viernes, 20 de septiembre de 2019

MISTERIOS DEL SUBCONSCIENTE



veo, mientras pedaleo en la bici cada mañana por la orilla del río, mi vida entera pasar, no solamente el paisaje, ya de por sí melancólico y evocador, sobre todo ahora que llega el otoño, sino mi vida pasar, como en una película de cine mudo y por alguna asociación que no sé aún interpretar, veo a cámara lenta pedaleando en la bicicleta cada mañana, misterios del subconsciente, mi vida entera pasar... el hoy y el ayer fusionados como en un sueño dentro de mi cabeza, curiosa meditación, los éxitos y los fracasos, los chopos y los remansos río, lo bueno y lo malo dentro de mi cabeza, y es como si algo se recolocara sin saber por qué ni cómo al ritmo del pedaleo, la puerta y la llave, el misterio y la clave, cómo van pasando los años, cómo va cambiando todo, cómo se acerca el invierno, tan callando...


Vicente Muñoz Álvarez

photo by Marlus Leon

jueves, 19 de septiembre de 2019

SERENDIPIA



mucho más tranquilo ahora, la verdad y últimamente, después de haber reajustado mil veces tras los años mi punto encaje, en la literatura, en el trabajo, en el amor y en las expectativas, cuando sé ya positivamente que no voy a comerme el mundo (y mira que se lo escuché decir a tantos otros ayer) y que nada es ni salió como nos dijeron que iba a ser ni ha salido, ahora sí, la verdad, ya más tranquilo... lo noto en mis pretensiones y emociones y en mi modo de orientarme y estar en la tierra, en las canas que cada vez más erizan mi piel, en las hojas que cubren ya los caminos al amanecer, y sobre todo y lo más importante, en mi nutrida colección de cicatrices... mucho más tranquilo aquí y ahora, a punto de comenzar de nuevo a vender zapatos, y la vida, pesadilla o sueño (según qué punto de encaje), que como las estaciones, va y viene, llega y se va...


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 17 de septiembre de 2019

CARACOLES SOBRE EL ASFALTO



la mañana y la pista hoy, tras la lluvia, como un sortilegio, me pareció, onírica y decadente, simbolista y llena de presagios, cubierta de hojas amarillas y tapizada de pequeños caracoles sobre el asfalto, un corzo despistado corriendo hacia el río al verme pasar, las nubes bajas y evanescentes, el olor de la tierra mojada, los quiebros vertiginosos de los milanos... todo como un sueño esta mañana en la bici al despedir estos bosques, mi Walden secreto, pensé, volveré pronto, pronto volveré...


Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 16 de septiembre de 2019

SOBRE EL MERODEADOR



El merodeador es un itinerario a los mundos de las psicopatías, neurosis y obsesiones, de las que, en mayor o menor medida, solemos ser víctimas la mayoría de los que hoy habitamos un mundo preñado de ansiedades, propicio a generarlas... La maestría de la que hace gala el autor en el empleo de diversas técnicas literarias, permiten que este libro fantasmal se convierta a los ojos del lector, en una pequeña joya literaria que se lee, quizás con desazón, pero de un tirón. 

Franciso Martínez Bouzas 

En 114 páginas y 18 ‘capítulos’ nos encontramos un universo mágico en el que caben todas y cada una de esas, cómo diría, cuestiones raras que muchas veces nos asolan: manías que una y otra vez vuelven a nosotros, angustias sin sentido y sin explicación, temores a esas voces que creemos oír, todos tenemos algo de hipocondríacos, muchos pensamientos que nos asaltan pero no nos atrevemos a expresar en voz alta… Pues bien, todo esto lo encontramos en El merodeador; escrita con firmeza, con fuerza y con voz alta y diáfana. Vicente Muñoz tiene la habilidad de transmitirnos todo un conjunto de angustias y zozobras que, a medida que vamos leyendo, somos capaces de somatizar. 

Paco Marín 

El merodeador: literatura funámbula entre la locura y la calma, de continente helado e interior infernal, que se lee de una sentada y permanece con nosotros —igual que los maullidos de esos gatos abandonados— durante mucho tiempo. 

Elena Medel 

La primera vez que leí El Merodeador de Vicente Muñoz Álvarez algo estalló en mi cabeza. En ese libro estaban reflejados mis miedos, mis neuras, mis dudas, mis desengaños, mis incapacidades… Aunque todas esas experiencias eran de Vicente, tuve la impresión de que estaba hablando de mis propios sentimientos. Y es que Vicente consigue transmutarse en el lector que le está leyendo, creando una simbiosis perfecta entre ambos, un baile pactado en el que los bailarines se acoplan con refinamiento y elegancia. Leer este libro fue una experiencia fabulosa que siempre he guardado con especial cariño. 

