domingo, 26 de junio de 2022

DETENTE Y ESCUCHA


Uno de los muchos tesoros que, tras dos años y medio de pandemia, desengaños y guerras, me he encontrado en el camino, ha sido esta casita, encantadora y sencilla, acogedora y maravillosa, con su patio encalado lleno de buganvillas, un remanso de paz en Caños de Meca, donde por unos días me he perdido y reencontrado en la Tierra... Hacía mucho tiempo ya que no volvía a Caños, y afortunadamente, como un milagro entre el caos, todo allí sigue igual... El mundo se seguía hundiendo mientras, no entraba en el correo ni en facebook, apenas leía las noticias y los políticos seguían con su juego de tronos, pero ese lugar, perla entre las perlas, se merece, sin duda, un poema... Cambian los tiempos, el cuerpo y las mentes, pero no el corazón, siempre al desnudo si te paras a oírlo: detente a escucharlo...

Vicente Muñoz Álvarez

Photo by Marlus Leon


jueves, 2 de junio de 2022

EL MERODEADOR: Fragmentos.



Las doce menos veinte y no llega el cartero... Sentado en mi escritorio, junto a la ventana, espero ansiosamente verle doblar la esquina, acercarse a mi puerta y depositar en el buzón el correo, pero su coche no acaba de aparecer, se retrasa más de la cuenta y la espera me destroza los nervios... Por absurdo que pueda parecer, esta espera destroza mis nervios... ¿Qué es lo que espero, entonces, qué estoy realmente esperando, aparte de facturas, recibos, publicidad o la carta de algún amigo olvidado, para que la llegada del cartero me cause tanta ansiedad? Traiga lo que traiga (si es que trae algo), no tienen sentido estos nervios ni el malestar que me provoca el buzón vacío, cuando el cartero simplemente pasa de largo sin detenerse en mi puerta. Me siento, entonces, frustrado y por completo abatido, y eso, creo, comienza a no ser normal: sentirme así porque pase de largo el cartero... Me lo digo una y otra vez, no tiene sentido, pero un día tras otro la espera se me hace insufrible. Traiga lo que traiga (si es que trae algo), no tiene sentido esta angustia, me digo, así que no seas absurdo y olvídate del cartero...

Vicente Muñoz Álvarez,
de El merodeador

Tercera edición revisada, a la venta en LcLibros:



miércoles, 1 de junio de 2022

SIN VUELTA ATRÁS



siempre pensé
(o quise pensar)
que la política
y la poesía social
dependían de la gestión
de las cosas

bien o mal
equitativas o no
justas o injustas

no de quién
las gestionara

una vez más

tremenda decepción

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 30 de mayo de 2022

ENSALADA BAUDELAIRE



Otra de las gratas sorpresas que me ha deparado el cine últimamente, esta Ensalada Baudelaire (1978) es toda una matrioska de capas y simbologías superpuestas, que os aconsejo encarecidamente (pese al tono soez de la primera parte: tened paciencia) videar.

Me topé con ella por casualidad, revisando la filmografía de Xabier Elorriaga, e inmediatamente me llamó la atención su título y sinopsis, y más aún las similitudes que, según leí, tiene con Funny Games, pese a ser muy anterior. Dos reclamos, Baudelaire y Haneke, para mí especialmente atractivos, aunque del primero todo se limite a una simple anécdota y, por supuesto, no alcance el nivel de Funny Games (sería ya pedir peras al olmo).

Y sin embargo, he disfrutado de ella un montón, sobre todo en la segunda parte del metraje, turbulenta y abrumadora.

Mejor no desvelar, en cualquier caso, ningún detalle de la trama, para no desvirtuar el factor sorpresa, que es de lo más interesante del film. Solo decir que, llegado un punto, las cosas comienzan a tomar un cariz amenazante, realmente logrado y estremecedor.

Lo mejor de todo, sin duda, su extraordinario y versátil desenlace, epatante y originalísimo, que ciertamente recuerda demasiado a Funny Games...

Única película del publicista y fotógrafo Leopoldo Pomés, y una rara avis digna de figurar por méritos propios en cualquier antología de cine bizarro.

Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 27 de mayo de 2022

LAS SETAS: Fragmentos (8)



Y ahí estaba yo, en medio la explanada, rodeado de perros con el juguete roto del mundo entre las manos. El sol desangrándose sobre la tierra yerma y nosotros lánguidamente allí sentados, libres y dueños al fin de nuestro destino, olfateando el viento y recibiendo en nuestras caras las gotitas de luz violácea del crepúsculo.

Me sentía bien, después de todo, sin remordimientos, con el desierto aquel allá extendido, cientos, miles de kilómetros de ceniza anegando las ruinas de un imperio... Me sentía bien sin Kafra, sin coches, sin hijos, sin ciudades, sin iglesias, sin trabajo, sin futuro, sin planes de jubilación... Me sentía bien yo solo, allí sentado, mirando volado las estrellas y soñando... Quizás hubiese vida allá en lo alto, en cualquier otro planeta, pueblos, mujeres, niños, catedrales, oficinas, un montaje parecido al nuestro, otra religión, otra civilización, otras culturas...

Me consolaría, de vez en cuando, pensando en ello.

jueves, 26 de mayo de 2022

PARA TODA LA VIDA

admiración
y respeto
por las parejas
para toda la vida

pingüinos
cisnes tórtolas
orcas lechuzas
albatros grullas
agapornis termitas
cóndores guacamayos
hipocampos gibones
nutrias castores
antílopes buitres
lobos

y los humanos
también

a veces

Vicente Muñoz Álvarez

CÓMO CORROMPE EL PODER



las promesas
los ideales
las utopías

lo que aseguraron
que iban a hacer

lo que pudo
haber sido
y no fue

la derecha
y la izquierda

mentira

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 25 de mayo de 2022

EL CENTAURO



Escuchamos en la lejanía un rumor sordo y creciente, el trueno de una doble tempestad, y en el horizonte una nube de polvo hinchada precedió la llegada de los invasores del allende. Cayeron sobre nosotros como el viento, sembrando en nuestras filas el terror con largos cuchillos refulgentes y báculos de fuego que herían desde la distancia. Pero aún más que sus ingenios, asombraba la fisonomía de sus cuerpos, fusión de hombre y bestia en un solo perfil. Su aspecto era fiero y espantoso: lo que parecía ser un hombre demediado, se enfundaba en una carcasa rutilante y cegadora sobre la que rebotaban nuestras lanzas. Su cara apenas era discernible, oculta como estaba en una profusa mata de pelo desgreñado. El término de su espalda se fundía con la grupa de la bestia, de enorme vientre y ojos destellantes. Era ágil y fuerte, y la vimos varias veces saltando sobre nuestras cabezas, impulsada por sus patas delanteras. Aturdidos por su magia y conscientes de su poder, nos postramos frente a ellos sin ofrecer apenas resistencia, prestos a idolatrarles como a dioses. Y entonces sucedió el mayor de los prodigios. Uno de ellos se acercó hasta nuestro grupo y ante nuestra mirada se escindió en dos partes sin esfuerzo, quedando bestia y hombre separados y aumentando así nuestro pavor. Su voz era ronca y cavernosa. Su nombre, Hernán Cortés.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Marginales (Lclibros, 2020)



lunes, 23 de mayo de 2022

NO CAMBIA EL DILEMA



cuando miro
hacia atrás sin ira

después
de tantos años

cada vez más
pero con menos pasión
y más desapego

libros héroes
tragedias guetos

y hago balance
de ruta

pienso

todo tiene un precio
en la vida

ser o no ser

poeta

elegí lo primero

Vicente Muñoz Álvarez

domingo, 22 de mayo de 2022

MORIR (El Diablo)



