos recuerdos a mí, y también, por supuesto, debo contarlos... vuelven aquellos lisérgicos recuerdos a mí, y yo con ellos, a modo de caleidoscopio, me dejo llevar, quizás por lo adulterado y anodino del presente, este sucedáneo que nos han querido vender, en lo que han reciclado la sociedad... como un caracol en tiempo de sequía sello mis compuertas y saboreo aquellos momentos, cuando todo era posible, el amor verdadero, las utopías, cinco o a lo sumo siete años de promesas y Transición, para contemplar luego, escéptico y desencantado, cómo aquel milagro pasajero ha ido paulatinamente perdiendo fuerza... pero queda lo que fue, haber sido testigo, haber estado en primera línea y entonces allí, y el orgullo de las razas de la noche aullando al amanecer...

God Save
the Trippers


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 27 de agosto de 2014

PLATILLOS PAISTE VERDES (El ritmo continúa)



tuve unos platillos Paiste verdes que brillaban como ningunos en los conciertos y locales de ensayo... tuve unos platos Paiste verdes, sí, con Veredicto Final, mi banda ochentera, recién salido del cascarón, y aunque no era ningún prodigio de baterista, brillaba con ellos y ellos conmigo tocando ensimismado con mi banda aquellos temas: Fiesta gitana, Desesperación, Arizona, Mari Pili, Polka, Camino del Sur... tuve unos platillos Paiste verdes, verdes como la esperanza verde, y con ellos por montera me enfrentaba en cada concierto y ensayo al mundo sin pensar en nada más, viviendo la noche leonesa y persiguiendo a ciegas un sueño, o mi destino, no lo sé, pero ahí estaba yo, aporreando la batería (una Trak que habíamos pillado en Groucho a medias entre Bingo, Luis y yo, y a plazos, por supuesto, a cuenta de los bolos que nos fueran saliendo) con dieciocho y diecinueve años, en aquella galaxia maravillosa y lejana que fueron los 80... tuve unos platos Paiste verdes, sí, verdes como mis ojos verdes, y ahora tengo la pluma, y con ella por montera, como entonces con las baquetas, sigo tocándolos, aquellos platos verdes, verdes como el pasado verde, intentando no perder el rumbo ni el ritmo (cosas, ambas, muy habituales en mí) y sacándoles extraños y evocadores sonidos... 

de un modo u otro
el ritmo continúa


Vicente Muñoz Álvarez


DÍAS DE RUTA: En casa de...






martes, 26 de agosto de 2014

UNDERGROUND (EL origen)



fue también por aquel entonces, hacia los diecisiete o dieciocho años, cuando comencé a tomar contacto por primera vez con la cultura underground o subterránea (adaptando el término al castellano), lo que realmente significaba, aquella realidad aparte, aquel universo paralelo, aquella propuesta radical contra lo establecido, disparos desde las trincheras, otras formas y maneras de ser y estar en la tierra... Robert Crumb, Richard Corben, El Víbora y Makoki, RanXerox y Nazario, Toño Benavides y Miguel Ángel Martín (a los que había conocido poco antes en el Garabatos, uno de los bares enrollados del León de aquel tiempo, y con los que tantas aventuras luego he compartido), el Ajoblanco, El canto de la tripulación, La luna de Madrid, el rock psicodélico y progresivo, el cine alternativo, Peter Fonda, Roger Corman, Andy Warhol, Paul Morrissey, John Waters, Ivan Zulueta, Jess Franco, Bigas Luna, la Nouvelle Vague, el primer Almodóvar, El desencanto, la cultura del ácido, los beatniks y hippies y punkis y rockers y heavys y mods, la literatura beat, el realismo sucio, Henry Miller, Louis Ferdinand Céline, Jean Genet, Charles Bukowski, Silvio, Smash, etc etc etc... y por encima de todo ello, como abanderados de todos y de todo, la revista contracultural española por antonomasia, Star (nada más y nada menos que 57 números), y su editorial paralela, Star Books, donde pudimos acceder a traduciones inéditas hasta entonces de gente como Jack Kerouac (En el camino), Gregory Corso (Gasolina y otros poemas), Neal Cassady (El primer tercio, con el que estas regresiones tienen tanto que ver), Timothy Leary (Confesiones de un adicto a la esperanza, que también), Hunter S. Thompsom (Miedo y asco en Las Vegas), Kenneth Patchen (Confesiones de un pornógrafo tímido), Raúl Núñez (Derrama Whisky sobre tu amigo muerto) o Jim Carroll (The Basketball Diaries), entre otros muchos títulos... guardo como tesoros en mi biblioteca esas viejas ediciones de Star (con sus psicotrónicas y bizarras portadas), que junto a El canto de la tripulación y el Ajoblanco algo después, fueron decisivas para mi formación... y todo ello entre el CCAN y el Oasis y el 44 y el Húmedo y el Toisón, en aquella efervescente ciudad que era entonces León, principios de los 80, y sus ghettos subterráneos... ya llovió...


Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 25 de agosto de 2014

JE EST UN AUTRE




de tanto
escribir

desangrándome
consumiéndome
hipotecando
mi vida
perdiendo
la perspectiva

por ser otro

dejando
de ser
yo mismo


Vicente Muñoz Álvarez,
de Días de ruta
(Lupercalia, 2014)

http://www.edicioneslupercalia.com/

photo by Hüugen Dazs

domingo, 24 de agosto de 2014

ÉXTASIS (De claustros & crepúsculos)




los cómics de terror me llevaron a la novela gótica y la novela gótica a la literatura romántica y la literatura romántica al simbolismo y el simbolismo al decadentismo, y a causa de todo ello, hacia los diecinueve o veinte años, desarrollé algunas aficiones extrañas: la de los ocasos y crepúsculos, por ejemplo, o la de las iglesias y claustros... ocasos y crepúsculos porque, como me enseñaron los maestros antiguos (Heinrich Heine y E.T.A. Hoffmann, entre otros), en ese momento todo puede pasar, la frontera entre la noche y el día, las tinieblas y la luz, el cielo ensangrentado, la hora de los espíritus elementales y las transformaciones, de la magia y la mística, de los dioses y cultos paganos... y los claustros e iglesias, debido a autores como J.K. Huysmans (y sus novelas Al revés, biblia del decadentismo, y Allá lejos) o Barbey d'Aurevilly (y Las diabólicas), que encendieron dentro de mí la llama del éxtasis y el arrebato... frente al último sol del día, contemplándolo esconderse tras la línea del horizonte (en Mirantes de Luna), estaba yo entonando mis mantras, o bajo las vidrieras góticas de la catedral o entre las columnas románicas de San Isidoro, con los ojos entornados (sin dormir pero soñando, que diría el bueno de Poe) y empapándome de misticismo hasta el tuétano... cuántas tardes y noches, desde la biblioteca Azcárate (que era mi lugar preferido de escritura y estudio durante mi etapa de universitario y rockero), me acercaba hasta la catedral y descansaba entre sus ciclópeos muros, arrebatado bajo aquellas psicodélicas e impresionantes vidrieras... todo lo cual, ocasos y crepúsculos e iglesias y claustros (y muchas cosas más: visionarios y malditos y monstruos y prodigios), plasmé años después en mi primer libro de relatos, El pueblo oscuro (aka Marginales), mi homenaje particular a la literatura gótica y decadente... mágicos tiempos aquellos... y lisérgicas regresiones...


Vicente Muñoz Álvarez

BROTES




pasa el diluvio

brilla el sol en lo alto

brotes por dentro


Vicente Muñoz Álvarez

NOCHE DE VINO TINTO


Muy grata sorpresa y experiencia, la de videar esta película, Noche de vino tinto (1966), de José María Nunes, vanguardista, visceral e innovadora (en aquel tiempo y en nuestro país), pura Nouvelle vague a la española y uno de los referentes de la llamada Escuela de Barcelona (con Jacinto Esteva a la cabeza).

Rodada cámara en mano en las calles y tascas de la ciudad, sin apenas guion ni argumento, la película de Nunes nos muestra el deambular de taberna en taberna de una pareja de jóvenes desencantados, un ritual iniciático y una búsqueda de sentido a las cosas mediante la embriaguez, que pone fin drásticamente el amanecer.

Poética y existencial, Noche de vino tinto tiene su baza más importante en los diálogos y la improvisación de los protagonistas (Serena Vergano y Enrique Irazoqui), su espontaneidad e inmediatez, y por supuesto en cómo describe la evolución de la melopea: la euforia inicial, el clímax, el progresivo embrutecimiento y el crudo despertar.

