lunes, 22 de diciembre de 2014

ARDEN LOS DÍAS (Y la caja de hueso)



a  Antoinette Peské
in memoriam

se estrechan las paredes
de mi caja de hueso

lo que entiendo
y lo que no

se estrechan las paredes
y se me eriza 
cada vez más la piel

y pasan lentos
los días

lenta
y extraña
pasa la vida

y ese
goteo

tic tac

mi reloj

marca
los días

dentro
de mí

cada vez
más

arden
los días


Vicente Muñoz Álvarez

WENDIGO



Para Algernon Blackwood & Carlos Castaneda

No debería tomar más peyote, piensa Klaus recordando su última cura con el brujo Genaro hace unos días, mientras apura con manos temblorosas una botella de whisky, no debería tomarlo más, al contrario de lo que el viejo me aseguró, cada experiencia es peor y más delirante, y las bajadas duran semanas... Piensa esto, Klaus, apurando nervioso la botella de whisky, mientras aviva en medio de la llanura las llamas de su fogata, que apenas alcanzan a iluminar unos metros de pradera en la noche... Más allá, todo inmensidad y negrura... y alaridos de coyotes y chotacabras... o de espíritus vengativos... Maldito el día en que nos encontramos a aquel indio, masculla entre dientes, todo desde entonces ha ido de mal en peor... Y acto seguido recuerda por enésima vez la historia: aquel piel roja enloquecido que se encontraron en las montañas, mientras bateaban un río de aguas heladas, sangrando por los ojos y con los pies llenos de quemaduras, aullando la palabra Wendigo... Se abalanzó sobre ellos como una bestia herida, seguramente pidiendo auxilio nomás, pero Warren perdió los estribos al verle desencajado y vociferando de aquella manera y le incrustó una bala entre las cejas... Y después las desapariciones: el propio Warren, primero, y luego Jack y Peter, silenciosamente y sin dejar rastro, en plena noche y mientras dormían, hasta quedarse él solo en las montañas... Y a continuación, ya de vuelta a casa, tras salir no sabe cómo del bosque y alcanzar las praderas, la paranoia y el miedo: esa sensación continua de sentirse observado y los silbidos ominosos del viento... Y el peyote de Genaro como remedio contra el terror después, que en el fondo, cree, le está volviendo más loco todavía... Todo esto piensa Klaus junto a su fogata esta noche, de regreso de la cabaña del brujo al otro lado de la frontera, mientras aviva atemorizado las llamas y apura compulsivamente la botella de whisky... Las curas de peyote que el brujo le recomendó no están surtiendo el efecto esperado, más bien al contrario, por más que le insista Genaro, están potenciando sus fobias... Sobre todo las últimas veces (y van ya cerca de diez), especialmente traumáticas, con aquellas visiones de un ser mitad hombre mitad coyote devorando su corazón... Que eso le hará enfrentarse a sus fantasmas, le asegura Genaro, que pronto los conjurará, que sea paciente y perseverante, dice, pero Klaus siente cómo con cada nuevo viaje pierde más la cabeza y se acentúan sus miedos, como en este mismo instante, de regreso de la cabaña del brujo a su casa, percibiendo cada vez más cercana la presencia de ese maligno ser... No debería tomar más peyote, piensa junto a la hoguera, mandaré al carajo al viejo, no creo ya en sus monsergas... Eso se dice Klaus tembloroso, mientras apura la botella de whisky a la luz tenue de las llamas, cuando una ráfaga de viento helado apaga de súbito la fogata sumiéndole en la oscuridad... El terror y la histeria se apoderan entonces de él... Y arranca, como alma que lleva el diablo, a correr sin rumbo en la noche...

Vicente Muñoz Álvarez, de Vinalia Trippers: Duelo al sol (Producciones Vinalia Trippers, 2014).

Ilustración by Toño Benavides.


MAÑANA EN LEÓN: El ladrón de sentimientos.


Prólogo:


domingo, 21 de diciembre de 2014

viernes, 19 de diciembre de 2014

VINALIA TRIPPERS AGAIN (ileon.com)



Vinalia Trippers presenta su nuevo número, 'Duelo al sol', con una fiesta en El Gran Café

L. Castellanos | 19/12/2014

La publicación está dedicada al Salvaje Oeste y cuenta con la 
colaboración de un centenar de artistas.

Fue en 1996 cuando Alfonso Xen Rabanal, Silvia D.Chica y Vicente Muñoz Alvarez emprendieron una aventura que aún hoy perdura. Vinalia Trippers nacía en formato de fanzine y se erigía en una publicación contracorriente que eludía cualqiuer convención, censura o formalidad y abría sus páginas a un buen número de escritores y artistas gráficos con lenguaje propio. Nueve números abarcó la primera etapa de su existencia que finalmente quedó consumada en 2002. Tras un tiempo de inacción, un libro antológico, 'Tripulantes', reinstaló al sello Vinalia en la actualidad y ejerció como punto de inflexión en la historia de esta singular publicación. Desde entonces, han aparecido cuatro números más de Vinalia Trippers, el último de los cuales, 'Duelo al sol', lleva fecha de hace unas semana y está dedicado al mundo del western y el salvaje oeste americano. Un centenar de creadores,entre narradores, poetas, dibujantes e ilustradores, han participado en la elaboración de este número, cuya cabeza visible ha vuelto a ser Vicente Muñoz Alvarez. Por supuesto, este Vinalia adjunta, como ya es tradición, una separata poética, 'Poemash', titulada 'Deseo de ser piel roja', donde el malogrado Leopoldo María Panero, autor que se ajusta plenamente a la filosofía 'subterránea' de la revista, adquiere una dimensión realmente relevante, al igual que los indios norteamericanos.


