sábado, 28 de noviembre de 2020

HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA: Reportaje en La Nueva Crónica.



Con ‘Haga lo que haga en la Tierra’ Vicente Muñoz cierra la trilogía ‘La llama encendida’. | MARLUS LEÓN

Joaquín Revuelta. La Nueva Crónica | 28/11/2020

Vicente Muñoz: "Los tres libros podrían verse como una especie de diario existencial"

POESÍA. El poeta y editor leonés acaba de publicar el poemario ‘Haga lo que haga en la Tierra’ (Canalla, 2020) con el que cierra la trilogía poética ‘La llama encendida’, iniciada con ‘Días de ruta’ (Lupercalia, 2014) y continuada con ‘Travesía’ (Chamán, 2018), y en la que convergen sus dos identidades, la del comercial de calzado y la del escritor

Recién salido de imprenta el nuevo poemario del poeta, escritor, editor y gestor cultural Vicente Muñoz, ‘Haga lo que haga en la Tierra’ (Canalla, 2020), cierra la trilogía ‘La llama encendida’, iniciada con ‘Días de ruta’ (Lupercalia, 2014) y continuada con ‘Travesía’ (Chamán, 2018), tres libros independientes entre sí y que pueden (deben) leerse por separado –indica el autor–, si bien presentan temática y formalmente una serie de rasgos comunes, como son la dialéctica entre los dos oficios de Muñoz, el calzado y la escritura, y el modo y las consecuencias de intentar combinarlos, por un lado, y la poética autobiográfica, escueta y esencial que les caracteriza.

Desde el punto de vista estilístico también son tres libros diferentes, pues si ‘Días de ruta’ mezclaba prosa y poesía y ‘Travesía’ era prosa poética en su totalidad, ‘Haga lo que haga en la Tierra’ es exclusivamente poesía. «Aunque el formato es un poco diferente, el espíritu de la trilogía es poesía pura», afirma Muñoz, para quien otra cosa es de qué manera o en qué formato se exprese. «En ‘Días de ruta’, que era la primera parte, mezclaba efectivamente poesía y prosa poética, en ‘Travesía’ era todo prosa poética y en este último es solo poesía. Para mí es el mismo lenguaje, solo que en distintos formatos. ¿Por qué he utilizado uno u otro en los tres volúmenes? Pues la verdad es que no lo sé. Como los escritores no tenemos respuesta para este tipo de asuntos nos dejamos llevar supongo por la voz que en cada libro nos guía. Pero sí que es cierto que, pese al formato, el espíritu de la trilogía es de poesía. Yo quería en este caso, a lo largo de estos seis años que han pasado, dedicar tres libros a los dos ejes –como digo en uno de los poemas– sobre los que gira mi vida. Por una parte el calzado; es decir, como la vida material digamos, la faceta práctica frente a la otra que domina mi vida y que tiene que ver con la literatura. Son dos mundos completamente diferentes, antagónicos, enfrentados, y a mí me pareció desde siempre que se les podía exprimir mucho», señala.

A este cronista le parece un ejercicio de honestidad por parte del poeta y escritor leonés que su profesión de comerciante de calzado, lejos de ocultarla, le haya servido de fuente de inspiración a su literatura más personal. «Ten en cuenta que yo soy un poco heredero de un tipo de literatura autobiográfica, realista, social, etc. Desde Henry Miller a Charles Bukowski pasando por Malcolm Lowry. Mis referentes son esos. La literatura que a mí me gusta no es una literatura exactamente de ficción y de evasión sino una literatura de confrontación y de realidad en sus distintas variantes. Y a eso me he atenido. Supongo que yo, como escritor y como poeta, podría sacar literatura y poesía de cualquier gremio en el que estuviera ubicado laboralmente, pero estoy ubicado en el mundo del calzado y la verdad es que el mundo del calzado por lo decadente que tiene, por lo terminal que tiene en el mundo de los comerciales hoy en día, yo creo que tiene mucho poetizable. Y eso es lo que he intentado hacer. Pienso que la propia vida es la mayor aventura a la hora de hacer literatura y pese a que también en ciertos momentos se necesita la literatura de evasión, la propia realidad supera a la ficción en muchísimas ocasiones».

