miércoles, 17 de abril de 2024

TEKELI - LI


un barco
que se hunde

mi gremio

y miles de tiendas
que naufragan

mi océano

más allá
el Kraken

Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 29 de marzo de 2024

EL VIENTO AÚN SOPLA



ese punto en la vida
en el que deja de importarte
todo lo que te importó

rumbos
horizontes
poesía

y no sabes todavía
lo que te importará
ni vendrá

sólo que el viento
aún sopla

iza las velas

Vicente Muñoz Álvarez

domingo, 17 de marzo de 2024

TANTA ILUSIÓN PARA NADA



lo pienso ahora
con perspectiva

después
de tantos años

mirando
hacia atrás sin ira

y éramos como
chicos bomba

reclutados por
una causa común

la Poesía

y dispuestos a dar
todo por nada

presentar nuestros libros
leer nuestros versos
 
aunque nadie
nos escuchara

no puede haber
martirio más bello

Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 15 de marzo de 2024

POESÍA DEL DESASOSIEGO

una poesía
que no moleste
que no se embarre
que no cuestione
que no se moje

políticamente
correcta

porque el poeta
es un fingidor

dicen

y entonces sí

los premios

Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 14 de marzo de 2024

DE BISONTES Y AUTÓNOMOS



en el XIX
se exterminaron
los bisontes
en las praderas
de Norteamérica
para acabar
con los indios

en el XXI
los autónomos
en las tiendas
de España
para acabar con
la iniciativa privada

masivamente

para qué

piénsalo

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 12 de marzo de 2024

H.P. LOVECRAFT (Y la Llave de Plata)



Fue sin duda H.P. Lovecraft el autor con el que definitivamente me enganché a la lectura, a los dieciséis o diecisiete años, fascinado por los Mitos de Cthulhu y sus relatos de horror cósmico... Hubo antes algunos otros: Edgar Allan Poe (y muy en especial La Caída de la Casa Usher, que desde entonces he releído docenas de veces), Jack London, Joseph Conrad, Emilio Salgari, Robert Louis Stevenson, etc, pero fue Lovecraft el que me contagió por primera vez de literatura hasta el tuétano, sus sorprendentes y tenebrosos relatos, su estilo anacrónico y su prodigiosa imaginación, aquellas ciudades enterradas o sumergidas, su panteón de divinidades impías, los Primigenios y los Arquetípicos, el Necronomicon, el Árabe loco Abdul Alhazred, sus héroes melancólicos y solitarios, sus conjuras contra la Tierra, sus mutaciones y transformaciones, sus visiones y sueños, su matemática no Fue sin duda H.P. Lovecraft el autor con el que definitivamente me enganché a la lectura, a los dieciséis o diecisiete años, fascinado por los M euclidiana, sus seres híbridos y deformes y su aversión por el mar... Devoré en poco tiempo todos sus libros y comencé a la par a abordar a otros autores del círculo, Arthur Machen (inolvidables El gran dios Pan, El polvo blanco o La colina de los sueños), Algernoon Blackwood (escalofriantes Los sauces y Antiguas brujerías), August Derleth, Lord Dunsany, Ambrose Bierce, etc, que a su vez me fueron llevando a otros autores y círculos, del simbolismo al decadentismo (con J.K.Huysmans y Al revés, otro libro que me deslumbró, como principal exponente) y después al minimalismo y al realismo sucio y a la literatura beat y a Céline y a Thomas Bernhard y a Carlos Castaneda (santísima trinidad), y así sin parar, de libro en libro y de autor en autor, hasta el día de hoy... Uno de los ensayos de Lovecraft en concreto, El horror en la literatura, se convirtió por aquel entonces en mi libro de cabecera, un catálogo impagable de autores y obras imprescindibles del género, con el que accedí a docenas de apasionantes lecturas... Y algunos de sus relatos grabados a fuego en mi mente: El ser en el umbral, La ciudad sin nombre, El templo, Las ratas de las paredes, Las montañas de la locura, Los sueños de la casa de la bruja, La llave de plata (con la que estas regresiones tienen tanto que ver), etc, etc... Cuántas apasionantes veladas con aquellos libros (casi todos de Alianza) ajados por el uso en mis manos, encarnado en sus personajes y empapado de horror cósmico hasta la médula, mientras en el colegio, contraste absoluto, estudiábamos a Góngora y Quevedo y El Cantar del Mío Cid, lecturas que, muy al contrario, provocaban en los alumnos tedio y rechazo... Pero en mi caso daba lo mismo, Lovecraft lo había conseguido, me había ganado para la causa, yo era ya un lector empedernido, quimérico y soñador, que además comenzaba por simpatía hacia los autores que admiraba a escribir sus primeros relatos, y nada me iba ya a separar del camino de la Literatura... Gracias H.P.L. por haberlo logrado...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Regresiones

