Mostrando entradas con la etiqueta Cult Movies: Películas para llevarse al Infierno.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cult Movies: Películas para llevarse al Infierno.. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de abril de 2023

OPERAZIONE PAURA



La filmografía de Mario Bava es una sorprendente caja de sorpresas, pulida al máximo en cada detalle, siempre innovadora y llena de secuencias grandiosas, manierista y freudiana, y plagiada posteriormente hasta la saciedad. 

De entre sus muchas películas, me quedo personalmente con La máscara de Satán y El cuerpo y el látigo, por lo tenebroso y bizarro, Seis mujeres para el asesino y Bahía de sangre, por ser las precursoras del giallo italiano (otro género por el que siento debilidad), y muy en especial Operazione Paura (1966), un estremecedor relato gótico que aún hoy sigue erizando la piel y que, al menos para mí, resulta superior a cualquier producción de la Hammer coetánea y a la mayor parte de las películas posteriores del género. 

Fotografía, iluminación, interpretaciones, guion, música y ritmo, todo contribuye en su perfecta y justa medida a recrear una inolvidable atmósfera de pesadilla y espanto, y convertir este largometraje en una de las cumbres del cine de horror de todos los tiempos. 

Imprescindible en cualquier videoteca y otra de mis recomendaciones 5 estrellas 5.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)



miércoles, 13 de julio de 2022

QUIERO LA CABEZA DE ALFREDO GARCÍA



Otra de las obras maestras incuestionables (y no de las más conocidas) de Sam Peckinpah, Quiero la cabeza de Alfredo García (Bring me the Head of Alfredo García, 1974)) es una road movie sórdida y decadente, pero al mismo tiempo poética y crepuscular, que para mí figura entre lo mejor del cine norteamericano de acción del pasado siglo.

Warren Oates interpreta el papel de su vida, un pianista de cantina alcohólico y perdedor llamado Benni, que se ve envuelto en una sanguinaria persecución por los caminos profundos de México.

Hay de por medio un embarazo no deseado (el de la hija de un mafioso terrateniente), una cabeza cortada (la del padre de la criatura, Alfredo García) y una recompensa por ella de un millón de dólares.

El drama se desata con la muerte de Elita, la novia de Benni, que conduce a una salvaje espiral de violencia y a una masacre final de proporciones épicas.

Una película, como casi todas las de Peckinpah, desencantada y feroz, pero honestamente humana.

Brindo por Sam, por Elita, y por ella.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)



sábado, 14 de mayo de 2022

LA TUMBA DE LIGEIA



ÚLTIMA de las adaptaciones cinematográficas de los cuentos de Poe llevadas a cabo por Roger Corman, tras títulos tan inolvidables como La caída de la Casa Usher, Historias de terror o El péndulo de la muerte, La tumba de Ligeia (1964) es un epílogo al ciclo de lo más inquietante: necrofilia y reencarnación, voluntad que no muere, abadías en ruinas, secuencias oníricas, amor más allá de la muerte, y un memorable Vincent Price en uno de sus más grandiosos papeles.

Toda la fuerza emotiva y dramática, malévola y amenazadora de la Ligeia de Poe es trasladada por Corman a la pantalla grande con una sutileza que recrea a la perfección la atmósfera de locura, incienso y opio del cuento.

Un film obligatorio para los amantes del género y uno de los trabajos más sugerentes del enorme Roger Corman.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)



miércoles, 23 de marzo de 2022

PLAN SINIESTRO


Plan siniestro
(Seance on a Wet Afternoon, 1964), de Brian Forbes, es un descenso perturbador a los infiernos del alma y al origen de la locura y el miedo.

Poco conocida en nuestro país, esta obra maestra del cine inglés descoloca por dentro y es una de esas películas que, pese al paso del tiempo, os lo aseguro, nunca se olvidan.