Preguntado por la manera en que se manifiesta el comercial de calzado en su literatura, Vicente Muñoz asegura que «este trabajo conlleva una constante comunicación con la gente, con los clientes, con la sociedad, con el mundo en que vivimos. Pero enfrentado a la otra vida del comercial, que es tener mucho tiempo libre, porque vamos por campañas, y ambas cosas, el tiempo libre en un poeta, en este caso yo, para poder narrar lo que ve en el otro medio año, que es la cruda y triste realidad, cómo el capitalismo está haciendo aguas por todas partes, no hablamos ya del Covid y de todas sus secuelas; es decir, yo acabo de terminar una ruta y para mí estos dos meses han sido una auténtica odisea. Pienso que no me podría inventar nada mejor para contar a la gente que lo que me ha pasado intentando ganarme la vida y malviviendo en este caso. Aún así, te comento que el calzado y lo que estamos hablando es un fragmento dentro del conjunto del libro. En este libro hay muchísimo más, están presentes mis relaciones sentimentales y está mi modo de ser y estar en la Tierra, que es básicamente lo que yo como escritor autobiográfico y realista intento contar en cada uno de mis libros», argumenta Muñoz, para quien ‘Haga lo que haga en la Tierra’ puede ser el más personal de los tres. «Al ser el último de la trilogía es el que cierra un ciclo, tanto vital como literario, no sé qué pasará a partir de aquí y quizás todavía te desnudas más e intentas poner el punto final de una manera más sincera. Por otro lado, supongo que al ser el único volumen de poesía exclusivamente, y además una poesía muy concisa y muy breve, que es la que a mí me caracteriza, muy esencial y muy directa a la raíz, a la esencia, pues puede ser que sea el más personal. Yo creo que son los tres muy personales, lo cual no lo digo ni mucho menos como virtud, porque de hecho hoy en día el tipo de literatura que yo hago no es exactamente comercial, no es lo que el mercado pide ni quiere, lo digo como una señal de honestidad. Esto es lo que hay y esto es lo que os estoy contando», asevera.

Vicente Muñoz considera que los tres libros de la trilogía ‘La llama encendida’ van ordenados cronológicamente y podrían verse como una especie de diario existencial. «Sí que están ordenados los tres, desde el año 2014 hasta ahora. En literatura a veces tienes lapsus temporales, vas y vienes, pero la idea es haberlos ordenado cronológicamente y responden exactamente al momento en el que he estado en cada libro y este último, ‘Haga lo que haga en la Tierra’, al momento en el que estoy ahora mismo, termina donde estoy aquí y ahora», reconoce el poeta y escritor, para quien la pandemia está presente en el poemario aunque no de manera muy evidente. «No es que esté presente la pandemia en sí sino que está presente la crisis total del pequeño comercio y también va muy dirigido a otra de las facetas en la que yo estoy viviendo, que es la del autónomo. Las dificultades tremebundas que hemos tenido y estamos teniendo en este momento para salir adelante. Referencias concretas a la pandemia no las he querido poner exprofeso porque no quise ubicarlo en ese contexto, pero sí que está la permanente lucha, la permanente deriva de tener que ser un comercial, de tener que vender algo en este momento en los pequeños comercios», asegura.

Además de la mencionada trilogía, Vicente Muñoz cuenta con una antología poética que publicó en 2016. «Realmente en el libro de ‘Gas’, que era una antología poética de mi obra desde el 2009 al 2016, me apetecía meter una serie de material inédito que es parte del que se reunió posteriormente en esta trilogía. Hay como unos veinte o treinta poemas en la última parte de ‘Gas’ que incluye un adelanto de lo que fueron luego estos tres libros. Aunque esto es un cuerpo aparte porque en los tres libros de la trilogía hay un eje temático, incluso estilístico, pero también están incardinados con toda mi obra anterior, con ‘Gas’ y mis poemarios anteriores».


Vicente Muñoz reconoce no saber lo que sucederá en lo sucesivo, aunque como escritor autobiográfico cree que el sustento de su literatura seguirán siendo sus experiencias vitales. «Lo que sí tengo claro es que se cierra un ciclo con esta trilogía. Lo que tenía que contar básicamente respecto al mundo del comercio, del calzado, del capitalismo, de mi vida como escritor, lo he contado y lo más probable es que si sigo escribiendo y hay sucesivos libros tendrán otra forma de orientarlos. He cerrado dos trilogías de las que tú has sido testigo, ‘Cult movies’, que fueron tres volúmenes, y ‘La llama encendida’, que son otros tres, y en las dos trilogías que he cerrado sí que tengo la intención de cerrar un capítulo».

