martes, 9 de agosto de 2022

QUÉMATE TÚ

 

Los días se alternan, por más esfuerzos que hago por verlo todo de color rosa, como montañas rusas dentro de mí: unos que subo y otros que bajo, unos que sí y otros que no, unos que llenan y otros que vacían por completo el corazón... Eres Aries, me dice mi chica con todo el amor del mundo, así sois, tan impulsivos... Pero no nos lo están poniendo fácil, a los autónomos al menos, en estos últimos tiempos, este depender de las decisiones de los mandarines del reino, los que manejan los hilos, los que te dicen lo que debes hacer y cómo ser y estar en la Tierra, este no poder respirar, apenas, y esta sensación constante de desilusión y penuria, mientras ellos se evaden a sus anchas en sus Falcón Crest... Así son las cosas para algunos, pienso, malos tiempos para la lírica, para los que no queremos depender de nadie, y menos de los políticos, vende los discos, vende los libros, ahorra energía, quémalo todo, quémate tú: ya vendrán mejores tiempos...

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 8 de agosto de 2022

ADIÓS AMIGOS

 

Me estoy comenzando a desprender de muchos discos de mi juventud (hoy se los llevaron, como lágrimas en la lluvia, de mi hogar) que fueron básicos para mi educación sentimental, y en breve lo haré también de muchos libros que aún más... Pena, penita, pena, la verdad, por todo lo que representaron en ciertos momentos de mi vida, pero andado tanto camino ya y a estas alturas de mi película, con la casa petada hasta la bandera de fetiches y lastres, miles de libros, cientos de discos y recuerdos de tantas aventuras, se comienza a entrar en otra fase y etapa, más ligera de equipaje, y a tener nortes y destinos distintos... Y todo, pienso, que llega y que pasa, que forma y alimenta, que viene y que va, para llegar a ser justamente lo que ahora somos: nosotros mismos... El ritmo, en cualquier caso, continúa, y esa, me digo, es la única e inexorable verdad...

Vicente Muñoz Álvarez

OFICIO



piénsatelo bien
antes de escoger
este oficio

llegado a cierto punto
no habrá ya
marcha atrás

pasarás todas
las fases
de una adicción

embriaguez resaca
mono penuria

y pagarás
a cambio de la escritura
un alto precio

doy fe

ahora

sigue el camino


Vicente Muñoz Álvarez,
de Días ruta
(LcLibros, 2021)



viernes, 5 de agosto de 2022

VANITAS VANITATIS

 

Días extraños y apáticos en los que sientes, dentro de ti y a tu alrededor, esperando a Godot, todo insignificante y absurdo: yo el primero, por supuesto, por no saber encarnar las enseñanzas de los maestros antiguos, todo lo que he leído y aprendido en la vida, absurdo... La hoguera de las vanidades de la gente y el mundo, políticos, artistas, ególatras, gurús, sabelotodo, absurdos: ese afán de muchos, consuelo de tontos, por demostrar que saben y son más que los otros, da igual en qué, en todo en general, absurdo... No entiendo, la verdad, lo que se consigue con eso, no es esa la actitud ni lo que me enseñaron, pienso, sino, siempre y con respeto hacia el prójimo, seguir aprendiendo... El resto, vanitas vanitatis, como dirían los filósofos: total pérdida del sentido y del tiempo... Y los cuerpos y corazones que se agostan mientras tan rápido, entre suspiro y lamento, tan callando...

Vicente Muñoz Álvarez

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS: Fragmentos.



La mejor escuela del artista es, sin duda alguna, su experiencia. Concebidos por ladrones, por tenderos o arquitectos, en países pobres o ricos, bajo estrellas de fortuna o turbulencia, nuestra vida se perfila según las circunstancias, correlativamente a nuestro entorno. Igual que la génesis del arte: siempre teñida por algún reflejo.

Hablar de Malcolm Lowry exige reseñar por ello sus dos grandes pasiones, el obsesivo marcapasos de su vida y su literatura: su afición viajera y su alcoholismo. 

La primera le llevó de Inglaterra a México, pasando por París, Extremo Oriente, España, Estados Unidos y Canadá. 

La segunda le condujo prematuramente hacia su muerte.