Nueva edición ampliada en LcLibros:



viernes, 1 de marzo de 2024

DARTH VADER

según qué
periódico leas
y a quién sirva

la realidad
de uno u otro color

el fondo oscuro

Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 29 de febrero de 2024

LA GRAN COMILONA



tú corrupto
él corrupto
vosotros corruptos
ellos corruptos

todos corruptos

y el pueblo qué

hasta cuándo

Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 23 de febrero de 2024

HASTA SIEMPRE COMANDANTE



la corrupción
es la misma

pero el color
de los ideales no

qué hipócrita
el rojo hoy

para los que
creímos en él ayer

qué triste

Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 22 de febrero de 2024

COLD COLD SEA



sientes
que no puedes
que no aguantas
que te ahogas
que naufragas

en estas aguas
profundas

en este mar
tenebroso

e intentas
mantener la calma

sujetando el timón

qué oscuro el fondo

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 14 de febrero de 2024

EL ENCARGO DEL CAZADOR



Una muy grata sorpresa, este documental de Joaquim Jordà, El encargo del cazador (1990), que aborda la figura de Jacinto Esteva, arquitecto, pintor, director de cine, cazador y poeta, del que hasta ahora nunca había oído hablar. 

Con un estilo que recuerda a El desencanto, de Jaime Chávarri, a través de testimonios de familiares y amigos y grabaciones de la época, Jordà nos introduce en la atormentada vida de Jacinto Esteva, su desbordante creatividad y sus depresiones, sus idas y venidas por el continente africano, su alcoholismo crónico y sus películas (en especial esa joya titulada Lejos de los árboles), y su peculiar y trágica manera de entender el arte y el mundo. 

Es sobre todo Daria (junto a Ricardo Bofill, Luis García Berlanga y Pere Portabella, entre otros), una de las hijas de Esteva, la encargada de diseccionar su legado, haciéndonos partícipes y cómplices de las aventuras y desventuras de su padre, una de las mentes más privilegiadas de la Cataluña de los años 70, figura clave de la Escuela de Cine de Barcelona, creativo y autodestructivo, excesivo e iluminado a la vez. 

Otra de esas perlas enterradas que, indaga que te indaga, uno descubre sepultadas bajo toneladas de arena y que justifican todos los sinsabores de la búsqueda. 

Os arrebatará.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 2: Películas para la penumbra
(LcLibros, 2018)



lunes, 12 de febrero de 2024

TRAVESÍA en la BIBLIOTECA PÚBLICA DE PÉTROLA


Hay bibliotecas rurales que se deben cuidar. Aquí un ejemplo de mimo de una pequeña editorial que con pasos pequeños mantiene su catálogo vivo al margen de todo menos de sus lectores. Nueve años y 60 libros publicados a base de trabajo y esfuerzo. Poesía, narrativa y didáctica. En estas imágenes, un ejemplo de nuestra colección de narrativa Chamán en su senda en la Biblioteca Pública de #pétrola, #Albacete.



viernes, 9 de febrero de 2024

MICROSCOPIOS (La lente de diamante)



