martes, 11 de mayo de 2021

LA MÉNADE


FRENÉTICOS tambores rugen en la umbría acompasando el fragor de un canto ebrio. La ménade, extasiada, goza el desenfreno de una orgía mística y antigua, absorta en los furores del delirio y del ardiente amor de Baco. Danza lasciva en su regazo, jadeando al ritmo de su empuje, empuñando a un lado el tirso. El rostro contraído, los ojos entornados, tensos los músculos, crispado el cuello en la consumación salvaje de su entrega. Alrededor las demás bacantes bailan, acariciándose y amándose, imitando a su mentor, remedando fieramente el Arte Oscuro y consagrando una vez más el Viejo Rito.



Vicente Muñoz Álvarez,
de Marginales (Lclibros, 2020)



jueves, 6 de mayo de 2021

SEGÚN LOS PARES QUE VENDA



la autoestima
el orgullo
el amor propio
el ánimo
o el desánimo
la depresión
o la euforia
el éxito
o el fracaso
la alegría
o la tristeza

en los días
de ruta

según los pares
que venda

y qué aleatorio
e injusto
que mi vida
y equilibrio
oscile así

según los zapatos
que venda

según los pares
que venda


Vicente Muñoz Álvarez,
de Haga lo que haga en la Tierra
(Canalla Ediciones, 2020)



martes, 4 de mayo de 2021

¿QUÉ FUE DE BABY JANE?



UNA de mis películas de suspense favoritas de los años 60, ¿Qué fue de Baby Jane? (What ever happened to Baby Jane?,1962), de Robert Aldrich, es una oda delirante al rencor y al odio, que conserva intacta su fuerza dramática y sigue descolocándonos aún hoy las vísceras.

Joan Crawford (como Blanche) y Bette Davis (como Jane), impresionantes las dos, se enfrentan en un duelo interpretativo memorable, de los más intensos, quizás, de la historia del cine, que por momentos llega a hacerse insufrible.

Tortura, alienación, sadismo, perversión, venganza y celos, entre otras delicatessen, es lo que Robert Aldrich nos ofrece en esta imprescindible película.

A todo lo cual se añade una fotografía en blanco y negro estupenda, un guion magníficamente hilvanado (que adapta una novela original de Henry Farrell) y una puesta en escena para quitarse el sombrero (obtuvo el Oscar al mejor vestuario y otras cinco nominaciones en 1962).

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas que erizan la piel
(Canalla Ediciones, 2019)




lunes, 3 de mayo de 2021

LOS HUNOS & LOS HOTROS



Entre marxistas y fascistas,
entre los hunos y los hotros,
van a dejar a España inválida de espíritu

Miguel de Unamuno

puede que algunos
se hayan acostumbrado
a un modo de vida así

controlado manipulado
teledirigido uniformado

donde te digan
lo que es
bueno y malo

dónde
y cómo estar

y cómo te tienes
que comportar

pero yo

que nací rebelde

no

que me dejen
seguir siéndolo


Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 29 de abril de 2021

QUÉ CONTAR, QUÉ ESCRIBIR, QUÉ FILTRAR



Día a día, paso a paso, lenta y desesperadamente, dadas las circunstancias, voy visitando a mis clientes y cubriendo como un zombi la ruta, la tercera ya de ruina y caos como autónomo, en unas condiciones que jamás imaginé: comiendo bocadillos bajo la lluvia en terrazas de ciudades ardiendo, cenando en habitaciones de hoteles de carretera, bajando alarmantemente las ventas en cada visita que hago, y sobre todo, poniéndome al día de lo que realmente pasa en mi gremio, el calzado y las tiendas, al margen de mis ensoñaciones poéticas: que no venden, que no tienen ayudas, que lo que cuentan por la televisión no es verdad, que están dejándose los ahorros de toda su vida para intentar mantener su negocio abierto, en suma: la pura y deprimente realidad.... Y el otro discurso, el paralelo, de los que no sufren (o quieren ver) la crisis económica de la pandemia: no quejarse, no lamentarse, no llorar... Complicado dilema, qué contar, que escribir, qué filtrar, para un poeta social, sin duda...

Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 23 de abril de 2021

CINEXÍN 1974



Me pidieron un cuento "amable" para una antología sobre la Navidad, todo un reto para mí, que ya sabéis que no lo soy demasiado escribiendo, y ayer, en un paréntesis de la ruta y el calzado, sin saber cómo abordarlo, me senté frente a la pantalla del ordenador, cerré los ojos y me dejé llevar, sin más ni más, por mis cinco sentidos, recordando aquellas entrañables y fellinianas Navidades de los años 70 en casa de mis abuelos, cuando el mundo aún era mundo: como anticipo, un pequeño fragmento: el resto, ilustrado por Álvaro Collar Muñoz, sangre de mi sangre, como el Almendro, ya en Navidad:

"Pura magia y ensoñación todo aquello, para mí al menos, evocado hoy, aquí y ahora, con cincuenta y cinco y en plena pandemia, aquellas gloriosas navidades de los años 70, al borde ya de la Transición y de una España nueva, todos felices en aquel pequeño piso de las afueras, embriagados por aquel olor a consomé y langostinos y cabrito y pimientos asados, y arrebatados, como diría el mago Iván Zulueta, por el espíritu de la Navidad... Cierro ahora los ojos para intentar reproducir en mi mente aquellas Nochebuenas, la de 1974 en particular, y es como saborear y oler y sentir y ver y escuchar otra vez todo aquello, mi magdalena de Proust personal, pura sinestesia y desorden de los sentidos, las risas de mis tías y primos, el sabor de aquel consomé y el olor de los langostinos en los dedos, los villancicos sonando de fondo, las conversaciones cruzadas, las serpentinas y las bengalas, las burbujas del cava y el crujir del turrón, la pierna chirriante de madera de mi abuelo (mutilado de guerra), el tacto gomoso de las cartas de la baraja tras la cena y los reflejos caleidoscópicos de las bolas navideñas y el espumillón..."

Gracias, José Ignacio García, por haberlo logrado.


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 21 de abril de 2021

AGOTADO



de escuchar
de condescender
de contemporizar

de callar
de obedecer
de no entender

como persona
como autónomo
como escritor

agotado

de esperar

mejores tiempos


Vicente Muñoz Álvarez


viernes, 16 de abril de 2021

COMING SOON


Dentro de muy poco, mis relatos más salvajes y viscerales, sangre para Drácula, carne para Frankenstein, en Versátiles Editorial: id reservando butaca...

Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 15 de abril de 2021

I'M MOVING


Volver de Gijón de puntillas, conduciendo entre las llamas, al filo de la navaja, bajo el volcán, e improvisando en plena pandemia sobre la marcha, todo tan raro y extraño, hoteles y restaurantes cerrados, la playa desierta al anochecer, una realidad aparte, como quien dice otra ciudad, y yo intentando vender zapatos contra vientos y mares, zapatillas más bien (porque otra cosa no se vende ahora, que llevamos un año sin salir apenas de casa), y qué mundo tan inhóspito y cruel nos está tocando vivir, qué distopia y conjura de los necios es esta, pienso, pero siempre presente en la ruta la misma consigna también: que nada me turbe, que nada me espante, o me derrumbaré: Santa Teresa (y mi padre, que la citaba siempre) tenía razón...


Vicente Muñoz Álvarez

photo by Marlus Leon

jueves, 8 de abril de 2021

domingo, 4 de abril de 2021

DESDE NASSAU CON AMOR



Lo mejor de los ácratas, si es que aún queda alguno en este devastado planeta, es que estamos al margen de la política y los tejemanejes del mundo, corsarios y bucaneros, hogueras y trincheras, dictaduras, tecnocracias y oligocracias, y podemos observar imparcialmente y en cada momento de la Historia, pase lo que pase en la Tierra, lo que otros no ven... Tiene su punto bueno y malo, el asunto, poética y existencialmente hablando, como todo en la vida, los ninguneos, el ostracismo y el desencanto, por supuesto, pero también el privilegio y honor de poder contar las cosas como realmente suceden y son, pura distopía, sin filtros ni ataduras, sin cadenas ni banderas, libres y auténticos... 


