lunes, 8 de febrero de 2016

LOBISONES



los que subimos y bajamos, los que nos incendiamos, los que nos proyectamos como cohetes sin sopesar en ningún momento hacia dónde vamos, los que vivimos entre luces y sombras, los que no medimos ni analizamos, los que nos arrebatamos y desesperamos y ardemos e iluminamos, ángeles o demonios, al ritmo de las lunas y las mareas nos transformamos... 

no va de coña


Vicente Muñoz Álvarez

LIVE IN GRAN CAFÉ: Presentando a los Zoográficos.

RAFAEL BALEDÓN

jueves, 4 de febrero de 2016

DEL FUEGO


dándole una y otra vez vueltas a la idea de para qué y quiénes y con qué fin escribo... cosa por lo demás del todo habitual en mi gremio, por supuesto, pero que a veces, en relación a ciertas preguntas de lectores y amigos, me planteo con más insistencia... que por qué siempre a la contra y para qué luchar por causas perdidas y por qué no rentabilizar tanto esfuerzo, hacer concesiones, idear estrategias, o que a estas alturas debería estar ya en otra posición y lugar... eso escucho a menudo y eso me planteo con frecuencia para llegar invariablemente a la misma conclusión: por pura pasión y placer, o por puro dolor y miedo, pero desde luego no con la pretensión de convertir en mercancía mis palabras, eso lo tengo claro... puedo equivocarme o no y me da igual y asumo el precio, pero soy de los que opino, quiméricamente tal vez, lo mismo me da, que el arte verdadero no se hace para comerciar ni epatar, ni siquiera para gustar, sino simple y llanamente porque sin más hay que hacerlo, no queda otra opción, don y maldición, porque abrasa por dentro, y eso es lo único que realmente importa... escribir es quemarse vivo, decía el maestro Cendrars, y suscribo sus palabras, quemarse y observar luego las cenizas, los restos de tu naufragio, lo que queda tras el incendio... 


Vicente Muñoz Álvarez

CULT MOVIES en POETRYMUSICRADIO



a partir del minuto 37: 15

sobre cine, poesía &  vida

entrevista por Felipe J. Piñeiro

miércoles, 3 de febrero de 2016

LA MANO QUE MECE LOS DADOS



por qué hacemos y decidimos súbitamente esto o aquello sin sopesar racionalmente lo otro, ciegamente, por qué justo en un momento concreto y no antes ni después, me pregunto, lo que marca nuestros caminos y destinos, por qué... los valores, los principios, lo inalienable e intocable e inalterable, dónde y en qué punto se sitúan y debido a qué circunstancias... eso me pregunto esta noche oscura del alma, febrero congelado en la tierra, mientras escucho aullar a los lobos por dentro, en el corazón de mi bosque, en lo más primitivo de mí, por qué esto y no lo otro o aquello, y por qué, en mi caso y siempre, tan impulsiva y súbitamente... como si algo superior y ajeno a mi voluntad me guiara, así suceden a veces las cosas y brotan las palabras, el alma, los astros, los genes, la educación, la filosofía o la religión, no lo sé, debe ser sin más la intuición, la mano que mece los dados, y esa sí que es sagrada...


Vicente Muñoz Álvarez

ZOOGRÁFICOS en LEÓN





Con Huini Juárez, Silvia D Chica, Antonine Lamarck, 
Carlos de la Cruz, Laura Fraile & Rodrigo Córdoba
en el Gran Café.

lunes, 1 de febrero de 2016

REGRESIONES en BRÚJULAS Y ESPIRALES


"REGRESIONES": LA RECUPERACIÓN DE UN TIEMPO QUE NO VOLVERÁ

Regresiones
Vicente Muñoz Álvarez
Ediciones Lupercalia, La Romana (Alacant), 2015, 235 páginas


Además de editor, Vicente Muñoz Álvarez (León, 1966), es un incansable cultivador de la entera gama genérica: poesía, narrativa corta y larga, ensayo. Un escritor esponja o todoterreno, como se considera él mismo. El pasado año publicó la “novela” de los años 70, 80 y 90 de la capital leonesa, en la que, con indudable acierto, amalgama su propia biografía y el retrato de su generación, reflejados en el trasfondo, para la mayoría de los lectores poco conocido, de una ciudad: León. Un libro que era una deuda pendiente con su propia conciencia literaria, escrito desde una distancia temporal suficiente, que le otorga al escritor la necesaria perspectiva para valorar con criterio ajustado y al mismo tiempo relativista, los acontecimientos de aquellos años en la ciudad vivida, gozada o padecida, que de todo hay en cualquiera experiencia vital.

El libro es lo que dice el título: regresiones a los espacios de la infancia y de la juventud, sobre todo. Memorias de un superviviente en una ciudad gris, hecha color gracias a los cómics, las viejas arquitecturas, los cromos y las teleseries, como se ha escrito.

Regresiones no es narrativa fácil de encasillar. Algo así como un híbrido entre novela y libro de memorias. Crónica de vivencias reales y sentimentales en la ciudad de uno: León, la de Vicente Muñoz Álvarez. Una crónica que echa a andar extrañamente con el primer contacto con la muerte, en una tarde-noche invernal, a la edad de cuatro o cinco años, con una terrible sensación de náusea y desconsuelo, tras escuchar de sus padres qué era morir. A continuación, una medida sucesión de secuencias vivenciales en las que el escritor recupera su infancia, vivida y soportada con inocencia infantil durante la dictadura: los sabores de las manzanas de caramelo de los años 70; los juguetes que desarrollarían sus tendencias ensoñadoras; el intercambio de cromos al pie de la Casa Botines, el palacio mítico y tenebroso donde se instalan los abuelos, y que retorna con frecuencia en estas regresiones; la particular Casa Usher del niño al lado del siniestro cine Mari, siempre presente en las pesadillas del escritor y germen de la afición por la literatura y cine de terror; la deuda pendiente con el colegio de los Agustinos y su terrible dinámica educacional; las series de televisión, partes entrañables de una educación sentimental; la fascinación por Cría cuervos, la película de Saura que “me traslada empáticamente a otro mundo y tiempo, una infancia/adolescencia de penumbra imprecisa” (página 51), con el tristísimo tema de Jeanette Por qué te vas, que se instalará para siempre en su corazón; los terrores difícilmente asimilables en la infancia, como los que le generó la casona de la descuartizadora del Portillo.

Las recuperaciones de la “fiesta” de la Transición, para los adolescentes de entonces con el desmadre del punk, el destape, el cine alternativo, el underground… y la Pura Vida (Movida). Y los ojos del adolescente que navegan todavía por un maravilloso mundo poblado de tritones, salamandras, monos marinos… E incontables héroes y superhéroes que, más que ninguna otra cosa, serán lo que deje en el cerebro adolescente la llamada Transición. También la lluvia de aquellos días percibida desde la penumbra de las aulas y pasillos del colegio frailuno, “metáfora del tedio infinito”; los festivales de Eurovisión, “sangre para la máquina de la dictadura, nueva carne para la de la Transición” (página 83); aquellos primeros latidos de cine erótico y pornográfico que disipaban la libido de la pandilla de adolescentes; las revistas que rulaban cargadas de lujuria por las manos adolescentes; el inicio cabrón en la vida adulta.

