Mostrando entradas con la etiqueta El Descrédito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Descrédito. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de marzo de 2014

EL DESCRÉDITO: Mañana en Madrid.


La antología El Descrédito se presenta en Madrid


El próximo viernes 28 de marzo a las 19 h. se presenta en la Librería Machado, en el Círculo de Bellas Artes, el proyecto conjunto El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline (Lupercalia, 2013). Una antología coordinada por Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez con casi una treintena de autores (entre los que figuran Enrique Vila-Matas o Miguel Sánchez-Ostiz) sobre la figura de Céline, unos de los autores malditos por excelencia, y un magnífico punto de partida para dar cabida a relatos y ensayos que abordan su influencia y envenenado legado. 

Louis-Ferdinand Céline (1894-1961), autor de Viaje al fin de la noche o Muerte a crédito, fue sin duda uno de los más grandes y polémicos escritores del pasado siglo, una auténtica fuente de inspiración permanente para la prosa contemporánea. Sus panfletos antisemitas y su colaboración con el régimen pronazi de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial le condujeron a la infamia y el descrédito, suscitando desde entonces las más controvertidas y apasionadas polémicas. Polémicas que aún hoy continúan vivamente. 

La presentación contará con la presencia de Julio César Álvarez y con varias de las firmas que dan forma a esta singular obra conjunta, entre ellos, José Ángel Barrueco, Gsús Bonilla, Álex Portero, Esteban Gutiérrez Gómez, Óscar Esquivias o Mario Crespo. Una combinación de perspectivas y estilos que ayudará a comprender y aproximarse, en la medida de lo posible, a la compleja figura de Céline. Más de cincuenta años después de su muerte, la prosa española contemporánea más actual intenta desentrañar su enigma, la combinación de una excelente calidad literaria y una incómoda monstruosidad moral.



sábado, 1 de febrero de 2014

EL DESCRÉDITO en VALLADOLID: Nota de prensa.


La antología El descrédito
se presenta en Valladolid

Vicente Muños Álvarez y Julio César Álvarez presentan el próximo viernes 7 de febrero a las 20 h. en la librería A pie de página (C/ Librería, 13), un proyecto conjunto, El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline (Lupercalia, 2013). Una antología con casi una treintena de autores (entre los que figuran Enrique Vila-Matas o Miguel Sánchez-Ostiz) sobre la figura de Céline, unos de los autores malditos por excelencia, y un magnífico punto de partida para dar cabida a relatos y ensayos que abordan su influencia y envenenado legado. 

Louis-Ferdinand Céline (1894-1961), autor de Viaje al fin de la noche o Muerte a crédito, fue sin duda uno de los más grandes y polémicos escritores del pasado siglo, una auténtica fuente de inspiración permanente para la prosa contemporánea. Sus panfletos antisemitas y su colaboración con el régimen pronazi de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial le condujeron a la infamia y el descrédito, suscitando desde entonces las más controvertidas y apasionadas polémicas. Polémicas que aún hoy continúan vivamente. 

La presentación contará con la presencia de los antólogos y con varias de las firmas que dan forma a esta singular obra conjunta. Una combinación de perspectivas y estilos que ayudará a comprender y aproximarse, en la medida de lo posible, a la compleja figura de Céline. Más de cincuenta años después de su muerte, la prosa española contemporánea más actual (con autores como Alfonso Xen Rabanal, Carlos Salcedo o Bruno Marcos, y destacadas voces como José Ángel Barrueco, Mario Crespo, Gsús Bonilla, Isabel García Mellado, Miguel Baquero o Patxi Irurzun, entre otras muchas) intentan desentrañar su enigma, la combinación de una excelente calidad literaria y una incómoda monstruosidad moral.


miércoles, 8 de enero de 2014

EL DESCRÉDITO: La monstruosidad del genio.


Cerca de treinta de los mejores autores españoles de la vanguardia literaria de nuestro país habitan estos viajes narrativos en torno a Louis Ferdinand Céline. Una antología imprescindible tanto por su valentía como por su calidad literaria.

En los tiempos que corren se hace necesario aplaudir y admirar la valentía y el tesón de Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez, antólogos de este libro y de la editorial Lupercalia, por apostar y sacar adelante un libro tan difícil como imprescindible y necesario. Valentía, tesón y amor por la literatura desprovista de artificios y farándula, de la escritura de trinchera manchada de fango capaz de descender a lo más miserable de la condición humana para mostrarla en toda su crudeza: son las señas de identidad de Louis Ferdinand Céline, uno de los mejores escritores del siglo XX que fue condenado a la cárcel y el ostracismo por sus panfletos antisemitas y supuesta colaboración con los nazis. Con la excusa de indagar en la dicotomía que supone la figura de Céline, autor de innegable calidad artística y más que dudosa catadura moral, El descrédito nos brinda 28 textos, uno por autor, a cual más brillante y sublime.

Bajo la disyuntiva de separar al autor de su obra, esta antología cumple varias funciones; por un lado reivindica la obra de Céline sirviendo como complemento, tan erudito como delicioso, para quien lo haya leído, por otro invita a todo aquel que no haya leído al autor francés y con una pizca de curiosidad a interesarse por el firmante de Viaje al fin de la noche o Muerte a Crédito toda vez que reúne a varios, contando también los sendos maravillosos prólogos de los antólogos, de los mejores escritores del panorama patrio actual, la mayoría de ellos alejados de los grandes focos que prefieren posarse en semianalfabetas mujeres de toreros autoras de bestsellers. En este sentido no es casual que los autores más conocidos a priori, Miguel Sánchez Ostiz y Enrique Vila-Matas, abran y cierren respectivamente la antología. Sin duda el mayor acierto de El descrédito reside en otorgar plena libertad a cada autor que elige el viaje narrativo que desea y ofrece su visión personal sobre el escritor, en muchos casos totalmente distintas unas de otras: mientras Sánchez Ostiz nos sitúa en el contexto histórico de los últimos años de Céline, sin disculparlo jamás, Vila-Matas se ceba con la obra y vida del médico convertido a escritor sin negar cierta atracción hacia ambas facetas.

