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jueves, 1 de diciembre de 2022
domingo, 17 de octubre de 2021
VIAJE A LA ERA PULP
Diario de León, 17-10-2021
Entrevista por José G. Cordonié
Vicente Muñoz Álvarez lleva más de 30 años dejando un rastro de tinta underground a su paso, con una versatilidad absoluta que le hace diferente a todo lo demás que se publica en este país, a la vez que le convierte en creador de un camino donde muchos otros le siguen.
Poeta, escritor de novelas, cuentos y ensayos, con una vocación a echar la vista atrás, en la literatura, en el cine y en la música, aunque siempre con un ojo puesto en el horizonte de lo que ha de venir.
- Cada uno de tus libros es distinto a los anteriores, a pesar de que todos ellos tienen en común la huella de estar escritos al margen, en esa zona en penumbra que se forma entre la luz y la sombra. Eso es algo que encontramos en estos relatos, sobre todo en el tipo de personajes que “merodean” entre sus páginas, en esa “Era Pulp” que avanzas en el título. ¿A qué se debe el título del libro? Las setas y otros relatos de la Era Pulp (Versátiles, 2021).
- Con “Era Pulp” me refiero a la época dorada de la prensa contracultural y la literatura subterránea en este país, la década de los 90 del pasado siglo, en la que proliferaron las revistas y fanzines de tendencia underground, especializados en cultura alternativa, que propiciaron un tipo de literatura transgresora y crítica, desprejuiciada y ajena por completo al canon oficial imperante. Como editor de Vinalia Trippers, viví esa etapa muy intensamente, conociendo a cientos de escritores afines y colaborando en docenas de revistas, antologías y proyectos paralelos, y este libro es un homenaje a aquellos años y aquella manera de entender la literatura y el mundo. Las Setas, por otro lado, es el título del relato que abre el libro, publicado originalmente en el primer número de Vinalia Trippers en 1996, cerrando simbólicamente, veinticinco años después, el círculo.
- En este libro recopilas 30 relatos, escritos a lo largo del tiempo y en distintas etapas literarias, desde los años 90 hasta ahora. ¿Cómo se consigue la coherencia del conjunto?
- Independientemente del estilo y la temática de cada relato, que varía con el paso de los años, he elegido para esta antología en concreto los más viscerales y truculentos, fiel al espíritu de la literatura pulp norteamericana, básica en mi formación. Ese es, digamos, el hilo conductor del libro, al margen de las peculiaridades de cada relato.
- Hofmann, Carver, Baudelaire, Bukowski, Céline Kerouac, Burroughs, Bernhard, Pavese, Fante, Blackwood, Poe, Hammet, Dick… son algunos de los autores que citas en estas páginas y que, de una manera u otra, también te acompañan en otras obras. ¿Qué debes a ellos en tu literatura?
- Básicamente, una manera de escribir transgresora, sin filtros ni ataduras, subversiva y no complaciente, al margen de los tejemanejes del mundo. La valentía de contar la realidad tal cual es, o al menos como tú la ves, guste a quien guste y pase lo que pase luego. Ese es el tipo de escritor con el que más me identifico.
- No obstante, se dice que las principales influencias que se tienen a la hora de escribir son de aquello que tenemos alrededor y de uno mismo. En los relatos de este libro nos encontramos con alguno que parece tener algún tinte autobiográfico (Sesiones de espiritismo, Deseo de ser Bruce Lee, Historias para no dormir, El Paseo, Calor…). ¿Te inspiras en alguno de ellos en vivencias propias, algún recuerdo, o son simple ficción de realismo cotidiano?
- Aunque este libro incluye algunos relatos de pura ficción, la mayoría son autobiográficos, algunos de los que citas, incluso, al pie de la letra. De hecho, me considero por encima de cualquier otra etiqueta un escritor autobiográfico, y casi todos mis libros, sobre todo los de poesía, lo son.
- ¿En qué crees tú que consiste el realismo literario en tus libros?
- Me gusta retratar y cuestionar el mundo que me rodea, y hacer literatura de mi propia vida y experiencias. Esa es mi mayor fuente de inspiración.
- En tu literatura, y también en estos relatos, se percibe en ocasiones el fracaso de lo cotidiano, la frustración social. ¿Es esto un signo de que la sociedad nos lleva al desencanto?
- Esa sensación gravita, me temo, sobre toda mi obra, y es uno de sus motores básicos: cómo la sociedad, el Estado de Bienestar, el capitalismo, la política, la manipulación, nos llevan finalmente al nihilismo y el desencanto.
- Algo que es evidente es tu amor y afición por el cine, principalmente por las series B y Z, las viejas películas de terror, el giallo y el cine de culto. De hecho, has escrito la maravillosa trilogía Cult Movies, donde nos acercas a ese tipo de películas marginales que, al menos, se deberían visionar una vez en la vida. Además de las referencias directas a alguna película o género, o de alguno de los temas tratados en tus relatos, ¿crees que el cine infiere también en tu manera de escribir?
- Es, de hecho, una fuente de inspiración fundamental para mí, y más aún ese tipo de cine que mencionas: desde niño me he criado con él, soy un cinéfilo empedernido, y mis libros están llenos de referencias y guiños al cine de culto.
- En Las setas y otros relatos de la Era Pulp reúnes algunos de tus relatos más significativos en tu trayectoria literaria, incluyendo también algún cuento inédito. Algunos fueron publicados en fanzines o en libros anteriores. ¿Has buscado con esta edición hacer una retrospectiva de tus relatos? ¿Cómo ha sido la elección de los mismos?
- Como explico en la nota preliminar del libro, la mayoría de los relatos que incluye este volumen fueron publicados inicialmente en fanzines y revistas literarias de los años 90, y posteriormente en varios de mis libros de cuentos, Marginales, Perro de la lluvia, Los que vienen detrás, El merodeador, Regresiones, etc. También hay algunos inéditos, olvidados en el baúl de mis recuerdos y rescatados aquí como rarezas, Saudade, por ejemplo, y otros diseminados en antologías colectivas a lo largo del tiempo. Efectivamente, he querido rescatar para este volumen mis relatos más representativos de aquel período, dispersos en un montón de sellos editoriales y ahora por fin reunidos en esta edición de Versátiles.
- En tu obra encontramos poesía, relato, novela, ensayo... ¿Cómo decides utilizar un género u otro al enfrentarte a un nuevo proyecto?
