sábado, 31 de julio de 2021

LAS SETAS en casa de JOSÉ G. CORDONIÉ



Acaba de llegar a casa Las setas y otros relatos de la Era Pulp, de Vicente Muñoz Álvarez
.
Nada más llegar, sentí el tacto y el olor del papel y me adentré en la lectura, a pesar de que pocos meses atrás tuve la ocasión de leer el borrador del libro en pdf para la realización del prólogo del libro.

Cómo me gusta leer en papel! 
Cómo me gusta leer a Vicente!

Estos relatos son una maravilla -me dije-, tras comenzar a saborearlos otra vez. Son un bocado que, cada tiempo, apetece volver a deleitar.

Lectura altamente recomendada.

José G. Cordonié



jueves, 29 de julio de 2021

COMO HUMO SE VA



a diario
me pide
amistad
gente
por facebook
de la que no
vuelvo a saber
en mi vida
nada

qué reclamo
qué resorte
qué poema

me pregunto

les habrá
interesado
de mí

y qué les habrá
pasado después

para
no volver
a saber luego
de ellos nada

nada


Vicente Muñoz Álvarez

SATURNO DEVORANDO A SU HIJO



las cosas

a nivel laboral
y económico

desde el coronavirus

pintan de muy distinta manera
según en qué bando estés

público
o privado

unos protegidos
y otros no

unos en su burbuja
y otros en el arroyo

viviendo 
en el mismo país

pagando 
los mismos impuestos

con las mismas servidumbres
pero distintos derechos

nada bueno

a nivel sociológico

puede salir de ahí


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 28 de julio de 2021

LIBERTALIA



Confiábamos tanto en nuestra energía, rebeldía y pasión, aunque fuera heredada de nuestros maestros antiguos (Céline, Kerouac, Rimbaud, Thoreau, Baudelaire, Lowry, Miller, Burroughs, Castaneda, Genet, Bernhard: y mira que sabíamos ya por ellos lo que nos iba a pasar), y recelábamos tanto al mismo tiempo de los clásicos y timoratos, de lo establecido, de lo socialmente admitido e impuesto, de lo venal y lo convencional, que nos lanzamos sin paracaídas al fin de la noche por puro arrebato, sobre sus ruinas y naufragios, sobre sus cenizas y brasas, bajo el volcán, y la conclusión, después de tantos años, es que nos estrellamos contra las mismas barreras: todo es, pase lo que pase (da igual quién gobierne y dicte las normas) lo mismo: ganan en última instancia los clásicos (al menos en vida), el establishment y el oportunismo, lo políticamente correcto, lo práctico sobre lo utópico, lo canónico, lo comercial: nuestro será el Reino de los Cielos...

Vicente Muñoz Álvarez

lunes, 26 de julio de 2021

JOHN FANTE & EL MONJE VOLADOR



Resulta que desde hace unas semanas vengo leyendo muy concentrado a la hora del desayuno, como primera enseñanza del día (porque así es mi vida en las fases de ensoñación, al margen de como escritor, como lector también: dispersada en docenas de horarios, emociones y sensaciones distintas: desayuno, comida y cena, sensitivo o no, de ficción o de no ficción, este libro para las colas y esperas, este para los días de lluvia, este para los de nostalgia e introspección, etcétera), un interesantísimo ensayo de Aimé Michel editado por Plaza & Janés hace la pera de años, “El misticismo: El hombre interior y lo inefable”, donde se hace un repaso exhaustivo a todo tipo de manifestaciones y prodigios relacionados con unas y otras religiones y culturas, ayunadores, penitentes, curanderos, estigmatizados, exorcizados y etcétera, etcétera, y me arrebata por encima de todas las demás, que son muchas y muy sorprendentes, la historia de Giuseppe da Copertina, el monje volador, patrono de los cosmonautas, corto de entendederas pero de gran corazón, sus levitaciones e ingravidez y su no estar en la tierra, e indago un poco más sobre su vida y acrobacias en la red y llego de rebote a la película “El hombre que no quería ser santo”, de Edward Dmytryk, la descargo y en los créditos me encuentro a la última persona que en este contexto y situación me imaginé que me podría encontrar, el bueno de John Fante, nada más y nada menos, padre del realismo sucio, como guionista, y le pregunto al viento y las estrellas qué hace ahí, porque no doy crédito a la casualidad, y pienso mientras veo el filme qué extraño es el mundo, el azar y lo aleatorio, lo pagano y lo místico, las sincronicidades y las correspondencias...