Richard Attenborough y Kim Stanley, gigantescos los dos, monopolizan obsesivamente la cámara mientras desglosan su maquiavélico plan, generando un clima de desasosiego y tragedia que crispa los nervios.

La impresionante fotografía, su retorcido guion, los desesperantes silencios y un final epatante y descorazonador, harán las delicias de los cinéfilos más exigentes.

Un tenebroso cuento de maltrato psicológico, dependencias y traumas, que acongoja y se queda grabado en la memoria a fuego.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)




viernes, 11 de marzo de 2022

DRUGSTORE COWBOY



Gus Van Sant dirigió en 1989 Drugstore Cowboy, un descenso al submundo de las drogas y la mala vida, con una cautivadora estética setentera, una banda sonora memorable, un Matt Dillon en estado de gracia y, lo más importante (al menos para mí), un octogenario William Burroughs (autor de El almuerzo desnudo y padre de la Beat Generation) como maestro oficial de ceremonias, gourmet de los psicotrópicos y testigo clarividente de un siglo, el XX, de lo más turbulento y oscuro. 

La película, sencilla en su planteamiento, muestra la vida cotidiana de cuatro atracadores de farmacias, su dependencia de los estupefacientes, sus problemas con la policía y su diferente manera de afrontar el destino. 

Después de muchos viajes traumáticos, Dillon decide buscarse a sí mismo y limpiarse por dentro, deja la banda y las drogas, le abandona por ello su compañera (la deslumbrante Kelly Linch) y las cosas toman a partir de entonces un rumbo trágico. 

Hay quien afirma que Drugstore Cowboy ha envejecido mal, que no refleja el mundo real de los yonquis, que es demasiado blanda y esteticista, etcétera. A mí me sigue pareciendo una gran película, icono de una época que recuerdo con nostalgia, y una visión muy acertada de la Norteamérica subterránea. 

De lo mejor, en cualquier caso (junto a Mi Idaho privado y Todo por un sueño), de Gus Van Sant, y un impagable regalo para los incondicionales de Will Burroughs.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)



sábado, 22 de enero de 2022

THE MISFITS



Estremecedora, desencantada y absolutamente beatnik, The Misfits (Vidas rebeldes, 1961), de John Huston, es un homenaje a la disidencia, los outsiders y los inadaptados. 

Tres actores míticos y desnortados en el ocaso de sus vidas, Clark Gable, Marilyn Monroe y Montgomery Clift, encarnan a tres personajes perdidos, desolados y enfermos, buscando a ciegas su destino por los caminos de Reno. 

Evasión (mediante el alcohol, las drogas, el sexo, el movimiento, la carretera), sinrazón, naufragio, deriva... Claves básicas de la literatura beat, que Huston conjuga elegantemente y a la perfección en esta película. 

Las secuencias de la captura de caballos en la llanura son inolvidables y desazonadoras, el guion de Arthur Miller magnífico y las interpretaciones de los secundarios Eli Wallach y Thelma Ritter, sólidas y entrañables. 

Un filme maldito por derecho propio (fue el testamento de Gable, Monroe y Clift, que murieron poco después), decadente y crepuscular, que deja un regusto amargo en la boca y empapa de nihilismo el corazón.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 1: Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)



martes, 29 de enero de 2019

CULT MOVIES con ÓSCAR ALONSO PARDO



Dos buenos libros sobre cine de vicente Muñoz Álvarez. Una selección de películas que harán disfrutar al mismo diablo.

Óscar Alonso Pardo

miércoles, 5 de diciembre de 2018

CULT MOVIES 1: PELÍCULAS PARA LLEVARSE AL INFIERNO: Epílogo.




UN FARO EN LAS TINIEBLAS DE EXCESO DE INFORMACIÓN

(Epílogo de José Ángel Barrueco) 


¿Qué tal la experiencia, amigo? 

Espero que tu lectura haya sido tan gratificante como lo fue la mía. 