Vicente Muñoz Álvarez,
de El tiempo de los asesinos.
Semblanzas de algunos escritores malditos.
(LcLibros, 2019)


Booktrailer


miércoles, 3 de agosto de 2022

MORBO


No muchos habréis visto esta rareza del cine español setentero y, hacedme caso, merece la pena (por mucho que los críticos de su tiempo la menospreciaran) rescatarla del olvido. 

Ana Belén y Víctor Manuel interpretan en Morbo (1972), de Gonzalo Suárez, el papel de dos recién casados progres que se van de luna de miel al campo en una caravana, huyendo del estrés de la ciudad, para reencontrarse allí con sus propios fantasmas y miedos. 

Un guion retorcido y, efectivamente, de lo más morboso (por cierto, muy parecido al de Anticristo, de Lars von Trier), un caserón calcinado en el corazón del bosque y un terrible secreto, todo ello teñido de un aura psicodélica y surrealista, son los cimientos sobre los que Gonzalo Suárez construye un entramado asfixiante sin apenas violencia alguna, solo a raíz de sospechas e indicios que descolocan de principio a fin al espectador. 

Aunque no es, por supuesto, ninguna obra maestra, Morbo es una rara avis dentro de la filmografía del fin del Régimen y una de las películas más inclasificables de su director.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 2: Películas para la Penumbra
(LcLibros, 2018)



miércoles, 27 de julio de 2022

HUELLAS DE PISADAS EN LA LUNA

 


Bajo a León muy de vez en cuando ya, como quien sube a la Luna, instalado desde hace mucho tiempo en diminutos planetas, Grulleros, Valdefresno, Villaobispo, y aunque suene de coña, se me queda incluso grande ahora esta ciudad, estoy de pequeñas galaxias desde hace ya décadas, algo, en algún punto de mi ascenso (o descenso), sin saber por qué, cambió dentro de mí, y acepto sin más mi destino... Bajo a la ciudad como quien sube a la Luna, y aunque nací en pleno territorio visón, hace ya mucho que me acostumbré a vivir en el corazón del bosque, asilvestrado y salvaje, rodeado de verde y estrellas, y estos alunizajes esporádicos me hacen sentir como pez fuera del agua, glup glup, dónde me encuentro, me pregunto entre cráter y cráter, y qué parajes y volcanes son estos
... Aun así, muchos selenitas, cada vez que piso este satélite, me saludan y abrazan, y eso me hace sentir lunático aún, tantos latidos y corazones perdidos, lo que fui, lo que soy, lo que seré, quién sabe qué espera (ni importa) en la siguiente estación...

Vicente Muñoz Álvarez

EL MERODEADOR: Fragmentos.

 

Salgo a pasear cuando ya la cabeza parece estallarme... Como si sonaran mil trompetas dentro, en mi cabeza, un inmenso caos, un enorme estrépito, caminar para desahogarme, como terapia, cuando realmente no puedo rendir más... La oposición me consume, semana a semana, mes a mes, un proceso de desgaste, un vaciamiento, enerva mi energía, me desangra por dentro... Los temas, el cronómetro, los códigos, reglamentos, circulares, la academia, el preparador... Verdaderamente agotado. Envejecido, desencantado, despersonalizado, frustrado... De todos los infiernos, pienso, quizá este sea el peor... Pero no es ese el sistema, la técnica, me digo, salgo para otra cosa, no para seguir pensando en la oposición, centrándome en ella, sino justamente para lo contrario, para no pensar en la oposición y en la medida de lo posible descentrarme de ella... Esa es mi intención cuando camino hacia la orilla del río, pero pronto me doy cuenta de que vuelvo a pensar en lo mismo, estoy pensando en la oposición y en los temas e intento obstinadamente no hacerlo...

Vicente Muñoz Álvarez,
de El merodeador

Tercera edición revisada, a la venta en LcLibros:



viernes, 22 de julio de 2022

PIENSO PARA LAS BESTIAS



como un acuario
lleno de peces rojos

nuestra cabeza

acotada
por mil límites
y fronteras

y la mano
que desde arriba
les da de comer

pienso
para las bestias

Vicente Muñoz Álvarez

LAS SETAS: Fragmentos (9)



UNA puerta chirriante abriéndose lentamente en la oscuridad... dos rombos en la pantalla... una luz espectral al otro lado... los créditos de Narciso Ibáñez Serrador presenta Historias para no dormir con redoble de tambores... y aquel espeluznante grito...

A cuántos millones de españoles, a principios de los años 70, puso los pelos de punta aquella serie y, muy en especial, aterrorizó aquel escalofriante grito...

