miércoles, 8 de abril de 2015

LA ENCRUCIJADA: 4 Poemas.




POETAS


todos perdidos
ninguneados
golpeados

todos olvidados
incomprendidos
frustrados

todos marginados
iluminados
auténticos

mis
amigos

perros
de la lluvia

los más
grandes

POETAS


FRONTERAS


están primero
las metas

lo que te gustaría ser
cómo desearías estar parecer
dónde querrías llegar

y están después
las fronteras

lo que realmente eres
cómo estás pareces
dónde te encuentras

asumirlo lleva
toda la vida


ESTIGMA


el aullido interminable

lo que duele por dentro 
lo que nos bloquea
lo que nos angustia
lo que hay que expulsar
la náusea el horror 
el tedio el miedo
lo que nos distingue 
la luz y la sombra
el tormento el éxtasis
la soledad la tristeza 
la rutina el ansia
la baja autoestima
el exorcismo la catarsis
el extrañamiento el vacío
la evasión la huida
la paranoia la impaciencia
el trastorno el extravío
la desconexión y la pérdida
el cielo y el infierno
el delirio y la duda
lo hostil lo sórdido
lo sutil lo trágico
lo imposible y lo absurdo
la claustrofobia el insomnio
el abandono la sinrazón
el estigma la herida
la penumbra el frío

el oficio 
de la literatura


NOMBRANDO EL PORVENIR


poesía

que se entiende
o no se entiende

surrealista
o realista

urbana
o lírica

de ficción
o no ficción

eterno
dilema

en tiempos
de cambio

lo mejor
de las encrucijadas

los horizontes
abiertos

tú decides
la ruta


Vicente Muñoz Álvarez,
de La Encrucijada: Antología
(MUSAC, 2015).

REGRESIONES: En casa de Enrique Cabezón.

lunes, 6 de abril de 2015

REGRESIONES: MERRY PRANKSTERS (9): Víctor M. Díez.


VÍCTOR M. DÍEZ

(Maldito baile obligatorio de la memoria)


De todas las entradas del libro, me quedo con la primera, es mi preferida. El descubrimiento, tan natural, de la muerte. Del miedo, al fin y al cabo. Supervivientes de ese guiñol, siempre siniestro. El resto del relato nombra la memoria, no rehuye la nostalgia, hay un trabajo de recolección y taxonomía exhaustiva en que Vicente se muestra como es: coleccionista de cromos, realista, generoso, mitómano, de espíritu científico y mirada poética. Lo penúltimo no deja de asombrarme. Yo, que crecí a las orillas del río Esla, no sabía que estaba rodeado de: “los nerítidos y los ditiscos, los ancílidos y los esféridos, los girínidos y los bétidos, el tubifex y los pirálidos, el esparto y el acónito y la digitalis...”. Sólo reconozco, acaso, la última parte de su enumeración: “las truchas y barbos y bogas y culebras y tortugas y ranas y renacuajos y sapos y tritones y salamandras y algas y nenúfares... y sobre todo los cangrejos de río...”. Las listas de grupos de música, películas, marcas de motos, minerales, colecciones de cromos, cines, bares, montes, salas de juegos... Me superan, me abruman, querido amigo. Lo digo con admiración, desde el desorden en el que vivo. Mi memoria no tiene anaqueles, es un caos similar a mi despacho. Quizás por eso, mantengo a raya la nostalgia y evito, siempre que puedo, la mitomanía. Repito, siempre que puedo que no es siempre, pero que siempre me desasosiega. 

Volviendo al primer relato, arriba dije que me gustaba ese descubrimiento “natural” de la muerte, como uno de los primeros recuerdos del autor. Quizás nada es tan “natural” como pretendemos. Quizás la “memoria” y “lo que vivimos”, tienen más de ficción de lo que creemos. Creo, como Tomás Salvador González, que la memoria es un huésped y nosotros, quizás, nada más que su anfitrión, cuando no su sirviente. La memoria es el hilo narrativo que nos permite vivir en la ficción de que somos el mismo que aquel niño o aquel muchacho de veinte años. 

No sé si “me miro en el espejo y soy feliz”, como Parálisis, o “me miro y no me gusto”, que decía el poeta Miguel Suárez. Creo que compartimos, querido Vicente, esa dialéctica en vaivén. Aquél ojo tapado tuyo, aquella putada de niño, se me antoja una buena perspectiva.

Sí, estuve en todos esos lugares: tapeando en la mejillonera, en las sesiones golfas del Trianón, media vida en el CCAN, esquivando salivazos de la Polla Records en la Mandrágora, vi Curro Jiménez, el show de Arias Navarro, el Victoria, las pandillas, vi a mi padre pescar cangrejos, flipé con Los Cardiacos, las lecturas iniciáticas, escuché a Veredicto Final, estuve en el 44, en el México... Al leerlo en tu libro, me siento como una presencia muda, como aquellos ángeles de Wenders en Cielo sobre Berlín (me pido Peter Falk). Gracias, Vicente, por regresárnoslo. Ah, qué envidia, haber tenido una abuela en la torre de Botines. ¿Una regresión a lo Norman Bates?


Víctor M. Díez, en Regresiones (Ed. Lupercalia, 2015).

ANDRÉ BRETON

domingo, 5 de abril de 2015

sábado, 4 de abril de 2015

SPRINGTIME



simplemente
primavera

por dentro
y por fuera

tan solo
(y pese a todo)
eso


Vicente Muñoz Álvarez

ARMISTICIO



otros días

en cambio

te levantas
y todo es hermoso

se disipan las brumas
las piezas encajan
las cosas tienen sentido

sin saber
por qué ni cómo

sientes dentro la magia
el milagro de estar vivo
la dicha de la ensoñación

piensa en ello
cuando vuelva la lucha

piénsalo


Vicente Muñoz Álvarez


BROWN EYED GIRL

viernes, 3 de abril de 2015

MAELSTROM



meses ajetreados y confusos, estos que quedan atrás... demasiada literatura, tal vez, publicaciones, lecturas y compromisos, demasiada escritura y muy poca vida, he ahí la cuestión, la dialéctica de este extraño oficio... y la gente que viene y que va, como fantasmas, gente que desaparece y esfuma y otra que se materializa, como ectoplasmas la gente y el mundo, como un sueño la vida y a veces, también, las pesadillas... todo entremezclado y confuso dentro de mí, todo vertiginoso y absurdo, la literatura, los fantasmas, los sueños y las pesadillas... todo como una nube de gas, un maelstrom, todo girando y dando vueltas dentro de mi cabeza... y en medio del remolino, como una espada de Damocles siempre presente, el calzado, las semanas de exilio a la vista, las muestras y los zapatos, las maletas y los hoteles baratos, las líneas monótonas de la carretera y la soledad... demasiada soledad...


Vicente Muñoz Álvarez

REGRESIONES: En casa de Carmina Díaz

lunes, 30 de marzo de 2015

REGRESIONES en LA TORMENTA EN UN VASO


Antes de comenzar con la reseña del nuevo libro de Vicente Muñoz Álvarez me gustaría contar una pequeña historia: dos amigos del colegio; uno de ellos, fascinado por la vida de lujo y escaparate, consigue, a fuerza de medrar, llegar a lo más alto de su bufete, o de su banco —no recuerdo bien—, pero lo bastante alto como para adquirir un Jaguar y un casoplón; mientras, el otro amigo parece haber quedado anclado en la vida de barrio y de amigotes. «Joder, amigo, qué cochazo, qué envidia», exclama el tipo digamos de barrio cuando ve el Jaguar del otro. «Me lo he currado», es la respuesta, algo jactanciosa, del abogado o el banquero, ya no recuerdo. Pasan los años, llega la crisis, el pinchazo de la burbuja, la ruina para muchos y entre ellos para el del Jaguar, quien, hundido y abandonado por todos, está tomando una tarde cervezas en un bar del viejo barrio cuando ve aparecer al colega, que le saluda y le dice que lleva prisa, porque dentro de un rato ha quedado con tal. Y luego con cual, un viejo amigo de ambos. Y luego va a ver a otro conocido. Y luego… Vale que en ningún sitio le ofrecerán Châteaux Lafite, sino cervezas de marca blanca, y no irá en un descapotable sino a pata, o en autobús, pero el del Jaguar —aunque ya no debería llamarle así, porque hace tiempo que lo vendió— exclama: «Cuántos amigos, tío, qué envidia me das», a lo que el viejo colega responde, con la ceja levantada: «Me lo he currado».

Esta historia, de cuyos dos capítulos a punto estuve de ser testigo presencial, se me viene a la cabeza cuando llego a la última parte de Regresiones, titulada «Ojo de pez», donde una serie de amigos del autor, con una pluma más que digna, escriben sobre el modo en que conocieron a VMA y sus correrías juntos por León, en los años —del 66 acá— que se describen en esta obra. Que no es una novela, hay que advertir, sino algo así como un libro de memorias, o mejor, la crónica de una formación sentimental. En Regresiones, el autor nos habla de cómo —siempre contra el fondo de León, su ciudad natal— fue poco a poco despertando a la vida y a las sensaciones, nos describe esos pequeños detalles —una serie de televisión, una tarde en el río, una casa abandonada…— que, siendo «chinorri», le dejaron marcado, y que la gente de su generación no podemos por menos que identificar en numerosas ocasiones. Pasa el tiempo, llegan los 80 y asistimos a —muchos, recordamos— aquellos días juveniles en que todo parecía estar explotando alrededor, las sensaciones, los impactos, las modas, las aventuras se acumulaban. Lambrettas, chapas en la solapa, publicaciones underground… Son los días en que VMA formó una banda de rock, sin más aspiraciones —que entonces eran legítimas— que pasarlo bien y cuando comenzó a devorar libros y autores, a decantar sus gustos literarios, y en cierto momento llegó a la conclusión de que aquello iba a ser su vida en adelante….

Hay, más o menos hacia ese punto, una cisura en el libro. Comienza el capítulo titulado «Días extraños». Aquel alocamiento de los 80 y los 90 ha concluido y el autor sale de esa época decidido, sin remedio, a emprender «una apuesta suicida por la literatura». Desde este momento —pongamos 3/4 partes del libro— dejan de narrarse circunstancias personales —o se narran más veladas— y el interés pasa hacia un autor que está ya caminando por la vida en busca de una expresión distinta, totalizadora, emotiva, de definir su autenticidad…

«.Soy un corazón de lluvia, y todo lo somatizo […] y eso, aviso a los navegantes, nadie me lo va a quitar… lo digo desde aquí y ahora para mis pocos (y fieles) lectores, pero lo hago público ya: para lo bueno y para lo malo me desangro, dejo mis vísceras y mi corazón en ello, y como vivo de otra cosa me permito las licencias que quiero y escribo siempre de lo que quiero… que pago por ello un alto precio, lo sé y asumo, pero siempre que leáis algo mío será pura sangre y libertad…»

Son palabras de un autor lanzado ya sin frenos en busca de lo genuino. Me consta que VMA ha tenido muchas oportunidades de desviarse de este empeño, de frenarse y venirse a un estado más cómodo y rentable literariamente, quizás al Jaguar de mi cuento del principio, pero tantas veces como le han surgido al paso tantas las ha orillado para seguir rodeado de sus viejos valores en su búsqueda de la expresión auténtica. Y de eso trata este libro: de cómo escribir bien… no, no enseña técnicas ni trucos ni da pistas sobre la manera de abordar a editores… trata de cómo escribir bien recurriendo a tu verdad. Cada uno tiene la suya, intransferible, y la de Vicente Muñoz Álvarez son estas Regresiones; un libro, en resumen, escrito por un autor —y este adjetivo que sigue sé que ha perdido fuerza en la maraña de calificativos a cual más tremendo que se lanzan en las campañas publicitarias, pero a mí me sigue pareciendo el mejor que se puede aplicar—: un autor admirable.

Miguel Baquero


REGRESIONES en el BELMONDO BAR


Dolores de Poesía en los Bares 2015


domingo, 29 de marzo de 2015

CARTA DE AMOR DE UN ASESINO



Otra película de culto de nuestra filmografía que muy pocos conocen y que, sin duda, merece la pena reivindicar, Carta de amor de un asesino (1972), de Francisco Regueiro, es un oscurísimo drama surrealista (al estilo del mejor Buñuel) cargado de simbología, lleno de claves psicoanalíticas y secuencias memorables (la Vergano y el pez rojo en la bañera, por ejemplo) que por sí solas merecen ya el videado del film.

Magníficas las interpretaciones de José Luis López Vázquez y Serena Vergano, que monopolizan la pantalla, el guion del propio Regueiro, desconcertante y morboso, y el ritmo envolvente e hipnótico de toda la película, que nos mantiene a la expectativa hasta el último minuto del metraje.

Regueiro juega hábilmente con la ambigüedad de la trama y descoloca al espectador una y otra vez con giros y pistas confusas, recreando una atmósfera onírica y sensual, amenazadora y enfermiza, y construye un entramado de pasiones y vicios ocultos de lo más inquietante.

Cine de autor del bueno, con ecos de Polanski (Repulsión), Saura o David Lynch, que no deberíais perderos.


Vicente Muñoz Álvarez

REGRESIONES en EL GRAN CAFÉ



Dolores de Poesía en los Bares 2015


MODERNO DE CARTÓN PIEDRA: Deicidas.

jueves, 26 de marzo de 2015

LACHA



a veces, sí, fases de eliminar, suprimir, aniquilar, extirpar, como terapia para evitar males mayores... a veces períodos de encerrarme sólo en mí... cosas que me dan grima, asco, lacha y repulsión... cosas que debo sacar, lo noto y necesito, a toda costa de mí... como las garrapatas o las sanguijuelas, cosas que no quiero cerca ni dentro de mí... demasiado complicado todo ya, pienso, demasiado difícil el mundo ya... e insecticida para los insectos... y al fondo, en lo profundo, agonizando aún, el amor... pero sólo para los que lo merecen, me repito como un mantra, sólo para los que lo merecen...


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 25 de marzo de 2015

REGRESIONES según KIKE CARDÍACO



Volvemos, una vez más, a la efervescente escena musical leonesa en los años 80 de la mano de “Veredicto Final”, un grupo de corta, pero intensa, vida que incluía en sus filas al escritor Vicente Múñoz Álvarez. De la mano de nuestro colaborador Kike Cardiaco, recuperamos algunas de sus canciones.

http://www.radioleon.com/web/today_by_today

(pinchar sobre la etiqueta Veredicto Final)

martes, 24 de marzo de 2015

REGRESIONES: MERRY PRANKSTERS (8): Alicia Elektra.



ALICIA ELEKTRA

(Risas de vino & rosas)


Muchas de las vivencias de Vicente contadas en este libro son tan cercanas a las mías que no dejan de producirme nostalgia. De hecho, algunas las he compartido con él. Conciertos, cenas en su casa, excursiones o simplemente salir de cañas han servido siempre para echarnos unas risas (por su puesto y que no faltara, empapadas de toxicidad de la buena). De sus inquietudes literarias y musicales me he aprovechado muchísimo; con él conocí a los grandes de la literatura underground siendo todavía una cría, así como películas y música en terrenos inexplorados por mí (no se me olvidará nunca ese visionado de “El desencanto” después de comernos un ajo).

Su libro tiene la ciudad de León como marco y eso lo hace aún más cercano para mí. Además me encanta porque conozco cada rincón de los que habla.

No sé si cualquier tiempo pasado fue mejor, creo que no, pero fue divertido a dolor ¡A lo Day-Glo forever!


Alicia Elektra, en Regresiones (Ed. Lupercalia, 2015).

NOMBRANDO EL PORVENIR 2015: Presentación (2).

lunes, 23 de marzo de 2015

DOLORES DE POESÍA EN LOS BARES 2015


Dolores de poesía en los bares, 2015.


Seis años contando con los maravillosos carteles de Julia D. Velázquez, gracias amiga.

Seis años de ronda poética por los bares y calles del León antiguo. Seis años de poesía, amistad y cariño por parte de los auténticos artífices de la celebración; todos aquellos amigos que nos acompañan en las distintas paradas, etapas, estaciones.

Seis años y lo que ha cambiado todo en León, y lo que ha cambiado el ambiente poético, y lo que nos alegramos, sin duda.

Algunos de los bares donde hemos procesionado no existen como tales, la buhardilla del CCAN fue clausurada de malas formas y peores modos por las peperas autoridades municipales, el Bardalla ha cerrado por su propia mano recientemente. Este año incorporamos un lugar con solera entre la mayoría de los actuantes El Cardo. El Benito contempla nuestros seis años de vida desde su centenario que celebra en este 2015, el Belmondo sigue sin parar en sus acciones y movidas y El Gran Café celebra sus conciertos, presentaciones y la inigualable jam sesión de los martes.

Y ahí estamos nosotros, esos que dicen versos en la noche, entre el vaho producido por el frío (no en vano ha sido un años de nevadonas) y el vapor del alcohol, la nómina de esta año está compuesta por los siguientes versificadores:

Luis Miguel Rabanal

Patricia Furlong

Ildefonso Rodríguez

Abel Aparicio

Silvia Díaz Chica

Jorge Blanco

Toño Morala

Silvia Abad Montoliu

Vicente Muñoz Álvarez

Xen Rabanal

Charo Acera Rojo

Víctor M. Díez

Eloisa Otero

Felipe Zapico Alonso

Programa

El Benito, 21,30 horas

El Cardo, 22,15 horas

Belmondo, 23,00 horas

El Gran Café, 23, 45 horas


Se recomienda ingerir alimentos sólidos en algún momento de la ronda.

Seis años contando con los maravillosos carteles de Julia D. Velázquez, gracias amiga. 

Nos vemos en los bares.

Zapi

REGRESIONES: En casa de Fernando Pollán.

NOMBRANDO EL PORVENIR 2015: Presentación (1).

viernes, 20 de marzo de 2015

REGRESIONES: MERRY PRANKSTERS (7): José Berrot Domínguez.



JOSÉ BERROT DOMÍNGUEZ

(El Lenguaje de los árboles)


“Levantaos ya, langostinos”. Esa fue la frase que Vicen eligió aquel soleado día de principios de verano para tocar diana, mientras hacía golpear el agua de la manguera contra las paredes de la caravana en la que dormíamos.

Pasamos la mañana explorando el Valle Encantado y la cueva de los murciélagos, cuyos excrementos se iban acumulando en un cono gigante que ocupaba casi todo el suelo de una gran sala.

Habían vaciado por completo el pantano ese verano, para meter unos cables creo. Ante nosotros se extendía un desierto de lodo seco y cuarteado. Recorrimos las calles del pueblo sumergido y hasta subimos a la torre de su iglesia. Nos hicimos fotos en los cadáveres de los grandes árboles ahogados. ¿Sabíais que los árboles tienen su propio lenguaje?

Regresamos a las caravanas para comer. Silvia había preparado una receta de su invención, la bomba leonesa, a base de patatas, cebolla, ajo, picadillo, huevos fritos y vino.

Todo estaba dispuesto para nuestro viaje vespertino después de una breve y fructífera escapada a Pola de Gordón.

Estuvimos flotando en las aguas del embalse seco, haciendo luces de colores a través de las botellas que íbamos vaciando, cabalgando sobre un burro que nos quiso acompañar, sintiéndonos libres y eternos. 

Cada poco, volvíamos a las caravanas para ir tomando descansos en tan ajetreado viaje, y allí descubrimos que Alicia se había convertido en Dolly Parton.

Después de conocer la triste historia de Mirella sentados en la iglesia de Mirantes de Luna, fuimos a tumbarnos a una arboleda cercana. Nos sumergimos, extenuados ya, en el suave y continuo murmullo que el viento provocaba en las hojas de los chopos.

¿Sabíais que los árboles tienen su propio lenguaje? Dijo Vicente por segunda vez ese día, y al instante se hizo el silencio. Todos los árboles sobre nosotros se callaron al unísono. Un escalofrío nos recorrió la espalda.

Ya lo habíamos olvidado, cuando la conversación nos volvió a llevar a los árboles y su lenguaje secreto y, por segunda vez, volvió a pasar. Como si nos hubieran oído, decidieron callarse de nuevo todos. Pensamos que era el momento de regresar. 


José Berrot Domínguez, en Regresiones (Ed. Lupercalia, 2015)


REGRESIONES: En el tren con Rodrigo Córdoba.

martes, 17 de marzo de 2015

LA ENCRUCIJADA: Antología.



Este libro quiere ser transparente y esférico como la bola de cristal de una adivinadora. Abrirlo es lanzar una pregunta al aire que cuestiona nuestro presente e inquiere simbólicamente al porvenir. Este libro es una pared lisa y rugosa —¿muro de lamentaciones o realidad contra la que darse de cabezazos?—, una pared que crea ecos. Esta antología es, también, la reverberación de un acto por palabras y un cruce de caminos, en que treinta voces se encuentran y muestran su caleidoscópica visión del mundo. Treinta huellas azules en la nieve, como sugiere la evocadora portada de Juan Rafael para este volumen de poemas.

X.L, Méndez Ferrín, Antonio Gamoneda, Javier Gallego Crudo, Lois Pereiro, Miguel Velayos, Carmen Camacho, Aldo Sanz, Tomás Sánchez Santiago, Juan Carlos Valle Karlotti, Felipe Zapico, Mareva Mayo, Toño Morala, Henrry Pierrot, Ildefonso Rodríguez, Rafael Saravia, Jorge Pascual, Eloísa Otero, Julia Conejo, Víctor M Díez, Juan Carlos Pajares, Feipe J. Piñeiro, Silvia D Chica, Abel Aparicio, Alfonso Xen Rabanal, Vicente Muñoz Álvarez, El Ángel, Ana Curra, César Scappa, David González, Carlos Salcedo Odklas & Olga Mansilla.

Treinta poetas caminando sobre la palma helada de su mano, querido lector. No, no son sesenta sus huellas, porque es una la voz de cada poeta. Treinta voces sonando en la fría banquisa de la noche. Treinta bocas que hacen vaho en el cristal de su frente, lector, para escribir un nombre común con el dedo. Pase, hay lumbre dentro, café y calor, una reunión de amigos que recitan, brindan, bailan y lloran por la supervivencia. De nuevo es invierno para la lírica. Treinta poetas reunidos para derretir el muñeco de nieve de los tiempos.

Esta antología funciona, pues, como un deshielo poético. También es el envés del Ciclo Nombrando el porvenir/ Encrucijada de poetas, que se celebró en la ciudad de León, auspiciado por el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC), en la primavera de 2014.


Víctor M. Díez, en La Encrucijada: Antología (MUSAC, 2015).

Presentación el León

Sábado, 21 de Marzo, MUSAC León


REGRESIONES: En casa de Pepe Pereza.




SANGRE & CORAZÓN



duelen a veces
las cosas

la mentira
la arrogancia
los falsos amigos
los amores perdidos

falta casi siempre
el corazón


Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 16 de marzo de 2015

LEOPOLDO MARÍA PANERO: Allá donde un hombre muere, las águilas se reúnen.



No conocí personalmente a Leopoldo María Panero. Me hubiera gustado, sí, conocerle en los años 70 y 80, en la época de El desencanto, El lugar del hijo (un volumen de relatos muy poco conocido, pero imprescindible para entender su personalidad y su obra) o Así se fundó Carnaby Street, aún brillante y magnetizador, pero no luego, en los 90, después de tantos años, y menos aún en este nuevo milenio, convertido en objeto de mercadotecnia literaria e icono de malditismo estéril, manipulado y explotado sin escrúpulos por editores y (falsos) amigos.

Su obra, sin embargo, ha estado presente siempre en la mía, y también su ejemplo de disidencia y de lucha, hasta el punto de haberle dedicado el suplemento del último Poemash (separata de Vinalia Trippers), titulado, guiñándole un ojo, Deseo de ser piel roja. 

Quisimos, por un lado, rendirle homenaje a los pocos meses de su muerte, convirtiéndole en estandarte de resistencia contra Babilonia, pero jugamos también con el paralelismo del final de los indios norteamericanos, domesticados y exhibidos como anacronismos en circos y en ferias. Ambas ideas, en uno y otro caso, trágicamente ligadas.

El Poemash, con textos inéditos de 32 poetas, se abre con una foto impagable de José Ramón Vega: un Leopoldo María con el rostro surcado de arrugas y mirada profunda, decrépito y decadente, levantado su brazo izquierdo con el puño cerrado. Y entre los dedos de ese puño, a modo de hacha de guerra, su eterno cigarro encendido.

Ese fue Leopoldo María Panero: beligerante y guerrero, genio y figura hasta el final.

Y con ese, no con el de los circos y las ferias (de las vanidades), es que con el que me quiero quedar.

El terror – como él mismo afirmó en El lugar del hijo - es desaparecer o no ser nosotros mismos. Ser comidos, o sorbidos. 

Tengo siempre presentes esas palabras.


Vicente Muñoz Álvarez, en El del medio de los Panero (Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero), de Gsús Bonilla (Ed. Lupercalia, 2015).


REGRESIONES: En casa de Olguita Negral.

sábado, 14 de marzo de 2015

REGRESIONANDO



Los Tres Norteamericanos & Dogo 
en la presentación de Regresiones en León


TOUR POÉTICO EN LEÓN



La capital leonesa acogerá un auténtico Tour Poético entre el 20 y el 22 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Poesía que se celebra cada 21 de marzo en todo el mundo.

Habrá lecturas y presentaciones de libros a cargo de Silvia D. Chica y Laura Fraile; trashumancia de poetas de la mano de la revista Fake y, en el MUSAC, se presentará la antología “La Encrucijada” y el nuevo programa del ciclo “Nombrando el porvenir. Encrucijada de Poetas” que se celebrará a finales de mayo.

WEEKEND POETIC TOUR 

León. 20, 21 y 22 de marzo 2015

Viernes 20 20hs. Dónde: ELEKTRA COMICS
Presentación del poemario La tierra pura de Silvia D Chica + acústico Delta Galgos

Sábado 21 13hs. Dónde: LA PICONERA (Plaza del Grano)
TRASHUMANCIA DE POETAS - FAKE
Lectura de: Meri Pas Blanquer / Marcos Matacana / Víctor M. Díez
y música de Rodrigo Martínez.

Sábado 21 20hs. Dónde: MUSAC
Presentación de la antología LA ENCRUCIJADA
y del nuevo programa poético NOMBRANDO EL PORVENIR / Encrucijada de poetas 2015 (que se celebrará del 28 al 31 de mayo)

Domingo 22 13:30hs. Dónde: BAR BELMONDO
Presentación de Mujeres que tararean canciones inventadas de Laura Fraile y La Tierra Pura de Silvia D. Chica.
Intervienen: las autoras, acompañadas de Eloísa Otero y Víctor M. Díez.

viernes, 13 de marzo de 2015