Acabar de leer este libro de artículos y reseñas no es muy distinto a salir de la penumbra de un cine y afrontar la luz de la realidad, que a la postre resulta más incómoda y, desde luego, más inhóspita que cualquiera de las ficciones que Vicente Muñoz Álvarez propone en este repertorio de títulos anómalos, argumentos enfermos y ambientes espeluznantes. En estos tiempos de internet tal vez tú lo compares al visionado nocturno de una película en casa, en el sofá, a oscuras y abrazado a tu chica, o solo, con el gato en el regazo: ese momento en el que se encienden las bombillas y todo cobra otra dimensión. 

Me refiero a que leer Cult Movies. Películas para llevarse al Infierno es una experiencia próxima a la de disfrutar de unas cuantas obras de serie B en una de esas sesiones de programa doble en cines de periferia: uno se levanta de la butaca, sale a la calle y añora la calidez del interior y el cobijo de la oscuridad. Con este libro me ha sucedido lo mismo: concluí su lectura y me hubiera gustado que continuara. Me sentía a gusto entre sus páginas. 

Para quien aún no lo conozca, el leonés Vicente Muñoz Álvarez es ya un símbolo para muchos de nosotros, un gurú de las vanguardias del siglo XXI, capaz de sacar de las catacumbas del olvido a poetas y escritores y directores de cine a los que pocos recordaban, hábil para emprender proyectos instalados siempre en los márgenes de la cultura oficial, puntual en el rescate de autores españoles inéditos y artífice de algunas de las antologías de culto de los últimos años: 23 Pandoras: Poesía alternativa española, Golpes. Ficciones de la crueldad social (junto a Eloy Fernández Porta), Tripulantes. Nuevas aventuras de Vinalia Trippers (junto a David González), Resaca / Hank Over. Un homenaje a Charles Bukowski (junto a Patxi Irurzun), Vinalia Trippers. Plan 9 del espacio exterior (junto a Alfonso Xen Rabanal) o Beatitud. Visiones de la Beat Generation (junto a Ignacio Escuín). 

Pero Vicente es todo eso y mucho más: autor de varios libros de relatos, de poemarios y de una novela que yo considero, de momento, la cumbre de su trayectoria (me refiero, por supuesto, a su libro El merodeador); y cicerone cultural que siempre tiene las puertas abiertas de la bitácora que coordina (el blog Hankover). 

Vicente no se arredra ante nada. Si un autor al que nadie conoce, que no ha publicado jamás, le envía sus textos y él los considera buenos, los postea sin ningún problema. 

Por estas y otras razones muchos lo encaramamos hace tiempo en un pedestal. Es una referencia indiscutible. Y ahora nos ha presentado este libro necesario. 

¿Por qué creo que este libro es necesario? 

Porque hemos alcanzado un punto lamentable en el que las generaciones más jóvenes, pese a ser afortunadas porque gozan de un acceso ilimitado a archivos en avi o mp4 gracias a las nuevas tecnologías, solo suelen bajarse de internet las películas de reciente estreno (lo último, lo más nuevo, lo in, lo que está de moda), mientras que, en los canales de televisión pública, prácticamente han dejado de programar ese cine clásico con el que, cuando Vicente y yo éramos unos niños, nos educaban cada noche de lunes o cada sobremesa de sábado. Para los muchachos de ahora, una cinta como Matrix ya es arcaica, una gloria del pasado, un filme antiguo. De modo que esta apetitosa guía de VMA nos sirve (y espero que les sirva a ellos) como faro en las tinieblas de este mundo de datos tan ensordecedor, donde nos abruman con información y con películas a menudo olvidables, blandas e infames, que Hollywood cosecha con frecuencia y nos vende junto a su catálogo de perlas (porque Hollywood, pese a quien pese, sigue brindándonos las obras de los grandes: Martin Scorsese, Clint Eastwood, Woody Allen, Quentin Tarantino, etcétera). 