Vinalia Trippers siempre ha situado sus presentaciones en un ambiente de fiesta que huya de solemnidades y rituales al uso. Por eso, se ha hecho acompañar de música para poner el subrayado a cada una de las puestas de largo de un nuevo número. El Gran Café se ocupa de servir de escenario a una celebración que contará con el concurso de los grupos Los Tres Norteamericanos y Astray & los Impasibles.


Vicente Muñoz prologa este nuevo Vinalia Trippers con el siguiente texto:

"¿Qué hay de nuevo, viejos?

Tras la descomunal resaca del número anterior, Spanish Quinqui, que ha durado meses, nuestra tripulación se embarca en otra aventura: Duelo al sol: un homenaje al Salvaje Oeste que nos llevará (y a vosotros también, bizarros lectores) por el lado oscuro del sueño americano y almeriense buscando el camino de baldosas amarillas...

Siempre en nuestra línea, desde los márgenes y las trincheras, hemos desenterrado el hacha de guerra y nos hemos zambullido de cabeza en el Far West (más el de Sergio Leone que el de John Ford, más en el fango que en las praderas), bien provistos de peyote, balas y tequila...

Spaghetti (y acid y weird) western, oro, ferrocarriles, salones, prostitutas, duelos, venganzas, tramperos, tahúres, predicadores, traiciones, caballos, carros, cactus, bandidos, confederados, yanquis, desiertos, asaltos, serpientes y alacranes, tipis, caravanas, esclavos, cimarrones, Billy el Niño, Morricone, Castaneda, Clint Eastwood, Klaus Kinski, caspa, mugre, cárceles, tótems, Custer (vade retro), Lafuente Estefanía, ahorcados, linchamientos, fuertes, asedios, cabelleras, brujos, maldiciones, Sancho Gracia, 800 balas, México, pipas de la paz, Buffalo Bill, Gerónimo, Toro Sentado, La Frontera, Soldado Azul...

Los mejores narradores, poetas e ilustradores subterráneos de este país, reunidos ex profeso para la ocasión y listos para desenfundar... Y la sombra de los Indios Pieles Rojas (y de Leopoldo María Panero, al que dedicamos el suplemento Poemash) planeando sobre nuestras cabezas...

Ajustaos de nuevo los cinturones, queridos drugos, y preparaos, aviso, para las emociones fuertes.

Más que nunca hoy, somos Leyenda".


Astray & los Impasibles


Astray & los Impasibles, el grupo estrella de la fiesta de presentación de 'Duelo al sol', supone una vuelta de tuerca en la trayectoria de Antonio Astray, uno de esos nombres imprescindibles para entender la evolución del rock nacional. Miembro destacados de grupos como Los Eskizos, High Time, Bummer o Los Espirituosos, da un nuevo paso junto a los Impasibles (José E. Pérez Martínez: The Toasters, Sally Brown; e I. F. Torre: Mallory Knox y Diesel Dogs) para madurar un serie de composiciones que han quedado traducidas a un disco, 'Astray & Los Impasibles', que ha disfrutado de la producción de Fernando Pardo (Sex Museum, Los Coronas) y que hoy repasará en tierras leonesas.


Se puede escuchar su música en
http://astrayylosimpasibles.bandcamp.com/
Página web de Vinalia Trippers
http://vinaliaplan9espacio.blogspot.com.es/
Facebook de Astray & Los Impasibles
https://www.facebook.com/astraylosimpasibles
Vídeo del tema 'la mejor opción' de Astray & Los Impasibles
https://www.youtube.com/watch?v=QUObMqRR4LU
Lugar: El Gran Café. A las 20.30 horas
Día: 19 de diciembre de 2014
Entradas: 5 euros


HOY EN LEÓN: Duelo al sol.



Cita con el número 13 del fanzine 
‘Vinalia Trippers’

Diario de León, 19/12/2014

El número 13 del fanzine Vinalia Trippers, dedicado en esta ocasión al Salvaje Oeste, se presenta hoy a las 20.30 horas (entradas a 5 euros) en el Gran Café, un acto que contará con las actuaciones de Los tres Norteamericanos y Astray & los Impasibles. Casi un centenar de tripulantes entre narradores, ilustradores y poetas participan en este número especial con el que el fanzine celebra sus dieciocho años. Asimismo, el suplemento Poemash, titulado esta vez Deseo de ser piel roja, está dedicado a los indios norteamericanos y al poeta recientemente fallecido Leopoldo María Panero.



jueves, 18 de diciembre de 2014

DUELO AL SOL: Prólogo.



¿Qué hay de nuevo, viejos? 

Tras la descomunal resaca del número anterior, Spanish Quinqui, que ha durado meses, nuestra tripulación se embarca en otra aventura: Duelo al sol: un homenaje al Salvaje Oeste que nos llevará (y a vosotros también, bizarros lectores) por el lado oscuro del sueño americano y almeriense buscando el camino de baldosas amarillas...

Siempre en nuestra línea, desde los márgenes y las trincheras, hemos desenterrado el hacha de guerra y nos hemos zambullido de cabeza en el Far West (más el de Sergio Leone que el de John Ford, más en el fango que en las praderas), bien provistos de peyote, balas y tequila...

Spaghetti (y acid y weird) western, oro, ferrocarriles, salones, prostitutas, duelos, venganzas, tramperos, tahúres, predicadores, traiciones, caballos, carros, cactus, bandidos, confederados, yanquis, desiertos, asaltos, serpientes y alacranes, tipis, caravanas, esclavos, cimarrones, Billy el Niño, Morricone, Castaneda, Clint Eastwood, Klaus Kinski, caspa, mugre, cárceles, tótems, Custer (vade retro), Lafuente Estefanía, ahorcados, linchamientos, fuertes, asedios, cabelleras, brujos, maldiciones, Sancho Gracia, 800 balas, México, pipas de la paz, Buffalo Bill, Gerónimo, Toro Sentado, La Frontera, Soldado Azul...

