martes, 28 de julio de 2015

REGRESIONES: MERRY PRANKSTERS (y 19): Toño Benavides.


Nosotros que aún no tenemos padres de este siglo y están muriendo. Nosotros: diáspora de trovadores, delito menor a punta de palabra, capitanes de ascensor al opio de una estrella que se apaga en el pasado. Nosotros, aún con el viento de las bicicletas en la cara, nos quedaremos a vivir en tu casa. Tu casa con sus torres de plata y sus mil habitaciones voladoras. Tu casa de sombras, música y maniquíes. Tu casa a cielo abierto donde llueve con la fuerza de la infancia.

Miraremos al exterior a través de sus ventanas en busca de todos los juguetes que perdimos. Creeremos de nuevo en las leyendas de patio de colegio. Temeremos al monstruo de lo desconocido, al marciano de los cromos, al demonio de los desvanes y, mientras escuchamos el mar en la caracola invisible de tu memoria, volverán a bifurcarse hasta el infinito aquellos caminos que hemos olvidado.


Toño Benavides, en Regresiones (Ed. Lupercalia, 2015).

Photo by Santos Perandones.



lunes, 27 de julio de 2015

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS según Ballerina Vargas Tinajero.



Ayer terminé de leer EL TIEMPO DE LOS ASESINOS, de Vicente Muñoz Alvarez. El libro recoge unas acertadísimas y breves semblanzas de algunos escritores malditos: J. K. Huysmans, H.P. Lovecraft, Louis Ferdinand Céline, Dylan Thomas, Kerouac, Bukowski..., entre otros. Lo que más me gusta es que habla desde el conocimiento y el amor a las buenas historias, sin "eruditeces" como yo llamo a los alardes de conocimientos vacíos con los que algunos autores adornan sus escritos sobre otros. Mientras leía el libro, me daba la sensación de estar en una barra de bar hablando de literatura con un buen amigo. Alguien que lee sin prejuicios y que sabe de lo que habla porque lo ama. Una pega: se me ha hecho corto.

Ballerina Vargas Tinajero


Ebook en LcLibros.com


THOMAS DE QUINCEY

domingo, 26 de julio de 2015

THE SACRAMENT



Vaya por delante que, al menos hasta ahora, no soy muy fan de Ti West, sus películas me han parecido casi todas (salvo The House of the Devil) insulsas y bastante aburridas, y la acreditación de maestro que muchos le otorgan, de momento, no la comparto.

The Sacrament (2013), sin embargo, me ha parecido una buena película, bien montada y estructurada, con un ritmo menos espeso que el de sus anteriores trabajos y muchos ingredientes, guion, interpretaciones y escenografía, que la hacen apetecible.

Aunque lo que no comprendo es cómo no se hace referencia en los créditos o en la propia película a los hechos reales en que está inspirada, la masacre de Jonestonw, y en su antecesora directa, Guyana: el crimen del siglo (1979), de René Cardona Jr.

Bajo el formato (explotado ya hasta la saciedad) de falso documental, West reproduce casi fielmente el suicidio colectivo de Guyana (que se cobró la vida de 912 personas en 1978, incluido el propio Jim Jones, líder de la secta del Templo del Pueblo), cambiando sólo algunos detalles que para nada desdibujan la realidad.

Para mí, y sin que ello desmerezca su mérito, The Sacrament es un remake de la película de Cardona (que personalmente me gusta más), con algunas pequeñas variantes, inspirada en ese trágico suceso.

No obstante, a mi juicio, la mejor película de Ti West hasta la fecha, y un motivo de peso para seguir en lo sucesivo su trayectoria.

Vicente Muñoz Álvarez

Trailer in You Tube:


viernes, 24 de julio de 2015

SEVENTY BLUES



qué 70
tan tremendos

qué 80
más horteras

qué 90
tan insulsos

y qué XXI
más prosaico

vuelvo
al origen


Vicente Muñoz Álvarez

AGRIMENSOR KU



pierdes el tiempo

midiendo los versos

la vida pasa


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 22 de julio de 2015

PRÉNDELE FUEGO



la vida
se complica
a veces

pienso

y un Ángel*
(más negro que la noche)
me susurra

préndele fuego*


Vicente Muñoz Álvarez

* Ángel Álvarez Caballero
* en Los planos de la demolición

SAGA



cómo pasa el tiempo
cómo cambia todo
cómo caen las hojas
los años los recuerdos
cómo nos desgastan
cuánto nos reflejan
dónde lleva esto
cómo vienen otros
y qué lejos ya aquello