Libros como este se deberían aconsejar en los programas de estudios. Porque con el cine también se aprende. Nos motiva, despierta nuestras mentes y nos obliga a reflexionar. 

En las mismas fechas en las que leía Cult Movies estuve enfrascado en la lectura de un libro titulado 500 Essential Cult Books. The Ultimate Guide (de Gina McKinnon, por ahora sin traducción en España), que compré en la sección anglosajona de una librería de Berlín. Con ambas guías no solo he descubierto joyas ocultas del cine (en el caso de Vicente) y de la literatura (en el caso de McKinnon): también me he recreado en las obras que conocía. Ambos nos traen a la memoria títulos emblemáticos, y nuestra mente se refresca al recuperarlos. Placer y aprendizaje a la vez. Goce y descubrimiento a partes iguales. 

Vicente contagia su entusiasmo por el cine, ese entusiasmo que le lleva a confiar en proyectos a priori descabellados y ese entusiasmo con el que empuja y sostiene y difunde esos mismos proyectos cuando se han convertido en realidad. Esa es una faceta que no debemos obviar. 

En este libro hay numerosos ejemplos de algunas de mis películas favoritas de todos los tiempos, que Vicente recomienda con pasión cinéfila y fervor poético, y su reseña me ha servido para recordarlas y regodearme con sus escenas inolvidables: Días sin huella, La noche del cazador, Los amantes de Montparnasse, Sed de mal, Vidas rebeldes, Punto límite: cero, La matanza de Texas, Quiero la cabeza de Alfredo García, Jo, qué noche, El hombre que pudo reinar, Taxi Driver, Henry, retrato de un asesino, Inseparables, Reservoir Dogs, eXistenZ... 

El autor se aparta de la cultura oficial del mismo modo que la citada McKinnon: no es una lista de las películas habituales del canon oficial, ni de las más premiadas, sino que es propia de las filmotecas caseras y de los espectadores que no se atienen a lo establecido. VMA se deja llevar por su intuición y, entre líneas, aconseja al lector que haga lo mismo: que se guíe por su olfato y no por lo que estipule la crítica. 

Además he hallado, aquí, ejemplos de películas que no he visto o de las que jamás había oído hablar: Los ojos sin rostro, Operazione Paura, Ni el mar ni la arena, Una vela para el diablo, El asesino de muñecas, Encuentros con hombres notables, Calvaire, Entre vivos y muertos, Eden Lake... Lo que demuestra que Vicente es un gourmet de la serie B y un descubridor de rarezas con atracción por esos abismos malsanos en los que con frecuencia cae el hombre. 

No olvido que, no obstante, le gustan algunas obras que exigen mucha paciencia del espectador, y un estómago a prueba de venenos (sobre gustos...). En concreto, de esta lista yo detesto dos de ellas o les tengo cierta manía: La gran comilona y Anticristo. En ninguno de esos casos el espectador permanecerá indiferente. Lo que Vicente Muñoz Álvarez recomienda siempre nos sacude y perturba. 

Mientras uno lee este libro absorbente, siente dos impulsos opuestos (dado que no puede satisfacerlos al mismo tiempo): seguir leyendo, fascinado por la sabiduría cinéfila del autor; y dejar el libro para ver esas películas que no conoce y revisar por enésima vez las que ya amaba. 

Si, como espero, has concluido la lectura, es conveniente que vayas buscando estas gemas ocultas. Tarde o temprano se lo agradecerás al autor.


José Ángel Barrueco, epílogo a Cult Movies 1: Películas para llevarse al infierno (LcLibros.com, 2018).


Booktrailer:


martes, 27 de noviembre de 2018

CULT MOVIES 1: PELÍCULAS PARA LLEVARSE AL INFIERNO: Ya a la venta.