Los mejores narradores, poetas e ilustradores subterráneos de este país, reunidos ex profeso para la ocasión y listos para desenfundar... Y la sombra de los Indios Pieles Rojas (y de Leopoldo María Panero, al que dedicamos el suplemento Poemash) planeando sobre nuestras cabezas...

Ajustaos de nuevo los cinturones, queridos drugos, y preparaos, aviso, para las emociones fuertes. 

Más que nunca hoy, somos Leyenda.


Vicente Muñoz Álvarez



martes, 16 de diciembre de 2014

LOS TRIPULANTES COLONIZAN LA FRONTERA



Vicente Muñoz y sus centauros cogen la diligencia y presentan ‘Duelo al sol’.


Cristina Fanjul | Diario de León 16/12/2014


«Me llamo Vicente Muñoz y hago westerns». Esta podría ser la frase con la que se presentara el escritor leonés. No en vano, el artífice de Vinalia vive siempre en la frontera, un concepto en el que se pueden englobar diversas realidades, como pioneros, como épica, como colonización, como fracaso, como soledad; no en vano, la irrupción de la novela del Oeste en la cultura popular llegó de la mano de autores que publicaban en las revistas pulp después de la Primera Guerra Mundial.

Tras el éxito de Spanish quinqui, el grupo de tripulantes capitaneado por Vicente Muñoz vuelve a embarcarse en un viaje hacia una realidad literaria casi olvidada.

En la frontera

En esta ocasión, el fanzine con más poso de la provincia se traslada a la frontera, para recrear la estética y las historias que forjaron un modo inédito de entender la vida que, si bien relacionamos con el oeste americano, se explica en todos aquellos momentos históricos en los que se produce un cambio de ciclo, cualquier estado de ánimo, cualquier situación en la que el mundo se mueve bajo tus pies. El nombre elegido para este nuevo número de Vinalia es Duelo al sol, un ejemplar imprescindible en el que se han congregado alrededor del fuego literario los mejores narradores, poetas e ilustradores subterráneos de este país. Y, en este mundo, en el que los colonos vivían siempre con el fusil desenfundado, nada mejor que dedicar el número de Poemash al autor fronterizo por excelencia: Leopoldo María Panero.

Sesenta y cinco escritores, entre los que se encuentran el propio Panero, Gsús Bonilla, Toño Benavides, Nacho Abad o Ana Curra, y 34 ilustradores participan en este número con el que la compañía de Vicente Muñoz cumple su décimo octavo aniversario.

La primera fase del Vinalia se prolongó hasta el 2005. Fueron diez números que marcaron época. En sus páginas crecieron escritores que luego se convertirían en estrellas, como Hernán Migoya, e ilustradores como Miguel Ángel Martín y Toño Benavides. Fueron capaces de crecer porque fabularon con todo lo que quisieron, sin censura ni cortapisas de ningún tipo. Para todos ellos, Vinalia fue una nave hacia lo desconocido. Los fanzines nacieron empapados de la tradición pulp norteamericana, del realismo sucio, del porno y la ‘literatura de la noche’.

Ahora, descubren una nueva realidad en la que encajan: el western que, al final, como ellos mismos aseguran, solo es un medio, una escusa para contar una buena historia.


cover by Toño Benavides

Presentación en León:
Viernes, 19 de diciembre, Gran Café.


lunes, 15 de diciembre de 2014

LA CASA ENCENDIDA



a veces sí, todo explotando por dentro, el brillo de la bomba, su fulgor, a veces todo y otras en cambio nada... pero en cualquier caso cosas que, pese al frío, ericen todavía la piel... a veces el infierno y otras el cielo, a veces una bomba atómica dentro de ti... y es curioso cómo el mundo mientras pasa, cómo se nos va la vida, cómo se diluye el tiempo, late el corazón, se abren los poros, reciben golpes y caricias y se cierran y vuelven a abrir... como una hoguera dentro que nada ni nadie logra apagar, sigue el corazón latiendo, bombeando sangre en las venas, y pasan mientras los días, el rumor de los días, y al fondo la llama encendida, cosas que agradan todavía, casas que, en medio de la oscuridad, siguen aún encendidas...


Vicente Muñoz Álvarez

ORGULLO DE SER PIEL ROJA



con Ana Curra, José G Cordonié 
& Los Vaqueros Zombies
presentando Duelo al Sol
en Madrid

photo by Silvia D Chica

miércoles, 10 de diciembre de 2014

EMARGINATI / MARGINALES: Prólogo.



PROLOGO A QUESTA EDIZIONE

La versione che il lettore tiene ora tra le mani è frutto di un lungo processo di riscrittura che, per quel che mi riguarda, abbisogna di una breve spiegazione.

Molti dei racconti che la compongono risalgono all’estate del 1991, momento in cui cominciarono a prender forma in una prima versione intitolata Monstruos y prodigios, premiata nel Certamen Letras Jóvenes de Castilla y León e pubblicata da Junta, con le illustrazioni di Joaquín Herrero Goas, nel 1996. Ciò nonostante si è trattato di una versione ridotta, adattata per quel che riguarda l’estensione alle esigenze del concorso, che escludeva gran parte dei racconti che integravano il libro quando fu concepito. 

Una versione completa dello stesso libro, con copertina di Silvia D. Chica, vide la luce alla fine del 1996 con la casa editrice barcellonese Las palabras del pararrayos sotto il titolo El pueblo oscuro. Con una tiratura di solo 200 esemplari il libro si esaurì poco dopo essere uscito e divenne praticamente introvabile. 

Ad ogni modo quella versione non mi soddisfò del tutto, carica di errori di stampa e mai rivista fino ad oggi. 

Da allora diversi racconti del libro furono inclusi in antologie e riviste specializzate, ma rimase a lungo in sospeso il lavoro di riscrittura che mi ero riproposto dal momento della pubblicazione.

