sábado, 19 de abril de 2014

DIVA DE MIERDA: Una antología alrededor del ego.


Otra antología en la que colaboro,
junto a:

Arturo Accio,Vanna Andreini, Ginés Aniorte, David Benedicte, Timo Berger, Isabel Bono, Enrique Cabezón, Javier Cánaves, Pablo Caramelo, Rafael Courtoisie, Brigitte Chinchilla, Eduardo Chirinos, Manuel del Barrio Donaire, Jordi Doce, José Elgarresta, Matías Escalera Cordero, Alejandro Ferreiro, Florencia Fragasso, Sergio R. Franco, Pilar Galán, Concha García, Inaxio Goldaracena, Antonio Gómez, Ángel Manuel Gómez Espada, Cristián Gómez Olivares, David González, Diego González, Marino González Montero, Arturo Gutiérrez Plaza, Carmen Hernández Zurbano, Gonzalo Hidalgo Bayal, Toño Jerez, Nurit Kasztelan, Elsa López, Maia Losch, Juan Ramón Mansilla, Juan Antonio Marín, Juan Carlos Marset, Víctor Martín Iglesias, Maurizio Medo, Carlos Medrano, Alejandro Méndez, Juan Carlos Mestre, Itzíar Mínguez Arnaiz, Eduardo Moga, Vicente Luis Mora, Elías Moro, Vicente Muñoz Álvarez, Luis Carlos Mussó, Pablo Enrique Osorio Abud, Juan Pardo Vidal, Víctor Peña Dacosta, Isabel Pérez Montalbán, Vanesa Pérez-Sauquillo, Omar Pimienta, Jesús Pizarro Cañamero, Jorge Posada, Cecilia Quílez, Cristina Ramírez, Carlos Ríos, Antonio Rivero Machina, Elena Román, Darío Andrés Ruido, José Antonio Sainz, Ada Salas, Patricia Sánchez Abeal, Roger Santiváñez, Silvia Terrón, Beatriz Torres, Álvaro Valverde, Enrique Winter, Felipe Zapico, Jesús Zomeño.

Edición, selección y prólogo de Fabio Betancour

Ediciones Liliputienses, 2014.

jueves, 17 de abril de 2014

DÍAS DE RUTA según PATXI IRURZUN


A partir del minuto 23

MY GENERATION (Walk on the Wild Side)


nací
en una familia
acomodada
de la España
de la Transición

viví los años
mejores
y más peligrosos
de este país

la rebeldía
el underground 
las drogas
estaban ahí

algunos lo asimilamos
y sobrevivimos
otros ya
no están aquí

hago balance
de pérdidas
y los que quedan
 siguen ahí

pero

a costa
de un precio

que nos quiten
lo bailao


Vicente Muñoz Álvarez

PERDIDOS: Un lugar para encontrar.


Retrato en blanco y negro sobre la "generación perdida de la literatura española"

Los directores de cine Demian Ortiz y Borja Donoso están grabando un documental en el que participarán una docena de escritores españoles que tienen en común su trabajo al margen de los circuitos más comerciales

Laura Fraile, Último Cero
Valladolid ,Martes, 15 de Abril de 2014

Llevan publicando libros o participando en revistas y fanzines desde hace muchos años, pero la mayor parte de ellos siguen formando parte de un circuito subterráneo que continúa siendo ajeno para el público mayoritario. Ellos son José Ángel Barrueco, Vicente Muñoz Álvarez, Alfonso Xen Rabanal, Pepe Pereza, David González, Salva Rubio, José G. Codornié, Adriana Bañares, Pablo Cerezal, Álex Portero, Maica Bermejo o Javier Vayá, un grupo de escritores nacidos entre finales de los años 60 y principios de los 80 que han servido de inspiración para el documental `Perdidos. Un lugar para encontrar´, una iniciativa impulsada por dos cineastas madrileños.

Demian Ortiz, uno de sus directores, reconoce que la idea inicial fue realizar un proyecto de retrato fotográfico. "Empecé a fotografiar a escritores. Según fui avanzando, me puse a indagar en sus vidas. Poco a poco me fui dando cuenta de que muchos estaban conectados entre ellos y que tenían una serie de paralelismos. En ese momento decidí ampliar su historia hasta darla una forma de largometraje documental", señala este cineasta, que durante los dos años que lleva trabajando en este proyecto fotográfico ha podido reunir una veintena de retratos que desea ampliar hasta el medio centenar. "El hilo conductor de esta iniciativa es el deseo de descontextualizar a los autores. No se trata de hacerles la típica foto en su biblioteca, su casa o junto a su ordenador sino de llevarles a otros espacios relacionados con lo que escriben y su manera de escribir", continúa este director de cine madrileño.