Es, quizás, uno de mis más tempranos recuerdos, cómo tomé por primera vez contacto con la muerte, a los cuatro o cinco años, de manera fortuita, y la tremenda impresión que ello me produjo... Recuerdo estar en la cocina de la casa de San Pedro donde vivíamos... Recuerdo que era una tarde-noche de invierno... Y recuerdo, como si los estuviera viendo ahora, aquellos muñecos de guiñol que alguien me había regalado: una bruja, un payaso, Caperucita y el lobo, y el Diablo... Un Diablo de piel roja y cuernos blancos y pelo negro rizado que mi padre manejaba con una mano dentro de su pequeño cuerpo, agitando aparatosamente su cabeza y sus brazos... No sé muy bien cómo (a tanto mi memoria no llega), de qué manera sucedió, pero sí que, en un punto concreto del juego, pregunté quién era ese muñeco... Y no sé tampoco cómo, de qué manera me lo explicaron, pero sí que me dijeron que era el Diablo, el guardián del infierno, y que mi curiosidad infantil me hizo preguntar a continuación qué era el infierno y que mis padres me dijeron que era el lugar donde, al morir, iban los malos... Y que acto seguido pregunté qué era morir y me dijeron que la gente mayor se moría, que su corazón dejaba de latir y que, en función de cómo se hubieran portado en la tierra, iban al infierno o al cielo... Y que entonces, eso sí que no lo olvido, me invadió un tremendo vacío, un vértigo atroz, una sensación terrible de desconsuelo y de náusea, y que a continuación me puse a llorar y mis padres me dijeron que no me preocupara, que eso, el morir, no le sucedía a los niños, que le pasaba solo a la gente mayor, muy mayor, y que a mí me quedaba aún mucho tiempo para que me llegara... Desde entonces odio los muñecos de guiñol, obviamente un trauma infantil, y ahora que soy ya mayor sigo sintiendo el mismo vacío y vértigo y la misma sensación de desconsuelo y de náusea cada vez que pienso en la muerte y en que todos vamos a morir, tarde o temprano, aquí o allá, todos vamos a morir y, tal vez, según nos hayamos portado, a encontrarnos con aquel horrible Diablo...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Regresiones
(Lupercalia, 2015)


SOLO LAS BESTIAS



Una de las películas que más me ha impactado y sorprendido últimamente, por lo elaborado del guion, las magníficas interpretaciones de todo el elenco de actores y, muy especialmente, la forma en que se clarifica la trama al final del metraje, realmente sublime.

Cinco historias cruzadas (al estilo de Amores Perros, aunque con distinta estética e intención), cada una con entidad propia, y varios personajes sin conexión aparente, sirven al director, Domink Moll, para construir este thriller lleno de sorpresas y curvas, que no os sacaréis de la cabeza en mucho tiempo.

Aunque no quiero desvelar ninguna pista (y os aconsejo que la veáis sin leer nada al respecto), atentos a los dos últimos fragmentos, la relación de uno de los protagonistas por chat con una misteriosa "amante" al otro lado del charco, básicos para esclarecerlo todo y absolutamente demoledores.

Inteligente y sombría, crítica y existencial, Solo las bestias (2019), basada en una novela de Colin Niel, nos sumerge en una espiral de desamor y violencia que hace reflexionar sobre la naturaleza del ser humano y las diferencias entre el primer y el tercer mundo, tremendamente desiguales, pero obligados en última instancia a interrelacionarse y comprenderse.

Chapó, una vez más, por el cine francés.

Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 20 de mayo de 2022

LA ALQUIMIA & EL VERBO

 

Van pasando, como hojas que se lleva el viento, buenos, malos y regulares, los días, los años, las estaciones, las páginas del calendario, me debilito y refuerzo, me contradigo y desdigo, tiemblo y busco y sueño, me retraigo y expando, a veces sí y otras no, el infierno y el cielo, la iluminación y las dudas, cuento las horas, dudo y avanzo, muero y renazco a la vez... Año tras año, día tras día, golpe tras golpe, el camino se estrecha y sigo sin entender... Qué filosofías, maestros, horizontes, dónde...

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 18 de mayo de 2022

PROFONDO ROSSO



la reeducación
desde el gobierno

como individuo
y ser pensante

de las cosas
que más grima
me dan

miraos al espejo
primero

corruptos
hipócritas
sátrapas

antes de predicar

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 17 de mayo de 2022

POR UN PUÑADO DE AMOR

 

Días de ensoñación y boletus, estos, recién terminada la ruta y el calzado, Babilonia y las muestras, todo lo que dejo atrás y aún arde dentro de mí, y cómo se agradecen, en cambio, la jara y los robles y encinas, el bosque animado, regalos de la mente y la tierra, esas perlas, cuánto... Lo de menos, pienso mientras paseo por Walden, son en el fondo las setas, una excusa y una puerta, otra más, sino lo que simbolizan año tras año, Zahara de los Atunes a la vista, los días de vino y rosas, los milanos y cernícalos surcando serenos el cielo y el fin de mi guerra... Todo por la causa, ser y estar aquí, o como diría La Frontera: por un puñado de tierra, por un puñado de amor... Puro amor...