Nell’estate del 2005, finalmente, decisi di riprenderlo in mano. Lo scrittore David Mardaras stava gestendo un interessante progetto editoriale e mi chiese un libro di racconti per una raccolta (Letra Records) che, per diversi motivi, non vide mai la luce. In quel momento io ero completamente assorto nella scrittura del mio romanzo El merodeador ed in alcune delle mie ultime raccolte di poesie, che non rientravano nell’estetica caratteristica del suddetto progetto. Decisi, dunque, di saldare il debito rimandato e sempre in sospeso con El pueblo oscuro e cominciai a riscriverlo dalla prima riga ottenendo una versione, questa, molto diversa dall’originale. Gli oltre dieci anni trascorsi dalla sua concezione, il bagaglio di esperienze e letture accumulate da allora e la mia stessa evoluzione personale si cristallizzarono nel libro qui presente che, ritengo, ha poco a che vedere con qualsiasi altra versione precedente. Oltre allo stesso titolo ho modificato in gran parte lo stile e la prosa della prima edizione, eccessivamente aggettivata, ho ampliato il numero di racconti fino ad un totale di 50, ho corretto tutti gli errori di battitura e le imprecisioni e, soprattutto, ho modificato (per quanto possibile) il linguaggio ed il tono del testo, adattandolo alla mia attuale sensibilità.

Il libro, ad ogni modo, intitolato definitivamente Marginales (Emarginati), rimase per più di un anno nel mio cassetto degli inediti, dato che la raccolta per la quale era stato riscritto non si concretizzò. 

Alla fine la scusa per stampare la presente edizione, meravigliosamente ed animatamente sostenuta da Mik Baro, si presentò grazie ad un bando di concorso per libri di racconti illustrati (infine annullato per mancanza di partecipanti) e riunì immagine e testo in questa versione (pubblicata in cartaceo da Eje Ediciones nel 2008 ed oggi rieditata in digitale dalla casa editrive Excodra) che il lettore tiene tra le mani. 

Qui troverà echi delle voci che tanto amo: Ramos Sucre, Huysmans, Lovecraft e Norberto Luis Romero, a cui è dedicata, e Baudelaire, Rimbaud, Nerval, Poe, Paré, Machen, Blackwood, Dunsday, Yeats, Lautreamont, la Beat Genaration… così come (cambiando radicalmente di registro ed estremo) del cinema indipendente e splatter, il rock psichedelico, i fumetti, la stampa underground, la televisione ed altre discipline tacciate come popolari o come spazzatura, che per me hanno rappresentato un’evoluzione personale ugualmente determinante. 

Ad ogni modo Emarginati, tanto per il suo stile come per la sua continua rielaborazione, può essere considerato una rarità bibliografica. Per cominciare, l’unico libro di pura finzione (o almeno questo è quel che vorrei credere; non smetto di identificarmi con queste creature) che ho pubblicato, visto che il resto è tendenzialmente realista (in diversi gradi) e autobiografico. Ma soprattutto, e specialmente, per il tono gotico ed onirico che lo caratterizza, che non ho mai più utilizzato nello stesso modo. Un tono col quale ho voluto rendere omaggio ad alcuni dei miei maestri di gioventù e a tutto il patrimonio di alta e bassa cultura che fin da bambino ho divorato e assimilato nel mio modo di intendere la scrittura.

Spero solo che le seguenti pagine siano di vostro gradimento e che leggerle vi inquieti tanto come mi sono inquietato io nello scriverle.


Vicente Muñoz Álvarez, inverno 2012. 


Ebook en italiano en Excodra Editorial

Traducción por Guido Micheli



PRÓLOGO A LA PRESENTE EDICIÓN 

La versión del libro que el lector tiene ahora en sus manos es fruto de un largo proceso de reescritura que, en lo que a mí respecta, requiere una breve explicación. 

Muchos de los relatos que lo integran datan del verano de 1991, momento a partir del cual fueron cobrando cuerpo para una primera edición titulada Monstruos y prodigios, galardonada en el Certamen Letras Jóvenes de Castilla y León y publicada por la Junta, con ilustraciones de Joaquín Herrero Goas, en 1996. Se trató, no obstante, de una versión reducida, ajustada en cuanto a extensión a las bases del Certamen, que dejaba fuera gran parte de los relatos del libro tal y como al principio fue concebido. 

Una versión más completa del mismo, con portada de Silvia D. Chica, vio luz a finales de 1996 en la editorial barcelonesa Las palabras del pararrayos bajo el título de El pueblo oscuro. Con una tirada de tan sólo 200 ejemplares, el libro se agotó al poco de haber salido y se convirtió en prácticamente inencontrable. 

En cualquier caso, no me satisfizo plenamente en su momento aquella versión, cargada de erratas tipográficas y nunca hasta hoy debidamente revisada. 

A partir de entonces, diversos relatos del libro fueron incluidos en antologías y revistas especializadas, quedando eternamente pendiente esa labor de reescritura que casi desde su publicación yo mismo me había propuesto. 

Fue en el verano de 2005 cuando decidí finalmente volver a abordarlo. El escritor David Mardaras estaba gestionando un interesante proyecto editorial y me pidió un libro de relatos para una colección (Letra Records) que, por diversos motivos, nunca llegó a ver la luz. Por aquel entonces yo estaba metido de lleno en la escritura de mi novela El merodeador y en algunos de mis últimos poemarios, que no cuadraban en la estética y características del citado proyecto. Decidí, por tanto, saldar la deuda postergada y siempre pendiente con El pueblo oscuro y comencé a reescribirlo desde la primera línea, obteniendo una versión, la presente, muy distinta de la original. Los más de diez años transcurridos desde su gestación, el bagaje de experiencias y lecturas acumulado desde entonces y mi propia evolución personal cristalizaron en el presente libro, que poco tiene que ver, creo, con cualquier versión anterior. Además del propio título, modifiqué en gran parte el estilo y la prosa de la primera edición, en exceso adjetivada, amplié el número de relatos hasta un total de 50, corregí todas las erratas e imprecisiones de la misma y, muy especialmente, modifiqué (en la medida de lo posible) el lenguaje y el tono del texto, ajustándolo a mi sensibilidad presente. 