Algunos de estos escritores retratados formarán parte del documental `Perdidos. Un lugar para encontrar´, un trabajo que pretende mostrar toda esa "literatura subterránea" que viene practicándose en España durante las dos últimas décadas. "Queremos aproximarnos a esa otra literatura que no es de consumo y que está alejada de los corsés academicistas. Todos los autores que queremos incluir muestran una postura inconformista ante la vida, tienen un gran compromiso social y han sido influidos por la generación beat. Nuestra intención no es que Perdidos se quede en un documental de realización clásica con entrevistas. Nuestra idea es presentar a cada autor en un espacio sugerente a través de una pequeña ficción que nos permita hacer un seguimiento a sus lugares comunes", adelanta Demian, quien explica que en el documental también quierenrecoger las impresiones de los editores Ricardo Moreno (Lupercalia) y Antonio Huerta (Origami), responsables de dos editoriales que acostumbran a publicar el trabajo de estos autores.

Por el momento Demian Ortiz y Borja Donoso han realizado varias jornadas de rodaje de las que ya se puede ver un teaser. Su idea es recorrer ciudades como Valencia (donde se encontrarán con Maica Bermejo y Javier Vayá), León (localidad en la que se publica la revista Vinalia Trippers y donde trabajan los escritores Vicente Muñoz Álvarez y Alfonso Xen Rabanal) o Gijón (la ciudad en la que nació y donde sigue viviendo el poeta David González). A estas localizaciones sumarán Logroño (donde entrevistarán a Pepe Pereza y Adriana Bañares), Madrid (donde recorrerán sus calles en compañía del poeta zamorano José Ángel Barrueco y del madrileño Salva Rubio), Toledo (donde vive Álex Portero) o Tánger (hasta donde viajarán para encontrarse con Juan Goytisolo).

Los directores de este documental, que cuentan con entidades colaboradoras como el Instituto Cervantes de Tánger, el diario infoLibre o el bar Diablos Azules, están abiertos a recibir nuevos apoyos que permitan financiar su proyecto. Una vez realizado, tienen la intención de mostrar el resultado en salas comerciales así como dentro de festivales de cine de carácter nacional e internacional. También tienen previsto realizar una serie documental para televisión sobre este tema, a lo que se sumará la publicación de un libro que incluirá los retratos de estos escritores y algunos de sus poemas.

miércoles, 16 de abril de 2014

MOIRAS


hilos

finos

de los que pende
nuestra existencia

que no
los corte

la vida
perra


Vicente Muñoz Álvarez

OFICIO & PASIÓN


hacer el amor

pero también 
la guerra

sin armas

oficio
& pasión

he ahí
la cuestión


Vicente Muñoz Álvarez

FRIENDS


con Gabi Oca Fidalgo
& Felipe Zapico Alonso
en el Gran Café

God Save the Trippers

photo by Gallo García

lunes, 14 de abril de 2014

MUJERES (mis Rosas)


pero sobre todo
por esta
mi hermana

y por la de
nuestra madre
también

sangre
de mi sangre

siempre
mis ojos
de lluvia

para regar
vuestra
Rosa


Vicente Muñoz Álvarez

MUJERES (la Rosa)


por una mujer
cualquier cosa

por la mía
la Rosa

quita la espinas
que te hacen sangrar

con paciencia

me digo

riega
la Rosa


Vicente Muñoz Álvarez

DÍAS DE RUTA en PUNTO DE LIBRO

Días de ruta
Vicente Muñoz Álvarez
Ediciones Lupercalia


Este leonés, poeta y narrador incansable, ha publicado obras de géneros tan variados como el ensayo, el relato, la novela o, cómo no, la poesía. Pero este “zapatero prodigioso” también ha coordinado antologías, ha aparecido en otras, y dio vida hace ya unos años al equipo que gobierna esa nave maravillosa, llamada Vinalia Trippers, que cada cierto tiempo surca las procelosas aguas de la cultura independiente de este país.

El listado de sus obras rebasa con creces el espacio disponible para esta entradilla. Ciñéndonos solo a aquellas que hemos reseñado en esta revista, citaremos el libro de relatos Los que vienen detrás (DVD Ediciones, 2002), los poemarios Canciones de la gran deriva (Origami, 2012) y Animales perdidos (Baile del sol, 2012), o Marginales (Excodra, 2013), donde sus relatos más inquietantes se acompañan de las magníficas ilustraciones de Mik Baro.

Su nuevo poemario, Días de ruta, si se lee con detenimiento, cerrando los ojos entre poema y poema, se convierte en una road movie infinita. En ella, el protagonista viaja de motel en motel, de ciudad en ciudad, llevando a cuestas una maleta real, llena de muestras, de zapatos para vender, y otra metafórica donde se aprietan nostalgia, poesía, desencanto y esperanza.

Nos encontramos quizá ante el poemario más íntimo de este autor, una obra que traza un círculo perfecto con la vida del poeta y el hombre. Una vida cíclica en la que esos Días de ruta son un paréntesis obligado, una pausa en el oficio de escribir, necesaria para la subsistencia, pero demoledora para el alma.