Los microscopios, en aquella época, otra de mis grandes pasiones... También debido al laboratorio de los PP. Agustinos, donde me topé con ellos por primera vez: mediados los años 70 el niño inquieto que hace cuatro décadas fui observando a través de aquellas lentes otros parajes y mundos... Aquella pasión infantil, aquella ilusión por las cosas a los, calculo, once o doce años, el descubrimiento de aquel laboratorio del que no me canso de escribir, lleno de todo lo que más me gustaba, animales disecados y acuarios y minerales y fetiches de tierras lejanas... Allí, en cada pupitre, teníamos nuestro microscopio, y allí observé por primera vez a través de una lente lo que mis ojos a simple vista no lograban captar: amebas, alas de mosca y de mariposa, tejidos de plantas y esporas, etc, etc... Como abrir la puerta a una realidad paralela (antes, mucho antes de leer a Castaneda), cómo me gustaban aquellas clases en el laboratorio, quizás de mis mejores recuerdos de tantos años encarcelado en aquel presidio, las prácticas de Ciencias Naturales en séptimo de EGB... Así, fascinado por aquella galaxia en miniatura, comencé a darle a mis padres la lata con los microscopios, hasta que conseguí que me regalaran el primero: un instrumento primitivo y tosco con el que comencé a vislumbrar otros universos, paisajes increíbles en pequeñas motas de polvo o de moho, lo sorprendente de cualquier tejido sintético o vegetal o animal, sus diminutos recodos y celdas y los secretos que, lejos de nuestra mirada ordinaria, escondían.... Pero no era suficiente, el aumento de aquel microscopio no me bastaba, y seguí insistiendo hasta que al fin me regalaron otro más potente... Y entonces sí, nuevas sorpresas, lo que antes solamente intuía pude verlo al detalle, gotas de sangre, glóbulos blancos y rojos, microorganismos de charca, cualquier cosa que se me ocurría la sometía a la mirada incisiva de aquella lente de cristal, siempre queriendo llegar más allá, más potencia, nuevas visiones, pero siempre, también, limitado por los aumentos del microscopio... Creo que en el fondo buscaba algo intangible, fuera del mundo, como vía de escape a la realidad tediosa y gris que vivía, sitios de poder, llaves que abrieran las puertas a dimensiones paralelas... Hasta que tiempo después, ya de adolescente, llegó a mis manos, en alguna antología de cuentos de horror, La lente de diamante, un inquietante relato de Fitz-James O'Brien, que fue para mí una revelación, aquella sorprendente historia de un joven obsesionado con la microscopía, que después de un pacto con el Diablo, se hace con el secreto de la lente universal y descubre, en el interior de una gota de agua, a su amor platónico, Anímula, la ninfa total, seductora, grácil y perfecta, musa en lo sucesivo de sus desvaríos... Y comprendí que algo así, lejos de la percepción sensorial, debía estar buscando yo ya de niño tras todas aquellas lentes, algo imposible y etéreo que se me iba a escapar siempre de las manos... Y aún más años después, ya rondando los treinta, la oscurísima y tétrica versión de ese mismo relato por Leopoldo María Panero en un memorable libro titulado El lugar del hijo, que fue otra de mis lecturas de cabecera, donde se daba una vuelta de tuerca más al cuento de O'Brien para terminar de desvelarme las claves subconscientes de aquella pasión infantil: perseguir el ideal, el espejismo y la perla, tras la apariencia cotidiana de las cosas... También en ello, pluma en mano, continúo...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Regresiones

Nueva edición ampliada en LcLibros:



lunes, 5 de febrero de 2024

TRES POEMAS TRADUCIDOS AL PORTUGUÉS por ALBINO MATOS en RUA DAS PRETAS




EL TIEMPO DE LOS ASESINOS

llega un punto

en nuestras vidas

en que las circunstancias
nos fuerzan definitivamente
a rebelarnos

a posicionarnos
no ser cómplices
a jugar fuerte
a gritar claro

cuando
la mentira
la farsa del sistema
es ya evidente

los poemas

en lugar
de en trincheiras

deberían
convertirse
en bombas

*

Chega-se a um ponto

na vida

em que as circunstâncias
nos obrigam
a revoltar-nos

a tomar posição
a não ser cúmplices
a jogar forte
a gritar claro

quando
a mentira
a farsa do sistema
é já evidente

os poemas

em vez de
trincheiras

deviam
converter-se
em bombas


TRAVESÍA

no importa

el camino
el riesgo
el esfuerzo

sólo la meta

llegar

sin desplomarte

al fondo
de ti

*

Não importa

o caminho
o risco
o esforço

só a meta

chegar

sem te despenhares

ao fundo
de ti mesmo


POESÍA

El único refugio
la única salida

el único lugar
donde acudir

cuando en tu interior
todo está ardiendo.

