miércoles, 2 de diciembre de 2020

HÍBRIDOS REGRESA CON SU VARIADA PROPUESTA



Carlos Luxor en la exposición de su colección sobre David Bowie que tuvo lugar en 2017 en el CLA. | DANIEL MARTÍN

La Nueva Crónica | 02/12/2020

CULTURA. Carlos Luxor abrirá el próximo miércoles una nueva edición de este ciclo cultural con una charla en torno al legado musical de David Bowie.

El Salón de Actos del Ayuntamiento de León, entrada por la calle Alfonso V, se convertirá los días 9,16,17 y 21 de diciembre en el escenario del proyecto cultural ‘Híbridos 2020’ que organizan Silvia D. Chica y Vicente Muñoz con la colaboración de la Concejalía de Acción y Promoción Cultural del Ayuntamiento de León. Se celebrará a las 19:30 horas con entrada gratuita en todos los espectáculos hasta completar aforo a través de la reserva previa en el correo electrónico: vicentevinalia@hotmail.com

El miércoles 9 será el turno de ‘La genética híbrida de Bowie’ sobre la figura de David Bowie a través de la colección de Carlos Luxor, un admirador de toda su obra y legado. Así su charla versará sobre ese Bowie artista del que se han nutrido generaciones posteriores de músicos, fotógrafos, diseñadores, poetas y artistas plásticos. Carlos Luxor hará un repaso del universo del ‘duque blanco’, desde sus orígenes, antes de haberse convertido en estrella, sus películas más icónicas y sus bandas. Además se proyectará el corto ‘The Image’ (1969), de Michael Armstrong. Se completará la sesión con un tributo musical a Bowie, colofón acústico de Carlos Luxor & Miguel Angel Aparicio.

La segunda jornada será el miércoles 16 con ‘Hombre al agua & haga lo que haga en la tierra’ de David González & Vicente Muñoz Álvarez. Será una lectura dramatizada de la poesía de David González, recorriendo su extensa bibliografía y prestando especial atención a su último libro, la antología ‘Hombre al agua’ que reúne 40 de sus poemas más directos y emblemáticos, más 11 poemas inéditos y 10 semblanzas a cargo de los músicos Kutxi Romero, Felipe Zapico, Indio Zammit, Javi Pascual, Kike Babas, Josu Arteaga, Antonio Yeska, Lülu Forraje, Belo Susodicho y Doris Escarlata.

También se presentará el poemario de Vicente Muñoz Álvarez ‘ Haga lo que haga en la Tierra’ (Canalla Ediciones, 2020), que recopila poemas inéditos de los últimos cinco años.

Ángel Zotes & Cova Villegas serán los encargados de la propuesta de danza y acción teatral ‘Braille’ del jueves 17 de diciembre. El espectáculo propone en escena un diálogo entre el público, el movimiento, la voz y la partitura literaria, en torno a los aspectos sociales, el cuerpo social visible y el cuerpo personal apreciable, desde un órgano social tan cercano como lo es el tacto.

Finalmente, el lunes 21 de diciembre se cierra el ciclo con ‘El combate del siglo’ de Dogo & Jorge Colldán. Es un espectáculo mixto que combina prosa poética y canciones. El hilo conductor de la función invita a una reflexión acerca de una de las contiendas más importantes en la vida de cualquier persona: la ardua tarea de reconocerse, asumirse y, a poder ser, estimarse frente al espejo a lo largo de toda la vida. La acción se desarrolla dentro de una escenografía muy simple que representa la esquina de un ring de boxeo donde contendiente y coach declaman, cantan y ponen acordes y atmósferas sónicas al espectáculo-combate.



martes, 1 de diciembre de 2020

SOPLO LAS VELAS



haber terminado
vivo la ruta

sacar adelante
un nuevo libro

un festival
de poesía

y sacarme
adelante a mí

ahora

soplo las velas


Vicente Muñoz Álvarez

sábado, 28 de noviembre de 2020

HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA: Reportaje en La Nueva Crónica.



Con ‘Haga lo que haga en la Tierra’ Vicente Muñoz cierra la trilogía ‘La llama encendida’. | MARLUS LEÓN

Joaquín Revuelta. La Nueva Crónica | 28/11/2020

Vicente Muñoz: "Los tres libros podrían verse como una especie de diario existencial"

POESÍA. El poeta y editor leonés acaba de publicar el poemario ‘Haga lo que haga en la Tierra’ (Canalla, 2020) con el que cierra la trilogía poética ‘La llama encendida’, iniciada con ‘Días de ruta’ (Lupercalia, 2014) y continuada con ‘Travesía’ (Chamán, 2018), y en la que convergen sus dos identidades, la del comercial de calzado y la del escritor

Recién salido de imprenta el nuevo poemario del poeta, escritor, editor y gestor cultural Vicente Muñoz, ‘Haga lo que haga en la Tierra’ (Canalla, 2020), cierra la trilogía ‘La llama encendida’, iniciada con ‘Días de ruta’ (Lupercalia, 2014) y continuada con ‘Travesía’ (Chamán, 2018), tres libros independientes entre sí y que pueden (deben) leerse por separado –indica el autor–, si bien presentan temática y formalmente una serie de rasgos comunes, como son la dialéctica entre los dos oficios de Muñoz, el calzado y la escritura, y el modo y las consecuencias de intentar combinarlos, por un lado, y la poética autobiográfica, escueta y esencial que les caracteriza.

Desde el punto de vista estilístico también son tres libros diferentes, pues si ‘Días de ruta’ mezclaba prosa y poesía y ‘Travesía’ era prosa poética en su totalidad, ‘Haga lo que haga en la Tierra’ es exclusivamente poesía. «Aunque el formato es un poco diferente, el espíritu de la trilogía es poesía pura», afirma Muñoz, para quien otra cosa es de qué manera o en qué formato se exprese. «En ‘Días de ruta’, que era la primera parte, mezclaba efectivamente poesía y prosa poética, en ‘Travesía’ era todo prosa poética y en este último es solo poesía. Para mí es el mismo lenguaje, solo que en distintos formatos. ¿Por qué he utilizado uno u otro en los tres volúmenes? Pues la verdad es que no lo sé. Como los escritores no tenemos respuesta para este tipo de asuntos nos dejamos llevar supongo por la voz que en cada libro nos guía. Pero sí que es cierto que, pese al formato, el espíritu de la trilogía es de poesía. Yo quería en este caso, a lo largo de estos seis años que han pasado, dedicar tres libros a los dos ejes –como digo en uno de los poemas– sobre los que gira mi vida. Por una parte el calzado; es decir, como la vida material digamos, la faceta práctica frente a la otra que domina mi vida y que tiene que ver con la literatura. Son dos mundos completamente diferentes, antagónicos, enfrentados, y a mí me pareció desde siempre que se les podía exprimir mucho», señala.

