viernes, 20 de mayo de 2022

LA ALQUIMIA & EL VERBO

 

Van pasando, como hojas que se lleva el viento, buenos, malos y regulares, los días, los años, las estaciones, las páginas del calendario, me debilito y refuerzo, me contradigo y desdigo, tiemblo y busco y sueño, me retraigo y expando, a veces sí y otras no, el infierno y el cielo, la iluminación y las dudas, cuento las horas, dudo y avanzo, muero y renazco a la vez... Año tras año, día tras día, golpe tras golpe, el camino se estrecha y sigo sin entender... Qué filosofías, maestros, horizontes, dónde...

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 18 de mayo de 2022

PROFONDO ROSSO



la reeducación
desde el gobierno

como individuo
y ser pensante

de las cosas
que más grima
me dan

miraos al espejo
primero

corruptos
hipócritas
sátrapas

antes de predicar

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 17 de mayo de 2022

POR UN PUÑADO DE AMOR

 

Días de ensoñación y boletus, estos, recién terminada la ruta y el calzado, Babilonia y las muestras, todo lo que dejo atrás y aún arde dentro de mí, y cómo se agradecen, en cambio, la jara y los robles y encinas, el bosque animado, regalos de la mente y la tierra, esas perlas, cuánto... Lo de menos, pienso mientras paseo por Walden, son en el fondo las setas, una excusa y una puerta, otra más, sino lo que simbolizan año tras año, Zahara de los Atunes a la vista, los días de vino y rosas, los milanos y cernícalos surcando serenos el cielo y el fin de mi guerra... Todo por la causa, ser y estar aquí, o como diría La Frontera: por un puñado de tierra, por un puñado de amor... Puro amor...

Vicente Muñoz Álvarez

Foto por Marlus Leon

lunes, 16 de mayo de 2022

DOMINIO



la hoguera
de las vanidades
de la literatura

sus trampas
sus dominios
sus traiciones
sus deserciones
sus chantajes
sus servidumbres
su herrumbre
su podredumbre
sus capillas
sus zancadillas
sus cárceles
sus censores
sus veredictos
sus dictadores

por eso mejor
la trinchera

Vicente Muñoz Álvarez,
de Gas: Antología poética personal 1999-2016
(Lupercalia Ediciones, 2016)

sábado, 14 de mayo de 2022

LA TUMBA DE LIGEIA



ÚLTIMA de las adaptaciones cinematográficas de los cuentos de Poe llevadas a cabo por Roger Corman, tras títulos tan inolvidables como La caída de la Casa Usher, Historias de terror o El péndulo de la muerte, La tumba de Ligeia (1964) es un epílogo al ciclo de lo más inquietante: necrofilia y reencarnación, voluntad que no muere, abadías en ruinas, secuencias oníricas, amor más allá de la muerte, y un memorable Vincent Price en uno de sus más grandiosos papeles.

Toda la fuerza emotiva y dramática, malévola y amenazadora de la Ligeia de Poe es trasladada por Corman a la pantalla grande con una sutileza que recrea a la perfección la atmósfera de locura, incienso y opio del cuento.

Un film obligatorio para los amantes del género y uno de los trabajos más sugerentes del enorme Roger Corman.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)



miércoles, 11 de mayo de 2022

AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS. La huella de los 90 en la cooltura contemporánea.


Otra de las perlas que Nacho Escuín
me dedica en su ensayo
AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS. La huella de los 90 en cooltura contemporánea, que acaba de publicar la Universidad de León & Valladolid en su colección Frontera.


DESPUÉS DEL DILUVIO

 

En estos dos largos años aciagos, desde la pandemia, hemos perdido en este país muchas cosas importantes casi todos: familiares y amigos, tiempo, salud, libertades y derechos, energía, paciencia, fe, dinero, perspectiva e ilusión... Pero sobre todo, y en lo tocante al gremio literario, sentido crítico... En el momento peor y más distópico que mi generación ha vivido, la poesía social y la crítica al sistema, como por arte de magia, ha desaparecido, o se ha reconvertido, en el mejor de los casos, en rosas y pétalos: jamás pensé que podría suceder algo así, pero ha sucedido, qué triste... Bajo los adoquines la playa, no obstante, para los que aún quieran escuchar el mar...