El libro, en cualquier caso, titulado definitivamente Marginales, permaneció durante más de un año en mi cajón de inéditos, al no salir adelante la colección para la que en principio había sido reescrito. 

La excusa definitiva para dar a la imprenta la presente edición, maravillosa y turbadoramente animada por Mik Baro, se presentó a través de la convocatoria de un concurso de libros de cuentos ilustrados (que fue declarado desierto) y aunó imagen y texto en esta versión (publicada en papel por Eje Ediciones en el año 2008 y reeditada hoy digitalmente por la Editorial Excodra) que el lector tiene en sus manos. 

En ella encontrará ecos de voces para mí muy queridas: Ramos Sucre, Huysmans, Lovecratf y Norberto Luis Romero, a los que está dedicado, y Baudelaire, Rimbaud, Nerval, Poe, Paré, Machen, Blackwood, Dunsany, Yeats, Lautreamont, la Beat Generation... así como (cambiando radicalmente de registro y extremo) del cine independiente y gore, la psicodelia y el rock, el cómic, la prensa underground, la televisión y otras disciplinas tachadas como cultura pop(ular) o basura, que han sido para mi evolución personal igualmente determinantes. 

En cualquier caso Marginales, tanto por su estilo como por su proceso de reelaboración continua, puede considerarse una rareza en mi bibliografía. Para empezar, el único libro de ficción pura (o eso quiero creer: no dejo de reconocerme una y otra vez en estas criaturas) que he publicado, siendo el resto de tendencia realista (en sus diversas graduaciones) y autobiográfica. Pero sobre todo, y muy especialmente, por el tono gótico y onírico que le caracteriza, que nunca he vuelto a utilizar del mismo modo. Un tono con el que he pretendido rendir un homenaje a algunos de mis maestros de juventud y a todo el acervo de alta y baja cultura que desde niño he ido devorando y asimilando en mi forma de entender la escritura. 

Sólo espero ahora que las siguientes páginas sean de vuestro agrado y os inquiete tanto leerlas como me inquietó a mí escribirlas.


Vicente Muñoz Álvarez, invierno de 2012.


Ebook en castellano en Excodra Editorial


sábado, 6 de diciembre de 2014

viernes, 5 de diciembre de 2014

LA BESTIA EN CALOR



son días extraños, estos, tiempo de cambio y muda de piel, y soy lento, siempre, en reaccionar... son cosas buenas y nervios a la vez, cosas que me hacen poco a poco volver a estar y ser... es todo como un sueño y a veces, también, las pesadillas... pero están el contacto y la calma, la comprensión y el calor, cosas que te hacen creer que todo puede ser todavía... y es como una habitación sin ventanas, mi cabeza, que a veces se hace grande y otras diminuta... se agranda o estrecha, mi cabeza, mi cofre de hueso, y es curioso cómo pasan los días, esta aventura, la vida, dulce y extraña a la vez... son agradables las curas y la terapia, las caricias y la paciencia, y es agradable el calor... pero no tanto que mi cabeza se estreche, las grietas, sus ángulos afilados contra mí, dentro de mí... y están también las compuertas, las metas y las fronteras... pero sentir, de la manera que sea y como sea sentir, mientras pasan como vendavales los días... 


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 3 de diciembre de 2014

DE HOMÚNCULOS & CANTHARELLUS



bálsamo y cura, como siempre, las setas y el bosque con mi hermano Andrés... justo al terminar la ruta, cuando ya no cabe más en mí y cerrando definitivamente mi círculo, las setas con mi compay Andrés... y es como llegar a otro planeta, el bosque, sus laberintos de musgo y de roca, como otra galaxia, su olor, su color, su sincrética realidad aparte y lo que brota misteriosamente de él, homúnculos, su carne, la mía al terminar la ruta, el sustrato, las setas (hoy cantharellus tubaeformis) y los líquenes y ramas y hojas caídas y el ocre místico y revelador... como otro universo y planeta, el bosque, bálsamo y cura, y una terapia que no falla, mi compay Andrés, más de un cuarto de siglo recorriendo veredas juntos, mi Neal Cassady particular... y la Wendy delante, incombustible, brújula y norte, marcando el camino...


Vicente Muñoz Álvarez


lunes, 1 de diciembre de 2014

DÍAS DE RUTA, POESÍA FRENTE A LA REALIDAD por Javier Vayá Albert.



Vicente Muñoz Álvarez compone un abrumador y excelente diario poético en el que se desnuda como hombre y poeta contra la realidad más cruda en el marco de la brutal crisis económica actual.

Por Javier Vayá Albert

Sobre quién es Vicente Muñoz Álvarez y su importancia como autor y como una de las personas que más ha hecho por la literatura de este país da buena cuenta Gsús Bonilla en el brillante prólogo de este libro. Por esa literatura al margen de los grandes focos y medios, ignorada por las grandes editoriales pero en su mayoría mucho más pura, auténtica, y casi siempre de mayor calidad. Epítetos todos estos que se aplican a la perfección a Días de ruta, el último libro del autor leonés publicado, como no podía ser de otra manera, por Lupercalia. Tras más de dos décadas dedicándose a esto de escribir, publicar y antologizar a contracorriente Muñoz Álvarez no tiene que rendir cuentas ante nadie, quizá por eso los dos poemas que abren y cierran este maravilloso diario poético de carretera apelan a la empatía del lector pero también advierten de que, de no existir tal condición, este no es el libro adecuado.