*

O único refúgio
a única saída

O único lugar
a que acudir

Quando dentro de ti
está tudo a arder.


Vicente Muñoz Álvarez

Traducción de Albino Matos en el blog Rua das Pretas


jueves, 1 de febrero de 2024

TABERNAS DE LA HAMMER



Tabernas de la Hammer en Portugal, eso sí que son regresiones, como volver a la España profunda, sobre todo en invierno, con niebla cerrada y en los pueblos y ciudades del norte (Almeida, Guarda o Viseu, por ejemplo), tabernas de la Hammer como en Transilvania, afuera el frío cortante y dentro el calor y la magia, todo onírico y evocador, como si la humanidad se hubiera extinguido y una estirpe de vampiros decadente lo hubiera invadido todo, tabernas de la Hammer como guaridas de súcubos e íncubos en tiempos de crisis, como satélites solitarios en la infinitud, oliendo a chanfaina y a grelos, a vino del Duero, algo siniestro y entrañable a la vez, la ciudad desierta, un libro en las manos, y petiscos y bacalaos y hospedarias y aguardentes en comedores decimonónicos, y lluvia intensa y oblicua y toros negros recortados en el confín y paseos como de ensueño de opio y esas entrañables tabernas donde repostar refugiándose del temporal y del frío, con sus cubas añejas, sus mesas diminutas, jarras colgando, animales disecados, ese silencio en el alma, esa saudade y esa quietud... Y la sangre siempre que es vida, bálsamo eterno para el corazón...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Regresiones

Nueva edición ampliada en LcLibros:



martes, 30 de enero de 2024

CARNE DE LOBO



el mundo
y los lobos

el trabajo
y los lobos

la sociedad
y los lobos

la utopía
y los lobos

la amistad
y los lobos

la poesía
y los lobos

carne para
Frankenstein

Vicente Muñoz Álvarez,
de La poesía es un arma que carga el diablo
(LcLibros, 2023)


lunes, 29 de enero de 2024

POEMASH ESPECIAL RAÚL NÚÑEZ



Otra de las joyas que Rodrigo Córdoba manufacturó para Vinalia Trippers fue este POEMASH ESPECIAL RÁUL NÚÑEZ, con portada de Silvia D.Chica, que incluimos en el Nº 10, PLAN 9 DEL ESPACIO EXTERIOR, y que podéis leer gratuitamente en el siguiente enlace:


Un brindis desde la Tierra para ambos, 
Raúl y Rodrigo, que están en los Cielos.

viernes, 19 de enero de 2024

EL MERODEADOR: Fragmentos.



Y ciertamente era verdad, flotaba sobre aquel lugar un aura asfixiante y siniestra, una sensación de tragedia y desolación que ponía los pelos de punta (como en la Casa Usher, recuerdo que entonces pensé). No queda ya nada aquí, repitió Fro al entrar, y comenzó luego a enseñarme el edificio, las dependencias de Konrad en el primer piso, su dormitorio y el despacho donde, según dijo (y según Bernhard en la novela), se pasaba los días trabajando en su Estudio sobre el oído, y las de su mujer inválida a continuación, en el segundo, desde cuyas ventanas se podían contemplar los excelentes (pero también siniestros) paisajes del lago. Precisamente aquí, dijo Fro tras haber recorrido parte del piso, en esta habitación, fue donde la asesinó, aquí fue donde Konrad la disparó, unos dicen que en el pecho, otros que en la cabeza, pero fue aquí, en su silla de ruedas, donde la mató, y esas manchas en la pared, dijo señalando una esquina, lo atestiguan, esas manchas que nadie se dignó a limpiar, ni yo mismo me digné a limpiar, al fin y al cabo desde la muerte de Konrad a nadie le importa nada ya aquí, la Calera ahora es un santuario, un cementerio, y a nadie le importa nada ya aquí... Salvo a los escritores, añadió. Ustedes, los escritores, vienen aquí buscando inspiración y respuestas y sólo encuentran preguntas y miedos (tengo grabadas a fuego estas palabras en mi memoria), eso es lo que ustedes encuentran aquí, lo único que en el fondo encuentran, repitió. Y, efectivamente, fue lo único que en aquella visita encontré: preguntas sin respuesta, no respuestas a mis preguntas, y miedos, miedos y preguntas en lugar de inspiración y respuestas...