El poemario recorre las cuatro estaciones del año, en que se van alternando la obligación del representante de zapatos y la devoción del poeta. Empezamos con el otoño, y lo primero que percibimos es la oscuridad desde la que escribe el autor. Sin llegar al fatalismo, hay pesimismo, desesperanza. Arde Babilonia sirve, además de como presentación del poeta, para introducir ese pesimismo, esa certeza de que esto, la sociedad basada en cifras comerciales, cotizaciones, primas, intereses y dividendos se hunde, que el mundo mentiroso que nos explicaron, además de estallar ante nuestras narices, amenaza con arder hasta los cimientos. Leemos Perdidos, donde se condensa perfectamente la visión del autor de este momento de crisis, no ya económica, sino sobre todo de valores; casi una crisis humanitaria. Pero también encontramos en el citado Arde Babilonia el primer indicio de la esperanza que contra todo pronóstico quiere mantener el autor, que espera encontrar en algún momento en algún lugar, el mítico camino de baldosas amarillas. El poeta se disfraza de hombre de negocios, vive cada día una impostura que le obliga a abandonar su realidad y sus sueños para adentrarse en un mundo ajeno y frágil, el de la mercancía, la venta, el negocio, esa Selva que da título a otro de sus poemas. 

Con la llegada del invierno el poeta vuelve a casa, e intenta olvidar los zapatos, las visitas y las ventas, recuperando la compañía de su pareja, los amigos, la poesía, y ese bosque que se transmuta en la utopía del poeta, cual si de otro Thoreau se tratase. Pero también ahora aparecen las dudas. Futilidad plantea las preguntas que el autor se hace sobre el sentido de su trabajo, no el del disfraz, el de comercial, sino el real, el de poeta. ¿Para qué escribir, si casi nadie lee? –”si apenas nadie (me) lee”, dirá en Bosque animado, casi al final del volumen–, se pregunta. Cierto, casi nadie lee, y aún menos se lee poesía. Pero el poeta, los poetas que escriben pese a no vivir de ello, encuentran en ese oficio lo que ningún otro podría ofrecerles, dignidad. Por ello, como leemos en Ilusión, el poeta resurge de esos momentos oscuros, de esas cenizas a que queda reducido tras incendiarse con el combustible de las dudas y la desesperanza.

Con la primavera regresa la zozobra, esa vida ajena de la carretera, ese Extrañamiento que da título a uno de los poemas de esta tercera parte, a la maleta tan llena de mercancía que no deja espacio para la poesía. Y sin embargo, de esa zozobra nacen poemas, incluso algunos de ellos tan musicales como Reflejos. En este bloque encontramos el que, a nuestro juicio, es el meollo de este poemario. En unos versos plagados de cifras, encontramos el balance, la cuenta de resultados de la vida. Es el poema que podría perfectamente haber subtitulado este volumen: Poética. En él, el autor nos recuerda -o se recuerda a sí mismo- que si pasa un tercio de su vida mostrando muestras, intentando conseguir una venta, es “.../ a cambio de / escribir poemas.” 

Llega al fin el verano y el poeta vuelve a su hogar, a sus libros, sus películas, su bosque, sus paseos con su perra. En esa época que invita al ocio, el poeta debe buscar la concentración, imponerse una disciplina de trabajo para escribir pese a la Abulia o la Hipocondría, pese al Vacío que le provoca no encontrar la palabra justa en el momento adecuado. Porque siempre acaba apareciendo la Magia, y las palabras vuelven a encajar en sus versos. El ciclo se cierra y pronto regresarán los Días de ruta. El poeta asume volver a empezar esa rutina, consciente de que esa otra existencia que le da de comer es el contrapunto necesario a ésta, la de la literatura, que le da de vivir.


CRISIS


lo peor
de los días de ruta

sin duda

las noches
de insomnio

pese
a los somníferos

los desvelos
las pesadillas

la crisis

rugiendo
como una bestia herida

dentro de mí


Vicente Muñoz Álvarez

VINCENT GALLO

sábado, 12 de abril de 2014

SONGS OF MY LIVE (Gabinete Caligari)