Vicente Muñoz Álvarez

MI VIDA EN LA PENUMBRA: Fragmentos (5)



Aunque ahora soy el que prefiero, mi desdoblamiento más gozoso, con las ventanas de mi corazón abiertas, desordenando mi cabeza el temporal. Del caos del cielo y las palabras, del bienestar fingido y del sosiego, de la magia de la vida que duplica la horrible sensación que queda atrás: yo el doliente, el intruso, el lobo, el puercoespín... Yo como animal enfermo... Regreso a la matriz. El fulgor del firmamento para perder el respeto a los fantasmas, tantas ruinas abrasándonos la piel, la apremiante sensación de huida, de escapada, de carrera frenética hacia ningún sitio... Sabiéndome de nuevo impropio, repasando por instinto mis recuerdos, haciendo de mi vida más historia... Porque todo es siempre igual, ese sentirse extraño en el camino, como ajeno, desproporcionado frente al sueño...


Vicente Muñoz Álvarez,
de Mi vida en la penumbra
(LcLibros, 2020)



sábado, 3 de abril de 2021

EL CARNAVAL DE LAS ALMAS



OTRA de las perlas del cine gótico norteamericano que pasó casi desapercibida en su día y que con el transcurso del tiempo se ha convertido en un clásico de culto: El carnaval de las almas (Carnival of Soulds, 1962), de Herk Harvey.

Los que no la hayáis visto aún, reconoceréis en ella el germen de otras grandes películas (desde El Sexto sentido a Los otros, pasando por La noche de los muertos vivientes o Silent Hill) y disfrutaréis, estoy seguro, con su extraña poética.

No es, desde luego, una obra maestra (adolece de todos los vicios de cualquier serie B: bajo presupuesto, actores de segunda fila, lagunas e incongruencias), pero sí una película atípica y claustrofóbica, onírica y experimental, como fuera del espacio y el tiempo, que se queda grabada a fuego para siempre en las neuronas.

La fantasmagórica fotografía en blanco y negro (de Maurice Prather), las aterradoras visiones de la protagonista (Candace Hilligos), el sorprendente guion (de John Clifford) y muy en especial la perturbadora banda sonora (de Gene Moore), contribuyen a potenciar ese clima tenso y enrarecido que la caracteriza, casi único en su género.

Como curiosidades: el cameo del propio director, Herk Harvey (esta fue, por cierto, su única película), como principal aparecido, y el decadente Saltair Pavilion, en Salt Lake City (Utah), donde se rodaron varias escenas, que por sí solo pone la carne de gallina.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas que erizan la piel
(Canalla Ediciones, 2019)




jueves, 1 de abril de 2021

DE FAROS & TRAVESÍAS



Fantástico regalo el que me ha hecho mi chica por mi cumpleaños, pura ensoñación y quimera, este Breve Atlas de los faros del fin del mundo, como anillo al dedo para la ocasión, cómo me conoce... Los faros como símbolo y metáfora de resistencia, torres y hogueras en medio del caos, soportando las olas y las tormentas, luminosos, desafiantes y eternos... Nada que ver con la resiliencia que ahora, como una liebre sacada del sombrero de copa de un mago, nos quieren vender, al margen de las conjuras de los necios, de los intereses de los mandarines del reino, sin bandera ni dueño, auténticos y verdaderos... Junto a mi Travesía lo he colocado como un tesoro en la librería del salón, faro contra faro, corazón contra corazón, uno exterior y otro interior, metáfora y símbolo de resistencia: el caso, dados los tiempos que corren, es dar aún luz, creo...

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 30 de marzo de 2021

WASTE LAND



Es esta constante beligerancia y tensión de opiniones e ideas, al margen ya del color de cada persona y bandera, esta permanente y devastadora distopía política, juego de ajedrez del poder, este flagrante conflicto entre castas y parias, aprovechando el miedo de todos por todo, lo que nos enerva y agota, pienso, este abuso indiscriminado de información y mentiras, pura entropía, y esta manipulación total del pueblo, nosotros y vosotros, no ellos, tantas promesas y servidumbres baldías, tierra yerma en nuestro corazón, lo que nos está haciendo débiles de espíritu y sujetos de experimentación, no sé si sois conscientes o no, pero justo eso estamos siendo: no mujeres ni hombres, no rojos ni amarillos, no individuos, no personas: cosas...

Deberíamos, todos, decir basta.


