viernes, 17 de septiembre de 2021

PALABRA: FESTIVAL INTERNACIONAL DE LAS LETRAS Y LAS ARTES


El día 9 de octubre, junto a Ben Clark y Alba Flores (en un paréntesis de la ruta de calzado), recitando poemas de no ficción, aquí estaré.

Pedazo de Festival:


jueves, 16 de septiembre de 2021

LITERATURA PROHIBIDA



viendo estos días
documentales sobre
arqueología prohibida

la que se oculta
por incómoda
y no le interesa
en cada momento
de la Historia
al poder

sea cual sea
y se deba
a lo que se deba
en cada momento
de la Historia
ese poder

pienso

igual que
en la literatura

los mismos vetos
y engaños

las mismas
estrategias

también

Vicente Muñoz Álvarez,
de Haga lo que haga en la Tierra,
(Canalla Ediciones, 2020)



miércoles, 15 de septiembre de 2021

TÓMBOLA



la vida
es una tómbola

en cada
momento
de la Historia

según en qué
lado estés

te tratará

lo tengo
ya claro


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 14 de septiembre de 2021

MAD DOCTORS



Están siendo tiempos realmente extraños, estos, tras la pandemia y el caos, cruces de caminos, deserciones y reconversiones, distintos modos y puntos de encaje (que diría el bueno de Castaneda), desengaños y cambios de muda y de piel, lo que se dice una selección natural, pura frenología laboral en esta España del siglo XXI, según dónde y en qué orilla estés, tus rasgos y tu perfil, público o privado, he ahí tu destino... Tiempos difíciles de digerir para muchos, bajo el lema de VACUNA & RECÍCLATE, abandonados por el "Estado de Bienestar", globalizados, ninguneados, vapuleados y a años luz de lo que nos prometieron e hicieron soñar... Torres y quimeras caídas, ángeles que agonizan, hipocresía y oportunismo, chalets en Galapagar y sueños rotos: cuánto daño a algunos, los no subvencionados, los olvidados, los parias, nos están haciendo: algún día la Historia lo juzgará...

Vicente Muñoz Álvarez

LAS SETAS según JOSÉ ÁNGEL BARRUECO



Para mí, la aparición de un nuevo libro de Vicente Muñoz Álvarez siempre es una grata noticia. Tanto en poesía como en narrativa o en ensayo, se trata de un autor que siempre habita en los márgenes de la industria literaria. Es alguien a quien no se puede comprar y que tampoco doblará el espinazo para meterse en una editorial gigante si las condiciones no le acomodan o van a convertirle en siervo del sistema. Eso implica, entre otras cosas, que sus textos no se acomoden a modas ni tendencias.

Las setas y otros relatos de la Era Pulp constituye un festival de guiños, homenajes y temáticas, un cúmulo de sorpresas siempre tamizadas por su particular visión y su estilo, que se nutren del cine de terror y la literatura underground, de lo incómodo y lo marginal, sin jamás olvidar sus referentes (Kerouac, Bernhard, Pavese, Fante, Burroughs, Blackwood, Poe, Céline…). La mayoría de los textos provienen de su época como colaborador en revistas y en fanzines: son, por tanto, cuentos libres de ataduras y de imposiciones. Varios de ellos ya habían aparecido en libros dispersos (por ejemplo, aquí aparecen algunos que ya estaban contenidos en El merodeador, quizá mi obra predilecta de Vicente); otros son inéditos. Y en todos se pasea por el lado oscuro del pulp: hay psicópatas, tipos que creen estar enfermos, solitarios insomnes, extraños monstruos que diezman tripulaciones, niños crueles, habitantes que oyen pasos en la vivienda…

José G. Cordonié apunta en el primer prólogo, muy acertadamente, que Vicente toma la tradición pulp y le da la vuelta, la reconstruye “con su propio estilo, con tramas o argumentos que tal vez hayas podido encontrar en otros libros o películas, pero no de esta manera, porque en estas páginas se presentan dados la vuelta, sin clichés, con distintos lenguajes y puntos de vista”.