Vicente Muñoz Álvarez

LAS SETAS en casa de DAVID BENEDICTE


Llega hoy paquete de Versátiles Editorial y me alegra el lunes con el resto de la semana. Gracias a José Ángel Garrido Cárdeno por su indispensable labor y a mi hermano Vicente Muñoz Álvarez por seguir facturando cuentos altamente adictivos. ¿Qué más puedo pedir?

David Benedicte



viernes, 23 de julio de 2021

REEDICIONES en LCLIBROS



Como habréis visto últimamente, queridos lectores, LcLibros se está encargando de reeditar  algunos de mis títulos descatalogados, que se pueden adquirir en ebook o en papel (vía Amazon) en todo el planeta a través de la web de la editorial.

De momento, van estos seis
(y El merodeador en camino):

Cult Movies 1: Películas para llevarse al infierno:



Cult Movies 2: Películas para la penumbra:



El tiempo de los asesinos: semblanzas de algunos escritores malditos:



Mi vida en la penumbra:



Marginales:



Días de ruta:



Booktrailers por Marlus Leon

jueves, 22 de julio de 2021

TOLERANCIA CERO



de los hunos
contra los hotros

que diría
Unamuno

y al revés

de los hotros
contra los hunos

de eso

pura involución

pese a la globalización

parece que va el juego


Vicente Muñoz Álvarez

miércoles, 21 de julio de 2021

SOBRE DÍAS DE RUTA



Textos directos, emotivos, rugosos, extremos, influidos tanto por Bukowski como por los Ramones, Céline, John Huston, Baudelaire o Parálisis Permanente. Construyendo con todo eso la versión castiza del On the Road de Kerouac. Trabajando desde la humildad en pos de una literatura de calidad en un país abocado a que los libros más vendidos sean los firmados por estrellas mediáticas de la televisión o del deporte, Muñoz es un oasis, un brote verde que asoma en el desierto y que puede suponer la salvación del peregrino en forma de una gotas de agua. Gotas que quizás encontremos en el arcén de alguna carretera secundaria.

Eduardo Izquierdo 
 
A lomos de la carretera, con el ruido de fondo de los neumáticos sobre la vida y con la sensación de vacío insoportable que supone el existir en otra vida que no es la tuya; una vida en la que los zapatos tan solo simbolizan los pasos que quedan por dar, Vicente nos transportará por un itinerario colmado, a partes iguales, de belleza y de crueldad; un mundo íntimo y personal estructurado en estaciones (otoño, invierno, primavera y verano) donde devoción y obligación, supervivencia y poesía devienen seguidos de cerca por la omnipresente y poderosa palabra “crisis” 

 Ángel González González 

No son únicamente los músicos quienes viven la carretera, hay muchos más que comen el mismo asfalto a diario, pero con distinto regusto. Días de ruta reflexiona, alternando pequeños relatos con poemas, sobre los extraños que nos habitan. 

David Vázquez 

Hacía ya bastante tiempo que tenía ganas de leer "Días de ruta", de Vicente Muñoz Álvarez y que cuenta con el prólogo de un buen amigo, Gsús Bonilla. Un diario, un saco de boxeo, un poema que muestra transparente los miedos, un relato que discurre al ritmo frenético de los pensamientos, un sube y baja, una carretera vacía, una ciudad atestada de gente, un huerto con toda su paz. Un libro, una vida. 