De hecho El descrédito es otra gran muestra de los encontrados sentimientos que Céline provoca con su literatura y su actitud ante la vida donde caben desde el desprecio absoluto a la más profunda admiración en un solo intento de describirlo. Mario Crespo relata en un excelente ejercicio de metaliteratura el viaje que sirvió como cesión del testigo por parte de Céline a Allen Ginsberg y William Burroughs, miembros de la generación Beat que junto a Bukowski serían sus mayores discípulos literarios. Celia Novis narra de manera magistral la malsana travesía en barco de Céline hacia África que pone de manifiesto su carácter y su posterior misantropía. José Ángel Barrueco, en un texto fascinante que reúne erudición y amor por la literatura, se pregunta si acaso Céline no sufrió demasiado castigo sobre todo en comparación a otros escritores de semejante calaña y apuesta firmemente por separar al escritor del hombre. Óscar Esquivias nos sitúa en primera persona en la vida de Céline en África en un relato tan logrado que pide ser novela. Bruno Marcos, en una excelente y sorprendente comparación de Céline con Charles Chaplin, desmitifica la ferocidad del autor. Pepe Pereza nos brinda uno de los más desgarradores y hermosos relatos de desamor que se pueden leer en el que un libro del autor francés jugará un papel importante.

Isabel García Mellado trenza un bello cuento parisino con aparición casi fantasmal de Céline. Álex Portero Ortigosa da fe de su maestría en un emocionante y reivindicativo texto que debería ser de obligada lectura en las escuelas. Vanity Dust resucita a Céline con su hilarante y genial prosa mientras Juanjo Ramírez hace lo propio de una manera un tanto más escatológica e igual de brillante. Hilarante, brillante y sin tapujos es el genial relato de Patxi Irurzun. Juan Carlos Vicente se pone de manera sublime en la piel del ministro francés que no paró de recibir presiones para que no se homenajeara a Céline en las celebraciones nacionales de 2011. Velpister se muestra excelentemente lúcido plasmando un futuro distópico demasiado reconocible. Esteban Gutiérrez Gómez pone de manifiesto lo muy presente que sigue todavía el espíritu y la obra Céliniana en cualquier espíritu adolescente mínimamente rebelde y curioso. Pablo Cerezal utiliza la magia que su exquisita prosa atesora para poner de manifiesto lo hipócrita del políticamente correcto mundo occidental con su odisea para encontrar un volumen de Muerte a crédito. Miguel Baquero no es capaz de separar al escritor de su obra cerrando su texto con una frase tan certera como hermosa y contundente. Adriana Bañares prefiere poner su maravillosa y poética prosa al servicio de la historia de amor de Céline. Por resumir, el resto de textos de Javier Esteban, José M.Alejandro (Choche), Carlos Salcedo Odklas, Joaquín Piqueras, Gsús Bonilla, Alfonso Xen Rabanal y Daniel Ruiz García contienen una calidad literaria tan demoledora que convierten El descrédito en más que una antología, un artefacto vital de más que necesaria y obligada presencia en todas las estanterías.


Javier Vayá Albert, en LaHuellaDigital.com


lunes, 30 de diciembre de 2013

EL DESCRÉDITO: Entrevista en Culturamas.


¿Viaje al fin del hombre? 

El descrédito: viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline, Ediciones Lupercalia


Un barco llamado Lupercalia, en esta ocasión, tripulado por dos maravillosos y apasionados antólogos: Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez. Destino: la obra de un hombre, rara avis, Louis-Ferdinand Céline, capaz de ser odiado y amado por los mismos y al mismo tiempo. ¿Malditismo, genialidad, antisemitismo, uno de los escritores más influyentes del siglo XX, una vuelta de tuerca a la literatura universal o todo al mismo tiempo?

El descrédito: Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline, Ediciones Lupercalia, supone un alto en el camino ineludible para todos aquellos que han viajado al fin de la noche o pretenden hacerlo. 

¿Cómo surge la idea y por qué Céline?

Julio César Álvarez:

Céline se ha ido convirtiendo progresivamente en una voz literaria cada vez más importante. Una especie de lectura obligada. No hemos hecho otra cosa que reflejar ese interés, esa curiosidad creciente entre muchos lectores y autores por una figura confusa y difícil de explicar. Era inevitable abordar su legado, el conflicto moral que encierra y su larga influencia en la literatura más actual.

¿Crees que sus panfletos antisemitas fueron parte de la obra de un provocador, del nihilismo atroz, de la no esperanza en el ser humano, después de haberse adentrado, según dicen, en el corazón de las tinieblas al más puro estilo Conrad?

J.C.A.:Todo ello al mismo tiempo y tal vez justo lo contrario. Es difícil responder con certeza. Lo que está claro es que Céline refleja las miserias y grandezas de la sociedad europea de entreguerras. Una sanguinolenta herida abierta. De hecho, Céline supura todas las enfermedades morales y fantasmas sociales de la época, no es más que su incómodo reflejo, esa parte oscura que la mayoría prefiere esconder. De ahí su ostracismo, su encierro silencioso y su anulación. Aunque ciertas cuestiones artísticas no pueden dejarse aparcadas en un cajón. Evolucionan, crecen, como el propio ser humano. 

Hay quien dice que su antisemitismo se basa en la identificación del judaísmo con el capitalismo, otros que fue un pacifista convencido, defensor de los desfavorecidos, anticlerical y anticolonialista y muchos otros que era un ser inmoral, deleznable y pronazi. ¿No estaríamos ante el paradigma de la contradicción del ser humano cuando en la misma persona se dan todos esos matices? 

J.C.A.: Céline resume en un sólo hombre lo mejor y peor del siglo XX. Sofisticamos la tecnología hasta crear la bomba atómica. En su caso, convive un talento enorme, un estilo depuradísimo (al menos en sus primeras obras), con una pésima calidad moral y una cierta monstruosidad en su visión de otros seres humanos. Evidentemente lo rescatable es su talento creativo, su modificación de las reglas literarias del juego. El resto, es una continuación de esa bomba atómica, nuestro perfeccionamiento como especie que se destruye más y mejor a sí misma.

Céline dijo acerca de su Viaje al fin de la noche: “El hombre está desnudo, despojado de todo, aun de la fe en sí mismo. Mi libro es eso”. Según Vila Matas precisamente, ese pesimismo y esa falta casi absoluta de compromiso moral le permitieron viajar con insólita audacia a donde casi nadie se había atrevido a ir. ¿Crees que el arte puede/debe ser el vehículo para desentrañar incluso la oscuridad más absoluta que nos habita? 

J.C.A.: El arte es el medio, sin duda. Y la libertad resulta imprescindible. Fue quizá esa libertad sin límites la que le permitió innovar y resquebrajar las formas literarias de la novela. Si existe un buen campo de pruebas para desentrañar la oscuridad inherente al ser humano, ese es la creación artística. Pero luego, claro, no nos asustemos de lo que allí aparezca reflejado.