Éste es un volumen para gozar, para volver a una época de cines de barrio, literatura de kiosco, cómics sangrientos y programas urdidos por Ibáñez Serrador: uno sale de él como de aquellas salas de sesión continua donde a veces estrenaban un raro programa doble con un filme de terror o aventuras de serie B y otro tan sólido como La naranja mecánica. Es decir: que uno se ha divertido, pero también ha reflexionado.

José Ángel Barrueco, 
Escrito en el Viento




lunes, 13 de septiembre de 2021

UNFORGIVEN


siento que
con la pandemia
y el mal gobierno
he envejecido
diez años

moral
psicológica
y económicamente
hablando

no lo olvidaré

jamás


Vicente Muñoz Álvarez

BOSQUE ANIMADO (Meditación)



se agota poco a poco mi tiempo libre, los árboles empiezan a teñirse ya de amarillo, a perder las primeras hojas, y a punto estoy de comenzar la ruta de calzado otra vez, mi vida on the road, la práctica y prosaica y económicamente rentable, la de vendedor de zapatos, la que me da comer, y despedir los largos paseos de ensoñación por el bosque al amanecer, ese bosque mental y animado que atravieso con mi perra todos los días y ese sendero entre los pinos que inconscientemente utilizo como técnica de meditación, en el que se funde lo interno y lo externo, el paisaje y los pensamientos, que me lleva sin darme cuenta de aquí para allá, del oficio de la escritura a la razón de mi insomnio, de la hipocondría a la exaltación, del sosiego a la duda, de la calma al miedo, de dentro hacia afuera y de afuera hacia dentro... como una tela de araña el bosque atrapa mis pensamientos y me transporta a una realidad paralela, observo las montañas en el horizonte y pienso en el paso del tiempo, la fugacidad de la vida y la tiranía del reloj, cómo cada segundo nos roba el aliento, hasta que el vuelo sincronizado de una bandada de palomas me hace abandonar súbitamente esta idea, la de lo efímero y lo pasajero, y analizar por centésima vez el sentido de mi escritura, el por qué de la misma, si apenas nadie (me) lee, para qué toda esta entrega, si no sería mejor dedicarme a otra cosa, buscarme otra evasión, aunque en el fondo sepa que intentarlo sería inútil, estoy contagiado hasta la médula por la literatura, hace mucho tiempo ya que no hay marcha atrás, no debo plantearme eso, me digo, y acto seguido mi perra sale corriendo detrás de una ardilla que trepa vertiginosamente por el tronco de un árbol y se nos queda mirando desde arriba expectante y me hace pensar en lo feliz que tiene que ser una vida sin mente y conciencia, nuestra más terrible enfermedad, y a continuación durante algunos minutos me concentro en el aquí y el ahora, lo único en el fondo real, hasta que me vuelvo a sorprender nuevamente pensando en la suerte que tengo por tener un trabajo en medio de esta crisis perversa, aunque sea vendiendo zapatos, y en cómo me irá la campaña esta vez, si daré de nuevo la talla, y en cuándo saldrán mis nuevos libros, si quedarán bien las portadas, y en la película que vi ayer y en lo que soñé esta noche y en lo que voy a hacer mañana... hasta que el claxon estridente de un coche que pasa cerca de mí me hace darme cuenta de que ya he salido del bosque y camino ensimismado por la calle pisando el asfalto, el sendero que atraviesa los pinos me ha conducido de nuevo a mi casa, cómo ha pasado el tiempo, pienso, y abro la puerta y subo rápidamente la escalera y me siento frente a la pantalla en blanco del ordenador a escribir compulsivamente lo que durante el paseo he estado pensado...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Días de ruta
(LcLibros, 2021)



domingo, 12 de septiembre de 2021

LAS SETAS en casa de ANTONIO JAVIER FUENTES SORIA


Anoche terminé "Las setas y otros relatos de la era pulp" de Vicente Muñoz Álvarez (Ed. Versátiles.2021). El libro es una pasada, relatos inteligentes con mucho ritmo, calidad, gancho, literatura de la buena, una genial fotografía del lado más oscuro de la vida.