A mí, por aquel entonces un niño, más que a ningún otro, imagino, hasta el punto de reproducirlo idéntico, según aseguran mis padres, durante años en mis pesadillas. Jamás recordaba nada al despertar, ni los sueños ni el grito, pero decían que era clavado al de Historias para no dormir, terrorífico y aterrador... Y allí estaban una y otra vez mis sufridos padres, a las tantas de la mañana amedrentados por mi grito (solamente uno, decían, pero agónico y prolongado) a la puerta de mi habitación, para comprobar que seguía durmiendo plácidamente en la cama.

Debieron ser, supongo, aquellas tremendas historias de Chicho las causantes, muchas inspiradas en relatos de Edgar Allan Poe, y sobre todo los créditos de la serie, la puerta chirriante, los dos imponentes rombos (infalible reclamo entonces), los redobles de tambores y aquel horripilante grito, que se clavó como un dardo envenenado en mi subconsciente...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Las setas y otros relatos de la Era Pulp
(Versátiles, 2021)



miércoles, 20 de julio de 2022

PERSEIDAS



Qué ola de calor tan enervante y tremenda, esta, y de qué manera nos está derritiendo el cerebro, pienso mientras contemplo desde la terraza de mi casa el cielo estrellado, todas esas perlas que brillan en lo alto, tan distantes, almas, corazones, planetas, no sé, pero qué calor tan insufrible estos días, que nos confunde y aliena, que nubla la razón y espesa la sangre en las venas, que todo lo agosta, plantas, bosques, ciudades, animales, que todo lo quema, después de celebrar el cumpleaños de mis padres el domingo, casi dos siglos de experiencias a cuestas, de repente y ahora, la soledad... Así es la vida y la sangre y los ciclos, me digo, no lo pienses, no le des vueltas, no te detengas, no filosofes, no te arrepientas, como aprendiste de los maestros antiguos, vive sin más el momento, haga frío o haga calor, no lo dejes pasar: siéntelo...

Vicente Muñoz Álvarez

TRAVESÍA en IES BERNARDINO DEL CAMPO


Travesía no es un libro de viajes. Es un libro que narra el viaje de una vida, el de cualquier vida, el de la tuya o la mía. Y la del autor, por supuesto, con todo lo que de audaz tiene el acto de asomarse a uno mismo para dolerse y alborozarse, para comprenderse y malinterpretarse, para sorprenderse incluso al ver que la imagen que devuelve el espejo nada tiene que ver con el propio rostro. Desnudo frente al oleaje de la vida, asido al timón, nos muestra sus heridas de guerra, recuerdos de ese batallar contra una mar que es a la vez esperanza y perdición.

Pablo Cerezal


lunes, 18 de julio de 2022

DE CUMPLES

Nada más y nada menos que 89 & 91 primaveras
cumplieron mis padres ayer, y el ritmo continúa: 
Magia en sus Velas...

viernes, 15 de julio de 2022

COMO HOJAS ARDIENDO



este insoportable calor

que derrite el cerebro
que enerva y confunde
que agosta y enferma
que abrasa por dentro
que todo lo quema

y lo que hay fuera

tiempos salvajes
para el corazón


Vicente Muñoz Álvarez


miércoles, 13 de julio de 2022

LOS QUE NO ALCANZAMOS LA CIMA



Lo hablaba con mi chica en la terraza de mi casa la otra noche, noche ardiente de julio en la Tierra, refiriéndome a la apasionante lectura de La novela de un literato, de Cansinos Assens, en la que estoy inmerso estos días (y los que me quedan), lo que nos hace la literatura a algunos, los que no alcanzamos la cima pero dedicamos toda nuestra vida a escalarla, los que peleamos siempre a la contra, los que nos quedamos siempre a medias, ese don y maldición de las letras, a dónde nos lleva: el extrañamiento, el distanciamiento, la pasión y las lágrimas, el estigma y el ansia, la marginación y las dudas, etcétera... Toda una vida dedicándome a ello, a escalar con tesón esa cima, y como un escarabajo pelotero, despeñándome una y otra vez con mi perla/roca por ella... Ay, los caminos y desvíos y desvaríos de los literatos, a dónde nos llevan, le repetía una y otra vez... Y el Maestro Cansinos, que ya todo lo vivió y contó hace décadas, desde el Reino de los Cielos, me susurró: sigue ascendiendo, poeta...

