lunes, 18 de enero de 2016

PELÍCULAS PARA LA LA PENUMBRA en LA CRÍTICA DE LEÓN



El próximo jueves 21 de enero en "Elektra Comics" de León, c/ Comandante Zorita, 4, presentación del libro de Vicente Muñoz Álvarez, con la actuación de "Los tres norteamericanos"

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA

Hace ahora cuatro años, en otoño de 2011, la Editorial Eutelequia publicó Cult Movies: Películas para llevarse al infierno, un catálogo o listado, por llamarlo de algún modo, de los filmes que a lo largo del tiempo, por diversos motivos, más me habían impactado (no los que realmente considero los mejores de la historia del cine, que requerirían otra lista aparte).

En el prólogo de aquel libro, y en relación a las películas que en él reseñaba, escribí: “Tanto en la literatura como en el cine (y en todos los demás ámbitos creativos) me interesan las obras que cuestionan el mundo en que vivimos, que remueven las vísceras y las conciencias, que aceleran la sangre y el corazón, mostrando sin filtros éticos ni políticos la realidad (sin duda violenta y cruel) que el hombre ha creado. Este es, en última instancia, el criterio de fondo que he utilizado para confeccionar este top 100 de películas de culto: lo crítico, lo atípico, lo raro, lo grotesco, lo perverso, lo incómodo, lo hiriente, lo hipnótico, lo arrebatador...

Aunque no menos importante, también, ha sido el punto de vista y enfoque literario con que las reseñas han sido ideadas, las conexiones de todas estas películas con libros y escritores que admiro y he leído intensamente en el transcurso de mi vida adulta, igualmente básicos y determinantes para mi formación. Más que una guía cinéfila al uso, pues, este manual está concebido como un diario personal donde me he despachado a gusto con muchas películas que yo opino que nadie debería dejar de ver.”

Copio y pego de allí estas palabras porque son igualmente aplicables a este segundo volumen de Cult Movies: Películas para la penumbra, y describen certeramente el porqué de ambos. Y vuelvo a recordar, como entonces, que: “No soy crítico de cine, soy narrador y poeta, y por lo tanto nunca me planteé escribir ensayos técnicos ni concienzudos sobre las películas seleccionadas, sino más bien comentarios apasionados de las mismas que impulsaran a los lectores a videarlas sin complejos.”

En esta ocasión, eso sí, he aumentado el número de reseñas (a 132) e intentado elegir películas menos conocidas (salvo un puñado de excepciones que no puede resistirme a incluir: Moby Dick, Los inocentes, ¿Qué fue de Baby Jane?, El resplandor, Al final de la escalera y unas pocas más), y me he centrado especialmente en filmes de los años 70, un período, a nivel creativo, fascinante y experimental, al que le tengo especial cariño.

Aunque, llegados a este punto y antes de entrar en materia, se plantea la pregunta: ¿Qué es una película de culto? Wikipedia nos dice al respecto: “Película de culto se refiere a cualquier tipo de producción cinematográfica que ha adquirido alguna clase de culto popular, ya sea por su formato, su producción, su trama o su significado histórico. Las películas de culto son frecuentemente señaladas como polémicas debido a que incluyen ideas o temas notablemente controvertidos o a que, siendo más convencionales
en su temática, la presentan de un modo alejado de los convencionalismos estéticos o narrativos.”

Suscribo, por supuesto, estas palabras, aunque añado, para finalizar, que yo me he guiado en esta selección, además, por mi propio culto e instinto: el que mi criterio me dicta.

Os toca ahora, queridos drugos, contrastarlo con el vuestro.

Vicente Muñoz Álvarez




sábado, 16 de enero de 2016

CORAZÓN SALVAJE



otro de los que, pase lo que pase, jamás me abandona y nunca olvido: Thomas Bernhard... no recuerdo ya qué libro suyo leí primero, calculo que hacia mediados de los noventa, pero todos ellos, sin excepción (y los he leído casi todos varias veces), han dejado una huella indeleble en mí... a pocos autores he leído con tanta intensidad y arrebato en mi vida, con tanto disfrute y aprovechamiento, Kerouac y Céline, tal vez, y a pocos me he entregado con tanta pasión... Helada, Corrección, La Calera, Tala, El malogrado, Los comebarato, Trastorno, Hormigón, El origen, El aliento, El frío, El sótano, Un niño, Maestros antiguos... verdaderos mazazos a la conciencia, jarros de agua fría al sistema (a cualquier sistema), feroces obras maestras, altísima literatura, filosofía de la buena, anarquismo salvaje, nihilismo puro y desesperación... con pocos autores me he identificado tanto, a nadie le he escuchado decir tantas (dolorosas) verdades, ninguno me ha marcado e influido igual (sobre todo en El merodeador), nadie le supera en profundidad y ritmo, en forma y estilo, a ninguno le debo literaria y personalmente tanto como a él, y con nadie, vivo o muerto, sin duda, me siento tan en deuda... va por ti esta vez, maestro, con la venia de los timoratos...


Vicente Muñoz Álvarez

viernes, 15 de enero de 2016

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA en CADENA SER




PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA: Entrevista en Tam Tam Press.


Vicente Muñoz: 
"Descubro al cinéfilo joyas olvidadas que merece la pena ver y desempolvar"

Por Camino Sayago/Tam Tam Press

Es su segundo libro sobre cine de culto. Un proyecto aún inconcluso, que Vicente Muñoz Álvarez (León, 1966), escritor, poeta y editor, piensa culminar, cuando la criba saque a la luz las últimas lascas de transgresión de cine inquietante y olvidado. De momento con “Cult Movies. Películas para la penumbra”, publicado por Excodra Editorial, acota el terreno a la espera de una nueva entrega. Lo presenta el próximo 21 de enero en Elektra Cómics (León).