no lo asimilo


Vicente Muñoz Álvarez

PARENTS ON THE ROAD

lunes, 20 de julio de 2015

POESÍA AUTOBIOGRÁFICA



la vida
y la poesía

la poesía
y la vida

o qué debemos
(al margen de las vísceras)
poetizar

qué de ti
le interesa
a los otros

cómo
les refleja

en qué
se identifican

qué hace
que lo tuyo llegue
(y le sirva de algo)
a los demás

a base
de intentarlo

vamos
aprendiendo


Vicente Muñoz Álvarez

REGRESIONES según Jorge M Molinero.



Entrar en A pie de página es un peligro.

Me acompañan buenos amigos además de referentes, un desconocido y un empecinamiento de Señorans.

Empiezo por el de Vicente Muñoz Alvarez. Cierto reparo, la temática a priori no me llama; sus recuerdos de la niñez y adolescencia no sé si me lograrán enganchar. Pero a pesar de 10 años de diferencia, él es my generation, León es igual de provinciana que Valladolid, sus miedos mis miedos con distintos collares muchas veces. Su ansia de libertad, su tristeza al no poder exprimir todo el jugo de la juventud. Hago mía incluso su "saudade" crónica. Es mi hermano mayor, el que me enseña la música y el cine, el que me fascina con los pósters de su habitación, el que deja escondidas y me da pistas de dónde están las revistas porno.

Su vida, sus regresiones, al final, son las mismas, las mías y las tuyas, él nos presta unos escenarios y las armas para que todos regresemos al pelo largo.


Porque
Siempre sabe
arañarme el alma
como pocos
consiguen.
Porque es espejo,
Gracias hermanito.
Gracias, Vicente.

Jorge M Molinero

PASCAL LAUGIER

domingo, 19 de julio de 2015

EL DIABLO SE LLEVA A LOS MUERTOS



Una vez más, el grandísimo Mario Bava dándolo todo en pantalla: erotismo, psicodelia y sangre, inquietantes maniquíes (sello inconfundible de la casa), una historia delirante y trágica, una atmósfera que parece salida de un viajecito de tripi bien cargado y el mismísimo Telly Savallas oficiando de maestro satánico de ceremonias (por supuesto, con su Chupa Chups).

En El diablo se lleva a los muertos (La casa dell'essorcismo, 1973), Bava riza si cabe aún más el rizo respecto a su filmografía anterior, situándonos en un Toledo de pesadilla e introduciéndonos en una trama particularmente espectral, donde no faltan misas negras y orgías, crímenes maravillosamente orquestados y truculencias de todo género y tipo. Aunque en el fondo el argumento aquí sea lo de menos, eclipsado por una puesta en escena deslumbrante y barroca que destila buen hacer y genialidad por los cuatro costados.

Otra obra maestra del cine de horror setentero, que entusiasmará sin duda alguna a los amantes del género.

Vicente Muñoz Álvarez, de Cult Movies: Películas para llevarse al infierno (Eutelequia, 2011. LCLlibros.com, 2013).

Trailer in You Tube:


sábado, 18 de julio de 2015

jueves, 16 de julio de 2015

EL ASCO



el asco es
lo frívolo
lo ridículo
lo falso
lo insustancial

el asco son
las máscaras
los disfraces
lo hipócrita
el carnaval

el asco es
lo fingido
lo impostado
lo grotesco
lo superficial

el asco es
este mundo
podrido

y sobre todo es

que sea mejor
callar


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 15 de julio de 2015

EL HERMAFRODITA



Le vi por vez primera en el interior de un carromato. Junto a otros de su especie exhibía impúdicamente su vergüenza procurándose el sustento. Se decía que algunas parturientas modelaban desde su propio seno sus horrores para venderlos al nacer. Niños bicéfalos y acéfalos, gemelos unidos por la frente, potros con cabeza humana, seres medio hombre medio puerco, mujeres con cinco manos, con serpientes en la espalda, con apéndices vivientes y pezuñas de cordero, se unían en un gremio malsano para explotar dolosamente su desgracia.

Él, en cambio, era un hermafrodita enigmático y hermoso. Condensaba en su ser todo lo sublime, el misterio original del Demiurgo y la Creación. Y aunque a todos parecía repugnar, ejercía sobre mí un magnetismo inconciliable. Durante algunas semanas fui a verle todas las mañanas en aquel sórdido museo, agasajándole y mostrándole mi admiración. Después él también se enamoró y huyó conmigo de aquel antro fantasmal. Así comenzó una comunión perfecta cuya miel nos deleitó durante meses. Hasta la noche en que, consumido por los celos, terminé con su existencia ambigua al sorprenderle yaciendo consigo mismo en una contorsión repulsivamente obscena.


Vicente Muñoz Álvarez, en Fake 2 (Celos).

Del libro Marginales (Excodra Editorial, 2015)



lunes, 13 de julio de 2015

REGRESIONES según David Vázquez.


Una colección de cromos es el ejercicio que realiza Vicente Muñoz Álvarez en este Regresiones. O como bien dice Julio César Álvarez en el prólogo: "Regresiones se convierte pues en una especie de memorias precoces de un tiempo casi mágico". En él se recorre un álbum que va desde la infancia hasta el presente.

No hace falta en ningún caso ser leonés o haber vivido en aquellos años en la capital del frío. La universalidad de los textos permite cambiar nombres de amigos, personajes o bares y releer el libro haciéndolo propio, robando los recuerdos del autor para convertirlos en los de uno.

Encontramos también en esta obra dos libros distintos: por un lado, el de los recuerdos de infancia y adolescencia en los que cualquier lector, incluso con una diferencia de edad con el autor, puede verse reflejado, en mi caso, uno vivió los últimos coletazos de esa manera de crecer. Y dos, el manual de autores y referencias (contra)culturales que proporciona.

No se puede resumir mejor que como hace Pancho Rodríguez en la contraportada: "fotos de otro mundo que ya no va a volver".


David Vázquez

domingo, 12 de julio de 2015

CULT MOVIES: Películas para la Penumbra.



al fin he terminado Cult Movies: Películas para la Penumbra, la continuación de Cult Movies: Películas para llevarse al Infierno, que editó en papel Eutelequia en 2011 y en ebook LcLibros.com algo después

111 reseñas de filmes desconocidos para la gran mayoría, que por una u otra razón merecen, a mi juicio, ser considerados hoy en día "de culto"

cuatro años me ha llevado terminarlo, y miles de películas en mis retinas, de entre las cuales he reseñado las 111 que reúne este libro

espero que no tarde mucho en salir y que sea de vuestro agrado 

el prólogo, de Jesús Palacios, y el epílogo, de Juanjo Ramírez Mascaró

felices pesadillas


Vicente Muñoz Álvarez



sábado, 11 de julio de 2015

HOWL



párate 
y observa

sólo
un momento

mira bien
a tu alrededor

y ahuyenta
el miedo

dime qué es
lo que ves

y aúlla
luego


Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 10 de julio de 2015

NEMO



demasiadas cosas
que me hacen daño
últimamente

voy cerrando
compuertas


Vicente Muñoz Álvarez

MAESTROS ANTIGUOS



cientos
(tal vez miles)
de libros sin leer
en mi biblioteca

y vuelvo
una y otra vez
a los maestros antiguos

no me abandonan


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 7 de julio de 2015

REGRESIONES en REVISTA QUIMERA


Tensiones no resueltas


Vicente Muñoz Álvarez regresa a los lugares comunes de su infancia, adolescencia y juventud a la búsqueda de los materiales con los que forjó su carácter y la forma personal que tiene de entender la vida. Regresiones no es una sucesión de historias o anécdotas de aquellos tiempos, es mucho más que eso. Con un estilo visceral, Vicente Muñoz Álvarez trascribe sobre el papel lo que le llega al recuerdo de lo que entonces era su vida. Y lo hace en forma de pequeñas píldoras, de dosis medidas pero llenas de intensidad. Se suceden las enumeraciones de lugares, de amigos, de garitos, de bandas, de lecturas, de momentos que le hicieron ser como es, añadiendo una nueva pieza al puzle personal que contiene en el interior: el puzle de su alma. 

El edificio siniestro que provocaba las más terribles pesadillas, las noches de sábado viendo el festival de Eurovisión, aquél juguete que le permitió saber que la imaginación no tiene límites, la crueldad de la manada frente el niño diferente, los severos correctivos en el colegio religioso, televisión española y UHF, Historias para no dormir que conseguían su perverso efecto, el poder de viajar más allá de las estrellas sin salir de la habitación, la fascinación por las rocas y los animales de acuario, la atracción por el horror, la curiosidad satisfecha con un microscopio, el poder de los nunchacos, el hogar en los salones recreativos, pijos, frikis y manguis, revistas eróticas para adultos con las páginas pegadas, los irrepetibles y libertarios años 80, las bandas y la movida de León, los héroes salvajes que no tuvieron miedo a la aguja, las noches eternas, el estallido de la cultura subterránea, la universidad que huele a humedad frente a «aquí tengo una batería y ganas de golpear», el triste encanto del perdedor y el deseo de ser maldito, la fórmula secreta bajo la lengua, el poder de la amistad, cuarenta y dos maletas llenas de zapatos de un solo pie.

Las tres primeras partes del libro (La dictadura –estigma–, La transición –fiesta– y Los 80 –héroes–) son fogonazos de recuerdos no censurados que esconden las claves de lo que Vicente Muñoz Álvarez es hoy en día. La impresión que da el libro en una relectura es que nos dibuja con sus enumeraciones una figura interior que apenas está esbozada sobre el papel, pero que contiene todo lo necesario para identificarle. Como si fuese un iceberg, nos muestra un diez por ciento de su contenido para decirnos que abajo, detrás o dentro de él, está el noventa por ciento restante. 

La cuarte parte del libro (Días extraños –temblor–) nos sitúa en la realidad del autor leonés en el momento justo de volcar sobre el papel los recuerdos durante varios meses del año 2014. Esta es la parte que justifica lo que ha llegado a su cabeza, el porqué de la búsqueda, la necesidad de agarrarse a algo, de tener una brújula que le oriente en el ciclo del cambio que está viviendo. Pero en realidad, Vicente Muñoz Álvarez lo que busca es reafirmarse a pesar de todo y de todos, y proclamar que sus valores (soledad, fidelidad, amistad, dioses de las montañas y del bosque, tribu, proyectos, escritura, literatura, verdad) son los que le hacen vivir y son los que le sacan del abismo, y que esos valores están dentro de los tres capítulos anteriores, que aquellos años estuvieron bien, que fueron vividos con intensidad, pero que por delante hay más madera que quemar porque faltan todavía muchas hogueras. «Perseguir el ideal, el espejismo y la perla, tras la apariencia cotidiana de las cosas… también en ello / pluma en mano / continúo.»

La huída hacia adelante, el exorcismo de la escritura de este libro, le afirma en su lucha «para evadirme del otro horror, el auténtico y verdadero: esta sociedad podrida que el hombre ha creado, la hipocresía, la política y el capitalismo…»

A modo de colofón se añade una quinta parte al libro (Coda), donde los amigos de entonces narran historias en las que el autor leonés es actor principal, y que contienen los valores y los lugares comunes que Vicente Muñoz ha mencionado anteriormente, entretejiendo y reafirmando las sensaciones del autor, cerrando el círculo de forma perfecta.

Como dice Julio César Álvarez en el prólogo, Regresiones es «un canto al tiempo que no volverá. De ahí su increíble magnetismo.»

Al fin y al cabo la vida se compone de regresiones, de tensiones no resueltas.


Esteban Gutiérrez Gómez, en Revista Quimera Nº 380-381, Julio 2015.




ARTHUR CRAVAN

domingo, 5 de julio de 2015

LA ESCALERA DE JACOB



Como un mal viaje de LSD (los que sepan de lo que hablo lo comprobarán videando el film), La escalera de Jacob (Jacob's Ladder, 1990), de Adrian Lyne, nos sumerge de lleno en los más recónditos infiernos del alma, esa siniestra prisión interior donde los demonios (y carceleros) somos nosotros mismos.

Desconcertante y muy, pero que muy oscura, esta película ha resistido con sobresaliente el paso del tiempo y sigue siendo, a mi juicio, uno de los mejores títulos de terror psicólogico de los años 90.

Unos experimentos con una potente droga (BZ: quinuclidinyl benzilate) en la guerra de Vietnam, son la causa de las alucinaciones del veterano Jacob Singer (magnífico Tim Robbins) y algunos de sus compañeros supervivientes, visiones demoníacas y apocalípticas donde se entrecruzan tiempos y recuerdos y se distorsiona el sentido de la realidad, haciéndoles vivir una espantosa pesadilla.

Lyne juega hábilmente con la ambigüedad de la trama, baza principal de la película, llevando al espectador de aquí para allá (del purgatorio al infierno y, en última instancia, hacia el cielo: el filme, desde su propio título, está cargado de simbología bíblica) y haciéndole plantearse, como el propio protagonista, lo que está viendo y qué está sucediendo en la pantalla. Sensación que dura, potenciada por una tremenda y logradísima atmósfera opresiva, hasta el minuto final del metraje.

Magnífica y pionera (El sexto sentido, Los otros, Abre los ojos, El maquinista, etc, beben de ella) en su género.

Vicente Muñoz Álvarez

Trailer in You Tube:


miércoles, 1 de julio de 2015

domingo, 28 de junio de 2015

EL DEMONIO



Para mí, sin duda (y pese a ser prácticamente desconocida por la mayoría), una de las mejores películas sobre posesiones de la historia del cine.

Dirigida por Brunello Rondi en 1963, y con la gran Daliah Lavi como protagonista, El demonio (Il demonio) es un film impactante y sobrecogedor, me atrevería a decir que casi prodigioso, que combina a la perfección lo folclórico con lo fantástico, lo ancestral con lo sobrenatural, y mantiene en vilo al espectador con la ambigüedad de la trama desde el primer hasta el último minuto de su metraje.

Rodada a modo de documental (muy al estilo de Las Hurdes: tierra sin pan, de Buñuel) en la región de Lucania (en el espectacular pueblo de Matera en concreto), y siguiendo en parte la estética del neorrealismo italiano de las dos décadas anteriores, El demonio nos sumerge de lleno en el mundo de las tradiciones y los ritos paganos de la Italia profunda, en sus cultos y ceremonias, donde magia y religión conviven en inquietante armonía.

Todo en esta película, su desconcertante guion, su nítida fotografía, la banda sonora,  la puesta en escena, los paisajes y actores (muchos de ellos habitantes reales del pueblo) y el sincretismo de los rituales, encaja como un guante, sin sensacionalismos ni estridencias, dando como resultado una sobria obra maestra.

Aunque si por algo este filme merece ser recordado y reivindicado hoy en día, es por la apabullante interpretación de Daliah Lavi (fantástica ya en otra perla del género: El cuerpo y el látigo), desquiciada y tremenda, que pone los pelos de punta.

William Friedkin debió empaparse muy bien de esta película antes de rodar El Exorcista, hasta el punto de calcar una de sus secuencias más recordadas: os toca (no os costará mucho) descubrir cuál...

De culto por méritos propios e imprescindible en cualquier videoteca.

Vicente Muñoz Álvarez

El demonio (completa) in You Tube:


viernes, 26 de junio de 2015

FAKE 2: Hoy en León.




El número 2 de la revista leonesa de poesía FAKE se presentará el próximo viernes 26 de junio en el jardín de la Fundación Sierra Pambley, junto a la catedral leonesa. A las 19.30 horas se inaugurará una pequeña exposición del fallecido pintor César Bobis, con cuyas obras se ilustró, en forma de homenaje, el número 1 de la cuidada revista, que estuvo dedicado a la “muerte”. A continuación, en el patio interior de la Fundación, tendrá lugar el acto de presentación propiamente dicho. Todo ello aderezado con canciones de Cova Villegas.

Por ELOÍSA OTERO

Este número 2 de la revista de poesía FAKE estará dedicado a los “celos” y en él habrá textos deBallerina Vargas Tinajero (Sevilla); Pedro Ferreira (Nerva, Huelva); Guillermo Arróniz, Meri Pas Blanquer y Justo Sotelo (Madrid); José Manuel Soriano Degracia (Alcañiz, Teruel); David Pujante eIsam Diab Lozano (Valladolid); Eloísa Otero, Ena Bolena, Ildefonso Rodríguez, Silvia Abad Montoliú, Toño Morala y Vicente Muñoz Álvarez (León). El diseño es de Daniel Caballero Molina, y las ilustraciones de Antonio Martínez Mengual.