y por qué tanto Gabinete Caligari últimamente, os preguntaréis, qué obsesión o regresión macarra es esta, por qué vuelvo una y otra vez a este disco, Que Dios reparta suerte, no lo sé, pero ahí está, clavado en mi memoria, magdalena de Proust personal, 1983, 17 años, un viaje de fin de curso a Mallorca, una tienda en el casco viejo y aquel disco allí, en el escaparate, y yo, que ya había escuchado en la radio temas sueltos de ese formidable LP, que me lo pillo y me lo traigo a León, Gabinete Caligari, aún antes de haber videado la película de Murnau, otro de mis maestros antiguos, aquel rock torero, pura garra y pasión, y que monto con mis colegas (Ana Campe y Bingo y Luis y César y luego las Specíficas) un grupo que intenta emularles, Veredicto Final, las patillas largas, los camafeos, las camisas de chorreras, los buggies de colores y aquellos inolvidables temas, Tierra de nadie (declaración de principios), Grado 33 (guiño a la masonería), Maquis (en las trincheras), Sangre española (homenaje a Juan Belmonte), MentirQue Dios reparta suerte, Gresca gitana, nuestra España profunda sin prejuicios ni complejos al fin retratada, esos iconos y clásicos intocables de la dictadura y la represión, días y noches, alternados con los Ramones y los Cardiacos y los Clash, escuchando ese disco, miro hacia atrás, a lo mío, a mi raza y mi sangre, y está siempre ahí, para otros fue el Naranjito o Tejero o Serrat o Paco Ibáñez o Mayo del 68 o los quinquis o Blas Piñar, pero yo pienso en aquellos años y escucho invariablemente esa banda sonora, la de ese disco, quizás con El Acto, de Parálisis Permanente, esas son mis consignas de adolescente, junto a Lovecraft y Poe, por supuesto, benditos rockeros castizos de entonces, benditos tiempos, adiós a las armas, viva la fiesta (gitana) y viva la Transición...


Vicente Muñoz Álvarez

LIVE in EL BENITO

SANGRE ESPAÑOLA: Gabinete Caligari.

PURA VIDA & PASIÓN


los que nos conocéis
ya sabéis
de qué palo vamos

Vinalia Trippers 

pura vida
y pasión

y esta noche
ha sido la metáfora perfecta
de todo por cuanto hemos luchado
(porque lo hemos hecho
y seguimos haciendo
hermanitos)

otros controlan
los papones 
dominan

pero

juntad corazones
por amor a la causa

todos
con distintos
latidos

recordad 
con nostalgia
al CCAN

de donde 
la tripulación
ha salido

haced
que todos
se diviertan
y reciten
y abracen

y nos
encontraréis

versos
en mano

en la próxima

sin amo
ni patria
ni ley

así

el ritmo
continúa


v

viernes, 11 de abril de 2014

VIS ET HONOR


fuerza
& honor

para los romanos
hace 20 siglos

para los latinos
hoy

supervivencia
& fe

cambian
los tiempos


Vicente Muñoz Álvarez

DOLORES DE POESÍA EN LOS BARES: Hoy en León.


Dolores de Poesía en los Bares 
alcanza este año su quinta edición

Por L. Castellanos | 09/04/2014

Esta singular ronda poética volverá a citar el Viernes de Dolores a numerosos poetas leoneses para que lean sus versos en cuatro bares de León.

"Porque queremos juntarnos en los bares que nos gustan. En los bares donde hemos escrito y sobre todo bebido. Y queremos celebrar esta ronda poética con la compañía de nuestros amigos". Así justificaba Felipe Zapico la celebración de la primera edición de Dolores de Poesía en los Bares en 2010. Esta suerte de ronda poética vive este año ya su quinta edición y nuevamente tras ella anda Zapico con la complicidad de una decena larga de poetas (Luis Miguel Rabanal, Gsús Bonilla, Abel Aparicio, Arantxa Oteo, Aldo Sanz, Eloísa Otero, Xen Rabanal, Silvia D. Chica, Toño Morala, Víctor M. Díez, Vicente Muñoz Alvarez, Silvia Abad Montoliú, Ildefonso Rodríguez, Julia Conejo y Jorge Carbalho Branco) que recitarán sus propios versos en los cuatro locales de la ciudad de León que, a modo de estaciones, servirán de punto de encuentro. "Por quinto año nos reunimos un grupo de poetas para compartir la palabra, la amistad y lo que surja", indica Zapico.

Será este viernes, Viernes de Dolores, día 11, cuando la comitiva arranque en el Bar Benito a las 21.30 horas para luego desplazarse hacia el Bardalla (22.15 horas), el Belmondo (23 horas) y El Gran Café (23.45 horas). Durante su celebración se repartirá una pequeña antología, obra de Vinalia Trippers, de algunos de los poemas que se han leído en las cuatro ediciones de Dolores de Poesía en los Bares.

"Llegamos, tomamos algo y cada uno o una leemos alguna cosa, y a otro bar. Si conseguimos que nos acompañen amigos hacemos una ronda, que no es de papones, no de Genarín, no del rancio reino". Ese es el deseo que expresó Zapico con ocasión de las primeras ediciones y que se mantiene intacto para la de este año, que como en las anteriores disfrutará de un cartel ideado por la artista leonesa Julia D. Velázquez.