“Cult Movies. Películas para la penumbra”, rescata 132 cintas de distintos autores y cinematografías. La lista que propone el autor es amplia y reúne cine de género y de autor, de terror, ciencia ficción y serie B. Largometrajes desconocidos y algún que otro clásico. Han hecho falta cuatro años hasta llegar a papel. Desde la joya El hombre de mimbre, de Robin Hardy a la bizarra El hombre anfibio, de Vladimir Chebotaryov y Gennadi Kazansky, los títulos de esta guía para cinéfilos dibuja un ecléctico y lisérgico viaje hacia otros universos muy poco explorados.

– ¿Películas para la penumbra es la secuela de Películas para llevarse al Infierno, tu anterior libro sobre Cult Movies?

– Sí, así es. Digamos que es el segundo volumen de un proyecto más amplio, que no sé exactamente cuántos más llevará. En el primero reseñaba 100 filmes, y 132 en este segundo.

– Las que has incluido en el libro proceden de tu blog, donde durante años te has sumergido en el cine de culto. ¿Cómo surgió la idea de llevar ambos proyectos al papel?

– Todo comenzó hace cosa de ocho años en otro blog que gestiono, Resaca/Hankover (http://hankover.blogspot.com.es/), que abrimos Patxi Iruzun y yo para la promoción del libro del mismo título, un homenaje a Charles Bukowski que coordinamos para Mondadori. Comencé en él a reseñar este tipo de películas y posteriormente seguí la sección, bajo el título de Películas para llevarse al Infierno, en mi blog personal. Mi vida en la penumbra (http://mividaenlapenumbra-vinaliatrippers.blogspot.com.es/). En el año 2011 la editorial Eutelequia me propuso montar un volumen con las reseñas publicadas y de ahí surgió el primer libro, Cult Movies: Películas para llevarse al infierno. Este segundo, Películas para la penumbra, que he tardado cuatro años en terminar, lo publica la editorial Excodra, que se interesó también por el tipo de cine que reseño en mi blog. Aunque montar esas reseñas en formato de libro requiere otro tipo de trabajo a mayores, ampliar y pulir las reseñas, ordenarlas cronológicamente y adaptarlas al espíritu de cada libro en concreto, no son meras transcripciones de las reseñas del blog.

– ¿En base a qué criterios has seleccionado las 123 cintas que lo componen?

– Como punto de partida, películas muy poco conocidas y sobre las que apenas hay información ni reseñas, que por una u otra razón me han impactado y considero que todo cinéfilo debería ver. Ya en el libro anterior dejaba bien claro que no se trataba de un listado de las que yo consideraba las mejores películas de la historia del cine, que requerirían otro libro aparte y sobre las que además hay ya mucha bibliografía, sino de las películas que más me habían impactado y sobre las que aún se ha escrito muy poco.

– Imagino que has reunido los títulos que más te gustan o te han impactado por diferentes motivos…

– Sí, tal cual comentaba, así ha sido. Pero teniendo en cuenta lo que antes señalaba también, que se trata de películas muy poco conocidas por el gran público. Y películas, además, que de algún modo se salen del canon que dicta Hollywood, nunca cine comercial ni convencional.

– Rescatas los más oscuros, olvidados, menospreciados…

– En efecto, es sobre esos títulos que apenas nadie ha visto o conoce sobre los que me interesa escribir, quiero descubrir al cinéfilo joyas olvidadas que merece la pena ver y desempolvar.

– Si tuvieras que escoger entre tres, ¿Con cuales te quedarías? Y ¿Cuál sería tu favorito?

– Todas las que reseño me han gustado, sin duda, de ahí que haya decidido incluirlas en esste libro. Pero si tuviera que elegir sólo tres, me quedaría tal vez con Despertar en el infierno (1971), de Ted Cotcheff, Harold y Maude (1971), de Hal Ashby, y El hombre de mimbre (1973), de Robin Hardy, verdaderas joyitas.

– Pertenecen a distintas épocas, países e idiomas. Recorren tu particular mundo de penumbra. ¿Cuáles son los más extraños y a que géneros pertenecen?

– Extrañas, quizás, Dimorfo (1979), de Rodjara, una fábula delirante sobre el desdoblamiento de personalidad, El hombre anfibio (1962), de Vladimir Chebotaryov y Gennadi Kazansky, bizarra y marciana donde las haya, y El Demonio (1963), de Brunello Rondi, la película en la que se inspiró El exorcista.

– Entre las rarezas españolas rescatas dos películas de mediados de los 60, La llamada, de Javier Setó, y La dama del alba, de Francisco Rovira Veleta.

– Sí, también son de mis favoritas, dos maravillosas y oscurísimas películas made in Spain que apenas nadie conoce y que a todos recomiendo encarecidamente ver.

– Porque no te impones fronteras, te decantas tanto por el cine de autor como por el de ensayo, la serie B o el cine más gore y basura.

– Efectivamente, no me ciño en mi selección a ningún género en particular, aunque sin duda el de horror, en sus diversas vertientes, es el que más he reseñado. Pero también el cine social y de autor, la comedia negra, algunos western, los trhillers psicológicos, la ciencia ficción, etc, etc.

– La década de los 70 nutre este listado, ¿fue realmente un momento decisivo para este tipo de cine independiente?

– Cerca de la mitad de los títulos reseñados corresponden, en efecto, a ese período, que fue decisivo, sí, para el tipo de cine transgresor y alternativo que a mí me interesa. Los movimientos psicodélicos y contraculturales de aquel tiempo dieron lugar a un tipo de cine muy particular y teñido de connotaciones lisérgicas y consignas revolucionarias.

– Dice Juanjo Ramírez en el epílogo que describes las pelis con términos que aluden a una experiencia psicotrópica, lisérgica, alucinógena.

– Sobre todo en los de esta década, finales de los 60 y 70 del pasado siglo, sí. Películas como Psych-Out, de Richard Rush, Easy Rider, de Dennis Hopper, o The Trip, de Roger Corman, por citar algunos ejemplos algo más conocidos, están llenas de alusiones al ácido y otras drogas alucinógenas, y ese era otro aspecto que me interesaba desarrollar en el libro, la influencia de ese tipo de cultura psicodélica en el cine de aquel tiempo.

– Y habla de la huella de “Los Paraísos Artificiales” de Baudelaire… el cine como droga.

– Tal cual apunta muy acertadamente Juanjo en el epílogo: “El cine como droga, como vehículo hacia otros estados de percepción mental. La experiencia audiovisual como mecanismo para alterar la conciencia, para catapultarnos hacia otras dimensiones.” Eso es lo que en muchas reseñas, y en general en el tono de todo el libro, he intentado transmitir y plasmar.

– The Adicctión, de Abel Ferrara, por ejemplo, se sumerge de lleno en esos paraísos.

– Muy de lleno, ya lo creo que sí… De hecho, y como suele ser habitual en su cine, de la manera más explícita y subversiva.

– Vamos, que cualquiera que sea consumidor de este cine marginal debería tomar nota de tus recomendaciones… ¿una enciclopedia poética de cine de culto?

– Esa es la idea e intención, sobre todo teniendo en cuenta que para reseñar estas 132 películas he tenido que ver muchos cientos más y quedarme con las mejores, lo cual, sin duda, le facilita mucho al cinéfilo la búsqueda. Hay, también, mucho cine malo o muy malo en este tipo de géneros, y creo que es una ventaja y ahorro de tiempo y esfuerzo poder contar con una guía así. Y también, por supuesto, y teniendo en cuenta que soy escritor, está ese lado literario y poético con que las reseñas han sido concebidas y escritas, la relaciones con libros y escritores que admiro y la forma de trasladarlas al papel. No estamos ante un ensayo concienzudo o crítico de cine, sino ante el diario de cine de un escritor.

– Por último, las ilustraciones del libro son de Álvaro Collar Muñoz, tu sobrino. ¿Encargo o también afición por lo inquietante y maldito?

– Ambas cosas a la vez: sabiendo de su afición por este tipo de cine y literatura, pensé que le gustaría ilustrar este libro, y así fue. Él es diseñador gráfico y la idea le sedujo desde el principio, plasmando su visión en las nueve ilustraciones que acompañan al libro.





jueves, 14 de enero de 2016

DREAM SURFER



tumbado ayer por la noche en la cama con la luz apagada, en ese duermevela lleno de imágenes atropelladas y evanescentes que precede al sueño profundo, la siguiente visión: mi cabeza (por dentro) como un vasto y proceloso mar bajo el sol anaranjado y místico del atardecer, las olas encrespadas como ideas que, al ritmo de las corrientes, iban y venían, y mi conciencia como una tabla de surf sobre la que las cabalgaba, captando su verdadero significado y esencia... esa visión...


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 13 de enero de 2016

A CIEGAS



lo malo son esos días en los que no sabes realmente lo que quieres decir ni expulsar... normalmente es sencillo, relativamente sencillo al menos, gajes del oficio y la práctica, sientes algo que debes decir y expulsar, exorcizar, sacar del fondo de ti, te pones como en trance a escribir y sale fluidamente y es como una terapia, un pequeño milagro, escribes y sale, expulsas y tienes, limpio por dentro y las palabras como esponjas empapadas de tus entrañas por fuera... lo malo y peor son esos otros días, estas noches, cuando hay también algo que expulsar y decir pero no sabes qué, cuál es la causa, el problema, y menos aún las palabras con que sacarlo como siempre de ti... entonces, por el hábito y la costumbre, haces esto a ciegas, te sientas igualmente a escribir, pero escribir no surte el mismo efecto porque no sabes ni lo que quieres decir ni lo que realmente hay que expulsar, el conjuro habitual no funciona, el truco de siempre no sirve, y simplemente escribes pero la ansiedad sigue ahí, salen como siempre las palabras, aquí están, pero la ansiedad sigue ahí... y no es, en absoluto, la misma terapia...


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 12 de enero de 2016

SIN RUMBO



en la tierra y el mar, en la galaxia, en el espacio y el tiempo, perdido, extraviado, desubicado, desorientado, desnortado, esperando, buscando, flotando, oteando, tanteando, a la deriva, dando tumbos, sin rumbo dentro y fuera de mí... eso es lo que siento e intento siempre de una u otra manera explicar, esa extraña sensación... los caminos que tomo se bifurcan, los senderos se estrechan, se confunden las rutas, se pierden las sendas, se apagan los faros, desaparecen los mapas, fallan las brújulas, se borran las huellas, no se ven las estrellas, todo enmarañado y oscuro, raro y confuso, aleatorio y difuso, azaroso y absurdo, vasto y fuera de lugar... esa extraña sensación...


Vicente Muñoz Álvarez

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA en LEÓN



domingo, 10 de enero de 2016

GOODNIGHT MOMMY



Boquiabierto por completo me he quedado tras el visionado de esta película, Goodnight Mommy (2014), de Severin Fiala y Veronika Franz, un desconcertante y abrumador thriller psicológico, de lo mejor con diferencia que he visto en los últimos tiempos.

Está claro que un filme de este calibre y características sólo lo podía haber realizado un director austriaco, Haneke, por ejemplo, al que tanto recuerda, o Thomas Bernhard sobre el papel, esa visión del mundo aséptica y dura como el cemento armado, nihilista y enfermiza, descorazonadora y tremenda, esa forma documentalista y sobria de rodar, esos infiernos insondables del alma y una puesta en escena que, por lo verosímil y rotundo, pone los pelos de punta.

No leáis nada al respecto, críticas ni opiniones, sólo dejaos llevar por la cadencia y el clímax de este cuento perverso, su inteligente ferocidad y la forma que tiene de atravesar el corazón y la piel, y estoy seguro de que, como yo, nunca lo olvidaréis.

9 sobre 10.

Vicente Muñoz Álvarez

Trailer in You Tube:


RAIN DOGS



noche solitaria 
y lluviosa en la tierra

otra más

me he sentado a oscuras
en el salón de mi casa
a ver tras la ventana llover

días y noches de lluvia
incesante y amnésica

y Wendy lamiéndome
y preguntándome
qué me pasa

mientras yo veo
tras la ventana llover

llover


Vicente Muñoz Álvarez


SERES DE LUZ



de vez en cuando, sí, personas que te devuelven la fe y por las que merece la pena luchar... otras en cambio y por desgracia no, mejor tirar cuanto antes la toalla y salir corriendo a todo gas, lo más lejos que te lleven las piernas, gente que muy al contrario debes evitar... pero de vez en cuando sí, afortunadamente, personas que realmente merecen la pena, ángeles en el camino, seres de luz que iluminan y orientan tus pasos, amigos, amores, compañeros, familiares o hermanos, personas que siempre están, aun en los momentos más duros y complicados están, y por las que merece la pena luchar... en las distancias cortas, como decía un eslogan publicitario del pasado siglo que nunca olvido, es cuando un hombre (o mujer) se la juega... en los días oscuros, en los malos tragos, en los tiempos difíciles, frente a la adversidad, es cuando realmente se demuestra lo que llevamos por dentro y cuando verdaderamente podemos juzgar... personas que alimentan, que comprenden, que comparten, que enseñan, que respetan, que oxigenan, que nunca defraudan, que no exigen, que escuchan, que enriquecen, que impulsan, que ayudan... por ellas sí, merece la pena luchar...


Vicente Muñoz Álvarez

sábado, 9 de enero de 2016

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA: Con Diego López.



Entrar en la librería Laie del CCCB, ojear el libro de Vicente Muñoz Alvarez "Cult Movies. Películas para la penumbra" (segundo volumen), y localizar entre sus páginas el documental "Los perversos rostros de Víctor Israel", junto a clásicos como "La semana del asesino" o "El extraño viaje", ¡te alegra la vida!

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA: En casa de Santos Perandones.



Vaya dos joyas estoy leyendo. Un compendio de buenas películas de Vicente Muñoz Alvarez y una novela de Pepe Pereza. Respaldados por dos editoriales que me gustan mucho, Ediciones Lupercalia y Excodra Editorial.Ricardo Moreno Mira Rubén Darío Fernández. Si me queréis hacer caso, tenéis ante vosotros una compra segura.

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA: Entrevista en Biblioteca del cine fantástico.


Fotografía de J. Vega

Hace cuatro años, la Editorial Eutelequia publicó Cult Movies: Películas para llevarse al infierno, un catálogo de los filmes que a lo largo del tiempo, por diversos motivos, impactaron a Vicente Muñoz Álvarez. Hace unas semanas ha salido a la luz la segunda parte de esta obra, en este caso con el subtitulo de Películas para la penumbra.

La Biblioteca del Cine Fantástico tuvo la oportunidad de charlar con Vicente Muñoz Álvarez en relación a esta nueva obra.

En tu opinión, ¿qué tiene que tener una película para que sea considerada de culto?

Pienso que, como premisa, ser de algún modo polémica, transgresora o políticamente incorrecta, bien por sus características estéticas, formales o técnicas, o simplemente por situarse fuera del canon que dicta el cine comercial, y haber adquirido, pese a ello, algún tipo de culto popular.

Hay que dejar claro que en el libro no aparecen las que consideras las mejores películas de la historia del cine, pero sí las que más te han impactado.

Sí, eso lo dejo ya bien claro al principio, en la introducción. Elegir las que yo considero las mejores películas de la historia del cine requeriría, sin duda, otro listado aparte. Y como ya hay mucha información al respecto, no me interesa especialmente hacerlo.
Las que aquí reseño son las películas que, por una u otra razón, más me han impactado a lo largo del tiempo y que, a mi juicio, ningún cinéfilo debería dejar de ver. Y además, y ese es otro factor determinante para mi selección, filmes muy poco conocidos y sobre los que apenas hay bibliografía ni documentación.

¿Qué géneros y subgéneros tienen cabida en la obra?

Especialmente el género de terror en sus diversas vertientes: thriller psicológico, mad doctors, fantasmas, giallos, slashers, posesiones, gore, etc. Pero también el policíaco, el western, el drama, el humor negro, la crítica social, el cine de autor, la ciencia ficción, etc, etc. No me he limitado a un género concreto, sino al impacto y sensaciones que esas películas me ha producido.

En esta segunda parte de Cult Movies, continuas con este mismo criterio para la selección de los títulos?

El mismo que en el primer volumen, Películas para llevarse al infierno, sí, pero eligiendo en esta ocasión películas aún menos conocidas por el gran público. Eso es, quizás, lo que más me ha interesado esta vez, descubrir películas que muy pocos conocen y que creo que merece la pena desempolvar.

En esta ocasión, has aumentado el número de reseñas hasta 132, ¿se habían publicado alguna de estas reseñas previamente en algún otro medio o se han creado en exclusiva para la obra?

Desde hace ya varios años mantengo en mi blog personal, Mi vida en la penumbra (http://mividaenlapenumbra-vinaliatrippers.blogspot.com.es/) una sección destinada a reseñar este tipo de cine de género y culto. Se han ido publicando ahí poco a poco, aunque la selección para el libro ha sido mucho más rigurosa, ampliando las reseñas, puliendo su estilo, ordenándolas cronológicamente y adaptándolas al espíritu e intención de este volumen.


¿Has intentado incluir películas clásicas o te has inclinado quizás por las menos conocidas que puedan sorprender al lector?

Como ya he comentado, he tratado de elegir y reseñar películas muy poco conocidas, al menos para la gran mayoría, de la que pocas veces se oye hablar. Ese es el objetivo principal del libro.

¿Son películas del periodo 2011 hasta el 2015 desde la publicación del anterior libro o son películas de todas las épocas?

No, en absoluto. Desde Vampyr (1932), de Carl Theodor Dreyer, hasta The Babadook (2014), de Jeniffer Kent, el libro hace un recorrido por el cine del pasado y del presente siglo, con especial atención a la década de los 70.

¿Has encontrado algún periodo cinematográfico especialmente relevante donde se estrenaran más títulos interesantes?

Sí, el que acabo de mencionar, los años 70 del pasado siglo. Casi la mitad de las películas que incluye este volumen pertenecen a ese período, que me interesa, a nivel cinematográfico y creativo, más que ninguno. Los movimientos contraculturales y psicodélicos de aquel tiempo influyeron de manera determinante en el arte, dando lugar a obras excepcionales.

Más que una guía cinéfila al uso, el libro es como tu diario personal donde recomiendas películas. A quién está dirigida la obra, ¿a los cinéfilos más ortodoxos o a los cinéfagos sin complejos?

Más bien a los segundos, cinéfagos que sepan apreciarlas sin condicionantes ni complejos de ningún tipo. Sólo así, con ese punto de vista, puede realmente apreciarse en su justa medida este tipo de cine marginal y subversivo.
Y por supuesto, también a los amantes de la literatura, que se encontrarán frente a un libro que, además de cine, habla de creación, vida y poesía.


Por último, háblanos de los tres colaboradores que participan en Cult Movies: Películas para la penumbra ¿cómo surgen estas colaboraciones?

El prólogo es de Jesús Palacios, uno de los críticos y ensayistas más versados en este tipo de cine de nuestro país, que aborda el tema del por qué del creciente interés por el cine de género frente al comercial.
El epílogo, de Juanjo Ramírez Mascaró, escritor y director de esa gran película de culto que es Gritos en el pasillo, que incluía en dvd Películas para llevarse al infierno, el hermano mayor de este segundo volumen.
Y las ilustraciones, nueve en total, de Álvaro Collar Muñoz, un diseñador gráfico estupendo, que da su visión de algunas de las películas reseñadas.
Les invité a los tres a la fiesta y ellos se apuntaron de inmediato, aportando sus puntos de vista y enriqueciendo con sus colaboraciones mucho el libro.

Si quieres añadir algo más este es el momento.

Daros las gracias por la labor que realizáis en vuestro blog y por el interés por este libro en concreto.





viernes, 8 de enero de 2016

TRASH NIGHT



menuda una noche de mierda, he pensado al levantarme molido por los sueños esta mañana, literalmente hablando (y disculpad por el tono que va a tener este texto), una noche de mierda... porque las sincronicidades existen para lo bueno y para lo malo, me digo, de eso no hay duda, y la de ayer fue realmente trash... primero Combat Shock, la peli de culto de Buddy Giovinazzo producida por la Troma (aunque completamente alejada de sus postulados), sobre la que había oído opiniones muy encontradas, para algunos una obra maestra y para otros un bodrio indigesto, nadie se pone de acuerdo y no me extraña, porque la peliculita de marras, es cierto, se las trae, y aún no sé cómo evaluarla, puntuarla, y en cuál de los dos bandos de la crítica situarme... creo que, a mi juicio, ambas cosas a la vez, bodrio infumable y obra maestra en idéntica proporción, el caso es que es de los filmes más sórdidos, nihilistas, deprimentes y escatológicos que recuerdo haber visto en mi vida (y os lo aseguro, he visto muchos), un mazazo a la conciencia y un jarro de agua fría al sistema, a cualquier sistema... la cosa va de un excombatiente traumatizado de Vietnam que deambula como un zombi buscándose la vida por un Nueva York de pesadilla, decadente y malsano, pútrido y enloquecedor, lleno de yonquis y prostitutas, y tiene un piso que se cae a pedazos, una mujer al borde de un ataque de nervios y un niño deforme debido a los efectos del napalm... muy romántico todo, calles llenas de basura, solares y barrios enteros en ruinas, colas inmensas del paro, camellos, proxenetas, matones, ladrones y todo de tipo de desheredados intentando desesperadamente ganarse el caballo y el pan... la historia en sí, cómo y dónde se desarrolla y su apabullante y tremendo final, pone los pelos de punta, pero más que ninguna otra cosa la mugre, la mierda, la suciedad y la basura que recubre como una pátina grasienta e inefable toda la película... y eso, al menos de este modo, opino, no es fácil de transmitir al espectador... una especie de híbrido entre Taxi Driver y Pink Flamingos con pinceladas del Warhol más oscuro, casposo y descorazonador hasta límites insospechados... obra maestra o bodrio infumable aún no lo tengo claro, y supongo que nunca lo tendré porque como digo me parece ambas cosas a la vez, lo cierto es que terminé de verla con un sentimiento de asco y congoja de lo más indigesto, y al irme a lavar a continuación los dientes antes de ir a la cama, el extraordinario mundo de las sincronicidaes puso la guinda definitiva al pastel... el lavabo del baño, de pronto, estaba medio atascado, el agua no colaba por el desagüe bien, así que decido, serían las doce de la noche aproximadamente, desatornillar la rejilla para limpiar un poco la tubería y... sorpresa... sorpresa muy desagradable, y perdonad que sea explícito, en forma de una especie de pasta apestosa e inmunda de pelos y desperdicios acumulados ahí desde yo qué sé cuánto tiempo atrás... llevo poco tiempo en este piso, pensaba mientras con un cuchillo extraía toda aquella porquería, esto no puede ser mío, yo no tengo el pelo largo, a saber de quién será, qué asco, por dios, qué olor, qué arcadas, qué marranada, qué asco... no sé muy bien cómo logré terminar de limpiar el desagüe sin vomitar, porque estuve a punto de hacerlo varias veces, y al mal cuerpo que me había dejado ya de por sí la película se sumó esta horrenda visión dejándome literalmente hecho puré... ni sé las veces que me lavé luego las manos y la cara antes de acostarme ni lo que me costó luego dormirme y sacarme toda aquella inmundicia de la cabeza... y como colofón lógico y consecuente luego, claro, las pesadillas, un torbellino de imágenes y situaciones dantescas que apenas recuerdo pero que tenían mucho que ver con ambas cosas, peli y desagües, desagües y peli, clavándose en mi subconsciente como un dardo envenenado... conque una noche de mierda, hermanitos, ya lo creo que sí, UNA NOCHE DE MIERDA...


Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 7 de enero de 2016

DE LA INFANCIA



cada vez lo tengo más y más claro, siempre lo he tenido claro pero ahora es ya una certeza y convicción, todo viene de la sangre y la infancia, de los genes y de la niñez... lo primero, la sangre y los genes, por supuesto, mirad si no a vuestros padres y en ellos os veréis reflejados, eso no puede ni debe cambiar, pero lo segundo, las impresiones, sensaciones, recuerdos, vivencias, alegrías y traumas de la infancia, que dependen, sin duda alguna, de la niñez que hayamos tenido y condicionan inexorablemente el resto de nuestra vida adulta... lo que viviste y cómo lo viviste, lo que te marcó y formó y traumatizó, lo que te impresionó y arrebató, lo que te hizo crecer, va estar grabado a fuego siempre en tu subconsciente, de manera más o menos perceptible, a veces incluso subliminal, pero grabado como un estigma en tu subconsciente... que le pregunten si no a Proust qué era su magdalena del desayuno y a dónde le teletrasportaba o a De Quincey por qué escribió sus Confesiones de un inglés comedor de opio o a Genet por sus hurtos y diarios o a Thomas Bernhard por su desarraigo o a Céline por el origen de su delirante Muerte a crédito o al bueno de Lovecraft de dónde vienen sus fantasmas... o que pregunten al psicópata por sus fobias y obsesiones y al niño que fue feliz por su arcadia perdida, y a buen seguro que unos y otros nos darán las claves... es algo que tengo cada vez más claro, sí, cómo nos condiciona la infancia y hacia dónde dirige luego nuestros pasos, de qué modo influye en nuestro viaje y hasta qué punto determina, para lo bueno y lo malo, el resto de nuestras vidas... 

padres 
y madres del mundo 
no lo olvidéis


Vicente Muñoz Álvarez

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA en ASTORGA REDACCIÓN



Al cine por la seducción de la palabra

Astorgaredacción 6/01/2016

Vicente Muñoz Álvarez (León, 1966). Escritor, editor y poeta. Con veinticuatro años fundó el sello 'Vinalia Trippers' que dio a la luz varios fanzines y pequeños libros de cuentos y poemas en los años 90.

Su primer poemario, Canciones de la gran deriva (1999), da algunas de las claves de su poesía, que narra la desolación y la lucha que representa la vida y la necesidad de revisar el modelo de sociedad de consumo en que vivimos. Después vendrían otros poemarios hasta 'Parnaso en llamas' (2006), donde aborda el paso del tiempo como un proceso que erosiona las ilusiones con lentitud pero con firmeza. 

También es autor de relatos, ensayos y la novela 'El merodeador'.

‘Cult Movies, películas para la penumbra’ es el segundo libro en relación al cine que escribe Vicente Muñoz Álvarez.

Viene el libro prologado por Jesús Palacios y ya nos indica que Vicente es un verdadero iniciado e iniciador en las ‘Cult Movies’ y que en esta tarea “se expresa con sencillez y soltura; con lenguaje directo y coloquial, sin pretensiones ni pedantería”. El escrito nos puede descubrir otras formas y maneras de entender el cinematógrafo.

Coincide Jesús Palacios en su apreciación con lo que también dice en el epílogo el cineasta Juanjo Ramírez Mascaró: y es el enorme poder seductor y alucinógeno de la expresión de Vicente en su comentario de los films seleccionados: “un verdadero derviche cinéfago que hace girar ante nosotros miríadas de imágenes olvidadas, títulos recónditos y películas malditas”.

Contiene también el libro una breve introducción del autor donde expresa cuál es su intención en esta selección de los films: “Tanto en literatura como en el cine me interesan las obras que cuestionan el mundo en que vivimos, que remueven las vísceras y las conciencias, que aceleran la sangre y el corazón mostrando sin filtros éticos ni políticos la realidad que el hombre ha creado”.

Dos son en definitiva los criterios con los que ha realizado la selección de las 132 películas. El primero es el componente crítico, de rareza y generador de incomodidad y de arrebato. El segundo es de enfoque literario. Las conexiones de los films con los escritores y libros que han sido determinantes en su formación.

Se trata por ello de comentarios apasionados, poéticos, alucinógenos que intentan arrebatar y contagiar al lector y crearle un gusto por los films y por la literatura que estos implican.


El libro comenta una a una 132 películas de todas las épocas, pero sobre todo abundan las películas de los años 70, por ser un periodo efervescente en la creación de este tipo de films. “No hay barreras, tópicos ni hipócritas principios, de la ‘exploitation’ al arte y ensayo… del cine de autor a la serie B, Vicente Muñoz no desprecia nada, acercándose así a la verdadera naturaleza seductora y diabólica del cine…”, sigue diciendo del libro Jesús Palacios.

El libro incorpora por último un epílogo: ‘Pelis pa la penumbra: Instrucciones de uso (y abuso)’ cuyo autor es Juanjo Rodríguez Mascaró.