Vicente Muñoz Álvarez

Foto por Marlus Leon

QUIERO LA CABEZA DE ALFREDO GARCÍA



Otra de las obras maestras incuestionables (y no de las más conocidas) de Sam Peckinpah, Quiero la cabeza de Alfredo García (Bring me the Head of Alfredo García, 1974)) es una road movie sórdida y decadente, pero al mismo tiempo poética y crepuscular, que para mí figura entre lo mejor del cine norteamericano de acción del pasado siglo.

Warren Oates interpreta el papel de su vida, un pianista de cantina alcohólico y perdedor llamado Benni, que se ve envuelto en una sanguinaria persecución por los caminos profundos de México.

Hay de por medio un embarazo no deseado (el de la hija de un mafioso terrateniente), una cabeza cortada (la del padre de la criatura, Alfredo García) y una recompensa por ella de un millón de dólares.

El drama se desata con la muerte de Elita, la novia de Benni, que conduce a una salvaje espiral de violencia y a una masacre final de proporciones épicas.

Una película, como casi todas las de Peckinpah, desencantada y feroz, pero honestamente humana.

Brindo por Sam, por Elita, y por ella.


Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)



martes, 12 de julio de 2022

DE NAVAJAS, POETAS & ALIADOS DE PODER


Mi amigo, el poeta Ramón Guerrero, me acaba de alegrar, sin duda alguna, el día y el corazón... Estaba sentado hace unos minutos en la terraza de mi casa, antes de que apriete el calor y tenga que buscar dentro cobijo, rodeado de tomateras y demás plantas de mi pequeño huerto urbano (guindillas, chiles, fresas, cilantro, orégano, etc), leyendo La novela de un literato, de Cansinos Assens, justo en un pasaje en que se evoca la amistad entre escritores, cuando ha llamado la cartera a mi puerta y me ha entregado un pequeño paquete, con remite del bueno de Ramón -que ya me había avisado de que me mandaba por correo un regalo muy especial, como anillo al dedo, me dijo, para mi mano-, y al abrirlo cuidadosamente, me encuentro esta maravillosa navaja y el texto que transcribo a continuación:

Estimado Vicente, espero que os encontréis bien, tú y los que te rodean.

Te mando este pequeño regalo pues, como te dije, cuando lo vi, sentí un intenso deseo de que lo tuvieras tú, con la intención de que esta hermosa navaja y sus labradores te hagan compañía en los paseos que das por los bosques de tu tierra y te sean de utilidad en las recogidas. Es una de las piezas de la colección estadounidense de navajas "Franklin Mint". La conseguí de forma emocionante en una puja en Países Bajos. Ya tiene su pequeña historia.

Un abrazo de Ramón.

P.D. Cuidado con ella que va bien afilada por Juan, el Gitano. Afilaó de hace 30 años en el mercado de Algeciras.

Anonadado, fascinado y arrebatado, que diría el mago Iván Zulueta, me he quedado al verla y acariciarla y pensar en los boletus que este otoño va a recolectar en el bosque, y sobre todo en su gesto, altruista y extraordinario, y en las afinidades y correspondencias que se generan, a veces, entre los poetas...

Mil gracias, Ramón, de corazón:
¡¡Me ha encantado!!

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 11 de julio de 2022

GLOBALIZADOS



el mundo es un coto
y tú eres la presa

si no lo compartes

cuál el refugio
la selva

dónde

Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 7 de julio de 2022

DIMORFO


Extraña, muy extraña pero fascinante película, una joya escondida del cine español del pasado siglo, injustamente olvidada y que merece la pena desempolvar.

Cine de autor en el sentido estricto del término (el director dirige, produce y protagoniza), con todos los pros y contras que ello implica, Dimorfo (1979), de Rodjara, es una oscurísima fantasía psicoanalítica, una fábula siniestra sobre el desdoblamiento de personalidad, el extrañamiento y la culpa, a caballo entre el cine surrealista y el thriller, que por momentos recuerda a Pasolini, a las producciones de la Hammer o a los dramas rurales españoles de la Transición (con Furtivos, de José Luis Borau, como principal exponente).

Aunque todo ello con un particular sello propio, el de Rodjara (pseudónimo de Manuel Rodríguez), delirante, morboso y onírico, que convierte la película en una impagable pieza de culto.