Y con los 80, la explosión de la Movida que en León comenzó con los Cardiacos. Y acto seguido llegarían en tromba incontables grupos que atruenan la noche leonesa e imponen los acordes de la iniciación musical del autor; el enganche a la lectura con H. P. Lovecraft y el inicio de la escritura de los primeros relatos también bajo el influjo del gran innovador del relato de terror.

Y así, regresión tras regresión, Vicente Muñoz Álvarez, desocupa el baúl de sus recuerdos y visibiliza, para todos aquellos que nos acercamos a las páginas de este libro, lo que fue su despertar a la vida, su educación, también la sentimental y, en el último capítulo, "Días extraños", lo que sería una apuesta suicida por la literatura. En una Coda final veinte escritores y músicos de la generación del escritor nos ofrecen su testimonio de lo vivido y de lo compartido.

Un libro pues de recuperación del tiempo ido, de “los tiempos maravillosos y lejanos que (salvo en mis regresiones) no volverán” (página 33). Escrito con tonalidad nostálgica, aunque al autor no le guste ese estado de ánimo escritural, pero sobre todo con mirada lúcida, evocadora, en un plausible ajuste de cuentas con los héroes y mitos personales del escritor, desde un tiempo que emerge de la dictadura, pero que muy pronto se transforma en un espacio mucho más abierto, libertario y creativo que el actual.

Libro eminentemente leonés, escrito con un estilo de prosa intenso, a veces furioso, esponjoso y dilatado siempre, y que, no obstante su localismo, no desagrada a aquellos lectores capaces de disfrutar con las recuperaciones vivenciales, escritas desde una cruda honestidad. Porque todos o casi todos nos hemos iniciado a la vida padeciendo y gozando de las mismas caricias y de similares cicatrices.

Francisco Martínez Bouzas, en Brújulas y Espirales.


Fragmentos

PP. AGUSTINOS
(My generation)

“aquella fortaleza inmensa de ladrillo rojo…con ella más que con ninguna otra estampa o visión infantil tengo una deuda pendiente…el ying y el yang, el aprendizaje y la duda, lo austero y lo sórdido, lo mágico y crepuscular, la caspa y el cielo…comenzando por un recuerdo insignificante, aunque para mí imperecedero: la pólvora: aquella arenisca pardusca que recogíamos cuidadosamente de entre las junturas de los ladrillos de la fachada, mezclada con telas de araña y a saber qué otros residuos, pólvora, la llamábamos, que atesorábamos para cargar nuestras pistolas imaginarias, primeros ensayos de ensoñación…para seguir por aquellos inmensos y tenebrosos pasillos que conducían a las aulas, el eco distorsionado de nuestros pasos en la penumbra, el latido acelerado de nuestro corazón, y el laboratorio de fósiles e insectos empalados y cabezas reducidas de jíbaro y animales disecados y minerales y microscopios, mi lugar de ensueño favorito, y la enfermera y la enfermería y las dolorosas vacunas en el brazo y el gimnasio y los curas, adustos, siniestros, sombríos, enfundados en sus túnicas negras, con aquellas correas de cuero con las que nos fustigaban a la menor ocasión, grises y contenidos, macilentos y reprimidos, irascibles y abrasados por qué sé yo qué fuego interior.”


CUANDO ÉRAMOS REYES
(Brillaba la Perla)

“más que nunca huelo estos días a carne quemada, los 80 más que nunca renacen en mí, lo siento, compis de los 90, sé que estáis hartos de oírlo, pero hubo allí algo muy grande que os perdisteis y fue lo mejor que se ha vivido en este país, a saber qué, porque ni siquiera nosotros, los supervivientes de entonces, lo teníamos muy claro, qué pasó en la Transición, justo después de que el Innombrable muriera, cómo y cuándo comenzó la fiesta y por qué aquella eclosión de fanzines y grupos (un reciclaje castizo de lo que nos venía de fuera: punkis, chulapos, flamencos progresivos y psicotrópicos a mansalva), qué sé yo, pero aquello fue una fiesta sí que lo tengo claro, cuando éramos reyes, todos a nuestra santa bola, sin más careta que nuestra propia piel…recuerdo luego, durante mucho tiempo, cómo renegué de aquella movida, grupos americanos, australianos, franceses, ingleses, cómo me parecía un pastiche todo lo nuestro, pero lo cierto es que reviso ahora aquellos temas (o mejor dicho: vuelven ellos a mí) y me erizan como escarpias los pelos al recordar todo aquello…”


BOYS BOYS BOYS
(Pezón furtivo)

“pocas cosas hicieron vibrar tanto la España de los 80 (al margen del 23 F) como los pechos de Sabrina Salerno en la Noche Vieja de 1987, aquella horterísima canción, Boys, aquel diminuto pantalón ajustado…repitieron el vídeo en los medios hasta la saciedad (incluso a cámara lenta), un pezón furtivo y un instante de éxtasis y arrebato para todos los españolitos de a pie, y de indignación para todas las madres y esposas de este beato país…veintiún años tenía yo entonces y recuerdo aquella canción como un acontecimiento nacional que dividió a media España, millones de hombres babeando frente a la pantalla del televisor con los ojos como platos y millones de mujeres echando espumarajos y pestes por la boca, hasta el punto de generar casi una guerra civil (sin Tejero de por medio) entre ambos sexos…cuántas discusiones y peleas originó aquel dichoso vídeo, cuántas fantasías y exorcismos, yo fui testigo de unos cuantos, todo por un pezón rebelde escapándose de un corpiño ajustado (cuando había pasado ya el boom del destape setentero y los videoclubs rebosaban de películas X y los quioscos de revistas pornográficas de todo género y tipo)…”

(Vicente Muñoz Álvarez, Regresiones, páginas 42, 123, 141)



BLAISE CENDRARS

domingo, 31 de enero de 2016

OCASO



el cielo como una enorme balsa de sangre esta tarde, al sacar a la perra, justo antes de ponerse el sol, un cuadro imposible, onírico y decadente, mágico y crepuscular, la ciudad a lo lejos teñida de rojo y sobre ella, engulléndola lentamente, inmensidad de nubes ensangrentadas, cúmulos y cirros púrpuras y algodonosos estratos carmesís, como después de un sacrificio, como queriendo revelarme algo, una epifanía, algún misterio antiguo, el cielo atravesado de filamentos de fuego, venas y arterias latiendo, glorioso y estremecedor, esa visión pasajera, y a continuación, roto el sortilegio, el fin del milagro, la noche...


Vicente Muñoz Álvarez

LOS PERVERSOS ROSTROS DE VÍCTOR ISRAEL




sábado, 30 de enero de 2016

ZOOGRÁFICOS EN LEÓN


El Gran Café ultima la reapertura de su planta de referencia con un encuentro de músicos y poetas de la mano de la leonesa Silvia Chica.