Antonio Javier Fuentes Soria



jueves, 9 de septiembre de 2021

TRAGASABLES



lecturas de poesía
como las de antes

sin circo
ni aditivos

un poeta
un micrófono
y un corazón
latiendo

la literatura

para mí

es eso

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 8 de septiembre de 2021

LAS SETAS en MOTEL MARGOT (20 MINUTOS)


El viaje en el tiempo ha comenzado. La editorial Versátiles pone el vehículo y Vicente prepara obsequios para elois y morlocks. Relatos atrapados en el ámbar del papel grapado y las fotocopias, que vuelve frente a nuestros ojos dispuesto a infectarnos de nuevo. Generaciones que escribimos cartas, que hicimos fanzines. Generaciones de dos canales, de máquina de escribir. Generaciones que empezaban a ver el Cinexin como una antigualla. No se puede decir que los fanzines, reconvertidos a la era digital superan el regusto de lo analógico para ser el cauce definitivo. Escapa de la tinta fabricada con bits, los pop y los antipop, Dios, el diablo, Perdidos, los tebeos de Vértice, los beatniks, las pelis de serie Z, Poe, el boxeo, Raúl Núñez, El ángel, las tripulaciones que derrocan al capitán… al final todos volvemos a Vicente Muñoz Álvarez porque es el único que dice la verdad. Y eso sí que no es nuevo.

Los relatos que conforman este libro de Vicente nos devuelven efluvios y recuerdos de una época en la que todo era más sencillo y apasionante, cuando un sello valía algo y un sobre enviado era la medida del tiempo. Cuando uno tenía ilusiones fúngicas sacadas de exabruptos de H.P. Lovecraft, tener el deseo de ser el último hombre vivo sobre la tierra, sea Charlton Heston o Vincent Prince. Encontrar apetitosa una argamasa postapocalíptica como un Ricardo Piglia sin aspiraciones cosmopolitas. Escapar de mujeres escandinavas — como en un reverso oscuro del doctor Trífero, que amanecería mil años después de aquello— y ser un visionario con cierre magistral. Para Vicente el objetivo nunca fue llegar, siempre estuvo en el camino, allí es donde alcanza una mayor dimensión su literatura, donde sitúa a Dashiell Hammett en las calles de Gotham, podrido de miedo y lujuria. El relato sobre Blanca Li tiene algo de terror cósmico mezclado con la vulgaridad de From Hell, pero construye un relato como quien construye una maqueta de la historia de un detective, con su escenario de cartón y sus personajes de plástico en miniatura y, como quien no quiere la cosa, dejar caer un muñeco barato y con hambre atrasada. Detectives borrachos de tópicos y cercanos al paraíso para los que no les gusta salir de sus casas. Un tirito rápido, una glencha para despertarse y sin querer desvelar el misterio, imagen a lo Robert Bloch con una leve erección matutina.

Todos los que vivíamos en la época de los videoclubes sabemos que no había nada como una buena portada. Lo de dentro daba igual. Era como las cintas para spectrum, que tenían mejor portada que jugabilidad. Por eso Fiesta de los Maniquíes, con ese guiño al ángel Coppini, el poeta del aislamiento pop, Vicente atrapa en una cápsula de giallo, con Lucio Fulci fumando puros con Chicho Ibáñez y la música de los Goblins, con esos colores cárnicos excesivos, como una película de Super-8 expuesta hasta el límite de la locura.

La misma que atrapa al lector de Marvel cuando escucha las historias de los bosques donde habitaba Lobezno o el peyote con el que el Llanero Solitario impregnaba sus balas — hay gente que dice que era mercurio fundido, que provocaba la muerte lenta —, como si Aldous Huxley se hubiera postulado a ser parte del “Círculo Lovecraft” enviando hojas amarillentas impregnadas de distintos químicos.

Uno de los mejores relatos del libro es El lunar, porque no necesita más que un poco de cotidianidad, te coloca frente al abismo del protagonista, huevo de pascua en la historia, que simplemente intuyes que se encuentra en una situación complicada, un poco de la especia preferida de Stephen King — la chispa inesperada del terror un día cualquiera — y la polaroid se ha revelado sin darte tiempo para saber hacia qué abisal final nos ha lanzado el cuento. Fascinante. Solo para drugos, El juego, es otro de los textos fundamentales del libro. Parte de la España de Eloy de la Iglesia, como telón de fondo, jeringuillas como ortigas, desvaneciendo la inocencia del mundo analógico. El relato desbocado, que te hace enmudecer, con dejes a lo Cortázar, rompiendo los huesos del escenario mientras, de nuevo, el mundo se agrieta bajo nuestros pies y lo regamos con sangre joven.

En Magia nos encontramos un poco del animismo de culto pagano, el monstruo integrado en la sociedad, ensamblar la existencia real con el abismo, la momificación de la víctima, cuando no existía enfermedad ni cultura de cancelación, cuando se admitía todo porque cada uno elegía lo que consumía. En este libro, que sirve a la vez como recuerdo y como recordatorio, encontramos que hemos dejado que los tabúes desaparezcan de nuestro alrededor, no por su condición maligna, no… es una cuestión de corrección política. Estamos tan contaminados de ella que todo asomo de romper con lo establecido queda reducido al ámbito de la literatura subterránea. Ahí encontraremos la libertad para dejarnos llevar hacia la oscuridad. Ya solo se permite fumar en los poemas. La maldad, la corrupción, el sadismo en primera plana de las redes sociales y la prensa del corazón y la experimentación, los hombres de las praderas, la electricidad, escondidos en los restos de la materia que circulaba por cartas sin remite alrededor del mundo.

Fito Páez en Rosario (Osario de los tristes) aporreando el piano de su abuela, pronto fantasma trágico en la ciudad de pobres corazones, creando ambientes de ultratumba en vivo para el pase por televisión de alguna pieza de Ibáñez Menta. La mala semilla, suministro y fiemo nutriente de la pesadilla, entre Poe y Narciso. Entre la barriga de Alfred Hitchcock y los domingos de los primeros noventa, con Noche de Lobos en Antena 3. Antena 3 era joven y yo un niño, mi padre me dejaba ver solamente qué película había elegido Juan Luis Goas: “Buena luna, criaturas de la noche”.

Hay mejores y peores. Por eso cuando uno es bueno te lo crees. Quizá ha envejecido peor Cuento urbano, no por el desarrollo, más bien por la temática. Pinta de Innsmouth nos demuestra que todos somos hijos de los folios en blanco, de las cuartillas amarillentas, de la tinta negra cubriéndolo todo —lo único negro, por cierto, que se permitía H.P. Lovecraft. Aquí, en Motel Margot, seguimos sin juzgarle—, esos sobres desgarrados con el abridor, acumulados en cajas de zapatos, conteniendo toda la memoria prohibida del mundo, listos para ser enviados, como esporas, de un lugar a otro del globo. Y el sueño. El lugar del miedo de los ochenta. Heredado hasta hoy. Dmtfagos, entre Alien y Freddy Krueger pasando por las vainas de La invasión de los ladrones de cuerpos.

En el S.XIX los territorios desconocidos eran los continentes inexplorados, en el XX el espacio silencioso donde nadie escucha tus gritos y hoy la internet profunda, donde la sepsis es inmediata en el momento que te conectas.

No podía faltar la adictiva presencia del láudano entomológico, el pico televisado entre David Cronenberg y la máquina blanda o el yuppie pasado de turbina que corta con sangre el perico y lo toma directamente de la cuchilla. Una tarde de agosto y El farolito han vuelto a mi vida. Llevaban ocultas en algún pliegue de memoria profundo. Entre los Zona de Obras y los Monográfico. Allí donde siempre soñé con publicar algún día. Donde Vicente, de alguna manera, nos abrió el camino a todos. Los que queríamos estar al margen, pero queríamos estar. Trabajar y teclear, como una banda de garaje bien engrasada, surfeando con los Cramps, enamorados de Silvia Superstar, apurando en Escena doméstica en el bar de un barrio obrero tiene algo de la escena inicial de El crack de José Luis Garci. Más auténtico que Tarantino.

Otro de los grandes relatos es Una vida modelo. La menos pulp de las historias, la que no tiene más referencias que la que puede uno obtener de los días que salen de una fotocopiadora estropeada. El entrañable Vicente en León, con Bruce Lee y que nos recuerda la que es, en mi opinión, su obra cumbre Regresiones — editada en 2015 por Lupercalia— o El paseo, también, de algún modo emparentada con esa época más personal, de diario novelado, también Calor o Mirantes. Una manera de dejar su impronta más confesional entre las transgresoras historias del libro.

Las setas y otros relatos de la era pulp es un catálogo de obsesiones, un almanaque de unos años que desaparecieron en un parpadeo, cuando parecía que iban a ser eternos, una manera de traer a esta línea del tiempo extrañas escenas olvidadas mientras la distopía sigue con hambre.

Octavio Gómez Milian, 
Motel Margot, 20 Minutos




jueves, 2 de septiembre de 2021

LAS SETAS en la LIBRERÍA SPUTNIK



Ya no me preocupa mucho, si he de ser sincero, cada vez menos, dónde estarán hoy, después de tantos años, mis libros, a qué hogares y corazones habrán llegado, qué fibras y emociones habrán tocado, etcétera, pero sí que me viene a la memoria, como una magdalena agridulce de Proust, el tiempo en que aún me importaba verme en la palestra y en los escaparates de las librerías, pensando que así aumentarían mis ventas... Deja a tus libros estar, pienso ahora, en plena crisis de los cincuenta (y cinco), que sigan su camino, es mi filosofía... Pero lo que sí me hace todavía ilusión es encontrármelos por sorpresa, por pura casualidad, dando un paseo por mi ciudad: ahí lo tenéis: Librería Sputnik, León, entre otros títulos de editoriales afines: nuestro será el Reino de los Cielos...

Vicente Muñoz Álvarez



A MEDIANOCHE ME LLEVARÉ TU ALMA



¿QUÉ es la vida? / Es el comienzo de la muerte. / ¿Y qué es la muerte? / Es el final de la vida. / ¿Qué es la existencia? / Es la continuidad de la sangre. / ¿Y qué es la sangre? / Es la razón de la existencia.

Con estos tenebrosos versos en boca de Zé do Caixão arranca A medianoche me llevaré tu alma, del brasileño José Mojica Marins, una de las más irreverentes cult movies de todos los tiempos, perversa y sadiana, tremenda e inolvidable.

A continuación, unos créditos espeluznantes, un coro de gritos desgarradores y una alucinada bruja recomendándonos que, por nuestro bien, abandonemos la sala... Para dar seguidamente paso a las tropelías de Zé do Caixão, un ángel demonizado con sombrero de copa, ojos sanguinolentos y uñas largas, carismático, despiadado y estremecedor.

Ecos de Nietzche y de Poe, de Huysmans y Sade, de Buñuel y la Hammer, y una atmósfera de total pesadilla y blasfemia hacen de esta película una pieza clave del cine de horror.

El personaje de Zé do Caixão tuvo continuidad en secuelas como Esta noche poseeré tu cadáver y El despertar de la bestia, y permanece (como una especie de Freddy Krueger en versión latina) aún vivo en la actualidad.

Su última aventura lleva por título La encarnación del demonio (2008).

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas que erizan la piel
(Canalla Ediciones, 2019)




martes, 31 de agosto de 2021

IT DON'T TAKE NO MELODY



Vengo del fisio, por un lado, parche tras parche este verano en mi espalda rota (de tanto pujar maletas de muestras de calzado, pienso), y de la pelu por otro, como todos los años por estas fechas, lo que se dice listo para sentencia... Últimos días de ensoñación en mi huerto urbano, de películas y libros de culto, de silencio e introspección: toca vender zapatos de nuevo, ponerme el disfraz de hombre cuerdo y cambiar de dirección...

la consigna
de siempre
 
según los Dictators

nunca la olvido


Vicente Muñoz Álvarez

LAS SETAS en casa de MARÍA GUIVERNAU



Abrir el buzón y sonreír.