Abel Aparicio 

Por su autenticidad, por esa sensación al leerlo de que el tiempo pasa pero no afecta en absoluto a la fuerza expresiva de uno de los iconos generacionales de la literatura underground en España.

Ignacio Escuín Borao

Vicente Muñoz Álvarez compone un abrumador y excelente diario poético en el que se desnuda como hombre y poeta contra la realidad más cruda en el marco de la brutal crisis económica actual. Un libro imprescindible y magistral, repleto de honestidad y valentía en la desnudez de un autor que pone al descubierto su alma, sus vicisitudes, sus cariños y odios, sus miedos y sueños, dándoles la forma de la más bella y pura poesía. 

Javier Vayá Albert 

 Muñoz Álvarez, al que han vinculado desde sus inicios al grupo de poesía de la conciencia, encuentra en la palabra, la calidez restauradora de un bálsamo, la seguridad que otorga poseer un arma homicida y la esperanza que inspira conocer el subterfugio o camino que puede transitar la mente humana, bien para protegerse de un mundo hostil, o para tratar de conocerse a sí mismo. 

José Antonio Olmedo López-Amor 

Vicente Muñoz Álvarez realiza en Días de Ruta una aproximación al imaginario beatnik, bajo un punto de vista personal, cotidiano y menos cercano al underground que al tedioso día a día de cualquier oficinista. La fascinación por multitud de aspectos y la aventura iniciática propias de los beats, tiene en Muñoz Álvarez su reverso no tenebroso, sino rutinario. Un personaje, viajante de zapatería, que se niega a rendirse y se aferra a la poesía como elemento salvador, y sanador, que le permita seguir adelante en mitad de la más aburrida mediocridad.

Alfredo Martín Gorriz 

En estas páginas está la vida leída e imaginada, el retrato de un itinerario y de una vocación condicionada por el tiempo. 

Aitor Francos 

Te aconsejo encarecidamente que leas el nuevo libro de Vicente Muñoz Álvarez, así como otros anteriores; con la advertencia, eso sí, de que aquí la poesía va en serio, no es una simple excusa para hacer bonitos marcapáginas; este es el territorio donde se salta sin red, se pelea sin guantes, se suda, se sangra, se tiembla con el mono, se aúlla y a veces, en los callejones oscuros, aparece algún cuerpo destripado. 

Miguel Baquero 

Días de ruta es para mí una confesión a la espera de que el mundo (su mundo, mi mundo) cambie, retorne a la armonía, siga el ciclo vital que soñamos y se aleje, lo máximo posible, de la existencia real.

Esteban Gutiérrez Gómez

El nuevo libro de Vicente Muñoz, Días de ruta, evoca la novela más emblemática de la generación beat, On the road, de Jack Kerouac, con quien siente empatía por seguir caminos paralelos: la vida en la carretera, si bien el poeta leonés no lo hace en aventura enloquecida, sino por ganarse la vida como representante de calzado, durmiendo en hoteles baratos y entre sábanas frías de soledad. 

José Enrique Martínez 

Como un proyeccionista de la vida, de la universalidad del instinto, de la raza de la palabra domada hasta hacerla más salvaje, Vicente Muñoz nos enseña la vida en este libro, a pelo, sin máscaras y sin ambages.

José G. Cordonié

La pasión de Vicente por los beat, por la generación del aullido, no puede esconderse. Ese malestar, la extrañeza ante un mundo ajeno que convirtieron en su bandera creativa la ha enarbolado Muñoz desde sus comienzos. Ahora, se quita definitivamente la máscara y se convierte en el alter ego de Keruoac apropiándose de su himno más famoso. Días de ruta, On the road. Pero no es una pose literaria, o no solo. Porque Vicente no es marketing. Vive como escribe, o al revés. Como ellos, está al margen de la mercadotecnia y se implica en vivir y en escribir, pese a todo y contra todo.

Cristina Fanjul

Un poemario atípico, que combina verso y prosa a menudo en el mismo texto y con el que, a mi modo de ver las cosas, da un paso adelante en su trayectoria tanto vital como literaria. 

David González

Días de ruta, publicado por Lupercalia en 2014, se convierte en la apuesta suicida por la literatura. Vivimos sin libertad, domina la ley del más fuerte, la herencia nos determina. La solución es escribir poesía o perderse en el mundo; no existen más opciones.

Pablo Malmierca

Uno de los escritores de más talento que he leído en español, uno de los trabajadores culturales más activos y más honestos de este país. Muchos le debemos mucho, a su labor cultural y a su quehacer literario. Días de Ruta. Poesía, crónica de la soledad del viajante. Un poeta inmenso. El camino. No hace falta más.

Alex Portero

¿Un cuaderno de poemas? ¿Un diario, personal, de carretera…? ¿Un híbrido de ambos?, en cualquier caso, es un libro fuera de lo común, en el que comparte con nosotros textos muy personales. Primer volumen de la trilogía autobiográfica La llama encendida, una crónica poética de la realidad y el mundo que nos rodea, donde queda registrado el dato de lo acontecido, la perspectiva y la ilusión, pero también la ira, el desastre y la desesperanza.

Gsús Bonilla

Nueva edición revisada en LcLibros:


Booktrailer:


lunes, 19 de julio de 2021

ESPLÍN E IDEAL



este agotamiento
tan grande de mí

tras el naufragio

de nosotros
vosotros y ellos

y esta necesidad
tan imperiosa
de buenas noticias

nuestras
vuestras o de ellos

en eso
se resume todo
estos meses


Vicente Muñoz Álvarez

LAS SETAS en casa de JOSÉ IGNACIO GARCÍA



Llego a casa y encuentro otro envío que llevaba días esperando. Descubrí la narrativa de Vicente Muñoz Álvarez hace unos meses, cuando alguien me advirtió de que su presencia era imprescindible en la antología CUENTOS PENDIENTES. Desde entonces, en cada relato suyo que he leído, he descubierto una voz muy especial. Y estoy seguro de que su nuevo libro será inevitablemente fascinante.

José Ignacio García



jueves, 15 de julio de 2021

DÍAS DE RUTA: Prólogo por Gsús Bonilla.



pero, tú, Marat, ¿por qué caminos tan dificultosos recorres la carrera del hombre libre, que de espinas han trabado tu ruta antes de alcanzar el final? Era en medio de los tiranos que tú nos hablabas de libertad

Marqués de Sade: Escritos políticos

1.

Primero como autor, poco después como persona, conozco a Vic desde hace algunos años; tampoco muchos, pero entiendo que son los suficientes como para tenernos el aprecio justo para barajar dentro de las líneas que marcan las confianzas el referenciarnos, cuando proceda, como mi amigo; el término “amigo” no es gratuito, nunca lo es. No para mí. Me consta que también él pone el listón bien alto.

Soy aficionado al dulce y que un autor de la trayectoria y recorrido de Vicente Muñoz Álvarez siga ofreciendo estos caramelos es para felicitarse, claro; pero que te otorgue el privilegio de presenciar el proceso de su creación, que te invite a participar en él, y encima, te encargue un prólogo para hospedarle en lo que será su último libro es, como poco, para considerarse un suertudo; especialmente cuando, como me pasa a mí, es complejo distanciarse de la admiración que siente por alguien que una vez escribió en un poema que había que hablar claro, gritar fuerte y no ser cómplice; versos que, desde entonces, resuenan muy adentro y que tengo presentes cuando me enfrasco en cualquier intento de poema, para el momento oportuno en el que la idea me ronde por la cabeza.