“Cuando se propuso el tema de los celos, hubo autores y autoras que anunciaron que no iban a saber qué escribir, pero que escribieron. FAKE#2 contiene catorce textos (relatos y poemas) en un envoltorio rojo, como un caramelo de pasiones. Con ilustraciones de cuerpos, torsos y muslos, ojos que evocan miradas, siluetas solitarias, trazos caóticos… obra del pintor murciano Antonio Martínez Mengual, de su serie dedicada a Odysseus, alegoría del mundo clásico que es una constante obsesiva del artista mediterráneo: ausencia, espera, tentación… celos”, expllica Carlos Pérez-Alfaro, uno de los promotores de la publicación.

La sede de la Fundación Sierra Pambley albergará durante 15 días, hasta el 10 de julio, una pequeña exposición de obras desaparecido pintor madrileño César Bobis, un artista vinculado a Salamanca y también a León, a través también de algunas gentes vinculadas al viejo Club Cultural y de Amigos de la Naturaleza (CCAN) que tuvo su sede en la buhardilla de Puerta Castillo.

“FAKE#2 no es una publicación literaria desvinculada del primer FAKE dedicado a la muerte. Y en su presentación del viernes 26 de junio vuelve el autor de las potentes imágenes de aquel número de salida: César Bobis, con una exposición de los últimos vestigios de su obra pictórica, que regresan a su ciudad natal para quedarse en ella. Veinticinco pinturas que evocan aquella primera edición desaparecida y en la que los trazos del pintor, los textos de sus poetas y la potencia creativa de su diseñador fueron las señas de identidad de la nueva revista de poesía”, añade Pérez-Alfaro.

Dado el éxito del número 1, que se agotó rápidamente, se ha realizado una tirada de 700 ejemplares de este número 2 de FAKE, que se venderán al precio simbólico de 2 euros.

El equipo editorial de Fake actualmente está formado por Irune Vidal Miguel, María Luisa del Riego Gordón e Ignacio Fernández Herrero, con Carlos Pérez-Alfaro como coordinador.


jueves, 25 de junio de 2015

REGRESIONES: MERRY PRANKSTERS (18): Eknorfu Palig (aka Toño Pedrada).



EKNORFU PALIG (aka TOÑO PEDRADA)

(Memorias de un androide)


En el año 78 fue el shock. Pasaba por la plazuela de s. Martín con unos amigos cuando empiezo a sentir en el aire unos ecos metalizados procedentes de La Ruina, el disco-bar pionero en León, de memoria imborrable para muchos de nosotros, por su volumen de audio, jamás superado, y otras virtudes no menos despreciadas por nuestros papás, y único lugar del que podían provenir aquellos sonidos aún no computados por mi cerebro y el de otros muchos, según comprobé instantes después cuando separándome de mi grupo de amigos y magnetizado por la música que estaba oyendo, dirigí mis pasos hacia este local como si fuera un ratón-fan del flautista de Hamelin. Pero no era yo el único ratón alterado, ya había una horda, entre los que se encontraban futuros integrantes de Los Cardiacos, con la cabeza tan puesta del revés como la mía en cuanto me acerqué a los altavoces: lo que sonaba era Devo, que sería una de las influencias que marcarían nuestro proyecto de grupo, tanto musicalmente como en la puesta en escena, rescatando del pasado una imitación de androide que hacía años había practicado por diversión, cómo no, pero sin un disfraz adecuado que poco después confeccionaría para nuestro debut y en la canción "Y sin fruta", con unos materiales tan básicos como unas chapas de okume, un conjunto interior de hombre en felpa (marianos y camiseta), el motor eléctrico de un juguete, unas bombillitas intermitentes, unas pilas Tximist como fuente de energía, esmalte de purpurina para toda la superficie exterior y un pequeño rcassette incorporado y disimulado, con la grabación del ruido de una máquina de pinball. Todo esto fue sorpresa y delicia y hasta terror- alguna cara vi por la mirilla- para la gente que acudió a estas actuaciones. Para mí, encargado de la fabricación y utlización, unos días de trabajo artesano y un montón de ocasiones de ver, a través de los pseudo-ojos compuestos de este robotizado artefacto, la expresión estupefacta de las más cercanas caras entre el público, y protagonizar los tropezones y enganchones al salir a escena a causa del aparato locomotor, del número 64, aproximadamente, y la altura y rotación de las antenas que coronaban la escafandra cuadrada y que contribuían de forma decisiva en ese punto para nuestro regocijo.