Acerca de la controversia que provoca el universo Céline: ¿dónde empieza el hombre y dónde el creador? ¿Dónde la obra y dónde la vida? ¿Es bueno, justo e inevitable mezclarlo, juzgarlo, condenarlo? 

Vicente Muñoz Álvarez:

Es muy complicado saber dónde empieza el hombre y dónde el creador, ambas facetas, sobre todo en la escritura autobiográfica, como la de Céline. En función de qué experiencia tengas y qué clase de hombre seas, construirás tu escritura, eso está claro. Ahora bien, a la hora de valorar una obra artística, sea del tipo que sea, mi opinión es que se deberían deslindar ambas cuestiones. Si tuviéramos que juzgar a los artistas por su catadura moral, las bibliotecas y museos se vaciarían. Y no hablamos de políticos ni sacerdotes, hablamos de artistas, y de su obra, su legado, que es realmente lo que importa. Juzgar a una persona en vida por sus actos, me parece lógico y necesario. Pero juzgar su obra por sus acciones, creo que no es acertado. Sobre todo cuando, como es el caso de Céline, el autor lleva más de medio siglo muerto y lo que ahora cuenta, cara al presente, es su impresionante obra escrita.

¿Cómo ha sido la experiencia a la hora de congregar, seleccionar a todos esos autores entorno a una figura como la de Céline?

V.M.A.: Muy gratificante para Julio César y para mí. En el fondo, aunque no lo parezca, reunir una nómina de autores como la presente implica una labor de años de trabajo y contactos entre escritores, de haber ido formando una cantera y equipo de autores afines, dispuestos a colaborar en un proyecto así. Tanto Julio César como yo conocíamos previamente a todos estos autores y sabíamos de su interés por Céline, con lo cual no fue difícil reunirles. Pero ya digo, saber de ellos, de los más adecuados para este proyecto en concreto, viene de atrás.

Y por último, ¿creéis que habéis logrado vuestro propósito de desvincular la obra del hombre? Vuestra impresión del resultado.

V.M.A.: El resultado es El descrédito, este magnífico libro que Lupercalia acaba de editar, donde ha primado la libertad total de los autores a la hora de exponer su visión sobre Céline. Unos lo han elogiado, otros condenado, otros criticado… pero todos se han dejado la piel en abordar su obra y figura. Lo que no hicieron en Francia en su día por presiones políticas, lo hemos hecho sin ellas aquí y ahora, en España, los 28 escritores que participamos en la antología. Y de ello estamos, sobre todo Julio César y yo como antólogos, más que orgullosos. Nuestra premisa era, sí, desvincular la obra del hombre, pero sin disculpar en absoluto a Céline por sus actos, sólo con la intención de reivindicar sus grandes novelas. Y creo que lo hemos conseguido. Gracias, en gran parte, a Lupercalia, que ha apostado por esta polémica y arriesgada antología. Y por supuesto, a los puntos de vista y textos de los autores, que se han implicado de lleno en el proyecto.

EDICIONES LUPERCALIA

http://edicioneslupercalia.com/

¿Cómo, cuándo, dónde y por qué Lupercalia? Son vuestras publicaciones Azotes de Lupercalia?

Ricardo Moreno Mira:

El «Cómo»… bueno, con un simple trámite administrativo, alta en el IAE.

El «Cuándo»… Más o menos, creo recordar, hacía el año 2009.

Y el «Por qué»… para dar salida a material que nos gustase y tuviese interés.

Sobre si nuestras publicaciones son «Azotes de Lupercalia»… bueno, nos gustaría que así fuese.

¿Cómo logra nacer una editorial y cómo se mantiene?

R.M.M: Los trámites son sencillos. Todo el mundo puede hacerlos. Como ya he dicho antes, alta en el IAE y pagar tus autónomos. Todo lo demás, encontrar una imprenta que se adapte a lo que buscas, es algo que se aprende. La distribución, es más complicada y difícil, pero también es posible.

¿Mantenerse?… Bueno, eso depende de lo que uno quiera y pueda aguantar. Pero al ser una editorial pequeña no tenemos que soportar una gran infraestructura. Eso nos da flexibilidad y una capacidad de adaptación que supone una enorme ventaja en tiempos de crisis. Somos algo así como pequeños organismos que no necesitan mucho para subsistir, en un panorama general de grandes dinosaurios y con una extinción masiva de fondo.

¿En qué os basáis para la selección de obras? ¿Rastreáis vosotros, os las envían..?

R.M.M: Principalmente en que nos guste, que cojas el manuscrito y te enganche, que tenga fuerza y se adapte a la línea de la editorial. Nos llegan muchos e-mails de gente que quiere publicar pero no damos abasto. Un porcentaje de las cosas que hemos publicado ha salido de ahí, de esos e-mails que nos llegan, y otras las hemos buscamos.

¿Publicar es un deporte de alto riesgo en este país?

R.M.M: Depende de lo que publiques. Si es literatura, probablemente sí. Pero aquí lo difícil, casi imposible, es llegar a tu cliente potencial en un contexto de sobresaturación de estímulos y ofertas.

Habladme del diseño de las portadas. Todas poseen una fuerza tremenda.

R.M.M: Intentamos acordarlo y colaborar con el autor, que él ofrezca idea y sus impresiones. Eso es importante para nosotros, que el autor se sienta satisfecho con nuestro trabajo.

Y por lo demás, bueno, nos alegra si causan esa impresión… Es lo que intentamos, un diseño limpio, austero en cierta medida, pero contundente. Simplemente tratamos que quede lo mejor posible. Y supongo, por la pregunta, que eso a veces funciona.


Entrevista realizada por Julia Roig Whittle para Culturamas.


lunes, 16 de diciembre de 2013

EL DESCRÉDITO en PUNTO DE LIBRO


El descrédito: Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline

VV. AA. Selección de Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez

Ediciones Lupercalia


Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez son los antólogos de esta obra que intenta poner en su lugar a unos de los mejores escritores de la primera mitad del siglo XX, Louis-Ferdinand Céline. Un lugar de artista destacado que a menudo se le niega por el declarado antisemitismo del que el autor hizo gala antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial.

Vicente Muñoz Álvarez es poeta, ensayista y narrador que se maneja con soltura tanto en el relato corto como en la novela. Nuestros lectores han podido leer recientemente nuestras reseñas de sus poemarios Canciones de la gran deriva (Ed. Origami, 2012) y Animales perdidos (Ed. Baile del Sol, 2012) y del libro de relatos Marginales (Excodra Editorial, 2013).