Clasificada S en su día (por un par de secuencias violentas que no desvelaré), con una estética psicodélica impagable (Rodjara caracterizado al más puro estilo Music Machine) y un sorprendente final que da sentido a todo, Dimorfo es una rara avis de nuestra filmografía, una tragedia griega lisérgica y enfebrecida, que no dejará (para bien o para mal) indiferente a nadie.

La música, la fotografía, los diálogos (magníficos), el paisaje, los decorados, las interpretaciones y el guion, todo contribuye a crear una atmósfera desasosegante y malsana, una especie de realismo mágico ominoso y perturbador, absolutamente único en nuestro cine.

Intentad (no será fácil) haceros con ella y juzgad, después de verla, vosotros mismos: hay disparidad total de opiniones.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 2: Películas para la Penumbra
(LcLibros, 2018)



lunes, 4 de julio de 2022

TRIPULACIÓN CCAN

 

Tendría unos catorce o quince años cuando pisé por primera vez el CCAN, una buhardilla libertaria y psicotrónica ubicada en el casco viejo de León, absolutamente alternativa a lo que entonces se estaba cociendo en el resto de la ciudad: músicos, poetas, pintores, actores, fotógrafos, dibujantes, una maravillosa y espontánea mezcla de gentes y tribus urbanas, todos unidos al son de la misma música y compás... Durante varias décadas fue mi segunda casa y refugio, el lugar donde acudir en las gélidas noches de invierno (quizás, pienso, la esencia de todo fuera aquella vieja estufa de leña que los socios alimentábamos, el verdadero corazón de la nave, como un faro en la niebla, siempre encendida), buscar cobijo en las tormentas, donde encontrar siempre un amigo, escribir y leer, dialogar, fumar y amar, una lente de diamante, en suma, para todos los creadores leoneses... Daba igual quién estuviera al frente (sobre todo Zulima: no te olvidamos), las consignas eran las mismas: Pura Vida & Libertad... Qué fascinante lugar, el CCAN, cientos de conciertos y presentaciones de libros, proyecciones de películas, conversaciones marcianas y noches inolvidables, exposiciones, conferencias y fiestas de todo género y tipo.... Un interminable recorrido por la escena subterránea y contracultural leonesa, que salvó a muchos náufragos de la monotonía gris y asfixiante de esta ciudad... Vinalia Trippers se gestó entre las paredes de esta legendaria buhardilla, y allí creció número a número, alentada por toda la tripulación de simpatizantes y socios... En realidad, ahora que escribo esta palabra, pienso que eso fue metafóricamente el CCAN: una gran nave libertaria y una tripulación alternativa y siempre contracorriente frente a lo establecido. Mi vida e identidad no serían lo que ahora son sin este Club.

Vicente Muñoz Álvarez


jueves, 30 de junio de 2022

AÚN



entre tirar la toalla
y limpiarse con ella
el sudor

hay siempre
un sutil trecho

la distancia
entre el algodón
y el frío

la trinchera
y la guerra

la sangre
y el corazón

justo en medio

el poema


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 29 de junio de 2022

domingo, 26 de junio de 2022

DETENTE Y ESCUCHA


Uno de los muchos tesoros que, tras dos años y medio de pandemia, desengaños y guerras, me he encontrado en el camino, ha sido esta casita, encantadora y sencilla, acogedora y maravillosa, con su patio encalado lleno de buganvillas, un remanso de paz en Caños de Meca, donde por unos días me he perdido y reencontrado en la Tierra... Hacía mucho tiempo ya que no volvía a Caños, y afortunadamente, como un milagro entre el caos, todo allí sigue igual... El mundo se seguía hundiendo mientras, no entraba en el correo ni en facebook, apenas leía las noticias y los políticos seguían con su juego de tronos, pero ese lugar, perla entre las perlas, se merece, sin duda, un poema... Cambian los tiempos, el cuerpo y las mentes, pero no el corazón, siempre al desnudo si te paras a oírlo: detente a escucharlo...

Vicente Muñoz Álvarez

Photo by Marlus Leon


jueves, 2 de junio de 2022

EL MERODEADOR: Fragmentos.