Eknorfu Palig, en Regresiones (Ed. Lupercalia, 2015).



miércoles, 24 de junio de 2015

CULT MOVIES: Películas para llevarse al infierno.




Tanto en la literatura como en el cine me interesan las obras que cuestionan el mundo en que vivimos, que remueven las vísceras y las conciencias, que aceleran la sangre y el corazón, mostrando sin filtros éticos ni políticos la realidad (sin duda violenta y cruel) que el hombre ha creado. Este es, en última instancia, el criterio de fondo que he utilizado para confeccionar este top 100 de películas de culto: lo epatante, lo crítico, lo atípico, lo raro, lo provocador, lo grotesco, lo perverso, lo magnético, lo desinhibido, lo incómodo, lo hiriente, lo hipnótico, lo fascinante, lo arrebatador. Más que una guía cinéfila al uso, este manual está concebido como un diario personal de cine, donde me he despachado a gusto con muchas películas que yo opino que nadie debería dejar de ver. 

El DVD incluye la película: Gritos en el pasillo que cuenta como en un mundo de cacahuetes, un prestigioso ilustrador de cuentos infantiles es contratado para alegrar las paredes de un siniestro manicomio. Parece un trabajo sencillo, pero pronto empezarán a suceder cosas extrañas y peligrosas.




Como el subtítulo indica, estamos ante un catálogo de películas «para llevarse al infierno», cintas anómalas, hipnóticas, desasosegantes; films que sacuden al espectador por lo extraño, por lo insólito, por lo novedoso e incluso por lo insospechado. No se trata de un listado de los mejores títulos de la historia del cine: muchas de las películas que figuran en Cult movies seguramente no destaquen por su calidad, por su belleza, y mucho menos por su desarrollo comercial; hay, sin embargo, en todas ellas un poder de atracción incatalogable que, a lo largo de los años, las ha rodeado de admiradores fascinados, de acólitos, de fieles.

En último caso, en todas ellas se refleja, en mayor o menor grado, el underground, la contracultura, la expresión estética al margen de las normas admitidas que tan querida le es al autor. Cult movies es, en gran medida, la declaración de intenciones de un escritor inquieto que, como los hacedores de estas películas, consideran que siempre hay y siempre queda un resquicio por el que colarse y un camino que recorrer.

lunes, 22 de junio de 2015

LA MALDICIÓN DE LA LLORONA


Me fascinan cada vez más las películas de terror mexicanas de los años 50 y 60 del pasado siglo, góticas y truculentas, románticas y desquiciadas, y esa atmósfera ominosa y espectral que las caracteriza, a la altura de las mejores producciones de la Hammer.

Esta que ahora reseño, La madición de la llorona (Rafael Baledón, 1963), por ejemplo, una oscurísima fábula de brujas y de vampiros, de reencarnaciones y monstruos, pavorosa como una noche de invierno sin luna.

Inspirado en la leyenda popular de la Llorona (sobre la que se han rodado varias películas), el filme de Baledón reúne muchos de los tópicos del género: criptas y aparecidos, páramos neblinosos, escenarios barrocos, crímenes y maldiciones, casas encantadas, venganzas de ultratumba...

Con una fantástica fotografía en blanco y negro, un guion delirante y una cuidadísima puesta en escena, La maldición de la Llorona cumple a la perfección con su cometido: ponernos la piel de gallina (siempre y cuando sepamos valorar sin prejuicios este tipo de cine y salvar las distancias del tiempo) y hacernos pasar un buen rato.

La aparición de la Llorona con los dogos en medio de la niebla al comenzar el metraje (un guiño al Perro de los Baskerville de Terence Fisher) es imponente y abrumadora, y marca el tono fantasmagórico del resto de la película.

Serie B de la buena, que os recomiendo fervientemente videar.