En Estados Unidos y por las mismas fechas, el viaje hubiera sido de ácido (The Trip Easy Rider, por ejemplo), pero en la España franquista de entonces, por razones obvias, fue de vino tinto: no es lo mismo, pero la intención fue semejante: la búsqueda (a ciegas) de nuestro destino e identidad.

La banda sonora de Los gatos negros, Los mustangs y Os duques, acelerada y frenética, pone la guinda definitiva al pastel.

Más que recomendable, sobre todo para los amantes de la Nouvelle vague y de la cultura pop española de los años 60.

Vicente Muñoz Álvarez

Noche vino tinto (completa) in You Tube:


sábado, 23 de agosto de 2014

VICENTE MUÑOZ, EN SU CARRETERA



Una reseña en el Diario de León (a raíz de la presentación de Mi vida en la penumbra) que no vi en su día y que me acabo de encontrar en la red.


Vicente Muñoz, en su carretera

Es el más americano de los escritores leoneses y el más libre de los que practican el negocio literario. Los habrá más independientes, pero Vicente Muñoz se expone. Conjuga el escribir para ser leído con todas las consecuencias y huye del escritor inteligente, tan listo, que guarda sus papeles en su ego y en sus archivos secretos. Poco a poco, su figura emerge como un autor a la más pura escuela beat; y como confesaba a Cristina Fanjul en este periódico (viernes, 27 de marzo. Pg. 59), en una jugosa entrevista, le motivan «las bifurcaciones y cruces, los límites y extrarradios y los territorios fronterizos». Provocando saludables daños colaterales al star system literario. Así se explica que Muñoz, de vez en cuando, irrumpa con apuestas arriesgadas y siempre con contenido. En los libros que llevan su presencia siempre hay un interés añadido. Lo hizo con aquel excelente colectivo sobre Bukowski y lo repitió recientemente coordinando 23 Pandoras, en donde junta y revuelve poesía con firma de mujer. Ya de muy joven descubrió lo obvio: para escribir hay que leer mucho. Y quién sabe si mientras ensayaba a la batería las canciones de Veredicto Final, el grupo más simpático del pop leonés, en realidad lo que hacía era anunciar tambores de literatura alternativa. Sigue en la carretera, en el verso y en la prosa, y ahora presenta Mi vida en la penumbra, que es un lugar íntimo y contradictorio, pero hay luz.


viernes, 22 de agosto de 2014

MIXTURA (De Blues)



mézclalo todo dentro de ti, tus sentimientos, tu vida y pasión, tu pasado y tus experiencias, tus regresiones y fantasmas y traumas y miedos, tu ira y tu felicidad, las personas que has amado y las que te han amado a ti, lo que queda ya atrás, mezcla la literatura y la música, la poesía y las tormentas, la sequía y la lluvia, el amor y el desamor, el arte y la ensoñación, mezcla tus fobias, obsesiones y recuerdos, infiernos y cielos, mézclalo todo, tu vida, los 70 con los 80 y los 90 y el resto también, mézclate tú con ello, intégrate y disgrégate, tus amigos de hoy y de ayer, los corazones que te iluminaron, los cuerpos que te dieron placer, las pieles que rozaste, las que te hicieron sufrir, el presente, lo que hay y lo que fue... y luego sepáralo todo para quedarte con la esencia, lo que eres aquí y ahora, estos latidos, este momento, el tiempo que erosiona y desgasta y renueva, cómo pasan los días, lo que pudo ser y no fue, mézclalo todo dentro de ti, y ahí estárás tú: hora de arrancar de nuevo...


Vicente Muñoz Álvarez

LO QUE QUIERAS OIR: Pistones.

jueves, 21 de agosto de 2014

EXTRAÑOS EN TU SOMBRA (En las Hoces de Vegacervera)