Las doce menos veinte y no llega el cartero... Sentado en mi escritorio, junto a la ventana, espero ansiosamente verle doblar la esquina, acercarse a mi puerta y depositar en el buzón el correo, pero su coche no acaba de aparecer, se retrasa más de la cuenta y la espera me destroza los nervios... Por absurdo que pueda parecer, esta espera destroza mis nervios... ¿Qué es lo que espero, entonces, qué estoy realmente esperando, aparte de facturas, recibos, publicidad o la carta de algún amigo olvidado, para que la llegada del cartero me cause tanta ansiedad? Traiga lo que traiga (si es que trae algo), no tienen sentido estos nervios ni el malestar que me provoca el buzón vacío, cuando el cartero simplemente pasa de largo sin detenerse en mi puerta. Me siento, entonces, frustrado y por completo abatido, y eso, creo, comienza a no ser normal: sentirme así porque pase de largo el cartero... Me lo digo una y otra vez, no tiene sentido, pero un día tras otro la espera se me hace insufrible. Traiga lo que traiga (si es que trae algo), no tiene sentido esta angustia, me digo, así que no seas absurdo y olvídate del cartero...

Vicente Muñoz Álvarez,
de El merodeador

Tercera edición revisada, a la venta en LcLibros:



miércoles, 1 de junio de 2022

SIN VUELTA ATRÁS



siempre pensé
(o quise pensar)
que la política
y la poesía social
dependían de la gestión
de las cosas

bien o mal
equitativas o no
justas o injustas

no de quién
las gestionara

una vez más

tremenda decepción

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 30 de mayo de 2022

ENSALADA BAUDELAIRE



Otra de las gratas sorpresas que me ha deparado el cine últimamente, esta Ensalada Baudelaire (1978) es toda una matrioska de capas y simbologías superpuestas, que os aconsejo encarecidamente (pese al tono soez de la primera parte: tened paciencia) videar.

Me topé con ella por casualidad, revisando la filmografía de Xabier Elorriaga, e inmediatamente me llamó la atención su título y sinopsis, y más aún las similitudes que, según leí, tiene con Funny Games, pese a ser muy anterior. Dos reclamos, Baudelaire y Haneke, para mí especialmente atractivos, aunque del primero todo se limite a una simple anécdota y, por supuesto, no alcance el nivel de Funny Games (sería ya pedir peras al olmo).

Y sin embargo, he disfrutado de ella un montón, sobre todo en la segunda parte del metraje, turbulenta y abrumadora.

Mejor no desvelar, en cualquier caso, ningún detalle de la trama, para no desvirtuar el factor sorpresa, que es de lo más interesante del film. Solo decir que, llegado un punto, las cosas comienzan a tomar un cariz amenazante, realmente logrado y estremecedor.

Lo mejor de todo, sin duda, su extraordinario y versátil desenlace, epatante y originalísimo, que ciertamente recuerda demasiado a Funny Games...

Única película del publicista y fotógrafo Leopoldo Pomés, y una rara avis digna de figurar por méritos propios en cualquier antología de cine bizarro.

Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 27 de mayo de 2022

LAS SETAS: Fragmentos (8)



Y ahí estaba yo, en medio la explanada, rodeado de perros con el juguete roto del mundo entre las manos. El sol desangrándose sobre la tierra yerma y nosotros lánguidamente allí sentados, libres y dueños al fin de nuestro destino, olfateando el viento y recibiendo en nuestras caras las gotitas de luz violácea del crepúsculo.

Me sentía bien, después de todo, sin remordimientos, con el desierto aquel allá extendido, cientos, miles de kilómetros de ceniza anegando las ruinas de un imperio... Me sentía bien sin Kafra, sin coches, sin hijos, sin ciudades, sin iglesias, sin trabajo, sin futuro, sin planes de jubilación... Me sentía bien yo solo, allí sentado, mirando volado las estrellas y soñando... Quizás hubiese vida allá en lo alto, en cualquier otro planeta, pueblos, mujeres, niños, catedrales, oficinas, un montaje parecido al nuestro, otra religión, otra civilización, otras culturas...