Vicente Muñoz Álvarez, 
de El merodeador (LcLibros, 2021)



miércoles, 17 de enero de 2024

VOLVER AL COLINÓN



Todo empezó con los Cardiacos, el mítico grupo leonés, y aquella cinta de casete titulada Las discográficas no dan la felicidad, editada en 1979... Yo tenía entonces catorce años y escuché cientos de veces aquellos temas, Salid de noche, Volver al colinón, Chicas de Burda, Noches de Toisón, Lo tienes claro, hasta sabérmelos mejor (mucho mejor) que el padrenuestro... Hasta entonces había escuchado clásicos del rock progresivo, Pink Floyd y Deep Purple, sobre todo, algo de heavy y de rock, y por supuesto a los Beatles y a los Rolling y a Elvis, siempre presentes (además de a los cantautores antisistema de turno, Paco Ibáñez, Serrat o Moustaki, con los que nos bombardeaba a todas horas en casa mi hermana), pero a ningún grupo español del momento que, a mi juicio, mereciera realmente la pena... Y entonces aparecieron ellos, los Cardiacos, con aquel formidable casete, que para mí (y para muchos otros de mi generación) fue una auténtica revelación y la puerta a otros grupos de la entonces incipiente Movida... Poco después, todos en tromba, fueron llegando Siniestro Total (y su irreverente ¿Cuándo se come aquí?), Gabinete Caligari (y su emblemático Que Dios reparta suerte, de mis favoritos), Loquillo y los Trogloditas, Kaka de Luxe, Brighton 64, Los Elegantes, Pistones, Polanski y el Ardor, Derrribos Arias (con su inolvidable Poch a la cabeza), Sindicato Malone, La Frontera, Decibelios (Oi! Oi! Oi!), Glutamato Ye Ye o Los Ilegales, y por encima de todos ellos, Parálisis Permanente, con Ana Curra y Eduardo Benavente al frente, que se convirtieron en mi grupo de cabecera (quizás de un modo premonitorio de varias otras cosas: el haberles escuchado en su último bolo en La Tropicana, año 1983, justo antes del trágico accidente que le costó la vida a Eduardo; el descubrimiento, años después, de El Canto de la Tripulación y la poesía de El Ángel, decisiva en mi formación; y mi amistad reciente con Ana a raíz del último número de Vinalia Trippers, Spanish Quinqui)... El caso es que, volviendo al tema en cuestión, allí estaba de lleno metido yo, principios de los 80, con quince o dieciséis años, yendo a ver a todos aquellos grupos a La Madrágora y La Tropicana, y descubriendo fascinado la noche leonesa... Aunque para hacerme con aquellos discos cometiera, algo muy habitual en mí, un irreparable error: vender todos los anteriores (joyas que luego he echado de menos e incluso he llegado de nuevo a comprar) en el Rastro a precio de saldo, y también las colecciones de cómics de superhéroes y muchas otras cosas que ya ni recuerdo, todo por la causa, para mí entonces sagrada, de la Movida... A ella, desde mi cada vez más efervescente ciudad, me lancé de cabeza, pertrechado de boogies y patillas largas, y montando mi propio grupo, Veredicto Final, mezcla de ska y rock and roll y lo que nos saliera, con el que disfruté aporreando la batería de muchas psicotrónicas aventuras..

Vicente Muñoz Álvarez,
de Regresiones

Nueva edición ampliada en LcLibros:



lunes, 8 de enero de 2024

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS: Fragmentos.



Desarraigados, inconformistas, iconoclastas, visionarios, los beatniks encarnaron a mediados del pasado siglo los compromisos más transgresores de su generación. Fueron, por decirlo de algún modo, los chicos malos del Tío Sam: los outsiders, los noctámbulos, los subversivos, los hijos del asfalto que, incapaces de realizarse en una sociedad como la americana, poetizaron para resarcirse su lado más oscuro. Pero, a diferencia de otros muchos, lo hicieron desde dentro, desde su propia piel, consecuentes en sus vidas con los postulados de su obra: el escapismo mediante las drogas, el budismo zen, la desconexión de la moral burguesa y la concepción de la escritura como un acto espontáneo de creación (entroncando así con la improvisación del jazz y el bop).

Vicente Muñoz Álvarez,
de El tiempo de los asesinos.
Semblanzas de algunos escritores malditos.
(LcLibros, 2019)


Booktrailer


viernes, 5 de enero de 2024

CÓMO OCURRIÓ



cumplir tu palabra

en el bosque
en la política
en la amistad
en el amor

distinguió al hombre
de las bestias

desde que el mundo
es mundo

ahora no

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 2 de enero de 2024

SALONES RECREATIVOS (Rituales de iniciación)



Salones recreativos en el León de finales de los años 70, con sus mesas ajadas de billar y de ping pong y sus futbolines y máquinas primitivas de pinball, salones recreativos en los que me crié, con sus jefes (siempre de mala hostia y una riñonera de cuero llena de monedas en la cintura), sus matones y gorrones y pardillos y buscavidas, sus pequeños ambigús y lolitas y tribus y pandillas... El México, en una bocacalle de Ordoño II (Territorio visón), el Parque, en Bernardo del Carpio, el Charly, en Julio del Campo, el Picos (luego Tijuana), en Villa Benavente, y otros muchos cuyo nombre ya no recuerdo en cada barrio, en Pinilla, en el Crucero, en Las Ventas (Territorio comanche), en San Claudio y en San Mamés... Salones recreativos de la era predigital, adictivos y peligrosos, aquellas interminables partidas en viejas mesas de billar con los tapetes zurcidos y descoloridos, los palos astillados, las luces macilentas, las máquinas de una y cinco y finalmente (ya en los 80) de veinticinco pesetas, las veces que te tragaban la moneda, el jefe renegando abriéndolas y arreglándolas y dándote cambio, los mirones apostados a los lados comentando las jugadas, los manguis tramando siempre algún palo, las jukebox con los éxitos de la temporada (Los Chunguitos, Las Grecas, Georgie Dann, Los Brincos, Los Bravos, Daniel Magaz, Tequila, Fórmula Quinta, etc), el olor a ambientador barato, los perritos acartonados y las hamburguesas, las hostias (como panes) entre pandillas, las carteras y carpetas con los ídolos de turno, las colillas y cáscaras de pipas tapizando el suelo, los cigarrillos sueltos, el humo asfixiante, los camellos y yonquis y trapicheros... Salones recreativos de mi adolescencia, mundos paralelos con códigos y leyes propias, cuántas horas en sus máquinas intentado dominar sus técnicas, luchando por conseguir una partida gratis o una bola extra, cuántas monedas e ilusiones perdidas, atardeceres opresivos de la dictadura y festivos de la Transición, besos robados, cigarros compartidos, conjuras y venganzas y confidencias y luchas de tribus y clases... Vaya graduación...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Regresiones

Nueva edición ampliada en LcLibros:



viernes, 29 de diciembre de 2023

¿QUIÉN MATÓ A LA TÍA ROO?



Si queréis celebrar el espíritu de la Navidad con una película de suspense conmovedora, siniestra y entrañable a la vez, al margen de los clásicos descafeinados que programan en la televisión, videad ¿Quién mató a la tía Roo? (Whoever slew Auntie Roo?, 1972), de Curtis Harrington, y os aseguro que disfrutaréis de una maravillosa velada. 

Una inquietante vuelta de tuerca al ya de por sí macabro cuento de Hansel y Gretel, con una camaleónica Shelley Winters a la cabeza del reparto y un Mark Lester (el inolvidable niño de El otro, de Robert Mulligan) perverso y angelical, un montón de giros inesperados y una logradísima atmósfera navideña. 

Harrington, especialista en thrillers de terror psicológico, le añade un plus de morbo y sarcasmo al cuento popular de los Hermanos Grimm, respetando su fondo y esencia, pero subvirtiendo algunas claves del mismo y dándole una lectura nueva, más irónica y retorcida, morbosa y aterradora. 

Pavos y cochinillos asados, niñas momificadas, dulces de jengibre y chocolate, sesiones de espiritismo, fantasmas y espumillón combinados en sabias dosis para el deleite del espectador. 