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 10 de mayo de 2022

DÓNDE

toda la vida
persiguiendo
un destello

ese lugar
dentro de mí
que lo ilumine todo

dónde

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 9 de mayo de 2022

FACE OFF



me recuerda
la red cada día

para lo bueno
y lo malo

lo que fui
quise ser
y lo que soy

cómo evoluciono
e involuciono

ese duelo
conmigo mismo

extraña forma
de vida

Vicente Muñoz Álvarez

sábado, 7 de mayo de 2022

MAD GOD


Como un mal viaje de LSD, lleno de abismos insondables, criaturas espeluznantes y pequeñas muertes, Mad God (2021), de Phil Tippett, es un descenso sin paracaídas al fin de la noche, ese lugar sin retorno, en lo más profundo de nosotros mismos, donde confluyen todos los caminos.

Alucinada, visceral y lisérgica, esta película de animación en stop-motion es una pesadilla a caballo entre el horror cósmico y la nueva carne, el viaje iniciático y la génesis de la creación, que nos transporta a un universo delirante y malsano, onírico y pertubardor, de una potencia visual que apabulla.

Treinta años, ni más ni menos, según cuentan, es lo que ha tardado Tippett, gran gurú de los efectos especiales (Robocop, Star Wars, Parque Jurásico, Willow, etcétera), en terminar este film, algo que no sorprende demasiado, dada la infinidad de elaboradísimas criaturas y pavorosos decorados que, como una matrioska, contiene.

Sentaos cómodamente en el sofá, apagad las luces y preparaos para una inolvidable experiencia, que alterará vuestra conciencia y os erizará en más de una ocasión la piel.

Eso sí: como diría el bueno de Dante, abandonad toda esperanza antes de verla: no volveréis siendo los mismos.

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 4 de mayo de 2022

PRIMERAS PERLAS DEL BOSQUE

 

Primeros paseos de ensoñación por el campo a boletus, a punto ya de finiquitar la ruta (número 50), no a rolex ni a euros ahora, tras el calzado, sino a boletus, y primeras perlas del bosque, un año más, asomando entre la hojarasca y las jaras: se repiten, sin que apenas me dé cuenta, los ciclos... Aunque esta repetición, sin apenas notarla tampoco, me vaya dejando marcas, en las canas, en la corteza, en la energía, en el corazón... Primeros paseos por el bosque a boletus, a punto ya de entrar en mi nueva visión, y todo lo que va quedando atrás, años, rutas, encrucijadas y recuerdos, todo lo que me va marcando, todo lo que me va curtiendo, todo lo que me va cambiando, todo lo que, sea cual sea mi destino, me hace crecer...

Vicente Muñoz Álvarez

Foto por Marlus Leon

martes, 3 de mayo de 2022

LO QUE TENSA LA CUERDA



el no llegar jamás

hagas lo que hagas

a lo que exige
la sociedad

ser perfecto
en un mundo
imperfecto

y el no recibir
nunca de ella
lo que necesitas

esas carencias

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 2 de mayo de 2022

LAS SETAS: Fragmentos (7)



Siempre me gustaron las sorpresas. Desde niño, cuando mi madre o mi hermana o mis amigos venían con sus regalos envueltos en papel de colores... Dedicatorias, lazos, cintas... Magia. Lo de menos, en realidad, es lo que hay dentro. Puede gustarte o no y eso no importa. Si eres buen simulador... precioso, me hacía falta, y tan bonito... Es bien sencillo, manipular a las personas, manejarlas, confundirlas, forzar sus emociones... Pero eso sí: que no falte la magia. Si no hay magia no merece la pena ya estar vivo... A eso me refería antes, cuando hablaba de los regalos, la emoción visual, el colorido, el sentimiento... Ahí está la clave: burlar al tiempo y distorsionar la realidad. Algo estupendo. Que vivir sea un juego de niños. Y seguir siempre siendo un cachorro...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Las setas y otros relatos de la Era Pulp
(Versátiles, 2021)



domingo, 24 de abril de 2022

AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS. LA HUELLA DE LOS 90 EN LA COOLTURA CONTEMPORÁNEA



De las nueve páginas que Nacho Escuín me dedica en su ensayo "AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS. La huella de los 90 en la cooltura contemporánea", que acaba de publicar la Universidad de León & Valladolid en su colección Frontera, estas líneas en concreto, por lo verídico y certero, me han llegado al alma...


sábado, 23 de abril de 2022

PEPPERMINT FRAPPÉ



Siento una atracción especial por las películas de Saura de los años 60 y 70 (el resto me interesan más bien poco), La cazaAna y los lobos, La prima Angélica,
 Cría Cuervos, Elisa, vida mía, o esta que ahora reseño, Peppermit Frappé, paradigmática de la doble moral española de aquel tiempo. 