Con Jack Kerouac en el retrovisor y en el alma Días de ruta es un honesto y magistral cuaderno de viaje, más hacia el interior del autor que hacia el exterior, pero siempre desde la perspectiva que ese entorno provoca en el poeta, ya sea como erosión y daño o felicidad y tranquilidad. Porque todo lo comentado en el primer párrafo por desgracia no da para pagar las facturas: Vicente Muñoz Álvarez es todo lo dicho anteriormente y además vendedor de zapatos. Esta es la ruta cuya crónica nos ofrece el autor: la del poeta expulsado a la realidad más cruda y las vicisitudes de tener que ganarse la vida en un entorno de crisis salvaje y despiadada. De esta manera nos presenta a la vez un diario íntimo y oscilante sobre el obligado desdoblamiento entre poeta y trabajador así como una radiografía implacable por lo sencilla, directa y cercana, de los estragos de la situación económica en las gentes que trata en su periplo como vendedor.

Para ello Vicente Muñoz Álvarez compone una bitácora de emoción abrumadora a base de poemas maravillosos y textos en prosa, que pueden ser considerados también poemas en prosa que de pronto se descomponen en verso y viceversa; no sé cómo definir ese estilo y tampoco me importa ya que el resultado es absolutamente magnífico. Sí sé que a la hora de escribir el autor opta siempre por un lenguaje claro y directo que huye de las peripecias y florituras lingüísticas para acertar de lleno en el corazón o las entrañas del lector. Sorprende cómo las pocas palabras que visten cada verso son siempre las exactas, colocadas allí con la precisión del relojero y el mimo del artesano en un minimalismo que deviene en perfecta y mágica ingeniería literaria.

Días de ruta se convierte de esta manera en un libro imprescindible y magistral, repleto de honestidad y valentía en la desnudez de un autor que pone al descubierto su alma, sus vicisitudes, sus cariños y odios, sus miedos y sueños, dándoles la forma de la más bella y pura poesía. Estamos también ante una obra que da una visión clara y rotunda sobre esa estafa diseñada llamada crisis y el dolor irreparable que ha provocado en millones de personas. Porque Vicente Muñoz Álvarez ha creado un poemario tan brillantemente íntimo que sólo puede ser considerado como universal.



EL RUMBO



queman y duelen aún, las cenizas, pero de ellas renace, como un ave fénix, siempre algo nuevo... puedo mirar hacia arriba o mirar hacia abajo, asomarme al infierno o al cielo, me digo, todo depende del punto de encaje... podemos sonreír o llorar, amar u odiar, podemos perdonar y pedir perdón, o podemos no hacerlo y consumirnos mientras en nuestras llamas... es muy raro todo, un mundo extraño, pero darle uno u otro enfoque depende en última instancia de ti... no sé casi nada, cada vez sé menos, no sé si retrocedo o avanzo, evoluciono o involuciono, pero tengo claro que quiero sonreír... porque pasan mientras los días, tic tac, las semanas y las sonrisas, cuenta las horas, me digo, hasta que llegue la última, la sonrisa final... no sé dónde está el norte, a la deriva que voy y las olas zarandean mi barco, la cubierta llena de cicatrices, cada vez más curtido mi barco, y el rumbo, oh, el rumbo, no sé hacia qué lado, pero hacia el frente siempre que va... quedan las cicatrices, pasan los días, se suceden los ciclos y la muerte está ahí, con su sonrisa eterna esperando, y esa sí, me digo, será la sonrisa final... pero entretanto y mientras dure el viaje, quedan otras realidades aparte, otros gestos y otras sonrisas... 

por ello

nada más

brindo


Vicente Muñoz Álvarez

DUELO AL SOL en MADRID

Os esperamos


sábado, 29 de noviembre de 2014

LA CARNE & EL HUESO



de nuevo una vez más el fin y el principio... y una vez más, también, intentando aprender, siempre en ello, intentar aprender... pasan los días, los meses, las estaciones que vienen y van, y todo es un círculo vicioso y eterno que viene y que va... estamos o no estamos, vamos o venimos, volvemos y vamos... e intentamos, cómo no, ir aprendiendo... intentamos aprender pero somos seres humamos, de carne y hueso, y la carne y el hueso son imperfectos... tropezamos una y mil veces en la misma piedra y en aprender se nos pasa la vida, vamos y venimos, venimos y vamos, damos placer y dolor, amor y desamor, todo lo damos y nos desgastamos y renacemos y todo es como un extraño sueño, la vida un sueño, el amor un sueño, nosotros un sueño, pero están también las pesadillas, hacer de la realidad un sueño en vez de una pesadilla, he ahí la cuestión... termino al fin la ruta, arde babilonia, echa humo el planeta, y somos minúsculas hormiguitas que luchamos contra viento y marea por sobrevivir... los bosques me esperan, Wendy ya está aquí, y es curioso cómo todo va y viene y viene y va, las olas, la deriva, lo bueno y lo malo, todo que va y que viene y que viene y que va... y no entender casi nada, por mucho que lo intentemos no entender casi nada, aunque el corazón nos haga ser y estar...

tiempo de setas

al terminar la ruta

extraños sueños


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 26 de noviembre de 2014

LA TORMENTA & LOS GESTOS



qué ruta tan extraña esta, qué deriva feroz, y bajo mis pies el suelo que se agrieta, los clientes que naufragan, las despedidas, los malos tragos y las pesadillas... pero sobre mi cabeza, también, el sol, el perfume y los gestos... las teclas de mi ordenador rugiendo, pim pim pim, todo rugiendo mientras se hunde a mi alrededor el planeta, y por todas partes las grietas: mi corazón como un puzzle incomprensible a reconstruir y las grietas... nuestro mundo que se agrieta y nuestras pieles también, todo grietas alrededor, pero también embarcaderos e islas francas donde repostar... llegas agotado y angustiado a ellas y te encuentras sonrisas, salvavidas y gestos... llegas muy nervioso a esas islas y encuentras palmeras, no entiendes, no sabes, crees que estás aún en el océano a la deriva y de pronto el calor y los gestos...