Vicente Muñoz Álvarez

Trailer in You Tube:


GUILLAUME APOLLINAIRE

viernes, 19 de junio de 2015

martes, 16 de junio de 2015

JAULA DE FIERAS



te mando a la mierda
me mandas a la mierda
nos manda a la mierda

os mandamos a la mierda
nos mandáis a la mierda
nos mandan a la mierda

la vida

sin más
ni más

esta jaula
de fieras


Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 15 de junio de 2015

REGRESIONES: MERRY PRANKSTERS (17): Ildefonso Rodríguez.


ILDEFONSO RODRÍGUEZ

(Veredicto Final)


Doy mi testimonio, de lectura, de memoria. Lo compartido y lo que no puedo compartir: soy de otra generación, en los happy ochenta intentaba tocar la misma música premoderna que sigo tocando hoy, el jazz libre e improvisado. (Pero, ay, los sesenta, ahí sí que… ” Imagínate en una barca por un río, árboles con mandarinas y cielos de mermelada…”. Those were the days, oh los ácidos y los Hendrix de antaño… Yo, que fui un rolinga con pantalones de terciopelo escarlata… Sólo que después me dio por el saxo y las penumbras de otros mitos).

Así que no se trata de. De lo que se trata: de haber entrado juntos en esa taberna de la Hammer (¿o era aquella de El baile de los vampiros?), haber sido invitado a subir a una habitación voladora, traer a la boca nombres olvidados, rebuscar en anaqueles, ensoñar una vez más con cierta mercería del otro mundo. Siempre ante un umbral, tembloroso: queriendo ocultar un secreto, como el regresado al hogar en el relato de Kafka. ¿Cuál es el secreto de quien escribe, de quien lee unas memorias? Aquello que, precisamente, Walter Benjamin atribuyó a Kafka: un madriguerismo radical. Nostalgia es palabra más temible: el dolor del camino de vuelta. Pero duele y, entonces, uno se hunde más en su madriguera. Uno se encierra e inicia un severo programa de infantilización: lapiceros de colores, boca sin dientes, papillas. De vez en cuando sale a jugar con los amigos, imagina un nuevo Decamerón, un refugio común para las noches terminales (la peste ya está en Florencia). Todos los juegos son perversos. ¿Qué mal hay en el regresado, en el revenant? Creo que la regresión es un deber del adulto: renunciar al poder mortífero. 

A ese hombre otoñal se le ha visto pegado al escaparate de una zapatería de la Calle Ancha, eclipsado, buscando aquellos botines que calzó en la otra vida para dar vueltas y más vueltas en la pista del Club 12.

Ese adulto regresado, reencarnado, revenant, he sido y soy yo, querido Vicente, leyendo tu libro.


Ildefonso Rodríguez, en Regresiones (Ed. Lupercalia, 2015).




JUANJO RAMÍREZ

domingo, 14 de junio de 2015

MISTERIOS DE ULTRATUMBA



Espiritismo, reencarnación, metempsicosis, mad doctors, manicomios, posesiones, muertos vivientes, escenarios góticos, atmósferas lúgubres... Todo eso y más, engarzado en un magnífico argumento, nos ofrece Misterios de ultratumba (1959), de Fernando Méndez, otra reliquia olvidada del cine de terror mexicano que merece la pena reivindicar.

Os he hablado aquí ya de algunas, Museo del horror, El hombre y el monstruo, El esqueleto de la Señora MoralesLa tía Alejandra, y tengo pendiente aún reseñar otras varias, pero esta en concreto, Misterios de ultratumba, es de mis favoritas.

No sé muy bien, a decir verdad, en qué reside su magnetismo y encanto, quizás en el contraste de culturas e influencias respecto al cine de género norteamericano y europeo, o tal vez en su fuerza emotiva y dramática y su carácter folletinesco (muy al estilo de Gaston Leroux), pero lo cierto es que me fascina esta película, las atmósferas malsanas que recrea, sus escenarios siniestros, su retorcido argumento y la espeluznante historia que narra, que parece salida de la pluma de mismísimo Allan Poe (con ecos evidentes de El extraño caso del Señor Valdemar).

Los actores cumplen sobradamente, la banda sonora es perfecta para la ocasión y de todo el filme emana un aura vesánica y enfermiza, terrorífica y sobrecogedora, que pone los pelos de punta.

Dejaos, como yo, arrebatar por su embrujo...

Vicente Muñoz Álvarez

Trailer in You Tube: