Lo del Premio de la Crítica de Aragón, para un poeta beat y subterráneo como yo, siempre al margen del sistema y las normas, me ha sabido a gloria y me ha devuelto la fe en la Poesía y la Literatura Verdadera (con mayúsculas), a punto de cumplir los 60: un Premio (al que yo -insisto porque para mí es importante-, no me he presentado) otorgado por escritores y críticos, que ha reconocido fuera de mi ciudad y comunidad autónoma mi independencia y total libertad, la poesía realista, autobiográfica y crítica, de línea clara y de no ficción, y la resistencia y congruencia de 26 años de poesía en la sombra, sin subvenciones ni ayudas, sin servidumbres ni pleitesías, es para mí, sin lugar a dudas, el mejor de los Premios posibles. Y más aún rodeado de tantos poetas y artistas que admiro: Laura Giordani (con la que comparto ex aequo Premio y micelio), Mariano Castro, Octavio Gómez Milián, Trinidad Ruíz Marcellán, Nacho Escuín, Alfredo Saldaña, Marisol Julve, Cristina Giménez López, etcétera, etcétera. Máximo cariño y respeto, el que me han demostrado en Aragón estos días, tan lejos y cerca de mi Tierra, y un trato maravilloso que me llevo para siempre grabado a fuego en el corazón. God Save Teruel: el ritmo continúa.
Vicente Muñoz Álvarez
Foto de Amparo Civera Laguía

No hay comentarios:
Publicar un comentario