Pepe Pereza 

El merodeador es un libro inquietante, angustioso diría yo, en el que, relato a relato, se va resolviendo un puzle que conforma una obra coral, casi una novela. A medida que avanzan las historias en el libro, aumentan las pulsiones, el desencanto, la melancolía, la locura. El mundo obsesivo de un escritor se muestra con la crudeza natural de la realidad vivida, porque ese mundo obsesivo, es el mundo según la cabeza del propio autor... El poder de su descripción, profusa y lenta, consigue imágenes que el lector no podrá borrar de su cabeza jamás. 

Esteban Gutiérrez Gómez 

Es quizá su obra con más capas, la que más nos permite proyectarnos como lectores, apoyándonos en el nervio de sus páginas para construir nuestro propio nervio. Entre la autobiografía y la ficción, los relatos de El merodeador son la descripción de la quiebra mental de un escritor, un recorrido peligroso por ese filo de lo imposible que los creadores solitarios deben atravesar para alcanzar la autonomía creativa. 

Inma de Arcos 

Hoy he empezado El merodeador, a esa hora de comer cuando no se tiene hambre y no se distingue mucho si el sol sube o baja... si la luz entra o huye. Y me atrapó completamente, no lo solté hasta las últimas palabras "resuenan sus pasos dentro, atravesando lentamente el pasillo" y oí ese crujido penetrar desde las montañas y las grietas de ésta vieja casa e instalarse aquí y volver a pasar las páginas de El merodeador en una especie de atemporalidad y lava. 

Mareva Mayo 

Un libro poderoso, que conmociona, que entrecruza los estados de ánimo del autor y el lector, con toda la naturalidad del sentimiento, real o ficticio, que más da. Tremendamente interesante. 

Francisco Ramón Hermando Guerrero 

Alrededor de El merodeador crecen enredaderas que desde nuestros pies ascienden hasta lo más profundo de nuestro cerebro y corremos el riesgo de que se mantengan allí mucho tiempo, tirando de nosotros hacia el suelo primigenio de nuestros más ocultos miedos y fobias.... Un libro muy recomendable de uno de los adalides del underground literario en España. La oportunidad de leer buena literatura alejada de los ya ajados caminos del mainstream, literatura en estado puro, como un golpe directo a la mandíbula. 

Pablo Malmierca 

El lector de El merodeador, de Vicente Muñoz, se va a ir sumergiendo, sin apenas darse cuenta, en ese desasosiego inmanente que vive el protagonista de este magnífico libro, para convertirse en observador de quien se siente observado. 

José G. Cordonié 

Vicente Muñoz Álvarez. Literato de los que construye, día a día, desde hace muchos, el vocabulario anímico y sensorial de toda una generación. El merodeador. Una de sus más jugosas obras. La Ilíada del creador actual. La Odisea del escritor contemporáneo, en lucha continua con sus propios fantasmas con la sola intención de alcanzar algún día esa Ítaca en que, sueña, le espera la calma del abrazo amado. Vicente logra, una vez más, tocar con cada palabra la cuerda de las emociones, para arrancarle arpegios de vida. 

Pablo Cerezal 

Antaño me parecía éste el mejor libro de Vicente Muñoz y, releído hoy y aunque es difícil escoger entre su obra, me sigue pareciendo el mejor, el más personal. 

José Ángel Barrueco 

Este pequeño libro encierra algunos de los relatos más inteligentes, sensitivos y maduros que ha dado la literatura independiente nacional de la mano de Vicente Muñoz. Acercarse a El Merodeador es hacerlo a toda una tradición de la literatura que él conoce tan bien, la de la angustia, el miedo atávico y el dolor de existir. Reivindico como receptor y apasionado lector esta colección introspectiva de relatos fantasmales que es El Merodeador. 

Julio César Álvarez 

Tras leerlo, ese merodeador me recuerda al "infierno son los otros" de Sartre, pues ese "merodeador" no deja de ser " el otro", el que deambula a nuestro alrededor y que en ocasiones se confunde con "el infierno soy yo mismo ". Una lectura recomendada, donde el ser es la Nada y el Todo, la esencia de lo que se es y de lo que permanece en nosotros. 

Pedro Gascón 

El merodeador es uno de esos libros en los que el lector puede verse reflejado, en él puede sentir que observa tras una ventana las aventuras y desventuras vividas por el protagonista del mismo, como si de un mirón se tratara, sintiendo el corazón palpitar a cada instante ante la siguiente página. Ese reflejo se deriva de una sensación que le recorre de principio a fin, como si reconociera con claridad el tono, como una canción que conoce y no puede dejar de tararear, un grato aroma que reconforta, una canción que dice amor (y desamor), desasosiego (y paz) y ternura (y desolación). 

Ignacio Escuín Borao 

Como en El crack-up, de F. Scott Fitzgerald, Vicente Muñoz Álvarez narra en El merodeador un estado mental al borde de la quiebra. Y como Winesburg, Ohio, de Sherwood Anderson, y tantos otros grandes libros de relatos, también El merodeador puede y debe leerse como un todo que multiplica el sentido de cada una de sus narraciones, en una estructura circular y autorreferente. 

José Marzo 

Lo sublime de los románticos, el misterio de Poe, el martirio continuo del narrador... Relatos cortos que inquietan, que sobrecogen, que atrapan... Una catarata de sentimientos con forma de dietario para una novela de introspección y búsqueda de respuestas. 

Josu Bustinzulu 

El merodeador nos deforma la cara al vernos en el espejo, pero también nos enseña la puerta de salida, nos acerca al abismo para atraparnos y abrazarnos al último momento. Nos hace más humanos que nunca y a la vez nos saca del mundo. Vicente parafrasea acertadamente a Omar Kayyan: “el Cielo y el Infierno están en ti”. Cada uno hará su propia lectura. La mía, particularmente, ha sido de un 10. 

Estelle Talavera Baudet




viernes, 13 de septiembre de 2019

DE CHILES JALAPEÑOS, COSAS DE PODER Y COMPRAS EN LA CITY



toda la mañana de recados y compras hoy en la city (a la que, dicho sea de paso, cada vez bajo menos: no la necesito), abasteciéndome como un Robinsón para la ruta, primero las cosas de energía y poder, lecitina, polen, levadura, vitamina c y etcétera, mens sana in corpore sano (aunque el mal, como diría alguno que yo me sé, esté ya hecho), luego las de logística y estrategia, sellos y sobres, libretas y bolígrafos, bancos y ropa interior y exterior, lo que se dice el disfraz de hombre cuerdo, y despidiendo a mis padres y viejos amigos también, porque me toca irme a la guerra de nuevo, adiós a los paseos en bici al amanecer, para mí pura vida este verano, a las largas sesiones de lectura y meditación en la terraza, a cosechar cilantro y tomates y chiles jalapeños en mi pequeño huerto urbano, y a lo más importante de todo (y eso sí que no tiene precio, salvo el que voy a pagar estas semanas): mi libertad... toca ganar algo de dinero ahora, me digo, ya vendrá luego, como cada invierno, la ensoñación...


Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 12 de septiembre de 2019

BÓVEDA



el cielo
como pantalla

y todo lo que
pasa por él

nubes sol
rayos estrellas lluvia

los pensamientos

no somos actores
somos pantalla

el drama
sino la trama

trampas
del ego


Vicente Muñoz Álvarez, 
de Gas. Antología poética personal 1999-2016 
(Lupercalia Ediciones, 2016)

lunes, 9 de septiembre de 2019

A MODO DE SINESTESIA


se nos viene encima el otoño (o se jodió, que dirían otros, el verano), días más cortos, noches más largas, bajada de las temperaturas y hojas que comienzan a amarillear... todo eso por fuera, y semejante o lo mismo, a modo de sinestesia (porque los poetas, aunque os parezca forzado y absurdo, pensamos así) por dentro, vuelta a los zapatos y los menús baratos, al estrés de la ruta y la carretera... y es, en cierto modo, como si todo volviera a renacer de nuevo, la vida al ritmo de las estaciones, un eco remoto y ancestral, cómo crecen y mueren los brotes, las vacaciones y el colegio, la ruta y la ensoñación, las mudas y los cambios de piel, y nuestro reloj de pared, tic tac, tac tic, marcando inclemente las horas... pese a lo trágico y pasajero, me digo, tiene su gracia también este juego...


Vicente Muñoz Álvarez

photo by Marlus Leon

jueves, 5 de septiembre de 2019

MAMY BLUE



qué tendrían aquellos prometedores años 70 de irrepetible y absolutamente especial para los que los vivimos siendo aún jóvenes, hasta el punto de hacernos vibrar de la cabeza a los pies cada vez que los recordamos, la psicodelia, los hippies, el ácido, mayo del 68, la utopía, la rebeldía, el fin de la dictadura, la transición y todo lo que, como un vendaval, vino después, que nos dejaron, para bien y para mal, marcados a fuego para el resto de nuestras vidas... por ejemplo aquí y ahora, después de tantos años, en mi refugio de Villaobispo a punto ya de comenzar a vender zapatos, vuelta a Babilonia y la carretera, al escuchar Mamy Blue, de los Pop Tops: yo en mi casa de la Calle del Carmen 12 con mis padres y hermana embelesados frente al televisor escuchando ese tema, hipnotizados por el rayo catódico y la cadencia estremecedora de esa canción, con aquella bomba de ilusión en nuestros corazones... así de pronto y por casualidad me han llegado desde aquella estratosfera hasta aquí, enredando en youtube, esa maravillosa canción y todas aquellas promesas que por desgracia resultaron, casi siempre, fallidas... películas, colores, visiones y sensaciones, para los que lo vivimos siendo aún jóvenes, tienen, sin duda, algo muy especial... tal vez, a este paso, reincida en aquellas regresiones de nuevo...


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 4 de septiembre de 2019

COMBUSTIÓN ESPONTÁNEA



como si ninguna
otra hoguera en la tierra
pudiera iluminarnos
más fuerte

retroalimentándonos
de nuestras llamas

nos miramos
a los ojos
una y otra vez 

una y otra vez 

y nunca se apagan
las brasas


Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 2 de septiembre de 2019

PORQUE TE VAS



otra vez, tantos años después, Por qué te vas y Jeanette al fondo de mi cabeza... me la susurró mi chica al oído el otro día junto a la orilla del mar, viendo estrellarse contra mi conciencia las olas, y otra vez igual: todo ese tsunami de sensaciones, recuerdos y sentimientos... seguramente ahora, en esta fase en concreto de mi vida, porque estoy de vuelta de tanto o porque simplemente me voy de ruta ya, lejos mi mundo y hogar, no lo sé, pero sí que por algo que se me escapa y nunca he llegado del todo a entender, ese tema me eriza como ningún otro la piel y lleva sonando como un sortilegio décadas ya dentro de mi cabeza... se termina el verano, comienzan a amarillear los chopos en las colinas, sigo pedaleando, aunque no sepa hacia dónde, al amanecer...


sábado, 31 de agosto de 2019

COMO CABRAS SALVAJES AL BORDE DEL PRECIPICIO



pienso que así somos también nosotros, funambulismo e ilusionismo puro, temerarios y salvajes como ellas, animales perdidos e inconscientes también... ahí estaban ayer, al borde del precipicio, saltando como kamikazes frente al horizonte evanescente del mar, mientras nosotros, los humanos, temblando de vértigo al verlas, caminamos sobre otros abismos sin darnos cuenta de dónde podemos caer, lo que pudo haber sido y no fue, los lastres y las derivas, los traumas y las heridas, el pasado y el futuro, todo lo que pensamos y analizamos automática y obsesivamente sin vivir plenamente el momento presente, el ego y el apego y las trampas del subconsciente, pienso, son nuestro peor precipicio también... 


Vicente Muñoz Álvarez

photo by Marlus Leon

lunes, 26 de agosto de 2019

PELÍCULAS QUE ERIZAN LA PIEL en casa de ÓSCAR ALONSO PARDO



Ya está en casa "Películas que erizan la piel", el libro que completa la trilogía de Vicente Muñoz Álvarez . He tenido el honor de ponerle el broche con este epílogo que me ha hecho mucha ilusión. Si os gusta el cine y sentir un poco de miedo, haceros con él, seguro que lo pasáis en grande. Mola un huevo.

Óscar Alonso Pardo


Booktrailer:


viernes, 23 de agosto de 2019

DEL FONDO: Fragmentos (4)



Un anciano tocando
una flauta de hueso
en la zona iluminada
del nivel donde
nos encontramos.

Se contonea como en trance
orientando la progresión
de una lombriz
que se pierde en la oscuridad
del subterráneo.

Durante algún tiempo
su melodía la guiará
por los niveles más lejanos.

Y más tarde, si regresa,
una expedición se aventurará
a seguir sus huellas
buscando un destello de luz.


DEL FONDO
Vicente Muñoz Álvarez ilustrado por Andrés Casciani
(Producciones Vinalia Trippers, 2018)

Información y pedidos:

España: vicentevinalia@hotmail.com
Argentina: andrescasciani@gmail.com

Booktrailer:


jueves, 22 de agosto de 2019

CALÍOPE A LOS JÓVENES POETAS



nunca se sabe
a ciencia cierta
cuándo sí
por qué no
pero ahí van
algunas claves

cuando escribes
sólo para gustar
o ganar dinero
por supuesto que no
(se te ve a leguas
aunque no te des cuenta
el plumero)

cuando sólo escribes
para mirarte el ombligo
o sobre los demás
sin encarnarte en su piel
(más aún si vas de poeta social)
menos todavía

cuando escribes como hablas
y no se te ve el alma no
y cuando escribes con el alma
y no es como tú hablas tampoco

cuando no llegas
a los demás imposible
y cuando llegas
pero no llenas también

la página
está en blanco

ahora

ponte a escribir 


Vicente Muñoz Álvarez

LIBROS DESCATALOGADOS Y EN VENTA



Para todos los que a menudo me preguntáis dónde se pueden conseguir mis libros (muchos están ya descatalogados y fuera de circulación), el procedimiento más rápido y sencillo: que os los mande yo por correo, sin gastos de envío, firmados y dedicados:

vicentevinalia@hotmail.com

martes, 20 de agosto de 2019

QUE SEA TRANQUILO EL VIAJE



más o menos, sientas como sientas y hagas lo que hagas en cada  andén y estación, la cosa es, llegados a cierto punto de nuestras vidas, estar tranquilo en la tierra: da igual el camino que elijas, tus quimeras y sueños, fobias y paranoias, aspiraciones y metas, la cosa es, por encima de todo y sobre todo, estar tranquilo mientras dure el viaje... lo pienso una y otra vez, pedaleando en la bici al amanecer, mientras leo o escribo en la terraza al mediodía o videando una película de culto al anochecer: pase lo que pase y estés con quien estés, que sea tranquilo el viaje... prioridad, ahora mismo, absoluta...

Vicente Muñoz Álvarez

photo by Marlus Leon

lunes, 19 de agosto de 2019

FLOR DE SANTIDAD



se nos van yendo, poco a poco y sin apenas darnos cuenta, como llaneros solitarios, los mejores cerebros de nuestra generación, los que parecía que nunca se iban a morir, carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre, flor pura de santidad, nuestros referentes e iconos y maestros antiguos, mismos colores y banderas y semejante pasión, como ángeles o nigromantes nos dicen adiós, y nosotros, los que quedamos, los que seguimos, los que aún estamos, cruzando los dedos, brindamos por ellos también...

suyo será
el reino de los cielos


Vicente Muñoz Álvarez

TUMBA



ESTA sí que es una película maldita y de culto, aunque me temo que imposible de localizar...

Tendría unos diecinueve o veinte años cuando Nacho, un colega de la Universidad, conociendo mi afición por la literatura y el cine de terror, me habló de Luismi García, un arquitecto amigo de sus padres, y de la película en super 8 que había rodado tiempo atrás en Villa Asunción, un caserón abandonado en el centro de la ciudad por el que de niños, con otros chavales del barrio, habíamos merodeado muchas veces. Solíamos adentrarnos temerosos en el jardín, lleno de escombros y de maleza, y en su desvencijado porche, imaginando todo tipo de maldiciones y tragedias, y tenía su silueta grabada a fuego en mi memoria. 

El caso es que tuve la ocasión de conocer a Luismi en casa de los padres de Nacho poco después, y el privilegio de ver allí en petit comité Tumba, la película que había rodado en Villa Asunción justo antes de que la derribaran, en 1977. 

En esencia, eran solo planos y secuencias en blanco y negro del sótano, lleno de maniquíes (los dueños habían tenido un comercio de ropa y allí los almacenaban), y de las habitaciones del edificio: secuencias y planos de la mansión, sus desolados pasillos, salones y dormitorios, y de aquellos maniquíes, sus rostros hieráticos, sus ojos vidriosos, sus cabelleras ajadas, sus labios rojos... y poco más. Solo una cavernosa voz en off recitando de cuando en cuando desasosegantes poemas y aquellas interminables secuencias del sótano y los maniquíes... Pero os aseguro que era, por lo funesto e inquietante, más que suficiente para ponerle la carne de gallina a cualquiera. 

Luismi falleció tiempo después en un accidente de tráfico, cuando aún no había cumplido cuarenta años (supe por Nacho), y su película, por desgracia, se debió perder con él para siempre. 

Ojalá algún día alguien la encuentre, si es que aún queda alguna copia, porque helaba como pocas la sangre en las venas...