María Guivernau 



lunes, 30 de agosto de 2021

DESDE QUE VINE DE CUBA



siempre
quise ir

alimentando
en mi mente
quimeras

hasta que fui
y vi lo que vi

miseria ansiedad
injusticia miedo

y gente
estupenda
también

que llamaba
Alcatraz a su isla
y estaba deseando
salir como fuera
de allí

es lo que vi

yo al menos

ya no me vale
ese ejemplo


Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 27 de agosto de 2021

jueves, 26 de agosto de 2021

URGENCIA DE SER PIEL ROJA



sin que nos digan
lo que tenemos
que hacer
y sentir

cómo
interpretar
el mundo

en el feudalismo
en el fascismo
en el comunismo
en el surrealismo

según
los intereses
del reino

dejarnos ser


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 25 de agosto de 2021

ESSENCE



me voy alejando

cada vez más

de los fuegos
de artificio
de la literatura

cada vez todo
más nítido en mí

como lector
y escritor

busco la esencia


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 24 de agosto de 2021

JOHN SILENCE, INVESTIGADOR DE LO OCULTO



Había leído, y varias veces, Antiguas brujerías y Culto secreto (de lo mejor, a mi juicio, de la literatura preternatural británica del siglo pasado), pero no otras joyas como Una invasión psíquica, La Némesis del fuego o El campamento del perro, de Algernon Blackwood, que compila John Silence, investigador de lo oculto, puro deleite e hiperestesia para los cinco sentidos... Wendigo, Los sauces, El hombre al que amaban los árboles, La casa vacía y muchos otros relatos estremecedores del mismo autor, al que llevo siguiendo con máximo interés toda mi vida, siempre me han fascinado y transportado a realidades paralelas, pero el ciclo de John Silence, sin duda, se lleva la palma al respecto: Holmes, a su lado, es solo el principio...

Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 20 de agosto de 2021

EL INFIERNO ES UN LUGAR SOLIDARIO



de vez en cuando
alguien que cuenta
la verdad

sin filtros
ni ataduras

uno entre cientos

logra llegar

los demás
van al infierno

gajes de la literatura


Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 19 de agosto de 2021

CASA DEL SOL PONIENTE



no me he encontrado
nunca en mi vida

después
de tantos años

a un poeta realista
que diga de otra poesía

surrealista
simbolista
hermética
críptica

que no lo es

que aburre
que encubre
que finge
que cansa


pero no
lo que es
y no poesía

gran diferencia


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 18 de agosto de 2021

MALDITOS



durante el paseo por el bosque esta mañana

pensé

que ninguno de los escritores de mi entorno (y conozco a cientos) vive realmente de la literatura, su literatura no se remunera, no se reconoce, apenas se reseña, algunos tienen trabajos que les desconcentran y alienan, otros ni siquiera eso, se dejan la sangre y las vísceras en el papel y a veces, si hay suerte, les publican libros (que apenas se distribuyen y nadie logra encontrar), pero casi nunca cobran por ello derechos de autor, un simple comentario les tumba o anima, son los mejores cerebros de mi generación y están perdidos, frustrados, rotos, aunque casi nada logra hundirles, vuelcan en sus textos sus esperanzas y miedos y eso les suele salvar, se caen y se levantan cientos de veces, reciben golpes bajos, sudan tinta a chorros, se reúnen, se asocian y montan revistas, organizan sus propias lecturas, encajan mil negativas, les engañan, les ningunean, les traicionan, madrugan o trasnochan para escribir y corrigen y destruyen continuamente sus libros, aguantan suspicacias y recelos, se queman y renacen a diario de sus propias cenizas, no tienen casa propia ni planes de jubilación, les fagocita el sistema, escuchan resignados el dedícate a otra cosa, se refugian en trincheras, malviven y envejecen en pisos de alquiler, frecuentemente les abandonan sus parejas, padecen insomnio, dudan, naufragan, se ahogan, les miran mal los cuerdos, no les entienden los locos, sus coches, si los tienen, son chatarra pura, imposible pagar el seguro y llegar a fin de mes...

reman contracorriente,
luchan contra todo, 
pelean siempre a la contra,
y aun así conservan la dignidad

¿son o no escritores malditos?


