lunes, 28 de febrero de 2011

ULTRAMARINE


en los días
oscuros

en las tormentas
y las derivas

en las resacas
y las tempestades

en los naufragios
y los hundimientos

agarra
fuerte
el poema

será
tu salvaguarda
y guía
 
 
  Vicente Muñoz Álvarez
.

jueves, 24 de febrero de 2011

GOING TO MD

Viernes 25 de febrero,
19 h Casa del Libro - C/Hermosilla, 21.
Madrid
.
Intervendrán
Vicente Muñoz Álvarez (antólogo)
David Vicente (editor)
& varios autores del libro

Os esperamos

http://beatitudvisionesdelageneracinbeat.blogspot.com/
Cover by Jul

BEATS & FRIENDS


"
.
Nos vamos mañana a Madrid.

Toca al fin, después de meses de preparativos, presentar Beatitud, primero en Madrid (mañana en la Casa del Libro), luego en Zaragoza (2 de marzo), después en León (26 de marzo) y Logroño (también el 26 de marzo), Barcelona, etc, y ponerse definitivamente on the road.

De todo lo cual, por supuesto,
daremos cuenta en lo sucesivo.

De momento, ahí van las palabras
de apoyo de dos compañeros.

Thanks
my friends:
nos vemos in Md

v

Llevaba años esperando leer este libro, años... Desde que supe que Vicente quería antologar un libro-homenaje a los Beat. Quizá por eso mis expectativas eran muy altas, tanto que quizá me haya pasado de exigente... El caso es que ahora, con el libro leído y bien analizado y con la sombra de la presentación ciñéndose sobre nuestras cabezas, he de decir que, de nuevo, Vicente Muñoz Álvarez (en este caso junto a Nacho Escuín) ha dado en el clavo y ha conseguido diseñar, construir y vender un libro de culto donde cada autor, como se pidió, ha aportado su particular visión de esta generación: con experiencias personales, imitando el estilo de Kerouac, con ensayos, con híbridos entre la narración y el ensaño, con figuraciones sobre algunos aspectos desconocidos de los beatniks, con alusiones a los outsiders y a las mujeres del grupo… En esta variedad reside la grandeza de este libro que edita Baladí y en el que me enorgullece (lo digo de verdad) participar junto a grandes amigos y escritores admirados aportando mi particular locura beat…

Y el viernes, no te olvides, presentación en Madrid: en La Casa del Libro de Hermosilla a las 19:00.

Mario Crespo


*
el viernes estarán x madrid Vicente Muñoz Álvarez y su tropee presentando BEATITUD visiones de la beat generation (Ed.Baladí, 2011). me insisto en lo que representa para mí vic, y me repito que es uno de esos personajes que andan por este planetapoesía que me merecen todo respeto y credibilidad. desde que aparecí x blogger y supe de él, vi que sus propuestas iban acompañadas de un halo de aire fresco, particular y diferente, un tipo al margen de lo establecido, esto se puede comprobar hurgando por cualquiera de los rincones de su extensa obra, tanto en poesía como en narrativa, así como en las cienes de movidas que ha coordinado o promovido, blogs, antologías, recitales, fanzines, etc,etc; siempre una palabra amable, un trato acojonante para conmigo, cuando nos hemos visitado, cuando nos hemos encontrado; entonces te dices, chaval, a este tipo hay que mimarle. es lo que tienen los animales sociales, que las relaciones personales nos dan fortaleza; y para mi suerte sé que no es el único, ayer en la fnac, en la present de viscerales, vivido lo vivido, también lo recordé...

Gsus Bonilla


miércoles, 23 de febrero de 2011

NARRANDO CONTRACORRIENTE


Otro de los (muchos) proyectos en los que ando metido últimamente (además de Beatitud, Viscerales, Perversiones, Puta Poesía, Trippers from the Crypt, etc etc) es esta antología de relatos coordinada por mi compi Gsus Bonilla, Narrando Contracorriente, que verá en nada la luz de la mano de Ediciones Escalera y que reúne a un montón de buenos prosistas y amigos.

Os dejo con la nota de promo y el link del blog que acaban de abrir.


ANTOLOGÍA DE CUENTO Y RELATO
AL OTRO LADO DEL ESPEJO
(Narrando Contracorriente)

Ed.Escalera 2011

Es una colección de textos que cuenta con una riqueza narrativa incalculable, de la que se desprende una prosa exquisita, múltiple y variada; una manera diferente de contar, en cualesquiera de los hechos narrados, en los más extensos y en los más breves; en los más duros y dolorosos; en los más jaraneros y optimistas; todos ellos, limpios y cristalinos, sin trampa. Literatura en estado puro, esa es la fortuna con la que se encontrará el lector.

lunes, 21 de febrero de 2011

PURA LITERATURA


Beatitud, visiones de la Beat Generation
Dosis de pura literatura

Blanca Vázquez - laRepúblicaCultural.es

Lo atractivo de las jóvenes editoriales es que discurren al margen de modas, o quizá nos atrevemos a decir que las modas las inauguran ellas, al ir por libre y destapar corrientes o literaturas que han degustado y calificado como de interés artístico. Es decir que pasan de populismos que no hacen más que ensuciar la cultura real, que no siempre es fácil, ni tiene porqué ser fácil. Ediciones Baladí lleva ya algún tiempo sorprendiéndonos, por eso apostamos por ellos.

Su última novedad no puede ser más peculiar y revisionista, acercarse a la Generación Beat con Beatitud, visiones de la Beat Generation, compilada y editada por Vicente Muñoz Álvarez, poeta y escritor e Ignacio Escuín, escritor y director de la editorial Eclipsados. Volumen formado por 32 relatos referentes, de una manera u otra, a los Beats y todo lo que significaron en el arte y el comportamiento, convertidos en un fenómeno cultural que arranca con Jack Kerouac, Allen Ginsberg, William S. Burroughs, Neal Cassady, Gregory Corso, Diane Di Prima…adscritos y firmantes de un pensamiento oriental, hippy, meditativo, místico y comunal. Surgidos en una década, los cincuenta, en la que los valores clásicos estadounidenses ahogaban la libertad y la creación de mentes efervescentes como ellos.

¿Ha influido este legado de escritores y sus lecturas en las últimas generaciones de narradores españoles? Así lo creen Muñoz Álvarez y Escuín que se han hecho la ruta on the road para recoger en su camino a los poetas y escritores con más potencial de nuestro panorama. Una deuda estética e incluso vital que nos deja sin palabras, todo hay que decirlo. Once mujeres y veintiún hombres, todos con un historial narrativo y poético bastante repleto y en muchos casos vanguardista y experimental, componen este discurrir de relatos cortos, en los que el lector oscila entre una prosa tersa, sólida, hábilmente elaborada, a una prosa juguetona, abstracta, “colocada”, y otras proezas más personales, que despiertan menos entusiasmo. En todo caso todas conforman un paisaje en el que todos los caminos conducen a Jack Kerouac y los poetas beats, como afirma Uberto Stabile en su soberbio relato, Las cenizas de Allen Ginsberg: “Bob Dylan fotografíado junto a la tumba de Kerouac, Patti Smith proclamándose hija política de William S. Burroughs, Wim Wenders rindiéndole homenaje En el curso del tiempo, Tom Waits reconociendo ser una consecuencia de las lecturas de Jack. El resurgir del zen y los movimientos pacifistas y ecologistas, y la defensa de los aborígenes y las culturas indígenas en total consonancia con la filosofía de Snyder, Ed Sanders y otros beatniks. La libertad sexual, la liberación de las llamadas «drogas blandas» y la denuncia del nuevo orden mundial, todo ello ya presente en los textos de Allen Ginsberg. El espíritu de Leroi Jones explícito y vivo en el rap más radical. Y más y más conexiones y gustos coincidentes: Jean Genet, Paul Bowles (inquietante el relato Cabeza de gardenia de Carmen Camacho referente a Jane Auer Bowles), el haikú, Phillip Glass, la escritura río, el jazz, Cortazar, Frank Zappa, Lou Reed, Marian Faithful, Truman Capote…”.

Un descubrimiento gratificante para el lector este grupo de narradores poco iluminados por los grandes medios, pero quizá ellos lo prefieran así para ser más auténticos, más verdaderos. Viajamos entre relatos que mentan la serie Los Simpson (Ned Flanders en concreto), conducidos por la pluma de Patxi Irurzun; traza juegos temporales Ana Pérez Cañamares en La India o el miedo; homenajean al último beat, (Gregory Corso) en la escritura de José Ángel Barrueco; asoma un aire de coleguilla y porrillo con David González en Huellas en el polvo; o ese aroma surrealista de Pi, por Almudena Vidorreta; notable como pocos el de Eduardo Almiñana, Three´s a Crowd; mezcla de ensayo y relato personal el de Ruta 23 de Mario Crespo; Filosófico pero caótico David Mardaras con Dios; más convencional Pepe Pereza en Eligiendo camino; o sublime, fantástico, divertido y genialmente hipnótico Miquel Silvestre con On the (Soviet) Road. Pocas veces nos hemos reído tanto con un relato. Muy trabajado pero algo espeso en su resultado final Eloy Fernández Porta confiere a La compañía de finanzas amistosas un magma de efecto LSD, lo cual tiene su gracia, dependiendo el día que tenga el lector.