Como el subtítulo indica, estamos ante un catálogo de películas «para llevarse al infierno», cintas anómalas, hipnóticas, desasosegantes; films que sacuden al espectador por lo extraño, por lo insólito, por lo novedoso e incluso por lo insospechado. No se trata de un listado de los mejores títulos de la historia del cine: muchas de las películas que figuran en Cult movies 1 seguramente no destaquen por su calidad, por su belleza, y mucho menos por su desarrollo comercial; hay, sin embargo, en todas ellas un poder de atracción incatalogable que, a lo largo de los años, las ha rodeado de admiradores fascinados, de acólitos, de fieles.

En último caso, en todas ellas se refleja, en mayor o menor grado, el underground, la contracultura, la expresión estética al margen de las normas admitidas que tan querida le es al autor. Cult movies 1 es, en gran medida, la declaración de intenciones de un escritor inquieto que, como los hacedores de estas películas, consideran que siempre hay y siempre queda un resquicio por el que colarse y un camino que recorrer.

El autor no contemplaba una segunda parte que posteriormente vio la luz y que esta misma editorial también se ha encargado de reeditar: Cult Movies 2. Películas para la penumbra. De ahí el número 1 en el título de este libro.



Booktrailer:


martes, 20 de noviembre de 2018

CULT MOVIES 1: PELÍCULAS PARA LLEVARSE AL INFIERNO: Prólogo.



Fascinación & Arrebato
(a modo de prólogo) 

En el verano de 2007 la editorial Caballo de Troya aceptó publicar la antología Resaca/Hankover: Un homenaje a Charles Bukowski, que Patxi Irurzun y yo habíamos coordinado y que incluía textos de 37 autores españoles contemporáneos exponiendo su visión personal sobre nuestro admirado Hank, visceral y maldito entre los malditos. 

La fecha para su publicación se fijó no obstante en abril de 2008, casi un año después, y para promocionar previamente el libro e ir calentando motores abrimos el blog Hankover: Hijos de Satanás (título de uno de los libros de Bukowski y metáfora del tipo de literatura -realista, autobiográfica y no complaciente- que habíamos seleccionado para la antología). 

Fue entonces cuando, para diversificar y amenizar el contenido del blog, decidí empezar a escribir reseñas breves sobre las películas que más me habían impactado en una sección personal que titulé Cult Movies y que he mantenido sin periodicidad fija hasta el día de hoy.

No soy crítico de cine, soy narrador y poeta, y por lo tanto nunca me planteé escribir ensayos técnicos ni concienzudos sobre las películas seleccionadas, sino más bien comentarios apasionados de las mismas que impulsaran a los lectores del blog a videarlas sin complejos. 

Muchos colegas del gremio (entre ellos José Ángel Barrueco, autor del epílogo a esta edición y cinéfilo empedernido) me han sugerido y animado desde entonces a compilar estas reseñas en un libro, y aquí está, tres años después, el resultado: una guía de películas imprescindibles para llevarse al Infierno, abordadas desde la fascinación y el arrebato (que diría el maestro Iván Zulueta).

No son, en cualquier caso, las que yo considero las cien mejores películas de la historia (que requerirían otra lista aparte), sino las que por una u otra razón, desde mi punto de vista, merecen realmente el calificativo de películas de culto. 

Tanto en la literatura como en el cine (y en todos los demás ámbitos creativos) me interesan las obras que cuestionan el mundo en que vivimos, que remueven las vísceras y las conciencias, que aceleran la sangre y el corazón, mostrando sin filtros éticos ni políticos la realidad (sin duda violenta y cruel) que el hombre ha creado. 

Este es, en última instancia, el criterio de fondo que he utilizado para confeccionar este top 100 de películas de culto: lo epatante, lo crítico, lo atípico, lo raro, lo provocador, lo grotesco, lo perverso, lo magnético, lo deshinibido, lo incómodo, lo hiriente, lo hipnótico, lo fascinante, lo arrebatador. 