Julio César Álvarez, además de psicólogo, es autor de las novelas El tiempo nos va desnudando (Ed. Magnéticas, 2009), Madrugada (Ed. Eutelequia, 2012) y Luz fría (Ed. Origami, 2013). En colaboración con Hugo Alonso elaboró Mientras el mundo cae (Ed. Magnéticas, 2010), donde se radiografía el estado de la cultura joven en León a través de sus 50 nombres más representativos. 

Relación de autores: Miguel Sánchez Ortiz, Mario Crespo, Celia Novis, José Ángel Barrueco, Óscar Esquivias, Bruno Marcos, Pepe Pereza, Isabel García Mellado, Álex Portero, Vanity Dust, Juanjo Ramírez Mascaró, Patxi Irurzun, Juan Carlos Vicente, Velpister, Esteban Gutiérrez Gómez, Pablo Cerezal, Javier Esteban, José M. Alejandro, «Choche», Miguel Baquero, Carlos Salcedo Odklas, Joaquín Piqueras, Adriana Bañares Camacho, Gsús Bonilla, Alfonso Xen Rabanal, Daniel Ruiz García, Enrique Vila-Matas.


Louis Ferdinand Destouches, conocido como Louis-Ferdinand Céline o, simplemente, Céline, asombró y escandalizó con su primera novela, Viaje al fin de la noche, por su falta de sujeción a cualquier norma. En esa novela de tintes autobiográficos su prosa rauda y violenta, su lenguaje absolutamente libre y brutal, grosero e irreverente, conviven con un fondo radicalmente antibelicista. Confirmó su categoría de escritor innovador y de calidad con Muerte a crédito, una obra que reinventa la novela, que crea una nueva estructura, un nuevo ritmo narrativo, y que con su aparente desorden muestra la visión que Céline tenía de la existencia, de la vida y de la muerte. Después vinieron otras obras que no han sido tan celebradas, hasta llegar a las tres que le acabarían hundiendo y que, décadas más tarde, siguen siendo una losa que pesa sobre su memoria: los tres panfletos antisemitas -usamos los términos con los que comúnmente se hace referencia a Bagatelles pour un massacre, L’école des cadavres y Les beaux draps-. Ya en la primera de esas obras Céline firmaba su odio hacia los judíos y su admiración por Hitler. Y poco importa que en el conjunto de esos tres textos también dejase evidencia de su odio contra los rusos, los chinos, los comunistas, los masones y, ya puestos, contra la Humanidad entera. Que en vísperas de la Segunda Guerra Mundial se mostrase antisemita y que ya en pleno conflicto aceptase abiertamente las tesis del nazismo y la ocupación de Francia, ha tenido un efecto irremediable. Su obra ha quedado eclipsada, oculta bajo su figura odiosa y odiada.

El descrédito es una obra magna y compleja, casi un trabajo de excavación arqueológica. A lo largo de los textos recopilados para este volumen, casi una treintena de voces hacen su aportación y dan su particular y subjetiva visión de este literato que, pese a todo, está considerado como uno de los más grandes de la Francia del siglo XX. Los textos recogidos aquí no pueden ser más variados. Nos permitimos empezar por el final, por el texto que firma Vila-Matas y que cierra el volumen. Los calificativos que dedica a Céline van desde “cerdo repugnante” a ideólogo del Holocausto. Ello no le impide elogiar, en una rapidísima pero completa revisión de su obra, las dos primeras novelas, las únicas que en su opinión tienen gran valor literario. Aunque no deja de admitir los sentimientos encontrados que le produce Fantasía para otra ocasión, se pregunta si, como dijeron en su día otros literatos, Céline fue un hombre de un solo libro -o dos, para ser exactos-. En la misma línea de revisar algunas de sus obras van otros textos de esta antología, como Indigestión al fin de la noche, o La derrota de Bardamu que es quizá el texto que más se más se acerca a los panfletos, precisando las ideas y frases por las que Céline es más odiado.

Algunos de los textos intentan contextualizar la obra de Céline, buscar las razones de su odio universal contra la Humanidad. No para excusarle, ni siquiera para condescender con él, sino únicamente para entender de dónde surgen actitudes y palabras que hoy nos siguen pareciendo tan terribles. Así, varios de los textos hablan de su participación en la Primera Guerra Mundial, donde sufrió importantes daños físicos y donde se incubó su antibelicismo y su desprecio y desconfianza en el hombre. Así ocurre en Y la noche se derramó sobre Céline, que se construye sobre la participación de Céline en una guerra en la que no creía, y en su posterior viaje-huida en hacia África.

Pero la variedad es el elemento clave en El descrédito. Así encontramos verdaderos aunque breves ensayos, como No hay tregua para los malditos donde se hacen patentes las contradicciones de Céline, o textos que parten de una anécdota, como La entrega del testigo, centrada en una visita que los escritores William Burroughs y Allen Ginsberg hacen a Céline, y que sirve de excusa para hablar de intertextualidad y de las curiosas y, a veces, extrañas conexiones entre diferentes autores. Incluso nos encontramos con un texto que recrea las últimas horas de vida de Céline, Tres rosas podridas, que aprovecha ese momento final de la existencia del autor para rescatar pequeños retazos, frases clave de su obra, en una selección mínima pero impresionante por lo representativa que consigue ser.

Y también encontramos textos que, en su forma, son verdaderos relatos que podrían aparecer en antologías muy diferentes a la obra que nos ocupa, pero que tienen siempre una importante conexión con el autor maldito. Algunos consiguen maravillar al lector, como Charles Chaplin Céline, donde a través de una comparativa con el personaje de Charlot se dan pistas sobre la visión de Céline del mundo, un mundo en el que la masa -la Humanidad- atropella al individuo. O como El mejor de los mundos, un cuento magnífico donde la grandeza con que está creado el personaje protagonista, un médico cooperante en África, hace que se queden pequeñas las poco más de diez páginas que ocupa el relato. El espacio al que tenemos que ceñirnos hace imposible mencionarlos todos, pero cuentos como Al norte del dolor, un relato desnudo, árido y doloroso, en el que Céline se mezcla por casualidad o por destino con la trama, o De regreso a la noche, donde se da al autor la oportunidad de vivir una segunda vida, son solo dos ejemplos de una magnífica literatura.

El descrédito no huye de la polémica en torno a la figura de Céline. Más bien todo lo contrario. Ahí está el texto de Alfonso Xen Rabanal -quizá el más celiniano de todos los autores que han colaborado en esta compilación- escupiéndonos en plena cara todo lo que le provoca asco de esta Humanidad a la que, después de leer el texto, uno casi entiende que Céline llegase a odiar. O el de Joaquín Piqueras, en el que a través de una conversación con formato de chat escuchamos a varios personajes discutir sobre las posibles causas del antisemitismo de Céline. O el de Álex Portero, que da las claves más claras para entender las razones de que Céline esté en el ostracismo y de que, a pesar de ello, su obra siga fascinando a no pocos lectores.

