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martes, 11 de agosto de 2026

LA PROMESA



De nuevo estás aquí, pequeña, cerca, muy cerca y muy dentro de mí. Eres carne de mi carne, sangre de mi sangre, como al principio tú misma soñaste. ¿Lo recuerdas? Yo jamás pude olvidarlo, aquel pacto y tu promesa.

Me miras altiva desde tu altar de terciopelo rojo, sensual y tentadora, tal vez sorprendida de que aún te siga amando. ¿Por qué te fuiste, por qué no me escuchaste, por qué incumpliste tu promesa? Nuestro sueño, tus proyectos, nuestra torre de cristal... Ya nada será igual, ¿no lo comprendes? Somos ídolos caídos, solamente eso.

Pero ahora estás aquí y aun demediada sigues siendo hermosa: la cascada de aguas negras de tu pelo, tus labios tentadores, tus ojos oscuros y profundos, ojos de vértigo y engaño que ya no parpadean, que me reprochan desde el frío tantas cosas...

Sólo he conservado tu cabeza. Lo demás lo he devorado lentamente. Tardé tanto en encontrarte... Entre sombra y sombra, entre trago y trago te buscaba y tú no estabas. Intentaba recrear en mi mente tus palabras, aquel pacto y tu promesa: juntos, juntos, siempre unidos, un solo cuerpo y un único espíritu. ¿Lo recuerdas?

Intenté olvidarte sin sufrir, ahogar mi desencanto y despertar un día y no sentirte, pero ya estabas muy adentro, demasiado adentro...

Ahora tu luz interior quema en mi recuerdo. Perdóname y descansa, aunque no puedas dormir, aunque no puedas soñar. Descansa en mis entrañas preservada del hedor de los gusanos, del temor de la tierra y lo profundo. Apoya en mi pecho tu cascada de aguas negras y escucha los latidos que aún sustenta tu memoria. Acaricia mi sexo consumido con tus labios y procura imaginar que aún estás viva...

Yo te sigo amando.

Vicente Muñoz Álvarez, 
de Mi vida en la penumbra 
(LcLibros 2020)


viernes, 11 de noviembre de 2022

MI VIDA EN LA PENUMBRA: Fragmentos.



Aquellas siete horas de clase al día, cuando salía ya de noche del colegio y todo en la calle a esa hora era tristeza y desolación. Cuando creía que fumar era un delito y cogía mis primeros grandes ciegos con ginebra. Cuando me importaba el espíritu, el ideal, el mundo como una utopía... Y cuando montamos luego el grupo, Veredicto final, y tocaba la batería y escribía las letras de las canciones... Cuando empezó a soplar el viento. Cuando empezó a brillar el sol. Cómo me hice outsider y asustaba por el pelo y por la ropa y era fuerte. Años de Lovecraft y de revelación. O el día mágico en que mis padres me regalaron aquella Vespa roja usada, absurdo cacharro que me hizo creer aún más en mí. Los malos tragos y el olor deprimente a coño en otros dedos se esfumaron. Viviendo rápido y buscando la Perla. Las peleas con otras pandillas. Tiempos duros con símbolos muy propios, caracteres que por su indefinición se hacían definidos, una indiferencia manifiesta por todo y ante todo, una filosofía tan desinhibida de las cosas. Los hijos sietemesinos de la Democracia. Y aquella incipiente libertad...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Mi vida en la penumbra
(LcLibros, 2020)



domingo, 4 de abril de 2021

MI VIDA EN LA PENUMBRA: Fragmentos (5)



Aunque ahora soy el que prefiero, mi desdoblamiento más gozoso, con las ventanas de mi corazón abiertas, desordenando mi cabeza el temporal. Del caos del cielo y las palabras, del bienestar fingido y del sosiego, de la magia de la vida que duplica la horrible sensación que queda atrás: yo el doliente, el intruso, el lobo, el puercoespín... Yo como animal enfermo... Regreso a la matriz. El fulgor del firmamento para perder el respeto a los fantasmas, tantas ruinas abrasándonos la piel, la apremiante sensación de huida, de escapada, de carrera frenética hacia ningún sitio... Sabiéndome de nuevo impropio, repasando por instinto mis recuerdos, haciendo de mi vida más historia... Porque todo es siempre igual, ese sentirse extraño en el camino, como ajeno, desproporcionado frente al sueño...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Mi vida en la penumbra
(LcLibros, 2020)



lunes, 9 de noviembre de 2020

MI VIDA EN LA PENUMBRA: Fragmentos (4)



Porque es bien fácil ser verdugo, afilar cuchillos, cercenar cabezas, juzgar desde el esquema propio y ser muy categórico al respecto... Pero en el fondo, en lo profundo, es del todo imprevisible, el sentimiento. Cada cual tiene su truco, su vicio, su secreto... Aunque suele ocurrir lo de siempre: que unos ganan y otros pierden y los vencedores reconstruyen luego a su medida el mundo... Leyes, usos, normas... Una justicia de vagón de feria, al fin y al cabo...

Vicente Muñoz Álvarez, 
de Mi vida en la penumbra
(LcLibros, 2020)



lunes, 10 de agosto de 2020

MI VIDA EN LA PENUMBRA: Fragmentos (3)



Ella sale del coche y mira al cielo. Está por momentos más oscuro. Encapotado de enormes nubes grises. Él sigue al volante. Acaba de robar un banco. Le persigue un policía. Cada vez está más cerca. El piso del coche está lleno de jeringuillas y latas de cerveza. En el asiento trasero hay una chaqueta. Ella mira al suelo. Su mirada se detiene en una mancha oscura. Se agacha. Es un trozo de jamón lleno de hormigas. Corren sobre él en todas las direcciones. No hay ninguna quieta. Él mira por el retrovisor del coche y descubre la chaqueta en el sillón. Se olvida del policía. Se da la vuelta y la coge. Hurga en los bolsillos. Ella siente una gota de agua en la cabeza. Se levanta y mira al cielo. Otra gota. En la cara. Está lloviendo. Pisotea el trozo de jamón lleno de hormigas. Vuelve a entrar al coche.

Vicente Muñoz Álvarez, 
de Mi vida en la penumbra
(LcLibros, 2020)



viernes, 19 de junio de 2020

MI VIDA EN LA PENUMBRA: Fragmentos (2)



Corría entre las dunas y sus pies se hundían en la arena. Tres hombres encapuchados le seguían a no mucha distancia. Era de noche. Hacía calor. Soplaba una ligera brisa y a lo lejos, desde algún punto indefinido, se escuchaba el rumor de las olas en la playa. Había que alcanzar el mar. La luna brillaba en lo alto. Sus pies se hundían en la arena. Los encapuchados ganaban distancia. Se le acercaban más y más. Estaba cansado. Tenía miedo. Escuchaba el latido acelerado de su corazón. Los relojes le pesaban demasiado en los bolsillos. Relojes antiguos, de plata, con cadenas, cientos de relojes en la arena: tic tac, tic tac, tic tac. Los encapuchados se acercaban. Llevaban gaviotas muertas en las manos. Ganaban distancia. Había que alcanzar el mar.

Vicente Muñoz Álvarez, 
de Mi vida en la penumbra
(LcLibros, 2020)



lunes, 16 de marzo de 2020

MI VIDA EN LA PENUMBRA: Fragmentos (1)



Porque respecto a eso, al remordimiento, también quería contaros cuatro cosas. Olvidaos de él, lo primero. Solo es una falacia, una mentira. Anula el verdadero placer de nuestras vidas. La gente cree que hay que vivir con él, que es necesario, un plus del hombre respecto a las bestias. Unamuno, por ejemplo, en El sentimiento trágico de la vida dice que el hombre es un animal enfermo por el remordimiento o algo así... Siempre arrepintiéndonos, huyendo de nuestros instintos... Pero la gente a menudo se equivoca. Lo aprendí de Bego: cualquier cosa es lícita siempre que enriquezca de algún modo nuestras vidas. Conque dejaos de falsos sentimientos, de verdad, no lleva a ningún sitio. Sed solo vosotros. Y llegad en todo siempre hasta el final.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Mi vida en la penumbra
(LcLibros, 2020)



viernes, 6 de marzo de 2020

MI VIDA EN LA PENUMBRA: Nota preliminar.



Los veinte relatos que integran Mi vida en la penumbra fueron publicados, en primitivas y diversas versiones, en el fanzine Vinalia Trippers a finales del siglo pasado, y en los volúmenes Perro de la lluvia y otros cuentos (Iralka Editorial, 1997) y Los que vienen detrás y otros relatos (DVD ediciones, 2002. Ilustraciones de Miguel Martín). 

La presente antología incluye una selección de mis relatos más representativos de aquel período, reescritos especialmente para esta nueva edición de LcLibros (la primera fue de Eclipsados en 2008), y propone una lectura conjunta de los mismos sustancialmente distinta. 

Sangre, sexo, ultraviolencia, amor y desamor y crueldad y ternura (presentes siempre de algún modo en mi obra), entre otras cosas, es lo que aquí y ahora, queridos drugos, os vais a encontrar. Y el sello inconfundible de Vinalia Trippers. 

Bienvenidos, pues, a esta penumbra: 

Vicente Muñoz Álvarez



jueves, 27 de febrero de 2020

VIVIENDO EN LA ERA PULP



Mi vida en la penumbra, la nueva edición revisada, ya a la venta, la de Marginales que en breve también, Haga lo que haga en la Tierra, la tercera parte de La llama encendida, mi nuevo poemario, no tardando mucho, Las setas y otros relatos de la Era Pulp en camino, Híbridos 2020 cociéndose a fuego lento y la ruta de calzado ya ahí, como una espada de Damocles sobre mi cabeza... o lo que es lo mismo: Sísifo subiendo a la montaña su propia piedra..

viernes, 21 de febrero de 2020

MI VIDA EN LA PENUMBRA: Prólogo.




VICENTE MUÑOZ, VOZ DE LA PENUMBRA 

Ajeno a todas las modas, Vicente Muñoz ha construido un imaginario propio, que bebe de las mejores fuentes literarias pero se presenta como una voz original, un escritor que escribe lo que quiere cuando quiere. Mi vida en la penumbra es una apuesta decidida por el realismo, por la verdad o el hecho de que lo parezca, y en estos tiempos de tanto simulacro y tanto trampantojo, se agradece especialmente la narración firme de quien sabe lo que hace. 

Me gusta la convivencia constante de vida y literatura en su obra, me gustan las marcas que el día a día deja en su piel y en sus páginas, y me gusta que no descanse, que siempre esté ahí, observando y afilando su pluma, desafiando al tiempo, desafiándonos a todos nosotros. 

Un nuevo libro de Vicente Muñoz Álvarez, sea o no una reedición -corregida y muy modificada como esta- es siempre un acontecimiento celebrado por sus lectores y una nueva oportunidad para que nuevos públicos lleguen a él. Nadie mejor que él para hacernos pasar de la risa al miedo en un segundo, como la propia vida en la penumbra, claro. 

Ignacio Escuín Borao



viernes, 24 de enero de 2020

MI VIDA EN LA PENUMBRA (Reloaded)



Con estas tres citas, de tres de mis más queridos maestros antiguos, arranca la nueva edición revisada de Mi vida en la penumbra y otros relatos, de la mano de LcLibros, que pronto saldrá de imprenta: Let's go:

"Todos los días se publicaba algo acerca de la Juventud Moderna, pero la mejor vesche que jamás editaron en la vieja gasetta fue el artículo de un starrio que llevaba un collar de perro y opinaba reflexivamente, y aquí nos goboraba como hombre de Bogo, que EL DIABLO ANDABA SUELTO, y comenzaba a insinuarse en la carne joven e inocente, y la culpa era del mundo de los adultos, un mundo en guerras, bombas y demás estupideces. Lo cual estaba muy bien. Sabía lo que decía, pues era hombre de Dios. Y nosotros, los jóvenes e inocentes málchicos, no teníamos culpa de nada. Cierto cierto cierto."

Anthony Burgess

"Los dioses sólo nos permiten un número determinado de errores / y luego / nos queman."

Charles Bukowski

"¿Quién se ilusionaría / por partir hacia este o aquel lugar?/ Nada hay bajo los cielos azulísimos / que sea digno del viaje. / Por todas partes se inician sendas / y la gente camina con fervor por ellas, / pero adondequiera que lleven esas rutas, / ten por seguro que nada hay al final."

R. Louis Stevenson