Este tipo de serial ha sido algo fortuito, reconoce Muñoz, que se describe como «un escritor muy libre, muy anárquico, supongo que como todos los poetas básicamente. No soy un escritor muy disciplinado, menos aún esquemático y que actúe con ideas y planes preconcebidos. Han surgido así, la del cine porque digamos es un pequeño divertimento respecto a mi faceta literaria, una licencia que me permití, y esta última porque era una faceta de mi vida que me parecía importante de contar a los demás, pero no tengo en absoluto planes para el futuro respecto a nada y lo agradezco porque no me gustaría estar mediatizado por ningún tipo de plan. Me gusta ser libre a la hora de crear y dejarme llevar por lo que vaya sucediendo», sostiene Muñoz, que en la actualidad prefiere ser un poco esponja y recibir y meter información en vez de sacarla. «Tengo un montón de poesía y de prosa y podría sacar más libros. Dentro de medio año o así saldrá otra antología mía de relatos, pero no tengo un plan concreto en este momento porque necesito descansar. Llevo seis o siete años muy febriles con la literatura, he sacado demasiados libros para mi capacidad, incluso para la de mis lectores, y me pide el cuerpo descansar un poquito. Llevo como diez años, tanto como gestor cultural, como comercial, como escritor, etc, trabajando muchísimo y estoy en una fase de mi vida digamos de impás. Por eso se cierra esta trilogía que en realidad habla sobre el viaje, como diría Joseph Conrad de cruzar ‘la línea de sombra’, que yo la situé un poco en los 50, he llegado hasta este momento de mi vida, he hecho muchas cosas, y yo creo que estoy en una fase de esponja, como te dije, de recepción, de información y de vida. Y no sé lo que va a salir de aquí. Yo creo que he trabajado mucho hasta ahora y por eso cerrar una trilogía es importante para mí en este momento, supone como un broche a una etapa y abrir puertas hacia la otra y tener la vista mirando al frente».


viernes, 27 de noviembre de 2020

HÍBRIDOS 2020: Programa.



Ha costado lo que no estaba escrito sacar adelante este año HÍBRIDOS 2O2O, con cambios de planes, fechas y autores, debido a lo que todos sabéis, pero aquí estamos de nuevo: por favor, acompañadnos.

Para asistir a cada acto, enviad un correo con vuestros datos al email del cartel, y se respetarán las medidas Covid.

Entrada libre hasta completar el aforo permitido en la sala.


jueves, 26 de noviembre de 2020

NO HAY QUE LLORAR

 

eso decía la buena de Celia Cruz, lo mejor que me traje de Cuba en su día, de entre todo lo de allí esa enseñanza, que la vida es un carnaval y es más bello vivir cantando... la vida es cruel y desigual, decía, pero todo pasa y las penas se van cantando, casi nada Celia Cruz... esa simpleza y visión, esa filosofía, poesía o revelación, llámalo como quieras, pero es más bello vivir cantando... voy avanzando cansinamente en la ruta, todo zapatos y decadencia estas semanas en Babilonia, ciudades en llamas y hoteles baratos, y me viene a menudo a la cabeza esa canción, gente que se esfuma o se muere o se va, y esa consigna para los que quedamos: no hay que llorar... 

para aquellos que se quejan tanto 
para aquellos que solo critican 
para aquellos que usan las armas 
para aquellos que nos contaminan 

voy afinando mi pluma

Vicente Muñoz Álvarez, 
de Travesía (Chamán ediciones, 2018)



miércoles, 25 de noviembre de 2020

HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA: Prólogo por Julia Navas Moreno.