Podría decir, sin equívoco, que fue entre estos versos donde empecé a tomar su poesía como unos de los pilares necesarios en mi ideario particular.

El hecho de tener, o no, apego para con ciertas personas me lleva a veces a vivir emociones que me cuesta horrores gestionar. Confundirlas. ¿Cuándo acaba el autor y empieza la persona, o viceversa?

Qué le vamos a hacer, cada cuál es como es, pero tomar conciencia de que la amistad aporta los instrumentos necesarios para progresar en el hecho de vivir siempre lo consideré otro puntal, también necesario, para formarte como persona o en cualesquiera de los ámbitos, profesionales o no, que atañen a un individuo dentro de una sociedad. Con Vicente Muñoz Álvarez me pasa que descubro fascinado que mucho de parentesco y proximidad hay con él. Esa misma cercanía de nuevo emana en este DÍAS DE RUTA suyo, donde para mí no es un trabajo complejo reconocerse.

2.

De manera que no me engañaré, ni os engañaré, valga mi prólogo como homenaje a un tío que se está dejando los huevos en la literatura de este país, desde hace casi dos décadas; embebido por los sumideros, reptando bajo cañerías, para desembocar en las depuradoras que nos devuelven las aguas puras de la literatura transparente. Un autor al que le importan un carajo los réditos, los créditos y esas mierdas que tanto gustan a ciertos escribidores de orificios, espumarajos y vaselinas. Alguien a quien respetar.

Habría de decir, antes de todo, o poner sobre aviso, que lo que sucederá en este libro desobediente, de ilímites y frontera, fuera de clasificaciones, es que su lectura podría dar la sensación de que nos va a situar ante un diario de sentimientos encontrados, más o menos organizados de algún modo; pero, como en el sortilegio de las nubes, hay lugar a otra interpretación. Yo digo: que este es un libro que va más allá del vómito.

Su autor, en él, nos revelará la monotonía como existencia; un planeta propio donde todo está previsto y ajustado, y en esa armonía la barbarie de la duda que te turba, el temor ante una situación frente a la cual el individuo se siente en peligro.

Aquí, Vicente, tiene pues, interés por liberarse de esos sentimientos amargos y la necesidad de buscar “nuevas alegrías” que le purifiquen:

¿Dónde está el camino de baldosas amarillas?

Por tanto, así lo entiendo yo, DÍAS DE RUTA más que un libro convencional, ya sea de poemas, prosa, etcétera, es un tratado para con la vida hoy, cuando el sistema capitalista se descompone como una oveja muerta a la orilla del arroyo, que además, quizá te sirva para aprender a ver el lado positivo de un todo. A mí, por ejemplo, me vale para universalizar el día a día, desde lo pequeño a lo infinito, donde memoria y crítica hacen del amor un ejemplo de fraternidad y compromiso:

LA POESÍA, o aquello que a unos nos salva, y, supongo que en la misma proporción, destruye a otros tantos.

3.

Es en el verano de 2013 cuando my friend Vic me dio a leer el archivo digital de DÍAS DE RUTA y a medida que iba visualizando los textos y absorbiendo palabras, fui descubriendo a un hombre en continúa contradicción con su interior; a vueltas con esa voz que nos regula los estados de ánimo, la mucha o ninguna gana de vivir.

Y encontraba a un tipo con la energía en modo off, decepcionado, superado; como en un paisaje de inercia, con un horizonte de zozobra al fondo.

Intuí el vacío. Visualicé el color negro, el humillo que despide el campo de batalla cuando los bandos en guerra son uno propio, de blanco y negro, a la par, en el transcurso de la contienda; el tiempo de la noche y el día enredado en igual trinchera; uno que es, a la vez, los buenos y los malos; en definitiva tú mismo a puñetazos contigo. Interiormente también vivo su incomprensión con relación a lo que le sucede. Percibo los trazos del lápiz cuando se empiezan a crear fantasmas con todo tipo de ideas, cuando se corre el riesgo de estar alejado de sí, descentrado.

Asimilo su dibujo y sitúo mi atención sobre su ser interno y concluyo que si a partir de ahí, él acepta, al nivel del corazón, las experiencias de la vida -mientras se protege- es que ya es tiempo de que se pase a otra cosa, que se cambie de actitud si es que quiere mejorar la suerte. Con determinación:

Siempre adelante/ me digo/ ya volverá/ la poesía/ ya llegará/ la ensoñación.

Subrayo, me apropio del oxígeno que aún proyecta.

Tomo apuntes, y escribo al margen como nota imprescindible que, una vez más, tengo la fortuna de toparme con un autor que sigue vinculado a la piel. Un escritor contracorriente y al otro lado del espejo y, para mi deleite, un poeta para tempestades e intemperie.

4.

Me considero un hombre y escritor esponja, fetichista y mitómano hasta la médula..., nos apunta en uno de sus textos y me parece importante, como el "to open-to close" de ojos que lo globaliza todo en este libro; como la puerta abierta, con la que se inicia DÍAS DE RUTA, que nos allana el camino hacia la sinceridad; hasta la puerta cerrada, que lo concluye. No hay exhibición, hay exposición: se arriesga. Entretanto se danza en otra melodía, con su propia poesía y música distinta de fondo; caracteres distintivos de autores relegados al país de las amnesias, a la cúspide de la ingratitud y el desprecio, en definitiva, condenados al ostracismo. Es El Canto de la Tripulación:

Olvidados.

Habilidosos de la literatura, la música, el cine o la pintura.

God save the Trippers

Bien podríamos reunirlos, poco después, en este verso absoluto: mis/ amigos/ perros/ de la lluvia, del poema "Poetas", y que vosotros mismos iréis descubriendo texto a texto, página a página, en el transcurso de DÍAS DE RUTA. Todos ellos referentes y precisos compañeros en este viaje, de igual manera que lo han sido a largo y ancho de toda su trayectoria como autor disidente de la literatura oficial de este país; no en vano Vicente Muñoz Álvarez es un autor con más de una veintena de libros publicados, donde se puede constatar quiénes iluminan su obra; nutrida, y que abarca desde los años 90 hasta hoy; donde narrativa, ensayo, poesía, reseñas, fanzines y libros colectivos, apuntalan su figura; la cual, no me cansa decir, admiro profundamente.

5.

Fascinación entonces por esta bitácora personal, que no es tal, donde queda registrado el dato de lo acontecido, la perspectiva y la ilusión; pero también la ira, el desastre y la desesperanza.

Son cuatro los apeaderos: “CAMPAÑA DE OTOÑO: Días de ruta”, “CUADERNO DE INVIERNO: Una realidad aparte”, “CAMPAÑA DE PRIMAVERA: Babilonia en ruinas”, “CUADERNO DE VERANO: Arte de la Ensoñación”, como dársenas en las que se sube o baja, y es el clima y su conjunto quien condiciona el trayecto hasta el principio de ese otro final, el ensoñado; ese fin en el cual arribar puro y cristalino y originarse de nuevo.

He aquí el arte de la ensoñación: DÍAS DE RUTA. Ni menos, ni más, que apostar por las tres o cuatro cosas sencillas que verdaderamente nos hacen feliz, frente a las siete u ocho que nos van jodiendo en nuestra cotidianidad... eso sí, dejarse la vida necesariamente en el envite.

La ruta y derrotero como el día a día en la vida de un representante de calzado, para los que no lo sepáis, además de escribir vendo zapatos, soy representante de calzado, que se prenda de la literatura con todo su corolario; que ama a sus amigos, a quienes le rodean, con la correspondencia lógica del sentido común; que venera a la vida como si fuese un Dios aparte, inequívocamente de este mundo.

Era Kerouac, Santo y devoción para Vicente Muñoz Álvarez, quien decía que la vida es un país extranjero; yo hoy atiendo a un inmigrante, a un hombre al aire libre; con su desnivel en la trocha, como senda abierta en la maleza.

Contemplo ese horizonte al fin, más turbio que los orines de las escupideras del palacio, cómo clarea.


Gsús Bonilla; Diciembre de 2013, Pozos de Cabrera (León).

Prólogo a Días de Ruta

Nueva edición revisada a la venta en LcLibros:


Booktrailer:


miércoles, 14 de julio de 2021

LAS SETAS en casa de JULIA NAVAS MORENO



He compartido hace un rato el enlace que lleva a este libro y... acabo de recibirlo. Muchas ganas de leerlo, de volver a sumergirme en el universo underground, pulp, alternativo, antirancio, gore y, sin embargo, romántico de Vicente Muñoz Álvarez. 

"Tan ingenuo, tan despreocupado, tan blanquito..." 

Así reza en un relato que se titula "EL DESPELLEJADOR"

Una preciosa edición de Versátiles Editorial.

Julia Navas Moreno



martes, 13 de julio de 2021

VÉRTIGO POR LA CAÍDA



como en
la Casa Usher

una grieta
imperceptible
cruzándome
el cuerpo

de los cimientos
al techo

de la cabeza
a los pies

y un lago
de aguas profundas
debajo

siempre

vértigo
por la caída


Vicente Muñoz Álvarez

sábado, 10 de julio de 2021

DÍAS DE RUTA: Ya a la venta en LcLibros.



Ya a la venta en LcLibros, en ebook y en papel, la nueva edición revisada de Días de ruta, con prólogo de Gsús Bonilla y portada de Marlus Leon:

We're on the road together:



Oscilante y extremo, nunca aséptico ni imparcial, nunca en el medio: Vicente Muñoz Álvarez nos ofrece un nuevo libro. Indefinible en su estructura: ¿Un cuaderno de poemas? ¿Un diario, personal, de carretera? ¿Un híbrido de ambos? En cualquier caso, es un libro fuera de lo común, en el que comparte con nosotros textos muy personales.

En Días de ruta el autor trata de desterrar todo aquello que le oprime y desconcierta; donde elabora -con la gran estafa de la crisis económica de fondo- un ejercicio de escritura autosanador, a través de la confesión y la poesía.

Primer volumen de la trilogía autobiográfica La llama encendida (que completan Travesía y Haga lo que haga en la Tierra), una crónica poética de la realidad y el mundo que nos rodea, donde queda registrado el dato de lo acontecido, la perspectiva y la ilusión, pero también la ira, el desastre y la desesperanza.

Gsús Bonilla

jueves, 8 de julio de 2021

HAY UNA PUERTA



Soy de una generación de escritores que veneraba, por encima de todas las cosas, a sus maestros antiguos, mitómanos y fetichistas hasta la médula, nacido a mediados de los años 60, antes de la globalización y el caos, cuando el mundo aún era mundo y prometía un cambio, la psicodelia, los hippies, Morirson, Hendrix, Kerouac y etcétera, etcétera, y para mí al menos, cada cita que suscribo de otros autores en mis libros está llena de significado y sentido, por los paralelismos, por las afinidades, por el significante y los símbolos: esta en concreto, de Georges Bataille en
Las setas y otros relatos de la Era Pulp, lo sintetiza todo:

"Hay en cada un hombre un animal encerrado en una prisión, como un forzado, y hay una puerta: si la entreabrimos, el animal se precipita, como el forzado, encontrando su camino; entonces, y provisionalmente, muere el hombre; la bestia se conduce como bestia, sin ningún cuidado de provocar la admiración poética del muerto."

En ese cruce de caminos, queridos drugos, más que nunca en este libro, me encontraréis:

God save the Trippers


Vicente Muñoz Álvarez



martes, 6 de julio de 2021

LAS SETAS Y OTROS RELATOS DE LA ERA PULP en DIARIO DE LEÓN



Vicente Muñoz. MARLUS LEON

El escritor leonés Vicente Muñoz
publica sus relatos más truculentos

Diario de León, 5/7/2021

El escritor leonés Vicente Muños publica Las setas y otros relatos de la Era Pulp (Versátiles Editorial ), donde reúne 30 relatos, de los más viscerales y truculentos que ha escrito desde la época de Vinalia hasta la actualidad. 

En esta colección de relatos Vicente Muñoz invita a un viaje narrativo en el que traslada al lector desde aquellos convulsos y encendidos años 90 hasta nuestros días. Relatos envueltos en literatura y en cine a partes iguales, como un largo travelling literario que atravesara las páginas para llenarnos de aromas underground de venganza y tenebrosidad, de piel trémula y jadeo, de vino y opiáceos, de amor y sexo, de búsqueda y encuentro.

Como explica José G. Cordonié en el prólogo, «Vicente Muñoz Álvarez es partícipe de esa literatura de autor hecha con artesana autenticidad y honestidad inmensa, que nos hace llegar en cada uno de estos cuentos, con percepciones o visiones que van más allá del realismo cotidiano que aparentan de inicio, porque se entremezclan y derivan en ocasiones en un realismo fantástico o, incluso, en la más genuina ciencia-ficción».

En 1996, con los escritores Xen Rabanal y Silvia D Chica, y el ilustrador y diseñador Ángel Córdoba, Vicente Muñoz funda su propio fanzine, Vinalia Trippers, con una intención y filosofía bien definida: servir de plataforma para autores políticamente incorrectos —por las temáticas que abordaban o el punto de vista con que lo hacían—.

De esa época, que el escritor recuerda con especial nostalgia y cariño, datan la mayor parte de los relatos de esta antología, algunos inéditos hasta la fecha. 

«Sangre, sexo, ultraviolencia, amor y desamor y crueldad y ternura, presentes siempre de un modo u otro en mi obra, es lo que aquí y ahora, queridos drugos, os vais a encontrar. Y el sello inconfundible de Vinalia Trippers», dice.




VIAJE AL FONDO DE MÍ



En nada estará ya a la venta la nueva edición revisada de Días de ruta, de la mano de LcLibros, que estos últimos años se está encargando de reeditar casi todos mis títulos descatalogados. Es lo que pasa cuando se juega en segunda división, que los goles y libros cuentan menos, pasan casi desapercibidos, que las editoriales abren y cierran, van y vienen y vienen y van... La primera edición, en 2014, salió en Lupercalia (donde publiqué, además, Regresiones, Gas, y la antología colectiva El descrédito: Viajes narrativos en torno a Louis Ferdinand Céline, con Julio César Álvarez), que luego desapareció, y etcétera, etcétera... Siete años después, lo que tarda una piel humana en regenerarse al completo, dicen (y un corazón también), vuelvo a la carretera, de donde nunca en realidad he salido, siento los mismos latidos y os ofrezco, con el corazón al desnudo, que diría mi querido Baudelaire, uno de mis libros más personales, ácratas y emotivos: el prólogo es de Gsús Bonilla, la portada y el booktrailer de Marlus Leon, y los maestros de ceremonias, de nuevo, Castaneda, Kerouac y LcLibros: toda mi gratitud para unos y otros por creer en mí.


Vicente Muñoz Álvarez


jueves, 1 de julio de 2021

VOLÁTIL & PASAJERO

 

todos esos
proyectos e ilusiones
que no han podido
ser en la vida

pese a que
lo intentamos

en los que invertimos
tanto corazón
esperanza y esfuerzo 

como las nubes
que por encima
de nosotros pasan

volátiles
y pasajeros

pasajeros


Vicente Muñoz Álvarez

photo by Marlus Leon