El denominador común de todos estos textos es que en ningún caso se intenta crear una dualidad entre escritor y persona. No hay un Céline autor y un Destouches hombre; no hay un literato magnífico y una persona despreciable. No valen frases que intenten convencernos de que una cosa es la persona y otra su obra. La obra es la consecuencia del autor, forma parte de él. Será cuestión de cada lector decidir si Céline fue un ingenuo, un hombre terriblemente equivocado, un provocador, o un monstruo. Pero en cualquier caso deberá admitir que incluso un monstruo puede crear obras literarias de la máxima relevancia. Eso es lo que El descrédito ayuda a entender y a valorar. 

El lector mínimamente curioso que no conozca la obra de Céline querrá, tras la lectura de El descrédito, lanzarse a conseguir y leer sus obras. Algunas de ellas pueden encontrarse con relativa facilidad. Existen ediciones de bolsillo de Viaje al fin de la noche, Muerte a crédito o Fantasía para otra ocasión que se pueden obtener en librerías sin demasiados problemas. Algunas de ellas, incluso, están disponibles en formato electrónico. Otra cosa es encontrar los panfletos antisemitas. Sus traducciones al castellano son virtualmente inexistentes, y sus reediciones escasísimas desde la Segunda Guerra Mundial. Para el lector curioso -y versado en la lengua francesa-, la opción es conseguir alguno de los raros y caros ejemplares de segunda mano editados en francés. Por fortuna, leer El descrédito, es una magnífica manera de hacer un primer acercamiento a esas obras y también a la vida de este autor maldito.

Publicado en el nº 32 de la revista Punto de libro




sábado, 30 de noviembre de 2013

DESACREDITADOS


Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez presentaron junto a Alfonso Xen Rabanal, Carlos Salcedo y Bruno Marcos el 'El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline' (Lupercalia, 2013) en El Gran Café. Una antología con casi una treintena de autores (entre los que figuran Enrique Vila-Matas o Miguel Sánchez-Ostiz) sobre la figura de Céline, uno de los autores malditos por excelencia, y un magnífico punto de partida para dar cabida a relatos y ensayos que abordan su influencia y legado. La presentación contó con la presencia de los antólogos Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez, además de los autores leoneses Alfonso Xen Rabanal, Carlos Salcedo o Bruno Marcos. Destacadas voces nacionales como José Ángel Barrueco, Mario Crespo, Gsús Bonilla, Isabel García Mellado, Miguel Baquero o Patxi Irurzun, entre otras muchas) intentan desentrañar su enigma, la combinación de una excelente calidad literaria y una incómoda monstruosidad moral.

jueves, 28 de noviembre de 2013

HOY EN LEÓN: El Descrédito.


El libro sobre Céline ‘El descrédito’ 
se presenta hoy

Diario de León, 28/11/2013

Los escritores leoneses Vicente Muñoz y Julio César Álvarez presentan hoy a las 20.00 horas en El Gran Café un proyecto conjunto, El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline (Lupercalia, 2013). Se trata de una antología con casi una treintena de autores, entre los que figuran Enrique Vila-Matas o Miguel Sánchez-Ostiz, sobre la figura de Céline, unos de los autores malditos por excelencia, y un magnífico punto de partida para dar cabida a relatos y ensayos que abordan su influencia. Céline, autor de Viaje al fin de la noche, fue sin duda uno de los más grandes y polémicos autores del pasado siglo.

Lugar: el Gran Café (Cervantes, 9), León.

Hora: 20.00.


sábado, 23 de noviembre de 2013

EL DESCRÉDITO en LEÓN: 28-11-2013.


El descrédito se presenta en León

Vicente Muños Álvarez y Julio César Álvarez presentan el próximo jueves, 28 de noviembre, a las 20 h. en El Gran Café (C/ Cervantes, 9), un proyecto conjunto, El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline (Lupercalia, 2013). Una antología con casi una treintena de autores (entre los que figuran Enrique Vila-Matas o Miguel Sánchez-Ostiz) sobre la figura de Céline, unos de los autores malditos por excelencia, y un magnífico punto de partida para dar cabida a relatos y ensayos que abordan su influencia y envenenado legado.

Louis-Ferdinand Céline (1894-1961), autor de Viaje al fin de la noche o Muerte a crédito, fue sin duda uno de los más grandes y polémicos escritores del pasado siglo, una auténtica fuente de inspiración permanente para la prosa contemporánea. Sus panfletos antisemitas y su colaboración con el régimen pronazi de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial le condujeron a la infamia y el descrédito, suscitando desde entonces las más controvertidas y apasionadas polémicas. Polémicas que aún hoy continúan vivamente. 

La presentación contará con la presencia de los antólogos y con varias de las firmas que dan forma a esta singular obra conjunta. Una combinación de perspectivas y estilos que ayudará a comprender y aproximarse, en la medida de lo posible, a la compleja figura de Céline. Más de cincuenta años después de su muerte, la prosa española contemporánea más actual (con autores leoneses como Alfonso Xen Rabanal, Carlos Salcedo o Bruno Marcos, y destacadas voces nacionales como José Ángel Barrueco, Mario Crespo, Gsús Bonilla, Isabel García Mellado, Miguel Baquero o Patxi Irurzun, entre otras muchas) intentan desentrañar su enigma, la combinación de una excelente calidad literaria y una incómoda monstruosidad moral. 




sábado, 26 de octubre de 2013

EL DESCRÉDITO en DIARIO DE LEÓN


Céline, un cerdo, un diamante

Los leoneses Vicente Muñoz y Julio César Álvarez coordinan un libro sobre la brillante dimensión literaria y la infame calidad humana de Louis Ferdinand Céline.