Llegan los ‘Dolores de poesía en los bares’

Diario de León, 11/04/2014

Como «ronda pagana, desobediente e indignada» presentan los promotores del recorrido literario Dolores de poesía en los bares esta singular acción que tiene lugar hoy y que, como novedad, dará a conocer una mini antología de los poetas participantes durante estos cinco años gracias a Vinalia Trippers. La ronda poética comenzará a las 21.30 horas en el bar Benito y continuará en el Bardalla (22.15), Belmondo (23.00) y el Gran Café (23.45) con la participación de dieciséis poetas que compartirán «la palabra, la amistad y lo que surja».



miércoles, 9 de abril de 2014

DESDE SIMANCAS (Con Amor)


mira que tengo 
buenos amigos
en Valladolid

uno de los mejores libreros
del mundo artistas 
y poetas que admiro

pero qué
queréis que os diga

para currar
(vendiendo zapatos)
esta plaza es un infierno

día 
de putos perros

la hora los hoteles comidas
más caras de toda la ruta

disco obligatorio de carga
y descarga
(sólo para empadronados)
tráfico delirante
aparcamiento imposible
normas surrealistas
(cada dos horas de zona azul
cambiar el coche de sitio
a más de 200 metros del anterior)
atascos escasas ventas
comentarios tremendistas

días
que envejecen años

pero
siempre adelante

me digo

olvida
los sinsabores

pronto
estarás de nuevo
aquí

leyendo poesía

leyendo
poesía


v

DÍAS DE RUTA: Live in Belmondo Bar.

lunes, 7 de abril de 2014

DÍAS DE RUTA en TODOLITERATURA.ES


Ediciones Lupercalia publica en el número VII de su colección “Leviathán” "Días de ruta", el nuevo poemario de Vicente Muñoz Álvarez

Por José Antonio Olmedo López-Amor

Inquietante, atípico, sombrío. Calificativos tan precisos son los que describen el octavo poemario de Vicente Muñoz Álvarez (León, 1966), un poeta, narrador y editor español que es ya -merced a su bagaje- un ilustre letraherido. ¿Por qué inquietante? Pues por ejemplo, por su inicial y arriesgada, -advertencia al navagante-, o su capacidad para exorcizar demonios con su propia medicina. ¿Por qué atípico? Por ejemplo también, por su larga extensión si lo comparamos con la tónica dominante de los poemarios actuales, o por su extremado acierto en utilizar la prosa como herramienta de irrupción narrativa. Y ¿por qué sombrío? Porque como ya hiciera en una de sus anteriores novelas Mi vida en la penumbra (Eclipsados, 2008), aquí Muñoz Álvarez describe una vida tornasolada por las luces y las sombras de un existencialismo cainita que provoca una diáspora de mitos en aquel que lo padece.

Ya en sus primeros poemarios: Buscando la luz (Vinalia bolsillo, 1998) y Canciones de la gran deriva (Ateneo obrero de Gijón, 1999 y reeditado por Origami, 2012), se aprecia cierto desencanto y desencuentro entre la vida del hombre y del artista en relación con el mundo que lo rodea. De esas diferencias irreconciliables nacen, en la mirada del poeta, angustia, crítica, reflexión y duda, como articulaciones de un ensamble mucho más complejo y sombrío; los poemas de este libro, tienen la capacidad de trascender los signos y transmitir estados vitales y texturas, además de llevar de la mano al lector en su periplo y sorprenderlo constantemente.

La sugerente fotografía en blanco y negro escogida para ilustrar la cubierta del libro, es un magnífico trabajo de la fotógrafa creativa Julia D. Velázquez, quien ha sabido, con una maestría impactante, sintetizar toda la atmósfera y singularidad de esta obra en una imagen de lo más sugerente; la artista madrileña utiliza un viejo automóvil de carrocería desgastada por los años y las lluvias para representar el leit motiv de este road-book en toda regla. Ese vehículo es la metáfora perfecta, ya que encarna físicamente el carácter nómada del yo lírico, toda su dimensión, al ser viejo, gris y en movimiento. Pero además, Julia encuadra el automóvil de manera que subraya la importancia del maletero (equipaje) y de lo reflejado en la luna trasera (edificios y cielo), todo un acierto que da buena cuenta de la talla plástica y comunicadora de la autora. Julia ya trabajó con la poeta Dolors Alberola (Valencia, 1952), elaborando la cubierta de uno de sus libros, Todos los trenes mueren en línea recta (Origami, 2012), trabajo donde ya demostró toda su valía como ilustradora.

Como ya hicieran Castaneda, Kerouac o Thoreau, -autores que el propio Vicente cita al principio del poemario-, el poeta pretende experimentar la vida en la naturaleza, pero para ello, -y a diferencia de ellos- escoge como escenario la naturaleza mundana de su acontecer diario, algo que lo obliga a estructurar el poemario en cuatro grandes partes; las correspondientes a las estaciones del año, las cuatro campañas de ventas que utiliza un hastiado representante de zapatos, el protagonista del poemario, para ganarse la vida.

Algo de estos tres grandes escritores ha conseguido imprimir Muñoz Álvarez en sus versos: la riqueza del mundo interior de Castaneda, la rebeldía del autor de Desobediencia civil (conferencia que fue publicada en 1848), o la pasión y el asombro itinerante de Kerouac, intrépido por las montañas escribiendo sus haikus. El eclecticismo de Muñoz Álvarez recoge lo mejor de cada uno, quizá más influenciado por éste último, para contarnos la historia de una vida sumida en la frenética inercia de una huida a ninguna parte, un recorrido por el cuaderno de bitácora de un trashumante.