El viajero se detiene a descansar; ha sido una larga y fructífera travesía. Repasa sus pertenencias y a pesar de que desde hace tiempo solo necesita lo esencial, la maleta pesa como si llevara lingotes de oro. 

para qué 
tanto equipaje 

salvo para hacer 
más complicado 
el viaje 

para qué 

Y ojalá así fuera: se desprendería de ese lastre material con facilidad, reservando lo suficiente para continuar con la mayor dignidad, sin penurias. Fuera las piedras, las palabras que no son nada. Pero…, de lo adherido a la piel, de lo que corroe el alma, del cansancio, de la erosión y el desgaste: ¿Cómo prescindir? Arrojar lejos la nostalgia, la decepción, la frustración, y salir corriendo liviano, desnudo, y detener el implacable reloj de arena. Ojalá. 

Anábasis, expedición hacia el interior. Unos la emprenden con el viento siempre a favor, arribando al puerto victoriosos, despreocupados; otros, expulsados a la orilla tras repetidos hundimientos. 

olas 
tormentas 
naufragios 
deriva 

Ya no es tiempo de vivir, sino de resistir en el osario de las calaveras danzantes. Exorcizar los demonios a través de los versos. La eternidad dada por la gracia de las palabras. 

Hay en la poesía de Vicente Muñoz Álvarez una heroicidad romántica libada de sus referentes éticos y estéticos. El destino está en manos invisibles que mueven los hilos caprichosamente, el fatum que desvía, desmorona, revierte haga lo que haga. El poeta está cansado, exhausto de esta lucha. Y así lo manifiesta; cada vez más consciente de que el último viaje se acerca y no pudiendo evitar lamentar el tiempo perdido, a la vez que declara el propósito de disfrutar lo que le reste de vida siendo “otro”. Todos lo somos: el resultado de las acciones de los distintos “yos” que nos han ido dejando su impronta. 

sabio y tonto 
bueno y malo 
héroe y villano 

para ser justamente 
lo que ahora eres 

otro 

Después, el VÓRTICE, una ráfaga de pensamientos en espiral, de fotogramas visionados a toda velocidad; de golpes, esquivados o recibidos, en este ring que es la vida, a ritmo de haikus: la concisión extrema, el mensaje precipitado, la sentencia contundente. De nuevo el tiempo que se escapa entre los dedos, las referencias literarias, los mitos… Para maximizar la complicidad con la poesía de Vicente es conveniente la curiosidad del lector para indagar, si no tiene unos mínimos de cultura literaria, mitológica, filosófica, cinéfila, musical... Todo ello es parte de su latido, de su bagaje. 

En las AGUAS PROFUNDAS se escuchan mejor los pensamientos. El resto de las voces, distorsionadas y extrañas, desaparecen. Nada el poeta solo, a contracorriente, ahondando en el abismo, en lo existencial. Combustible para un pesimismo impenitente que nos relata una crónica realista de los tiempos que corren, desde lo particular (el trabajo pendiendo de un hilo, las relaciones interesadas y el arribismo en el mundillo literario, las decepciones) a lo social (la crisis económica y de valores). Aunque, quién sabe…, quizás todos los tiempos hayan sido iguales, regidos por la egoísta condición humana y su balanceo constante entre el bien y el mal. 

peor que 
un policía corrupto 

que un político 
corrupto 

que un funcionario 
corrupto 

un poeta 
(sobre todo social) 
corrupto 

Se pregunta Vicente dónde está el antídoto, cuando es evidente que ese correctivo, ese nexo salvador que da coherencia y matiza su blanco y negro, es la poesía y todo lo que vierte en ella mostrando su transformación con total transparencia. Jekyll es consciente de Hyde, y viceversa. La aceptación de su ADN, la reconciliación. Seguir escribiendo

seguir escribiendo 
seguir siendo yo 
seguir mi camino

Metaliteratura. Vicente lleva ya muchos años en este solitario oficio, preguntándose si es “don o maldición”; amando y renegando de su necesidad de vaciarse con la escritura; exhortando al lector a la complicidad con versos que, de alguna manera, son pensamientos recurrentes y familiares para los que no queremos ser de hierro

LLEGAR A PUERTO sano y salvo aunque marcado de cicatrices. Aceptar lo vivido y destriparlo para aligerar el peso. Solo el poeta sabe si es un ejercicio de domesticación del pesimismo o una claudicación en toda regla de la nostalgia. Sospecho que la primera intención es la que subyace: si Vicente dejara de preguntarse sobre el sentido de la vida ya no sería “nuestro” poeta, con su anhelo de paz y calma que preceden a la tormenta que deviene en naufragio. Destripa sus contradicciones, sus debilidades, y sigue hacia adelante. 