Vicente Muñoz Álvarez

Foto por Marlus Leon

lunes, 16 de mayo de 2022

DOMINIO



la hoguera
de las vanidades
de la literatura

sus trampas
sus dominios
sus traiciones
sus deserciones
sus chantajes
sus servidumbres
su herrumbre
su podredumbre
sus capillas
sus zancadillas
sus cárceles
sus censores
sus veredictos
sus dictadores

por eso mejor
la trinchera

Vicente Muñoz Álvarez,
de Gas: Antología poética personal 1999-2016
(Lupercalia Ediciones, 2016)

sábado, 14 de mayo de 2022

LA TUMBA DE LIGEIA



ÚLTIMA de las adaptaciones cinematográficas de los cuentos de Poe llevadas a cabo por Roger Corman, tras títulos tan inolvidables como La caída de la Casa Usher, Historias de terror o El péndulo de la muerte, La tumba de Ligeia (1964) es un epílogo al ciclo de lo más inquietante: necrofilia y reencarnación, voluntad que no muere, abadías en ruinas, secuencias oníricas, amor más allá de la muerte, y un memorable Vincent Price en uno de sus más grandiosos papeles.

Toda la fuerza emotiva y dramática, malévola y amenazadora de la Ligeia de Poe es trasladada por Corman a la pantalla grande con una sutileza que recrea a la perfección la atmósfera de locura, incienso y opio del cuento.

Un film obligatorio para los amantes del género y uno de los trabajos más sugerentes del enorme Roger Corman.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)



miércoles, 11 de mayo de 2022

AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS. La huella de los 90 en la cooltura contemporánea.


Otra de las perlas que Nacho Escuín
me dedica en su ensayo
AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS. La huella de los 90 en cooltura contemporánea, que acaba de publicar la Universidad de León & Valladolid en su colección Frontera.


DESPUÉS DEL DILUVIO

 

En estos dos largos años aciagos, desde la pandemia, hemos perdido en este país muchas cosas importantes casi todos: familiares y amigos, tiempo, salud, libertades y derechos, energía, paciencia, fe, dinero, perspectiva e ilusión... Pero sobre todo, y en lo tocante al gremio literario, sentido crítico... En el momento peor y más distópico que mi generación ha vivido, la poesía social y la crítica al sistema, como por arte de magia, ha desaparecido, o se ha reconvertido, en el mejor de los casos, en rosas y pétalos: jamás pensé que podría suceder algo así, pero ha sucedido, qué triste... Bajo los adoquines la playa, no obstante, para los que aún quieran escuchar el mar...

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 10 de mayo de 2022

DÓNDE

toda la vida
persiguiendo
un destello

ese lugar
dentro de mí
que lo ilumine todo

dónde

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 9 de mayo de 2022

FACE OFF



me recuerda
la red cada día

para lo bueno
y lo malo

lo que fui
quise ser
y lo que soy

cómo evoluciono
e involuciono

ese duelo
conmigo mismo

extraña forma
de vida

Vicente Muñoz Álvarez

sábado, 7 de mayo de 2022

MAD GOD


Como un mal viaje de LSD, lleno de abismos insondables, criaturas espeluznantes y pequeñas muertes, Mad God (2021), de Phil Tippett, es un descenso sin paracaídas al fin de la noche, ese lugar sin retorno, en lo más profundo de nosotros mismos, donde confluyen todos los caminos.

Alucinada, visceral y lisérgica, esta película de animación en stop-motion es una pesadilla a caballo entre el horror cósmico y la nueva carne, el viaje iniciático y la génesis de la creación, que nos transporta a un universo delirante y malsano, onírico y pertubardor, de una potencia visual que apabulla.