Vicente Muñoz Álvarez,

martes, 17 de agosto de 2021

LAS SETAS en casa de GSÚS BONILLA



Esta muestra del psicodélico Reino fungi, en la cover del estupendérrimo libro de Vicente Muñoz Álvarez, invita a introducirse en el universo particular de uno de los más obviados narradores contemporáneos de este país y sin embargo bárbaro y extraordinario.

Gsús Bonilla




viernes, 13 de agosto de 2021

A VUELTAS CON EL CANON



con lo que
nos dicen
que tenemos
que hacer
y sentir

antes
durante
y ahora

cómo estar
y figurar
en la Tierra

poética política
y sociológicamente
hablando

quién
nos lo impone
y por qué

y hacia
dónde nos
está llevando


Vicente Muñoz Álvarez


jueves, 12 de agosto de 2021

GIRÓVAGOS



esa sensación

pase lo que pase
y dirija quien dirija
la orquesta

de que lo que
nos venden
no es suficiente

tiene que haber
algo más

intenso
auténtico
utópico
verdadero

que siempre
está más allá

hacia rutas
salvajes

dónde
y de qué modo
llegar

aún lejos


Vicente Muñoz Álvarez

(Para Pablo Cerezal y su Arábica, que giran al mismo compás)

LAS SETAS en casa de PABLO MALMIERCA

Recién llegado a casa el nuevo libro de Vicente Muñoz Álvarez, un buen puñado de relatos de lo mejor del pulp nacional. Un recorrido por inéditos y publicados hasta hoy solo en fanzines. Gran lectura para este verano.

Pablo Malmierca



miércoles, 11 de agosto de 2021

MALADOLESCENZA



Una de las películas más polémicas y transgresoras que he visto en toda mi vida (y en mi caso en concreto, os lo aseguro, es decir mucho), bucólica e idílica en cuanto a paisajes y estética, poética incluso a veces, pero perversa, sádica y envenenada como ninguna: Maladolescenza (1977), de Pier Guiseppe Murgia.

Que la adolescencia es una edad complicada y llena de dudas y conflictos éticos, sexuales y morales, ya lo sabíamos (me vienen a la cabeza, a bote pronto, No nos libres del mal y Tenemos que hablar de Kevin, ambas estupendas y tremendas), pero este filme, sin duda, supera a todos en perversidad, no tanto por las escenas de sexo de los protagonistas, ya de por sí provocadoras y escandalosas (hoy en día, de hecho, imposibles de rodar), sino por el rosario de humillaciones, físicas y psicológicas, que entre ellos se infligen, y que obviamente concluyen, como en los dramas griegos, en tragedia y desgracia.

Con la musa Eva Ionesco, icono de Lolita pop de los años 70, en pleno esplendor pubescente, y el atroz asesinato de una paloma acribillada a flechazos, que levantó ya ampollas en su día, entre otras muchas delicatessen, la polémica está servida.

No digáis que no os avisé.