Algunos de los aspectos más interesantes del libro son: la ausencia de letras mayúsculas al comienzo de los textos, y la ausencia también, de comas, durante los poemas en verso, así como de los puntos ortográficos al final de los mismos. Esta técnica, ya utilizada -por ejemplo, en libros de haiku- dota al conjunto de un continuum que trata de encajar su heterogeneidad a la vez que intenta potenciar las elipses incentivando al lector a interpretar el ritmo y las pausas. Sorprende también la disposición de las palabras en los versos, casi siempre breves, hábilmente espaciadas, distribuidas en el centro de la página y formando -en ocasiones- velados caligramas.

Como también sorprende que -al menos- una vez en cada bloque, encontremos cortos poemas que tratan de emular al Senryú japonés, pero con ligeros cambios en su métrica.

Vicente Muñoz Álvarez va aglutinando azotes de lucidez en su discurso, de manera que no permite surgir el aburrimiento en el lector en ningún momento de la lectura. Asoma entre sus versos una gran influencia de cultura audiovisual, con referencias constantes a obras cinematográficas de la historia, así como guiños a sucesos muy comentados de nuestra realidad contemporánea. El poeta, para bien o para mal, posee el mismo defecto o virtud que poseyó en su día el gran poeta Gerardo Diego, y es que, cualquier cosa que sucede en su vida, cualquier pensamiento, cualquier sensación, es presumible de convertirse en poesía, y eso explica -entre otras cosas-, la relativamente vasta bibliografía del autor, no solo en poesía, sino también en novela o ensayo.

Son muchas las virtudes de este libro, cosa que se encarga de ensalzar el poeta Gsús Bonilla (Badajoz, 1971) -finalista del premio nacional de poesía 2011- en el prólogo; unas páginas, donde además de elogiar la obra de Muñoz Álvarez, hace lo propio con su trayectoria y figura, nombrándolo disidente de las corrientes literarias modernas, algo -a mi parecer- que ambos comparten. Y no hace mal, Bonilla, en defender a capa y espada a un autor íntegro, trabajador y sincero, como es Vicente Muñoz, un escribidor que ha ido demostrando -en silencio- su talento durante dos décadas.

Muñoz Álvarez, al que han vinculado desde sus inicios al grupo de poesía de la conciencia, encuentra en la palabra, la calidez restauradora de un bálsamo, la seguridad que otorga poseer un arma homicida y la esperanza que inspira conocer el subterfugio o camino que puede transitar la mente humana, bien para protegerse de un mundo hostil, o para tratar de conocerse a sí mismo. Que estos versos del poema titulado Mar adentro, contenido en el libro, sirvan para reafirmar mis impresiones, así como para incitar al buen lector a descubrir a un demiurgo de estilema tan surtido como la propia vida:

MAR ADENTRO

esta corriente
mar adentro
mi lucha

lo que arde
al fondo
de mi corazón

esta deriva
mi naufragio
mi angustia

lo que nadie
más que yo
puede contar

mi apuesta
suicida
por la literatura



DOLORES DE POESÍA EN LOS BARES


Por quinto año consecutivo, convocados por Felipe Zapico Alonso para compartir la palabra, la amistad y lo que surja, un grupo de poetas y amigos se citan en León en los Dolores de Poesía en los Bares, que como siempre acontecen en Viernes de Dolores previos a la Semana Santa.

Este año la cita tiene fecha de 11 de abril, y con motivo del primer lustro de vida se ha editado un cuadernillo antológico gracias a Vinalia Trippers, que se presentará y distribuirá ese día.

La ronda poética por los bares de la capital leonesa tendrá el siguiente recorrido:

Bar Benito, 21,30 horas
Bardalla, 22, 15 horas
Bar Belmondo, 23 horas
El Gran Café, 23,45 horas

“Participatentes”:

Luis Miguel Rabanal, Gsús Bonilla, Abel Aparicio, Arantxa Oteo, Aldo Sanz, Eloísa Otero, Xen Rabanal, Silvia D Chica, Antonio Manuel Fernández Morala, Víctor M. Díez, Vicente Muñoz Álvarez, Silvia Abad Montoliú, Ildefonso Rodríguez, Julia Conejo, Jorge Carbalho Branco, Felipe Zapico Alonso

El cartel anunciador y la cubierta de la publicación son obra de Julia D Velazquez, al igual que los carteles de las cuatro convocatorias anteriores.


BARBEY D'AUREVILLY

domingo, 6 de abril de 2014

DÍAS DE RUTA en DIARIO DE LEÓN


Y Vicente Muñoz se creyó Kerouac

El escritor leonés publica con Luperacalia su poemario ‘Días de ruta’, una confesión sobre sus tribulaciones vitales y literarias en el que se desnuda de forma descarnada.