Vicente Muñoz Álvarez,
de Películas que erizan la piel
(Canalla Ediciones, 2019)



jueves, 15 de agosto de 2019

MIENTRAS NAUFRAGA AFUERA EL MUNDO



leer a Huysmans
de nuevo 

estas tardes tranquilas de agosto 
en mi terraza de Villaobispo 

mientras naufraga
afuera el mundo 

su renuncia
su escapismo 
su lucidez
su inteligencia 
su disidencia
su inconformismo 

bálsamo
para mi corazón


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 13 de agosto de 2019

HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA



esté donde esté
y haga lo que haga
en la tierra

mi camarote fuera
y lejos del mundo
(que diría Baudelaire)

ese lugar de paz
y tranquilidad
que desde niño
he buscado

una casa
en el bosque
o el mar

un jardín
para meditar

y dedicarme en él
a escribir y ensoñar

ese bendito lugar


Vicente Muñoz Álvarez

photo by Marlus Leon

lunes, 12 de agosto de 2019

NATURALISMO SOBRENATURAL



nada como releer concienzudamente a los maestros antiguos, los que nos han formado y marcado para toda la vida, para corroborar, si en verdad son verdaderos maestros, tus pequeñas y grandes verdades: que el realismo sólo (da igual que sea sea social o sucio o moral) y por sí mismo no basta, no cunde, no llena, y la ficción sin propósito ni espíritu, o sólo como moneda de cambio, menos todavía, y la clave tiene que estar en buscar el camino intermedio, el tormento y el éxtasis, el arrebato y la náusea, lo sublime y lo sórdido, lo documental y lo etéreo, las tormentas del alma y las de la realidad a la vez, el paso, en suma, de tu noroeste.... más o menos eso me recuerda Huysmans  hoy en Là-Bas... en su mismo camino me encuentro...


Vicente Muñoz Álvarez

PELÍCULAS QUE ERIZAN LA PIEL según EMILIO LÓPEZ CASTELLANOS



Siempre he defendido, y escrito, que Vicente Muñoz Álvarez es de naturaleza poliédrica. Su vida es sede de una variedad amplia de universos de los que él ha ido extrayendo suficientes paisajes para trazar y subrayar esa literatura emocional que tan bien le enmarca. No se rinde ante cualquier propósito y ahí le tenéis, intrépido y osado, trascendiendo las fronteras del género para construir un mundo propio que asoma en cada de sus miles de páginas, las escritas, las que ya asoman y las que vendrán. Me resisto a ponerle una etiqueta. De nada sirven cuando se trata de Vicente y de sus horizontes. Por eso, ante la publicación de Películas que erizan la piel, la tercera entrega de la Trilogía Cult Movies –una serie de retratos personales de algunas de las películas que han obrado mayor efecto sensitivo y pasional en su propia realidad y fecundan una vez más la importancia de la propia experiencia en su literatura–, desvela la capacidad de Vicente Muñoz para atrapar instantes de sí mismo y engrandecerlos sobre un papel del que, en su caso, siempre andan desterrados la vacuedad y el fuego artificial. En esas películas que reseña nuestro amigo se encierran tonalidades de vida y el libro observa una capacidad especial para corearlas y empujarlas hacia nuestras almas. 

Los cuentos de hadas no se resisten a su propia paradoja. Destinados sobre todo a un público infantil, encierran algunos de los mayores horrores que la literatura ha descrito. Los padres de Hansel y Gretel abandonándolos en el bosque, esos lobos que coronan su leyenda gracias a sus dientes afilados, la cabra montesina de mi infancia cuya voz, nacida de un vinilo rayado, servía de preludio al banquete que ella se iba a propinar en castigo por haber sobrepasado una simple línea, esa pequeña cerillera a la que Andersen condena… Yo crecí en ese mundo de terror en el que destacaba y aún destaca, para mi asombro e inquietud, aquel flautista de Hamelín que raptaba a todo un grupo de niños por despecho. Y de repente me doy cuenta de que Vicente Muñoz Álvarez nos ha arrastrado a todos aquí cautivados por su seductora sonrisa y una personalidad rotunda. Tengo la impresión de que pronto cerrará la puerta, apagará la luz y… ya nadie sabrá más de nosotros.

Emilio López Castellanos,
en la presentación de Películas que erizan la piel en León
(Gran Café, 23-5-19)



viernes, 9 de agosto de 2019

LITERATURA PROHIBIDA



viendo estos días 
documentales sobre 
arqueología prohibida 

la que se oculta 
por incómoda
y no le interesa 
en cada momento 
de la Historia 
al poder 

sea cual sea 
y se deba
a lo que se deba 
en cada momento 
de la Historia 
el poder 