Vicente Muñoz Álvarez

Foto por Marlus Leon

lunes, 29 de marzo de 2021

PRÓXIMAMENTE EN LA TIERRA



30 relatos para llevarse al Infierno

HAIRCUT AND ATTITUDE



Como todos los años por estas fechas, siguiendo el consejo de mis queridos Dictators antes de irme a la guerra: corte de pelo y actitud: toca ahora, pase lo que pase en la Tierra, intentar vender zapatos: los poemas incendiarios, si sobrevivo a la quema, luego...

Vicente Muñoz Álvarez


sábado, 27 de marzo de 2021

LA NAVE VA



55 primaveras
bien trabajadas
sobre el mundo

y la nave va

contra vientos
y mares
la nave va

soplo las velas


Vicente Muñoz Álvarez

photo by Marlus Leon

jueves, 25 de marzo de 2021

EL ORO & EL MORO



la modernización
o la involución

la prestidigitación
o la manipulación

la globalización
o la inquisición

el ser
o la nada

y el pueblo

nosotros

último eslabón
de la saga


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 24 de marzo de 2021

EDAD DE PIEDRA



jamás
la sociedad
española

tan enfrentada
dividida angustiada
manipulada rota

si esto es
la globalización

benditas
cavernas


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 23 de marzo de 2021

QUERIDO THOREAU QUE ESTÁS EN LOS CIELOS



rebelarse
contra un sistema
de poder 

blanco azul
morado o rojo

o contra
todo sistema
de poder

gran diferencia


Vicente Muñoz Álvarez

NO PODEMOS



aunque
nos gustaría
creerlo

 imposible así 

funcionarios 10
autónomos 0

funcionarios todo
autónomos nada

funcionarios
protegidos
autónomos no

así

aunque
queramos

 no salen
las cuentas


Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 22 de marzo de 2021

SUSPENSE


DE entre las varias adaptaciones a la pantalla grande que a lo largo del tiempo se han realizado de Otra vuelta de tuerca, la afamada novela de Henry James, The Innocents (Suspense en nuestro país, 1961), de Jack Clayton, es sin duda la más inquietante y una de las películas señeras del género por la que el tiempo no parece pasar.

Elegante y poética, The Innocents nos envuelve en su halo de erotismo y tragedia desde el primer minuto del metraje (con esa evocadora canción de cuna que acompaña a los créditos) hasta la secuencia final, involucrándonos de lleno en el guion (de Truman Capote) y haciéndonos partícipes del juego siniestro de los protagonistas.

Como Henry James en la novela, Clayton exprime sabiamente en la película la ambigüedad de la trama, baza principal de ambas y acertada metáfora de la hipócrita moral victoriana: ¿lo que sucede, los fantasmas y apariciones que la institutriz cree ver, son reales o fruto de su imaginación, trasunto de sus propios complejos y traumas? Deberá ser el espectador, según lo que interprete, el que opte por una u otra respuesta.

Deborah Kerr y los niños Pamela Franklin y Martin Stephens (que recordaréis de El pueblo de los malditos) sostienen con mano firme el peso del filme, contribuyendo la espectral fotografía en blanco y negro de Freddie Francis (otro grande del género) y la banda sonora de Georges Auric a potenciar la atmósfera enfermiza que Clayton recrea.

Para mí (y para muchos otros), una de las mejores películas de fantasmas de la historia del cine.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas que erizan la piel
(Canalla Ediciones, 2019)




viernes, 19 de marzo de 2021

PADRE


89 años
largos ya

casi 90

frente a tu
nuevo cuadro

y la misma
pasión

carne
de tu carne

sangre
de mi sangre

genio y figura


Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 18 de marzo de 2021

POESÍA SOCIAL



es la que denuncia

objetivamente
y en cada momento
de la Historia

lo que apesta
de cada sistema

sin taparse
la nariz

no está de más
recordarlo

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 17 de marzo de 2021

BOSQUE DE WEIR



que nos defraude
el lado derecho
del bosque

gajes
de la Historia
de España

lo dábamos
por sentado ya
desde hace décadas
en este país

que nos defraude
ahora el izquierdo

igual
de estrepitosamente
pero con alevosía

no

cambian las metas


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 16 de marzo de 2021

MARGARITINA Y LOS LOBOS



Un nombre, para mí, como Annabel Lee, que aún hoy y a estas alturas, hace temblar el aire... La abuela de mi amigo Justo, cuando éramos chinorris, rodeada de muñecas de porcelana y reliquias de tiempos remotos, en su decadente piso de viuda nos la cantaba, lánguida y melancólica, y aunque nosotros nos reíamos y la embriscábamos para que lo hiciera, porque éramos ya entonces lobos en potencia, era casi de puro miedo y escalofrío al escucharla: 

Margaritina, hija mía, 
queridita del alma, 
tu mamá nunca te olvidará, 
aunque tenga otras muñecas
más lindas que tú... 