El hogar, el cielo, la naturaleza y sus esplendorosos regalos; la pasión vivificante, las brasas que nunca se apagan; la gasolina para seguir devorando kilómetros; la piel redentora que nos acoge al final de cada viaje. Poemas que se precipitan como una traca final rejuveneciéndolo todo, rogando por preservar esa “perla”, ese tesoro frágil que es el amor y que sucumbe por falta de cuidados. 

y por encima 
de todas las cosas 

haber querido 
y sido querido 

tanto 

lo demás 
es ceniza 

Con GAS condensó y recopiló su obra poética a lo largo de diecisiete años, añadiendo material inédito que aquí rescata y retitula—en el caso de los haikus— como VÓRTICE, o dispersando los poemas de LOBOS DE MAR y dando final a HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA del mismo modo; urdiendo, retomando esos hilos que han conformado una manera personal e inconfundible de hacer poesía, en la que menos es más: el elixir, la esencia, lo que queda… Siempre pluma en mano. 


Julia Navas Moreno



martes, 24 de noviembre de 2020

PERLAS DEL BOSQUE



Esta vez fueron boletus, las perlas del bosque, toda la cesta llena, lo que nos esperaba bajo los robles y las encinas: sus cuerpos macizos y abombados, compactos y ventrudos, asomando milagrosamente entre el musgo y las hojas caídas, y cada uno un pequeño tesoro, una catarsis y una revelación... Gracias, Pachamama, gracias...


Vicente Muñoz Álvarez

Photo by Marlus Leon

miércoles, 18 de noviembre de 2020

PURA LIBERTAD



Cómo están los bosques y las praderas de setas estos días, lo que me esperaba tras la ruta, qué regalo para los sentidos, qué explosión de tonos y de colores, y qué catarsis y liberación más grande, después de las miserias y servidumbres del capitalismo y el calzado, salir a buscarlas y cocinarlas y degustarlas, para mi corazón... Boletus, macrolepiotas, tricholomas, lepistas, lactarius, pleourotus, agaricus, marasmus y qué sé yo qué más, pierdo la cuenta y el control ya, dejando atrás Babilonia ardiendo, los virus y los conjuros, oliendo a musgo y pura libertad... 


Vicente Muñoz Álvarez

Photo by Marlus Leon

lunes, 16 de noviembre de 2020

HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA: Ya a la venta en Canalla Ediciones.



Ahora sí, tras una larga espera, acaba de salir a la venta mi nuevo poemario, Haga lo que haga en la Tierra, que cierra la trilogía La Llama encendida, tras Días de ruta (Lupercalia, 2014) y Travesía (Chamán Ediciones, 2020).

Podéis pedirlo en la web de la editorial, y os lo enviarán directamente a casa, o reservarlo en vuestra librería:

Porque recurro con frecuencia a la poesía de Vicente Muñoz Álvarez para no perder el rumbo y que su poética me centre el norte de la brújula, porque no quiero desviarme mucho del camino explícito de la claridad ni enviciarme con cantos gariteros de sirena, quiero dejar constancia hoy, en el primer día de este apocalipsis mundial, de virus, máscaras y látex, de mi dicha por encontrar un conjunto de poemas sobrios y concisos para iluminar este cautiverio impuesto por el miedo y los eufemismos. Hallo al poeta preciso. Cada vez más escueto, cada vez más certero, cada vez más verídico. Cada vez más identitario, con el sello propio de quien ha hecho de la poesía de este país casa y domicilio, la poesía vital, el lugar para mi regocijo y pernocta.

Gsús Bonilla, en el Estado de Alarma

Hay en la poesía de Vicente Muñoz Álvarez una heroicidad romántica libada de sus referentes éticos y estéticos. El destino está en manos invisibles que mueven los hilos caprichosamente, el fatum que desvía, desmorona, revierte haga lo que haga. Vicente lleva ya muchos años en este solitario oficio, preguntándose si es «don o maldición»; amando y renegando de su necesidad de vaciarse con la escritura; exhortando al lector a la complicidad con versos que, de alguna manera, son pensamientos recurrentes y familiares para los que no queremos ser de hierro; urdiendo y retomando esos hilos que han conformado una manera personal e inconfundible de hacer poesía, en la que menos es más: el elixir, la esencia, lo que queda… Siempre pluma en mano.