PACHO RODRÍGUEZ | Diario de León

Mientras abajo se cuece con expectación el nuevo Gran Café, en la planta de arriba, hoy a las 20.30, habrá un desembarco con bandera de conveniencia de la poética del rocanrol. Un cóctel que explota como abrazo en verso de la mano de Silvia Chica, leonesa polifacética que organiza, participa y, para rematar la sesión, se sube al escenario musical con Los Tres Norteamericanos, un artefacto que une, a lo literario de la jornada, un repertorio en crecimiento, también de la mano de Gonzalo Ordás y Marcos Cachaldora, músicos apetecibles a los que para pillarlos hay que echarles un Delta Galgos. Pero lo de hoy es un combinado de rock and poetry para los sentidos, a poder ser más de cinco.

Porque los ingredientes, de la parte escritora, serán Carlos de la Cruz (Los gigantes de Potsdam, 2015), Jorge M. Molinero (Gominolas en los bolsillos, 2015), Antoine Lamarck (Mapas de libertad, 2015) y Laura Fraile (Mujeres que tararean canciones inventadas, 2014), junto a la anfitriona Silvia D. Chica, que presentará, junto a lo de cada uno, La tierra pura (2015). Material fresco que hay que agradecer a un editor que camina entre lo cercano y la artesanía, como si su negocio partiera del compromiso.

Se trata de Rodrigo Córdoba, responsable del sello Zoográfico, fundado en 2009 y que parece que ha apostado porque el movimiento se demuestra, en este caso, escribiendo a vida abierta. Y como invitado especial, Vicente Muñoz Álvarez, un autor empeñado en dignificar la cultura de manera insobornable, y que acaba de publicar el libro Cult movies. Películas para la penumbra, lo que corrobora que lo suyo es actitud pero con un ojo siempre puesto en el esfuerzo de estar disponible cuando llegan las musas.

Sonidos de altura

Como el Gran Café es santo y seña de la escena musical del Norte de España, la aportación sonora parece que viene incorporada a cualquier actividad de la que sea sede. Y hoy, el rizo se riza con tres leoneses pero que proponen nombres inconfundibles en versiones que merecen el aplauso sólo por el atrevimiento. Porque si hablamos de Pretty Things, J. J. Cale, Billie Holiday, Love, Townes Van Zandt o Shocking Blue, por poner varios ejemplos, que es lo que tocarán Los Tres Norteamericanos, el nivel superará la segunda planta y habrá que subir, tal vez algún día, a la tercera, que también la hay...

Así, la fiesta presentación que cerrará este trío será también la de un arandino, tres de Valladolid y dos de León, que parece que suena a menos rocanrol, pero que hay que adelantar que lo traen puesto de casa. Y que si Blas de Otero decía que le quedaba la palabra, a este colectivo impulsado por Rodrigo Córdoba lo que les queda es lo mismo. Pero para este siglo empeñado en caminar sin contenido, ellos traen la búsqueda de la tierra pura que dejarán para sus hijos, en un mundo, si no mejor, al menos lleno de palabras y acordes. En definitiva, lo que al final resulta ser la tecnología punta de la que presumir en esta ciudad llamada León.



jueves, 28 de enero de 2016

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA según MANUEL CUENYA



El escritor y editor leonés Vicente Muñoz Álvarez, “como uno de los sacerdotes iniciados en los verdaderos misterios de la religión cinematográfica” acaba de publicar y presentar ‘Películas para la penumbra’, su segundo volumen dedicado “a la doctrina gnóstica y neopagana de las ‘Cult Movies’”, según nos cuenta el escritor y crítico de cine Jesús Palacios, el prologuista de su libro, en el que, guiado por su propio instinto, nos ofrece, al igual que ocurriera con su primer volumen ‘Cult movies. Películas para llevarse al infierno’, una serie de títulos fílmicos que sorprenderán a buen seguro a un buen número de los lectores y lectoras, incluso a la cinefilia andante, por tratarse, en muchos casos, de cintas desconocidas, y en otros tantos por el modo en que nos las enseña, siempre a través de su original mirada literaria y cinematográfica, con un lenguaje cercano, directo, sin florituras, como “un nuevo derviche cinéfago, que hace girar ante nosotros miríadas de imágenes olvidadas, títulos recónditos y películas malditas”, porque a Vicente Muñoz Álvarez le interesan (en todos los ámbitos creativos) las obras “que cuestionan el mundo en que vivimos, que remueven las vísceras y las conciencias, que aceleran la sangre y el corazón, mostrando sin filtros éticos ni políticos la realidad (sin duda violenta y cruel)”, que hemos creado. Su criterio de fondo, para confeccionar esta lista de películas de culto, ha sido en definitiva “lo crítico, lo atípico, lo raro, lo grotesco, lo perverso, lo incómodo, lo hiriente, lo hipnótico, lo arrebatador...”. Más que una guía cinéfila al uso, asegura su autor, es como un diario personal en el que ha plasmado con pasión su punto de vista y enfoque literario, sus gustos y preferencias como narrador y poeta, acaso transgresor. No en vano es un devoto de escritores como Bukowski y Céline. Y entre sus pelis favoritas figuran algunas adaptaciones de obras como ‘Vampyr’, de Dreyer (basada en un libro de Le Fanu), ‘Diario de un loco’, de Le Borg (que adapta dos cuentos de Maupassant, ‘El Horla’ y ‘Loco’), o ‘El coleccionista’, de Wyler (a partir de la novela de Fowles).

Aparte de estos títulos fílmicos, figuran otros como ‘¿Qué fue de Baby Jane’, de Aldrich, ‘El baile de los vampiros’ y ‘El quimérico inquilino’, de Polanski (director idolatrado, a tenor de las reseñas que asimismo le dedica a otras de sus pelis en su primer libro de cine), o bien ‘La leyenda del santo bebedor’, de Olmi, ‘Zabriskie point’, de Antonioni, ‘La escalera de Jacob’, de Lyne y ‘La cinta blanca’, de Haneke, al que considera como el mejor director vivo del cine europeo, “por encima incluso del enorme Lars Von Trier”. También en este segundo volumen, como sucediera con el primero, incluye algunas películas españolas, entre otras, ‘El extraño viaje’, de Fernán Gómez, ‘Fata Morgana’, de Aranda y ‘Morbo’, de Gonzalo Suárez, además de tres de Carlos Saura (otro de sus directores favoritos, sobre todo el de los años 60 y 70). 

Ahora, “queridos drugos” (como diría Vicente parafraseando a Álex en ‘La naranja mecánica’) sólo os queda leer su libro (en realidad sus libros) y ver todas esas películas que nos recomienda este escritor leonés.