joder, Extraños en tu sombra, qué increíbles recuerdos me trae... quince o dieciséis años y aquella bizarra acampada en las Hoces de Vegacervera... yo creo que de las primeras veces que salíamos así, en tiendas, con víveres y toda la peña... pensábamos estar una semana, pero a los dos o tres días (absolutamente descontrolados) se nos acabó la comida y la guita y supimos por vez primera lo que era pasarlas putas... y en aquel bar del cruce en medio del pueblo (y de la nada) estábamos, apurando las últimas birras y pinchando una y otra vez esa canción, Extraños en tu sombra, de los Cardiacos... pero no, no era esa la historia que os quería contar... quería contaros la de ese grupo, los Cardiacos, lo que supuso para los chinorris leoneses de aquel tiempo, aquella generación, aquella iluminación, ellos y los Ramones, a los quince o dieciséis años, marcando nuestro destino: Lo tienes claro, Noches de Toisón, Volver al colinón, Conexion (que me arrastra de cabeza a su vez al autocar que nos llevaba a esquiar a San Isidro en invierno: con ello, porque la pìnchaba hasta la saciedad mi colega César entonces, la asocio), La reina de la anfeta, Salid de noche... pasan los días, las semanas, los años, muchos, muchos años, y ellos siguen ahí, los Cardiacos, con los que crecí en aquel León provinciano, en aquellos lisérgicos años 80, aquellos irrepetibles años 80... vuelvo ahora del monte con Andrés, de nuevo estas rutas agotadoras pero imprescindibles de monte con mi hermano Andrés, y al llegar a casa, doblado pero contento, pincho de pronto Extraños en tu sombra, a saber por qué me lo ha pedido el cuerpo, y es oír los primeros acordes del tema y volver flashback tras flashback hacia atrás como un torbellino, principios de los 80, las Hoces de Vegacervera, cómo nos gastamos la guita de una semana en dos o tres días, aquel bar en el cruce en medio del pueblo (y de la nada), los Cardiacos y Extraños en tu sombra... vuelvo y vengo y marcho y voy y soy y estoy... sigo, con mis extraños y sombras a cuestas, el camino...


Vicente Muñoz Álvarez



EXTRAÑOS EN TU SOMBRA: Los Cardiacos.

miércoles, 20 de agosto de 2014

CONVALECER (El placer de D'Annunzio)




más o menos, sí, va pasando el diluvio, vuelve la náusea a veces, como los malos recuerdos, pero algo dentro de mí dice que basta, que hay otros mundos en este, otras visiones, modos y sensaciones, formas de ver, y entro en fase de convalecencia, como en El placer, la novela de D'Annunzio que tanto me gusta, esa agridulce vuelta a la vida, cómo cada cosa tiene su símbolo y analogía, hasta el dolor, todo tiene su analogía, todo fluye y continúa, todo muere y renace, todo continúa, y yo con todo ello sigo, no sé hacia dónde ni cómo (mejor ni pensarlo), pero sigo, contra viento marea sigo, y mi sombra detrás, lo que pudo ser y no fue, las puertas que no abrimos, los caminos que dejamos atrás (dónde lleva la dirección que no tomo, se preguntaba Kerouac) y las cerraduras y las ataduras y las herraduras, todo mezclado y amalgamado dentro de mí, lo bueno y lo malo, el ying y el yang, la tormenta y la calma, el viento y la furia, el amor y el desamor, todo dentro de mí (y por supuesto de ti), somos lo que somos, fuego y ceniza, hielo y pasión, pero estamos, los que seguimos estamos, y también eso, como el resto, hay que contarlo...


Vicente Muñoz Álvarez

VERSUS (Forever changes)




o dicho
de otra manera

quiero a la gente
que me ha querido

para
siempre

no lo puedo
evitar


Vicente Muñoz Álvarez

DESPUÉS DEL DILUVIO (Reloaded)




porque al fin
y al cabo
es el amor

y sus distintas
visiones

 lo que gobierna
el mundo

fluye
con él

será

(aunque duela a veces)

más bello
el camino


Vicente Muñoz Álvarez

(FORJA DE) REBELDES




para Gabi

pienso ahora
en esos poetas malditos
incomprendidos suicidas

pienso en ellos
ahora

mi norte
y deriva

en sus palabras
sus gestos
su insurrección

pienso
en lo que debieron sufrir
y lo reconozco

son
mis maestros

sangre
para los cuerdos

conjuras
contra los necios

los llevo
en el corazón


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 19 de agosto de 2014

lunes, 18 de agosto de 2014

EL ANSIA




ansiedad
y vértigo
esta noche

vértigo
y ansiedad

me levanto
y me acuesto
y me levanto de nuevo
y me vuelvo a acostar

pero sangran
las sábanas
las paredes
se agrietan
y me vuelvo
a levantar

fumo
me empastillo
deambulo
por el pasillo
a oscuras
y me vuelvo
a acostar

pero sangran
los ojos
los poros
se incendian
quema
la ansiedad

levántate
y escribe

me digo

vomítalo

lo has hecho
otras veces

escribo

y me vuelvo
a acostar


Vicente Muñoz Álvarez

TREGUA




A veces,
justo en medio
de la desesperación 
y el caos,
cuando todo parece
irrevocable 
y perdido,
la vida nos concede
una pequeña tregua:

la clave de un poema
los preparativos de un viaje
la llamada de un amigo
la magia de un atardecer.