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 10 de agosto de 2021

QUIZÁS, QUIZÁS, QUIZÁS



No está siendo fácil para mí gestionar estos últimos meses, demasiados ya, a nivel personal y laboral, como autónomo, poeta y comercial... No ha sido ni está siendo nada fácil para algunos encajar estos últimos meses, año y medio largo ya, el ninguneo, la ruina y la baja autoestima, jugando en tercera división y asfixiados por desastres que vienen y van, cuando realmente vamos al final de la cola de todo, viendo cómo avanza a trancas y barrancas la de los demás... Pero es que además, y esto es lo que más me entristece, veo a los de segunda y primera, a todos en general, les haya ido bien o mal, cansados, desmotivados, frustrados, desubicados, incapaces de empatizar con los demás... Yo intento, como revulsivo, explicarles que los de tercera, a mayores del daño psicológico que a todos la pandemia nos ha hecho, restamos importancia a las vacunas, la política y la enfermedad, porque algo más imperioso y urgente nos toca, salir adelante como sea de este naufragio, sin ayudas, sin nómina, sin subvenciones, sin pagas extra y demás, pero veo que cada uno ha sufrido a su manera los destrozos del temporal y nadie está ahora mismo equilibrado y tranquilo... De quién es o ha sido la culpa de este desatino, de arriba o de abajo, del ying o del yang, y a qué conjura se debe esta vez, no lo sé, pero sí que muchos ideales y utopías para mí se han derrumbado, pulverizado, hecho añicos, y qué sé yo en qué creer a estas alturas ya... En el amor, quizás, quizás, quizás...

Vicente Muñoz Álvarez


viernes, 6 de agosto de 2021

INDICIOS



mirar hacia dentro
y describir el caos interior

el desasosiego la impaciencia
la inconstancia la lucha

para mostrar al exterior
algún indicio

el cielo y el infierno
la duda y la ensoñación

aunque no te lleve a nada
aunque no consigas nada

solamente
ser tú mismo

Vicente Muñoz Álvarez,
de Días de ruta
(LcLibros, 2021)



miércoles, 4 de agosto de 2021

LA PASIÓN SEGÚN FACEBOOK



happy flower 10

literatura 5

psicología 0

voy aprendiendo


Vicente Muñoz Álvarez

LA FIESTA ESTÁ EN OTRO LUGAR



Le ha dado, con la pandemia, por salir mucho o no salir apenas de casa al personal, por motivos económicos, básicamente, y psicológicos también, pura frustración y desencanto (en mi caso en concreto ambas cosas a la vez), y la gente que sale a alternar como si el mundo se fuera acabar se pregunta sorprendida por qué no lo hacemos los otros, los económica o psicológicamente afectados, qué nos ha pasado, dónde estamos, que no se nos ve, y los que no salimos apenas nos preguntamos perplejos cómo se puede estar, como si nada, todos los días de fiesta, y así somos, los humanos, pase lo que pase y aunque el mundo se venga abajo, unos de aquí y otros de allá, unos alternando y otros meditando, pura dualidad sociológica y económicamente hablando...

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 3 de agosto de 2021

VIGAS QUEMADAS



algo irreparable
dentro de mí

en la espalda
en la autoestima
en los nervios
en la cabeza

tras estos
meses aciagos

crujen

como vigas
quemadas

mis huesos


Vicente Muñoz Ávarez

lunes, 2 de agosto de 2021

LAS SETAS en casa de PATXI IRURZUN



Algunos de los cuentos de mi compadre Vicente Muñoz Álvarez ("Beodisea", "Las setas", "Escena doméstica en un bar de barrio obrero", "Saboreando a Blanca Li"...) me marcaron mucho hace años, cuando empezábamos a foguearnos en fanzines o revistas literarias como Vinalia Trippers (que él mismo editaba), Kastelló, Mono Gráfico, El Canto de la Tripulación... Ahora los tengo todos junticos en este imprescindible -para quien quiera conocer la literatura subterránea española de las últimas tres décadas- libro que cayó milagrosamente en mi buzón hace ya algunos días. Pura vida y larga vida a las criaturas de la noche.

Patxi Irurzun

sábado, 31 de julio de 2021

LAS SETAS en casa de JOSÉ G. CORDONIÉ



Acaba de llegar a casa Las setas y otros relatos de la Era Pulp, de Vicente Muñoz Álvarez
.
Nada más llegar, sentí el tacto y el olor del papel y me adentré en la lectura, a pesar de que pocos meses atrás tuve la ocasión de leer el borrador del libro en pdf para la realización del prólogo del libro.

Cómo me gusta leer en papel! 
Cómo me gusta leer a Vicente!

Estos relatos son una maravilla -me dije-, tras comenzar a saborearlos otra vez. Son un bocado que, cada tiempo, apetece volver a deleitar.

Lectura altamente recomendada.

José G. Cordonié