Cristina Fanjul | Diario de León 03/04/2014

Hace una cosa Vicente Muñoz que —en mis modestas entendederas— no está nada bien. Lo siento amigo, pero esa invitación tuya al principio del libro —Días de ruta se presentó la semana pasada— no es propia de un buen anfitrión. Incluso los que no entiendan que el mundo, todo, está dentro de ellos tienen derecho a inmiscuirse en el tuyo. Lo tienen desde el momento en el que tú lo has hecho público.

La pasión de Vicente por los beat, por la generación del aullido, no puede esconderse. Ese malestar, la extrañeza ante un mundo ajeno que convirtieron en su bandera creativa la ha enarbolado Muñoz desde sus comienzos. Ahora, se quita definitivamente la máscara y se convierte en el alterego de Keruoac apropiándose de su himno más famoso. Días de ruta, On the road. Pero no es una pose literaria, o no solo. Porque Vicente no es marketing. Vive como escribe, o al revés. Como ellos, está al margen de la mercadotecnia y se implica en vivir y en escribir, pese a todo y contra todo. Y lo hace sin diferenciar, retorciendo los estilos, que no sabes, cuando lees algo de Vicente Muñoz, si se trata de una historia, de un poema, de una reflexión o de un desahogo: «¿Dónde está el camino de baldosas amarillas?» te preguntas, aunque supongo que sabes que, al final, Oz no era más que un ilusionista, un bribón, un tahúr, o sí lo sabías, que a eso te refieres —supongo— cuando hablas de tu apuesta suicida por la literatura.

Decía Margarite Duras que no somos nadie en la vida. «Sólo existimos en los libros». Y tú ya llevas unos cuantos. Asegura Gsús Bonilla en el prefacio que alrededor de veinte (hablo a través del recuerdo), y, sin embargo, sigues siendo un desconocido para el gran público, algo que, por otro lado, es un gran mérito.

Has escrito Días de ruta como un diario de invierno, digo, parafraseando a Paul Auster y tú también, como él, hablas de tus noches de hotel y de los días que sigues pasando, aún, a la espera de una venta que te permita seguir adelante con tu vida, que no es poco, la vida, una travesía escrita en diarios: de Otoño /(campaña), de Invierno/(Cuaderno), de Primavera y de Verano, para terminar en una catarsis, que parece el propósito de este poemario, Sísifo, la historia de todos: «Comenzar a andar de nuevo», como si pudiéramos parar...

Y ¿cuál es el saldo? Pagar un precio, pero nadie sale indemne, así que te has desgastado y no has alcanzado la meta, y te sientes extraño y no disfrutas del momento y... ¿Y te has preguntado qué habría pasado si le hubieras pedido poco a la vida? ¿si hubieras esperado menos de los demás? ¿si te escondieras detrás de las tramoyas?

Supongo que sí, y por eso eliges a Sade para iniciar la lectura de tus pensamientos, el superhombre, el que dejó atrás la moral del siervo y se vistió con el de libertino. Un libertino de la literatura, que no se pliega a las reglas del mercado (ya lo he dicho) y sigue de ruta: la amistad/la poesía/esos instantes/la magia/estos latidos/en un mundo/que se desmorona/pequeños milagros/aún/en nuestro/corazón.

Eso es lo que nos queda. Al final, Jack Kerouac lo dijo claro: «La única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas». ¿Ves? Es lo mismo que dices tú al comienzo del libro, sólo que, aunque no lo creas, aún eres demasiado joven como para detenerte en medio de la carretera. Nuestra vida es este viaje. Creo que eso lo dijo Homero.


¿QUÉ FUE DE BABY JANE?



viernes, 4 de abril de 2014

HÉROES (de los 80)


si tuviera que escoger (y los escojo) algunos grupos y discos españoles de mi iniciación, principios de los 80, chupas de cuero, buggies de colores, plena movida madrileña, recién salidos de la dictadura y la transición, ahí están y estarán siempre los mismos: Que Dios reparta suerte, de Gabinete Caligari, pura sangre y pasión, La Frontera, de la banda del mismo nombre, y El Acto, de Parálisis Permanente... escuchad, hermanitos jóvenes, vosotros que todo lo estáis descubriendo, esos tres discos, su sencillez y ferocidad, el nervio que llevan por dentro, sin prejuicios ni complejos, a ver cómo los encajáis... porque nosotros, hijos sietemesinos de la democracia (tan de moda ahora que Suárez, su abanderado, ya está muerto), lo hicimos como maquis en las trincheras, recién salidos del cascarón, fascinados y arrebatados (siempre presente Iván Zulueta), sabiendo o intuyendo que no eran como los demás, que estaban marcando una época, allí me recuerdo, videándoles en directo en la Tropicana y en la Mandrágora y en el Toisón, con mi peña de colegas y moteros y pandilleros, sintiendo que algo nacía y crecía por dentro, una semilla (poesía o anarquía, yo qué sé), y que los tiempos, los nuestros (no los de Dylan ni los de Serrat) estaban cambiando, no eran ya los rockers ni punkis ni heavys ni mods, eran grupos españoles y castizos, frikis a más no poder, con sus limitaciones, sí, pero irrepetibles, y tantos otros: Polanski y el Ardor, Derribos Arias, Glutamato Ye Ye, Ilegales, Eskorbuto, Kaka de Luxe, Siniestro Total, Radio Futura, Sindicato Malone, Decibelios, Loquillo y los Trogloditas, Las Vulpes y etc etc (por no hablar de los de esta ciudad: santísimos Cardiacos y Deicidas y Abogado del diablo y Flechazos o Positivos), pero sobre todo esos tres, Gabinete y Parálisis y La Frontera, diecisiete o dieciocho años, buscando desde niño la perla, y casi que me la encuentro allí, en el fulgor de aquellas noches mágicas de Toisón, leyendo a Lovecraft y a Poe y quemando la farra leonesa, cómo brillaban entonces los bares, qué bien lo pasamos, cómo la preparamos y qué auténtica era (o  nos parecía) entonces la fiesta...