- En mi caso, cada libro tiene su propia voz y formato, que se manifiesta ya en la primera línea, sin tener que forzarlo ni elegirlo, fluidamente y sin premeditación. Cómo lo decido, la verdad, no lo sé, me pongo a escribir y encuentro la forma, misterios de la creación...
- ¿Construyes tus libros con planes previos o van saliendo de manera instintiva?
- Casi siempre, como te comentaba, de modo instintivo, sobre la marcha e improvisando, según hacia dónde me lleve el texto. Aunque otras veces, también, con una cierta estructura, sobre todo en mis libros de ensayo. La trilogía Cult Movies, por ejemplo, sí responde a un plan previo: reseñar una serie de películas que a mi juicio nadie debería perderse y a mí me impactaron. O El tiempo de los asesinos: semblanzas de algunos escritores malditos, que igualmente planifiqué. Pero normalmente, sobre todo cuando escribo poesía, no.
- ¿Cómo definirías tu estilo literario?
- “Realismo existencial”, tal vez.
- Sabemos por alguno de tus libros y de tus posts en redes sociales que, a pesar de tu dedicación a la literatura, lo que te da para vivir es tu trabajo comercial como representante de calzado. Nos hablas de tus rutas, de las dificultades de la venta, del tiempo de desconexión con la escritura. ¿Cómo te enfrentas a estos espacios de tiempo sin escribir? ¿Son tiempo de creación sin llevarla al papel, o tomas notas?
- Efectivamente, ese es mi otro oficio, el que realmente me da de comer, y una de las fuentes básicas de mi inspiración a la hora de escribir: el mundo del calzado y el comercio, del capitalismo salvaje en mis temporadas laborales (otoño y primavera), frente a la introspección y reflexión de la literatura (verano e invierno), y la dialéctica que ambos oficios provocan. De ahí, tomando notas, salió Días de ruta, un libro clave en mi trayectoria, y sus dos secuelas, Travesía y Haga lo que haga en la Tierra, que integran la trilogía La llama encendida, además de muchos otros poemas y relatos dispersos en mis libros.
- Y una vez de regreso de la ruta, ¿cuánto tiempo dedicas a escribir?
- Todo el que me siento inspirado para hacerlo, a veces mucho, otras poco y otras nada, según las circunstancias. Tiempo, también, para leer y ver películas, pasear por el bosque, ensoñar y amar, entre otras cosas de mucho poder.
- A pesar del importante número de libros publicados (más de veinticinco), no has tenido la oportunidad de acceder a una de las grandes editoriales que generan una buena proyección comercial. ¿Es esto ser un escritor underground? ¿O ser un escritor underground es lo que te lleva a sellos editoriales más pequeños?
- Yo creo que ambas cosas a la vez. Publicar en pequeñas editoriales tiene sus ventajas e inconvenientes, y según tus aspiraciones y metas, optas por ellas o no. Personalmente, yo siempre me he encontrado a gusto en editoriales independientes, en parte porque vivo de otra cosa y no tengo la presión de tener que depender de las ventas de mis libros, y en parte también porque soy consciente de que mi literatura no es para todos los públicos, la poesía no es para todos los públicos, la prosa confesional tampoco, y menos aún cuando ambas llevan el sello de la crítica social por bandera. Acceder a grandes editoriales tiene sus servidumbres, no poder escribir cómo y de lo que realmente quieres, en primer lugar, y tener que llevar un tipo de vida pública que a mí personalmente no me interesa. Prefiero, ya de puestos, vender zapatos, pero escribir lo que realmente siento y quiero, tenga o no proyección comercial.
- ¿Cómo ves el mundo editorial en España?
- El que yo conozco, en el que publico y me muevo, que es precisamente el de las pequeñas editoriales, en un momento muy prometedor y activo ahora mismo, con muchos sellos haciendo y publicando cosas muy interesantes: Versátiles, Canalla, Chamán, Eolas, Boria, Aloha, Zoográfico, LcLibros, etc, etc.
- Vivimos tiempos difíciles donde la pandemia ha modificado muchas de nuestras costumbres y rutinas, nuestra manera de trabajar y enfocar nuestro día a día. ¿Cómo piensas que ha afectado la pandemia a la literatura y a la cultura en general?
- Supongo que nos ha hecho aún más conscientes de la fragilidad del mundo en que vivimos, de lo efímero y pasajero de todo, y de lo aleatorio de nuestro paso por la Tierra. Todo ello malo para nuestra psique y cordura, sin duda, pero seguramente bueno para la creación. El tiempo lo dirá.
lunes, 1 de marzo de 2021
miércoles, 3 de julio de 2019
ENTREVISTA en EL SÓTANO DEL ORNITORRINCO
Foto de Marlus Leon
Vicente Muñoz Álvarez aterriza en El sótano del ornitorrinco y se enfrenta a nuestro interrogatorio de junio, que incorpora nuevas (y comprometidas) preguntas. Próximamente, contaremos con otros autores (Ada Menéndez, Claudia Capel, Carmen del Río Bravo, Sonia San Román, José María Cumbreño, etc) que se han atrevido a colaborar en nuestra sección de entrevistas minimalistas. Y ahora, pasen y lean, estimados seguidores. A disfrutar de este caluroso verano.