Todavía oculta para el final este libro otra sorpresa más y son las fantásticas ilustraciones sobre algunos de los films reseñados, firmadas por Álvaro Collar Muñoz.





martes, 5 de enero de 2016

PROCASTINACIÓN



extrañas sensaciones esta noche de reyes, desde mi cueva escuchando a lo lejos los fuegos artificiales aparatosamente estallar y todo tan raro y absurdo e incomprensible como siempre... qué son los reyes magos de oriente y de dónde y por qué y a qué vienen y qué percibimos realmente de este mundo quimera y qué los agujeros negros y la relatividad y la teoría cuántica y por qué últimamente tantas pesadillas y a dónde me lleva o qué significa o simboliza este agitado y turbulento viaje... me lo pregunto cada vez más a menudo, es la verdad, qué realidad estoy viviendo, qué es todo esto y a dónde me lleva en el fondo vivirlo, porque lo cierto es que no comprendo casi nada, cuanto más leo y escribo y aprendo menos entiendo, cada vez más incomprensible todo, lo hipócrita, lo falso y lo efímero, pero también lo auténtico, lo verdadero y lo perenne de este surrealista viaje... todo me parece aleatorio y absurdo pero arrebatador, las noticias me abruman, las caras y los corazones de la gente me abruman, las sincronicidades, las casualidades, las injusticias, lo hermoso y lo tétrico, lo odioso y lo bello, lo que debería ser y no es y la procastinación, todo me abruma, todo destellos, reyes de pacotilla, fuegos de artificio, todo falacias, todo pasajero, todo deslumbrante y oscuro, todo desproporcionado y revelador... carbón, me digo porque no entiendo nada y lo postergo todo para mañana, esta noche sólo carbón...


Vicente Muñoz Álvarez

CARBÓN



disfrutad con los presentes
de los reyes magos de oriente
(& occidente)
si (aún) podéis 
hermanitos

yo me quedo
con mi dulce de siempre

carbón

lunes, 4 de enero de 2016

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA: Entrevista en Diario de León.


Vicente Muñoz reúne en un libro los títulos más desasosegantes de la historia del cine.

E. GANCEDO | Diario de León, 4/01/2016

Son películas que dejan clavado al espectador en la butaca, completamente inmóvil hasta que empiezan a desfilar por la pantalla los títulos de crédito. Y no se trata necesariamente de filmes adscribibles al género de terror sino más bien de cintas impactantes, perturbadoras en la más amplia extensión del término, esas que anidan en la mente de quien las visualiza y se quedan allí dando vueltas durante mucho tiempo.

Así le pasó a Vicente Muñoz Álvarez con las 132 producciones que ahora ha reunido y glosado cinéfila y literariamente en la segunda parte de sus Cult Movies, Películas para la penumbra (ed. Excodra), que se suman a las 100 incluidas en aquel primer tomo de idóneo bautizo, Películas para llevarse al infierno, editado por Eutelequia en 2011. Un buen puñado de historias magníficas y desazonantes —del todo alejadas de la gran industria y los gustos de masas— en el que no pocas son españolas, raras joyas del cine más audaz.

«Se trata de un listado de las películas que de una u otra manera más me han impactado y que considero que todo cinéfilo debería ver. No de las que para mí son las mejores películas de la historia del cine, que requerirían otro listado aparte y sobre las que ya han corrido ríos de tinta —detalla Muñoz—. Eso por un lado, y por otro, y como criterio determinante en la selección, tratarse, salvo muy pocas excepciones, de películas desconocidas para el gran público, sobre las que apenas hay bibliografía ni información».

Y así, el objetivo básico de este libro, aparte del puramente literario, que también lo hay —«las conexiones de todas estas películas con libros y escritores que admiro y que he leído intensamente en el transcurso de mi vida adulta»—, es descubrir y hablar de filmes «que muy pocos conocen y que, a mi juicio, nadie debería dejar de ver», asegura.

Y si tuviera que hablar de su particular ‘pódium’, Vicente Muñoz, poeta, narrador, cinéfilo y editor del fanzine Vinalia Trippers que este año celebrará su vigésimo aniversario, se lo piensa y cita de memoria La llamada (1965), de Javier Setó, y La dama del alba (1966), de Francisco Rovira Veleta, «dos películas españolas desasosegantes y oscuras pero sumamente poéticas y muy poco conocidas», y El hombre de mimbre (1973), de Robin Hardy, «para mí una obra maestra a reivindicar».

También maneja Muñoz —que presentará su libro el próximo 21 de enero en Elektra Cómics— numerosas anécdotas relacionadas con estos títulos. «Por ejemplo, en La dama del alba hay varios mensajes subliminales escalofriantes a lo largo del metraje, que pasan prácticamente desapercibidos. Y en El hombre de mimbre, el actor principal, el gran Christopher Lee, debido al bajo presupuesto y a su pasión por el tema que abordaba, los ritos paganos, panteístas y celtas en la Inglaterra profunda, accedió, en la cúspide de su carrera, a trabajar sin cobrar para que la película saliera adelante».

Preguntado por qué razón no se suele enseñar a apreciar y a entender este tipo de cine, responde el también autor de Regresiones y Animales perdidos que, «como en la literatura y en todo el arte en general, lo que interesa y renta es lo que va destinado y puede ser consumido por la gran mayoría, best sellers y películas taquilleras que dejan al margen otros muchos aspectos, los más importantes desde el punto de vista crítico y estético». «Para acceder a la alta literatura, al gran arte o al gran cine —transmite—, hay que salirse de esos circuitos y ahondar en márgenes y extrarradios, que es donde, salvo raras excepciones, se encuentran las obras de verdadero valor intrínseco».