Agridulce indagación a ritmo de beatifica literatura. Nos ha encantado esta propuesta de Baladí, por la que sin duda nos jugamos los cuartos en esta mezcla de frivolidad, filosofía, recordatorio, ficción, ideas, alucinaciones y lenguaje a buen ritmo. Todo un travel-writers.


Título original: Beatitud, visiones de la Beat Generation
Autor: VVAA
Edición literaria: Vicente Muñoz Álvarez e Ignacio Escuín
Editorial: Ediciones Baladí S.L.L.
Páginas: 357
Diseño cubierta: Julio Reija
ISBN: 978-84-937661-8-4
Precio: 20€

Presentación en Madrid

Fecha: el Viernes 25 de febrero de 2011
Horario: a las 19:00h
Lugar: Casa del Libro - C/Hermosilla, 21 (Madrid)
Intervendrán: Vicente Muñoz Álvarez (antólogo)
Ignacio Escuín Borao (antólogo)
David Vicente (editor)
& varios autores del libro

EL RESPLANDOR


Superando con creces a la novela original que adapta, The shining (El resplandor, 1980), del maestro Stanley Kubrick, es sin duda alguna una de las películas más inquietantes y aterradoras de la historia del cine.

Pese a que su autor, Stephen King, no quedó demasiado satisfecho con el resultado (volviendo a adaptar la novela a la pantalla tiempo después), la película de Kubrick mejora en casi todos los aspectos al libro, añadiéndole una tensión dramática que pone los pelos de punta.

Jack Nicholson, impresionante en el papel de Jack Torrance, junto a Shelley Duval y el pequeño Danny Lloyd (además, claro está, del verdadero protagonista de la novela: el infame hotel Overlook, en Colorado) son los pilares sobre los que Kubrick erige este grandioso monumento al horror en estado puro, que conserva intacto aún su malsano poder de seducción.

Todo en El resplandor, de principio a fin, es ominoso y terrible, la soledad del hotel, sus interminables pasillos, las siniestras mellizas, las visiones de sangre, la persecución por la nieve... confiriendo a la película una atmósfera de pesadilla y tragedia que hiela la sangre en la venas.

Imprescindible, claustrofóbica e insuperable en su género, e ideal para llevarse en la mochila al infierno.

v

Trailer in You Tube

viernes, 18 de febrero de 2011

BEATITUD EN MADRID

Viernes 25 de febrero,
19 h Casa del Libro - C/Hermosilla, 21.
Madrid

Intervendrán

Vicente Muñoz Álvarez (antólogo)
Ignacio Escuín Borao (antólogo)
David Vicente (editor)
& varios autores del libro

Os esperamos

jueves, 17 de febrero de 2011

martes, 15 de febrero de 2011

CONCURSO DE MICRORRELATOS BEATITUD


Como ya sabes, el libro homenaje a la generación Beat, Beatitud. Visiones de la Beat Generation, ya se encuentra en las librerías.

Queremos que también tú nos aportes tu particular visión de la generación Beat. Envíanos para ello un microrrelato de no más de 250 palabras que de un modo o de otro refleje tu experiencia con la Beat Generation. Cuéntanos lo que quieras y bajo la fórmula que tú quieras.

Iremos colgando cada día tanto en el blog de la editorial (http://edicionesbaladi.blogspot.com/ como en el del libro: http://beatitudvisionesdelageneracinbeat.blogspot.com/ los mejores textos.

El 15 de marzo elegiremos entre todos los seleccionados los 3 ganadores y les haremos llegar un lote de 5 libros de Ediciones Baladí.

Participa y cuéntanos lo que quieras sobre la Beat Genaration.

Envíanos tu texto a info@edicionesbaladi.com


BYE BYE TURA


te has ido
Tura Satana

pin up subterránea
chica Meyer
reina del underground

Tura Satana
musa de nuestros sueños
vives en nosotros

te queremos
descansa en paz

v
.

lunes, 14 de febrero de 2011

BEATITUD: Prólogos.


Tuve la suerte de leer por vez primera a los beat hacia los 20 años, en plena fase de búsqueda y rebeldía, con el mundo por montera y la capacidad de asombro intacta. Si lo hubiera hecho después, pongamos en vez de a los 20 a los 30, supongo que nada hubiera sido igual (estoy convencido de que cada libro necesita no sólo un lector, sino también un momento concreto). Pero afortunadamente los descubrí en el punto y tiempo adecuado. Y su filosofía caló hondo en mi corazón.

Por aquel entonces yo era un joven inconformista e inquieto, decepcionado por casi todo lo que me rodeaba y había aprendido, y necesitado de valores, lecturas y experiencias nuevas. No me gustaba lo que me habían vendido (o al menos de la forma en que lo habían hecho), ni la educación, ni la política, ni el capitalismo, ni la religión, ni el consumismo, ni el bienestar: no me satisfacía el sistema. Y menos aún la mayor parte de la literatura que había leído hasta ese momento (y había leído ya mucha), que se me antojaba anacrónica y ajena por completo al mundo real.

Por todo ello, descubrir a los beat (y a Céline, Carver, Lowry, Miller, Bukowski, Genet y muchos otros que sí hablaban del mundo real - al menos del mío) fue un revulsivo y una revelación: el jazz, el blues y el rock, la calle, la noche, la búsqueda y la carretera, el movimiento, las puertas, los límites, el misticismo, la evasión, la locura y el sexo, la sinrazón, la rebelión, la desesperación, la frustración, la exaltación, la iluminación y la perla... todo estaba allí, en sus libros, al fin retratado, tal cual yo lo captaba y sentía, escrito para hacerme/nos entender y amar el mundo.

Leí primero a Kerouac, En el camino, uno de los pocos títulos beat que por aquella época se podía encontrar sin demasiada difilcutad en las librerías, y a continuación, rebuscando ya algo más y tirando del hilo, Aullido, de Allen Ginsberg, y El almuerzo desnudo, de William S. Burroughs. El primero me deslumbró, el segundo me estremeció y el tercero (como a casi todo el mundo) casi me vuelve loco... Pero ya de esa primera toma de contacto salí transformado. E inmediatamente, compulsivamente incluso, comencé a buscar en catálogos especializados y librerías de viejo más obras suyas: Los subterráneos (la novela que más veces he leído en mi vida), Los Vagabundos del Dharma y Ángeles de desolación, de Kerouac, Yonki y Nova Express, de Burroughs, Gasolina y otros poemas, de Gregory Corso, El primer tercio, de Neal Cassady (estos dos últimos de la mítica Star Books) o Kaddish, de Ginsberg, fueron llegando escalonadamente a mí, empapándome de beatitud y convirtiéndose en una parte imprescindible de mi educación.

Desde entonces he seguido leyendo (aunque en cada fase de mi vida, es cierto, con ojos distintos) todos los libros suyos que han ido cayendo en mis manos, también de Di Prima, Ferlinghetti, LeRoy Jones, Peter Orlovsky, etc, además de ensayos, biografías, antologías y estudios sobre el tema de muy diversa índole.

Desde entonces, también, he recorrido miles de kilómetros y andado muchos caminos, escrito mis propios libros, me he buscado, reencontrado y perdido, y he renacido docenas de veces de mis propias cenizas...

Nada nuevo, en cualquier caso, bajo el sol. Al menos entre el círculo de buscadores que a mí me interesa.

La cuestión, llegados a este punto - mostradas ya mis credenciales y devoción por los beat -, es el modo en que todo este legado de lecturas y escritores ha influido en las últimas generaciones de narradores españoles.

Conozco desde hace años a muchos de los autores que integran la nómina de este libro y puedo asegurar que esa influencia, directa o indirectamente, es localizable y manifiesta en su obra, ya sea mediante citas, dedicatorias o referencias explícitas a personajes y textos concretos, o a través de recreaciones y evocaciones de atmósferas beat.

Por eso, junto al poeta Ignacio Escuín (con el que, cargado de libros, me he recorrido on the road media España), decidí hacer esta antología: una serie de visiones sobre la generación de escritores (siento que sea norteamericana y no española, pero es así) más influyente en nuestras obras.

Y digo visiones, utilizando una terminología muy beat, porque no se trata en esta ocasión de analizar objetivamente su obra ni descubrir sobre ellos nada nuevo al lector. Creo que todo lo que se pueda decir al respecto está ya escrito, y por manos mucho más documentadas que las nuestras. Pero también creo que nunca anteriormente, al menos que yo sepa, se ha hecho en este país un homenaje a la Beat Generation como el presente, subjetivo, intimista y estrictamente literario, que reconozca abiertamente y sin tapujos una influencia y deuda como la que nosotros tenemos con ellos.

Este ha sido, pues, el punto de partida que nos ha llevado a preparar Beatitud (otro término muy querido por los beat) y el criterio que hemos utilizado para establecer la selección de autores que integran su nómina. Podría haber muchos más, es cierto, o varios menos, como ocurre en cualquier antología, pero en ningún momento nos planteamos hacer un catálogo exhaustivo y cerrado de una tendencia o escuela (no existe tal), sino ofrecer al lector un botón de muestra de un tipo de prosa (escrita aquí y ahora) en mayor o menor medida influenciada por la herencia beat.

En un país como el nuestro, en el que cada año se publican docenas de antologías literarias bajo las más sorprendentes (y a menudo banales y absurdas) excusas, creemos que reivindicar una causa como la presente es, cuando menos, consecuente y honesto, por no decir necesario.

Aunque eso, lógicamente, debe juzgarlo el lector.

Esta es sólo la ruta que, de entre las muchas posibles, nosotros hemos trazado para la ocasión.

Y por la que ahora os invitamos a recorrer el camino.
 
Salud & Carretera
 
Vicente Muñoz Álvarez
 

Una noche calurosa de julio de hace ya unos cuantos años, seis aproximadamente, me encontraba en la antesala de un recital en la Semana Negra de Gijón. Había llegado allí de la mano de David González, a quien había conocido meses atrás tras dejar Zaragoza para vivir una temporada en Asturias. Me encontraba, como digo, en esos instantes previos a una lectura, cuando la adrenalina comienza a hacer de las suyas y uno siente por dentro que nada en esos momentos puede salir mal. Íbamos a presentar nuestra antología de género, la apuesta arriesgada que David y yo habíamos montado en aquel apartamento con vistas a la playa que había alquilado por unos meses y con la que habíamos decidido ponernos "en la carretera" para darla a conocer por toda España (y así fue, y en uno de esos viajes me topé con otra de las personas que más saben de los beat en este país y que más hacen por la literatura independiente: Uberto Stabile). Y esa noche apareció Vicente Muñoz. Mentiría si dijese que no sabía quién era. Lo había leído y conocía las historias que circulaban sobre él. Sabía de su fanzine, de su manera de entender la vida y de sus gustos. Pero fue a partir de este instante cuando el universo beat llegó a mi vida, o al menos cuando fui consciente de ello (para entonces ya había leído unos poemas de Diane Di Prima, pero no supe hasta años más tarde que era una de las voces más peculiares de la beat generation).

Si dijera que aquella noche cambió mi vida, algunos de los que puedan leer este texto dirán que exagero, que no sé lo que digo. Pero la verdad es que tengo la sensación de que fue así. Creo, sin miedo a equivocarme, que Vicente y yo nos entendimos desde el principio y desde aquel momento imaginamos los proyectos y los viajes que nos llevaron de aquí a allá, de "mar a mar y entre los dos la guerra" que diría Machado (a veces solos y otras en compañía de cómplices en la búsqueda como Bufa, Andrés, Lucas, o las posteriores incorporaciones de Brenda, Almudena, Raúl, Nacho...). Y desde entonces, unos cuantos libros después y también unos cuantos años, comenzamos a tramar esta historia, la unión de dos generaciones, la suya y la mía (diferentes, claro, la edad obliga, pero también hermanas) en un libro colectivo que rinde homenaje a los beat. Algunos de nosotros, de los que como yo llegamos a los beat sin saber quiénes eran, aprendimos a leer su literatura a través de la literatura de los demás (yo por ejemplo decidí leer a Kerouac tras conocer la literatura de Vicente Muñoz y conversar con él lo suficiente como para entender que no debía pasar un día más sin leerlo; o los poemas de Ginsberg tras mi primer encuentro en Punta Umbría con Uberto…) y por ello este libro es algo más que un sentido homenaje, podríamos decir, incluso, que se trata de la aceptación por parte de dos generaciones hermanas pero distintas (reitero) de una deuda con la literatura beat, una deuda estética e incluso vital.

Y claro que hubo y hay beats españoles (quién puede negar que Miguel Labordeta y los poetas de su generación no lo fueran), por supuesto, pero decidimos tomar el grupo original como fuente de este volumen de relatos en el que todos los autores seleccionados reconocen abiertamente tal vinculación. Como en todo libro colectivo la nómina podría haber sido diferente, pero esta es nuestra apuesta. Quedémonos con estas páginas de literatura pura y pura vida. Atrapemos las palabras y dejémonos llevar por el energético valor de la literatura que rezuma vida y carretera. Vicente y yo, en el camino, os esperamos.

Ignacio Escuín Borao

Beatitud: Visiones de la Beat Generation
(Ediciones Baladí, 2011).
Prólogos de Vicente Muñoz Álvarez
& Ignacio Escuín Borao.

sábado, 12 de febrero de 2011

VISCERALES: El corazón en las manos.


Tengo ya latiendo en mis manos desde hace días Viscerales, recién salido de imprenta y aún calentito.

Lo voy saboreando poco a poco, a pequeños sorbos, como los vinos de las cepas más viejas, y me reafirmo en la idea de que, por muy diversos motivos, será, es ya un libro de referencia y de culto.

Mario & Jab se han dejado en él la sangre y la piel, han creado ambiente de equipo, generado expectación y mimado a los autores y cada detalle al máximo, haciendo de nuestras (y sus) vísceras un estandarte y convocando a un montón de escritores de genio y talento para la causa.

La labor de los seleccionadores y antólogos es frecuentemente ingrata, a menudo son más los recelos de los que se sienten injustamente excluídos que el apoyo de los que están dentro... Pero es, desde mi punto de vista, necesaria y básica para la oxigenación del sistema, para configurar nuevas corrientes y unificar criterios, para dar a conocer nuevas tendencias y voces, para renovar estéticas y modos de escribir, pensar y sentir.

Mario & Jab han hecho con Viscerales, sin duda alguna, un trabajo impecable, creando un libro con espíritu y fuerza (con dos cojones, como ellos dirían), con el que me identifico plenamente, como escritor y antólogo, y del que me siento orgulloso.

Algunos de los (a mi juicio) mejores narradores españoles de la actualidad y otros casi inéditos (pero no menos valiosos) han volcado sus vísceras y obsesiones sobre el papel a petición de Mario & Jab, por y para ellos, alumbrando este libro magnífico e imprescindible, lleno de relatos palpitantes y buenos latidos.

A vuestra salud
compis
con el corazón
en las manos

v

Viscerales
.
Edición: Mario Crespo y José Ángel Barrueco
.
Viscerales es sobre todo rabia, sinceridad, corazón, hígado, riñones, calor y desnudez: un libro que contiene cuarenta ejercicios de honestidad literaria, cuarenta desahogos, cuarenta vaciamientos, cuarenta vomitonas. Diferentes estilos, diferentes tendencias, diferentes etiquetas, diferentes generaciones, diferentes autores, pero un único denominador común: la visceralidad sobre el papel.
.

miércoles, 9 de febrero de 2011

TODO VA BIEN


todo va bien

no sé por qué
pero hoy
todo está bien

tan sólo
me siento en paz

mis dedudas saldadas
los deberes cumplidos
la conciencia tranquila
mi compañera feliz

algo me dice
que todo está bien

la sangre circula
el corazón bombea
la vida nos sonríe
todo va bien

y eso
para mí
es rozar la magia

y nada más
puedo pedirle
al cielo


Vicente Muñoz Álvarez

martes, 8 de febrero de 2011

PRÓLOGOS BEATITUD


Tuve la suerte de leer por vez primera a los beat hacia los 20 años, en plena fase de búsqueda y rebeldía, con el mundo por montera y la capacidad de asombro intacta. Si lo hubiera hecho después, pongamos en vez de a los 20 a los 30, supongo que nada hubiera sido igual (estoy convencido de que cada libro necesita no sólo un lector, sino también un momento concreto). Pero afortunadamente los descubrí en el punto y tiempo adecuado. Y su filosofía caló hondo en mi corazón.

Por aquel entonces yo era un joven inconformista e inquieto, decepcionado por casi todo lo que me rodeaba y había aprendido, y necesitado de valores, lecturas y experiencias nuevas. No me gustaba lo que me habían vendido (o al menos de la forma en que lo habían hecho), ni la educación, ni la política, ni el capitalismo, ni la religión, ni el consumismo, ni el bienestar: no me satisfacía el sistema. Y menos aún la mayor parte de la literatura que había leído hasta ese momento (y había leído ya mucha), que se me antojaba anacrónica y ajena por completo al mundo real.

Por todo ello, descubrir a los beat (y a Céline, Carver, Lowry, Miller, Bukowski, Genet y muchos otros que sí hablaban del mundo real - al menos del mío) fue un revulsivo y una revelación: el jazz, el blues y el rock, la calle, la noche, la búsqueda y la carretera, el movimiento, las puertas, los límites, el misticismo, la evasión, la locura y el sexo, la sinrazón, la rebelión, la desesperación, la frustración, la exaltación, la iluminación y la perla... todo estaba allí, en sus libros, al fin retratado, tal cual yo lo captaba y sentía, escrito para hacerme/nos entender y amar el mundo.

Leí primero a Kerouac, En el camino, uno de los pocos títulos beat que por aquella época se podía encontrar sin demasiada difilcutad en las librerías, y a continuación, rebuscando ya algo más y tirando del hilo, Aullido, de Allen Ginsberg, y El almuerzo desnudo, de William S. Burroughs. El primero me deslumbró, el segundo me estremeció y el tercero (como a casi todo el mundo) casi me vuelve loco... Pero ya de esa primera toma de contacto salí transformado. E inmediatamente, compulsivamente incluso, comencé a buscar en catálogos especializados y librerías de viejo más obras suyas: Los subterráneos (la novela que más veces he leído en mi vida), Los Vagabundos del Dharma y Ángeles de desolación, de Kerouac, Yonki y Nova Express, de Burroughs, Gasolina y otros poemas, de Gregory Corso, El primer tercio, de Neal Cassady (estos dos últimos de la mítica Star Books) o Kaddish, de Ginsberg, fueron llegando escalonadamente a mí, empapándome de beatitud y convirtiéndose en una parte imprescindible de mi educación.

Desde entonces he seguido leyendo (aunque en cada fase de mi vida, es cierto, con ojos distintos) todos los libros suyos que han ido cayendo en mis manos, también de Di Prima, Ferlinghetti, LeRoy Jones, Peter Orlovsky, etc, además de ensayos, biografías, antologías y estudios sobre el tema de muy diversa índole.

Desde entonces, también, he recorrido miles de kilómetros y andado muchos caminos, escrito mis propios libros, me he buscado, reencontrado y perdido, y he renacido docenas de veces de mis propias cenizas...

Nada nuevo, en cualquier caso, bajo el sol. Al menos entre el círculo de buscadores que a mí me interesa.

La cuestión, llegados a este punto - mostradas ya mis credenciales y devoción por los beat -, es el modo en que todo este legado de lecturas y escritores ha influido en las últimas generaciones de narradores españoles.

Conozco desde hace años a muchos de los autores que integran la nómina de este libro y puedo asegurar que esa influencia, directa o indirectamente, es localizable y manifiesta en su obra, ya sea mediante citas, dedicatorias o referencias explícitas a personajes y textos concretos, o a través de recreaciones y evocaciones de atmósferas beat.

Por eso, junto al poeta Ignacio Escuín (con el que, cargado de libros, me he recorrido on the road media España), decidí hacer esta antología: una serie de visiones sobre la generación de escritores (siento que sea norteamericana y no española, pero es así) más influyente en nuestras obras.

Y digo visiones, utilizando una terminología muy beat, porque no se trata en esta ocasión de analizar objetivamente su obra ni descubrir sobre ellos nada nuevo al lector. Creo que todo lo que se pueda decir al respecto está ya escrito, y por manos mucho más documentadas que las nuestras. Pero también creo que nunca anteriormente, al menos que yo sepa, se ha hecho en este país un homenaje a la Beat Generation como el presente, subjetivo, intimista y estrictamente literario, que reconozca abiertamente y sin tapujos una influencia y deuda como la que nosotros tenemos con ellos.

Este ha sido, pues, el punto de partida que nos ha llevado a preparar Beatitud (otro término muy querido por los beat) y el criterio que hemos utilizado para establecer la selección de autores que integran su nómina. Podría haber muchos más, es cierto, o varios menos, como ocurre en cualquier antología, pero en ningún momento nos planteamos hacer un catálogo exhaustivo y cerrado de una tendencia o escuela (no existe tal), sino ofrecer al lector un botón de muestra de un tipo de prosa (escrita aquí y ahora) en mayor o menor medida influenciada por la herencia beat.

En un país como el nuestro, en el que cada año se publican docenas de antologías literarias bajo las más sorprendentes (y a menudo banales y absurdas) excusas, creemos que reivindicar una causa como la presente es, cuando menos, consecuente y honesto, por no decir necesario.

Aunque eso, lógicamente, debe juzgarlo el lector.

Esta es sólo la ruta que, de entre las muchas posibles, nosotros hemos trazado para la ocasión.