Días de luz en los que,
sin saber por qué,
se declara el alto al fuego
y todo parece
fluir de nuevo en tu interior.

Aunque en el fondo,
en lo profundo,
se siga escuchando
el fragor de la lucha.


Vicente Muñoz Álvarez, de Privado (Baile del sol, 2005).


domingo, 17 de agosto de 2014

POSO




baja
al fondo

la ira
el desencanto
la náusea
el vértigo
 la sinrazón

queda flotando
el dolor

tanta

tristeza

pero hay
otros mundos
en este

me digo

recupéralos


Vicente Muñoz Álvarez

cover by Odilon Redon

viernes, 15 de agosto de 2014

DEDO (Corazón)



el que daban a oler a la peña los colegas más salidos y precoces de la pandilla, a los catorce o quince años, recién sacado de algún sexo (casi) inocente de mujer... mira que éramos cabrones y machitos, me digo, vaya aprendizaje e inicio a la vida adulta, no debió ser así... pero lo cierto es que fue... y tal cual, como el resto, os lo cuento... dedos impregnados de flujo, sí, los que algunos colegas, los que más pillaban por aquel entonces, daban a oler como prueba fehaciente de su hombría y saber ligar a la peña, restregándoselos triunfantes por la nariz, y nosotros, los tímidos e inexpertos todavía, nos escojonábamos y al mismo tiempo amilanábamos pensando en cuándo llegaría nuestra ocasión... dedo corazón de la mano derecha (o izquierda, para los zurdos), al anochecer de rancios guateques en casas de amigos y amigas a finales de los 70, a los catorce o quince años, dedos que a los chinorris nos amedrentaban y hacían enrojecer, dedos acusadores, hoy, en el corazón... jodida adolescencia la nuestra, pienso, recién salidos de la dictadura y del cascarón, recién estrenada la Transición, llenos de complejos y dudas, de no saber ser ni hacer ni estar, de 40 años de opresión mal digerida, de engaños y traumas y represión... todavía recuerdo, entre la vergüenza y la culpa, aquel penetrante olor...


Vicente Muñoz Álvarez

DÍAS DE RUTA en CULTURAMAS


jueves, 14 de agosto de 2014

EL CUERVO (Reloaded)



qué acaba
con el amor

qué pequeños
detalles cosas

qué se tuerce
cambia contamina

qué lo marchita
entorpece elimina

qué acaba
con el amor

me pregunto

y un cuervo
más negro
que la noche

sobre el busto
de Palas

responde

nevermore

nevermore


Vicente Muñoz Álvarez

EL AMOR VERDADERO (Y los pinches tiranos)



me hago
mayor

aunque no
me lo crea
me hago mayor

sin haber sabido
conservar el amor
(verdadero)

y entretanto
me he dejado en el intento
la piel

y queman tanto
los restos

(dónde las palabras
las promesas los gestos)

quizás para
la siguiente

reencarnación


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 13 de agosto de 2014

FESTIVALES DE EUROVISIÓN (Y los rayos catódicos)


Julio Iglesias, Karina, Jaime Morey, Mocedades, Peret, Sergio y Estívaliz, Braulio, Micky, José Vélez, Betty Missiego... hasta ahí recuerdo, ni antes (la edad dorada: Raphael, Massiel, Salomé) ni después (a partir de la Missiego, en 1979, con trece años, perdí el interés), pero a todos los que he mencionado sí, les recuerdo muy bien, aquellos míticos Festivales de Eurovisión de los años 70, sangre para la máquina de la dictadura, nueva carne para la de la transición, que convocaban año tras año, como pocos otros acontecimientos de entonces, a millones de españoles frente a la pantalla del televisor... entre ellos nosotros cuatro, mi familia, mi hermana, mis padres y yo, hipnotizados (como el resto de los contribuyentes) frente al tubo de rayos catódicos, tragándonos aquellas interminables sesiones y esperando y comentando (y renegando de) las votaciones (siempre injustas para nosotros, misterios del régimen) y recuentos de puntos... patatas fritas y aceitunas y pipas y refrescos y cervezas junto al sofá, y aquellas veladas inolvidables de mi niñez videando los Festivales de Eurovisión en los estertores de la dictadura, mi hermana, mis padres y yo, unidos todos por la causa... y la causa entonces eran ellos, nuestros representantes, Julio Iglesias (con su almibarada Gwendolyne, cuarto puesto), Karina (con la psicotrónica En un mundo nuevo, segundo puesto), Jaime Morey (con la casposa Amanece, décimo puesto), Mocedades (con la colosal Eres tú, segundo puesto), Peret (con Canta y sé feliz, la más divertida de todas, segundo puesto), Sergio y Estívaliz (con la inocente Tú volverás, décimo puesto), Braulio (con la chirriante Sobran las palabras, decimosexto puesto), Micky (con la enrolladísima Enséñame a cantar, noveno puesto), José Vélez (con la inefable Bailemos un vals, noveno puesto) y, la joya de nuestra (recién estrenada) corona, Betty Missiego (con Su canción, como un mal viaje de tripi, segundo puesto)... luego, a partir de entonces, llegaron el Barrio Húmedo y la Movida y Veredicto Final y mis primeros amores y la noche leonesa, que me desviaron por completo de aquellos bizarros Festivales de Eurovisión... pero recordarlos hoy es recordar, con más intensidad que con ninguna otra cosa, la familia y la inocencia y el despertar a la vida y a la transición, que al fin trajo aires y colores nuevos...


Vicente Muñoz Álvarez

LAUREN BACALL

martes, 12 de agosto de 2014

SESIONES DE ESPIRITISMO (A medianoche me llevaré tu alma)


sobre las lápidas cubiertas de liquen de las tumbas del cementerio de Mirantes de Luna, a medianoche, hacíamos espiritismo... la instigadora y médium de la pandilla era Chavela, alta y mística y desgarbada, aficionada a la magia y a la brujería e influenciada por el Doctor Jiménez del Oso, que por aquel entonces, finales de los 70, presentaba en la televisión un programa de parapsicología titulado Más allá... después de cenar con nuestros padres en el camping del Náutico, nos reuníamos en la fuente y ascendíamos la pronunciada cuesta que desde las ruinas de Mirantes (abandonado desde los años 50, debido a la construcción del embalse), por un camino de piedra entre las sabinas, conducía al viejo cementerio... y allí, en aquel siniestro camposanto, a la luz de la luna, organizábamos las sesiones... Chavela, medio en trance, colocaba alrededor de un vaso, sobre una lápida, las 27 letras del abecedario recortadas en papel, nos pedía que entrelazáramos en círculo nuestras manos, colocaba el dedo índice sobre el vaso e invocaba con los ojos entornados a los muertos... y entonces, a veces lentamente y otras a toda velocidad, dependiendo de la intensidad de su trance, el vaso comenzaba a moverse en espiral, señalando letras y componiendo amenazadoras frases y palabras... doce y trece y catorce años, tendríamos entonces, aquellas noches de verano en el Pantano de Luna, con el cielo en lo alto sembrado de estrellas, las luciérnagas destellando entre los arbustos y los grillos cantando insistentemente a nuestro alrededor, y allí, en aquel cementerio olvidado, realizábamos las sesiones... casi siempre de guasa, es cierto, pero alguna que otra vez, también, acojonados por las palabras que los espíritus de los muertos nos iban revelando... quién y cuándo y cómo, por ejemplo, iba a morir primero, quién tendría una enfermedad o accidente o, lo más habitual, dónde y cómo estaban nuestros familiares fallecidos... a medianoche me llevaré tu alma, me llevaré tu alma, recuerdo que susurraba Chavela con voz cavernosa a menudo, para caldear el ambiente, cuando veía que nos reíamos o no estábamos concentrados, y nosotros, entonces sí, nos cagábamos de miedo al escucharla... aquellas palabras (que eran el título de una pavorosa película de José Mojica Marins) sí que nos daban miedo (y ella lo sabía y utilizaba), aquella lúgubre amenaza entonada como un mantra en la noche, no el vaso (manipulado descaradamente por ella) ni las profecías impostadas de los muertos ni las lápidas roídas del cementerio, sino aquellas ominosas palabras, a medianoche me llevaré tu alma, me llevaré tu alma, que aún resuenan en mi memoria, y seguramente en la de todos mis compañeros...


Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 11 de agosto de 2014