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lunes, 6 de abril de 2026
martes, 30 de diciembre de 2025
viernes, 12 de diciembre de 2025
martes, 28 de octubre de 2025
LECTURAS PARA HALLOWEEN
Para los que aún no los tengáis y queráis leerlos o regalarlos dedicados en estas fechas terroríficas, Películas que erizan la piel y Del fondo os están esperando: enviadme un mensaje privado y os los mando volando a casa.
Felices pesadillas
martes, 2 de septiembre de 2025
PELÍCULAS QUE ERIZAN LA PIEL según CARLOS IGLESIAS DÍEZ

Siempre admiré la poesía despojada, antirretórica e intensa de Vicente Muñoz Álvarez (León, 1966), desperdigada en títulos como Regresiones, Días de ruta, o la amplia antología Gas. Pero si tuviera que elegir un libro suyo, elegiría sin dudarlo cuatro que, en realidad, son uno solo. La tetralogía cinéfaga que acaba de completarse -por ahora- con la reedición ampliada de Películas que erizan la piel: cientos de páginas que son una fuente triple de afinidades compartidas, revisiones, y descubrimientos.
Carlos Iglesias Díez
A MEDIANOCHE ME LLEVARÉ TU ALMA
¿QUÉ es la vida? / Es el comienzo de la muerte. / ¿Y qué es la muerte? / Es el final de la vida. / ¿Qué es la existencia? / Es la continuidad de la sangre. / ¿Y qué es la sangre? / Es la razón de la existencia.
Con estos tenebrosos versos en boca de Zé do Caixão arranca A medianoche me llevaré tu alma (1964), del brasileño José Mojica Marins, una de las más irreverentes cult movies de todos los tiempos, perversa y sadiana, tremenda e inolvidable.
A continuación, unos créditos espeluznantes, un coro de gritos desgarradores y una alucinada bruja recomendándonos que, por nuestro bien, abandonemos la sala... Para dar seguidamente paso a las tropelías de Zé do Caixão, un ángel demonizado con sombrero de copa, ojos sanguinolentos y uñas largas, carismático, despiadado y estremecedor.
Ecos de Nietzche y de Poe, de Huysmans y Sade, de Buñuel y la Hammer, y una atmósfera de total pesadilla y blasfemia hacen de esta película una pieza clave del cine de horror.
El personaje de Zé do Caixão tuvo continuidad en secuelas como Esta noche poseeré tu cadáver y El despertar de la bestia, y permanece (como una especie de Freddy Krueger en versión latina) aún vivo en la actualidad.
Su última aventura lleva por título La encarnación del demonio (2008).
Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas que erizan la piel
(Underdog Ventures, 2024)
lunes, 3 de febrero de 2025
PELÍCULAS QUE ERIZAN LA PIEL según PABLO CEREZAL
cuando la vida da miedo, cuando la irrealidad te acorrala y las escarpias parecen inventadas para arrancarle aullidos a tu piel, hace bueno naufragar en pesadillas tan reales que pareciesen engendradas por las propias... tal vez por eso llegue Vicente Muñoz Álvarez a componer este catálogo de horrores tan desquiciados como reales, este sumario incompleto de una vida asomado al espejo de la pantalla para gozar el terror que otros enfrentaron, tal vez por comparar mitologías o espantos... «Películas que erizan la piel» supone un derechazo en el hígado, una invitación al abismo, un inventario de horrores fílmicos tan reales como esa danza de fantasmas que tantos bailaron, antes que nosotros, para no naufragar en el intento y poder contarlo... no existe, que yo sepa, tan personal y desquiciado deambular por el celuloide más desalmado... gracias, Vicente, por invitarnos con prosa inmisericorde al naufragio del ser humano, y gracias a Underdog Ventures por traerlo tan magníficamente editado... que la vida da miedo, pero así se traga mejor el pánico.
Pablo Cerezal
domingo, 12 de enero de 2025
viernes, 3 de enero de 2025
jueves, 26 de diciembre de 2024
LIVE IN VALLADOLID
Presentando Del fondo
y Películas que erizan la piel,
junto a los editores de Underdog Ventures,
os esperamos.