Me consolaría, de vez en cuando, pensando en ello.

jueves, 26 de mayo de 2022

PARA TODA LA VIDA

admiración
y respeto
por las parejas
para toda la vida

pingüinos
cisnes tórtolas
orcas lechuzas
albatros grullas
agapornis termitas
cóndores guacamayos
hipocampos gibones
nutrias castores
antílopes buitres
lobos

y los humanos
también

a veces

Vicente Muñoz Álvarez

CÓMO CORROMPE EL PODER



las promesas
los ideales
las utopías

lo que aseguraron
que iban a hacer

lo que pudo
haber sido
y no fue

la derecha
y la izquierda

mentira

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 25 de mayo de 2022

EL CENTAURO



Escuchamos en la lejanía un rumor sordo y creciente, el trueno de una doble tempestad, y en el horizonte una nube de polvo hinchada precedió la llegada de los invasores del allende. Cayeron sobre nosotros como el viento, sembrando en nuestras filas el terror con largos cuchillos refulgentes y báculos de fuego que herían desde la distancia. Pero aún más que sus ingenios, asombraba la fisonomía de sus cuerpos, fusión de hombre y bestia en un solo perfil. Su aspecto era fiero y espantoso: lo que parecía ser un hombre demediado, se enfundaba en una carcasa rutilante y cegadora sobre la que rebotaban nuestras lanzas. Su cara apenas era discernible, oculta como estaba en una profusa mata de pelo desgreñado. El término de su espalda se fundía con la grupa de la bestia, de enorme vientre y ojos destellantes. Era ágil y fuerte, y la vimos varias veces saltando sobre nuestras cabezas, impulsada por sus patas delanteras. Aturdidos por su magia y conscientes de su poder, nos postramos frente a ellos sin ofrecer apenas resistencia, prestos a idolatrarles como a dioses. Y entonces sucedió el mayor de los prodigios. Uno de ellos se acercó hasta nuestro grupo y ante nuestra mirada se escindió en dos partes sin esfuerzo, quedando bestia y hombre separados y aumentando así nuestro pavor. Su voz era ronca y cavernosa. Su nombre, Hernán Cortés.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Marginales (Lclibros, 2020)



lunes, 23 de mayo de 2022

NO CAMBIA EL DILEMA



cuando miro
hacia atrás sin ira

después
de tantos años

cada vez más
pero con menos pasión
y más desapego

libros héroes
tragedias guetos

y hago balance
de ruta

pienso

todo tiene un precio
en la vida

ser o no ser

poeta

elegí lo primero

Vicente Muñoz Álvarez

domingo, 22 de mayo de 2022

MORIR (El Diablo)



Es, quizás, uno de mis más tempranos recuerdos, cómo tomé por primera vez contacto con la muerte, a los cuatro o cinco años, de manera fortuita, y la tremenda impresión que ello me produjo... Recuerdo estar en la cocina de la casa de San Pedro donde vivíamos... Recuerdo que era una tarde-noche de invierno... Y recuerdo, como si los estuviera viendo ahora, aquellos muñecos de guiñol que alguien me había regalado: una bruja, un payaso, Caperucita y el lobo, y el Diablo... Un Diablo de piel roja y cuernos blancos y pelo negro rizado que mi padre manejaba con una mano dentro de su pequeño cuerpo, agitando aparatosamente su cabeza y sus brazos... No sé muy bien cómo (a tanto mi memoria no llega), de qué manera sucedió, pero sí que, en un punto concreto del juego, pregunté quién era ese muñeco... Y no sé tampoco cómo, de qué manera me lo explicaron, pero sí que me dijeron que era el Diablo, el guardián del infierno, y que mi curiosidad infantil me hizo preguntar a continuación qué era el infierno y que mis padres me dijeron que era el lugar donde, al morir, iban los malos... Y que acto seguido pregunté qué era morir y me dijeron que la gente mayor se moría, que su corazón dejaba de latir y que, en función de cómo se hubieran portado en la tierra, iban al infierno o al cielo... Y que entonces, eso sí que no lo olvido, me invadió un tremendo vacío, un vértigo atroz, una sensación terrible de desconsuelo y de náusea, y que a continuación me puse a llorar y mis padres me dijeron que no me preocupara, que eso, el morir, no le sucedía a los niños, que le pasaba solo a la gente mayor, muy mayor, y que a mí me quedaba aún mucho tiempo para que me llegara... Desde entonces odio los muñecos de guiñol, obviamente un trauma infantil, y ahora que soy ya mayor sigo sintiendo el mismo vacío y vértigo y la misma sensación de desconsuelo y de náusea cada vez que pienso en la muerte y en que todos vamos a morir, tarde o temprano, aquí o allá, todos vamos a morir y, tal vez, según nos hayamos portado, a encontrarnos con aquel horrible Diablo...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Regresiones
(Lupercalia, 2015)


SOLO LAS BESTIAS



Una de las películas que más me ha impactado y sorprendido últimamente, por lo elaborado del guion, las magníficas interpretaciones de todo el elenco de actores y, muy especialmente, la forma en que se clarifica la trama al final del metraje, realmente sublime.

