miércoles, 3 de enero de 2018

GOD SAVE DE QUINCEY



uno de mis fragmentos favoritos de la literatura del mundo mundial, sin duda, de Thomas de Quincey en Confesiones de un inglés comedor de opio: no me apetece buscarlo y transcribirlo ahora, pero más o menos, sintetizando y simplificando mucho, va de lo que disfruta al recluirse en su refugio de invierno con sus libros al anochecer, cuando todo se queda al fin silencioso y tranquilo, paz y armonía en la casa, una cena frugal en su estudio, sus gotas de sutil veneno y la chimenea rugiendo, afuera todo silencio y oscuridad, escarcha y helada, y dentro lectura profunda y meditación, cómo desgrana lentamente el reloj de pared las horas, cómo lo cuenta y describe, cómo pasa la velada, esa atmósfera de ensoñación, de entre todo ese prodigioso libro y tantos otros que en el mundo han sido, justo esa visión...


Vicente Muñoz Álvarez

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