En los 70, más riesgo

¿Pero es que este tipo de cine resulta inexistente o del todo infrecuente en nuestros días? «No exactamente —responde—. Hoy en día se sigue rodando cine independiente, de género y de autor, a veces estupendo. Pero, como siempre sucede, ese cine no llega, o simplemente no interesa al gran público. Aunque también es cierto, y eso es evidente, que la sociedad, para bien o para mal, ha convertido en estas últimas décadas muchos temas en tabú que hoy nadie se atrevería a rodar. De ahí que muchas de las películas que reseño en este segundo volumen de Cult Movies sean de la década de los 70, un período, a nivel creativo, especialmente transgresor»

Le sorprende la pregunta de si es un director ‘en potencia’. «La verdad, nunca me lo había planteado —admite—. Supongo que en potencia sí, pero sólo en potencia. Lo que sí soy es escritor, y supongo que suplo las veces en mis propios libros, que dirijo de principio a fin». Y a un cinéfilo tan empedernido como Muñoz resulta obligado pedirle una recomendación, aunque sólo sea una. «Aconsejaría ver Harold y Maude (1971), de Hal Hashby, un canto libertario a la dignidad del ser humano y una maravillosa y corrosiva historia de amor sin fronteras».

Y en el remate alude al inicio mismo, al prólogo que firma el prestigioso crítico Jesús Palacios: «Es de lo más clarificador para comprender y saber apreciar este tipo de cine marginal e independiente. Gran suerte la mía, conocerle desde hace tiempo y contar con su prólogo».


domingo, 3 de enero de 2016

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA en BIBLIOTECA DEL CINE FANTÁSTICO




Cult Movies: Películas para la penumbra
Vicente Muñoz Álvarez

Desde el año 1932 al 2014 Vicente Muñoz Álvarez sobrevuela con ojo de halcón y poeta 132 películas para esta secuela de su Cult Movies. En Películas para la penumbra Muñoz Álvarez se nos despliega por completo y, centrando su pluma creativamente afilada para la ocasión, nos regala una enciclopedia poética sobre cine de culto -ese que respira y late al otro lado de los márgenes de lo convencional- que no empieza ni acaba con su lectura, sino que, estando ya en nuestro imaginario antes siquiera de abrir el libro desde el lanzamiento de cada film, nos arrastrará inexorablemente a la búsqueda de cada creación cinematográfica reseñada.

Con este regalo literario sobre cine, tenemos abierta de par en par la puerta a explorar, estremecernos, temblar y gozar en la penumbra de nuestras casas, a luces tenues o apagadas, una a una, las películas descritas con maestría sintética por Vicente Muñoz Álvarez, quien no desvela tramas ni anticipa ningún fin inesperado, toda vez que, de cada una de ellas, como un visionario, nos muestra su brillo, nos destaca el resplandor que en ellas encontraremos, nos ofrece el secreto de la pincelada genial, brutal, mágica, que da a cada película su fuerza y que nos arrebatará.

Tenéis un bello y misterioso cofre cerrado entre vuestras manos, quien se atreva a abrirlo verá dentro, cuando se halle inmerso en la oscuridad, la noche más oscura iluminada por esta constelación de irrepetibles películas para la penumbra...

Detalles:
Edición Impresa, 180 pág.: 15,90 €
Gastos de envío no incluidos - Sólo Península y Baleares
Edición Digital (ePub + PDF) ya a la venta: 6,99 €





PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA en REVISTA DE CINE ENCADENADOS



Vicente Muñoz Álvarez, poeta, narrador y editor español, a través de Excodra Editorial, publica el libro Cult Movies. Películas para la penumbra, en el que se recogen obras que su autor califica de películas de culto.

Desde Vampyr (1932) hasta The Babadoock (2014), el libro analiza 132 películas de todo tipo de autores y cinematografías en un catálogo que recoge cine de autor, cine de género, terror, series B, dramas, filmes algunos olvidados y otros grandes títulos del cine, sin olvidar una serie de películas de nuestra cinematografía.

En el siguiente book trailer el propio autor nos describe el objetivo del libro:

Toda la información sobre el libro y la forma de adquisición está disponible en la página web de Excodra Editorial.


sábado, 2 de enero de 2016

DEL VELO



a través del cual vemos el mundo que nos rodea, que difumina y distorsiona las cosas, que filtra, para lo bueno y lo malo, la realidad... pero qué es lo que verdaderamente oculta o encubre ese velo, me pregunto, y cómo realmente es esa realidad... comenzando porque para cada persona es distinta y condicionada por cientos de factores subjetivos, lo que para mí es esto para ti lo otro, lo que A ve blanco B lo ve negro, lo que a C le sugiere una cosa a D otra distinta y todo así... pero siguiendo, y esto es lo más importante y a lo que ahora me refiero, por lo verdaderamente velado, lo que nadie (salvo algunos visionarios) logra ver... hay otros mundos pero están en este, dijo Paul Éluard, y cuánta razón tenía, tras la apariencia cotidiana de las cosas hay una realidad aparte (de esto sabía mucho Castaneda), otras formas y energías diferentes, un universo paralelo que sólo muy vagamente intuimos, presencias, fuerzas, energías, elementales, da igual cómo les llamemos, velados por la forma exterior y voluble de la materia (y de esto, sin duda, también Arthur Machen)... y la pregunta siguiente sería: se nos ve desde allí también a nosotros, se puede desde esa dimensión intuir la nuestra y, en caso afirmativo, qué es lo que, tras el velo de esa dimensión, de nosotros desde allí se ve, etc...


Vicente Muñoz Álvarez

ANIMALES PERDIDOS



Este poemario es un estallido de realidad, honestidad y vida. Concentrado en poco más de cien páginas y dividido en tres estupendos apartados (Infierno, Purgatorio y Cielo) recoge las fases que atraviesa el poeta tras una ruptura sentimental. Poesía realista, de corte autobiográfico y de inmensa calidad, made in Spain.