Manuel Cuenya, en La Nueva Crónica.

martes, 26 de enero de 2016

ZOOGRÁFICOS EN LEÓN



Silvia D. Chica, Carlos de la Cruz, Jorge M. Molinero, Antoine Lamarck y Laura Fraile presentarán sus poemarios en El Gran Café

Los cinco autores forman parte de la editorial madrileña Zoográfico y harán una lectura de sus obras el sábado 30 de enero a las 20:30 horas

El Gran Café contará este sábado con la visita de cinco poetas de Castilla y León que han publicado sus poemarios en la editorial Zoográfico, un proyecto fundado en el año 2009 por Rodrigo Córdoba, que también estará presente en este acto. Los autores invitados serán Silvia D. Chica, que presentará `La tierra pura´ (2015), Carlos de la Cruz (`Los gigantes de Potsdam´, 2015), Jorge M. Molinero (`Gominolas en los bolsillos´, 2015), Antoine Lamarck (`Mapas de libertad´, 2015) y Laura Fraile (`Mujeres que tararean canciones inventadas´, 2014). Durante la lectura también estará presente el escritor leonés Vicente Muñoz Álvarez, que acaba de publicar el libro `Cult movies. Películas para la penumbra´ (Excora editorial, 2015). Además, a lo largo de la noche actuará el grupo Los tres norteamericanos, una banda formada por Gonzalo Ordás, Marcos Cachaldora y Silvia D. Chica.

domingo, 24 de enero de 2016

HORMIGUERO



se dice fácil desde fuera, a todos nos parece más o menos sencillo, pero lo que para unos es fácil es para los otros difícil y viceversa también... se dice fácil pero no lo debe ser tanto como para que caigamos una y otra vez todos en la misma piedra, los muros de metacrilato y las trincheras, todo se dice y parece fácil desde fuera, desde la perspectiva ajena, pero todos sabemos que en realidad no lo es, nada es en el fondo fácil, hijos de los hombres todos, pero del diablo también... hay cosas que parecen fáciles y se vuelven sin saber cómo complicadas y otras que parecen complicadas y se hacen de súbito fáciles, laberintos y minotauros, la cuestión es cómo ponernos de acuerdo, que tú entiendas que lo fácil para ti no lo es para mí y al revés, que a mí me resulte fácil lo que es para ti complicado... y así estamos y andamos y nos amamos y desencontramos, y todo por y para qué, qué enigmático y aleatorio hormiguero es este donde nos encontramos y a dónde llevan sus trincheras...


Vicente Muñoz Álvarez

UN LUGAR TRANQUILO EN EL CAMPO



Con una deslumbrante estética pop (muy al estilo de Blow Up, de Antonioni), una delirante banda sonora (del maestro Ennio Morricone) y una fantástica fotografía, Un lugar tranquilo en el campo (Un tranquillo posto di campagna,1969), del italiano Elio Petri, es un desconcertante laberinto de espejos y pistas confusas donde (también como en Blow Up) nada es lo que parece y todo, realidad y ficción, depende en última instancia de la interpretación del espectador.

Narrada dese el punto de vista de la subjetividad y progresiva demencia del protagonista, Franco Nero (muy alejado de sus roles habituales en westerns y poliziescos), un cotizado pintor en plena crisis creativa y existencial, la película de Petri, a caballo entre el cine intelectual y el trhiller psicológico, es un descenso vertiginoso a los abismos de la locura, cómo se origina y cronifica, y las secuelas y consecuencias que de ella se derivan.

Una muy atípica y poética historia de fantasmas y aparecidos, que por la ambigüedad de la trama y las diferentes interpretaciones que encierra, recuerda a la obra maestra de Jack Clayton, The innocents (y por supuesto al libro en que esta se inspira, Otra vuelta de tuerca, de Henry James), además de a la ya citada Blow Up (con la que comparte ideario y protagonista: la estilizada Vanessa Redgrave), y que sin duda merece la pena desempolvar.

Vicente Muñoz Álvarez

Un lugar tranquilo en el campo in You Tube:


THE SUN: The Pretty Things.

sábado, 23 de enero de 2016

FAROS EN LAS TINIEBLAS



los malos tragos, los desengaños, los sueños rotos, las frustraciones y las malas experiencias, frente a la amistad verdadera y los compañeros de ruta y poder... esas maravillosas personas, salvavidas en las tormentas, islas de luz, que llenan de buenos latidos mi vida desde que mi mundo es mundo y que milagrosamente, dado mi carácter quimérico e inestable, siguen ahí, siempre están ahí, junto a esas otras también que por algún sortilegio que no comprendo del todo aún el destino va situando progresivamente y a medida que pasan los años en mi camino... como un contraste imposible de pesos y balanzas engarzadas por extrañas poleas, mi vida y mi experiencia, pero esas personas, faros en las tinieblas, siguen ahí, y aparecen como por arte de magia otras nuevas, y eso justifica y dulcifica, y mucho, el rigor del camino...


Vicente Muñoz Álvarez

LIVE IN ELEKTRA CÓMICS (2)




viernes, 22 de enero de 2016

DEL CALOR



lo más importante, sin duda, el calor, pienso hoy después de la presentación de mi libro ayer, eso es lo más importante y lo que más me motiva, el calor, los buenos recuerdos y las regresiones, esas evocadoras canciones y los amigos y lectores de siempre, todo lo veo así últimamente, pura regresión... para qué escribir sino para esto, me pregunto, por y para esto, estos instantes, quienes peleamos y vamos siempre a la contra, para qué si no... pero sólo para y exactamente por esto merece la pena en mi caso escribir, me digo, para llegar a unos pocos, pero llegar con calor... 

los hielos se derriten ya
hasta en el ártico

el corazón
y los buenos latidos 

no


Vicente Muñoz Álvarez

photo by César Fernádez Carnerero

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA en PLAYTIME


GUÍA DE CINE SUBTERRÁNEO

Tras la publicación de 'Cult Movies: Películas para llevarse al infierno' en 2011, Vicente Muñoz Álvarez nos sorprende con un segundo volumen: 'Cult Movies: Películas para la penumbra'

Por José Ángel Barrueco

Retrocedamos hasta 2011: en la Editorial Eutelequia publican un volumen que nos entusiasma no sólo a los cinéfilos, sino también a quienes carecen de información sobre el cine más extraño, raro y poco conocido del planeta: Cult Movies: Películas para llevarse al infierno. Aunque, en aquella selección, el poeta y escritor Vicente Muñoz Álvarez (con una sólida trayectoria poética y narrativa, siempre situada en los márgenes editoriales) también introdujo algunas películas conocidas para el gran público, pero inevitables en toda lista de cine de culto que se precie, caso de La noche del cazador, Los amantes de Montparnasse, Punto límite: cero, Quiero la cabeza de Alfredo García o Reservoir Dogs, el grueso del libro lo conformaban títulos olvidados o inencontrables, o maltratados en su tiempo por la crítica y ninguneados por el público. Aquella guía, en la que cada obra se acompañaba de un comentario breve, entusiasta y literario (y muy personalísimo) del autor, nos sirvió a muchos para encontrar esas joyas que ignorábamos o para redescubrir obras malditas.