Cristina Fanjul | Diario de León 24/10/2013


«Rotundamente, por ser una de las mejores novelas del siglo XX, que te engancha con su estilo personalísimo desde la primera a la última página, y por la profundidad y lucidez de su pensamiento, que desnuda el alma y corta la respiración». Con estas palabras, Vicente Muñoz Álvarez explica la razón por la que Viaje al fin de la noche es un libro imprescindible. Por ello, el poeta se ha unido al también leonés Julio César Álvarez para alumbrar El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline, la bestia negra francesa, el autor que colaboró con el nazismo y que escribió una de las obras fundamentales para aventurarse en los abismos del alma humana. «Nos parecía necesario reivindicar objetiva y desprejuiciadamente su legado», recalca Muñoz, que se ha hecho acompañar en este nuevo tributo literario de autores habituales en su gestaciones literarias. Bruno Marcos, Patxi Irurzun, Gsús Bonilla, Alfonso Xen Rabanal o Pepe Pereza son algunos de ellos. Pero, en esta ocasión, este ‘aquellarre’ ha sido bendecido por Enrique Vila-Matas, que hace una radiografía certera de la personalidad moral y literaria del escritor galo. El catalán titula su texto Un hombre un poco pesado y en él da cuenta de la paradoja por la cual su «inmensa calidad literaria convivió siempre con su monstruosidad moral». El autor de Doctor Pasavento lo tiene claro: «Céline fue un cerdo repugnante». Además, le despacha rápidamente y asegura que sólo tiene dos obras de altura: Viaje al fin de la noche y Muerte a crédito. «Las otras obras no son nada, o son sólo un desesperado intento de tocar siempre la misma melodía, la única que él oía: la de la muerte».

Vila Matas recuerda las palabras que sobre Céline pronunciara Jünger: «Un hombre alto, huesudo, recio, un poco pesado, pero vivaz en la discusión o, mejor dicho, en el monólogo. Cuando habla tiene la mirada fija propia de los maníacos y se tiene la impresión de que este hombre camina hacia una meta desconocida». Y, para el escritor esa meta no era otra que la muerte, «la muerte únicamente». «Al final eso: cargante, que diría Beckett», termina Vila Matas.

Destaca Vicente Muñoz que una de las premisas iniciales de este libro fue la de disociar la obra de Céline, sus impresionantes novelas, de su biografía. «Como autor, estamos ante uno de los más grandes escritores del siglo XX, cuya obra no ha sido suficientemente valorada. Como persona, ante un nihilista empedernido, que cometió el error de apoyar el Régimen de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial. Por esto último soportó la cárcel, la tortura, el descrédito y el ostracismo en vida», subraya.

El poeta sostiene que por todo ello, Céline no ha sido aún valorado en su justa medida. «Ya va siendo hora de que ambas facetas sean diferenciadas y se valore, al margen de su vida, la genialidad de su obra», insiste. Por eso, este libro.

El autor de Canciones de la gran deriva califica la prosa del francés de «emotiva» y destaca su clarividencia para describir el absurdo humano. «Ese estilo balbuceante y brutal, lleno de exclamaciones y puntos suspensivos refleja como pocos la tragedia del hombre y de su destino», asegura.

Añade que la elección de los autores se centró en las afinidades de los antologados con la obra de Céline y concreta que lo que queda del autor en la actualidad son sus dos principales novelas, Viaje al fin de la noche y Muerte a Crédito, así como la influencia de su obra en la literatura contemporánea, «a mi juicio decisiva para entender la narrativa más reciente». En su mano está la tarea de separar la monstruo del genio creador.

sábado, 12 de octubre de 2013

EL DESCRÉDITO: Ya a la venta.

Ya a la venta

EL DESCRÉDITO
Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline

Selección y prólogos de Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez

Puedes hacerte con uno en:


o en cualquier librería del país.

EL DESCRÉDITO: Book Trailer by Velpister.



Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez se empeñaron en sacar adelante este libro difícil de encajar en editoriales corrientes, por motivos de sobra conocidos en torno a este escritor. Nos pidieron a una serie de autores un texto cuyo centro tendría que ser la figura de Céline. El requisito era un texto, ensayo o relato, cuya temática siempre llevase a hablar y a tener en cuenta al propio escritor. No un texto al estilo de, sino un texto repleto de citas y referencias, tanto a él como a sus libros. 

Después de mucho tiempo buscando editora, apareció Ricardo Moreno y su editorial Lupercalia. Sin duda una apuesta arriesgada y valiente.

Nos econtramos con tres artistas comprometidos, los dos primeros por reunir a los autores y mover un libro "maldito" sin caer en el desaliento y al tercero por aguantar todas las hostias que sin duda le llegarán al tener una editorial independiente y pequeña, llevada por él solo y que apuesta por títulos de una calidad incontestable. Por no hablar de las dificultades económicas que suponen un empeño semejante, apostando por autores desconocidos, apostando por poesía, por poesía, colegas, que ya se sabe que no dará ni un céntimo y apostando por textos difíciles de colocar en estanterías de grandes superficies y franquicias y libreras.Y una de las cosas que más me gustan de esta editorial y de otras del estilo, es su dedicación al mundo artístico underground, mundo del que formo parte y del que no tengo intención de salir.

Este tipo de artistas e intelectuales sostienen de una manera muy importante la cultura y el arte de este pobre y desgraciado país.

Así que gracias a los tres. 

Estoy convencido de que se publica un libro necesario.

Velpister

Pídelo en 


lunes, 30 de septiembre de 2013

EL DESCRÉDITO: La portada.


Enrique Vila-Matas, Miguel Sánchez-Ostiz, Mario Crespo, Celia Novis, José Ángel Barrueco, Óscar Esquivias, Bruno Marcos, Pepe Pereza, Isabel García Mellado, Álex Portero, Vanity Dust, Juanjo Ramírez, Patxi Irurzun, Juan Carlos Vicente, Velpister, Esteban Gutiérrez Gómez, Pablo Cerezal, Javier Esteban, Choche, Miguel Baquero, Carlos Salcedo Odklas, Joaquín Piqueras, Adriana Bañares, Gsús Bonilla, Alfonso Xen Rabanal, Daniel Ruiz García, Julio César Álvarez y Vicente Muñoz Álvarez, son los autores que conforman este libro-homenaje a Louis-Ferdinand Céline, uno de los autores clave del siglo XX, desprestigiado y denigrado por sus ideas antisemitas y su colaboración con el régimen de Vichy.



viernes, 13 de septiembre de 2013

EL DESCRÉDITO: Prólogos.


EL DESCRÉDITO

por Vicente Muñoz Álvarez


Si existe un novelista, por encima de cualquier otro, que haya marcado a los escritores de mi generación y se merezca hoy en día por méritos propios un homenaje, ese es Louis-Ferdinand Céline, autor, entre otras, de dos de las novelas más importantes del pasado siglo, Viaje al fin de la noche y Muerte a crédito, maldito entre los malditos, estigmatizado por sus panfletos antisemitas y su colaboracionismo con el régimen de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial, vilipendiado, ninguneado y odiado, pero también idolatrado, admirado e imitado hasta la saciedad. Un homenaje que incluso en su país natal, Francia, le ha sido denegado por motivos de oportunismo político, y que hoy, en España, aquí y ahora, en plena debacle económica y social (y en un contexto muy semejante al que él denunció en su día), un grupo de narradores nos hemos decidido a brindarle.