A este cronista le parece un ejercicio de honestidad por parte del poeta y escritor leonés que su profesión de comerciante de calzado, lejos de ocultarla, le haya servido de fuente de inspiración a su literatura más personal. «Ten en cuenta que yo soy un poco heredero de un tipo de literatura autobiográfica, realista, social, etc. Desde Henry Miller a Charles Bukowski pasando por Malcolm Lowry. Mis referentes son esos. La literatura que a mí me gusta no es una literatura exactamente de ficción y de evasión sino una literatura de confrontación y de realidad en sus distintas variantes. Y a eso me he atenido. Supongo que yo, como escritor y como poeta, podría sacar literatura y poesía de cualquier gremio en el que estuviera ubicado laboralmente, pero estoy ubicado en el mundo del calzado y la verdad es que el mundo del calzado por lo decadente que tiene, por lo terminal que tiene en el mundo de los comerciales hoy en día, yo creo que tiene mucho poetizable. Y eso es lo que he intentado hacer. Pienso que la propia vida es la mayor aventura a la hora de hacer literatura y pese a que también en ciertos momentos se necesita la literatura de evasión, la propia realidad supera a la ficción en muchísimas ocasiones».

Preguntado por la manera en que se manifiesta el comercial de calzado en su literatura, Vicente Muñoz asegura que «este trabajo conlleva una constante comunicación con la gente, con los clientes, con la sociedad, con el mundo en que vivimos. Pero enfrentado a la otra vida del comercial, que es tener mucho tiempo libre, porque vamos por campañas, y ambas cosas, el tiempo libre en un poeta, en este caso yo, para poder narrar lo que ve en el otro medio año, que es la cruda y triste realidad, cómo el capitalismo está haciendo aguas por todas partes, no hablamos ya del Covid y de todas sus secuelas; es decir, yo acabo de terminar una ruta y para mí estos dos meses han sido una auténtica odisea. Pienso que no me podría inventar nada mejor para contar a la gente que lo que me ha pasado intentando ganarme la vida y malviviendo en este caso. Aún así, te comento que el calzado y lo que estamos hablando es un fragmento dentro del conjunto del libro. En este libro hay muchísimo más, están presentes mis relaciones sentimentales y está mi modo de ser y estar en la Tierra, que es básicamente lo que yo como escritor autobiográfico y realista intento contar en cada uno de mis libros», argumenta Muñoz, para quien ‘Haga lo que haga en la Tierra’ puede ser el más personal de los tres. «Al ser el último de la trilogía es el que cierra un ciclo, tanto vital como literario, no sé qué pasará a partir de aquí y quizás todavía te desnudas más e intentas poner el punto final de una manera más sincera. Por otro lado, supongo que al ser el único volumen de poesía exclusivamente, y además una poesía muy concisa y muy breve, que es la que a mí me caracteriza, muy esencial y muy directa a la raíz, a la esencia, pues puede ser que sea el más personal. Yo creo que son los tres muy personales, lo cual no lo digo ni mucho menos como virtud, porque de hecho hoy en día el tipo de literatura que yo hago no es exactamente comercial, no es lo que el mercado pide ni quiere, lo digo como una señal de honestidad. Esto es lo que hay y esto es lo que os estoy contando», asevera.

Vicente Muñoz considera que los tres libros de la trilogía ‘La llama encendida’ van ordenados cronológicamente y podrían verse como una especie de diario existencial. «Sí que están ordenados los tres, desde el año 2014 hasta ahora. En literatura a veces tienes lapsus temporales, vas y vienes, pero la idea es haberlos ordenado cronológicamente y responden exactamente al momento en el que he estado en cada libro y este último, ‘Haga lo que haga en la Tierra’, al momento en el que estoy ahora mismo, termina donde estoy aquí y ahora», reconoce el poeta y escritor, para quien la pandemia está presente en el poemario aunque no de manera muy evidente. «No es que esté presente la pandemia en sí sino que está presente la crisis total del pequeño comercio y también va muy dirigido a otra de las facetas en la que yo estoy viviendo, que es la del autónomo. Las dificultades tremebundas que hemos tenido y estamos teniendo en este momento para salir adelante. Referencias concretas a la pandemia no las he querido poner exprofeso porque no quise ubicarlo en ese contexto, pero sí que está la permanente lucha, la permanente deriva de tener que ser un comercial, de tener que vender algo en este momento en los pequeños comercios», asegura.

Además de la mencionada trilogía, Vicente Muñoz cuenta con una antología poética que publicó en 2016. «Realmente en el libro de ‘Gas’, que era una antología poética de mi obra desde el 2009 al 2016, me apetecía meter una serie de material inédito que es parte del que se reunió posteriormente en esta trilogía. Hay como unos veinte o treinta poemas en la última parte de ‘Gas’ que incluye un adelanto de lo que fueron luego estos tres libros. Aunque esto es un cuerpo aparte porque en los tres libros de la trilogía hay un eje temático, incluso estilístico, pero también están incardinados con toda mi obra anterior, con ‘Gas’ y mis poemarios anteriores».


Vicente Muñoz reconoce no saber lo que sucederá en lo sucesivo, aunque como escritor autobiográfico cree que el sustento de su literatura seguirán siendo sus experiencias vitales. «Lo que sí tengo claro es que se cierra un ciclo con esta trilogía. Lo que tenía que contar básicamente respecto al mundo del comercio, del calzado, del capitalismo, de mi vida como escritor, lo he contado y lo más probable es que si sigo escribiendo y hay sucesivos libros tendrán otra forma de orientarlos. He cerrado dos trilogías de las que tú has sido testigo, ‘Cult movies’, que fueron tres volúmenes, y ‘La llama encendida’, que son otros tres, y en las dos trilogías que he cerrado sí que tengo la intención de cerrar un capítulo».

Este tipo de serial ha sido algo fortuito, reconoce Muñoz, que se describe como «un escritor muy libre, muy anárquico, supongo que como todos los poetas básicamente. No soy un escritor muy disciplinado, menos aún esquemático y que actúe con ideas y planes preconcebidos. Han surgido así, la del cine porque digamos es un pequeño divertimento respecto a mi faceta literaria, una licencia que me permití, y esta última porque era una faceta de mi vida que me parecía importante de contar a los demás, pero no tengo en absoluto planes para el futuro respecto a nada y lo agradezco porque no me gustaría estar mediatizado por ningún tipo de plan. Me gusta ser libre a la hora de crear y dejarme llevar por lo que vaya sucediendo», sostiene Muñoz, que en la actualidad prefiere ser un poco esponja y recibir y meter información en vez de sacarla. «Tengo un montón de poesía y de prosa y podría sacar más libros. Dentro de medio año o así saldrá otra antología mía de relatos, pero no tengo un plan concreto en este momento porque necesito descansar. Llevo seis o siete años muy febriles con la literatura, he sacado demasiados libros para mi capacidad, incluso para la de mis lectores, y me pide el cuerpo descansar un poquito. Llevo como diez años, tanto como gestor cultural, como comercial, como escritor, etc, trabajando muchísimo y estoy en una fase de mi vida digamos de impás. Por eso se cierra esta trilogía que en realidad habla sobre el viaje, como diría Joseph Conrad de cruzar ‘la línea de sombra’, que yo la situé un poco en los 50, he llegado hasta este momento de mi vida, he hecho muchas cosas, y yo creo que estoy en una fase de esponja, como te dije, de recepción, de información y de vida. Y no sé lo que va a salir de aquí. Yo creo que he trabajado mucho hasta ahora y por eso cerrar una trilogía es importante para mí en este momento, supone como un broche a una etapa y abrir puertas hacia la otra y tener la vista mirando al frente».


viernes, 27 de noviembre de 2020

HÍBRIDOS 2020: Programa.



Ha costado lo que no estaba escrito sacar adelante este año HÍBRIDOS 2O2O, con cambios de planes, fechas y autores, debido a lo que todos sabéis, pero aquí estamos de nuevo: por favor, acompañadnos.

Para asistir a cada acto, enviad un correo con vuestros datos al email del cartel, y se respetarán las medidas Covid.

Entrada libre hasta completar el aforo permitido en la sala.


jueves, 26 de noviembre de 2020

NO HAY QUE LLORAR

 

eso decía la buena de Celia Cruz, lo mejor que me traje de Cuba en su día, de entre todo lo de allí esa enseñanza, que la vida es un carnaval y es más bello vivir cantando... la vida es cruel y desigual, decía, pero todo pasa y las penas se van cantando, casi nada Celia Cruz... esa simpleza y visión, esa filosofía, poesía o revelación, llámalo como quieras, pero es más bello vivir cantando... voy avanzando cansinamente en la ruta, todo zapatos y decadencia estas semanas en Babilonia, ciudades en llamas y hoteles baratos, y me viene a menudo a la cabeza esa canción, gente que se esfuma o se muere o se va, y esa consigna para los que quedamos: no hay que llorar... 

para aquellos que se quejan tanto 
para aquellos que solo critican 
para aquellos que usan las armas 
para aquellos que nos contaminan 

voy afinando mi pluma

Vicente Muñoz Álvarez, 
de Travesía (Chamán ediciones, 2018)



miércoles, 25 de noviembre de 2020

HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA: Prólogo por Julia Navas Moreno.



El viajero se detiene a descansar; ha sido una larga y fructífera travesía. Repasa sus pertenencias y a pesar de que desde hace tiempo solo necesita lo esencial, la maleta pesa como si llevara lingotes de oro. 

para qué 
tanto equipaje 

salvo para hacer 
más complicado 
el viaje 

para qué 

Y ojalá así fuera: se desprendería de ese lastre material con facilidad, reservando lo suficiente para continuar con la mayor dignidad, sin penurias. Fuera las piedras, las palabras que no son nada. Pero…, de lo adherido a la piel, de lo que corroe el alma, del cansancio, de la erosión y el desgaste: ¿Cómo prescindir? Arrojar lejos la nostalgia, la decepción, la frustración, y salir corriendo liviano, desnudo, y detener el implacable reloj de arena. Ojalá. 

Anábasis, expedición hacia el interior. Unos la emprenden con el viento siempre a favor, arribando al puerto victoriosos, despreocupados; otros, expulsados a la orilla tras repetidos hundimientos. 

olas 
tormentas 
naufragios 
deriva 

Ya no es tiempo de vivir, sino de resistir en el osario de las calaveras danzantes. Exorcizar los demonios a través de los versos. La eternidad dada por la gracia de las palabras. 

Hay en la poesía de Vicente Muñoz Álvarez una heroicidad romántica libada de sus referentes éticos y estéticos. El destino está en manos invisibles que mueven los hilos caprichosamente, el fatum que desvía, desmorona, revierte haga lo que haga. El poeta está cansado, exhausto de esta lucha. Y así lo manifiesta; cada vez más consciente de que el último viaje se acerca y no pudiendo evitar lamentar el tiempo perdido, a la vez que declara el propósito de disfrutar lo que le reste de vida siendo “otro”. Todos lo somos: el resultado de las acciones de los distintos “yos” que nos han ido dejando su impronta. 

sabio y tonto 
bueno y malo 
héroe y villano 

para ser justamente 
lo que ahora eres 

otro 

Después, el VÓRTICE, una ráfaga de pensamientos en espiral, de fotogramas visionados a toda velocidad; de golpes, esquivados o recibidos, en este ring que es la vida, a ritmo de haikus: la concisión extrema, el mensaje precipitado, la sentencia contundente. De nuevo el tiempo que se escapa entre los dedos, las referencias literarias, los mitos… Para maximizar la complicidad con la poesía de Vicente es conveniente la curiosidad del lector para indagar, si no tiene unos mínimos de cultura literaria, mitológica, filosófica, cinéfila, musical... Todo ello es parte de su latido, de su bagaje. 

En las AGUAS PROFUNDAS se escuchan mejor los pensamientos. El resto de las voces, distorsionadas y extrañas, desaparecen. Nada el poeta solo, a contracorriente, ahondando en el abismo, en lo existencial. Combustible para un pesimismo impenitente que nos relata una crónica realista de los tiempos que corren, desde lo particular (el trabajo pendiendo de un hilo, las relaciones interesadas y el arribismo en el mundillo literario, las decepciones) a lo social (la crisis económica y de valores). Aunque, quién sabe…, quizás todos los tiempos hayan sido iguales, regidos por la egoísta condición humana y su balanceo constante entre el bien y el mal. 

peor que 
un policía corrupto 

que un político 
corrupto 

que un funcionario 
corrupto 

un poeta 
(sobre todo social) 
corrupto 

Se pregunta Vicente dónde está el antídoto, cuando es evidente que ese correctivo, ese nexo salvador que da coherencia y matiza su blanco y negro, es la poesía y todo lo que vierte en ella mostrando su transformación con total transparencia. Jekyll es consciente de Hyde, y viceversa. La aceptación de su ADN, la reconciliación. Seguir escribiendo. 

seguir escribiendo 
seguir siendo yo 
seguir mi camino

Metaliteratura. Vicente lleva ya muchos años en este solitario oficio, preguntándose si es “don o maldición”; amando y renegando de su necesidad de vaciarse con la escritura; exhortando al lector a la complicidad con versos que, de alguna manera, son pensamientos recurrentes y familiares para los que no queremos ser de hierro. 

LLEGAR A PUERTO sano y salvo aunque marcado de cicatrices. Aceptar lo vivido y destriparlo para aligerar el peso. Solo el poeta sabe si es un ejercicio de domesticación del pesimismo o una claudicación en toda regla de la nostalgia. Sospecho que la primera intención es la que subyace: si Vicente dejara de preguntarse sobre el sentido de la vida ya no sería “nuestro” poeta, con su anhelo de paz y calma que preceden a la tormenta que deviene en naufragio. Destripa sus contradicciones, sus debilidades, y sigue hacia adelante. 

El hogar, el cielo, la naturaleza y sus esplendorosos regalos; la pasión vivificante, las brasas que nunca se apagan; la gasolina para seguir devorando kilómetros; la piel redentora que nos acoge al final de cada viaje. Poemas que se precipitan como una traca final rejuveneciéndolo todo, rogando por preservar esa “perla”, ese tesoro frágil que es el amor y que sucumbe por falta de cuidados. 

y por encima 
de todas las cosas 

haber querido 
y sido querido 

tanto 

lo demás 
es ceniza 

Con GAS condensó y recopiló su obra poética a lo largo de diecisiete años, añadiendo material inédito que aquí rescata y retitula—en el caso de los haikus— como VÓRTICE, o dispersando los poemas de LOBOS DE MAR y dando final a HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA del mismo modo; urdiendo, retomando esos hilos que han conformado una manera personal e inconfundible de hacer poesía, en la que menos es más: el elixir, la esencia, lo que queda… Siempre pluma en mano. 


Julia Navas Moreno



martes, 24 de noviembre de 2020

PERLAS DEL BOSQUE



Esta vez fueron boletus, las perlas del bosque, toda la cesta llena, lo que nos esperaba bajo los robles y las encinas: sus cuerpos macizos y abombados, compactos y ventrudos, asomando milagrosamente entre el musgo y las hojas caídas, y cada uno un pequeño tesoro, una catarsis y una revelación... Gracias, Pachamama, gracias...


Vicente Muñoz Álvarez

Photo by Marlus Leon

miércoles, 18 de noviembre de 2020

PURA LIBERTAD



Cómo están los bosques y las praderas de setas estos días, lo que me esperaba tras la ruta, qué regalo para los sentidos, qué explosión de tonos y de colores, y qué catarsis y liberación más grande, después de las miserias y servidumbres del capitalismo y el calzado, salir a buscarlas y cocinarlas y degustarlas, para mi corazón... Boletus, macrolepiotas, tricholomas, lepistas, lactarius, pleourotus, agaricus, marasmus y qué sé yo qué más, pierdo la cuenta y el control ya, dejando atrás Babilonia ardiendo, los virus y los conjuros, oliendo a musgo y pura libertad... 


Vicente Muñoz Álvarez

Photo by Marlus Leon

lunes, 16 de noviembre de 2020

HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA: Ya a la venta en Canalla Ediciones.



Ahora sí, tras una larga espera, acaba de salir a la venta mi nuevo poemario, Haga lo que haga en la Tierra, que cierra la trilogía La Llama encendida, tras Días de ruta (Lupercalia, 2014) y Travesía (Chamán Ediciones, 2020).

Podéis pedirlo en la web de la editorial, y os lo enviarán directamente a casa, o reservarlo en vuestra librería:

Porque recurro con frecuencia a la poesía de Vicente Muñoz Álvarez para no perder el rumbo y que su poética me centre el norte de la brújula, porque no quiero desviarme mucho del camino explícito de la claridad ni enviciarme con cantos gariteros de sirena, quiero dejar constancia hoy, en el primer día de este apocalipsis mundial, de virus, máscaras y látex, de mi dicha por encontrar un conjunto de poemas sobrios y concisos para iluminar este cautiverio impuesto por el miedo y los eufemismos. Hallo al poeta preciso. Cada vez más escueto, cada vez más certero, cada vez más verídico. Cada vez más identitario, con el sello propio de quien ha hecho de la poesía de este país casa y domicilio, la poesía vital, el lugar para mi regocijo y pernocta.

Gsús Bonilla, en el Estado de Alarma

Hay en la poesía de Vicente Muñoz Álvarez una heroicidad romántica libada de sus referentes éticos y estéticos. El destino está en manos invisibles que mueven los hilos caprichosamente, el fatum que desvía, desmorona, revierte haga lo que haga. Vicente lleva ya muchos años en este solitario oficio, preguntándose si es «don o maldición»; amando y renegando de su necesidad de vaciarse con la escritura; exhortando al lector a la complicidad con versos que, de alguna manera, son pensamientos recurrentes y familiares para los que no queremos ser de hierro; urdiendo y retomando esos hilos que han conformado una manera personal e inconfundible de hacer poesía, en la que menos es más: el elixir, la esencia, lo que queda… Siempre pluma en mano.

Julia Navas Moreno

Ya a la venta en Canalla Ediciones:


Booktrailer:


MISTERIOS DE ULTRATUMBA

http://www.agitadoras.com/noviembre%202020/vicente.html

miércoles, 11 de noviembre de 2020

KAFKA TENÍA RAZÓN

 

Qué laberinto y proceso kafkiano es este que muchos en este país, millones de personas, ahora mismo, estamos viviendo, y a dónde nos quieren llevar, me pregunto esta tarde lluviosa de noviembre en la tierra, escuchando aún el eco de los ladridos de los perros del amo, qué mundo podrido habitamos, qué nos están haciendo y hasta cuándo, realmente, podremos aguantar... Todo eso me pregunto entre la risa y la pena, el absurdo y lo trágico, la desesperación y las lágrimas, esta tarde lluviosa en la tierra, acosado por las circunstancias, el mal gobierno, los tributos y las bajas ventas, como en plena era feudal, y la verdad sea dicha, para nada encuentro respuesta... Un desatino, un desagravio, una vergüenza, no sé, el tiempo lo dirá, quizás, quizás...


Vicente Muñoz Álvarez

Cover by Escher

lunes, 9 de noviembre de 2020

BALADA DEL PÁJARO PERGOLERO



pese a los malos tragos
y la sinrazón 
de este mundo podrido 

como terapia

cosas de mucho poder:

igual que el pájaro pergolero 

recogiendo lo más bello
y brillante del bosque 

construye con devoción
su templo nupcial 

sigo yo preparando
mi nido para mi chica 
cada fin de semana 

notas cariñosas 
ositos de goma 
y miniaturas surrealistas 
sobre la cama 

al menos eso

le digo

no nos lo podrán quitar 

Vicente Muñoz Álvarez

MI VIDA EN LA PENUMBRA: Fragmentos (4)



Porque es bien fácil ser verdugo, afilar cuchillos, cercenar cabezas, juzgar desde el esquema propio y ser muy categórico al respecto... Pero en el fondo, en lo profundo, es del todo imprevisible, el sentimiento. Cada cual tiene su truco, su vicio, su secreto... Aunque suele ocurrir lo de siempre: que unos ganan y otros pierden y los vencedores reconstruyen luego a su medida el mundo... Leyes, usos, normas... Una justicia de vagón de feria, al fin y al cabo...

Vicente Muñoz Álvarez, 
de Mi vida en la penumbra
(LcLibros, 2020)



viernes, 6 de noviembre de 2020

NIGHTMARE

ser autónomo
en España

ahora

la peor
pesadilla

que puedas
imaginar


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 4 de noviembre de 2020

LO QUE NOS ESTÁN HACIENDO

Qué triste y decadente todo, pensaba ayer volviendo en la furgoneta desde Zamora a León, sea de quien sea la culpa, las noticias, los confinamientos, las vibraciones, los políticos, las ciudades y los pueblos, qué decadentes... Son mis últimos días de ruta, estos, tras una campaña de calzado luchando contra vientos y mares, intentando a toda costa mantener la cabeza y el tipo, y más que nunca se me llena el alma, al margen ya de las ventas, de esa sensación: las carreteras, los hoteles, los bares, las gasolineras y las tiendas vacías, lo que nos están haciendo, las fisuras de nuestros corazones y nuestros cerebros, qué triste...

Vicente Muñoz Álvarez


lunes, 2 de noviembre de 2020

RETRATO por ÁNGEL GONZÁLEZ

 

Yo vendo de todo poco: pocos pares como representante de calzado, comparado con los de mis compañeros del gremio, pocos libros como poeta, por supuesto, poca imagen y juegos malabares, etcétera, etcétera, pero recibo como contraprestación, de cuando en cuando, cosas de mucho poder: altruistas y al margen de las ventas y los favores, motores ahora más que nunca del mundo, regalos que no te esperas, de la mano de Ángel González esta vez: gracias, hermanito, por tu visión, y que la Historia nos juzgue después...


Vicente Muñoz Álvarez

Retrato por Ángel González

viernes, 30 de octubre de 2020

EL RUMBO & EL NORTE



Que nuestras cabezas, corazones y sentimientos, al margen ya de nuestra economía, oscilen así, al ritmo de los políticos y las mareas, tan caprichosa y aleatoriamente, como viento huracanado que mueve sin control, pura fuerza bruta, nuestros mástiles y nuestras conciencias, es algo que nunca, al menos a mi generación, nos había tocado vivir... Llamo a mi madre por teléfono, por miedo a ir a verla y contagiarla después de tantos días de ruta, y me dice, hijo, ten paciencia, ni en la posguerra, tu padre y yo, vivimos algo así... Todos asustados, desubicados, hiponcondríacos, a la expectativa y confusos, simple y llanamente, es ahora mismo nuestra realidad y visión: debido a quien sea y por lo que sea, todo desquiciado y extraño, distópico y estremecedor... El caso es que, sea por lo que sea y debido a quien sea, conjuras, conspiraciones o sortilegios, las olas azotan violentamente ahora nuestro barco, un Titanic ya a la deriva, y no quedan para todos salvavidas, etcétera... Fuerza y honor, queridos drugos, y serenidad para mantener el rumbo y el norte, pase lo que pase en la Tierra, esa es la cuestión...

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 28 de octubre de 2020

TÚ DECIDES LA RUTA



Ir terminando, kilómetro a kilómetro y cliente a cliente, esta aciaga y nefasta campaña de calzado, la peor de toda mi vida, a medida que voy a avanzando en la ruta, para qué os voy decir lo contrario, está siendo deprimente y demoledor: miedo a comprar, al contagio, a la ruina, a salir de noche y de día, a vosotros y nosotros y a cuál será, después del naufragio, el destino: esa es, aquí y ahora, la praxis y la perspectiva... Bobada ya seguir llorando y aterrorizándose, dadas las circunstancias, porque aterrorizarse y llorar, en este caso en concreto, no nos va a servir a ninguno de nada... Estamos vivos, los que quedamos, y nos toca luchar contra vientos y mares y decirnos TODO SALDRÁ BIEN, sea o no verdad y nos lleve a donde nos lleve el camino, esa es mi filosofía, celebrar cada minuto los días y minimizar, mientras dure el viaje, todo lo demás.... Malos políticos, malos tiempos, malas ventas, malas perspectivas, pero sonriámosle, pase lo que pase a la vida, venía pensando de camino a casa en la furgoneta, a 140 km hora, y ya veremos después...


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 21 de octubre de 2020

MEDIUMNIDAD

De cómo y de qué manera tan atípica y sorprendente se puede manifestar el amor, y de dónde encontrar, en tiempos de coronavirus, la metáfora y correspondencia adecuada, los ajos que acabo de plantar en una de las macetas de mi pequeño huerto urbano, en un descanso de la ruta, esta mañana: con todo el cariño del mundo esponjé y enriquecí la tierra, agostada tras el verano, separé y acaricié cada diente, los abrigué bajo el humus y el mantillo, los regué con mesura y puse al sol, y automáticamente pensé: a mi chica le gustaría soñar así, como ellos durante el invierno, a su ritmo y pausadamente, y qué extraño todo, las cabezas, sus asociaciones, la poesía y los confinamientos...


Vicente Muñoz Álvarez

Photo by Marlus Leon

viernes, 16 de octubre de 2020

CRISPACIÓN NO



 
En medio de la ruta y en lo tocante al calzado, después de tres semanas en la carretera, expuesto a virus y tempestades, este es mi pensamiento y argumento básico: crispación no, por favor, no... Pedidos que se retrasan, anulaciones, prisas, broncas, incertidumbre, nervios, desconfianza, miedo... Y en la madurez de mi trayectoria literaria también, mi otra media vida, después de tres décadas ya en el camino, pienso y manifiesto lo mismo: crispación no, por favor, no... Tiempos realmente extraños, estos que vivimos, atípicos y estresantes en grado sumo, pero paciencia con todo en general, para entendernos y complementarnos como hasta ahora siempre hemos hecho, o todo se terminará, como un castillo de naipes, yendo al carajo... Da lástima e inquieta ver a nuestros políticos tirándose los trastos como si mañana se fuera a terminar el mundo, todos contra todos, belicosos e indignos, y eso, quiero pensar y así lo justifico, se contagia a la gente, que se violenta, adopta ese tono y entra, por pura inconsciencia y telepatía, en ese nivel... Irrespirable ambiente el que se respira estos días en este país, que debería suavizarse con versos y besos, tolerancia y comprensión, empatía o resignación, lo mismo me da, pero contención, en cualquier caso, y buenas maneras... Venda lo que venda en la ruta, publique lo que publique, guste o no como comercial y escritor, y pase lo que pase en la Tierra, me digo, lo básico y más importante ahora: convivir y sobrevivir, creo...


Vicente Muñoz Álvarez

Photo by Marlus Leon

HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA: Próximamente.



Ahora ya sí, a punto de salir del horno de Canalla Ediciones: son malos tiempos para la lírica, sin duda, pero ahí seguimos unos y otros, poetas y editores, editores y poetas, peleando a la contra aún, todavía...

lunes, 12 de octubre de 2020

TÉCNICAS DE SUPERVIVENCIA



los días de ruta, ahora, más complicados que nunca, aunque la misma filosofía sigue en pie: fuera lo que duele, lo que lastima, lo que dispersa, lo que hace sufrir: contención y tabula rasa... hay que seguir y el camino se estrecha, pero hay también algunos atajos, técnicas de supervivencia, todo lo que he leído durante toda mi vida de algo me tiene que servir, pienso, la clave soy yo, cambiar el punto de enfoque, el prisma y la visión, fuera todo lo que me duele o hirió, basta ya de sufrir, zen o tantra o vino o hachís, pero basta ya de sufrir: siempre presentes las mismas consignas...


Vicente Muñoz Álvarez,
de Travesía (Chamán Ediciones, 2018)



domingo, 11 de octubre de 2020

ENTREVISTA en LA CABINA DE NEMO por PABLO MALMIERCA

 

La enorme versatilidad como escritor demostrada por Vicente Muñoz Álvarez desde sus inicios se ve refrendada por su actitud como espectador-crítico de cine de género, cualidad que lleva en la sangre. Desde el inaugural Cult movies. Películas para llevarse al infierno, publicado por Eutelequia originalmente y reeditado recientemente por Lclibros.com, pasando por Cult movies. Películas para la penumbra, editada por Excodra y también reeditada por Lclibros.com; hasta la más reciente aportación a la trilogía, Películas que erizan la piel, Canalla ediciones, 2019; conforman una pequeña enciclopedia para amantes del cine del género de terror. Con un estilo que navega entre la crítica impresionista, la reseña y la literatura, nos adentra en un mundo de films que se convierte en un viaje personal por un género tantas veces denostado, pero que como demuestra el autor está lleno de auténticas joyas que nos acerca de forma impecable, pues como dije antes no estamos ante una mera acumulación o guía de películas para adentrarnos en el terror, estamos ante una auténtica semblanza del verdadero cine de género vista desde el ojo crítico del lector-observador de un género que hace mucho traspasó el libro para plasmarse de forma autónoma en la gran pantalla. 

PM. ¿Cuándo comenzó tu interés por el cine de género? 

Ya desde niño me apasionó el género de terror, tanto en el cómic y en la literatura como en el cine, y ha estado siempre presente en mi vida. Las razones las desconozco, el por qué a unos nos interesa y a otros no, pero en mi caso en concreto puedo decir que, efectivamente, lo llevo en la sangre. Desde mis primeras lecturas de Lovecraft y Poe, pasando por las películas clásicas que proyectaban en los cines de barrio y en la televisión, los cómics especializados de entonces, SOS, Dossier Negro, Vampus, Creepy, las escalofriantes Historias para no dormir de Chicho Ibáñéz Serrador, etc, etc, hasta estos libros sobre cine de culto recientes, toda mi vida y obra literaria ha estado mediatizada por el género. 

PM. ¿Recuerdas cuál fue la primera película de terror que visionaste? ¿Qué impresión te produjo? 

No con exactitud, a tanto mi memoria no llega, pero posiblemente fueran las ya citadas Historias para no dormir, que emitían por la televisión a principios de los años 70, mi primer contacto con el género. Yo tendría por aquel entonces seis o siete años, fin del régimen franquista, en una España de transición y de cambio, y aquellas películas calaron hondo en mi corazón. Luego vendrían los monstruos de la Universal y la Hammer, los clásicos de Alfred Hitchcock (en especial Psicosis, que me aterrorizó como ninguna), etc, pero son, como digo, esas pavorosas Historias para no dormir las primeras que recuerdo... 

PM. ¿Qué te empujó a comenzar a escribir la trilogía que culmina con Películas que erizan la piel? 

No fue algo premeditado, la verdad, porque yo no soy ni he sido nunca crítico de cine, sí un cinéfago empedernido, pero no crítico, y nunca me había planteado escribir en profundidad sobre el tema. Fue a raíz del blog Resaca/Hankover, que Patxi Irurzun y yo creamos para dar promoción a la antología del mismo título, homenaje a Charles Bukowski, que editó Caballo de Troya/Mondadori en 2008, cuando, más como un divertimento al tono del blog que como un proyecto serio, decidí abrir una sección titulada Cult Movies, donde reseñaba las películas que desde niño más me habían impactado. La consigna del blog, al margen de publicitar el libro, era la de ser una plataforma de cultura subterránea en la que dar cabida a textos y autores afines al espíritu de la antología, y se me ocurrió que una sección de cine de género y culto podría suscitar interés. Así comenzó todo. Luego, las reseñas se fueron acumulando con el paso del tiempo en el blog, hasta que la editorial Eutelequia me propuso reunirlas en un libro, que titulé Películas para llevarse al infierno (2011) y fue el primero de la trilogía. Y a partir de entonces ya sí, me propuse escribir los dos restantes volúmenes, Películas para la penumbra (Excodra, 2015) y Películas que erizan la piel (Canalla Ediciones, 2019), dedicado íntegramente al género de terror. 

PM. Hasta ahora hemos hablado de cine de terror, pero si algo caracteriza tu selección es la amplitud de miras con la que abarcas el género, podemos encontrar desde clásicos modernos como Martyrs o Calvaire, hasta otros títulos que aparentemente se alejan de los cánones del género como Supervixens. ¿Cuál ha sido el criterio, más allá del que se nos muestra en el título "películas que erizan la piel", para aunar todo este ingente material que nos presentas en la trilogía? 

Más que una guía sobre cine de terror en sentido estricto, me interesó en este último volumen de la trilogía, Películas que erizan la piel, reseñar y comentar filmes desasosegantes y estremecedores, escalofriantes, morbosos y extraños, sin preocuparme de que los puristas los consideren o no de terror según los parámetros habituales del canon. Es decir, el único criterio que seguí a la hora de seleccionar los 200 títulos que integran el libro fue el de mi propia subjetividad, y en todo caso, eso sí, que fueran (salvo un puñado de excepciones que no pude resistirme a incluir) poco conocidos por la gran mayoría . 

PM. Si hay algo que haga particularmente difícil de clasificar al género de terror son las abundantes etiquetas y subetiquetas que propone la crítica y que han ido surgiendo a lo largo de la evolución de un cine que sigue en continua expansión, se habla de exploit, gore, slasher, zombies, fantasmas... ¿Con qué genero te sientes más cómodo delante de la pantalla y cuál te inquieta más? ¿Tienes preferencia por alguno en concreto o estás abierto a todo tipo de visionados? 

Quizás con el thriller psicológico, que es de mis favoritos, aunque en principio estoy abierto a todo tipo de géneros y subgéneros. En cualquier caso, me interesan más los filmes de terror que insinúan que los que muestran, el suspense que el gore, por ejemplo, y los fantasmas que hay dentro de nosotros mismos más que los que pueda haber fuera. 

PM. Continuando con la pregunta anterior. El cine de género en ocasiones rompe los límites de lo establecido. En un mundo dominado por el buenismo y lo políticamente correcto, se podría decir que el terror ha conseguido saltarse estos límites y convertirse en un espacio de libertad que en ocasiones toca temas tabú para la sociedad. Podemos recordar dos casos, Nekromantic y The Human centipede, ambas reseñadas en tus libros. ¿En alguna ocasión te has encontrado con alguna película que después de visionarla no hayas sido capaz de incluir en tu libro por su extremada libertad creadora? 

Tienes mucha razón en eso de que el género de terror, tanto en el cine como en la literatura, es un espacio de libertad y una realidad aparte, al margen de las servidumbres políticas, éticas y económicas de otros géneros. Así que dentro de él nos podemos encontrar de todo, y ciertamente cosas que jamás podrían caber en los demás. Las dos películas que citas, Neckromantic y The Human centipede, por ejemplo, son buena prueba de ello, por no hablar, salvando las distancias, de filmes como Saló, de Pasollini, la adaptación de Las 120 jornadas de Sodoma del Marques de Sade, una de las películas más truculentas y controvertidas de la historia del cine, sin ser exactamente de terror. Quizás el único filme que decidí no incluir en el libro por lo que comentas fue A Serbian Film, que me dejó un mal sabor de boca, no tanto por su dureza, sino por su mensaje de fondo, que me resultó particularmente desagradable. Aunque el libro, para bien o para mal, está lleno de películas extremas igual o más polémicas que esta, sin duda. 

PM. En tu libro te atreves con verdaderas obras de culto, con un componente críptico y de extrañeza absolutos, tal es el caso de Begotten, película que aborda el mito de la creación desde un personalísimo punto de vista. ¿Qué consejo darías a un espectador medio que se acercara por primera vez a un cine tan especial? 

Como antes comentaba, me interesó más en este libro reseñar películas como la que citas, Begotten, con ese componente críptico y de extrañeza que mencionas, que películas consideradas clásicos del género, que todo el mundo conoce y sobre las que hay ya mucho escrito. Igualmente podríamos citar El sanatorio de la clepsidra, El incinerador de cadáveres, The devils, Lucifer Rissing y otras muchas, auténticas joyas del séptimo arte que transcienden todas las etiquetas y géneros y se clavan como un dardo envenenado en el subconsciente. Mi único consejo respecto a este tipo de cine experimental es acceder a él sin prejuicios y dejarse llevar por su magnetismo y embrujo. 

PM. En el amplio espectro de producciones cinematográficas que tocas en tus libros tenemos ejemplos que van desde los inicios del cine hasta lo más actual. Desde la serie B a la Z. ¿Podrías recomendarnos tres films, uno de los principios del cine, otro de los años 50-60 y otro más actual, y decirnos por qué lo haces? 

De los comienzos, por ejemplo, Vampyr, la bruja vampiro (1932), vaporosa y evanescente, de Carl Theodor Dreyer, basada en la Carmilla de Sheridan Le Fanu, que conserva intacta su aura de pesadilla romántica y ensueño de opio, y es una de las películas sobre vampiros más elegantes de la historia del cine. 

De los años 60, tal vez, por su rareza, A medianoche me llevaré tu alma (1963), de José Mojica Marins, de culto donde las haya, truculenta y sadiana, irreverente e inolvidable, y que aún hoy, por lo tremendo de su planteamiento, sigue erizando la piel. 

Y más reciente ya, Martyrs (2008), de Pascal Laugier, un viaje alucinante al fondo de la perversión humana, que renueva, por su inteligencia y ferocidad, los pilares del género. 

PM. En estos tiempos de violencia explícita, donde tantas veces se ha demonizado al cine o a la literatura de terror, porque, según los expertos, ha inducido o provocado determinados comportamientos violentos que rápidamente se desvinculan de la libre posesión de armas o de comportamientos supremacistas, xenófobos, etc. Como lector-espectador de terror, ¿qué opinas de estos maniqueísmos políticos y tergiversadores que desvían la atención desde lo verdaderamente importante, los intereses económicos, hacia un arte denostado por su contenido y fácilmente atacable como el terror? 

Lo que opino, independientemente del género, de todo el arte en general: que debería estar al margen de las modas, la política, la economía y la ética, y hacer lo que siempre ha hecho: ser crítico con la realidad, sin duda violenta y cruel, que el hombre ha creado, y testigo y reflejo del tiempo que le ha tocado vivir, le pese a quien le pese. 

PM. Al hilo de la pregunta anterior, en una entrevista reciente decías que el verdadero terror es la sociedad capitalista. ¿Piensas que el cine de terror se puede convertir, como ya hizo George A. Romero con sus zombies, en un reducto de crítica política y social, más allá de su valor como entretenimiento? 

Sí, y de hecho creo que ya se ha convertido en eso hace tiempo, al menos cierto tipo de cine de horror, con Romero, efectivamente, como paradigma. Los zombies como ciudadanos enajenados por el sistema, la economía y los poderes públicos en las sociedades capitalistas modernas... qué mejor metáfora de la realidad que vivimos. 

PM. Si hay algo que da valor a esta trilogía es su valor literario, muchas de las películas referenciadas son a su vez conectadas en una enorme red de lecturas de género de las que eres gran conocedor. ¿Cómo valoras la intertextualidad que se da entre el cine y la literatura de género? ¿Crees que esas concomitancias enriquecen cine y literatura? ¿Podemos hablar en algunos casos de hibridación del discurso, es decir, el cine de terror tiene mucho de literario y la literatura de terror tiene mucho de cinematográfica? 

Sin lugar a dudas, fue una de las premisas que me propuse al escribir estos libros, mostrar las conexiones de todas las películas que reseño con las obras literarias de las que proceden, que es lo que en el fondo, como escritor, más me interesaba, y hablar de literatura y de cine a la vez, de sus lenguajes complementarios y de su mestizaje e hibridación. Esa es la principal diferencia de esta guía respecto a la gran mayoría: que el punto de vista desde el que se abordan las películas es el de un escritor, no el de un crítico de cine, con todo lo subjetivo y literario que ello implica. Y que agradará tanto a cinéfagos como a escritores y lectores, descubriéndoles muchas anécdotas y curiosidades que seguramente ni unos ni otros conozcan. 

PM. No quiero terminar sin abordar uno de los temas que como espectador de cine de terror más me preocupan actualmente. Si tradicionalmente la brecha entre el cine oficial, léase Hollywood o Blockbuster, y el cine de autor, la serie B o incluso la Z, era muy grande, en la actualidad el cine de terror que se consume en las salas de cine se ha convertido en una sucesión de ruidos, golpes e imágenes generadas por ordenador que nada ofrecen de nuevo a los espectadores del género, un cine, por así llamarlo para adolescentes que tienen en las salas lo que esperan ver. Como en tantas otras parcelas del arte el cine está ampliamente contaminado por las leyes de mercado. ¿Qué opinas de esta situación y hacia dónde crees que va el cine independiente en el género de terror? 

Efectivamente y tal cual apuntas, cada vez es más grande la brecha entre cine comercial e independiente. Siempre, de hecho, lo ha sido, pero aún más en la actualidad. Dos tipos de arte y de cine, el puramente comercial y el de autor, para dos públicos completamente distintos y con diferentes mensajes y metas. E imagino que cada vez será más acusada esa brecha, yendo uno y otros por muy distintos caminos.

 

Entrevista de Pablo Malmierca, en La Cabina de Nemo Nº 7.


viernes, 9 de octubre de 2020

ON THE ROAD TOGETHER


De vez en cuando, en los días de ruta, con las maletas de calzado a cuestas, por pura casualidad, estas sorpresas: al ir a visitar a una clienta en Gijón, David González con su chica en una terraza: lástima que sólo pudiéramos charlar diez minutos y hacernos estas fotos, con y sin bozal, para dar testimonio del encuentro.

Volveremos a vernos en Navidad, si el mundo aún sigue en pie, en Híbridos 2020, para presentar en León nuestros nuevos poemarios: Hombre al agua & Haga lo que haga en la Tierra.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

AUNQUE SE HUNDA EL MUNDO A MI ALREDEDOR



Parece que ahora sí, tras tantos meses de virus y confinamiento, de extrañamiento y deriva, tocan los días de ruta de nuevo, del calzado y las mascarillas y el disfraz de hombre cuerdo, y de intentar, pase lo que pase y contra vientos y mares, aunque se hunda el mundo a mi alrededor, hacer acopio de víveres y leña para el invierno... Tocan otra vez los días de ruta, de cortarme las patillas y el pelo, de las maletas y los zapatos y los hoteles baratos, y el otoño y la psicastenia se encarnan como un sortilegio antiguo en mí... He conjurado hoy a mi Walden secreto, meditando y pedaleando por el bosque, como cada mañana, le he dicho: volveré pronto, es solo cuestión de tiempo, y he regresado a casa repitiéndome como un mantra, como mi padre me enseñó: que nada me turbe, que nada me espante, vamos a por ello... Hora, pues, de despedir a mi musa, de decir adiós a la poesía y de volver a Babilonia de nuevo...


Vicente Muñoz Álvarez