Este sábado 28 celebramos la puesta de largo de la editorial y os invitamos a que nos acompañéis. Hablaremos con Vicente Muñoz Alvarez de los tres libros publicados hasta la fecha, de futuros proyectos y de qué se nos pasó por la cabeza para ponerlo en marcha. Todo ello regado con caldos de la tierra, un piscolabis acorde a las fechas en las que estamos y música de la que ya no ponen en la MTV.
Os esperamos a partir de las 12:30 en Vía Láctea Valladolid
sábado, 14 de diciembre de 2024
viernes, 6 de diciembre de 2024
miércoles, 4 de diciembre de 2024
lunes, 25 de noviembre de 2024
sábado, 23 de noviembre de 2024
PELÍCULAS QUE ERIZAN LA PIEL: Epílogo por Óscar Alonso Pardo.
Si tienes entre tus manos este libro, eres de los míos, de los que nos gusta pasar miedo frente a una pantalla. Hay mucha literatura sobre el mundo del cine, pero si algo me llama la atención de Vicente Muñoz Álvarez, es la capacidad que tiene para encontrar esas joyas ocultas que pueden alegrarte una oscura noche de tormenta. Tras sus dos trabajos sobre la materia, los excelentes Cult movies. Películas para llevarse al infierno y Cult movies. Películas para la penumbra, ahora, para completar la trilogía, nos regala una nueva selección de títulos que erizarán la piel al mismo diablo.
Si bien, como él mismo apunta en el prólogo, abundan las películas pertenecientes a los años 60 y 70, el espectro que maneja el autor arranca desde el cine mudo, con La caída de la Casa Usher, de Jean Epstein, allá por el año 1928; hasta la reciente No estarás sola, de Goran Stolevski, ya en el año 2022. Un recorrido en el que no faltan grandes directores del género como Fisher, Bava, Corman, Romero o Cronenberg, ni tampoco maestros del cine clásico como Wyler, Hitchcock, Tourneur o Aldrich que, sin ser habituales en el cine de terror, también han sabido dejar su impronta dentro. Estoy convencido de que habrás descubierto nombres de los que no sabías su existencia, rarezas que dan sentido a este libro y que agradecerás de por vida. Mención aparte merece, y me gustaría resaltarlo, las numerosas películas del cine español que aparecen en esta sugerente antología. Jesús Franco, Eloy de la Iglesia, Francisco Regueiro, Jorge Grau o Eugenio Martín, entre otros muchos nombres, son claros ejemplos de amor por el cine. Con la guillotina de la censura acechando, denostados por la crítica y con presupuestos casi siempre muy precarios, realizadores que supieron dejar su sello personal y a los que tanto les debe el séptimo arte.
Se ve que Vicente sabe de lo que habla, se agradece esa forma clara y concisa de introducirnos en cada uno de los filmes que recomienda. Cine inquietante, turbador, subversivo, dispuesto a sacar del letargo a nuestras conciencias adormecidas.
Este tipo de listas siempre generan controversia, pues es imposible coincidir plenamente con la persona que las confecciona. En la discrepancia está el aprendizaje, en la variedad de gustos y conceptos. Ahí está también la gracia de esta obra, que estoy seguro que no te habrá dejado indiferente.
Uno, que tiene tendencia a la nostalgia, recuerda con cariño las dobles sesiones que programaban en los cines de su niñez. Acercarse a la cartelera suponía una aventura que se vivía con gran emoción. Algo así he sentido al recorrer estas páginas. Esa ilusión de no saber qué te vas a encontrar a la vuelta de cada hoja. Esos tesoros ocultos que sabes que no puedes dejar de ver.
Es de noche, afuera llueve y hace frío, vete preparando un hueco en el sofá, elige una de estas pelis y dale al play. Hazme caso, no te arrepentirás; por un rato vivirás en el infierno, mecido en el calor de la felicidad.
Óscar Alonso Pardo,
epílogo a Películas que erizan la piel
(Underdog Ventures, 2024)
miércoles, 20 de noviembre de 2024
PELÍCULAS QUE ERIZAN LA PIEL según JAVIER VAYÁ ALBERT
"Películas que erizan la piel", es una auténtica gozada. Con ritmo insólito y emoción adictiva, Vicente Muñoz Álvarez consigue crear una guía fascinante de sus terrores favoritos. Una guía de cabecera para cualquiera que adore el cine. Como una conversación con ese amigo que tanto sabe sin dejar de lado el prisma poético.
Editado de manera espeluznantemente fabulosa.
Un escalofriante disfrute.
Javier Vayá Albert
viernes, 15 de noviembre de 2024
PELÍCULAS QUE ERIZAN LA PIEL en DÍAS DE CINE
Hoy en Días de cine, en RTVE, bajo la Giralda de Sevilla, Gerardo Sánchez reseña Películas que erizan la piel (minuto 2:34): felices pesadillas:
jueves, 14 de noviembre de 2024
PELÍCULAS QUE ERIZAN LA PIEL: Nota a la segunda edición.
La primera edición de Películas que erizan piel la publicó en el año 2019 Canalla Ediciones, una editorial madrileña desaparecida, por desgracia (tenía un estupendo catálogo de autores y títulos), poco tiempo después, y tuvo, por ese motivo, una muy discreta y limitada distribución y trayectoria.
Han pasado desde entonces cinco años y una terrible pandemia, que en cierto modo ha cambiado a la humanidad y al mundo (posiblemente para peor), y esa primera edición, con espectacular portada de Miguel Ángel Martín, es prácticamente inencontrable, así que no he dudado en aceptar la propuesta de Underdog Ventures para reeditar de nuevo el libro, aprovechando la ocasión para revisarlo y ampliarlo con un puñado de nuevas reseñas.
Un libro como este se tarda mucho tiempo en escribirlo, en mi caso en concreto más de una década, porque requiere ver cientos de películas, no sólo las elegidas sino muchas otras que se desechan, documentarse luego sobre ellas y proceder finalmente a reseñarlas, y creo que merece, por la aportación que supone para la cultura popular y el cine de terror, una segunda vida y oportunidad.
En suma: he escrito, con la sana intención de hacéroslo pasar lo peor posible, el manual que en su día a mí me hubiera gustado leer para poder acceder directamente a las 217 películas (para mí indispensables) que en él se reseñan, sin tener que perder miles de horas en ver otras cientos que no merecen tanto la pena.
Espero, pues, que esta selección de mis terrores favoritos sea de vuestro agrado y os provoque dulces y salvajes escalofríos.
Dadle ahora al play.
Vicente Muñoz Álvarez,
verano de 2024 en la Tierra.
sábado, 9 de noviembre de 2024
PELÍCULAS QUE ERIZAN LA PIEL: Prólogo del autor.
Este manual que tienes ahora en las manos, querido lector, es la tercera entrega de una serie de libros que en los últimos años he ido dedicando al cine de culto, una de mis grandes pasiones.
Películas para llevarse al infierno (Eutelequia 2011, LcLibros 2018) y Películas para la penumbra (Excodra 2015, LcLibros 2018) fueron los dos primeros, y en ambos di buena cuenta de muchos de los filmes que, por uno u otro motivo, a lo largo del tiempo más me habían impactado. No exactamente, como ya en su día dejé claro, los que yo considero los mejores de la historia del cine (que requerirían un listado aparte y sobre los que ya hay mucho escrito), sino otros mucho menos conocidos (no sé si mejores o peores: juzgad vosotros mismos) que es también necesario y justo reivindicar.
En el prólogo al primer volumen, Películas para llevarse al infierno, y en relación a los títulos que en él reseñaba, escribí: “Tanto en la literatura como en el cine (y en todos los demás ámbitos creativos) me interesan las obras que cuestionan el mundo en que vivimos, que remueven las vísceras y las conciencias, que aceleran la sangre y el corazón, mostrando sin filtros éticos ni políticos la realidad (sin duda violenta y cruel) que el hombre ha creado. Este es, en última instancia, el criterio de fondo que he utilizado para confeccionar este listado de películas de culto: lo crítico, lo atípico, lo raro, lo grotesco, lo perverso, lo incómodo, lo hiriente, lo hipnótico, lo arrebatador... Aunque no menos importante, también, ha sido el punto de vista y enfoque literario con que las reseñas han sido ideadas, las conexiones de todas estas películas con libros y escritores que admiro y he leído intensamente en el transcurso de mi vida adulta, igualmente básicos y determinantes para mi formación. Más que una guía cinéfila al uso, pues, este manual está concebido como un diario personal donde me he despachado a gusto con muchas películas que yo opino que nadie debería dejar de ver”.
Copio y pego de allí estas palabras porque son igualmente aplicables a esta nueva entrega de Cult Movies, Películas que erizan la piel, y describen certeramente el porqué de las tres. Y vuelvo a recordar, como entonces, que: “No soy crítico de cine, soy narrador y poeta, y por lo tanto nunca me planteé escribir ensayos técnicos ni concienzudos sobre las películas seleccionadas, sino más bien comentarios apasionados de las mismas que impulsaran a los lectores a videarlas sin complejos”.
Aunque, a diferencia de los dos primeros volúmenes, donde reseñaba películas de diversos géneros (con predilección, eso sí, por el fantástico), este tercero está dedicado por completo al de terror (en sus muy diversas vertientes), que desde niño me ha fascinado.
Rescaté para la ocasión las reseñas de los dos primeros libros que abordaban directamente el género y añadí otras muchas nuevas, confeccionado este listado de películas que erizan la piel, que va a turbaros durante muchos años el sueño. No están, por supuesto, todas las que son (la lista sería interminable), ni algunos clásicos imprescindibles (que todo el mundo conoce y no necesitan carta de presentación), pero sí muchas rarezas de las que posiblemente jamás hayáis oído hablar.
Aunque, llegados a este punto y antes de entrar en materia, se plantea la siguiente pregunta: ¿Qué es una película de culto?
Wikipedia nos dice: “Película de culto se refiere a cualquier tipo de producción cinematográfica que ha adquirido alguna clase de culto popular, ya sea por su formato, su producción, su trama o su significado histórico. Las películas de culto son frecuentemente señaladas como polémicas debido a que incluyen ideas o temas notablemente controvertidos o a que, siendo más convencionales en su temática, la presentan de un modo alejado de los convencionalismos estéticos o narrativos”.
Y Jesús Palacios, en el prólogo a Películas para la penumbra, señalaba al respecto: “Lo que importa aquí es cómo se nos descubren, se nos desvelan, título tras título, otras formas y maneras de hacer, ver y entender el cinematógrafo. Viajando por el espacio y el tiempo, abarcando épocas y eras, países e idiomas, con esta su segunda biblia del cine de culto disfrutamos en la intimidad del descubrimiento de títulos oscuros, tanto o menos como del redescubrimiento de otros que creíamos conocer, iluminados ahora por la mirada pura de este nuevo derviche cinéfago, que hace girar ante nosotros miríadas de imágenes olvidadas, títulos recónditos y películas malditas. No hay barreras, tópicos ni hipócritas principios: de la exploitation al Arte y Ensayo, del mudo al technicolor, del Hollywood mágico de otrora a la coproducción europea, del trash al indi, del cine de autor a la Serie B, Vicente Muñoz Álvarez sólo se pone como límite no despreciar nada, no negarse nada, acercándose así por ende a la verdadera naturaleza seductora y diabólica del cinematográfico, capaz de hipnotizar al espectador más allá y más acá de sus supuestas virtudes artísticas, narrativas, intelectuales o comerciales. Eso es lo que, en definitiva, quiere decir para algunos de nosotros cine de culto: rendir culto a las fuerzas mágicas, oníricas y oscuras que reinan y desbordan la pantalla, conectando con nuestro inconsciente y con el dominio infernal y divino del imaginario colectivo”.
A lo que Juanjo Ramírez, el director de la fantástica Gritos en el pasillo (cuyo DVD incluía Películas para llevarse al infierno), añade en el epílogo a Películas para la penumbra: “Además del cariño y el conocimiento de causa, encontramos un tercer denominador común en casi todos los capítulos. Muñoz Álvarez describe el visionado de esas cintas con términos que aluden a una experiencia psicotrópica, lisérgica, opiácea, alucinógena. Esta clase de adjetivos salpican las reseñas de estas películas como fragmentos de un ADN común. Cuando Alejandro Jodorowsky (otro de los autores mencionados en el libro) intentó sacar adelante su versión de Dune albergaba una intención confesa: Que la película provocase en el espectador las mismas sensaciones y vivencias que un viaje de LSD. Las películas que selecciona Vicente y el ángulo desde el que las enfoca apuntan en esa misma dirección: El cine como droga, como vehículo hacia otros estados de percepción mental. La experiencia audiovisual como mecanismo para alterar la conciencia, para catapultarnos hacia otras dimensiones. Ésa es la piedra filosofal que perseguimos la mayoría de los narradores, y quizá con más motivo los que, como es el caso del cineasta, trabajan con estímulos tan primitivos como la imagen en movimiento y el sonido”.
Imposible describir mejor mi filosofía respecto a lo que he intentado trasmitir en estos tres libros.
Y ya para terminar, y antes de que os adentréis en mis terrores favoritos (que diría el bueno de Chicho), algunas consideraciones sobre la selección de las películas reseñadas.
Lo primero de todo: ¿Dónde está la línea de separación entre unos y otros géneros —terror, suspense, drama psicológico, thriller, ciencia ficción, etc.—, y cuál se atiene o no a unas y otras etiquetas? La verdad sea dicha, no me preocupa demasiado clasificar ni etiquetar, sino más bien recomendaros las películas que a mí personalmente me han puesto la piel de gallina, sean o no consideradas estrictamente de terror por los puristas. A muy pocos, supongo, se les ocurriría incluir en un listado como este películas como Réquiem por un sueño, de Darren Aronofsky, Aguirre, la cólera de Dios, de Werner Herzog, o Elisa, vida mía, de Carlos Saura, por citar algún ejemplo, y sin embargo a mí me parecen tres filmes tremendamente angustiosos y llenos de secuencias que erizan la piel. Y por lo tanto, sin más criterio que el de mi propia subjetividad, aquí figuran por méritos propios.
En segundo lugar, como comprobarán los lectores, muchas de las películas reseñadas en este volumen están comprendidas entre las décadas 60 y 70 del pasado siglo, en detrimento de otros títulos anteriores y posteriores no menos interesantes. Supongo que mi predilección por el cine de terror de esa época se deba a que fue la que me tocó vivir de niño y adolescente y en la que se gestaron mis fantasmas y miedos, que llevo arraigados en mi subconsciente como la bola de hierro de un presidiario. Y también, sin duda, a mi pasión por la contracultura y movimientos psicodélicos y revolucionarios de aquel tiempo, que me hace ver con indulgencia y nostalgia las películas rodadas en ese período de experimentación y de cambio.
Finalmente, como ya antes señalé, no están, en absoluto, todas las que son, ni muchas de las consideradas clásicos indiscutibles del género. Echará aquí el cinéfilo de menos cientos de títulos paradigmáticos del cine de horror, y encontrará en cambio un montón de películas de las que sin embargo es posible que nunca haya oído hablar. Salvo algunas excepciones de títulos muy conocidos que no me he podido resistir a incluir (Al final de la escalera, Psicosis, El resplandor, La matanza de Texas), la mayor parte de los filmes reseñados en este libro son, creo, poco conocidos por la gran mayoría. O esa ha sido al menos mi intención.
Y me despido ya con otro párrafo de Juanjo Ramírez en el epílogo a Películas para la penumbra, perfectamente aplicable también a este nuevo volumen y de lo más esclarecedor: “Invito al lector a guardar este libro en el rincón alucinógeno de su estantería, entre la O de opio y la S de setas. Le invito a elegir las obras reseñadas en él para viajar en días especiales. Días especiales para pelis especiales: Si entras en ellas, ellas entran en ti, te transforman, desencajan algunas piezas en tu interior y, merced a alguna misteriosa alquimia, sus efectos trascienden la duración de su metraje”.
Felices pesadillas, queridos drugos,
y cuidado con los Bichos Malos.
Vicente Muñoz Álvarez.
prólogo a Películas que erizan la piel
(Underdog Ventures, 2024)
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