Aunque no menos importante, también, ha sido el punto de vista y enfoque literario con que las reseñas han sido ideadas, la conexiones de todas estas películas con libros y escritores que admiro y he leído intensamente en el transcurso de mi vida adulta, igualmente básicos y determinantes para mi formación.

Más que una guía cinéfila al uso, pues, este manual está concebido como un diario personal de cine, donde me he despachado a gusto con muchas películas que yo opino que nadie debería dejar de ver. 

De las aproximadamente 150 reseñas que con el paso del tiempo he ido publicando en Hankover, he seleccionado 100 para este libro, las de las películas que realmente me parecen necesarias e imprescindibles en cualquier videoteca. Aunque el trabajo no ha sido, desde luego, meramente recopilatorio: todas ellas están ampliadas y reescritas ex profeso para la ocasión, descontextualizadas del blog y adaptadas a la idea y espíritu de este volumen, lo cual me ha llevado en el fondo más tiempo del que utilicé en su día para escribirlas. 

El fruto de todo ello, en suma, es este listado de cult movies que ahora tenéis en las manos, con el que, os lo aseguro, disfrutaréis de inolvidables veladas y emociones extremas frente a la pantalla.

Felices pesadillas, queridos drugos,
& cuidado con los Bichos Malos.


Vicente Muñoz Álvarez,
prólogo de Cult Movies:
Películas para llevarse al infierno
(LcLibros, 2018, 2ª Edición)


Booktrailer:


lunes, 12 de noviembre de 2018

PELÍCULAS PARA LLEVARSE AL INFIERNO: Booktrailer.

CULT MOVIES 1: PELÍCULAS PARA LLEVARSE AL INFIERNO: 2ª Edición.



LcLibros acaba de sacar una nueva edición de Cult Movies: Películas para llevarse al infierno, con portada de Miguel Ángel Martín, ya disponible en ebook y en papel en su web:


Como el subtítulo indica, estamos ante un catálogo de películas «para llevarse al infierno», cintas anómalas, hipnóticas, desasosegantes; films que sacuden al espectador por lo extraño, por lo insólito, por lo novedoso e incluso por lo insospechado. No se trata de un listado de los mejores títulos de la historia del cine: muchas de las películas que figuran en Cult movies 1 seguramente no destaquen por su calidad, por su belleza, y mucho menos por su desarrollo comercial; hay, sin embargo, en todas ellas un poder de atracción incatalogable que, a lo largo de los años, las ha rodeado de admiradores fascinados, de acólitos, de fieles.

En último caso, en todas ellas se refleja, en mayor o menor grado, el underground, la contracultura, la expresión estética al margen de las normas admitidas que tan querida le es al autor. Cult movies 1 es, en gran medida, la declaración de intenciones de un escritor inquieto que, como los hacedores de estas películas, consideran que siempre hay y siempre queda un resquicio por el que colarse y un camino que recorrer.

El autor no contemplaba una segunda parte que posteriormente vio la luz y que esta misma editorial también se ha encargado de reeditar: Cult Movies 2. Películas para la penumbra. De ahí el número 1 en el título de este libro.


Booktrailer en You Tube:


lunes, 16 de julio de 2018

REPULSIÓN



Para mí (seguida de El quimérico inquilino, La semilla del diablo y Cul-de-sac), la mejor y más desasosegante película de Roman Polanski, Repulsión (1965) retrata un deterioro y un derrumbe, un claustrofóbico mundo que se resquebraja (literalmente) y una truculenta degradación sin catarsis.

Morbosa, siniestra y fría como una mantis religiosa, Catherine Deneuve nos regala uno de sus papeles más rotundos, con secuencias que aún hoy cortan la respiración (el ataque al intruso con la navaja de afeitar, las grietas y brazos por el pasillo, el conciliábulo de los vecinos sobre su cuerpo) y arrebatos e histerismo y rabia de lo más epatantes.

Y como siempre en el cine sesentero de Polanski, guiños de vanguardia y autor sabiamente sabiamente mezclados con elementos del thriller clásico.