Pero en Cult Movies: Películas para la penumbra, Vicente va un paso más allá. En este nuevo repertorio, que abarca filmes comprendidos entre los años 1932 y 2014, encontraremos pocas películas célebres (aunque las hay, y excelentes: La presa, Tarde de perros, Django o El quimérico inquilino, entre otras). La apuesta está centrada, sobre todo, en el cine de los años 70, con especial predilección por películas españolas e italianas de la etapa de los últimos coletazos del franquismo, donde todavía muchos cineastas se arriesgaban para sortear la censura y ofrecer productos que, vistos hoy, son rarezas de culto.

Leyendo este segundo volumen (independiente del primero, aunque complementario si uno quiere gozar de una amplia selección de cine subterráneo), tengo la sensación de que Vicente Muñoz ha escrito el libro mientras estaba atrapado en uno de aquellos cinemas de barrio, de sesión continua y programa doble, que algunos de nosotros tanto amamos en la infancia: sólo así puede explicarse que conozca películas que sólo creía conocer yo, o que nos descubra largometrajes de los que jamás habíamos oído hablar. En el primer caso, cito: Morbo, Las Vegas, 500 millones o Carrera con el diablo. En el segundo, ahí van unos ejemplos: Dimorfo, Messiah of Evil, Island of Death, Uno por ciento de esquizofrenia o Noche de vino tinto. Muchas no fueron estrenadas en España, así que me pregunto cómo VMA consigue descubrirlas y hacerse con una copia.

El libro, por cierto, incorpora un prólogo del escritor y crítico de cine Jesús Palacios, un epílogo del cineasta y escritor Juanjo Ramírez y algunas ilustraciones de Álvaro Collar Muñoz. Recomendación absoluta. Para tener siempre a mano.



LIVE IN ELEKTRA CÓMICS (1)




jueves, 21 de enero de 2016

HOY EN LEÓN: Películas para la Penumbra.



Diario de León, 21/01/2016

El escritor, editor y cinéfilo leonés Vicente Muñoz Álvarez presenta hoy a las 20.30 en Elektra Cómics (Comandante Zorita, 4) su nuevo libro, la segunda parte de sus muy particulares Cult Movies y que lleva por título Películas para la penumbra, una guía de los filmes —muchos desconocidos para el gran público— que más impacto le causaron, datados entre 1932 y 2014. En el acto tocará, además, el grupo Los Tres Norteamericanos.


miércoles, 20 de enero de 2016

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA: Reportaje en La Nueva Crónica.


El poeta, escritor y cinéfilo Vicente Muñoz presenta mañana en Elektra Cómics ‘Películas para la penumbra’.
 DEMIAN ORTIZ

El arrebato de un cine inclasificable

Vicente Muñoz presenta este jueves en Elektra Cómics el libro ‘Películas para la penumbra’, que sigue la estela de su anterior publicación ‘Películas para llevarse al infierno’, donde amplía su personal visión sobre el cine de culto

Joaquín Revuelta, La Nueva Crónica, 20/01/2016

'Películas para la penumbra’ sigue la estela de una publicación anterior del poeta, escritor y cinéfilo Vicente Muñoz que dio a conocer en otoño de 2011 con el título ‘Cult movies: Películas para llevarse al infierno’, un catálogo o listado de alrededor de un centenar de filmes que a lo largo del tiempo y por diferentes motivos han dejado su impronta en el autor. En esta segunda entrega, Muñoz ha rebuscado aún más en las rarezas del séptimo arte para ofrecernos una selección de lo más apetecible, que este jueves se presenta en Elektra Cómics a partir de las 20:30 horas con entrada libre y que estará amenizada musicalmente por Los Tres Norteamericanos.


Vicente Muñoz es consciente de la subjetividad que encierra un concepto como ‘cult movie’ (película de culto), por lo que reconoce que su libro, que ha editado Excondra Ediciones, "es una especie de cajón de sastre porque cada uno lo interpreta a su manera".

Muñoz tira de manual para explicar que según las enciclopedias se entiende por película de culto aquella que por sus características formales o técnicas es de algún modo políticamente incorrecta y se sale del canon general que dicta Hollywood, y que pese a haber pasado un poco desapercibida o ninguneada en su día, con el paso del tiempo ha ido adquiriendo un cierto culto minoritario por parte de gente que la ha ido reivindicando. Este sería el término académico de película de culto, que comparte en buena medida el escritor leonés, cuya selección en este caso obedece al impacto que su visión le provocó en su día. "Son películas que me produjeron un fuerte shock y que tratándose de un cine desconocido para un público mayoritario considero que sí merece la pena ver".

Vicente Muñoz quiere dejar claro, y así lo indica en el prólogo de las dos publicaciones, que las películas seleccionadas no son las mejores de la historia del cine, "porque eso requiriría otro tipo de listado y además se ha escrito tanto sobre ello que personalmente poco podría aportar, y a mí lo que me apetecía, en el caso de las dos publicaciones, era hacer una breve reseña sobre un tipo de cine que no está elegido por sus criterios de calidad sino por su capacidad de evocación, de subversión y de crítica que conlleva", asegura Muñoz. 

El paso del tiempo es a menudo un juez implacable que pone en su sitio a cualquier obra de arte, y las películas no son una excepción al respecto. El autor reconoce que el paso del tiempo puede haber modificado su criterio con relación a tal o cual película; sin embargo, considera que sigue existiendo un culto minoritario hacia muchas de las películas que recoge en el libro, y que aun siendo totalmente desconocidas sí que hay una minoría que las ha ido reivindicando.

Vicente Muñoz considera que ‘Películas para la penumbra’ es un libro sobre cine de género, además de sobre películas de culto, donde el cine de terror en sus diferentes vertientes copa el grueso de los títulos seleccionados. "Básicamente es un cine de género que siempre ha estado un poquito infravalorado por un lado y que, por otro lado, es un cine de serie B, con mucho menos presupuesto que el cine comercial y de hecho con unas intenciones bastante diferentes también, porque los directores que hicieron este tipo de películas no buscaban como principal criterio el comercial. Y al no ser el criterio comercial el que lo rige, digamos que se permite licencias y tocar ciertos temas tabúes, mucho más controvertidos que el propio cine comercial que va dirigido al gran público, con todo lo que ello implica". 

La década de los setenta resulta ser especialmente interesante en lo que al cine estadounidense se refiere, incluso el surgido de los grandes estudios de Hollywood. Muñoz reconoce haber encontrado en esta década prodigiosa un buen número de títulos para su publicación. "Te diría que la mitad de los títulos y las reseñas seleccionadas se encuentra entre 1967 y finales de los setenta. Pero no solo películas americanas sino también italianas y españolas que se filmaron en esa década. Los setenta me fascinan porque fue la década de los movimientos contraculturales a raíz de la cultura psicodélica, de los hippies, del ácido, que terminó afectando a todas las ramas de la creación, haciéndose un tipo de arte, y no solo hablamos de cine, muchísimo más experimental y que dio como resultado obras muy interesantes", comenta Muñoz, que en cuestión de títulos comparte las preferencias de este cronista por ‘Arrebato’, de Iván Zulueta, que está producida por el arquitecto leonés Nicolás Astiárraga. "De hecho es un poco el paradigma de película de culto en España. Es un título que reseñé en el primer libro y que lo tiene todo para ser incluido en este apartado. Sin embargo, es una película bastante conocida dentro de los círculos cinéfilos y en esta segunda entrega me decanté por películas bastante más raras y menos divulgadas". En este sentido, el autor hace mención a dos películas españolas muy poco conocidas, como son ‘La dama del alba’, de Francisco Rovira Beleta, y ‘La llamada’, de Javier Setó. "Son películas de mediados de los sesenta, rodadas en blanco y negro y con un cierto toque gótico", destaca Muñoz, para quien el italiano Mario Bava constituye otro filón a través de obras como ‘El cuerpo y el látigo’ y ‘Operazione Paura’, sin olvidar esa auténtica rareza de un estudio de Hollywood como Paramount Pictures que rodó Harold Ashby con el título‘Harold y Maud’, "una comedia negra preciosa y polémica de narices", subraya Muñoz, que ha querido iniciar su listado con ‘Vampyr’ del danés Carl Theodor Dreyer y concluir con ‘The Babadook’, una película de hace dos años que se inscribe dentro del thriller psicológico.

Para el autor de ‘Películas para la penumbra’ la mayor dificultad del libro no ha sido su escritura sino la selección de 132 títulos que ha supuesto en su caso la visión de más de mil obras.

Mención aparte de la publicación que se presenta este jueves en Elektra Cómics con la actuación de Los Tres Norteamericanos son las ilustraciones que Álvaro Collar Muñoz ha realizado a modo de homenaje a películas como ‘La maldición de la llorona’, de Rafael Baledón; ‘Tenemos que hablar de Kevin’, de Linney Ramsay; ‘Moby Dick’, de John Huston; ‘The Babadook’, de Jennifer Kent; ‘Soy un ciborg’, de Park Chan-Wook; ‘El anticristo’, de Alberto de Martino, o ‘Déjame entrar’, la muy hermosa crónica vampírica del sueco Tomas Alfredson.

Ilustración para 'Moby Dick', de John Huston
ÁLVARO COLLAR MUÑOZ



PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA según GSÚS BONILLA


Para los cinéfilos empanados -como yo- es una suerte contar con alguien como Vicente, que te sugiera y encauce cuando decides emplear el tiempo de asueto frente a una pantalla. Sus recomendaciones no las vas a encontrar en la sección de cine de los periódicos ni en el telepelículas de turno, si acaso, alguna vez que otra, en su blog. Muchas de las películas que nos invita a videar no aparecen en los grandes medios, o cuando lo hacen no es sino para ser ridiculizadas o despreciadas. Pero no importa, como digo, tenemos a Vic, que las reseña por puro placer y aborda sus singularidades de manera amena, sin servidumbres ni imposiciones de ningún tipo y te las presenta sin impurezas, en microtextos, para que, si es posible, te lleguen a ti de la misma manera que le llegaron a él y las experimentes sin otra adulteración que la que pueda conllevar una obra única, rara, diferente. Hace unos pocos años nos presentó un buen manojo de ellas en el libro Cult Movies –Películas para llevarse al infierno- (Eutelequia, 2011). Ahora, en una nueva cosecha, viene con otro buen puñado más, esta vez pasan de las 100, en un volumen al que ha llamado Cult Movies –Películas para la penumbra- que publica la editorial Excodra. Mañana jueves se presenta en León y seguro que será una fiesta. Quería desearle toda la suerte del mundo, porque se la merece y además tengo que agradecerle que siga siendo así, tan inalienable, en todos los proyectos en los que se embarca. Chapó, bro.

Gsús Bonilla

martes, 19 de enero de 2016

LOS TRES NORTEAMERICANOS



LOS TRES NORTEAMERICANOS estarán interpretados esta vez por Silvi Temple, Slowy González y Chacal Guitar, quiénes representarán típicas escenas de las montañas de Canadá, las costas de California, los rascacielos de New York o las llanuras del medio oeste. Luminosas y tristes B-sides formarán la principal atracción sonora que la pequeña muestra norteamericana brindará al protagonista de este oscuro y prohibido río grande de tinta y papel: Vicente Muñoz-Se Busca.



PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA en LEONOTICIAS


Cult Movies se presenta en Elektra Cómics

La obra de Vicente Muñoz Álvarez hace un repaso del cine desde los años 30 del siglo XX hasta la actualidad

El escritor Vicente Muñoz Álvarez presenta el próximo jueves, 21 de enero, en la tienda Elektra Cómics —calle Comandante Zorita, 5— su nuevo libro 'Cult Movies, películas para la penumbra' en un acto que empezará a las 20:30 horas y que contará con la actuación de Los tres norteamericanos.

En esta nueva obra, él sobrevuela con ojo de halcón y poeta 132 películas, desde el año 1932 al 2014, para esta secuela de su Cult Movies. En Películas para la penumbra Muñoz Álvarez se nos despliega por completo y, centrando su pluma creativamente afilada para la ocasión, nos regala una enciclopedia poética sobre cine de culto —ese que respira y late al otro lado de los márgenes de lo convencional— que no empieza ni acaba con su lectura, sino que, estando ya en nuestro imaginario antes siquiera de abrir el libro desde el lanzamiento de cada film, nos arrastrará inexorablemente a la búsqueda de cada creación cinematográfica reseñada.

Con este regalo literario sobre cine, tenemos abierta de par en par la puerta a explorar, estremecernos, temblar y gozar en la penumbra de nuestras casas, a luces tenues o apagadas, una a una, las películas descritas con maestría sintética por Vicente Muñoz Álvarez, quien no desvela tramas ni anticipa ningún fin inesperado, toda vez que, de cada una de ellas, como un visionario, nos muestra su brillo, nos destaca el resplandor que en ellas encontraremos, nos ofrece el secreto de la pincelada genial, brutal, mágica, que da a cada película su fuerza y que nos arrebatará.

Muñoz Álvarez presentó también en León, en marzo de 2015, su anterior trabajo, la novela 'Regresiones' basada en los años de la 'movida'.



lunes, 18 de enero de 2016

QUÉ ME ESPERA EN LA DIRECCIÓN QUE NO TOMO



decía mi maestro Kerouac, y por Tutatis que suscribo su pregunta: qué me espera en la dirección que no tomo... porque he cerrado y abierto a estas alturas ya tantas puertas que no sé muy bien cómo interpretar ahora esa frase, que durante tanto tiempo fue mi consigna... no ya en la que tomo, que de por sí admite de hecho innumerables variantes, sino en la que no tomo, esas puertas tentadoras que por el azar o las sincronicidades cerré o nunca pude o supe abrir... como una losa de cemento armado, esa frase y todo lo que implica pende sobre mí y da vueltas y vueltas como una noria dentro de mi cabeza... los caminos que dejamos atrás, las puertas que cerramos o no abrimos y a dónde nos llevaron las otras, las que sí abrimos pero luego se cerraron también, y así una y otra y otra vez... quién sino el viejo Kerouac, canadiense errante y eterna alma gemela y en pena, podría haber hecho esa pregunta tan sencilla y complicada a la vez, como la de la esfinge, tan inocente y compleja a la vez: qué me espera en la dirección que no tomo... 

seguiremos informando


Vicente Muñoz Álvarez

PELÍCULAS PARA LA LA PENUMBRA en LA CRÍTICA DE LEÓN



El próximo jueves 21 de enero en "Elektra Comics" de León, c/ Comandante Zorita, 4, presentación del libro de Vicente Muñoz Álvarez, con la actuación de "Los tres norteamericanos"

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA

Hace ahora cuatro años, en otoño de 2011, la Editorial Eutelequia publicó Cult Movies: Películas para llevarse al infierno, un catálogo o listado, por llamarlo de algún modo, de los filmes que a lo largo del tiempo, por diversos motivos, más me habían impactado (no los que realmente considero los mejores de la historia del cine, que requerirían otra lista aparte).

En el prólogo de aquel libro, y en relación a las películas que en él reseñaba, escribí: “Tanto en la literatura como en el cine (y en todos los demás ámbitos creativos) me interesan las obras que cuestionan el mundo en que vivimos, que remueven las vísceras y las conciencias, que aceleran la sangre y el corazón, mostrando sin filtros éticos ni políticos la realidad (sin duda violenta y cruel) que el hombre ha creado. Este es, en última instancia, el criterio de fondo que he utilizado para confeccionar este top 100 de películas de culto: lo crítico, lo atípico, lo raro, lo grotesco, lo perverso, lo incómodo, lo hiriente, lo hipnótico, lo arrebatador...

Aunque no menos importante, también, ha sido el punto de vista y enfoque literario con que las reseñas han sido ideadas, las conexiones de todas estas películas con libros y escritores que admiro y he leído intensamente en el transcurso de mi vida adulta, igualmente básicos y determinantes para mi formación. Más que una guía cinéfila al uso, pues, este manual está concebido como un diario personal donde me he despachado a gusto con muchas películas que yo opino que nadie debería dejar de ver.”

Copio y pego de allí estas palabras porque son igualmente aplicables a este segundo volumen de Cult Movies: Películas para la penumbra, y describen certeramente el porqué de ambos. Y vuelvo a recordar, como entonces, que: “No soy crítico de cine, soy narrador y poeta, y por lo tanto nunca me planteé escribir ensayos técnicos ni concienzudos sobre las películas seleccionadas, sino más bien comentarios apasionados de las mismas que impulsaran a los lectores a videarlas sin complejos.”

En esta ocasión, eso sí, he aumentado el número de reseñas (a 132) e intentado elegir películas menos conocidas (salvo un puñado de excepciones que no puede resistirme a incluir: Moby Dick, Los inocentes, ¿Qué fue de Baby Jane?, El resplandor, Al final de la escalera y unas pocas más), y me he centrado especialmente en filmes de los años 70, un período, a nivel creativo, fascinante y experimental, al que le tengo especial cariño.

Aunque, llegados a este punto y antes de entrar en materia, se plantea la pregunta: ¿Qué es una película de culto? Wikipedia nos dice al respecto: “Película de culto se refiere a cualquier tipo de producción cinematográfica que ha adquirido alguna clase de culto popular, ya sea por su formato, su producción, su trama o su significado histórico. Las películas de culto son frecuentemente señaladas como polémicas debido a que incluyen ideas o temas notablemente controvertidos o a que, siendo más convencionales
en su temática, la presentan de un modo alejado de los convencionalismos estéticos o narrativos.”

Suscribo, por supuesto, estas palabras, aunque añado, para finalizar, que yo me he guiado en esta selección, además, por mi propio culto e instinto: el que mi criterio me dicta.

Os toca ahora, queridos drugos, contrastarlo con el vuestro.

Vicente Muñoz Álvarez




sábado, 16 de enero de 2016

CORAZÓN SALVAJE



otro de los que, pase lo que pase, jamás me abandona y nunca olvido: Thomas Bernhard... no recuerdo ya qué libro suyo leí primero, calculo que hacia mediados de los noventa, pero todos ellos, sin excepción (y los he leído casi todos varias veces), han dejado una huella indeleble en mí... a pocos autores he leído con tanta intensidad y arrebato en mi vida, con tanto disfrute y aprovechamiento, Kerouac y Céline, tal vez, y a pocos me he entregado con tanta pasión... Helada, Corrección, La Calera, Tala, El malogrado, Los comebarato, Trastorno, Hormigón, El origen, El aliento, El frío, El sótano, Un niño, Maestros antiguos... verdaderos mazazos a la conciencia, jarros de agua fría al sistema (a cualquier sistema), feroces obras maestras, altísima literatura, filosofía de la buena, anarquismo salvaje, nihilismo puro y desesperación... con pocos autores me he identificado tanto, a nadie le he escuchado decir tantas (dolorosas) verdades, ninguno me ha marcado e influido igual (sobre todo en El merodeador), nadie le supera en profundidad y ritmo, en forma y estilo, a ninguno le debo literaria y personalmente tanto como a él, y con nadie, vivo o muerto, sin duda, me siento tan en deuda... va por ti esta vez, maestro, con la venia de los timoratos...


Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 15 de enero de 2016

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA en CADENA SER




PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA: Entrevista en Tam Tam Press.


Vicente Muñoz: 
"Descubro al cinéfilo joyas olvidadas que merece la pena ver y desempolvar"

Por Camino Sayago/Tam Tam Press

Es su segundo libro sobre cine de culto. Un proyecto aún inconcluso, que Vicente Muñoz Álvarez (León, 1966), escritor, poeta y editor, piensa culminar, cuando la criba saque a la luz las últimas lascas de transgresión de cine inquietante y olvidado. De momento con “Cult Movies. Películas para la penumbra”, publicado por Excodra Editorial, acota el terreno a la espera de una nueva entrega. Lo presenta el próximo 21 de enero en Elektra Cómics (León).

“Cult Movies. Películas para la penumbra”, rescata 132 cintas de distintos autores y cinematografías. La lista que propone el autor es amplia y reúne cine de género y de autor, de terror, ciencia ficción y serie B. Largometrajes desconocidos y algún que otro clásico. Han hecho falta cuatro años hasta llegar a papel. Desde la joya El hombre de mimbre, de Robin Hardy a la bizarra El hombre anfibio, de Vladimir Chebotaryov y Gennadi Kazansky, los títulos de esta guía para cinéfilos dibuja un ecléctico y lisérgico viaje hacia otros universos muy poco explorados.

– ¿Películas para la penumbra es la secuela de Películas para llevarse al Infierno, tu anterior libro sobre Cult Movies?

– Sí, así es. Digamos que es el segundo volumen de un proyecto más amplio, que no sé exactamente cuántos más llevará. En el primero reseñaba 100 filmes, y 132 en este segundo.

– Las que has incluido en el libro proceden de tu blog, donde durante años te has sumergido en el cine de culto. ¿Cómo surgió la idea de llevar ambos proyectos al papel?