Porque creemos, en primer lugar (y en eso coincidimos prácticamente todos), que su obra lo merece, por encima de cualquier consideración biográfica, histórica o política. Porque para nosotros es un indiscutible referente y maestro, quizás el más grande de todos, y desde nuestra posición de escritores nos sentimos obligados a hacerle justicia. Porque, hoy más que nunca, desencantados de la política y el sistema imperante, el mensaje anarquista de sus novelas sigue más vigente que ayer. Porque no queremos seguir siendo cómplices de su linchamiento y de tanta hipocresía. Porque sus palabras nos agujerean el corazón y enseñan gigantescas verdades, gusten o no, duelan o no, escandalicen o no, hieran a quien hieran. Porque de su nihilismo aprendemos, gracias a él somos individuos pensantes, no marionetas, y debido a él nos liberamos de velos y ataduras y contemplamos objetivamente el mundo. Porque si hubiera que juzgar (como se le ha juzgado a él y a su obra) la literatura y el arte por la catadura moral de sus artífices, las bibliotecas y museos se vaciarían…

Por todo ello y mucho más, esta antología, nuestro sentido homenaje. 

“Ya de puestos, hasta cuello”, afirmaba a menudo Ferdinand, y hasta el cuello nos hemos metido en su obra y hasta el fondo hemos querido llegar. Sin complejos ni prejuicios, sin filtros morales ni consideraciones éticas, por el mero hecho de admirar su prosa y reconocer su maestría, por el puro placer de hacerle (nuestra) justicia.

Cuando uno lee Viaje al fin de la noche o Muerte a crédito o Norte o Rigodón, tiene que ser objetivo, lo primero. Tiene que reconocer, por encima incluso de la Historia, que lo que el viejo y resentido Céline afirmaba categóricamente desde su derrota: “Soy el escritor más grande de este siglo”, tiene en parte su fundamento. Es una fanfarronada celiniana, indudablemente, pero, en cualquier caso, una indiscutible verdad. Lo que él hizo con el lenguaje, con las palabras, lo que descubrió al fondo de nuestras atormentadas mentes, lo que intentó plasmar, lo que gritó, lo que cantó, fue la gesta de nuestra desolación, el espectáculo dantesco de nuestro destino. Algo que, al fin y al cabo, a todos nos da miedo: como ver nuestro cadáver pudriéndose y contemplar atónitos nuestros gusanos.

Maurice Bardeche, en su biografía sobre LFC, afirma: “Hay algo que siempre resultará ingrato, que siempre espantará a los espíritus timoratos, y es la no esperanza de Céline, el precipicio que nos fuerza a contemplar, el abismo que no deja otro futuro salvo el caos. Céline lo había dicho en una ocasión en una de sus entrevistas: no se permite dudar de los hombres, y esa es una blasfemia para la que no hay absolución.”

Nuestro miedo, nuestra misantropía, nuestro espanto… Si la literatura refleja (directa o indirectamente) nuestra experiencia, ¿cómo no va a reflejar nuestra desgracia?

Ese fue Céline, y ese, asimismo, su genio y maestría, su ominoso e iluminado talento: cantarle al horror y desnudar por dentro nuestra mentira.

Su primera novela, Viaje al fin de la noche, abre la puerta al carnaval: ahí está Bardumu, su alter ego, denunciando el sistema de ser hombre, el mero hecho de estar vivo. La farsa de la colonización, de la guerra, de la política, de la medicina, del orgullo, de la dignidad… Primer aviso.

Luego, Muerte a crédito. Aquí lo grotesco se erige ya sobre lo ideológico o lo racional, se olvidan los contextos, las excusas, para ir directamente al grano: nuestra infancia, los primeros pasos, el principio del fin, el aprendizaje de la miseria y la muerte, el despertar… Céline ya no es Bardamu, ahora es él mismo, Ferdinand, y lo será ya en el resto de sus novelas. Ya no hay más lepras que ocultar. Perdida la esperanza, sólo queda ya el resentimiento. Comienza la función, el espectáculo. La humanidad al completo es una mentira, una farsa, una invocación de muerte. Y es precisamente esta revelación, la total sinrazón, la absoluta desesperanza, la que le lleva a la exaltación final y la que justifica, al menos de algún modo, su desafortunado error político.

Y entonces llega el odio, el aullido de la fiera herida, acorralada, perseguida y demonizada: Fantasía para otra ocasión, De un castillo a otro, Norte, Rigodón, etc.

Céline fue sin duda el perdedor del juego y él mismo se regocijó en su derrota, se la sirvió en bandeja a la posteridad.

Aunque no pretendemos disculparle, exactamente. Lo que más bien intentamos es mostrar cómo la experiencia influye a veces de manera trágica y extraña en la literatura, cómo en ocasiones el dolor engendra monstruos, para poder desglosar con tino de su obra su inigualable estilo, su lenguaje emotivo grandioso, de los hechos dramáticos que lo originaron.

¿Fue Céline un escritor en esencia fascista o le llevó su desengaño a serlo? ¿Fue realmente el más grande o fraguó deliberadamente su imagen desde su escritura? ¿Fueron, en suma, sus panfletos antisemitas fruto de su desencanto, o más bien el reflejo de un sentimiento, “la tentativa de un sendero” (parafraseando a Herman Hesse)?

Sea cual fuere la respuesta, creo que lo más oportuno, por encima de cualquier prejuicio e ideología, de cualquier sentencia apresurada, es leer inteligentemente sus novelas, con la venia de los timoratos.

Y eso es lo que hemos hecho exactamente en esta antología, Julio César Álvarez y yo como antólogos, y otros veinticinco autores españoles contemporáneos, algunos más y otros menos conocidos, antes de escribir sobre el tema: leer imparcial y desprejuiciadamente a Céline, primero, para poder hablar con fundamento de su legado y obra después. Algo que muchos de sus verdugos y detractores, me temo, no se han ni si quiera dignado a hacer, al menos con la debida objetividad de espíritu.

Este es, pues, nuestro homenaje y tributo, Maestro, para ti nuestra ofrenda.


NO MIREN ABAJO, UNA TENTATIVA DE PRÓLOGO CELINIANO

por Julio César Álvarez


Céline sigue en movimiento, todavía hoy. Crece y decrece, palpita y se apaga a intervalos, dejando siempre tras de sí cientos o miles de heridos por su lectura y la ingenua pretensión de hallar esa extraña fórmula que parece esconder. Prosa auténtica, estilo auténtico, sin más. Algo en principio sencillo, pero que todo autor sabe sumamente difícil. Por eso estas páginas no iban a ser una excepción. Decía Enrique Vila-Matas en aquel libro de reflexiones que fue El viajero más lento. El arte de no terminar nada (Seix Barral, 2011), que “nuevamente renace esa casi inconfesable e incómoda atracción que sentimos hacia las cosas de Céline” y que indefectiblemente nos obliga “a tomar partido”. Tal vez por eso, en esta antología no duda en definirle como un “hombre un poco pesado” (incluido en el propio título) o esa otra en que lo puntualiza como “autor de un solo libro, el primero (…) y que lo otro fue pura cháchara y aullido”, amén de “cerdo repugnante” y demás parabienes. Y así se cruza uno siempre con Céline, con pasión y odio encontrados, con admiración y deseo de colgarlo en la plaza pública, o como poco esconderlo en un rincón, en ese cuarto oscuro que es la sombra más negra de la humanidad. Características de tal calibre, evidentemente, sólo las tiene un padre o un maestro, y puede que Louis-Ferdinand Céline sea, ni más ni menos, ambas cosas. El padre y maestro de la literatura contemporáneas, al menos de cierta literatura, ésa que persigue coger del cuello la verdad y crear belleza extrema de lo más terrible de nuestro ser.

Es por ello que Vicente Muñoz y yo decidimos acercarnos a la figura del francés, levantar una antología con autores de muy distinto tipo y ver qué nos encontrábamos al final del trayecto. Y sucedió lo esperable. Cada autor interpretó al autor de Muerte a Crédito de un modo muy distinto, cada uno forzó más si cabe su propia sintaxis (la sombra de Céline es alargada) en un intento de homenajear al desagradable maestro y hacer ver las consecuencias de una filosofía celiniana, si eso es posible y aconsejable. No debemos olvidar que Céline en algunas cuestiones era un amargado nihilista, pero un nihilista que no podía dejar de escribir, quizá porque el resto de aspectos de la propia existencia eran mucho más detestables.

Así, la selección de autores (unos más consagrados, otros más prometedores), ha descendido por su particular abismo para responder al enigma Céline. El conjunto es sumamente interesante, porque además de desentrañar parte de ese enigma, también se produce el voluntario o involuntario desnudo que aquel Viaje al fin de la noche les causó. Digo esto, porque es probablemente, junto con Muerte a crédito, la obra que más veces se menciona. Una especie de espejo en el que muchos se han querido ver reflejados nuevamente. Lo que convierte en un alivio encontrarse con ese cinismo vitalista que para Bruno Marcos atesora el gran maldito, o su contrapeso inevitable, la asfixia y enormidad celiniana de Miguel Sánchez Ostiz. Sin olvidar el discutido tema del antisemitismo, en ello profundizan a pleno pulmón y sin ayuda de oxígeno, por ejemplo, José Ángel Barrueco o Juan Carlos Vicente; aunque también hay ficciones de muy distinto tipo que encierran indirectamente parte de esa fascinación inagotable, y pienso en Patxi Irurzun o en Pepe Pereza, o ese otro retazo de autobiografía, con tintes militares y descreimiento precoz que es el relato de Carlos Salcedo. Sin olvidar, ya digo, el juego con la sintaxis, como en Alfonso Xen Rabanal, o esa otra conversación extraída de lo digital, por Joaquín Piqueras, que lo que logra, sobre todo, es acercar a Céline con naturalidad al desmoronamiento de este nuevo siglo.

Luego están la las recreaciones de hechos sintomáticos en la frágil existencia del autor, como aquella visita fugaz que hicieran Burroughs y Ginsberg, y que ahora nos acerca Mario Crespo, que junto con esa otra dramática travesía en barco de Celia Novis, humanizan y dan cabida a personalísimos retratos, tan posibles o más que aquellos otros autorretratos escondidos en sus libros. Siempre, eso sí, con un instintivo sentido de tensa admiración.

Estos son algunos de los elementos y artefactos que el lector encontrará de aquí en adelante. Se cruzará con lo mejor y peor de aquel huraño ser que destapo para siempre la caja de los truenos, la que supone ir de frente, sin titubeos y medias tintas, perdigones de más o menos calibre que se instalarán infecciosamente en lo más profundo de nuestro cerebro y que plantearán sin demora una nueva lectura o relectura del fenómeno Céline y su infinito legado.

No podrán evitar chocar indirectamente con sus contradicciones, su visceralidad más profunda, hurgar en esos recodos que parecen esconder algún tipo de respuesta, la que sólo aparece en los peores momentos, en las guerras o en el choque frontal entre los seres humanos más desesperados (tal vez esta crisis económica que se alarga sin fin, no sea más que un conflicto bélico sin armas y el mejor momento posible para llevar a cabo esta antología). Aunque la respuesta que pueda ofrecer el “viejo rabioso”, si es que ofrece alguna, es el poderoso atractivo de su estilo, ese sempiterno estilo fragmentado y su genial abismo que nos mira directamente a los ojos (ya decía Buffon aquello de que “el estilo es el hombre”). Vivimos tiempos confusos, no hay duda, eso convierte y convertirá a Céline en el perfecto guía por el desfiladero. Eso sí, miren con cuidado hacia abajo. Queda en sus manos.


Prólogos de El descrédito: Viajes narrativos en torno a Louis Ferdinand Céline.


En octubre en las librerías.

martes, 20 de agosto de 2013

EL DESCRÉDITO: Viajes narrativos en torno a Louis Ferdinand Céline.


Louis Ferdinand Céline (1894-1961), autor de Viaje al fin de la noche y Muerte a crédito (sus dos obras más conocidas), fue sin duda uno de los más grandes y polémicos escritores del pasado siglo, referente indiscutible de las generaciones venideras y fuente de inspiración permanente para la prosa contemporánea.

Sus panfletos antisemitas y su colaboracionismo con el régimen pronazi de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial, le condujeron a la infamia y el descrédito (además de a la cárcel y el ostracismo), suscitando desde entonces las más controvertidas y apasionadas polémicas.

En El descrédito: Viajes narrativos en torno a Louis Ferdinand Céline, un grupo de escritores españoles contemporáneos aborda, cincuenta años después de su muerte, su figura y su obra, exponiendo su visión personal, subjetiva y crítica sobre un autor indispensable para entender la narrativa más reciente.


Una antología coordinada por 
Vicente Muñoz Álvarez & Julio César Álvarez

Próximamente en Ediciones Lupercalia