Ana Patricia Moya
Vicente Muñoz Álvarez (León, 1966). Poeta, narrador, ensayista, gestor cultural y crítico de cine. Autor de los poemarios Privado (Baile del Sol, 2005), Estación del frío (Ediciones del 4 de Agosto, 2006), Parnaso en llamas (Baile del Sol, 2007), Canciones de la gran deriva (Editorial Origami, 2012), Animales perdidos (Baile del Sol, 2013), Días de Ruta (Lupercalia, 2014), Del fondo (Zoográfico Ediciones, 2018), entre otros; de las novelas y libros de relatos Los que vienen detrás (Editorial DVD Ediciones, 2002), Monstruos y Prodigios (Editorial Amargord, 2007), Perro de la lluvia y otros cuentos (Editorial Iralka, 1997), Mi vida en la penumbra (Editorial Eclipsados, 2008), Regresiones (Lupercalia, 2015), El merodeador (Baile del Sol, 2017), Travesía (Chamán Ediciones, 2018); también de los ensayos El tiempo de los asesinos: semblanzas de algunos escritores malditos (Literaturas Com Libros, 2019), Cult Movies I: Películas para llevarse al Infierno (Literaturas Com Libros, 2018), Cult Movies II: Películas para la penumbra (Literaturas Com Libros, 2018) y Cult Movies III: Películas que erizan la piel (Canalla Ediciones, 2019). Ha coordinado las antologías literarias Golpes: Ficcciones de la crueldad social (con Eloy Fernández Porta; Editorial DVD, 2004), Tripulantes: Nuevas aventuras de Vinalia Trippers (con David González; Editorial Eclipsados, 2006), Resaca / Hankover: Un homenaje a Charles Bukowski (con Patxi Irurzun; Caballo de Troya, 2008), 23 Pandoras: Poesía alternativa española (Baile del Sol, 2009), Beatitud: Visiones de la Beat Generation (con Ignacio Escuín; Ediciones y Producciones Baladí, 2011), y El descrédito: Viajes narrativos en torno a Louis Ferdinan Céline (con Julio César Álvarez; Lupercalia, 2013). Editor del fanzine Vinalia Trippers.
¿La poesía sirve para algo?
Depende de cada lector y poeta, de sus intenciones y metas y su forma de enfrentarse a la poesía. En mi caso en concreto, para hacer de este mundo un sitio mejor.
¿Qué no es poesía?
No hay nada que en principio sea o no sea poesía: depende, de nuevo, del punto de vista y enfoque de cada poeta y lector. Todo o nada puede serlo, según lo veamos e interpretemos.
El momento más vergonzoso de tu vida como artista fue…
Nunca he sentido vergüenza por ser escritor, en todo caso desencanto o frustración, pero no vergüenza, al contrario, me siento orgulloso de serlo, aún en los peores momentos que haya podido pasar.
¿Dónde están las musas?
En el cerebro y en el corazón, y en la visión que proyectan de lo que nos rodea.
¿Qué libro te hubiera gustado escribir?
Viaje al fin de la noche, de Louis Ferdinand Céline.
La palabra más hermosa del diccionario es…
AMAR.
¿Cuál es tu concepto de justicia poética?
A estas alturas de mi trayectoria, dudo ya que exista o pueda existir la justicia poética. Si la hubiera: poder vivir de la literatura.
¿Amor o desamor como tema universal poético?
Siempre y por supuesto. Ambos, para lo bueno y para lo malo, son los motores del mundo.
¿Libro impreso o libro electrónico?
Impreso, sin duda.
Último libro leído.
La negra luz del círculo oscuro, de mi colega José G. Cordonié, una gozada.
¿La literatura da de comer?
De merendar, en todo caso, y ya ni eso…
¿El arte ha muerto?
No lo creo, ni creo que muera jamás. Pase lo que pase, seguirá habiendo artistas, aunque varíen las formas, estéticas y contenidos.
Un libro que no recomendarías bajo ninguna circunstancia.
American Psycho.
¿La pastilla roja o la azul?
Ambas si puede ser, por favor.
¿Existe alguna relación entre la política y la poesía?
Mucha o ninguna, una vez más, en función de cada poeta, poética e intenciones. En mi caso, en particular, mucha, sin duda, porque mi poesía refleja el mundo en el que vivo, esa es mi principal premisa, y la política, en mayor o menor medida, directa o indirectamente, está siempre presente.
¿Protagonista o secundario?
Lo quiera o no, secundario, me temo…
Si fueras un personaje de ficción serías…
Indiana Jones.
¿Qué artista debería de ser estudiado obligatoriamente en colegios e institutos?
H.P. Lovecraft.
Una serie recomendable y una película olvidable.
Penny Dreadful y Regresión, de Amenábar.
Un director de cine y un disco de cabecera.
Mario Bava y Rain Dogs, de Tom Waits.
Tu opinión con respecto al panorama poético actual.
Demasiado pan y circo, básicamente, hasta el punto de que el poeta se vea obligado a ser performance, actor, cantautor, y si nos descuidamos, payaso también, para poder captar más audiencia. No me gusta ese juego y creo que de hecho está perjudicando mucho a la verdadera poesía.
¿Alguna manía confesable antes, durante o después del proceso creativo?
Tener tabaco a mano.
Si existiera la posibilidad de resucitar a una celebridad por un día para tener una interesante conversación, ¿a quién elegirías?
A Jack Kerouac.
Un momento histórico.
El movimiento hippie en San Francisco.
Un consejo para no tener en cuenta.
Sé tú mismo.
Gracias mil, Vicente. Salud y poesía.
lunes, 11 de marzo de 2019
ENTREVISTA CAPOTIANA A VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ
En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (en Los perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Vicente Muñoz Álvarez:
Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?
Shangri-La.
¿Prefiere los animales a la gente?
Depende de qué animales y qué gente. Me quedo con unos pocos especímenes de personas, caballos y perros, básicamente.
¿Es usted cruel?
Intento no serlo, al menos, que ya es bastante.
¿Tiene muchos amigos?
Los suficientes.
¿Qué cualidades busca en sus amigos?
Lealtad, sobre todo. E independencia a la vez.
¿Suelen decepcionarle sus amigos?
Los realmente buenos, no.
¿Es usted una persona sincera?
Sí, mucho, demasiado incluso.
¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre?
Leyendo, escribiendo, viendo películas, paseando, viajando...
¿Qué le da más miedo?
El dolor y una mala muerte.
¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice?
El oportunismo y la hipocresía.
Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho?
Perderme en una isla desierta.
¿Practica algún tipo de ejercicio físico?
Sí. Bicicleta sobre todo.
¿Sabe cocinar?
Bastante bien, dicen.
Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría?
Jack Kerouac.
¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza?
Vida.
¿Y la más peligrosa?
Impostura.
¿Alguna vez ha querido matar a alguien?
No.
¿Cuáles son sus tendencias políticas?
Anarquista.
Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser?
Lobo de mar.
¿Cuáles son sus vicios principales?
Demasiados para enumerarlos aquí.
¿Y sus virtudes?
Eso deberían decirlo otros, si es que las tengo, no yo.
Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza?
Mi vida, como un torbellino, al completo.
Toni Montesinos,
del blog Alma en las palabras.
http://almaenlaspalabras.blogspot.com/2019/03/entrevista-capotiana-vicente-munoz.html
jueves, 13 de diciembre de 2018
TRAVESÍA: Entrevista en Diario de León.