no todo
está perdido

aún

salvan
los gestos


Vicente Muñoz Álvarez

MI VIDA EN LA PENUMBRA

155.000 latidos

martes, 25 de noviembre de 2014

CIRCO



veo hundirse el mundo
a mi alrededor
 clientes como peces
fuera del agua agonizando
que no pueden pagar
llegar a fin de mes

y veo pudrirse el mundo
a mi alrededor
políticos engañando
cómo se pierde la esencia
la sangre los gestos
para llegar a fin de mes

sobre la arena
del circo

luchan
las fieras


Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 24 de noviembre de 2014

HUELLAS DE CORZOS EN LA LUNA



voy terminando la ruta, visita a visita y tienda tras tienda voy terminando la ruta, y todo como consumido y muerto y a la vez renaciendo dentro de mí... cosas que mueren y otras que renacen y qué extraño el camino... cosas que quedan atrás, cosas que llegan y vienen y todo que viene y se va, todo en continuo tránsito, la vida, la esperanza, el corazón, como las hojas que el viento se lleva, ese pequeño músculo que late contra viento y marea dentro de ti... y los días de hogar y los gestos, la miel, los pulmones, el aire, el cielo griste, sí, el corazón... todo muy amargo y dulce a la vez, uróboros, la metáfora perfecta, todo que se devora y autodestruye y renace a la vez, no busques fuera, lo encontrarás todo dentro de ti... las setas, los desengaños, las perlas, el fénix, lo sublime y lo trágico dentro de ti... y los animales perdidos, el calor y el olor que emana de ellos, de las hogueras, las brasas, de las cenizas y las chimeneas... los corzos heridos del bosque, sus pequeñas huellas sobre el barro de este mundo podrido y los animales perdidos... los animales perdidos...


Vicente Muñoz Álvarez

HAIKUSTONE



golpe tras golpe

tropezando conmigo

ando el camino


Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 21 de noviembre de 2014

LO BUENO



pero está también lo bueno, no sólo, por supuesto, lo malo... y lo bueno es seguir confiando en el mundo y creyendo, y seguir, de la forma que sea, amando (no se puede vivir sin amar, el Cónsul dixit)... lo bueno es la piel, el cariño y los sortilegios... lo bueno es olvidar, perdonar y ser perdonado, no, no está sólo lo malo... lo malo existe y está ahí, pero lo bueno también, al menos en mí, como en La leyenda del santo bebedor algo o alguien vela siempre por mí... cuando lo malo duele y todo parece consumido y muerto, lo bueno arrebata, detalles, gestos, miradas, y vuelve en los peores momentos por arte de magia a aparecer... está lo bueno y está lo malo, y en función de la fe, oscila la balanza... es algo que tengo ya comprobado: lo malo atrae a lo malo y lo bueno a lo bueno y al revés... están los golpes y las caricias, el ying y el yang y el fin o el principio: tú decides el camino... lleno de curvas y recodos oscuros, pero también de luz y sorpresas... siempre el punto de encaje (como nos enseñó Castaneda) y el corazón a través del cual se mire...


Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 20 de noviembre de 2014

EL DAÑO



el daño no, por favor, el daño no... esa es mi consigna de toda la vida, soy un corazón de lluvia, no el daño, el daño no... y en cambio el daño está ahí, existe, se hace y te lo hacen sin quererlo, forma parte del juego, y no sabes cómo protegerte y proteger, como evitarlo, cómo no hacerlo, sentirlo, sufrirlo, el daño como una bestia herida y al acecho siempre está ahí... no quieres que te hagan daño, no quieres hacerlo, pero el daño, como una maldición, siempre está ahí... cuerpos, rostros, mentes y corazones dañados... y la vida que pasa entretanto tan rápido, tan callando... pero está el amor también, todo unido, el amor y el daño, todo fusionado y fundido, el daño y el amor, y se agostan mientras los cuerpos, las pieles, los sentimientos, y el daño se va por inercia a otra parte, otros cuerpos, pieles y sentimientos, y tú te quedas ahí, en el medio, preguntándote cuál es el sentido de todo, por qué la vida es así, y las estaciones mientras se suceden, el reloj nunca se para, crece la corteza, aumentan los anillos, se endurece la coraza y todo sigue igual, nacer y morir, no entender y amar, huir y sentir, gozar y sufrir...

como las hojas

que de los árboles caen

los sentimientos


Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 17 de noviembre de 2014

TEMBLOR



el caso es estremecerse y que las cosas te atraviesen la piel, por qué, no lo sé, pero ese es el caso, lo bueno y lo malo, lo malo y lo bueno atravesando tu piel, y que sean estigmas las llagas, los ojos de lluvia, dulces y dolorosas las cosas, ardan y duelan, se inflamen e incendien y apaguen una y otra vez... por qué esta hipersensibilidad crónica, la pasión y las lágrimas, me preguntó, la gente no es así, el mundo no es así, y a mí todo atravesándome y estremeciéndome y vuelta de nuevo a empezar... canciones que arrebatan, visiones que abrasan, películas y sensaciones que erizan la piel... y estigmas, siempre estigmas sobre la piel... hoy abajo y mañana arriba, ángel o demonio, blanco o negro, el caso es estremecerse y que las cosas te atraviesen la piel... pero sobre todo y pese a todo: la magia: no olvidar que existe nunca, no olvidarlo, no...