– Todo comenzó hace cosa de ocho años en otro blog que gestiono, Resaca/Hankover (http://hankover.blogspot.com.es/), que abrimos Patxi Iruzun y yo para la promoción del libro del mismo título, un homenaje a Charles Bukowski que coordinamos para Mondadori. Comencé en él a reseñar este tipo de películas y posteriormente seguí la sección, bajo el título de Películas para llevarse al Infierno, en mi blog personal. Mi vida en la penumbra (http://mividaenlapenumbra-vinaliatrippers.blogspot.com.es/). En el año 2011 la editorial Eutelequia me propuso montar un volumen con las reseñas publicadas y de ahí surgió el primer libro, Cult Movies: Películas para llevarse al infierno. Este segundo, Películas para la penumbra, que he tardado cuatro años en terminar, lo publica la editorial Excodra, que se interesó también por el tipo de cine que reseño en mi blog. Aunque montar esas reseñas en formato de libro requiere otro tipo de trabajo a mayores, ampliar y pulir las reseñas, ordenarlas cronológicamente y adaptarlas al espíritu de cada libro en concreto, no son meras transcripciones de las reseñas del blog.

– ¿En base a qué criterios has seleccionado las 123 cintas que lo componen?

– Como punto de partida, películas muy poco conocidas y sobre las que apenas hay información ni reseñas, que por una u otra razón me han impactado y considero que todo cinéfilo debería ver. Ya en el libro anterior dejaba bien claro que no se trataba de un listado de las que yo consideraba las mejores películas de la historia del cine, que requerirían otro libro aparte y sobre las que además hay ya mucha bibliografía, sino de las películas que más me habían impactado y sobre las que aún se ha escrito muy poco.

– Imagino que has reunido los títulos que más te gustan o te han impactado por diferentes motivos…

– Sí, tal cual comentaba, así ha sido. Pero teniendo en cuenta lo que antes señalaba también, que se trata de películas muy poco conocidas por el gran público. Y películas, además, que de algún modo se salen del canon que dicta Hollywood, nunca cine comercial ni convencional.

– Rescatas los más oscuros, olvidados, menospreciados…

– En efecto, es sobre esos títulos que apenas nadie ha visto o conoce sobre los que me interesa escribir, quiero descubrir al cinéfilo joyas olvidadas que merece la pena ver y desempolvar.

– Si tuvieras que escoger entre tres, ¿Con cuales te quedarías? Y ¿Cuál sería tu favorito?

– Todas las que reseño me han gustado, sin duda, de ahí que haya decidido incluirlas en esste libro. Pero si tuviera que elegir sólo tres, me quedaría tal vez con Despertar en el infierno (1971), de Ted Cotcheff, Harold y Maude (1971), de Hal Ashby, y El hombre de mimbre (1973), de Robin Hardy, verdaderas joyitas.

– Pertenecen a distintas épocas, países e idiomas. Recorren tu particular mundo de penumbra. ¿Cuáles son los más extraños y a que géneros pertenecen?

– Extrañas, quizás, Dimorfo (1979), de Rodjara, una fábula delirante sobre el desdoblamiento de personalidad, El hombre anfibio (1962), de Vladimir Chebotaryov y Gennadi Kazansky, bizarra y marciana donde las haya, y El Demonio (1963), de Brunello Rondi, la película en la que se inspiró El exorcista.

– Entre las rarezas españolas rescatas dos películas de mediados de los 60, La llamada, de Javier Setó, y La dama del alba, de Francisco Rovira Veleta.

– Sí, también son de mis favoritas, dos maravillosas y oscurísimas películas made in Spain que apenas nadie conoce y que a todos recomiendo encarecidamente ver.

– Porque no te impones fronteras, te decantas tanto por el cine de autor como por el de ensayo, la serie B o el cine más gore y basura.

– Efectivamente, no me ciño en mi selección a ningún género en particular, aunque sin duda el de horror, en sus diversas vertientes, es el que más he reseñado. Pero también el cine social y de autor, la comedia negra, algunos western, los trhillers psicológicos, la ciencia ficción, etc, etc.

– La década de los 70 nutre este listado, ¿fue realmente un momento decisivo para este tipo de cine independiente?

– Cerca de la mitad de los títulos reseñados corresponden, en efecto, a ese período, que fue decisivo, sí, para el tipo de cine transgresor y alternativo que a mí me interesa. Los movimientos psicodélicos y contraculturales de aquel tiempo dieron lugar a un tipo de cine muy particular y teñido de connotaciones lisérgicas y consignas revolucionarias.

– Dice Juanjo Ramírez en el epílogo que describes las pelis con términos que aluden a una experiencia psicotrópica, lisérgica, alucinógena.

– Sobre todo en los de esta década, finales de los 60 y 70 del pasado siglo, sí. Películas como Psych-Out, de Richard Rush, Easy Rider, de Dennis Hopper, o The Trip, de Roger Corman, por citar algunos ejemplos algo más conocidos, están llenas de alusiones al ácido y otras drogas alucinógenas, y ese era otro aspecto que me interesaba desarrollar en el libro, la influencia de ese tipo de cultura psicodélica en el cine de aquel tiempo.

– Y habla de la huella de “Los Paraísos Artificiales” de Baudelaire… el cine como droga.

– Tal cual apunta muy acertadamente Juanjo en el epílogo: “El cine como droga, como vehículo hacia otros estados de percepción mental. La experiencia audiovisual como mecanismo para alterar la conciencia, para catapultarnos hacia otras dimensiones.” Eso es lo que en muchas reseñas, y en general en el tono de todo el libro, he intentado transmitir y plasmar.

The Adicctión, de Abel Ferrara, por ejemplo, se sumerge de lleno en esos paraísos.

– Muy de lleno, ya lo creo que sí… De hecho, y como suele ser habitual en su cine, de la manera más explícita y subversiva.

– Vamos, que cualquiera que sea consumidor de este cine marginal debería tomar nota de tus recomendaciones… ¿una enciclopedia poética de cine de culto?

– Esa es la idea e intención, sobre todo teniendo en cuenta que para reseñar estas 132 películas he tenido que ver muchos cientos más y quedarme con las mejores, lo cual, sin duda, le facilita mucho al cinéfilo la búsqueda. Hay, también, mucho cine malo o muy malo en este tipo de géneros, y creo que es una ventaja y ahorro de tiempo y esfuerzo poder contar con una guía así. Y también, por supuesto, y teniendo en cuenta que soy escritor, está ese lado literario y poético con que las reseñas han sido concebidas y escritas, la relaciones con libros y escritores que admiro y la forma de trasladarlas al papel. No estamos ante un ensayo concienzudo o crítico de cine, sino ante el diario de cine de un escritor.

– Por último, las ilustraciones del libro son de Álvaro Collar Muñoz, tu sobrino. ¿Encargo o también afición por lo inquietante y maldito?

– Ambas cosas a la vez: sabiendo de su afición por este tipo de cine y literatura, pensé que le gustaría ilustrar este libro, y así fue. Él es diseñador gráfico y la idea le sedujo desde el principio, plasmando su visión en las nueve ilustraciones que acompañan al libro.