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miércoles, 22 de abril de 2026

RESACA/HANKOVER: PELEANDO A LA CONTRA


Esta mañana, actualizando el blog Resaca/Hankover, he reparado en que la entrada que acabo de subir, un poema de Octavio Gómez Milián, es la 9161, desde el año 2007. 

Nada más y nada menos que 19 años peleando a la contra, que diría Bukowski, más de 9000 entradas de cientos de colaboradores, y un refugio para la contracultura española durante casi dos décadas. 

Lo cual, visto y dicho así, con perspectiva, me hace sentir realmente satisfecho de la labor realizada y orgulloso de esta enorme nave y tripulación. 

De todo ello y más, Generación Vinalia incluída, hablo en este vídeo que he realizado ex profeso para la ocasión. 

Levantad la mano, por favor, y dejad un comentario los que hayáis colaborado o aparecido alguna vez en el blog...

lunes, 10 de agosto de 2015

VISIONES DE HANK



Se lo debíamos al bueno de Hank. Todos los que nos hemos reunido a brindar sobre su tumba en esta fiesta, y muy en concreto Patxi Irurzun y yo. Para ambos Charles Bukowski fue un flechazo inmediato, un amor a primera vista, acostumbrados a las soporíferas lecturas que durante nuestra adolescencia nos habían recomendado o impuesto. Existía una vida allá fuera, en la calle, al fin de la noche, en los conciertos y bares que frecuentábamos, en el monótono y alienante transcurrir de los días, en los amores rotos y las borracheras, en la locura y en la desesperación, que no reflejaban de ninguna manera todas aquellas lecturas. Y fue precisamente Bukowski (junto a Miller, Céline, Kerouac, Carver y algunos otros), a medida que su obra fue publicándose en nuestro país, el primero que nos habló sin tapujos de esa vida inmediata y próxima, desmitificando con mordaz ironía el papel tradicional del escritor. Hank era un poeta frustrado, pendenciero, bebedor e inconstante, enloquecido, salvaje y espontáneo, que retrataba sin artificios ni grandilocuencias vanas el mundo despiadado en que vivíamos, que escribía en nuestro mismo idioma de peleas y putas, de bloqueos creativos, de zurullos y caspa, de la misma gente y los mismos problemas que a nosotros nos afectaban... Un escritor del mundo real (al menos del nuestro, claro, hay varios y todos en este, y cada uno decide cuál le atrae y a cuál pertenece).

Al margen de la influencia mayor o menor de su obra en la nuestra, fueron Bukowski y algunos otros (a los que tuvimos casi clandestinamente que ir descubriendo) los que nos hicieron en realidad amar la escritura y espolearon nuestra vocación creativa, y no, desde luego, toda la infumable (para un adolescente inquieto) sarta de autores que nos habían vendido de estudiantes como (alta) literatura. Si accedimos después voluntariamente a otras (altas) lecturas, fue debido precisamente a autores como Bukoswki (que nos llevaron a Hamsum, Fante, Céline, Hemingway, Pound, Rimbaud, Whitman...), que nos hablaron en el lenguaje pop(ular) que entendíamos y nos mostraron un camino literario y existencial mucho más próximo y verdadero.

En un recodo de ese camino nos encontramos Patxi Iruzun y yo, y muchos de los autores que homenajeamos hoy a Hank. Corrían los años 90 y la explosión de fanzines y revistas subterráneas y contraculturales del momento había ido poniendo en contacto a muchos escritores de la misma o semejante cuerda, ninguneados sistemáticamente hasta entonces por el aparato logístico de la cultura oficial. Borraska y Vinalia Trippers (o lo que es lo mismo: Patxi y Vicente & trippers, respectivamente), nacidas en plena eclosión del mundo del zine, fueron desde su inicio proyectos y plataformas afines que sirvieron, junto a otras (Ojalatemueras, Monográfico, El canto de la tripulación, Anna Bel Lee) para dar a conocer la obra de muchos autores que habíamos crecido con Bukowski en nuestra mesilla de noche. Casi de modo paralelo, una en papel impreso y otra en la red, ambas publicaciones editaron durante la segunda mitad de los 90 textos de muchos escritores realistas que de una manera u otra habían bebido de fuentes hasta entonces consideradas cultura popular, cuando no directamente cultura basura: el cómic, la televisión, el rock, el porno, el gore... integrándolas en su obra y fundiéndolas en su manera de crear y escribir.

Antologías de relatos como Golpes. Ficciones de la crueldad social (DVD ediciones, 2004) y Tripulantes. Nuevas aventuras de Vinalia Trippers (Eclipsados, 2007), o de poemas como Feroces (DVD, 1997) y Poemas para cruzar el desierto (Línea de fuego, 2004), han ido estos últimos años recopilando la obra de muchos de estos autores, poniendo de relieve la existencia de un discurso literario y crítico muy diferente al que se nos muestra y vende desde las altas esferas.

Cuando hace algunos meses Patxi me habló del concurso homenaje a Bukowski en Borraska, no pude resistir la tentación de dar un paso al frente, proponiéndole una antología en su nombre, para prepararle al viejo una celebración por su sitio. Comenzamos entonces a pedir material, relatos y poemas, a los autores que, sin agotar por supuesto la nómina, nos parecieron más representativos para la ocasión, y poco a poco, en un fascinante proceso de construcción colectiva, las piezas del puzzle fueron encontrando su hueco hasta convertirse en lo que hoy es este libro.

Autores más y menos conocidos (algunos casi inéditos) y un magistral Raúl Núñez (al que David G, siempre presente, convocó desde el lado oscuro) poniendo la guinda al pastel, lanzamos desde aquí reunidos un guiño al bueno de Hank y os invitamos ahora a todos a compartir esta fiesta.

La mayoría de las líneas temáticas de la obra bukowskiana (que por otra parte son relativamente reiterativas y escasas, todo hay que decirlo) han sido aquí de un modo u otro desarrolladas: las mujeres y el sexo, la violencia doméstica, la filosofía de bar, el hipódromo, las peleas callejeras, los trabajos mal pagados, la locura y la muerte y, por supuesto, las resacas y las borracheras, inevitables, claro, en cualquier homenaje a Henry Chinaski.

Ahora bien (y este es un factor importante), cada autor lo ha hecho desde su visión personal, su estilo y punto de vista, que en algunos casos no es, digamos, muy bukowskiano. Todos los aquí congregados tenemos por una u otra razón una deuda con Hank, pero cada cual la ha interpretado y saldado a su modo, a veces incluso poco condescendiente con el pretendido estilo Bukowski.

Frecuentemente suele (des)calificarse a los escritores que reconocen esta deuda como plagiadores del mismo y faltos de universo propio. La obra personal de cada uno de los antologados en este libro (y a ella me/os remito) es una prueba fehaciente de que en la mayoría de los casos esa posible influencia no es más que eso, y de que cualquiera de ellos posee idearios y planteamientos estéticos muy alejados de ese registro.

Pero aquí y ahora, que es donde estamos, nos hemos reunido ex profeso en memoria de Hank, y hemos aportado nuestra visión del mismo para brindar felices y desinhibidos sobre su tumba.

A él, estoy convencido, le hubiera gustado más que cualquier ramo de apestosos crisantemos.

Salud y pura vida allá donde ahora estés, viejo.

Te debíamos esta fiesta.


Vicente Muñoz Álvarez, de Resaca/Hankover: Un homenaje a Charles Bukowski (Caballo de Troya/Mondadori, 2008).

sábado, 23 de octubre de 2010

BEODISEA (y 4)


- ¿ Qué quieres hacer ahora con ella, V ? .
- Bueno - dije -, no sé... en cierto modo me da pena... podríamos regalársela a algún niño...
- Está bien - dijo el hada oscura -: yo me encargo de eso... Pero ahora tú y yo tenemos muchas cosas de qué hablar... Aunque antes podríamos divertirnos un poco ¿ no crees ? Seguro que te apetece echar un trago...
Me levanté y fui corriendo a buscar una botella. Y al regresar me la encontré tumbada con su grandioso cuerpo en el sofá, desafiante, poderoso, turbador... Serví dos buenas copas de vino y la miré de arriba a abajo...Después cerré los ojos y escuché el crujido celestial de la cremallera de su escote al descender...

El mundo de los cuerdos, de momento, tendría que seguir esperando.

FIN

Vicente Muñoz Álvarez, de Resaca/Hankover. Un homenaje a Charles Bukowski (Caballo de Troya/Mondadori, 2008).

viernes, 22 de octubre de 2010

BEODISEA (3)


- Hubo un tiempo - dijo - en que pensabas de otra manera, no tenías esas ideas anarquistas e incendiarias sobre la sociedad... Y a ese momento hay que llegar... Así que dime: ¿ Cuándo empezó todo ?
La situación comenzaba a ser embarazosa. Mi hada madrina psicoanalizándome, manipulando mi conciencia para transformarme en un cordero, justo lo que había procurado evitar siempre... Me estaba viendo ya frente a la tele, con una mujer formal y un montón de hijos llorones, bebiendo Mirinda y acariciando al perro e integrándome en la oficina... Los fines de semana iríamos al cine o al jardín y terminaríamos cenando en un Mac Donald's... Y los domingos por la tarde, después de un paseo y una comida interminable con los suegros, jugaría al tute con tres amigos panzudos hablando de los viejos tiempos, contándonos las batallitas de la universidad y absurdos chistes verdes...
- No sé cuándo empezó todo - contesté -, supongo que el día en que descubrí la falsedad de este sistema... Pero no sé decir cuándo...
- Pues tendrás que hacer memoria, V, VOY A HACER DE TI UN HOMBRE CUERDO y para ello necesito borrar ciertas imágenes de tu cabeza. Veamos... háblame de cuando eras niño: lo que hacías, a qué jugabas, lo que leías, con quién ibas...
- Bueno - dije -, la verdad es que no recuerdo demasiado aquel período... no tenía muchos amigos... odiaba el fútbol... me gustaban los perros, Spiderman, montar maquetas de aviones y tanques...
- Está bien, cierra los ojos... VOY A REPROGRAMARTE... Hay que cortar de raíz esos traumas dañinos y eliminar el mal de cuajo. Así que relájate y cierra los ojos...
Cerré los ojos y el hada me tocó tres veces con la varita en la frente. Sentí como una succión en el cerebro, una especie de torbellino, y un montón de imágenes superponiéndose como las piezas de un gran puzzle en mi cabeza. Imágenes de fútbol, básicamente, y de algunos otros juegos... carreras, Monopoli, baloncesto...
- Ya puedes abrirlos - dijo -. Y ahora dime: ¿ Quién ganó la liga de fútbol en la temporada 73-74 ?
- El Barcelona - dije sin pensarlo.
- ¿ Quién fue portero de la selección en el 82 ?
- Arconada...
Era increíble. El hada me había filtrado en la cabeza todos aquellos datos en un abrir y cerrar de ojos. Y lo que es peor: sentía que verdaderamente me interesaba el fútbol... Aquello se ponía cada vez más tenso.
- Vamos a seguir ahora con tus lecturas, V. ¿ Qué leías en aquella época ? Entre los trece y los veinte, por ejemplo.
- El Capitán Trueno, Los tres investigadores, Agatha Christie... - me apresuré a decir.
- ¡ MIENTES ! - gritó el hada. Y me volvió a paralizar con la varita -. Detecto a leguas tus mentiras, V, así que no vuelvas a intentarlo.
Me devolvío de nuevo el moviento.
- Repito la pregunta : ¿ Qué leías por aquella época ? ES BÁSICO PARA REINTEGRARTE.
- Lovecraft, El Víbora, Kerouac, Sade, Chinaski, Miller...
- Hummm, lo suponía... ¿ Y revistas porno ?
- Sí, también... de vez en cuando, quiero decir... Private, Macho, Lib...
- ¡ Lo sabía ! - dijo el hada -. Lecturas no aptas para adolescentes, desde luego... ¡ CIERRA AHORA MISMO LOS OJOS !
Los volví a cerrar y el hada repitió la operación. Tres golpes en la frente, la succión, el torbellino, la reconstrucción de imágenes...
- Bien, V, ya puedes abrirlos. A ver si aciertas ahora de quién es Miguel Strogoff...
- Julio Verne - respondí instintivamente.
- ¿ Y La Pequeña Dorrit ?
- Charles Dickens - contesté.
- ¿ Ivanhoe ?
- Walter Scott.
- Muy bien, estupendo - dijo -, todo va sobre ruedas: PRONTO SERÁS UN HOMBRE CUERDO.
Me la estaba liando buena, el hada. Me estaba conviertiendo en un perfecto idiota. Siempre había odiado a Dickens y ahora podía recitar de memoria La Pequeña Dorrit. Aquello, sin lugar a dudas, comenzaba a resultarme un suplicio.
- Verás - le dije -, estoy algo cansado, algo confuso... Me vendría bien un trago...
- ¡ JAMÁS ! - gritó ella -. No vas a volver a beber nunca, V, mentálizate de ello. Cuando salga de esta casa TU SERÁS UN HOMBRE CUERDO, un ser de provecho, y no el despojo que encontré al llegar... Y ahora, háblame de los veinte años, aquel grupo de rock donde tocabas...
- Bueno, yo tocaba la batería, componía las letras y...
- Y allí fue donde empezaste a beber fuerte ¿ no es así ?
- Sólo de vez en cuando, para ensayar, nada peligroso...
- Pues ya ves dónde has llegado, V, a dónde te han llevado esos hábitos... Estudiaste Derecho y te torciste por el camino... Eres un desecho, un paria, una carga inútil para la sociedad... Pero eso se acabó. ¡ CIERRA INMEDIATAMENTE LOS OJOS ! Luego empezaremos por aquellos relatos tan desagradables que escribías, las noches de fiesta y la pobre mujer que abandonaste...
Fue entonces, antes de que el hada terminara de hablar, cuando se escuchó una especie de explosión en el cuarto y todo se llenó de bruma roja. Después se oyeron risas, la bruma se disipó y allí la vi: MI HADA MADRINA OSCURA. Llevaba un traje negro de látex ajustado al cuerpo y un látigo en la mano izquierda. Una verdadera diosa... su melena negra como el carbón, el rictus excitante de sus labios, sus caderas prominentes y aquellos grandiosos pechos luchando por escapar de su escote...
- ¿ Qué pretende hacer contigo esta monjita ? - me preguntó guiñándome un ojo.
- Quiere hacer de mí UN HOMBRE CUERDO...
- ¡ NUNCA ! - gritó. Y empezó a lanzar su látigo sañudamente contra el hada buena.
- ¡ OH, NO ! - chillaba ésta -. ¡ TÚ DE NUEVO AQUÍ ! ¡ OTRA VEZ NO !
El hada oscura se convulsionaba de odio y de placer al azotar despiadadamente al hada buena... Sonreía, la insultaba, me vengaba, la humillaba, y a cada nuevo golpe que asestaba, el hada buena disminuía progresivamente de tamaño, se hacía más pequeña, más y más pequeña, hasta convertirse finalmente en una absurda muñeca repollo de franela blanca...

(Continuará)

Vicente Muñoz Álvarez, de Resaca/Hankover. Un homenaje a Charles Bukowski (Caballo de Troya/Mondadori, 2008).

miércoles, 20 de octubre de 2010

BEODISEA (2)


- Hola - dijo -: soy tu hada madrina buena y VOY A HACER DE TI UN HOMBRE CUERDO.
Así sin más, lo soltó, como si fuera mi verdadera madre, como si me conociera desde niño.
Era gorda y fea. Llevaba un ridículo traje de franela blanco lleno de encajes y volantes y sujetaba en su mano derecha una varita azul.
- Creo que no la conozco - dije - se ha debido equivocar de piso y...
No me dejó acabar la frase. Me rozó el pecho con su varita y salí despedido por la descarga aterrizando en el sillón. Intenté levantarme, pero no lo logré. Estaba paralizado, no podía moverme.
- No quiero trucos - me dijo -, ni que te las des conmigo de macho o algo así... No estás para esos trotes, V, así que hazme caso y quédate sentado en el sofá. Voy a devolverte el movimiento, pero tendrás que ser buen chico...
- Se acercó y me volvió a rozar el hombro con la varita azul. Entonces sentí circular de nuevo la sangre por mis venas.
- Esto no puede seguir así, V: abandonaste tu carrera, perdiste a tu mujer, perdiste tu trabajo y estás perdiendo ahora la dignidad. Andas con fulanas, vives en una pocilga, siempre borracho... Así que vamos a empezar por lo esencial: ¿ POR QUÉ BEBES ?
Me quedé mirándola en silencio unos segundos. No podía creerlo. Su cara era un pañal, fofa y de mejillas rosas y abultadas. Llevaba el pelo recogido en un gran moño y unos zapatos anticuados color plata. Y estaban todos aquellos volantes y encajes de franela que sobresalían como mariposas del vestido...
- Te he hecho una pregunta, V: ¿ POR QUÉ BEBES ?
La verdad, bien pensado, es que el hada tenía en parte razón... Había tocado fondo. Mi vida era un cúmulo total de despropósitos, un caldero enorme de detritus. Había dejado el Derecho, me había casado, me había abandonado mi mujer y no tenía dinero ni para pagar el alquiler del piso... Pero al fin y al cabo, mejor pensado aún, la cosa había sido siempre así, no es nada nuevo... vencedores y vencidos, escoria, parásitos de la sociedad... y la maldita competencia, subliminal, como una gran jaula de fieras... un mundo salvaje y despiadado donde hundirse era lo más sencillo... agencias de empleo, planes de jubilación, gimnasios, electrodomésticos... Sólo que un paso en falso y se acabó... un tiro en la sien, el alcohol, el río, la locura...
- Por última vez, V: ¿ POR QUÉ BEBES ?
- Supongo que para olvidar - dije - para no volverme loco... No soporto el mundo, no comparto los gustos de la gente, sus esquemas, su rutina...
- ¿ Y crees que bebiendo arreglas algo ?
- Bueno, al menos dejo de pensar en ello...
- Esa no es la solución y tú lo sabes. Tienes que afrontar de una vez la realidad: ¡ TIENES QUE INTEGRARTE !. No puedes seguir huyendo.
- Pero yo no quiero integrarme - dije -, me gusta ser así, no me llenan las mismas cosas que a la mayoría... la familia, los domingos, la oficina... No sirvo para eso...
- ¡ Basta ya ! - gritó el hada. Y me volvió a paralizar con la varita -. Has perdido el norte, V, el alcohol te ha trastornado y lo ves todo difuso... Voy a psicoanalizarte, a buscar las claves que te han hecho pensar así y a borrarlas de tu cabeza... Te he descuidado mucho, pero ha llegado el momento de HACER DE TI UN HOMBRE CUERDO.
Me tocó el pecho con la varita y recuperé instantáneamente el movimiento.

(Continuará)

Vicente Muñoz Álvarez, de Resaca/Hankover. Un homenaje a Charles Bukowski (Caballo de Troya/Mondadori, 2008).

Ilustración de Silvia D. Chica para Beodisea (Vinalia Trippers, nº3).

lunes, 18 de octubre de 2010

BEODISEA (1)



A Nick Belane
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Me estaba suicidando trago a trago cuando aquella mujer llamó a la puerta.
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Mi chica se había ido de casa el mes pasado. Había perdido el trabajo, no teníamos dinero, no follábamos y cada uno bebía por su cuenta. Hasta que una mañana se levantó y me dijo: Mira V, ya no aguanto más, no puedo seguir así, me voy... Aunque yo no contesté. Me quedé tumbado en el sofá apurando un vaso y observándola mientras recogía sus cosas. Y allí estaba, con sus tacones altos sobre el piso martilleándome las sienes. No podía aguantarlo, sus tacones, su jodida manía de andar siempre en tacones, en bragas y sujetador con sus tacones... Al principio me hacía gracia, la cosa, me parecía sofisticada, su manía, y me estimulaba verla así. Llegaba de trabajar y me la encontraba medio desnuda y con zapatos, y eso me excitaba. Bebía fuerte con ella y follaba hasta perder casi el sentido, obsesivamente, como si mi vida entera dependiera sólo de eso... trabajar, beber, follar sin pensar en otra cosa, como un desesperado, sin concesiones, sin pasado, sin futuro, sin recuerdos, sin identidad... Cuando todo empieza a hundirse a tu alrededor, sólo queda escoger un buen modo de olvido: las mujeres, el sexo, la bebida... o la religión, el yoga, el zen... Yo soy más bien del primer grupo... soltero, casado, separado... da lo mismo, la vida sigue un curso, sólo hay que esperar, acumular créditos, cavar fosas, llegar en todo siempre hasta el final...
El caso es que un día me largaron del trabajo y aquellos malditos tacones me empezaron a martirizar... No podía aguantarlo... Y ella no quería oir ni hablar del tema... Nos fuimos distanciando poco a poco, cada uno bebiendo por su cuenta, encerrándonos en nosotros mismos, hasta aquella mañana en que al fin se fue de casa y pude respirar... Como suele ser siempre el amor... tan perfecto, exclusivo, tan rodado... pero al cabo del tiempo un gran vacío, otra mentira más... Y yo bebiendo solo en el apartamento, muriendo día a día, envejeciendo, mirando al techo entre montones de basura, rodeado de latas y botellas, asomándome a la ventana, pensando en la caída, midiendo la distancia, el color de las baldosas, las nubes, trago a trago, cayendo cada minuto un poco más...

Hasta que aquella mujer llamó a mi puerta...

(Continuará)

Vicente Muñoz Álvarez, de Resca/Hankover. Un homenaje a Charles Bukowski (Caballo de Troya/Mondadori, 2009)

lunes, 1 de febrero de 2010

HANKOVER según Ángel González.


Es curioso cómo pasa el tiempo. Y cómo algunos libros te hacen recordar los buenos momentos de una vida en la que, por desgracia, el principal protagonista eres tú. Naturalmente estoy hablando de Resaca/Hankover.
No sé. Agarro el libro y no dejo de pensar en que a muchos de los antologados, apenas les conocía de pasada cuando me presenté en el Gruta 77 con motivo de la 2ª Edición del libro. Afuera estaba lloviendo. El GPS me llevó hasta el Gruta y aparqué a la primera, cogí el teléfono y llamé a casa:
-He llegado... No, he dado alguna que otra vuelta, pero bien (decía yo).
-Ten cuidado. No bebas. Y si bebes, quédate a dormir en Madrid (decía mi mujer).
-Descuida. En una hora o así volveré a casa. ¿Cómo está el niño? Bien. Hasta luego. Yo te llamo (yo, de nuevo).
La portada está muy lograda. Hace poco conocí a Miguel Ángel Martín y no sé por qué, siempre detrás de una gran obra hay una gran persona. Y también al contrario.
Me da la risa cuando veo la dedicatoria De Patxi Irurzun:
patxi (una flecha y su e-mail)
O la de Kike Babas "No pidas en la barra, pide sin más".
Me adentré y la verdad que la fiesta estaba bien. Había bastante gente y tuve que celebrarlo pidiéndole al camarero un tercio de cerveza. Tenía la garganta algo jodida por el puto tabaco. Saqué un Marlboro de la máquina y me dispuse a fumar a la salud de Bukowski. Al fondo veía a Vicente ir de acá para allá. Hasta entonces sólo había tenido el privilegio de conversar con él por mail. Charlamos un poquito, se mostró como la enorme persona que es, y se marchó para disponerlo todo y que, como decía mi abuela (esto es otro homenaje dentro de un homenaje, llamémosle un metahomenaje) "que hubiera mucho y bueno pa tupirse toda la gente".
Me sigue entrando la risa (no sólo porque ya me había pedido el segundo tercio y no iba a beber) cuando recuerdo a J.A.Barrueco pasando a mi lado. "Para Ángel/esta pieza corta/ en busca del sabor de Bukowski/Con un abrazo". Nunca se lo he dicho, pero a mí eso de las melenas y el bigote me sonaba Soundgarden y en especial a Chirs Cornell. Sin embargo la voz de JAB era más dulce y pausada y él era todo amabilidad. Le dije que le conocía por sus fotos en el blog de Hankover o algo así. No le dije que no había leído nada suyo y tampoco le dije que Muelas y Señales fue lo primero que leí del libro, entre otras cosas, porque todavía no lo había comprado.
Y empezó a sonar, como los ángeles, el Didgeridoo de Lukas Rodríguez, un Koala con boina que hace poco me tuvo que llamar la atención porque me había olvidado de su cara. Salud-os. Ya arreglé la retentiva.
El primer Lucas-el-koala que conocí estaba cabreado por culpa de un segurata que no dejaba fumar equis. El segundo, estuvo bailando al son de enBlanco, (más saludos para ti Enrique, y para tu hermano, y para el guitarra, dile al batería que "las personas normales siempre están afuera"/ miles de gracias por la cerveza en el backstage y los cafés-gijón), mientras yo estaba detrás tomando una coca-cola. Lucas estaba radiante de felicidad y muy bien acompañado y bueno, esas historias que no voy a ponerme a contar aquí.
El libro que yo tengo (el que compré allí, al final de la fiesta) huele bien y es una primera edición, cuando lo que se celebraba era la segunda. Esto es todo un logro muy complicado de explicar en plena era del marketing underground.
Escuché a Petisme por primera vez. Había tomado otra cerveza. No como la última vez que fui a verle y me dio por los cubatas que costaban lo mismo. Sí, Petisme, al final de la noche no pude comer bocata de calamares porque estaba a punto de regurgitarlo todo. Vuelvo a la primera vez: me gustaba el sonido. Y eso que normalmente escucho diferentes registros más del tipo "arrrrggg, yeah". Tenía a la peña encandilada. Ángel es un animal del escenario y sus canciones saben a Ebro que te cagas, perdonadme la expresión si alguno está comiendo delante de ordenador.
Déborah Vukusic me dijo que era actriz. Yo le dije que tenía suerte de hacer lo que le gustaba. Estuvimos un rato juntos y yo le comentaba cosas mientras ella decía que quería escuchar a Kike Babas y yo no podía decirle que normalmente hablaba mucho y más si estaba bebiendo tercios de cerveza fresca, rica y natural sin bífidus ni hostias. Aún así conversamos y desde aquí le quiero dar las gracias por ser tan perversa y tierna a la vez y por ese toque de alegría que le pone a la vida. Ah, y por los besos que me dio (de buenos amigos, que todo hay que decirlo) la última vez que la vi, que los tengo guardados en cajitas de cartón reciclable y los abro cuando estoy jodido.
Kike Babas, con su sombrero de copa se me antojó tan canalla, que hasta quería idolatrarle. Siempre me ha atraído la gente así. Por causa de ello, en el instituto me quisieron acusar de pirómano en los exámenes de la repesca.
-Yo no fui. Aquello se puso a arder y ya está. (El cabrón del Larry; seguro que ahora va de modosito).
Disparad sobre nosotros. Y no sonaba ningún tiro. Era música y poesía. Sofía Castañón me empezó a gustar entonces, poéticamente hablando.
He visto por ahí que también fue el Kebran y Javier Das. Yo ya habría bebido algunas cervezas más porque no lo recuerdo. Es siempre una pena no haberos conocido antes. Abrazos para ambos y que no decaiga la fiesta.
Ana Pérez Cañamares, Ana Pérez Cañamares, no, la conocí más tarde...
Recuerdo cómo hace poco David González me dijo que como le diese el venazo se cortaría el pelo; pues bien, cada vez que leo "la autopista" estoy seguro de que cortarse el pelo es siempre un error. En aquella fiesta no conocía a David y por las fotos me parecía un borde. Por eso tengo pensado quedarme ciego y aprender a ver como es debido. Redoble de tambor, brother.
Y yo no tenía ni puta idea de quién era Patxi Irurzun. Lo que sí que sé es que acabé a su lado, tomando más cerveza y fumando cigarrillos mientras hablábamos de cosas que no recuerdo, pero sí que recuerdo cuando vino a verme a Almaraz y nos hicimos ese tour por La Vera y Plasencia. Le llevé a ver un cementerio y una reliquia del primer santo colocado de opiáceos. Pensamos en hacer travesuras pero tampoco es que nos quedara mucho tiempo libre. Patxi y yo pronto hicimos migas.
Y para broche final, tocaba La Banda del Abuelo, de Josu Arteaga (también en la antología). Allí se presentaron embutidos en trajes de forajidos y crearon una atmósfera muy del oeste, aunque mi cabeza iba para todos los puntos cardinales.
Cuando los camareros empezaron a mostrar disgusto porque era la hora del cierre, no les hicimos caso.
Cuando siguieron mostrándolo, seguimos sin hacerles caso.
Después me despedí de Patxi, Vicente y Déborah ya se habían ido ¿o no? No puedo dar fe. Me despedí de Petisme, de JAB, del simpatiquísimo Kike Babas, los miembros de la citada Banda del Abuelo y de más gente que ahora mismo no logro situar en la memoria.
Salí por la puerta del Gruta 77, y tras dos o tres horas buscando el coche, al final lo encontré y como ya estaba más que sereno, me vine a Alcalá, compré churros y le dije a mi mujer:
-Te he traído churros. ¿Te preparo un chocolate calentito?

PD: Quiero felicitar a todos los hijos de Satanás por haber edificado entre todos una de las más importantes joyas literarias que se han hecho en este extraño país en los últimos tiempos. Y un abrazo de los gordos a Vic y a Patxi.

LOS HIJOS DE SATANÁS SON:

Eva Vaz, Hernán Migoya, Miquel Silvestre, Raúl Núñez, Vicente Luis Mora, David González, Sergi Puertas, Alfonso Xen Rabanal, Karmelo Iribarren, José Angel Barrueco, José Daniel Espejo Balanza, Vicente Muñoz Alvarez, Lluís Pons Mora, Javier Marroquín, Agustín Fernández Mallo, Josu Arteaga, Pablo Casares, Kike Babas, Kike Turrón, Pablo G. Bao, Ignacio Escuín Borao, Ana Pérez Cañamares, Kutxi Romero, José Manuel Vara, Lucas Rodríguez Luis, David Murders, Manuel Vilas, Roxana Popelka, Sofía Castañón, Sor Kampana, Angel Petisme, Salvador Gutierrez Solís, Nacho Abad, Safrika, Patxi Irurzun, Abel Debritto, Eloy Fernández Porta.


Ángel González

http://angelgonzalezgonzalezpoeta.blogspot.com/2010/01/hankoverresaka.html

jueves, 10 de diciembre de 2009

RESACA en CAMBIO 16.


Año y medio después de la publicación de Resaca/Hankover: Un homenaje a Charles Bukowski (Caballo de Troya/Mondadori, 2008), continúan apareciendo reseñas en blogs, periódicos y otras revistas con solera.

Es el caso de Cambio 16, que en su agenda cultural del pasado mes de octubre apuntaba lo siguiente sobre nuestra antología:
.
VVAA
Resaca (Hank over)
Caballo de Troya

Los hijos malditos
de Henry Chinaski

37 autores españoles rinden su
personal tributo a Charles
Bukowski en un libro de poemas
y relatos inspirados en su obra
.
Llegó a las librerías hace año y medio, en abril de 2008, bajo el sello Caballo de Troya/Mondadori, y unos meses después, en diciembre, salió una segunda edición. Toda una sorpresa teniendo en cuenta que podría definirse este libro como una obra de un grupo de malditos escribiendo sobre el gran maldito. En eso se acabó convirtiendo un proyecto que comenzó, como suele ocurrir, como algo sin importancia, una charla entre amigos escritores arrinconados por la industria del palo, y con una admiración común por Charles Bukowski. Al final son 37 autores los que se sumaron a la idea de rendir homenaje a través de relatos y poemas a ese poeta y escritor que tanto ha influido en sus respectivas obras, el legendario autor de ‘Factotum’, ‘Hijo de Satanás’, ‘La senda de un perdedor’ o ‘Escritos de un viejo indecente’, además de haber creado uno de los alter ego más populares de la literatura, Hank Chinaski (de ahí el guiño en el título: “Hang Over” significa “Resaca”).

Más allá de la admiración por este autor, el grupo de participantes, coordinados y prologados por Patxi Irurzun y Vicente Muñoz Álvarez, resulta de lo más variopinto, con edades comprendidas entre los 25 y los 58 años, y representantes de corrientes como el “realismo sucio” o la llamada “Generación Nocilla”. Cantautores y vocalistas se han sumado igualmente con algunos textos a los poetas y escritores que confirman el núcleo fuerte de este brillante homenaje.

Javier Márquez

CAMBIO16 • 19 octubre 2009 • Nº 1.976 • cambio16.info

viernes, 10 de abril de 2009

RESACA / HANKOVER en EP3.


Hace poco menos de un año, Iñigo López Palacios escribía la siguiente reseña sobre Resaca/Hankover en el suplemento EP3 de El País:


Bukowski, ídolo juvenil

¿Qué tiene que le siguen venerando tantos adolescentes?
Una nueva generación de autores alternativos
—esta vez, españoles—
rinde tributo al más pervertido, procaz
y honesto de los escritores del siglo XX.
Y el que más detestaba los homenajes.

(Reseña completa pinchado aquí)
.
.
Unos meses después,
con la segunda edición de Resaca en la calle,
adolescentes, satánicos & talluditos
seguimos brindando a la salud de Hank en:
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¡ Comparte con nosotros la fiesta !