Después de la impactante La caza (también representativa, aunque de otro modo, de la brutalidad de la dictadura), Saura sorprendió con Peppermit Frappé, no menos crítica y asfixiante, pero con unas influencias distintas, más al estilo de Hitchcock (Vértigo, por el argumento) o Antonioni (Blow Up, por la estética), plagada de guiños surrealistas, hipnótica e introspectiva. 

Las interpretaciones de José Luis López Vázquez, Alfredo Mayo y Geraldine Chaplin (adorable y etérea), los tambores de Calanda (homenaje a Buñuel) y el temazo de Los Canarios (contraste entre lo folclórico y lo pop, o lo que es lo mismo, entre la tradición y la modernidad), la cuidada fotografía y lo escabroso del argumento, hacen de esta película una rareza a tener muy en cuenta dentro del cine español de la época, que gustará especialmente a los nacidos en aquel período de transición y de cambio.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 2: Películas para la Penumbra
(LcLibros, 2018)



jueves, 21 de abril de 2022

MIS PARTÍCULAS ELEMENTALES



de cómo
la roca

frente a
las inclemencias
del tiempo

fuego lluvia
agua viento

se termina
por deshacer

y adónde
van sus partículas

esa energía

en qué
se transforma

Vicente Muñoz Álvarez

martes, 19 de abril de 2022

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS: Fragmentos (7)



Cuando, después de la II Guerra Mundial, Henry Miller se instala con su esposa en Big Sur (California), toda una pléyade de escritores y outsiders comienzan a girar como satélites en torno suyo. Primero los poetas de la Beat Generation, los llamados hipsters, deslumbrados por el tono anárquico y exultante de sus obras, esa especie de aura mística y vital de sus novelas en la que ellos se identificaron plenamente. Y después, mediados los años sesenta, los viscerales hippies, que huidos de sus casas buscando una revelación, peregrinaron a Big Sur para conocer al gran gurú del sexo que era entonces Henry Miller. Unos y otros vieron en él a una especie de Mesías, un redentor que frente a la pesadilla tecnicista de Occidente propugnaba un retorno a la naturaleza y al amor libre en la línea de la más pura tradición anarquista americana iniciada por Thoreau y Whitman.

Por aquel entonces Miller rondaba los sesenta años, había publicado la mayor parte de su obra y conjurado las reticencias de la censura y de la crítica. Pero hasta llegar a esa iluminación tuvo que recorrer un largo camino, lo que él mismo llamó sus «ordalías», que fueron el sedimento de sus posteriores libros y que le situaron al borde mismo de la desesperación...

Vicente Muñoz Álvarez,
de El tiempo de los asesinos
(LcLibros, 2019)


Booktrailer


viernes, 15 de abril de 2022

SUPERHÉROES (Y la Transición)



Y estaban también, por supuesto, los superhéroes: Spiderman, los 4 Fantásticos (la Cosa, el Hombre elástico, la Mujer invisible y la Antorcha humana), Namor (con sus pequeñas alas en los pies), Estela Plateada, la Patrulla X, Hulk, Doctor Extraño, los Vengadores, el Hombre de Hierro, Dan Defensor, Conan, Thor, etc, etc... Ellos marcaron en mi memoria infantil, más que ninguna otra cosa, lo que los mayores llamaron la Transición, o dicho de otra manera: el puente entre la dictadura y la democracia... Hasta que murió el Innombrable: Roberto Alcázar y Pedrín, el Capitán Trueno y el Jabato (mi preferido), que mi padre me compraba religiosamente cada fin de semana, para incitarme a leer, en el quiosco de Santo Domingo... Y después, a partir de entonces (hablo de 1975), los superhéroes de la Marvel, algo ya muy distinto, outsiders, estigmatizados y malditos... Cuántas tardes y noches arrebatado con aquellos gruesos volúmenes entre las manos, soñando con ellos, salvando al mundo de amenazas y sortilegios, aprendiendo el sentido del honor y el dolor, de la venganza y la furia, de la ira y el miedo... Todos me gustaban, pero tres eran mis favoritos: Spiderman (Peter Parker), por ser tan cercano y sencillo, por su fantástico uniforme y sus superpoderes, y sobre todo por sus archienemigos, el Duendecillo verde, el Hombre de arena, el Doctor Octopus, Doctor Muerte o Kraken el cazador... Cómo se las hacían pasar al pobre Peter, humillado y golpeado y ninguneado (todo ello muy beat) y sin un céntimo en los bolsillos... Luego Estela Plateada, más solitario y melancólico que ninguno, surcando las corrientes cósmicas, navegando en su tabla por el universo como un arquetipo perfecto de la tristeza infinita... Y el más oscuro de todos: Doctor Extraño, defendiendo la galaxia de amenazas místicas, críptico e indescifrable en su Sanctum Sanctorum, para un niño, la verdad, poco accesible, pero por ello mismo más inquietante... Devoré cientos de aquellas historietas y creo que fueron ellos, los superhéroes, los causantes de mi pasión posterior por la lectura, diccionario en mano todo el día de aquí para allá, con la cabeza hirviendo de fantasías y pendiente siempre de augurios y símbolos... Me deshice desgraciadamente de ellos, de la colección completa, cuando comencé a hacerme rockero, hacia los dieciséis o diecisiete años, vendiéndolos a precio de saldo en el Rastro y comprando a cambio discos de la Movida... Cuántas veces me he arrepentido luego de ello...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Regresiones
(Lupercalia, 2015)


lunes, 11 de abril de 2022

EL MERODEADOR: Fragmentos.



Me lo ha dicho al llegar a casa mi mujer, durante la comida, que han llamado de la Imprenta Alonso preguntando de qué color quería las tarjetas... Así sin más, sin otra explicación, eso me ha dicho... No he entendido nada, no sé a qué se refiere, ni siquiera sé qué Imprenta es esa... Llego agotado del periódico, desmotivado, y mi mujer me dice que han llamado de una Imprenta que no conozco preguntando el color de unas tarjetas... De nada ha servido insistir, pedir explicaciones, detalles, molestarme incluso: me ha contestado siempre lo mismo, que solo le han dicho eso, en la Imprenta, de qué color quería las tarjetas, y nada más, imaginó que yo estaría al tanto y quedó en comentármelo cuando llegara. En un margen del periódico, a lápiz, ha anotado el número de teléfono de la Imprenta para que llame y aclare el asunto, si quiero, y no hay más añadir, según ella eso es todo y se acabó... Le ha sentado mal mi curiosidad, mi preocupación, mi alarmante insistencia...

Vicente Muñoz Álvarez,
de El merodeador

Tercera edición revisada, a la venta en LcLibros:



sábado, 9 de abril de 2022

MUSEO DEL HORROR



OTRA reliquia del cine de terror mexicano y una de las películas más sugerentes de Rafael Baledón (junto a El hombre y el monstruo), Museo del horror (1964) sintetiza muchas de las constantes del género y, pese a los estragos del tiempo, sigue conservando como pocas su mórbido encanto.

Con ecos de Los crímenes del museo de cera, de André De Toth, pero con muchos giros y variantes propias del cine mexicano de horror, Baledón recrea una atmósfera horripilante, sobre todo en las secuencias del cementerio, y nos sumerge, a lo largo de la hora y media que dura el metraje, en un universo de pesadilla donde no falta el suspense, la hemoglobina y buenas dosis de espanto.

Ingenua, no obstante, en su planteamiento, apresurada en su desarrollo y torpe en su desenlace, Museo del horror, sin embargo, transmite a la perfección el espíritu de la mejor literatura pulp y cine de serie B de la época.

Algunos, algunos días, agradecemos que existan estas películas.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Cult Movies 2: Películas para la Penumbra
(LcLibros, 2018)




lunes, 4 de abril de 2022

BABILONIA ARDIENDO



toda la noche dando vueltas
y vueltas en la cama
pensando en cómo salir de esta crisis

para los que no lo sepáis, además de escribir, vendo zapatos, soy representante de calzado y la cosa, al menos en mi gremio, echa humo y está a punto de hundirse y arder... fábricas y tiendas que cierran, negativas continuas, jubilaciones anticipadas, traspasos, despidos e impagos... ser comercial en los tiempos que corren es poco menos que una quimera, una entelequia, pero aquí estoy, sustituyendo ordenador y pluma por duplicados y muestras, con el pelo rapado y el disfraz de hombre cuerdo preguntándome cuánto tiempo más podré resistir hasta que Babilonia definitivamente reviente... nuestro mundo se pierde, nuestro esquema naufraga, nuestros ingresos descienden, nuestra autoestima flaquea... es lo que nos ha tocado vivir, nuestro presente, el estado de bienestar, a lo que el capitalismo ha llegado... toda la noche dando vueltas y vueltas en la cama pensando en cómo salir de esta crisis y toca ahora ponerse el disfraz y la máscara y fingir que todo fluye y encaja, aunque ninguna pieza encuentre acomodo ni espacio dentro de mí...

pienso en quemarlo todo
en desaparecer
en marcharme a la India
en emigrar

¿dónde está el camino de baldosas amarillas?

Vicente Muñoz Álvarez,
de Días ruta
(LcLibros, 2021)



domingo, 3 de abril de 2022

SAINT MAUD



De cómo el fanatismo religioso, mal digerido, puede resultar perjudicial y dañino, y de las terribles consecuencias que puede traer, da cuenta la historia de la humanidad y los millones de cadáveres que abonan la tierra que a diario pisamos.

No solo el sueño de la razón produce monstruos, el de la religión también, habría que añadir, y a menudo mucho más tenebrosos.

Sobre esa premisa, y los arrebatos del misticismo y la penitencia, la redención y la santidad, construye la directora británica Rose Glass Saint Maud (2019), su debut cinematográfico, un elegante y turbador thriller psicológico, que con un ritmo lento y pausado, tomándose su tiempo para perfilar bien la historia y los personajes, nos arrastra sin apenas estridencia a las puertas del mismísimo infierno.

Interpretaciones magníficas de Morfydd Clark y Jennifer Ehle, enfrentadas en un duelo memorable, estupenda fotografía y ambientación, y un final que no te quitarás en mucho tiempo de la cabeza.

Una directora a tener en lo sucesivo en cuenta.

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 28 de marzo de 2022

LAS SETAS: Fragmentos (6)



UNA ciudad cualquiera a mediodía. Un descampado. En el interior de un coche abandonado, un niño y una niña. Él tiene ocho años. Ella nueve. Él se llama Alfredo. Ella Isabel. Estudian juntos. Son amigos. Viven cerca y cogen en la misma parada el autobús. Están en el recreo. Él ha ido a buscarla. Ella ha sonreído. Han bajado al patio. Han salido del colegio. Han dado un paseo. Han descubierto un coche abandonado. Él ha entrado primero. Se ha sentado al volante. Le ha dicho a ella que suba. Han cerrado las puertas. Él simula que conduce. Ella le mira. El cielo empieza a estar nublado...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Las setas y otros relatos de la Era Pulp
(Versátiles, 2021)



jueves, 24 de marzo de 2022

QUÉ HUELLAS



En plenos días de ruta ya, con el mundo de nuevo al revés (por los políticos siempre, no por nosotros, los administrados, siempre por los que nos administran) y pensando esta mañana mientras iba a visitar a un cliente en los 25 años que llevo vendiendo zapatos y zapatillas, cientos de miles, millones de pares tal vez, a quién, qué caras, caminos, corazones, encrucijadas, qué huellas... Además de poemas, zapatos y zapatillas, me digo, los dos ejes sobre los que gira mi vida, el calzado y la poesía, quién sabe qué espera en la siguiente estación...

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 23 de marzo de 2022

PLAN SINIESTRO


Plan siniestro
(Seance on a Wet Afternoon, 1964), de Brian Forbes, es un descenso perturbador a los infiernos del alma y al origen de la locura y el miedo.

Poco conocida en nuestro país, esta obra maestra del cine inglés descoloca por dentro y es una de esas películas que, pese al paso del tiempo, os lo aseguro, nunca se olvidan.

Richard Attenborough y Kim Stanley, gigantescos los dos, monopolizan obsesivamente la cámara mientras desglosan su maquiavélico plan, generando un clima de desasosiego y tragedia que crispa los nervios.

La impresionante fotografía, su retorcido guion, los desesperantes silencios y un final epatante y descorazonador, harán las delicias de los cinéfilos más exigentes.

Un tenebroso cuento de maltrato psicológico, dependencias y traumas, que acongoja y se queda grabado en la memoria a fuego.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)




lunes, 21 de marzo de 2022

PARNASO EN LLAMAS



En el Día Mundial de la Poesía, 
mientras suenan las bombas al lado, tras dos años de pandemia, en plena sinrazón e inflación y pese a las conjuras de los necios, encontrar Parnaso en llamas, un poemario de 2006, en el escaparate de la Librería Valderas: un milagro en la Tierra...

Vicente Muñoz Álvarez

BLACKBIRD


En Ítaca nº 6

sábado, 19 de marzo de 2022

CREDO



todos tenemos la culpa
de lo que nos pasa
en la Tierra

vosotros de lo que
nos pasa a nosotros
y los otros de lo que
te pasa a ti

salvo los políticos
y los dioses

da igual la bandera
y el credo

por supuesto

ellos no

Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 17 de marzo de 2022

DEL BARRO



qué tremendamente
salvaje y cruel

nuestra Historia

llena
de monstruos
y dioses

sangre y arena

nosotros

el pueblo

siempre
en el barro

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 16 de marzo de 2022

PLANETA DE SANGRE

 

Primeras visitas de la ruta estos días, con la furgoneta llena de maletas de muestras de calzado una vez más, bajo este cielo de sangre y alta presión, por si ya era poco, a mayores del covid, ahora la inflación y la guerra... Las bombas cayendo al lado, los conjuros y las disidencias, y qué triste, la verdad, al margen de quién tenga razón, este mundo absurdo y cruel que hemos creado... Ruta número 52 ya en la Tierra y la misma opresión en el pecho... Todo por la causa: Vivir...

Vicente Muñoz Álvarez

Foto por Marlus Leon

lunes, 14 de marzo de 2022

LAS SETAS: Fragmentos (5)



SE me han terminado los somníferos. Por eso estoy aquí: sala de espera del ambulatorio, en la Seguridad Social.

No puedo ya dormir sin ellos. Lo intento a menudo, pero no lo consigo. Duermo a lo sumo tres o cuatro horas y me encuentro al día siguiente deprimido y roto. He intentado hacer caso del médico, dormir sin pastillas, tomar tisanas, tila, valeriana, pasiflora, pero lo único que he conseguido es sentirme, por falta de sueño, cada día más agotado. Así que necesito esas pastillas. Que me crean adicción, ya lo sé, pero sin las cuales seguramente terminaré derrumbándome.

La sala de espera está llena. Unos que entran, otros que salen y otros que, intermitentemente, van llegando. Hay seis pacientes delante de mí, que a una media de diez minutos, hacen aproximadamente una hora de espera. Una hora entera aquí esperando...

Vicente Muñoz Álvarez,
de Las setas y otros relatos de la Era Pulp
(Versátiles, 2021)



viernes, 11 de marzo de 2022

DRUGSTORE COWBOY



Gus Van Sant dirigió en 1989 Drugstore Cowboy, un descenso al submundo de las drogas y la mala vida, con una cautivadora estética setentera, una banda sonora memorable, un Matt Dillon en estado de gracia y, lo más importante (al menos para mí), un octogenario William Burroughs (autor de El almuerzo desnudo y padre de la Beat Generation) como maestro oficial de ceremonias, gourmet de los psicotrópicos y testigo clarividente de un siglo, el XX, de lo más turbulento y oscuro. 

La película, sencilla en su planteamiento, muestra la vida cotidiana de cuatro atracadores de farmacias, su dependencia de los estupefacientes, sus problemas con la policía y su diferente manera de afrontar el destino. 

Después de muchos viajes traumáticos, Dillon decide buscarse a sí mismo y limpiarse por dentro, deja la banda y las drogas, le abandona por ello su compañera (la deslumbrante Kelly Linch) y las cosas toman a partir de entonces un rumbo trágico. 

Hay quien afirma que Drugstore Cowboy ha envejecido mal, que no refleja el mundo real de los yonquis, que es demasiado blanda y esteticista, etcétera. A mí me sigue pareciendo una gran película, icono de una época que recuerdo con nostalgia, y una visión muy acertada de la Norteamérica subterránea. 

De lo mejor, en cualquier caso (junto a Mi Idaho privado y Todo por un sueño), de Gus Van Sant, y un impagable regalo para los incondicionales de Will Burroughs.

Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas para llevarse al Infierno
(LcLibros, 2018)



jueves, 10 de marzo de 2022

DEL OTRO LADO DEL BOSQUE



toda esa gente

del otro lado
del bosque

que pasó
por tu vida

ardiendo
iluminando
quemando

como cometas
errantes

y sus cenizas

polvo de estrellas

Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 9 de marzo de 2022

NUNCA PASA NADA



Aunque mucho menos recordada que Calle Mayor y Muerte de un ciclista, consideradas las dos mejores películas de Juan Antonio Bardem, Nunca pasa nada (1963) es sin lugar a dudas otra obra maestra, quizás menos impactante y efectista que las anteriores, pero más poética y existencial, asfixiante y paradigmática de la hipócrita sociedad española de aquel tiempo, sobre todo en las pequeñas ciudades y pueblos.

A uno de ellos llega, durante un viaje en autobús con su compañía, una atractiva vedette francesa (maravillosa Corinne Marchand), que por un ataque de apendicitis tiene que ser intervenida y quedarse a convalecer allí unos días.

El médico que la opera (Antonio Casas) se enamora de ella, ella del profesor de francés (Jean-Pierre Cassel, que a su vez está enamorado de la mujer del médico, Julia Gutiérrez Caba), y durante su breve estancia, hasta que la compañía pasa de nuevo a recogerla, se desata todo un torbellino de pasiones y concupiscencia en el pueblo.

Un argumento muy habitual, por desgracia, en el cine español de aquella época, que reflejaba el brutal contraste entre nuestra cultura y la del resto del Europa, pero que en manos de Bardem, tocado por el talento y la gracia, se convierte en un profundo estudio psicológico de los diversos estereotipos humanos.

Como en Calle Mayor, se le encoge a uno el corazón en el pecho al ver hoy, después de tantos años, la vida que llevaron nuestros padres y abuelos, lo claustrofóbico de aquella sociedad mojigata y profunda, sórdida y mezquina, y oscura (como diría Malcolm Lowry) como la tumba donde yace mi amigo...

Qué España tan tremenda aquella, a un tiro de piedra aún de la nuestra, y qué grandes los que se atrevieron a contarla tal cual era.

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 7 de marzo de 2022

COMO GOTAS DE ÁMBAR (en la inmensidad que es la vida)



SIEMPRE he pensado que un libro conecta (o no) con un determinado lector cuando este se identifica y reconoce de algún modo en él, que lo que en el fondo buscamos (aunque sea subconscientemente) como lectores es ver nuestra odisea reflejada en los libros, nuestros deseos, temores, dudas y sentimientos, o lo que es lo mismo: nuestra forma de estar y sentir en la Tierra. Y he pensado siempre también (y cada vez lo pienso más) que la buena literatura autobiográfica es aquella que hablando de la propia experiencia, trasciende lo meramente anecdótico y refleja la de la colectividad: de lo particular a lo universal, y viceversa.

Tengo siempre presentes a la hora de escribir estas premisas (consiga llevarlas a buen puerto o no, cosa que, aunque lo parezca, no es nada sencilla) y agradezco igualmente como lector que otros poetas las tengan en cuenta también: en esa simbiosis de escritor y lector reside, para mí, la magia de la poesía.

Lo demás, la forma, la ética, la estética y el ritmo, ha de venir añadido y personalizar a cada poeta en concreto. Pero si el lector no se reconoce en los poemas de un libro, estaremos, desde mi punto de vista, ante un libro fallido.

Por eso he disfrutado (y sufrido) tanto los dos primeros poemarios de Pedro César A. Verde, Retrovisor (Canalla Ediciones, 2016) y Para que el piano suene alguien tiene que matar al elefante (Canalla Ediciones, 2018), y por eso he aceptado escribir el prólogo de su nuevo libro, Lo humano y lo divino en el ojo de Tarkovski: con pocos poetas de mi generación me identifico tanto, hasta el punto de reconocerme totalmente en muchos poemas, y pocos me llegan tan hondo como él.

Pedro habla en primera persona de su vida, de sus padres, abuelos, mujeres e hijos, de sus trabajos y anhelos, fantasmas y miedos, de su angustia y vacío existencial, y es como si estuviera leyéndonos el pensamiento y traduciendo en versos nuestras emociones. Y en eso, en esa simbiosis de lector y escritor, insisto, reside para mí la magia de la poesía.

Sin olvidar que el resto, la forma, la ética, la estética y el ritmo, en el caso de este y los demás poemarios de Pedro, viene también añadido, y muy bien orquestado además: un puñado de poemas confesionales impecablemente escritos, nostálgicos y evocadores, melancólicos y reflexivos, amargos y estremecedores, que reflejan la sensibilidad de un poeta extraordinario.

Podría, llegados a este punto, hablar de las influencias cinéfilas del libro (además de Tarkovski, por supuesto, siempre presente), de las brillantes metáforas y asociaciones que contiene, de la importancia de lo visual y de los momentos congelados en el tiempo (como gotas de ámbar, pensaba al leerlo, en la inmensidad que es la vida), de la honestidad con que se auto examina y disecciona el poeta, de la crítica social (explícita o encubierta) que contienen estos versos, o de lo desoladores, incisivos y certeros que en ocasiones pueden llegar a resultar... Pero no lo voy hacer, porque esa tarea, opino, corresponde al lector y ha de ser él, en suma, quien diga la última palabra.

Simplemente, pasen y lean:

Vicente Muñoz Álvarez,
prólogo a Lo humano y lo divino en el ojo de Tarkovski
(Rasmia Ediciones, 2022)


viernes, 4 de marzo de 2022

TODO TU MAL LO PAGARÁS EN TUS SUEÑOS



A mí, que solo intento a estas alturas de mi película encontrar, por encima de todo, el sosiego y la calma, el equilibrio y la paz, me pasan a menudo y sin quererlo cosas muy raras... Será por mi cabecita loca, tal vez, por los excesos de antaño o por cómo va el mundo ahora, al revés, pero la verdad, me pasan cosas muy raras... Sin ir más lejos ayer, luchando contra el insomnio y mis fantasmas al amanecer, como todos los días, cuando se despereza aún el mundo, salgo a caminar y meditar por la orilla del río, pero me desvío por un sendero que no conocía (como en El Pueblo Blanco de Machen, pensé, un túnel entre la floresta y la umbría lleno de recodos mágicos y de poder) y de repente, súbitamente, una especie de templo en el corazón del bosque tipo la bruja de Blair, con atrapasueños y plumas colgando de los árboles, cráneos de animales, altares, cabañas de chamanes y una ominosa advertencia: TODO TU MAL LO PAGARÁS EN TUS SUEÑOS... Así sin más, yo solo paseando por la orilla del río al amanecer, a bocajarro y quemarropa, esa advertencia... Pensé en Castaneda y Don Juan y Genaro y todo lo que tras la pandemia nos ha pasado, en rituales y viajes astrales, en la matanza de Texas y en cosas muy raras en general, y salí de allí sin saber muy bien a dónde había llegado, dónde me había metido, qué había presenciado y qué sería de mí después... De momento aún sigo aquí, intentando hilar cabos y escuchando, como quien dice, las bombas al lado... Qué extraño todo...

Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 3 de marzo de 2022

LA BATALLA DE LAS HORMIGAS



de todo Walden

maravilloso
al completo

lo que más
me impresionó
en su día

la batalla
de las hormigas

ese ojo de pez
por el que Thoreau describe
una guerra sangrienta
entre hormigas rojas
y negras

cómo se pelean
defienden su territorio
se despedazan
y exterminan
y alienan

como nosotros

seres humanos

la misma simpleza

la misma ferocidad

Vicente Muñoz Álvarez,
de Días ruta
(LcLibros, 2021)



miércoles, 2 de marzo de 2022

MUERTE A CRÉDITO



cambian
los escenarios
los actores
los tiempos

el guion
de nuestra
película no

violencia pura

Vicente Muñoz Álvarez