Cinco historias cruzadas (al estilo de Amores Perros, aunque con distinta estética e intención), cada una con entidad propia, y varios personajes sin conexión aparente, sirven al director, Domink Moll, para construir este thriller lleno de sorpresas y curvas, que no os sacaréis de la cabeza en mucho tiempo.

Aunque no quiero desvelar ninguna pista (y os aconsejo que la veáis sin leer nada al respecto), atentos a los dos últimos fragmentos, la relación de uno de los protagonistas por chat con una misteriosa "amante" al otro lado del charco, básicos para esclarecerlo todo y absolutamente demoledores.

Inteligente y sombría, crítica y existencial, Solo las bestias (2019), basada en una novela de Colin Niel, nos sumerge en una espiral de desamor y violencia que hace reflexionar sobre la naturaleza del ser humano y las diferencias entre el primer y el tercer mundo, tremendamente desiguales, pero obligados en última instancia a interrelacionarse y comprenderse.

Chapó, una vez más, por el cine francés.

Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 20 de mayo de 2022

LA ALQUIMIA & EL VERBO

 

Van pasando, como hojas que se lleva el viento, buenos, malos y regulares, los días, los años, las estaciones, las páginas del calendario, me debilito y refuerzo, me contradigo y desdigo, tiemblo y busco y sueño, me retraigo y expando, a veces sí y otras no, el infierno y el cielo, la iluminación y las dudas, cuento las horas, dudo y avanzo, muero y renazco a la vez... Año tras año, día tras día, golpe tras golpe, el camino se estrecha y sigo sin entender... Qué filosofías, maestros, horizontes, dónde...

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 18 de mayo de 2022

PROFONDO ROSSO



la reeducación
desde el gobierno

como individuo
y ser pensante

de las cosas
que más grima
me dan

miraos al espejo
primero

corruptos
hipócritas
sátrapas

antes de predicar

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 17 de mayo de 2022

POR UN PUÑADO DE AMOR

 

Días de ensoñación y boletus, estos, recién terminada la ruta y el calzado, Babilonia y las muestras, todo lo que dejo atrás y aún arde dentro de mí, y cómo se agradecen, en cambio, la jara y los robles y encinas, el bosque animado, regalos de la mente y la tierra, esas perlas, cuánto... Lo de menos, pienso mientras paseo por Walden, son en el fondo las setas, una excusa y una puerta, otra más, sino lo que simbolizan año tras año, Zahara de los Atunes a la vista, los días de vino y rosas, los milanos y cernícalos surcando serenos el cielo y el fin de mi guerra... Todo por la causa, ser y estar aquí, o como diría La Frontera: por un puñado de tierra, por un puñado de amor... Puro amor...

Vicente Muñoz Álvarez

Foto por Marlus Leon

lunes, 16 de mayo de 2022

DOMINIO



la hoguera
de las vanidades
de la literatura

sus trampas
sus dominios
sus traiciones
sus deserciones
sus chantajes
sus servidumbres
su herrumbre
su podredumbre
sus capillas
sus zancadillas
sus cárceles
sus censores
sus veredictos
sus dictadores

por eso mejor
la trinchera

Vicente Muñoz Álvarez,
de Gas: Antología poética personal 1999-2016
(Lupercalia Ediciones, 2016)

sábado, 14 de mayo de 2022

LA TUMBA DE LIGEIA



ÚLTIMA de las adaptaciones cinematográficas de los cuentos de Poe llevadas a cabo por Roger Corman, tras títulos tan inolvidables como La caída de la Casa Usher, Historias de terror o El péndulo de la muerte, La tumba de Ligeia (1964) es un epílogo al ciclo de lo más inquietante: necrofilia y reencarnación, voluntad que no muere, abadías en ruinas, secuencias oníricas, amor más allá de la muerte, y un memorable Vincent Price en uno de sus más grandiosos papeles.

Toda la fuerza emotiva y dramática, malévola y amenazadora de la Ligeia de Poe es trasladada por Corman a la pantalla grande con una sutileza que recrea a la perfección la atmósfera de locura, incienso y opio del cuento.

Un film obligatorio para los amantes del género y uno de los trabajos más sugerentes del enorme Roger Corman.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)