por todos vosotros

queridos drugos

brindo


Vicente Muñoz Álvarez

RAVENNA (Tienda vacía)


si el infierno
existe

me susurra resignada
una dependienta
en una tienda vacía

debe
ser esto

mientras la dueña
apoyada en la caja
ladra

mientras la perra
de la tienda
domina


Vicente Muñoz Álvarez

SHE'S WICKED: Fuzztones.

RAZAS


blancos
y negros

buenos
y malos

listos 
y tontos

y perros
(de cuatro patas)

nuestros
mejores amigos


Vicente Muñoz Álvarez


QUE DIOS REPARTA SUERTE: Gabinete Caligari.

jueves, 3 de abril de 2014

EN LEGÍTIIMA DEFENSA: Babilonia en ruinas.


Otra antología en la que colaboro 
con el siguiente poema de Días de ruta


BABILONIA EN RUINAS


como torres de babel
destruidas

símbolo de la ambición
humana

contemplo a menudo
los polígonos de las afueras

edificios abandonados
destinados a ser 
viviendas de ricos

calles desoladas
persianas bajadas
parques vacíos

bajo la sombra alargada
de los empresarios muertos

que contra el asfalto

como buitres sin alas

dejaron 
sus restos


Vicente Muñoz Álvarez,
En legítima defensa
(Bartleby Editores, 2014).


lunes, 31 de marzo de 2014

ANIMALES PERDIDOS según IGNACIO ESCUÍN BORAO


A veces, a lo largo de este año, también me apetecía estar solo, dejar que las horas se amontonasen sobre mí y presionaran mi pecho contra el suelo. Es algo parecido a lo que me sucede ahora cuando leo algún poema en el que aparezco y en el que me dicen que no he significado nada, que soy una especie de lacra en la vida de alguien, etc. En esos días recordaba las palabras y los versos de otro poeta que ya ha transitado por el espacio de este autorretrato con monstruo (y espejo), Vicente Muñoz Álvarez, que entiende bien la vida y a los que habitan en ella con sus debilidades y sus virtudes, y solo quería escribir sobre eso: «frente al folio / en blanco / estarás solo // y con los restos / del naufragio / podrás hacer / lo que quieras».

Animales perdidos (Baile del Sol) es un poemario especialmente cercano para mí. Vicente Muñoz Álvarez siempre lo ha sido, pero además este poemario tiene ese algo que lo hace universal, esa experiencia por la que todos hemos pasado y nos lleva a sentirnos abrazados cuando alguien dice exactamente lo que pensamos y no puede decirlo mejor. En este libro conviven los poemas de carácter autobiográfico («No eran buenos tiempos // Me acababa de separar de mi mujer / y había tenido que dejar mi casa en el campo / y alquilar un apartamento / en el extrarradio de la gran ciudad. / Escribía fumaba bebía / y de vez en cuando lloraba / al contemplar asomado a la ventana / la desolación del paisaje») y aquellos que también lo son pero podrían denominarse como «metapoéticos», donde el autor describe las causas por las que escribe y qué supone la literatura en su vida, si es que esta no es la vida misma en gran medida («el aullido interminable / lo que duele por dentro / lo que nos bloquea / lo que nos angustia / lo que hay que expulsar / la náusea el horror / el tedio el miedo [...] el abandono la sinrazón / el estigma la herida / la penumbra el frío // el oficio / de la literatura).


Ignacio Escuín Borao, en Revista Voluntas.




JOHN SAYLES

domingo, 30 de marzo de 2014

BLACK MOON



READING in BELMONDO BAR


qué bonita noche
de Días de ruta

gracias a todos
por ser & estar

para vosotros

con mis mejores latidos

este poema

*

LECTURAS

son estos

en parte

los días que dan
sentido a todo

soledad tedio
angustia desolación

frente al folio
en blanco vacío

sentirse acompañado
en este viaje

sin armas

nuestra insurrección


Vicente Muñoz Álvarez.
de Días de ruta (Lupercalia, 2014).