pienso

igual que en la literatura

los mismos vetos
y engaños

las mismas
estrategias

también 


Vicente Muñoz Álvarez

jueves, 8 de agosto de 2019

QUISE Y NO PUEDO




imposibilidad de vivir

aunque me pese

conforme a los patrones
y cánones que me inculcaron

religiosos y políticos
éticos y morales
económicos y sociales

y la desazón
e inadaptación
que todo ello implica

pude y no supe
quise y no puedo

ahora disiento


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 7 de agosto de 2019

CRAZY DOGS



tener unos vecinos locos
y desquiciados al lado 

terraza contra terraza
y espalda contra espalda
en un espacio común 

te desquicia y enloquece 
más que ninguna otra cosa

sus hijos sus broncas 
sus gritos sus perros

sobre todo eso

cómo ladran

a todas horas

sus perros


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 6 de agosto de 2019

PELÍCULAS QUE ERIZAN LA PIEL en LA CABINA DE NEMO



El trabajo detectivesco (mucho material difícil de encontrar) y de visionado de Vicente Muñoz Álvarez es impecable. De forma asertiva, inteligente y, por supuesto, apasionada, nos incita a investigar y a disfrutar de muchísimas joyas ocultas del séptimo arte.

Nuevamente, una editorial independiente, en este caso Canalla ediciones, apuesta por una forma refrescante y diferente de mostrarnos el cine de horror, contando con la particular visión del mencionado autor. El mismo Vicente es consciente, y nos confiesa, que su lista está regida bajo elementos analíticos objetivos y por supuesto, en muchas ocasiones bajo un delicioso punto de vista subjetivo, factor con el que el autor nos sorprende al incluir ciertos títulos a priori no conectados con el género, con los que finalmente consigue crear una conexión para pasmo y delirio del lector. 

No es un libro fácil de redactar, ya que la búsqueda de ciertas cintas se antoja prácticamente imposible e incluso quijotesca, pero el resultado es más que notable, consiguiendo el tesoro más preciado que puede obtener un autor: El interés absoluto del lector y la subsiguiente investigación de este, para indagar y conocer más datos acerca de esta oscura facción del séptimo arte. Descubriremos cómo ciertos actores y actrices (algun@s no podrás creértelos) decidieron trabajar en un film de terror, algo que supuso en su momento particulares resultados en su carrera.


Descritas en sus páginas hay docenas de cintas malditas y de culto, sí, y te animo a que las descubras, aunque me gustaría recalcar un film titulado Tumba dirigido en 1977 por Luismi García. El autor, en su época universitaria, pudo ver este siniestro proyecto rodado en super 8 por mediación del mismísimo director. Durante la proyección, Vicente comprendió cómo una siniestra localización, unos sucios maniquíes, y el sonido de una voz recitando espectrales poemas, pueden recrear una atmósfera aterradora y delirante. Poco después de aquel visionado, Luismi Garcia falleció con apenas 39 años, por lo que aquella película en super 8 se encuentra en estos momentos en paradero desconocido…

Las páginas de Películas que erizan la piel están cargadas de datos, curiosidades y locuras relacionadas con los géneros y subgéneros más aterradores, desvelando todo aquello que orbita a su alrededor. Afortunadamente, en el siguiente número de La Cabina de Nemo podremos disfrutar con una entrevista a Vicente Muñoz Álvarez, perpetrada por el mismísimo Pablo G. Malmierca, un poeta brillante e imposible de catalogar.

Si te gusta el cine de género (y las sorpresas subjetivas que añade el autor) debes hacerte con tan particular publicación. Imprescindible.


Pako Mulero


viernes, 2 de agosto de 2019

DESEO DE SER SAM PECKINPAH



deseo

a veces

de ser Sam Peckinpah 

polvo y caspa a raudales 
amistades inquebrantables 
y duelos sangrientos al sol 
litros de tequila 
crepúsculos sobrecogedores 
y códigos imposibles de honor 
revelaciones en medio de un tiroteo 
el corazón de un piel roja 
y el orgullo de un perdedor 

soplo

desde mi butaca

sus velas


Vicente Muñoz Álvarez

SOBRE TRAVESÍA



Travesía (Chamán), el que creo es el mejor libro del poeta Vicente Muñoz Álvarez. Una poesía crítica con la existencia desde una poética de huida, en busca de esa puerta enclavada en la realidad: “y esa enigmática clarividencia a veces… a veces…” Fragmentos, trozos, poemas en prosa de gran belleza. Muñoz Álvarez es literatura. 

Enrique Villagrasa 

Libro rico en metáforas, referencias literarias, referencias a sus libros anteriores, pleno de vida, nos sugiere navegar por sus páginas convirtiéndonos en los capitanes de nuestros propios navíos, pues esa es la enseñanza de un libro tan pleno, tan redondo como Travesía, debemos tener la plena consciencia de ser nosotros mismos, de no perder nunca el rumbo. Y quién mejor para mostrárnoslo que un viejo lobo de mar como Vicente Muñoz Álvarez. 