Ideal para videar comiendo turrón en la sobremesa de alguna celebración navideña.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 2: Películas para la penumbra
(LcLibros, 2018)



viernes, 22 de diciembre de 2023

EL PERFUME DE LA DAMA DE NEGRO



Si os gustan las películas de terror psicológico en la línea de La semilla del diablo o Repulsión, disfrutaréis de lo lindo de esta rareza del cine italiano, El perfume de la dama de negro (Il Profumo della signora in nero, 1974), de Francesco Barilli, repleta de guiños psicoanalíticos y tremendamente desasosegante y malsana. 

Como en los citados filmes de Polanski, Barilli construye un delirante entramado de complejos y traumas, de pistas e indicios que desembocan en un escalofriante final (sin duda, de lo mejor del metraje). Todo ello con un elegante sentido de la estética y el ritmo, muy por encima de la media de los giallos habituales de aquel tiempo. 

Las referencias a Alicia en el país de las maravillas (como alter ego de la protagonista, Mismy Farmer, parecidísima, por cierto, a Mia Farrow) son numerosas, hasta el punto de convertir la película en una especie de versión siniestra (muy siniestra) de la novela de Carroll. 

La paranoia y la esquizofrenia, el desdoblamiento de personalidad, el mundo de los sueños y las pesadillas, los golpes y cicatrices de la infancia, la magia negra y la brujería, los ritos satánicos y la pérdida de identidad, son algunas de las piezas clave de esta inolvidable película, que ha ido con el tiempo ganando prestigio y solera. 

Magnífica la banda sonora de Nicola Piovani, la fotografía de Mario Masini y, muy en especial, el sorprendente y desquiciado final (que por supuesto no destriparé), una sangrienta guinda para coronar el pastel.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 2: Películas para la penumbra
(LcLibros, 2018)



lunes, 18 de diciembre de 2023

ROSEBUD

tantas veces
a punto de lograr
algo en la vida

es peor
que no lograr
nunca nada

tanta ilusión
para qué

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 13 de diciembre de 2023

VIDEODROME



lo que tú ves
sin gafas

el almuerzo
al desnudo

y lo que quieren
que veas con ellas

el reino de oz

tu visión
está en juego

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 12 de diciembre de 2023

SIEMPRE HAY UN LOBO

 


Dios en la Inquisición
queriéndonos castigar

por ser hombres

y hoy el Estado
queriéndonos reeducar

para ser corderos

siempre hay un lobo

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 11 de diciembre de 2023

MANCHAS DE SANGRE EN UN COCHE NUEVO



Otra reliquia del fantaterror español, Manchas de sangre en un coche nuevo (1975), de Antonio Mercero (que ya había rodado por aquel entonces otra magnífica incursión en el género: La cabina), sigue vigente en su planteamiento a día de hoy y nos regala abundantes dosis de hemoglobina y horror. 

Un acaudalado empresario (José Luis López Vázquez) y su flamante coche nuevo, un trágico accidente en la carretera, una mujer caprichosa y autoritaria (Lucía Bosé) y una amante melosa y dispuesta (May Heatherly), son los pilares sobre los que Mercero erige este asfixiante thriller psicológico, cargado de simbolismo y denuncia social, que para mí figura entre lo mejor de su filmografía. 

Las interpretaciones de José Luis López Vázquez y Lucía Bosé son para quitarse el sombrero, el retrato de la España autoritaria y machista de aquel tiempo, paradigmático y clarividente, y la banda sonora de Teddy Bautista, la guinda añadida al pastel. 

Una desasosegante metáfora sobre el remordimiento y la culpa, que os dejará un regusto agridulce en el paladar.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 2: Películas para la penumbra
(LcLibros, 2018)



martes, 5 de diciembre de 2023

REINO FUNGI



el reino de las setas

como el de las personas

de muy diversa índole

excelentes
alucinógenas
sin valor culinario
tóxicas y mortales

hay que saber elegir

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 4 de diciembre de 2023

REYES DEL BOSQUE


Han tardado mucho este otoño en salir en mi zona,
pero al fin están aquí los boletus (pinícola, en este caso), reyes del bosque y la mesa:
gracias Tierra.