Una noche lluviosa,
tu mamá te encontró,
partida en mil pedacitos
de cartón... 

Y ya no recuerdo más: esas estrofas tan solo, como una letanía tristísima en aquel piso desolador (la música exacta de Erich Zann, he pensado muchas veces luego), pero suficientes, en cualquier caso, para no olvidar jamás aquella canción...

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 15 de marzo de 2021

MONTSEGUR



la política ya
y a estas alturas

para los puros

un vertedero

traición
hipocresía
manipulación
alevosía 

o ser tú mismo
la hoguera

el reino
de los cielos


Vicente Muñoz Álvarez

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS: Fragmentos (5)



Mi primer encuentro con Lovecraft tuvo lugar a los dieciséis años, época en la que nuestras clases de Literatura giraban en torno a la lectura de unos pretendidos clásicos con los que no teníamos ningún punto en común y a los que, por otra parte, no estábamos capacitados aún para asimilar ni comprender. Qué placer o enseñanza puede extraer un adolescente inquieto del Cantar del Mío Cid o de la poesía culterana de Góngora, es algo que aún hoy, desde mi papel modesto de escritor, sigo a menudo preguntándome. Siempre he defendido la opinión de que antes de estudiar Historia de la Literatura es necesario amar la Literatura, algo realmente difícil de lograr con las soporíferas lecturas que entonces nos eran impuestas.

Precisamente por eso, desde aquella posición de lector incipiente, descubrir a Lovecraft fue para mí una revelación y un desahogo. Me situó por primera vez frente a héroes de carne y hueso y me ayudó a potenciar mis propias fantasías, abriéndome un universo de lecturas que progresivamente, de forma escalonada, fueron enriqueciéndose.

Vicente Muñoz Álvarez,
de El tiempo de los asesinos
(LcLibros, 2019)



Booktrailer


jueves, 11 de marzo de 2021

FERIA DE MONSTRUOS



qué decadente
y podrido todo
en este país

la política
la mentira
el canibalismo
el oportunismo
la entropía
la hipocresía
la distopía
el hipnotismo
el despotismo
el feudalismo
el simulacro
el caos

pasen y vean

Vicente Muñoz Álvarez

EL SILFO


DURANTE toda la mañana nos abrimos paso entre la roca y los brezales hasta alcanzar por fin la cumbre. El cielo había ido cambiando mientras ascendíamos, cubriendo su bóveda, antes limpia, de oscuros nubarrones que ensombrecían el paisaje. Avanzaban veloces sobre nuestras cabezas, impulsados por las enloquecidas ráfagas del norte. Ella contemplaba, aún jadeante, la danza de las nubes, dejando que el viento meciera a su antojo su ropa y sus cabellos, mientras a escasos metros me entregaba yo a la fascinación de aquel paisaje sin prestar atención a ninguna otra cosa. Hasta que un rugido etéreo y sibilante me rescató de mi embeleso justo en el momento en que cerraba ella sus piernas profiriendo un grito ahogado. Y sus ojos me confesaron su pavor.

Han pasado desde entonces varios meses sin que ella recupere la razón. Y mientras, me consumo yo de angustia y de impotencia a la espera del ser que a menudo oigo silbar desde su vientre.


Vicente Muñoz Álvarez,
de Marginales (Lclibros, 2020)



martes, 9 de marzo de 2021

SI SOBREVIVO A LA QUEMA



De nuevo me llegan, como avisos de tormenta, las muestras de calzado y los días de ruta, una vez más, pese al coronavirus y el caos, me llegan los días de ruta y las muestras, porque tengo que vender zapatos para comer estas semanas, no me queda otra al margen de la poesía, y ahora da igual ya si tengo miedo o no, si estoy deprimido y mermado o no, si tiemblan mis piernas y manos o no, soy autónomo y en mi caso no hay coartadas ni excusas, aunque el mundo se hunda, aunque la vida se acabe, aunque el mal gobierno nos sangre, aunque el cerco se siga estrechando, tengo que vender ahora zapatos, me digo, luego otra vez, si sobrevivo a la quema, los poemas y la ensoñación...