Muñoz, retratado en Casa Benito, presenta esta noche su nuevo título en el Gran Café. DEMIAN ORTIZ
Vicente Muñoz, escritor:
«Mis libros son un examen de conciencia»
Lugar: El Gran Café / Hora: 21.00.
Diario de León / E. GANCEDO
Descendió a los abismos sujeto del fino cordel del verso en su estremecedor Del fondo, nos descubrió películas dignas de figurar en la videoteca del infierno con Cult Movies (I y II), invitó al lector a conocer un León más nocturno, libre, apasionado (y perdido) en Regresiones, y sigue editando ese objeto con aspecto de fanzine y alma de monstruo de feria que es Vinalia Trippers. Vicente Muñoz Álvarez, un nombre clave en el activismo cultural leonés y referente del underground de calado, presenta hoy en el Gran Café su nueva obra, Travesía (Chamán Ediciones), acompañado por Fátima Ramos, de Leotopía. Muñoz Álvarez es dueño de una muy extensa y compleja creación literaria, que abarca nueve poemarios, algunos espléndidamente ilustrados, otros tantos de narrativa, tres ensayos y una veintena de antologías, tanto seleccionadas por él como en calidad de participante. En Travesía, este autor cautivado por lo freak, lo oculto, lo distinto y lo que pone a prueba la seguridad de la luz del sol, ha decidido embarcar al lector en un viaje paradójico y letraherido, una expedición sin destino conocido.
—¿Hacia dónde le está conduciendo esta ‘Travesía’? ¿De dónde ha partido y qué dirección (y qué desvíos) tiene?
—Espero que hacia otras rutas y libros, pero en principio hacia la conclusión de esta trilogía autobiográfica, La llama encendida, que inicié con Días de ruta (2014), he continuado con este segundo volumen, Travesía, y espero concluir con un tercero algún día. Me interesaba hablar en ella, especialmente, de los dos ejes laborales sobre los que gira mi vida, el de representante de calzado, por un lado, que es el que me da comer, y el de la escritura, por otro, que es el que me realiza, ambos totalmente antagónicos. Hablar de la dialéctica y el contraste entre uno y otro, el mundo del mercado y del capitalismo llevado hasta sus últimos extremos en esta crisis permanente que nos asola, y el de la ensoñación e introspección de la escritura, en las antípodas del anterior. Y de paso, que es lo que realmente me interesaba, hablar del mundo y del tiempo que me ha tocado vivir y de cómo se refleja la sociedad en mi propia experiencia, que es el objetivo fundamental de mi escritura.
—¿Qué guías de viaje y qué compañeros, qué otros autores, le van ayudando o aconsejando en el periplo?
—Soy un lector empedernido desde que tengo uso de razón y mi bagaje de lecturas e influencias es muy amplio y variado, pero en Travesía en concreto creo que las más presentes y reconocibles podrían ser Jack Kerouac y los demás autores beat, básicos en mi formación. Por dar solo unos cuantos nombres, citar a Thomas Bernhard, siempre presente en mi obra, Henry Miller y Louis Ferdinand Céline, para mí dos de los mejores escritores del pasado siglo, y Carlos Castaneda, otra de mis influencias imprescindibles. De un modo u otro, todos planean sobre las páginas de este libro.
—¿Para qué tipo de viajero/lector está pensado este itinerario literario?
—Para aquellos que disfruten de la literatura autobiográfica y confesional, en principio, y que busquen en la literatura respuestas a los muchos interrogantes de estar vivo. Mi literatura, y más la de esta trilogía, no es de mera evasión, sino de búsqueda y examen de conciencia, y aspira, de una u otra manera, a transformar al lector, hacerle ver otras realidades y puntos de vista, y ello exige que se involucre en sus claves, se haga preguntas y encuentre, le satisfagan o no, ciertas respuestas.
—Los lectores, ¿encontrarán en ‘Travesía’ destinos concretos o más bien callejones sin salida, carreteras que conducen al precipicio?
—Ambas cosas a la vez. Destinos concretos sí, unos cuantos con nombre y apellidos, pero también precipicios y callejones sin salida, qué duda cabe. O dicho de otra manera: cimas y abismos, bosques y cuevas, túneles y fronteras, islas y ríos, puentes y desvíos, lluvia y cobijo, rosas y espinas, sonrisas y lágrimas, polvo y ceniza, comienzo y fin... La cara y la cruz, en suma, de la misma travesía.
—¿Qué es para usted el viaje? ¿Se parece un poco a su concepción de la literatura?
—Literariamente hablando, un camino hacia la autorrealización y la iluminación personal, al fondo y la esencia de nosotros mismos, nos lleve hacia donde nos lleve. Eso es para mí el viaje, o mejor dicho, la meta y el fin de cualquier viaje, y eso es para mí también la literatura.
TRAVESÍA: Entrevista en La Nueva Crónica.
El escritor leonés Vicente Muñoz lleva este jueves su nueva publicación a El Gran Café. | MARLUS LEÓN
La Nueva Crónica / Emilio L. Castellanos / 13/12/2018
Vicente Muñoz: "Mis heridas son también las de muchos otros"
‘Travesía’ es el título de la nueva publicación del escritor y gestor cultural leonés, segunda entrega de la trilogía ‘La llama encendida’ que este jueves verá la luz en El Gran Café
La realidad del leonés Vicente Muñoz Álvarez se significa por su condición poliédrica. Son varios los universos que se citan en una vida intensa y colmada de sensaciones y sensibilidades y de la que él ha ido extrayendo numerosos paisajes para dictar esa literatura emocional que le enmarca y cuyo trazo ha quedado moldeado en los numerosos libros que persiguen su biografía literaria. Una nueva publicación,‘Travesía’, suerte de exorcismo autobiográfico, se añade al bagaje creativo de un escritor de voz y luz propias que se deja mecer por sus propias contradicciones y que convive, precisamente bajo el amparo de aquellas, con sus luces y sus sombras. ‘Travesía’ (Chamán Ediciones), segunda entrega de una trilogía, ‘La llama encendida’, que arrancó en 2014 con ‘Días de ruta’, conocerá su puesta de largo este jueves (21:00 horas), en El Gran Café en el transcurso de un acto en el que intervendrá Fátima Ramos del Cano, directora del magazine digital Leotopía.
– De todos los Vicentes que nutren tu existencia, ¿cuál prefieres?
– Al escritor, sin duda, que es mi verdadera pasión y apuesta. Aunque tenga que cargar con el resto de ocupaciones y personalidades para poder comer, claro está.
– Disfrutas de la capacidad de afrontar sin agobios numerosos oficios y ocupaciones. ¿Cómo eres capaz de conciliarlos?
– Afortunadamente, aunque con sus complicaciones y servidumbres, cada vez mayores debido a esta crisis perpetua que nos asola, tengo un trabajo, el de representante de calzado, que me deja bastante tiempo libre. Muy intenso y absorbente durante unos meses al año, primavera y otoño, pero seguido de otras dos estaciones, verano e invierno, que aprovecho para escribir. Lo que yo llamo mi mundo de ensoñación, creativo e introspectivo, frente a la vorágine de los meses de ruta, siempre en la carretera, de ciudad en ciudad y de uno a otro cliente, en el corazón mismo del capitalismo. Una pura dicotomía, mi vida, llena de contrastes y extremos.
– ¿Qué tipo de viaje propones en ‘Travesía’?
– El de una vida cualquiera, la mía en este caso, como reflejo de la de los demás, sus luces y sombras, cielos e infiernos, penas y alegrías, amores y desamores, visiones e iluminaciones...
En palabras de Pablo Cerezal, prologuista del libro: «Travesía, a pesar de su nombre, no es un libro de viajes. Es un libro que narra el viaje de una vida, el de cualquier vida, el de la tuya o la mía. Y la del autor, por supuesto, con todo lo que de audaz tiene el acto de asomarse a uno mismo para dolerse y alborozarse, para comprenderse y malinterpretarse, para sorprenderse incluso al ver que la imagen que devuelve el espejo nada tiene que ver con el propio rostro».
– ¿’Travesía’ constituye una especie de ajuste de cuentas con tu realidad?
– Sin duda. Es un libro, a caballo de la prosa, la poesía y la filosofía, absolutamente autobiográfico y reflexivo, donde me he despachado a gusto con mi realidad: esa dialéctica entre mis dos oficios y ejes sobre los que gira mi vida, el calzado y la poesía, el capitalismo y la creación. Estamos siendo testigos de un momento histórico de crisis socio económica y política sin precedentes, casi apocalíptico, según yo lo veo, que creo que debe ser contado y recordado, venga lo que venga después. Y eso es exactamente lo que yo he hecho en este libro: reflejarlo con un espíritu analítico y crítico. Desde mi punto de vista y enfoque, por supuesto, siempre subjetivo, pero analizando la sociedad y el mundo que nos ha tocado vivir. Siempre he pensado que la buena literatura confesional y autobiográfica es la que, hablando de uno mismo, logra reflejar la de la colectividad. Y con esa filosofía e intención intento siempre escribir.
– ¿Te sientes cómodo en el uso de la introspección como vía de expresión?
– Sí, la verdad, creo que es en el registro en el que más cómodo estoy y el que de hecho más practico. Quizás debido a que cultivo tanto la prosa como el ensayo y la poesía, y tiendo a fusionar de un modo u otro siempre los tres géneros, y en parte también porque ese registro es precisamente el que más me gusta leer, el de mis autores favoritos, Thomas Bernhard, Céline, Kerouac, Miller, Lowry, etc, y el de la literatura con la que más me identifico.
Portada de la publicación
– ¿No te da rubor desnudarte, al usar tu vida como fuente de inspiración, frente al lector?
– No, porque no lo hago nunca de manera gratuita, como mera exhibición, sino todo lo contrario, intentando reflejar el mundo que nos rodea, lo que toca y representa a los demás, que es lo que realmente me interesa. Muestro mis heridas, porque sé que son también las de muchos otros, o muy parecidas, y a todos nos duelen de igual o semejante manera, y doy una visión del mundo que sé que también ven los demás.
– ¿Por qué en tu obra huyes de la falsa retórica y el fuego de artificio?
– Supongo que porque soy un escritor de corte realista, en primer lugar, que da mucha importancia a las ideas y al contenido, no solamente a la forma, y para ello es básica la claridad de la palabra, no el artificio. Son caminos y apuestas literarias diferentes, ni mejores ni peores, dos formas distintas de expresarse y contar.
– ¿Huyes de la etiqueta? Aun sin disimular tus influencias, ¿crees que dispones de una voz propia y singular?
– Obviamente, eso intento. Nunca me han interesado demasiado las etiquetas, efectivamente, porque no soy en absoluto un escritor purista y me gusta la fusión e hibridación de estilos y géneros, y por otro lado no me gusta condicionarme con nada a la hora de escribir ni seguir ningún tipo de normas establecidas. La voz singular es lo que queda cuando un escritor ha asimilado muchas voces y experiencias, y lo desmonta todo en su cabeza, influencias y estilos, para expresarse a su modo y manera. Yo lo hice hace ya tiempo, mejor o peor pero lo hice, y sí, reconozco cada vez más mi propia voz, y por supuesto el eco de otras muchas que también me interesan como referente en mi escritura.
– ¿La trilogía donde se integra ‘Travesía’ es un punto de inflexión en tu trayectoria o una consecuencia más de la misma?
– Supongo que sea un punto de inflexión, sí, aunque no sé aún muy bien hacia qué otro lugar... Como soy un escritor básicamente autobiográfico, salvo en algunos libros concretos, imagino que sean mis propias experiencias, pasadas, presentes o futuras, las que vayan dándome material para mis próximos libros. Lo que sí tengo claro es que en esta trilogía, ‘La llama encendida’, que comencé con ‘Días de ruta’ en 2014, he continuado con ‘Travesía’ y terminaré con un tercer volumen algún día, quería hablar de lo que ya antes señalé, mis dos oficios, el calzado y la poesía, y sus servidumbres y circunstancias, como metáfora y reflejo del momento histórico que me ha tocado vivir. Y en ello justamente estamos.
– ¿Qué le pides al lector cuando se mide con tu obra, en general, y en particular con ‘Travesía’?
– Básicamente, que se involucre en lo que lea, medite, lo juzgue y saque sus propias conclusiones. La mía no es una literatura de mera evasión, aspira a hacer pensar al lector y, aunque sea en mínima medida, transformarle, y está llena de preguntas y claves que él debe analizar. De nuevo, dos formas o caminos distintos de enfocar la literatura.
– ¿Cómo te enfrentas al hecho creativo? ¿Padeces el síndrome de la página en blanco?
– Con total libertad y espontaneidad y sin estar mediatizado por nada en concreto: escribo lo que siento que debo escribir y cuando el corazón me pide escribirlo, sin más, no mecánicamente ni condicionado por ningún plan u objetivo. Esa, la literatura escrita así, cuando quema por dentro, es la que me gusta leer y escribir.
domingo, 4 de noviembre de 2018
ENTREVISTA en LEOTOPÍA
Los chicos de Leotopía me hicieron hace unos meses una extensa y muy elaborada entrevista (con vídeo y audios incluidos) sobre mi vida, obra y milagros, en un lugar para mí muy evocador y especial, la Torre de Plata de la Casa Botines, desde la que de niño jugaba a ser escritor...
Pasen y lean:
Nos reunimos con él en el Museo Gaudí - Casa Botines de León. Miramos atrás entre regresiones repasando vida y obra, y hablamos durante horas de Poe, de Lovecraft, de Kerouac y hasta de Bukowski. Llega a Leotopía una de las firmas más activas y experimentales de las letras leonesas: Vicente Muñoz Alvarez:
martes, 27 de febrero de 2018
LA LITERATURA INCÓMODA en DIARIO DE LEÓN
El escritor Vicente Muñoz considera que estamos en un momento de "uniformidad creativa". "La contracultura está infravalorada más que nunca", lamenta. El autor de obras como Mi vida en la penumbra considera que los circuitos para la creación que va en contra del canon son cada vez más limitados, más estrechos, con lo que ya casi no hay espacio para la literatura alternativa. "No sé si esta corriente se debe a motivos políticos, sociales o culturales, pero nunca ha habido, en los últimos 25 años, un momento tan poco favorable para la creación que no se ajusta al canon". Muñoz Álvarez lamenta esta tendencia de constricción cultural y asegura que sin la semilla de los movimientos contraculturales, él no habría existido como escritor. Y es que los representantes de la generación beat, los románticos, la estética punk o grandes como Céline hoy podrían ser proscritos. "Todos los autores que a mí me han interesado han sido políticamente incorrectos", destaca.
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lunes, 1 de agosto de 2016
LA MEMORIA: Entrevista en Excodra.

- Querido Vicente, ¿qué dirías que es la memoria?
El poso de recuerdos, sensaciones y experiencias que va quedando en la mente y la conciencia con el paso del tiempo... Algo así.
- ¿En qué momento crees que comienzan nuestros recuerdos, o nuestra capacidad de recordar? Digamos, ¿quién se acuerda de cuando tenía meses de vida? ¿Por qué no recordamos esos momentos iniciales?
Es curioso, sí, y a menudo me lo pregunto, a partir de qué momento recordamos las cosas y por qué de los primeros años apenas conservamos recuerdos... Los míos, en concreto, y supongo que los de casi todo el mundo, datan de los tres o cuatro años, más o menos. De antes, hasta esa edad, apenas recuerdo nada... Alguna imagen difusa tal vez, pero poco más. Los expertos podrán explicar el motivo y proceso, supongo.
- Comentemos sobre el lenguaje: ¿Qué función tiene en nuestra memoria, en nuestros recuerdos?
La memoria y los recuerdos se articulan en nuestra cabeza no sólo mediante imágenes y sensaciones, sino también mediante palabras: recordamos aquello que un buen día alguien nos dijo y nos impresionó o marcó, aquella novela o poema que en su día leímos y se nos quedó grabada, o aquel discurso o cita o diálogo, tanto o más que las imágenes y sensaciones que los acompañaban. Somos lenguaje y palabras, además de sangre y conciencia, y sobre las palabras se erigen los cimientos de nuestra memoria.
- Que la memoria sustenta nuestra identidad es casi un hecho, pero ¿qué somos, como seres vivos capaces de recordar nuestras existencias, aunque a menudo de manera parcial...? Y, entonces, ¿por qué parcialmente?
La memoria es selectiva, de eso no hay duda: recordamos lo que ella quiere recordar, bueno, malo o regular, pero lo que la memoria quiere, y eso distorsiona en parte nuestra identidad. En el fondo, las cosas no fueron exactamente como las recordamos, sino mucho más complejas y llenas de matices, pero la memoria fija unas secuencias concretas y no otras, y en función de esa selección de recuerdos se construye nuestra identidad. Una identidad, por tanto, parcial y fragmentada, sí.
- Para llevarnos hacia la literatura, ¿cómo influye lo que hemos vivido para crear y cómo nuestras creaciones se expanden luego en las memorias de los demás? Para pensar sobre la literatura, como fuente y como receptáculo de vivencias.
Básicamente, sin duda. De hecho, esas vivencias son la base de todo lo que escribimos, nuestras experiencias y sensaciones. Y aún más, lógicamente, si eres, como yo, un escritor autobiográfico. Con esas vivencias y la selección que de ellas haga nuestra memoria, escribimos libros que luego otros leerán y asimilarán, integrándolos en su propia experiencia e interpretándolos y transmitiéndolos a su manera, etc... Un extraño bucle...
- Me llama la atención tu libro “Regresiones”..., coméntanos sobre él por favor.
Precisamente es un libro, más que ningún otro mío, sobre la memoria, en el que narro el primer tercio de mi vida, desde mis más tempranos recuerdos, hacia los cuatro años, hasta los veinticinco aproximadamente, haciendo especial hincapié en la adolescencia. Era una cuenta pendiente que tenía conmigo mismo desde hacía ya mucho tiempo, hablar sobre aquellos años, porque creo que son determinantes para lo que va sucediendo después. Fueron mis años de formación, y al menos en mi caso, de ellos viene todo, mis primeras lecturas, amores y desamores, mis primeros relatos y poemas, la banda de rock, Veredicto final, donde tocaba la batería, mis primeros viajes... Todo ello ha sido determinante en mi forma de entender e interpretar el mundo, y sobre ello, sobre el origen de todo ello, quería escribir. La verdad es que es de mis libros favoritos, el que mejor me retrata y con uno de los que más me identifico. Grata y dolorosa experiencia, pero para mí necesaria en cualquier caso.
- Escribes de todo y todo con todo tu ser, quien te ha leído lo sabe, que eres poeta y además un gran narrador -y cinéfilo, pero sobre esto comentaremos más adelante-. Me encantaría que me comentaras sobre por qué escribes, porque es obvio que la memoria está ahí, según venimos comentando, pero ¿por qué escribimos sobre lo que cada uno escribe? ¿Qué función tiene esa descarga de nuestro ser hacia los otros? Relacionado con las preguntas anteriores pero más hacia el sentimiento personal.
Para mí la escritura es básicamente una terapia, lo he dicho siempre, una catarsis y un exorcismo a través del cual expulso lo que me quema por dentro, lo que me preocupa y atormenta, lo que no entiendo y necesito expresar. Aunque también lo que me apasiona y arrebata, por supuesto. Cuando escribo no pienso a priori en los demás, pienso en mí mismo, en que necesito, como individuo, expresarme para entenderme, y al hacerlo, eso sí, entender de paso a los demás. La literatura autobiográfica cobra sentido precisamente cuando consigue eso: hablando de uno mismo, lograr representar a la colectividad, porque en esencia estamos todos construidos de la misma pasta y materia.
- Tal vez sea una pregunta que no viene al caso, aunque tal vez sí... ¿por qué hacemos lo que hacemos y no otras acciones? ¿Qué determina nuestras acciones?
Es algo que me pregunto a menudo, y de hecho hablo sobre ello en un fragmento del libro que ahora mismo estoy escribiendo, por qué hacemos esto y no lo otro en un momento concreto... Intuición, impulso, educación, filosofía, objetivos y metas, personalidad, experiencias... supongo que por una combinación de todos esos factores juntos...
- Para ir bajando un poco al suelo pero no mucho ¿qué libro sobre la memoria te ha impactado más y por qué?
Es difícil elegir uno sólo... Me vienen ahora mismo a la cabeza tres en concreto: la pentalogía autobiográfica de Thomas Bernhard, integrada por El origen, El aliento, El frío, El sótano y Un niño, nihilista, demoledora y tremenda; Muerte a Crédito, de Louis Ferdinand Céline, puro delirio e hipérbole de la infancia; y La senda del perdedor, de Charles Bukowski, real como la vida misma.
- ¿Es la Historia sólo una parte de nuestra memoria, quebrada, fraccionada, de lo que realmente fue nuestra historia...? Por comentar sobre recuerdos falsos y verdaderos, o simplemente truncados, seguro que me comprendes: ¿Cuánto hay en la Historia de ficción?
Como te comentaba antes, la memoria es totalmente selectiva y no un reflejo fiel de la realidad. Y si a ello añadimos además que la Historia la escriben los vencedores, las cosas se complican. Si la hubieran escrito otros, los perdedores, por ejemplo, sería muy diferente a como la conocemos... Pero cuál es entonces la Historia verdadera, y cómo y quién la debería contar, he ahí la cuestión...
- Vicente, ahora sí, ya en el suelo y contemporáneos, llevas escritos dos librazos sobre películas de culto y según creo la cosa sigue... ¿de dónde surge esta inquietud de mostrar lo tan poco mostrado y además poco aceptado y tal vez por ello de culto?
Pues de mi infancia, precisamente: desde niño me gustaron las películas de suspense y terror, cuanto más truculentas mejor, y mi memoria está llena de secuencias de esos filmes, tanto que a menudo mediatizan y aparecen en las cosas que escribo. Tenía también pendiente esa deuda conmigo mismo, escribir sobre el cine que me apasiona, y llevo ya dos libros sobre el tema, así que voy por buen camino. Me gustaría, volumen a volumen, hacer una gran enciclopedia de cine de culto. Y además, me gusta compartir las cosas auténticas, que normalmente están enterradas bajo toneladas de tierra, y me consta que la gente agradece este tipo de libros, yo el primero, porque te llevan directo al grano y evitan perder enormes cantidades de tiempo en la búsqueda.
- Necesito que me comentes sobre Vinalia Trippers... 20 años... ¿no son nada o son una verdadera pasada...?
Vinalia es la niña de mis ojos, sin duda, el proyecto colectivo más duradero e importante en que me he embarcado, una revista ya de culto, y por ello van 20 años de travesía... Resumiendo: un fanzine ilustrado de relatos para adultos que comenzamos a editar en 1996 con la idea de servir de plataforma a escritores políticamente incorrectos, con una estética pulp y subterránea, heredera de la literatura de quiosco norteamericana, que acaba de cumplir 20 años. Mucha ilusión y pasión, quince números ya, y una enorme tripulación de colaboradores... Casi nada.
- Para cerrar: ¿Cuál es tu mejor recuerdo, y cuál el peor?
Uffff.... una pregunta difícil... De los mejores, algunos viajes, seguramente en Lisboa la primera vez que fui, hacia los 25 años, pura maravilla... De los peores, algunas rupturas sentimentales, heridas aún sin cicactrizar...
Entrevista de Rubén Darío Fernández en Excodra. Revista de Literatura y otras artes.
jueves, 7 de julio de 2016
DE HIPPIES, BEATNIKS & MALDITOS: Entrevista en Poetry Music Radio.
A partir del minuto 29:45, de la mano de Felipe J. Piñeiro
miércoles, 6 de julio de 2016
BEATNIKS & MALDITOS en POETRY MUSIC RADIO
Miércoles 06.07.16 tenemos una nueva cita con POETRY MUSIC RADIO en el 107.9 de tu dial o a través de doblevradio.com, sección de miércoles a miércoles para informaros sobre lo que se mueve en León, también música, una música muy acorde con el invitado, que no es otro que el escritor, poeta, narrador y editor Vicente Muñoz Alvarez, y escucharemos una selección de poemas que tendrán que ver con uno de los muchos temas que hablaremos con Vicente.
No te lo pierdas
miércoles, 2 de marzo de 2016
HOY en LA NUEVA CRÓNICA
Vicente Muñoz Álvarez:
"Para mí escribir es como respirar"
VACAMAGAZINE
Nuevo episodio de 'No es lo mismo vaca que baca' de Santos Perandones
Escritor, poeta, editor y co-fundador de la revista Vinalia Trippers participa en el proyecto audiovisual del fotógrafo leonés Santos Perandones 'No es lo mismo vaca que baca'. Explica cómo comenzó a escribir y desgrana su carrera asegurando que, para él, "escribir es como respirar, es mi manera de ser y estar en la Tierra".
miércoles, 17 de febrero de 2016
jueves, 4 de febrero de 2016
CULT MOVIES en POETRYMUSICRADIO
a partir del minuto 37: 15
sobre cine, poesía & vida
entrevista por Felipe J. Piñeiro
lunes, 27 de abril de 2015
VINALIA TRIPPERS: Entrevista en Diario de León.
VICENTE MUÑOZ: ESCRITOR Y EDITOR DE ‘VINALIA TRIPPERS’
«Hay muchos autores fuera del circuito comercial que merece la pena reivindicar»
Emilio Gancedo, Diario de León, 27/04/2015
—¿Cuáles son las principales dificultades a las que se enfrenta, hoy, el editor de una publicación independiente?
—La financiación, si no se quiere depender de ayudas de organismos públicos ni publicidad privada, y sobre todo y muy especialmente las vías de distribución, con el enorme coste económico que implican.
—¿Cómo han cambiado en las últimas décadas los modos de afrontar esta labor editorial?
—Con la ayuda y difusión de Internet, como ha sucedido en todos los campos, las cosas han mejorado mucho, hay incluso editoriales que sólo editan en formato digital y desde la red manejan todo el proceso sin necesidad de intermediarios, libreros ni distribuidores. Publicaciones, sin duda alguna hay más, pero se echan de menos, por ejemplo, las revistas en papel, cada vez más escasas.
—En calidad de editor, ¿qué es lo que más echa de menos? Un número mayor de lectores, más encuentros especializados, más puntos de venta...
—La verdad es que todo eso. Más lectores por supuesto, porque cada vez se lee menos, suena a tópico ya, pero es una realidad, leen los escritores, sobre todo, pero lectores de a pie hay cada vez menos, las estadísticas lo demuestran, y la gran mayoría de los que hay leen lo que la prensa oficial aconseja, o peor aún y más lamentable, la prensa del corazón... Y los encuentros entre editores y lectores, por supuesto, siempre ayudan a la difusión y promoción de cualquier proyecto.
—¿Cuál es el secreto de ‘Vinalia’ para seguir viva después de todo este tiempo?
—Por un lado, que nunca nos hemos planteado hacer de nuestra editorial un negocio, jamás hemos pedido subvenciones ni ayudas de ningún tipo ni publicidad, lo que nos ha dado plena libertad de acción a la hora de editar cuando y lo que queríamos, sin presiones ni periodicidad fija. Y por el otro, sin duda, la ilusión que le hemos puesto y que hemos transmitido a nuestra Tripulación: hacemos esto por amor al arte nomás, porque nos apasiona, porque nos gusta el espíritu de colectividad y equipo y porque creemos que hay muchos autores fuera de los círculos comerciales que merece la pena reivindicar. Ambos factores son la clave.
León marca el rumbo a la edición alternativa
El Musac diseña para la próxima semana un intenso programa en torno a los retos de las revistas culturales independientes .
Hay otros mundos editoriales pero están en éste. Lejos de las grandes y cada vez más poderosas y multinacionales empresas de comunicación vibra un microuniverso variado, inquieto y libre de censuras y de intereses espúreos, el de la edición alternativa, que el Musac leonés se ha propuesto examinar durante toda la próxima semana.
La iniciativa, basada en encuentros y talleres, complementa la muestra Fuera de cobertura, de Ginés Martínez, que hasta el 13 de septiembre traza en el Proyecto Vitrinas una panorámica de la edición independiente en la Península Ibérica. Recuerda el Musac que la exposición se articula en tres ejes: «Por un lado, Mapa y Archivo son los puntos de partida donde se recopilan publicaciones, información y material gráfico de más de una treintena de ferias de edición (Ladyfest, Tenderete, Feira Morta, Gutter Fest, FLIA o Libros Mutantes, entre otras). Y, por otra, Taller reúne actividades a través de las cuales se pretende llevar a la práctica los contenidos de la exposición»
En todo caso, las protagonistas son siempre tanto publicaciones que no siguen los patrones de la producción convencional y circulan fuera de librerías, kioscos y bibliotecas, como de todos los materiales no impresos que en la actualidad se difunden a través de webs, blogs o redes, y cuyos contenidos se encuentran muy determinados por el medio en el que discurren.
En cuanto al programa alternativo, entre el 5 y el 8 de mayo el museo leonés propone sesiones a cargo de la calificada como ‘oficina de investigaciones lentas’ «con el objetivo de debatir y desarrollar algunas de las cuestiones y problemáticas del mundo de la auto-edición». Las sesiones, a excepción de la segunda, tendrán lugar en formato de videoconferencia, con carácter gratuito y abierto, y serán retransmitidas desde la web del museo, www.musac.es.
Editores leoneses
Entre otros actos, el 6 de mayo el espacio La Colaborativa acoge una sesión de diálogo sobre este tipo de labores en una ciudad que, pese a lo que pudiera parecer, siempre se ha mostrado prolífica en cuanto a publicaciones libres. Y así, en ellas participarán varios representantes de editoriales y fanzines: Rafael Saravia (Leteo Ediciones), Alejandro Díez Garín (Ediciones Chelsea), Vicente Muñoz Álvarez (Vinalia Trippers), Javier de Castro (Oiga mire) y Santos Perandones (Meando contra viento). Los nuevos modelos editoriales y la propiedad intelectual, así como ideas procedentes de grupos y de organizadores de ferias independientes centrarán el resto de encuentros. Además, el 8 de mayo tendrá lugar Tagging Day, un taller del colectivo La Fanzinoteca que investiga sobre la naturaleza de estas publicaciones e invita a participar en la clasificación de los fondos del archivo expuesto en la muestra Fuera de cobertura. Otro taller propuesto es Fig.1, los días 9 y 10 de mayo, a cargo del diseñador portugués Marco Balesteros.
Las actividades se cerrarán el día 9 de mayo con la fiesta/acción Autoedita o muere, que invita al trueque como forma no comercial y al intercambio de material autoeditado. Ese día también tendrá lugar un concierto del proyecto híbrido de música y diseño Positif, que presentarán su sonido inspirado tanto en los videojuegos como en el diseño industrial.
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