Todo un deleite para los sentidos y un diamante en bruto para los freudianos, que se recrearán en sus muchas claves psicoanalíticas.

Vicente Muñoz Álvarez, de Cult Movies: Películas para llevarse al infierno (Eutelequia, 2011. LCLlibros.com, 2013).

Repulsión (completa) enYou Tube:


lunes, 23 de abril de 2018

GUN CRAZY



Otra de mis cult movies favoritas y una de las joyas indiscutibles del cine serie B, Gun Crazy (El demonio de las armas), sigue brillando con luz propia décadas después de ser filmada.

Inspirándose vágamente en la vida de Bonnie Parker y Clyde Barrow, Joseph H. Lewis dirigió en 1950 esta historia de sinsentido y violencia, llena de secuencias grandiosas e imágenes inolvidables, descarnada, fatalista y oscura como la tumba donde yace mi amigo (parafraseando a Malcolm Lowry).

Desde el guión magnífico de Dalton Trumbo a la impactante fotografía en blanco y negro, las interpretaciones geniales de John Dall y Peggy Cummings (definitiva mujer fatal, despiadada, frívola y cruel), el crescendo de la tensión dramática, los travellings, picados y contrapicados, etc, todo se engarza a la perfección en esta película de amor, sangre y huida, trágica y nihilista donde las haya, redonda y maldita entre las malditas.

Vicente Muñoz Álvarez, de Cult Movies: Películas para llevarse al infierno (Eutelequia, 2011. LCLlibros.com, 2013).

viernes, 2 de febrero de 2018

BAHÍA DE SANGRE



Una de las perlas más negras de cine de horror italiano, Bahía de sangre (Reazinone a catena, 1971), de mi admiradísimo Mario Bava, es un slasher barroco y sangriento, expresionista y bizarro, que nos sumerge de lleno en una trama llena de ambición y venganza salpicada de crímenes imitados posteriormente hasta la saciedad (sin más lejos en la conocidísima Viernes 13).

Violenta y visceral (nunca mejor dicho), o truculenta y crítica, podrían ser otros adjetivos adecuados para calificar esta (y las demás) películas de Mario Bava, genio y figura clave del celuloide italiano.

Y como siempre en su cine: vertiginosos zooms y atmósferas lúgubres, una banda sonora inquietante y lisérgica, iluminación psicodélica y crítica social encubierta, exuberancia y suspense que va in crescendo...

Para chuparse los dedos.

Vicente Muñoz Álvarez, de Cult Movies: Películas para llevarse al infierno (Eutelequia, 2011. LCLlibros.com, 2013).

Trailer en You Tube:


lunes, 20 de noviembre de 2017

PERROS DE PAJA



Polémica, desconcertante y tremenda, Perros de paja (Straw dogs, 1971) es una de las películas más redondas y extremas del siempre cuestionado Sam Peckimpah, a mi juicio de lo mejor de su ya de por sí interesantísima filmografía, y contiene paradigmáticamente todos los ingredientes característicos de su forma de hacer cine.

Dustin Hoffman y Susan George (sensual, inocente y perversa a partes iguales) bordan sus respectivos papeles, y junto al resto del plantel de actores tejen la asfixiante tela de araña en que se convierte progresivamente el metraje.

Como suele ser habitual en Peckimpah, eso sí, la mujer no queda demasiado bien parada: es ella la que en última instancia desata con su frivolidad e inconsciencia la furia de unos y otros y provoca en definitiva el desastre...

Conclusión final: cuidado con los Bichos Malos.

Junto a Quiero la cabeza de Alfredo García y Grupo Salvaje, de lo mejor de Peckimpah y del cine de acción del siglo pasado.

Vicente Muñoz Álvarez, de Cult Movies: Películas para llevarse al infierno (Eutelequia, 2011. LCLlibros.com, 2013).

Trailer en You Tube: