lunes, 31 de mayo de 2021

VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ, O LA TRANSFORMACIÓN DEL LOBO DE MAR



La obra poética de Vicente Muñoz Álvarez, poeta, narrador, ensayista y editor leonés comienza en 1998 con un pequeño libro en formato 10×14 cm. que apareció con el título de Buscando la luz, dentro de la colección Vinalia Bolsillo, del que era el número 1, colección nacida al amparo de la revista Vinalia Trippers. Esta obra seminal de lo que posteriormente sería Del fondo, publicada también por Vinalia Trippers producciones en 2018, es una “pesadilla a caballo entre el mito religioso y el horror genético que, mediante secuencias alternadas, reconstruye la decadencia de una civilización que bien pudiera ser la nuestra” (de la contraportada de Buscando la luz). Del fondo se convertirá en verdadero buque insignia dentro de la producción del autor, con una edición muy cuidada en papel de alta calidad y con ilustraciones de Andrés Casciani que abarcan cada una de las páginas del libro. Se trata de un descenso alucinatorio hacia el infierno personal que se vuelve tangible con las ilustraciones. En la palabra y la imagen el mundo se deshace hacia formas muchas veces conocidas, predomina lo antropomórfico sobre cualquier otra referencia, pero siempre disolviéndose, transformándose, envuelto en un aura de oscuridad que otorga una personalidad propia al infierno personal que nos muestra Vicente, aunque este infierno se encuentre en la propia cabeza del personaje principal. Nos encontramos ante un libro de poesía narrativa que participa de los principios dantescos del infierno, del viaje iniciático, aunque aquí más alucinatorio que intelectual. En esta obra es fundamental cómo la carne es lo único que queda, el alma desaparece y es esa carnalidad la que define al hombre. Todas las respuestas se hallan en Yillmora, el lugar de los antepasados, y por paradójico que parezca el cuerpo se renombra a través del recuerdo. Aunque es un lugar donde no se ha perdido la esperanza. Quiero introducir aquí uno de los recursos más recurrentes a lo largo de toda la obra de Vicente Muñoz Álvarez, la antítesis, que en esta obra se convierte en motor de su creación. Nuestro viajero no es más que la reproducción de una dicotomía a nivel estructural: la realidad oscura, dura, recién parida del pensamiento de Lovecraft o del mismo Aleister Crowley aparece opuesta a la promesa futura del predicador, el regreso a Yillmora donde lo mítico se mezcla con el disfrute de la carnalidad. Y es este el punto crucial de Del fondo: una crítica a todo intelectualismo que trate de oponerse al sensualismo. La negación del cuerpo lleva a las peores letrinas del alma, a los abismos más insoldables, rechazar la carnalidad, la renuncia del Carpe diem, solo puede llevarnos a engendrar un nuevo cuerpo sufriente, doliente, al más puro estilo de los santos martirizados. Yillmora no es nada más que una idea en la mente de los habitantes del túnel, y mientras tanto el laberinto, su hábitat, fagocita de tal manera sus cuerpos y sus mentes que acaban olvidándose de lo que eran: pura vida.

Tras Buscando la luz, el autor leonés publica Canciones de la gran deriva, con una primera edición en el Ateneo Obrero de Gijón en 1999 y una posterior reedición ampliada en Origami el año 2012, que vio dos ediciones. Se trata del retrato de un momento, de un lugar, de una persona, predomina la poesía de carácter narrativo y el análisis social. El mundo, la sociedad analizada es a la vez interior y exterior, introspección y extroversión a partes iguales. Estos dos mundos, este microcosmos y a la vez macrocosmos personal se dan la mano en el poema central “En el puerto”. Estamos ante una voz poética dominada por la náusea de existir, que encuentra la belleza en lugares donde otros poetas nunca la buscarían. Esta voz tiende a la sencillez formal, voz despojada que calificaría de metafísica en algunos momentos. Canciones aparece marcado por el paso del tiempo y el peso que el presente y el pasado pueden tener sobre el futuro, cómo las opciones vitales no pueden llenar el vacío existencial del poeta.

En el año 2000 publica de nuevo en la colección Vinalia Bolsillo, el libro titulado 38 poemash. Edición numerada de 300 ejemplares. Son 38 poemas breves, de los que 24 aparecerán posteriormente en la segunda parte de Privado. En palabras del autor: “Jugando un poco con la polisemia del título: Poemash, poema quemado / abrasado roto / calcinado // hecho cenizas. “

Tras cinco años dedicado a la prosa y a la edición aparece su cuarto libro de poemas, Privado en la editorial Baile del Sol. En línea con la obsesión del autor por el tiempo o la memoria como losa absoluta del presente. Se nos invita, recogiendo el tópico del Carpe Diem, a vivir el presente desde la pluralidad de vidas que nos quedan dentro. Pero el pasado siempre está ahí, desde la ironía con que ve la niñez, la realidad se convierte en un sueño y el poeta trata de huir del tiempo, del spleen que nos marca. Pero junto a este spleen vuelve la crítica y la denuncia social. En este punto aparece el cuerpo, primero como tumba, después como cárcel interior, para terminar transformado en templo contra la agresión exterior, será la única vía de salvación. Esta función del cuerpo constituirá una de las partes de su último libro de poemas Haga lo que haga en la tierra, Canalla, 2020.

En el año 2006 aparecen dos obras poéticas, una dentro de la colección artesanal de Ediciones 4 de agosto, titulado Estación del frío. Se trata de una selección de poemas extraídos de sus poemarios Canciones de la gran deriva, 38 poemash y Privado, además de una selección de poemas inéditos. Los poemas de la primera parte, titulada “Erosión”, antología de su producción anterior, se articulan para ofrecer una lectura propia que, en palabras de Diego Marín, prologuista del libro, “recoge el repaso a la infancia y a la juventud, con los miedos, la añoranza por el tiempo pasado, (…) sobre todo el tiempo perdido en metas absurdas como el estudio para una oposición y la evaporación de las esperanzas y el optimismo de la adolescencia”. La segunda parte del libro titulada también “Estación del frío” completan a los anteriores con una visión adulta que ahonda en las mismas conclusiones. No quiero terminar de hablar de este libro sin reproducir las palabras otra vez de Diego Marín que tan bien reflejan el espíritu de la obra de Vicente Muñoz Álvarez: “una vida rota por tantas batallas perdidas, pero que no duda en volver a levantarse para, por lo menos, escribir otro poema que merezca la pena.”

Parnaso en llamas, publicado en la editorial Baile del Sol, también en 2006. Aquí el enuii, la sensación de vacío parte de sentimientos negativos como la insatisfacción, la soledad o el resentimiento hacia una búsqueda de la luz fuera de ese interior destrozado, una luz que al final del libro es ya ensoñación. Hablamos de insatisfacción por lo que pudo ser y no fue, la soledad, los conflictos y el inevitable vacío. La espera se convierte en esperar y no encontrar. La soledad provocada por la obligación de ser todos iguales provoca una evasión hacia lo profundo. El camino del escritor no puede ser otro que crear, disentir y volar, construir su propio camino.

Seis años después, en 2012, aparece Animales perdidos. La voz poética, fuertemente autobiográfica, parte de un estado anterior: la soledad. Se rompe su mundo, la pareja, la ciudad se sustituye por el extrarradio. En este punto aparecen dos animales capitales: la oveja negra y el perro de lluvia. La literatura se convierte en oficio y salvación. Frente a la soledad, la resistencia como forma de vida. La memoria erosiona, desgasta, cansa, es el hogar del engaño, lo único que nos queda es el poema. El yo se fragmenta, se rompe, aparecen el poeta y el vendedor como trasuntos del yo poético. Este pesimismo ahonda en el texto. Todos estamos muertos y pagamos la hipoteca de estar vivos. Aunque no todo es negativo, como he dicho, el poema es salvación al igual que el amor al prójimo: dar y recibir. Llegamos así al paradigma de la libertad, dos perros vagabundos viviendo en pareja en el bosque, ajenos al mundo.

Días de ruta, publicado por Lupercalia en 2014, se convierte en la apuesta suicida por la literatura. Vivimos sin libertad, domina la ley del más fuerte, la herencia nos determina. La solución es escribir poesía o perderse en el mundo; no existen más opciones. En este punto donde los opuestos cobran todo su significado, Vicente como vendedor vive en un mundo de soledad, melancolía, frustración, donde convergen ideas recurrentes: el suicidio, la servidumbre o el miedo. Un camino equivocado donde todo se convierte en pura teleología, importa el fin, la meta. Y es este fin el que lleva al fondo, al final de ese otro, y en ese momento nace su verdadero oficio, su adicción, la escritura se convierte en embriaguez y su correspondiente resaca. Se convierte con Días de ruta en biorritmo vital del autor, el uso de contrarios nos sumerge en sus altibajos. Frente al vendedor, el poeta recicla la mugre de la sociedad, los poetas son perros de lluvia: marginados, iluminados, auténticos.

Llegamos al año 2016, momento en el que aparece la primera gran antología del autor: GAS. Antología poética personal 1999-2016, publicada en Lupercalia. Esta antología recoge cinco de sus libros anteriores: Canciones de la gran deriva, Privado, Parnaso en llamas, Animales perdidos y Días de ruta. Además de los inéditos: Lobos de mar y Libro de haikus. La primera parte, que recoge parte de sus libros publicados, funciona como un todo, un camino introspectivo, de búsqueda continua, podríamos decir que el gran axioma que marca transversalmente GAS es “yo es otro” y será la noche la que aporte luz y tranquilidad al poeta. La segunda parte de la antología, la que incluye sus libros inéditos, merece un análisis más exhaustivo. Lobos de mar marca un puerto de llegada. La voz poética ha pasado de estar a la deriva a ser un auténtico lobo de mar. El destino aparece marcado por las palabras, piedras que unidas dan destino a la poesía. Estamos ante un libro mucho más experiencial que el resto, la realidad es mentira y nuestra obligación es construirla de nuevo. Todo cambia a nuestro alrededor, incluso el amor. El pasado se muestra como nostalgia, lo que permanece es la tristeza que queda en el corazón. Es esta relatividad la que hace que el yo sea la única tabla de salvación frente al mundo, un yo que en su interior es una marea cambiante y en el exterior el mayor crimen hacia los demás. Debemos tener la libertad de elegir, de ser. Al final no somos más que pantalla de nuestra vida, perdemos la capacidad de ser actores. El éxito y el fracaso siempre van de la mano y oscilan. La conclusión del poeta es clara: el amor es la salvación del hombre, lo demás ceniza. Libro de haikus, recopila todos los temas que obsesionan al autor leonés: dualidad, paso del tiempo, amor, mundo, muerte… Se produce la decantación absoluta de su poesía, proceso que se inicia en el momento en que comienza a publicar sus libros de poemas. Podríamos terminar diciendo que GAS no es más, ni menos, que vida y literatura en estado puro.

Termina la producción actual de Vicente Muñoz Álvarez con la publicación en la editorial Canalla del libro de poemas Haga lo que haga en la tierra en el año 2020. Este título se inserta en la trilogía que además incluye Días de ruta y Travesía, publicada esta última en Chamán ediciones. El propio autor califica la trilogía como “…una crónica (poética y crítica) de los tiempos que corren y estamos viviendo, de la debacle del capitalismo y el desmoronamiento de la economía de mercado, y al mismo tiempo de la dinámica y sinsabores del oficio de la escritura (don y maldición), (…) el amor (y el desamor) (…) Tres libros, tres visiones, tres miradas. Y un solo corazón latiendo.” Con este libro el autor nos demuestra que su poesía tiene su propio camino alejado de todo mainstream y del ruido que se produce alrededor de la poesía. Recorrido que se aleja de modas y círculos poéticos, más atento a sus propias referencias que a sus contemporáneos, de los que se convierte en algunos momentos en verdadero crítico. Haga lo que haga en la tierra. Desde mi punto de vista, estamos ante una obra autorreferencial, un paso más allá de lo autobiográfico, que supone introducir al autor como elemento de la poética del libro. En nuestro autor además de su historia vital encontramos sus lecturas, sus referencias, su devoción por el cine. El libro se divide en cuatro partes: “Mar adentro”, “Vórtice”, “Aguas profundas” y “Llegar a puerto”. Estos títulos nos acercan a la idea de la vida como viaje, un viaje que desde la infancia vista con nostalgia nos lleva a un presente duro y afilado. Se trata de un libro que ahonda en la poética de la desnudez que busca dejar atrás todo lo accesorio, versos cortos de ritmo rápido, concisos como un disparo de adrenalina, despojados de todo lo accesorio, con escasas concesiones retóricas a excepción de la antítesis. Sin embargo, se abre en sus múltiples referencias y lecturas.

Podríamos terminar diciendo que Vicente, desde su posición de outsider de las letras, sigue defendiendo unos ideales y formas de hacer poesía que quizá le hayan alejado de cánones preestablecidos, pero que nos brinda una de las voces más originales y menos contaminadas de la poesía española actual.

Obras poéticas de Vicente Muñoz Álvarez

Buscando la luz. Vinalia bolsillo, 1998.
Canciones de la gran deriva. Ateneo Obrero de Gijón, 1999. Reedición ampliada, Origami, 2012.
38 Poemash. Vinalia bolsillo, 2000.
Privado. Baile del Sol, 2005.
Estación del frío. 4 de agosto, 2006.
Parnaso en llamas. Baile del Sol, 2006.
Animales perdidos. Baile del Sol, 2012.
Días de ruta. Lupercalia, 2014.
GAS: Antología poética personal 1999-2016. Lupercalia, 2016. Incluye poemas de los libros de poemas inéditos, Lobos de mar y Libro de haikus.
Del fondo. Vinalia Trippers producciones, 2018.
Haga lo que haga en la tierra. Canalla Ediciones, 2020.


Pablo A. García Malmierca,
en Culturamas


domingo, 30 de mayo de 2021

MIXED BORDERS



Aunque, desde luego y afortunadamente (porque así soy yo, para lo bueno y para lo malo, una montaña rusa que sube y que baja, que frena y derrapa, que viene y que va), aún quedan cosas y remedios de mucho poder contra la sinrazón del mundo, que nadie, pase lo que pase, me podrá quitar: el concierto inefable de los pájaros celebrando en el bosque la primavera, pura polifonía mientras pedaleo ensimismado en la bici por la orilla del río al amanecer, ese misterio y pureza que lo envuelve todo estas mañanas tranquilas en Villaobispo, cómo ruge y serpentea el Torío a mi vera, la explosión de flores silvestres en las lindes del camino, el fulgor místico de las amapolas, el olor penetrante de la manzanilla y el brezo, los rayos caleidoscópicos del sol difuminándose entre las ramas de los chopos (como en una gran catedral gótica, pienso todos los días), el contacto de mis manos con la tierra plantando esquejes al llegar a casa, y los preparativos del viaje, sea a donde a sea y como sea, con mi musa de ojos verdes, tras este año de cosas infames y cruentas....


Vicente Muñoz Álvarez

sábado, 29 de mayo de 2021

BAJO LOS ADOQUINES, LA PLAYA



Es, cómo diría yo... tal sensación de acoso y amenaza desde hace ya tantos meses, demasiados para mantener la calma, de mentira y distopía en el aire, un esplín y presión insufrible en las venas, un ahogo continuo en el pecho, un recorte salvaje de nuestras libertades y derechos, una belicosidad sin tregua en las formas, la arrogancia insultante de los que manejan los hilos, un adoctrinamiento cateto e hipócrita, una tutela redundante y feroz, y sobre todo el no te quejes, no protestes, no llores, puro sarcasmo de las castas hacia los parias, en suma, un nuevo orden y dominio, el que a toda costa y con todo tipo de subterfugios nos quieren vender e imponer, que al menos yo ya no me creo nada, ni promesas ni amenazas ni monsergas ni ayudas, ni a los hunos ni a los hotros, que diría Unamuno, nada de nada... El mar aún está ahí, eso sí, y bajo los adoquines la playa, todavía... Depende de cómo lo mires...


Vicente Muñoz Álvarez


martes, 25 de mayo de 2021

PALO DE TRUENO



Aún no he, como quien dice, aterrizado después de una ruta de calzado inclemente y surrealista donde las haya, y ya están a punto, cambiando de registro y quimera, mis últimos libros de salir de imprenta: Las setas y otros relatos de la era pulp, una selección de mis cuentos más viscerales de las tres últimas décadas, con algunas sorpresas inéditas, y una nueva edición revisada de Días de ruta, el primer volumen de la trilogía La llama encendida (que completan Travesía y Haga lo que haga en la Tierra), mi poemario más beatnik y veloz, pura adrenalina y carretera: entre ambos polos me debato, el calzado y la poesía, los libros y los zapatos, Babilonia y la ensoñación, a ver qué me espera, me digo, en la siguiente estación...


Vicente Muñoz Álvarez

Photo by Marlus Leon

lunes, 24 de mayo de 2021

CÓMO EL VIENTO EROSIONA LA ROCA



todas
esas cosas

la política
la economía
la hipocresía
la sinrazón

día tras día

que como el viento
van erosionando
tu roca

tu aguante
tu paciencia
tu resistencia
tu corazón

cuánto desgastan

a la larga

cuánto


Vicente Muñoz Álvarez


RESTOS



por nada más
que unos pocos

poetas amores
mis mejores amigos

lo he dado todo

mi corazón al desnudo
latiendo en sus manos

arden los restos


Vicente Muñoz Álvarez,
de Haga lo que haga en la Tiera
(Canalla ediciones, 2020)



sábado, 22 de mayo de 2021

DE ASOCIACIONES & CORRESPONDENCIAS



Dos imágenes literarias (porque yo, en realidad, si lo analizo, todo lo veo y encarno así) recurrentes esta mañana nublada en la Tierra, recién terminada la ruta de calzado, que me vienen, por asociaciones y correspondencias, supongo, como dardos envenenados a la cabeza: Roderick Usher y su hipersensibilidad y “acuidad mórbida de los sentidos”, según Poe, cómo en aquel lúgubre caserón las pasaba canutas para serenarlos a base de silencio y cosas de mucho poder (o sopitas y buen vino), y Jean Genet, presidiario y mártir, en Milagro de la rosa, transmutando, como los alquimistas, los esputos de los reclusos en flores: misterios del subconsciente...


Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 21 de mayo de 2021

¿QUÉ HEMOS HECHO PARA MERECER ESTO?



Fin de la ruta de calzado hoy en Boñar, tras dos meses conduciendo sobre las brasas (una temporada en el infierno, que diría mi querido Rimbaud), y qué sensación de tristeza y decadencia tan grande en mi gremio, clientes desesperados, arruinados, deprimidos, enfermos, preguntándose por qué unos sí y otros no han librado de la quema, qué hemos hecho algunos para merecer esto, el abandono, el ninguneo, el búscate la vida, el recicla y reinvéntate, y el lado hacia donde miran mientras los que no sufren o quieren ver la crisis económica del sistema, como quien dice para Cuenca, o la hipocresía y el enfrentamiento que ha generado, así a lo tonto, todo esto: la distopía, la neurastenia, la crispación, el desencanto, los monstruos... Sea cual sea el viento que sople y pase lo que pase en la Tierra, me repito desde hace más de tres décadas, mi deber como escritor es contar la verdad, y justo esta es la que muchos, aquí y ahora, estamos viviendo, siento aguarles a otros la fiesta...


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 19 de mayo de 2021

PRIMERAS PERLAS DEL BOSQUE


Últimas visitas ya de la ruta, con las maletas de calzado en la furgoneta tras dos meses a la deriva, navegando sobre el volcán, y primeras escapadas terapéuticas al corazón del bosque en busca de boletus, mis aliados de ensueño y poder, que esta primavera, con las persistentes lluvias, se han apresurado en sacar sus cuerpos rechonchos al sol: edulis y pinícolas, nada menos, mis favoritos, y cada paso sobre la jara y la lavanda, contra el estruendo del capitalismo, una revelación, una catarsis, un desahogo: el concierto de los pájaros celebrando el fin del frío, el olor del tomillo incipiente, los laberintos de robles y encinas, los milanos majestuosos planeando en el cielo... Todo mística y serenidad en el bosque, frente al caos y el delirio que dejo atrás, ciudades en llamas, clientes arruinados, tiendas cerradas, torres caídas...

Godbye Babilonia

Welcome Ensoñación


Vicente Muñoz Álvarez

Foto por Marlus Leon

lunes, 17 de mayo de 2021

DEL FONDO: Fragmentos (10)



Pero algo,
sin embargo,
no fue bien.

En algún punto del éxodo
por aquellas galerías
los demonios poseyeron al predicador,
tentándole a incumplir su promesa.

Hizo justamente
lo que a nosotros nos imploró no hacer,
huir aterrorizado hacia la superficie.

Y antes de que los túneles
se derrumbaran
y nos quedáramos allí atrapados,
escuchamos sus aullidos lastimeros
y el festín de las bestias
en el exterior.

Luego,
el silencio
y la oscuridad.

Y el frío.


Vicente Muñoz Álvarez & Andrés Casciani
DEL FONDO
(Producciones Vinalia Trippers, 2018)

Información y pedidos:

España: vicentevinalia@hotmail.com
Argentina: andrescasciani@gmail.com

Booktrailer:



viernes, 14 de mayo de 2021

NAVAJEROS



Revideando estos últimos días (con la ruta de calzado ya casi finiquitada, más que nunca odisea esta vez: por lo complicado, por lo mísero y por lo extraño) el cine de Eloy de la Iglesia: Algo amargo en la boca, El techo de cristal, La semana del asesino, Navajeros y ambos Picos, de momento, y reafirmándome en que fue, sin duda, uno de los más grandes y osados directores de la Transición: ninguno tan arriesgado, polémico, tan subversivo y emotivo a la vez... Todo lo que era tabú por aquel entonces (y hablamos de la época más tolerante de la sociedad y el cine español) lo abordó y retrató él, con una valentía y contundencia que, vista hoy, después de tantos años, en plena globalización y distopía, recortadas a la mínima expresión nuestras libertades y sellos de identidad, le hace a uno quitarse el sombrero... Pero asociándolo, irremediablemente y también, con todos los navajeros literatos que en el mundo han sido, Wilde, Céline, Bernhard, Kerouac, Genet, Burroughs, Verlaine, Rimbaud, Thoreau, Pound, Huysmans y etcétera, etcétera: sangre para Drácula, carne para Frankenstein.. O de cómo el establishment les pasa factura, tritura y regurgita, como mártires del Sistema, tiempo después...

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 11 de mayo de 2021

LA MÉNADE


FRENÉTICOS tambores rugen en la umbría acompasando el fragor de un canto ebrio. La ménade, extasiada, goza el desenfreno de una orgía mística y antigua, absorta en los furores del delirio y del ardiente amor de Baco. Danza lasciva en su regazo, jadeando al ritmo de su empuje, empuñando a un lado el tirso. El rostro contraído, los ojos entornados, tensos los músculos, crispado el cuello en la consumación salvaje de su entrega. Alrededor las demás bacantes bailan, acariciándose y amándose, imitando a su mentor, remedando fieramente el Arte Oscuro y consagrando una vez más el Viejo Rito.



Vicente Muñoz Álvarez,
de Marginales (Lclibros, 2020)



jueves, 6 de mayo de 2021

SEGÚN LOS PARES QUE VENDA



la autoestima
el orgullo
el amor propio
el ánimo
o el desánimo
la depresión
o la euforia
el éxito
o el fracaso
la alegría
o la tristeza

en los días
de ruta

según los pares
que venda

y qué aleatorio
e injusto
que mi vida
y equilibrio
oscile así

según los zapatos
que venda

según los pares
que venda


Vicente Muñoz Álvarez,
de Haga lo que haga en la Tierra
(Canalla Ediciones, 2020)



martes, 4 de mayo de 2021

¿QUÉ FUE DE BABY JANE?



UNA de mis películas de suspense favoritas de los años 60, ¿Qué fue de Baby Jane? (What ever happened to Baby Jane?,1962), de Robert Aldrich, es una oda delirante al rencor y al odio, que conserva intacta su fuerza dramática y sigue descolocándonos aún hoy las vísceras.

Joan Crawford (como Blanche) y Bette Davis (como Jane), impresionantes las dos, se enfrentan en un duelo interpretativo memorable, de los más intensos, quizás, de la historia del cine, que por momentos llega a hacerse insufrible.

Tortura, alienación, sadismo, perversión, venganza y celos, entre otras delicatessen, es lo que Robert Aldrich nos ofrece en esta imprescindible película.

A todo lo cual se añade una fotografía en blanco y negro estupenda, un guion magníficamente hilvanado (que adapta una novela original de Henry Farrell) y una puesta en escena para quitarse el sombrero (obtuvo el Oscar al mejor vestuario y otras cinco nominaciones en 1962).

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas que erizan la piel
(Canalla Ediciones, 2019)




lunes, 3 de mayo de 2021

LOS HUNOS & LOS HOTROS



Entre marxistas y fascistas,
entre los hunos y los hotros,
van a dejar a España inválida de espíritu

Miguel de Unamuno

puede que algunos
se hayan acostumbrado
a un modo de vida así

controlado manipulado
teledirigido uniformado

donde te digan
lo que es
bueno y malo

dónde
y cómo estar

y cómo te tienes
que comportar

pero yo

que nací rebelde

no

que me dejen
seguir siéndolo


Vicente Muñoz Álvarez