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 8 de marzo de 2021

ESA NAVE SIEMPRE A LA DERIVA



Infatigable es un calificativo apropiado para el leonés Vicente Muñoz, poeta, narrador y ensayista, además de editor del fanzine Vinalia Tripers. Su nuevo libro de poesía se titula Haga lo que haga en la tierra, con prólogo de Julia Navas y epílogo de Gsús Bonilla. En nota preliminar nos indica el autor que el poemario forma parte de una trilogía que comenzó con Días de ruta (2014) y continuó con Travesía (2018). He seguido puntualmente la producción poética de Vicente Muñoz en estas páginas de Filandón, entendiéndola como la expresión de una conciencia crítica. Poesía de resistencia y de disidencia en tal sentido, aunque como él escribe, «nunca me han gustado las etiquetas, y escribo cada libro tal como me lo dicta el corazón, sin atenerme a ningún tipo de norma preestablecida». Y, en efecto, muchos poemas, breves como los propios versos, expresan latidos, son como «espinas / que se clavan / que duelen / que hieren / que desgarran / por dentro / nunca las evito / a tiempo». La poesía no es para Muñoz algo aparte de la vida: es la vida misma, y una y otra aspiran a la claridad: «la vida / la poesía / el arte / el amor / cuanto más / claros mejor / cuestión / de opciones». Creo que la vida incardinada en un yo y sus circunstancias es el gran tema de la poesía de Vicente Muñoz, que crea un sujeto que ama, sufre y se duele o alegra en el corazón, algo lógico en un poeta que expresa sus latidos emocionales y sus raudos pensamientos «luces y sombras / besos y heridas... / todo en el corazón / a la par». «Esa nave siempre a la deriva» que es la vida está hecha de dualismos inseparables que aparecen en tensión en la mayoría de los poemas: «vida / y muerte / ceniza / y pasión / realidad / y ficción»; «el cielo / y el infierno / a la vez / pienso / la vida»; «un laberinto / de rosas / y espinas / la vida». Y la de este poeta es un «complicado equilibrio / entre mis dos oficios / comercial / y escritor».

El poeta es consciente de que cada vez ha ido condensando más los versos buscando «quizá la esencia», algo que se manifiesta especialmente en los haikus «ráfagas de pensamientos en espiral» como dice la prologuista. Una parte del poemario la componen, en efecto, treinta y tantos haikus, género en el que tantos poetas de ahora confluyen. Sea lo que sea, lo que respira la poesía de Muñoz es autenticidad, lealtad a ese sujeto que quiere «seguir siento yo / seguir mi camino / por encima / de todas las cosas».

José Enrique Martínez, 
Filandón, Diario de León



viernes, 5 de marzo de 2021

NUEVAS AVENTURAS


Si el covid y el destino me lo permiten (cruzo los dedos de manos y pies), lo siguiente en mi vida será: Beodisea y otros relatos de la Era Pulp (una antología de mis mejores cuentos para adultos), nuevas ediciones de Días de ruta y El merodeador, intentar vender zapatos para poder sobrevivir y comer durante las siguientes semanas, e irme al terminar, si aún quedan playas y esperanza en este planeta, a relajarme con mi chica unos días frente al mar... Han sido meses muy duros, estos, sin duda, convulsos y extraños para todos, y espero y deseo que pronto nos toquen premios también...


Vicente Muñoz Álvarez

CUENTOS PENDIENTES: Nómina de autores.




miércoles, 3 de marzo de 2021

POR UN PUÑADO DE EUROS



o de cómo

en el fondo

depende todo
de eso

quién te compra
y quién te vende

en la vida

y a qué precio


Vicente Muñoz Álvarez

domingo, 28 de febrero de 2021

ENTREVISTA en DIARIO DE LEÓN



«No hay aventura más fantástica ni vertiginosa que la propia vida»

Diario de León. 28 DE FEBRERO DE 2021. 

Cristina Fanjul

Ha convertido el camino en el protagonista de su creación y por eso sus obras van sedimentando y permiten contemplar escenarios y emociones tan diversos...

Vicente Muñoz es una rara avis en el mundo de la literatura. Su extensa obra abarca la poesía, el ensayo y la novela, pero siempre hay un denominador común: el escritor habla sin artificio y desde la palabra esencial y, como él mismo defiende, sigue implicado en la rebeldía. Parafraseando a uno de sus ídolos, sigue en el camino.

—Vicente, ¿se cansa uno de escribir antes que de vivir?

—En mi caso en concreto, ambas cosas, vivir y escribir, van a la par e indisolublemente unidas, y son, por decirlo de algún modo, las dos caras de la misma moneda. Para mí la escritura es una forma de vida, de ser y estar en la Tierra, de entender el mundo y de expresarme y desarrollarme como individuo en él, así que mientras viva seguiré escribiendo, imagino, esté cansado o no. Como ejercicio auto sanador al menos.

—Tienes una carrera literaria impecable, sobre todo por tu voluntad de escribir, no por la fama. Es decir, en tu caso se puede decir que vives para escribir. ¿Cómo ves desde esa atalaya el mercantilismo literario?

—Desde que comencé a publicar mis primeros libros, hace ya muchos años, tuve claro que por el tipo de literatura que a mí me gusta y practico, sería un escritor de fondo, no de grandes éxitos ni ventas, y no tendría prisa ni estaría sometido a servidumbres de ningún tipo a la hora de escribir. Entre otras cosas, supongo, porque vivo de otro trabajo, como bien sabes, y me he permitido siempre escribir lo que realmente quiero y siento por dentro. Respeto, por supuesto, la literatura comercial, de hecho tiene que existir porque es la que el gran público lector demanda, pero siempre he tenido claro que ese no es mi camino, como no lo ha sido tampoco el de los premios ni las subvenciones. Sin embargo, he tenido siempre el privilegio de tener editores dispuestos a publicarme y apostar por mi obra, muchos ya a lo largo del tiempo, y de poder escribir y publicar siempre lo que realmente he querido. Ese es mi camino y mejor premio.

—Parece que la realidad regresa a los años ochenta, que todo lo que creíamos que quedaba en el pasado regresa. ¿Cómo crees que la estética en la creación va a gestionarlo?

—Yo creo que en España siempre regresaremos a los años ochenta, por lo que tuvieron de especial y representaron, la Transición, la Movida, el rupturismo, la celebración y la fiesta... Dediqué, como sabes, mi novela Regresiones a esos años precisamente por eso, porque fui testigo en primera fila de todo lo que sucedió culturalmente en León, algo único e irrepetible, sobre todo a nivel musical, en esa década prodigiosa, y nadie en esta ciudad lo había contado aún. Comparado con aquello, lo que ha venido luego, desde mi punto de vista, ha sido un sucedáneo, así que no me parece en absoluto extraño que se regrese siempre con nostalgia a aquel tiempo, como referente de todo lo que pasó después.

—¿Qué hay en la literatura fantástica que tanto te atrae?

—Desde niño me apasionó la literatura fantástica y de terror, con Allan Poe como indiscutible precursor y maestro, y todos los discípulos que vinieron después, Lovecraft y demás cultivadores del género. Es curiosa esa pasión mía, si la relacionamos con mi propia obra, porque de mis más de veinte libros publicados hasta el momento, sólo dos, Marginales y Del fondo, el primero de relatos y el segundo de poesía, pueden calificarse de ficción pura, y son, de hecho, sendos homenajes a mis maestros antiguos. El resto son más bien autobiográficos, realistas y confesionales, en sus diversas vertientes, pero en las antípodas, en cualquier caso, de la literatura fantástica como género. Supongo que porque, aunque como lector me guste y necesite a veces la evasión, como escritor prefiero escribir sobre la realidad y el mundo que me rodea.

—¿Cómo has evolucionado tanto a nivel personal como literario desde tus comienzos?

—Sobre la marcha y a medida que he ido viviendo, viendo y aprendiendo. Como se han ido formando también mis propios libros, en función de mis experiencias. Dejando fluir la vida y el tiempo, en suma, y plasmándolo sobre el papel. No hay aventura más fantástica ni vertiginosa que la propia vida, creo. Y sobre ella y lo que durante la travesía me ha ido sucediendo y he visto, he ido escribiendo. Eso sí, enlazando con lo que comentaba antes, decantándome por un estilo y estética cada vez más definida, escueta, crítica, existencialista, autobiográfica y real como la vida misma.

—Todavía hay sitio para lo underground o las cosas son demasiado simples?

—Siempre lo habrá, creo, porque por mucho que nos quieran uniformar, controlar, dirigir, automatizar, lobotomizar, siempre habrá disidencia, alguien, siempre, tomará otro camino y tendencia y se rebelará contra lo establecido. Y de ahí nace lo underground y alternativo, sea del rasgo que sea.

—Dime qué es lo más underground de la política en estos momentos.

—Lo de siempre en política: el anarquismo, entendido como organización voluntaria y esporádica de las personas en aras del bien común. Eso, que debería ser la regla y el canon, es la excepción y la meta.

—¿Dónde tienes más lectores, en León o en Barcelona?

—La verdad es que no tengo ni idea, supongo que aquí, en León, aunque no lo sé con certeza. Unos pocos, pero fieles, aquí y allí, imagino.

— ¿Dónde está Babilonia?

—Fuera de nuestro corazón: en los muros y fronteras que nos quieren a toda costa imponer.

—¿Crees que alguna vez hemos dejado de estar en crisis?

—Imagino que no, que la crisis y la procesión va siempre por dentro, allá donde vamos nosotros. Pero como esta, desde luego, este mundo distópico y teledirigido que estamos viviendo, ninguna hasta ahora.

—¿Hay que tener miedo a los que nos prometen la felicidad?

—No deberíamos, pero dadas las circunstancias y el momento de manipulación y entropía que nos está tocando vivir, yo diría que como mínimo hay que ser prudentes y escépticos al respecto. Ojalá pueda pronto decir otra cosa.

—¿Qué ha cambiado entre el Vicente de ‘Monstruos y prodigios’ y el de ‘Haga lo que haga en la Tierra’?

—A nivel literario, casi todo, me atrevería a decir. Ese libro, el primero, Monstruos y prodigios (un guiño al de Ambroise Paré), que publicó la Junta de Castilla y León en 1996, fue un homenaje a la literatura gótica, decadentista y fantástica de la que antes hablábamos, digamos que la conclusión de muchos años de lecturas y pasión por el género, con la que me inicié como lector. Siempre he estado orgulloso de ese extraño libro, entre otras cosas porque creo que no podría volver aunque quisiera a escribir algo así y lo considero una rareza en mi obra. A partir de ahí, comencé a alimentarme de otros maestros y lecturas, la Beat Generation, que ha sido otra de mis grandes influencias literarias, Henry Miller, Céline, Carver, Bukowski, Lowry, Thomas Bernhard y un larguísimo etcétera de autores, que poco a poco han ido cambiando mi estilo, orientación y meta literaria. Parafraseando a Gsús Bonilla en el epílogo a Haga lo que haga en la Tierra: « Cada vez más escueto, cada vez más certero, cada vez más verídico, cada vez más identitario...». Ambos libros, efectivamente, están temática y estilísticamente en las antípodas.

—¿Qué es lo que más duele en la vida y qué en la literatura?

—En la vida y en la literatura lo mismo: la falta de esencia y espíritu. Dejarse llevar. No vivir ni escribir lo que realmente queremos y ser cómplices del sistema. Contra todo ello, como individuo y escritor, me rebelo.

—¿Sigues en la penumbra? ¿Se puede salir de ella?

—No como cuando escribí ese libro, Mi vida en la penumbra, en un momento de crisis personal y cruces de caminos. Siempre en parte, porque yo creo que veo la realidad, para lo bueno y lo malo así, a través de un filtro o penumbra, pero desde luego no en la que describe ese libro, mucho más negra y oscura. De todo, salvo de la muerte, se puede salir y escapar. Y la luz también está ahí, esperándonos. Nosotros tenemos la llave.

—¿Cuál es el verso que mejor te revela?

—Seguir escribiendo /seguir siendo yo / seguir mi camino //por encima / de todas las cosas // lo único / que me identifica // no puedo ni quiero / cambiar mi destino.