Treinta años, ni más ni menos, según cuentan, es lo que ha tardado Tippett, gran gurú de los efectos especiales (Robocop, Star Wars, Parque Jurásico, Willow, etcétera), en terminar este film, algo que no sorprende demasiado, dada la infinidad de elaboradísimas criaturas y pavorosos decorados que, como una matrioska, contiene.

Sentaos cómodamente en el sofá, apagad las luces y preparaos para una inolvidable experiencia, que alterará vuestra conciencia y os erizará en más de una ocasión la piel.

Eso sí: como diría el bueno de Dante, abandonad toda esperanza antes de verla: no volveréis siendo los mismos.

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 4 de mayo de 2022

PRIMERAS PERLAS DEL BOSQUE

 

Primeros paseos de ensoñación por el campo a boletus, a punto ya de finiquitar la ruta (número 50), no a rolex ni a euros ahora, tras el calzado, sino a boletus, y primeras perlas del bosque, un año más, asomando entre la hojarasca y las jaras: se repiten, sin que apenas me dé cuenta, los ciclos... Aunque esta repetición, sin apenas notarla tampoco, me vaya dejando marcas, en las canas, en la corteza, en la energía, en el corazón... Primeros paseos por el bosque a boletus, a punto ya de entrar en mi nueva visión, y todo lo que va quedando atrás, años, rutas, encrucijadas y recuerdos, todo lo que me va marcando, todo lo que me va curtiendo, todo lo que me va cambiando, todo lo que, sea cual sea mi destino, me hace crecer...

Vicente Muñoz Álvarez

Foto por Marlus Leon

martes, 3 de mayo de 2022

LO QUE TENSA LA CUERDA



el no llegar jamás

hagas lo que hagas

a lo que exige
la sociedad

ser perfecto
en un mundo
imperfecto

y el no recibir
nunca de ella
lo que necesitas

esas carencias

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 2 de mayo de 2022

LAS SETAS: Fragmentos (7)



Siempre me gustaron las sorpresas. Desde niño, cuando mi madre o mi hermana o mis amigos venían con sus regalos envueltos en papel de colores... Dedicatorias, lazos, cintas... Magia. Lo de menos, en realidad, es lo que hay dentro. Puede gustarte o no y eso no importa. Si eres buen simulador... precioso, me hacía falta, y tan bonito... Es bien sencillo, manipular a las personas, manejarlas, confundirlas, forzar sus emociones... Pero eso sí: que no falte la magia. Si no hay magia no merece la pena ya estar vivo... A eso me refería antes, cuando hablaba de los regalos, la emoción visual, el colorido, el sentimiento... Ahí está la clave: burlar al tiempo y distorsionar la realidad. Algo estupendo. Que vivir sea un juego de niños. Y seguir siempre siendo un cachorro...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Las setas y otros relatos de la Era Pulp
(Versátiles, 2021)



domingo, 24 de abril de 2022

AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS. LA HUELLA DE LOS 90 EN LA COOLTURA CONTEMPORÁNEA



De las nueve páginas que Nacho Escuín me dedica en su ensayo "AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS. La huella de los 90 en la cooltura contemporánea", que acaba de publicar la Universidad de León & Valladolid en su colección Frontera, estas líneas en concreto, por lo verídico y certero, me han llegado al alma...


sábado, 23 de abril de 2022

PEPPERMINT FRAPPÉ



Siento una atracción especial por las películas de Saura de los años 60 y 70 (el resto me interesan más bien poco), La cazaAna y los lobos, La prima Angélica,
 Cría Cuervos, Elisa, vida mía, o esta que ahora reseño, Peppermit Frappé, paradigmática de la doble moral española de aquel tiempo. 

Después de la impactante La caza (también representativa, aunque de otro modo, de la brutalidad de la dictadura), Saura sorprendió con Peppermit Frappé, no menos crítica y asfixiante, pero con unas influencias distintas, más al estilo de Hitchcock (Vértigo, por el argumento) o Antonioni (Blow Up, por la estética), plagada de guiños surrealistas, hipnótica e introspectiva. 

Las interpretaciones de José Luis López Vázquez, Alfredo Mayo y Geraldine Chaplin (adorable y etérea), los tambores de Calanda (homenaje a Buñuel) y el temazo de Los Canarios (contraste entre lo folclórico y lo pop, o lo que es lo mismo, entre la tradición y la modernidad), la cuidada fotografía y lo escabroso del argumento, hacen de esta película una rareza a tener muy en cuenta dentro del cine español de la época, que gustará especialmente a los nacidos en aquel período de transición y de cambio.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 2: Películas para la Penumbra
(LcLibros, 2018)



jueves, 21 de abril de 2022

MIS PARTÍCULAS ELEMENTALES



de cómo
la roca

frente a
las inclemencias
del tiempo

fuego lluvia
agua viento

se termina
por deshacer

y adónde
van sus partículas

esa energía

en qué
se transforma


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 19 de abril de 2022

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS: Fragmentos (7)



Cuando, después de la II Guerra Mundial, Henry Miller se instala con su esposa en Big Sur (California), toda una pléyade de escritores y outsiders comienzan a girar como satélites en torno suyo. Primero los poetas de la Beat Generation, los llamados hipsters, deslumbrados por el tono anárquico y exultante de sus obras, esa especie de aura mística y vital de sus novelas en la que ellos se identificaron plenamente. Y después, mediados los años sesenta, los viscerales hippies, que huidos de sus casas buscando una revelación, peregrinaron a Big Sur para conocer al gran gurú del sexo que era entonces Henry Miller. Unos y otros vieron en él a una especie de Mesías, un redentor que frente a la pesadilla tecnicista de Occidente propugnaba un retorno a la naturaleza y al amor libre en la línea de la más pura tradición anarquista americana iniciada por Thoreau y Whitman.

Por aquel entonces Miller rondaba los sesenta años, había publicado la mayor parte de su obra y conjurado las reticencias de la censura y de la crítica. Pero hasta llegar a esa iluminación tuvo que recorrer un largo camino, lo que él mismo llamó sus «ordalías», que fueron el sedimento de sus posteriores libros y que le situaron al borde mismo de la desesperación...

Vicente Muñoz Álvarez,
de El tiempo de los asesinos
(LcLibros, 2019)


Booktrailer


viernes, 15 de abril de 2022

SUPERHÉROES (Y la Transición)



Y estaban también, por supuesto, los superhéroes: Spiderman, los 4 Fantásticos (la Cosa, el Hombre elástico, la Mujer invisible y la Antorcha humana), Namor (con sus pequeñas alas en los pies), Estela Plateada, la Patrulla X, Hulk, Doctor Extraño, los Vengadores, el Hombre de Hierro, Dan Defensor, Conan, Thor, etc, etc... Ellos marcaron en mi memoria infantil, más que ninguna otra cosa, lo que los mayores llamaron la Transición, o dicho de otra manera: el puente entre la dictadura y la democracia... Hasta que murió el Innombrable: Roberto Alcázar y Pedrín, el Capitán Trueno y el Jabato (mi preferido), que mi padre me compraba religiosamente cada fin de semana, para incitarme a leer, en el quiosco de Santo Domingo... Y después, a partir de entonces (hablo de 1975), los superhéroes de la Marvel, algo ya muy distinto, outsiders, estigmatizados y malditos... Cuántas tardes y noches arrebatado con aquellos gruesos volúmenes entre las manos, soñando con ellos, salvando al mundo de amenazas y sortilegios, aprendiendo el sentido del honor y el dolor, de la venganza y la furia, de la ira y el miedo... Todos me gustaban, pero tres eran mis favoritos: Spiderman (Peter Parker), por ser tan cercano y sencillo, por su fantástico uniforme y sus superpoderes, y sobre todo por sus archienemigos, el Duendecillo verde, el Hombre de arena, el Doctor Octopus, Doctor Muerte o Kraken el cazador... Cómo se las hacían pasar al pobre Peter, humillado y golpeado y ninguneado (todo ello muy beat) y sin un céntimo en los bolsillos... Luego Estela Plateada, más solitario y melancólico que ninguno, surcando las corrientes cósmicas, navegando en su tabla por el universo como un arquetipo perfecto de la tristeza infinita... Y el más oscuro de todos: Doctor Extraño, defendiendo la galaxia de amenazas místicas, críptico e indescifrable en su Sanctum Sanctorum, para un niño, la verdad, poco accesible, pero por ello mismo más inquietante... Devoré cientos de aquellas historietas y creo que fueron ellos, los superhéroes, los causantes de mi pasión posterior por la lectura, diccionario en mano todo el día de aquí para allá, con la cabeza hirviendo de fantasías y pendiente siempre de augurios y símbolos... Me deshice desgraciadamente de ellos, de la colección completa, cuando comencé a hacerme rockero, hacia los dieciséis o diecisiete años, vendiéndolos a precio de saldo en el Rastro y comprando a cambio discos de la Movida... Cuántas veces me he arrepentido luego de ello...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Regresiones
(Lupercalia, 2015)


lunes, 11 de abril de 2022

EL MERODEADOR: Fragmentos.



Me lo ha dicho al llegar a casa mi mujer, durante la comida, que han llamado de la Imprenta Alonso preguntando de qué color quería las tarjetas... Así sin más, sin otra explicación, eso me ha dicho... No he entendido nada, no sé a qué se refiere, ni siquiera sé qué Imprenta es esa... Llego agotado del periódico, desmotivado, y mi mujer me dice que han llamado de una Imprenta que no conozco preguntando el color de unas tarjetas... De nada ha servido insistir, pedir explicaciones, detalles, molestarme incluso: me ha contestado siempre lo mismo, que solo le han dicho eso, en la Imprenta, de qué color quería las tarjetas, y nada más, imaginó que yo estaría al tanto y quedó en comentármelo cuando llegara. En un margen del periódico, a lápiz, ha anotado el número de teléfono de la Imprenta para que llame y aclare el asunto, si quiero, y no hay más añadir, según ella eso es todo y se acabó... Le ha sentado mal mi curiosidad, mi preocupación, mi alarmante insistencia...

Vicente Muñoz Álvarez,
de El merodeador

Tercera edición revisada, a la venta en LcLibros:



sábado, 9 de abril de 2022

MUSEO DEL HORROR



OTRA reliquia del cine de terror mexicano y una de las películas más sugerentes de Rafael Baledón (junto a El hombre y el monstruo), Museo del horror (1964) sintetiza muchas de las constantes del género y, pese a los estragos del tiempo, sigue conservando como pocas su mórbido encanto.

Con ecos de Los crímenes del museo de cera, de André De Toth, pero con muchos giros y variantes propias del cine mexicano de horror, Baledón recrea una atmósfera horripilante, sobre todo en las secuencias del cementerio, y nos sumerge, a lo largo de la hora y media que dura el metraje, en un universo de pesadilla donde no falta el suspense, la hemoglobina y buenas dosis de espanto.

Ingenua, no obstante, en su planteamiento, apresurada en su desarrollo y torpe en su desenlace, Museo del horror, sin embargo, transmite a la perfección el espíritu de la mejor literatura pulp y cine de serie B de la época.

Algunos, algunos días, agradecemos que existan estas películas.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 2: Películas para la Penumbra
(LcLibros, 2018)




lunes, 4 de abril de 2022

BABILONIA ARDIENDO



toda la noche dando vueltas
y vueltas en la cama
pensando en cómo salir de esta crisis

para los que no lo sepáis, además de escribir, vendo zapatos, soy representante de calzado y la cosa, al menos en mi gremio, echa humo y está a punto de hundirse y arder... fábricas y tiendas que cierran, negativas continuas, jubilaciones anticipadas, traspasos, despidos e impagos... ser comercial en los tiempos que corren es poco menos que una quimera, una entelequia, pero aquí estoy, sustituyendo ordenador y pluma por duplicados y muestras, con el pelo rapado y el disfraz de hombre cuerdo preguntándome cuánto tiempo más podré resistir hasta que Babilonia definitivamente reviente... nuestro mundo se pierde, nuestro esquema naufraga, nuestros ingresos descienden, nuestra autoestima flaquea... es lo que nos ha tocado vivir, nuestro presente, el estado de bienestar, a lo que el capitalismo ha llegado... toda la noche dando vueltas y vueltas en la cama pensando en cómo salir de esta crisis y toca ahora ponerse el disfraz y la máscara y fingir que todo fluye y encaja, aunque ninguna pieza encuentre acomodo ni espacio dentro de mí...

pienso en quemarlo todo
en desaparecer
en marcharme a la India
en emigrar

¿dónde está el camino de baldosas amarillas?

Vicente Muñoz Álvarez,
de Días ruta
(LcLibros, 2021)



domingo, 3 de abril de 2022

SAINT MAUD



De cómo el fanatismo religioso, mal digerido, puede resultar perjudicial y dañino, y de las terribles consecuencias que puede traer, da cuenta la historia de la humanidad y los millones de cadáveres que abonan la tierra que a diario pisamos.

No solo el sueño de la razón produce monstruos, el de la religión también, habría que añadir, y a menudo mucho más tenebrosos.

Sobre esa premisa, y los arrebatos del misticismo y la penitencia, la redención y la santidad, construye la directora británica Rose Glass Saint Maud (2019), su debut cinematográfico, un elegante y turbador thriller psicológico, que con un ritmo lento y pausado, tomándose su tiempo para perfilar bien la historia y los personajes, nos arrastra sin apenas estridencia a las puertas del mismísimo infierno.

Interpretaciones magníficas de Morfydd Clark y Jennifer Ehle, enfrentadas en un duelo memorable, estupenda fotografía y ambientación, y un final que no te quitarás en mucho tiempo de la cabeza.

Una directora a tener en lo sucesivo en cuenta.

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 28 de marzo de 2022

LAS SETAS: Fragmentos (6)



UNA ciudad cualquiera a mediodía. Un descampado. En el interior de un coche abandonado, un niño y una niña. Él tiene ocho años. Ella nueve. Él se llama Alfredo. Ella Isabel. Estudian juntos. Son amigos. Viven cerca y cogen en la misma parada el autobús. Están en el recreo. Él ha ido a buscarla. Ella ha sonreído. Han bajado al patio. Han salido del colegio. Han dado un paseo. Han descubierto un coche abandonado. Él ha entrado primero. Se ha sentado al volante. Le ha dicho a ella que suba. Han cerrado las puertas. Él simula que conduce. Ella le mira. El cielo empieza a estar nublado...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Las setas y otros relatos de la Era Pulp
(Versátiles, 2021)



jueves, 24 de marzo de 2022

QUÉ HUELLAS



En plenos días de ruta ya, con el mundo de nuevo al revés (por los políticos siempre, no por nosotros, los administrados, siempre por los que nos administran) y pensando esta mañana mientras iba a visitar a un cliente en los 25 años que llevo vendiendo zapatos y zapatillas, cientos de miles, millones de pares tal vez, a quién, qué caras, caminos, corazones, encrucijadas, qué huellas... Además de poemas, zapatos y zapatillas, me digo, los dos ejes sobre los que gira mi vida, el calzado y la poesía, quién sabe qué espera en la siguiente estación...

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 23 de marzo de 2022

PLAN SINIESTRO


Plan siniestro
(Seance on a Wet Afternoon, 1964), de Brian Forbes, es un descenso perturbador a los infiernos del alma y al origen de la locura y el miedo.

Poco conocida en nuestro país, esta obra maestra del cine inglés descoloca por dentro y es una de esas películas que, pese al paso del tiempo, os lo aseguro, nunca se olvidan.

Richard Attenborough y Kim Stanley, gigantescos los dos, monopolizan obsesivamente la cámara mientras desglosan su maquiavélico plan, generando un clima de desasosiego y tragedia que crispa los nervios.

La impresionante fotografía, su retorcido guion, los desesperantes silencios y un final epatante y descorazonador, harán las delicias de los cinéfilos más exigentes.

Un tenebroso cuento de maltrato psicológico, dependencias y traumas, que acongoja y se queda grabado en la memoria a fuego.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)




lunes, 21 de marzo de 2022

PARNASO EN LLAMAS



En el Día Mundial de la Poesía, 
mientras suenan las bombas al lado, tras dos años de pandemia, en plena sinrazón e inflación y pese a las conjuras de los necios, encontrar Parnaso en llamas, un poemario de 2006, en el escaparate de la Librería Valderas: un milagro en la Tierra...

Vicente Muñoz Álvarez