Julia Navas Moreno

Ya a la venta en Canalla Ediciones:


Booktrailer:


MISTERIOS DE ULTRATUMBA

http://www.agitadoras.com/noviembre%202020/vicente.html

miércoles, 11 de noviembre de 2020

KAFKA TENÍA RAZÓN

 

Qué laberinto y proceso kafkiano es este que muchos en este país, millones de personas, ahora mismo, estamos viviendo, y a dónde nos quieren llevar, me pregunto esta tarde lluviosa de noviembre en la tierra, escuchando aún el eco de los ladridos de los perros del amo, qué mundo podrido habitamos, qué nos están haciendo y hasta cuándo, realmente, podremos aguantar... Todo eso me pregunto entre la risa y la pena, el absurdo y lo trágico, la desesperación y las lágrimas, esta tarde lluviosa en la tierra, acosado por las circunstancias, el mal gobierno, los tributos y las bajas ventas, como en plena era feudal, y la verdad sea dicha, para nada encuentro respuesta... Un desatino, un desagravio, una vergüenza, no sé, el tiempo lo dirá, quizás, quizás...


Vicente Muñoz Álvarez

Cover by Escher

lunes, 9 de noviembre de 2020

BALADA DEL PÁJARO PERGOLERO



pese a los malos tragos
y la sinrazón 
de este mundo podrido 

como terapia

cosas de mucho poder:

igual que el pájaro pergolero 

recogiendo lo más bello
y brillante del bosque 

construye con devoción
su templo nupcial 

sigo yo preparando
mi nido para mi chica 
cada fin de semana 

notas cariñosas 
ositos de goma 
y miniaturas surrealistas 
sobre la cama 

al menos eso

le digo

no nos lo podrán quitar 

Vicente Muñoz Álvarez

MI VIDA EN LA PENUMBRA: Fragmentos (4)



Porque es bien fácil ser verdugo, afilar cuchillos, cercenar cabezas, juzgar desde el esquema propio y ser muy categórico al respecto... Pero en el fondo, en lo profundo, es del todo imprevisible, el sentimiento. Cada cual tiene su truco, su vicio, su secreto... Aunque suele ocurrir lo de siempre: que unos ganan y otros pierden y los vencedores reconstruyen luego a su medida el mundo... Leyes, usos, normas... Una justicia de vagón de feria, al fin y al cabo...


Vicente Muñoz Álvarez, 
de Mi vida en la penumbra
(LcLibros, 2020)



viernes, 6 de noviembre de 2020

miércoles, 4 de noviembre de 2020

LO QUE NOS ESTÁN HACIENDO

Qué triste y decadente todo, pensaba ayer volviendo en la furgoneta desde Zamora a León, sea de quien sea la culpa, las noticias, los confinamientos, las vibraciones, los políticos, las ciudades y los pueblos, qué decadentes... Son mis últimos días de ruta, estos, tras una campaña de calzado luchando contra vientos y mares, intentando a toda costa mantener la cabeza y el tipo, y más que nunca se me llena el alma, al margen ya de las ventas, de esa sensación: las carreteras, los hoteles, los bares, las gasolineras y las tiendas vacías, lo que nos están haciendo, las fisuras de nuestros corazones y nuestros cerebros, qué triste...

Vicente Muñoz Álvarez


lunes, 2 de noviembre de 2020

RETRATO por ÁNGEL GONZÁLEZ

 

Yo vendo de todo poco: pocos pares como representante de calzado, comparado con los de mis compañeros del gremio, pocos libros como poeta, por supuesto, poca imagen y juegos malabares, etcétera, etcétera, pero recibo como contraprestación, de cuando en cuando, cosas de mucho poder: altruistas y al margen de las ventas y los favores, motores ahora más que nunca del mundo, regalos que no te esperas, de la mano de Ángel González esta vez: gracias, hermanito, por tu visión, y que la Historia nos juzgue después...


Vicente Muñoz Álvarez

Retrato por Ángel González