Pablo Malmierca 

Con este libro lleno de jalones cartográficos vitales, Vicente Muñoz nos lleva del lado del alma nómada (sabiendo que el nómada es un alma que persiste en un mismo territorio, esto ya lo dijo Deleuze), con un estilo tabernario en lo rotundo y festivo pero también de sutil –y marinera- melancolía. 

Esther Peñas 

Hacía tiempo que una lectura no me emocionaba tanto como Travesía de Vicente Muñoz Álvarez. Es difícil encontrar algo hoy en día con ritmo poético que te impacte y te haga reconocerte a ti mismo como este libro. Hacia varios años que no me llegaba tanto un libro de nuestra tierra... Un regalo, sin duda, a los sentidos. Una vez más, ante Vicente, me quito el sombrero. Simplemente, brutal. 

José G. Cordononié 

La variada polisemia del título de la obra hace que cualquier lectura de los capítulos sea doble: coherente con el texto y entre sí, formando una armonía con la temática general. Las narraciones se distribuyen entre la enumeratio y la narratio, con sus exigencias creativas. El trasfondo creador es un vendedor de zapatos con sus esclavitudes, que recuerda las excelentes lecturas de ciertos autores bajo la forma de líricos fragmentos, buscando una idea unitaria. 

Nicolás Miñambres 

En Travesía, Vicente Muñoz mira hacia el pasado, o hacia el mismo presente, desde un instante en el que el tiempo —pero no el movimiento— se detiene. Se pregunta el autor desde ese punto por el posible acierto, o no, en los caminos tomados, y por el ‘que hubiera sido si…’ de los caminos obviados. Respuestas que generan nuevas preguntas, y nuevas preguntas, a su vez, que surgen dentro de las mismas respuestas. 

Luis Sánchez Martín 

El nuevo libro de Vicente Muñoz Álvarez, Travesía, pone el foco a los estados de desánimo, los desengaños, el paso del tiempo o el tiempo detenido, un canto a la ciclotimia y la desorientación. Página a página se va cavando un boquete en el pecho del lector, se levanta el viento y nos abrazamos a nuestra propia Babilonia, reconociendo nuestras ruinas.

Julia Roig 

Vicente Muñoz vuelve a sumergirse en el viaje de su vida en este nuevo libro, el segundo volumen de la trilogía La llama encendida, que inició con Días de ruta (Lupercalia, 2014). Aquel primer paso para narrar la aparente dialéctica de sus dos oficios- comercial de calzado y escritor- ha desembocado en Travesía, un itinerario existencial que se abre con su habitual prosa poética a esos detalles íntimos que aderezan su escritura, nutrida de esos dos polos totalmente antagónicos: el alienante mundo del capitalismo y el de la ensoñación del poeta, más reflexivo e introspectivo. 

Camino Sayago 

Disfrutando de Travesía visitando lugares comunes desde la intimidad de la palabra, la ensoñación, el corazón abierto; saboreando el paseo por el lado más poético de la vida de la mano de Vicente Muñoz Álvarez. Un libro con una cuidada edición; un cofre repleto de delicadas perlas. 

Julia Navas Moreno 

Hay dos palabras que me obsesionan: honestidad y valentía. Eso es lo que más me gusta de Vicente. Y las incesantes preguntas, y el anclaje tan arduo al presente, y la fugacidad de la maravilla, y lo incontrolable y oculto que hay en nosotros, en mí… Una travesía para la que yo también tengo billete. 

Ana Grandal


Travesía, a pesar de su nombre, no es un libro de viajes. Es un libro que narra el viaje de una vida, el de cualquier vida, el de la tuya o la mía. Y la del autor, por supuesto, con todo lo que de audaz tiene el acto de asomarse a uno mismo para dolerse y alborozarse, para comprenderse y malinterpretarse, para sorprenderse incluso al ver que la imagen que devuelve el espejo nada tiene que ver con el propio rostro. 

Pablo Cerezal 



martes, 30 de julio de 2019

BLACKBIRD



ocho y diez de la mañana 
de un martes cualquiera de julio 
frente a la pantalla del ordenador 
sobre mis poemas y libros 
intentando encontrar 
la palabra adecuada 
la cadencia y el ritmo 
por qué y para qué 
30 años escribiendo 
y esta frustración este vacío 
la literatura no me ha revelado nada 
hecho más sabio mejor persona 
llevado a ningún sitio 
ajenos a la poesía 
cantan en la terraza los pájaros 
ellos son el poema 
no las ideas las palabras 
el sentido y el símbolo 
30 años intentándolo 
no lo había interpretado aún bien


Vicente Muñoz Álvarez