Vicente Muñoz Álvarez

OLD MASTERS


las mismas trampas

y las viejas técnicas

pero el calor


Vicente Muñoz Álvarez

VINALIA TRIPPERS: Duelo al sol.

sábado, 15 de noviembre de 2014

RARO & EXTRAÑO



realmente raro y extraño, todo: la poesía, el trabajo, la vida, el amor y el desamor, realmente raros... cómo se suceden los ciclos, las estaciones, las grietas y los conjuros... pero a la vez, también, realmente dulce, el viaje, los gestos y las sonrisas... realmente extraño todo, esta noche oscura del alma que me atraviesa ahora mismo la piel... todo me parece raro, mucho, pero hay cosas que dulcifican el viaje, esperando a Godot, esperando a Godot... y así pasa la vida, no entendemos casi nunca nada, la penumbra lo envuelve todo, raro y extraño el camino, porque cuando más desesperado estás llega el milagro y cuando más iluminado estás viene el naufragio... la noche es rara y devora la piel, la piel es extraña y acoge o rechaza, es rara la vida y somos todos extraños, los unos para los otros, nosotros para nosotros, pero al borde del abismo, desde galaxias lejanas, algo o alguien vela siempre por ti... todo raro y extraño, extraño y raro el camino... y el corazón, no obstante, bajo las costillas, latiendo como un pez abisal... aún... todavía... 


Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 14 de noviembre de 2014

ÁNGELES (En el camino)



después de la guerra de Valladolid (muy maja, la policía) la semana pasada, la batalla de Zamora ha sido casi un juego de niños... aunque no la hice en una hora, precísamente... tres días de lluvia intensa y oblicua por sus carreteras solitarias con las maletas de calzado a cuestas me ha llevado, pero todo ya más tranquilo y pausado, casi el plan balneario, su evocador casco viejo (y mi colega Choche casualmente por ahí: lo celebramos con un abrazo y un buen vino), el magnífico Hostal Trefacio, el vetusto Toro y las desoladas carreteras de Aliste y Sayago... y ahora, recién aterrizado en mi hogar, brindando por el fin de las noches fuera... un par de semanas más por aquí y a despedir el calzado y disfrutar del lánguido otoño y la ensoñación... una ruta dura y complicada, por el tiempo (al revés) y la crisis, pero sobre todo por la erosión de los últimos meses y la fragilidad de mi cabecita loca, que me ha jugado varias malas pasadas (vértigo, nostalgia, tristeza, soledad, pánico, lo normal)... pero algunos ángeles en el camino han velado por mí, sido y estado, y sus salvavidas me han ayudado a mantenerme a flote...

para ellos
(y sus alas)
mis mejores latidos


Vicente Muñoz Álvarez

SALVAVIDAS



en las horas
vacías
de ruta

mi hermana
mis padres
mis amigos

alguien
a quien llamar
con quien hablar
con quien sentirme vivo

en medio
de la tormenta

mis salvavidas


Vicente Muñoz Álvarez

SELECTOR DE FRECUENCIAS

miércoles, 12 de noviembre de 2014

EL CORAZÓN AL DESNUDO



Una de las experiencias más gratas de este solitario oficio nuestro, la poesía, es constatar cómo otros compañeros del gremio, los más cercanos y queridos, evolucionan y crecen poema a poema y verso a verso, como poetas, primero, y en consecuencia (porque qué es la poesía - al menos la mía, y creo que la de Felipe también- sino autodescubrimiento, exorcismo y catarsis), como individuos. Es algo que no deja de fascinarme y sorprenderme, a nivel sociológico y emotivo (además de poético), porque las vueltas que da la poesía y la vida, siempre imbricadas, son azarosas e imprevisibles y nunca se sabe muy bien hacia dónde van dirigidas. Ventajas que tiene sin duda el conocer personalmente a un poeta: poder contemplar (y leer), digo, su evolución, y ser testigo de la materia prima que nutre sus versos.

Autodescubrimiento, exorcismo y catarsis, como antes mencionaba, son tres de los pilares esenciales de la poética de Felipe J.Piñeiro, sobre los cuales, pacientemente desde hace años, construye el edificio de su poesía y el de este libro (su segundo poemario, tras el ya lejano Pensamiento en la oscuridad del ser) en concreto.

Autodescubrimiento: porque Felipe, no me cabe duda, es de ese tipo de poetas para los cuales la poesía es algo más que un mero ejercicio de contemplación y estética, convirtiéndose en una forma de enfrentarse a sí mismo y, por extensión, también, al resto de la sociedad.

Exorcismo: porque mediante la escritura, y tras la indagación interior, Felipe conjura sus demonios y miedos, traumas y frustraciones, en un proceso terapéutico de autosuperación personal.

Y catarsis: porque de la contienda, de esa lucha contra sus propios fantasmas, surge un hombre nuevo, más sobrio y seguro, íntegro e iluminado.

Como el propio título indica, El ladrón de sentimientos es un catálogo de estados de ánimo y emociones: desamor, inquietud, nostalgia, dolor, trances y amnesias, pero al mismo tiempo ilusión y esperanza, seguridad, confianza y fe. Como un darle la vuelta a la piel y colocar cuidadosamente las vísceras, para reanudar a continuación el camino con las pilas recargadas y la cabeza bien alta.

Más, pues, un libro de sensaciones que de discursos, de intuiciones que de anécdotas, de ensoñaciones que de certezas, de preguntas que de respuestas; más, en definitiva, un poemario de lucha y deriva que de adoctrinamiento y estilo.

El autor, como nos enseñó Baudelaire (de quien tomo prestado, porque me parece que le va como anillo al dedo, el título de este esbozo de prólogo), para bien o para mal y con todos los riesgos que ello implica, nos muestra sin pudor su corazón al desnudo, la ternura y el furor de sus entrañas, en una especie de autoinmolación redentora que le reconcilia con la vida y el mundo.

Mientras nosotros, sus lectores y amigos, saboreamos la belleza desoladora y casi salvaje de sus versos, él, Felipe, como un ave fénix (o como un guerrero y hombre de conocimiento, que diría nuestro admirado Castaneda), resurge de sus propias cenizas y sobrevuela radiante las ruinas...

Pura Vida & Poesía, en suma.

Bienvenidos a la Ensoñación.


Vicente Muñoz Álvarez, prólogo a El ladrón de sentimientos, de Felipe J.Piñeiro (Eolas Ediciones, 2014).

Presentación en León