Y por la que ahora os invitamos a recorrer el camino.
 
Salud & Carretera
 
Vicente Muñoz Álvarez
 

Una noche calurosa de julio de hace ya unos cuantos años, seis aproximadamente, me encontraba en la antesala de un recital en la Semana Negra de Gijón. Había llegado allí de la mano de David González, a quien había conocido meses atrás tras dejar Zaragoza para vivir una temporada en Asturias. Me encontraba, como digo, en esos instantes previos a una lectura, cuando la adrenalina comienza a hacer de las suyas y uno siente por dentro que nada en esos momentos puede salir mal. Íbamos a presentar nuestra antología de género, la apuesta arriesgada que David y yo habíamos montado en aquel apartamento con vistas a la playa que había alquilado por unos meses y con la que habíamos decidido ponernos "en la carretera" para darla a conocer por toda España (y así fue, y en uno de esos viajes me topé con otra de las personas que más saben de los beat en este país y que más hacen por la literatura independiente: Uberto Stabile). Y esa noche apareció Vicente Muñoz. Mentiría si dijese que no sabía quién era. Lo había leído y conocía las historias que circulaban sobre él. Sabía de su fanzine, de su manera de entender la vida y de sus gustos. Pero fue a partir de este instante cuando el universo beat llegó a mi vida, o al menos cuando fui consciente de ello (para entonces ya había leído unos poemas de Diane Di Prima, pero no supe hasta años más tarde que era una de las voces más peculiares de la beat generation).

Si dijera que aquella noche cambió mi vida, algunos de los que puedan leer este texto dirán que exagero, que no sé lo que digo. Pero la verdad es que tengo la sensación de que fue así. Creo, sin miedo a equivocarme, que Vicente y yo nos entendimos desde el principio y desde aquel momento imaginamos los proyectos y los viajes que nos llevaron de aquí a allá, de "mar a mar y entre los dos la guerra" que diría Machado (a veces solos y otras en compañía de cómplices en la búsqueda como Bufa, Andrés, Lucas, o las posteriores incorporaciones de Brenda, Almudena, Raúl, Nacho...). Y desde entonces, unos cuantos libros después y también unos cuantos años, comenzamos a tramar esta historia, la unión de dos generaciones, la suya y la mía (diferentes, claro, la edad obliga, pero también hermanas) en un libro colectivo que rinde homenaje a los beat. Algunos de nosotros, de los que como yo llegamos a los beat sin saber quiénes eran, aprendimos a leer su literatura a través de la literatura de los demás (yo por ejemplo decidí leer a Kerouac tras conocer la literatura de Vicente Muñoz y conversar con él lo suficiente como para entender que no debía pasar un día más sin leerlo; o los poemas de Ginsberg tras mi primer encuentro en Punta Umbría con Uberto…) y por ello este libro es algo más que un sentido homenaje, podríamos decir, incluso, que se trata de la aceptación por parte de dos generaciones hermanas pero distintas (reitero) de una deuda con la literatura beat, una deuda estética e incluso vital.

Y claro que hubo y hay beats españoles (quién puede negar que Miguel Labordeta y los poetas de su generación no lo fueran), por supuesto, pero decidimos tomar el grupo original como fuente de este volumen de relatos en el que todos los autores seleccionados reconocen abiertamente tal vinculación. Como en todo libro colectivo la nómina podría haber sido diferente, pero esta es nuestra apuesta. Quedémonos con estas páginas de literatura pura y pura vida. Atrapemos las palabras y dejémonos llevar por el energético valor de la literatura que rezuma vida y carretera. Vicente y yo, en el camino, os esperamos.

Ignacio Escuín Borao


Beatitud: Visiones de la Beat Generation
(Ediciones Baladí, 2011).
Prólogos de Vicente Muñoz Álvarez
& Ignacio Escuín Borao.

lunes, 7 de febrero de 2011

YA EN LAS LIBRERÍAS


Al fin tenemos Beatitud en las manos !!!

Nos acaba de llegar recién salido de imprenta y aún calentito, con marcapáginas y faja incluída.

Y lo estamos disfrutando por todos sus sitios...

Podéis solicitarlo a partir de ya en vuestras librerías.

We're On the Road Together

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domingo, 6 de febrero de 2011

THE FALL OF THE HOUSE OF USHER


Roger Corman, maestro del cine de serie B y otro de mis directores fetiche, adaptó a la pantalla grande en la década de los sesenta algunos de los más inquietantes relatos de Edgar Allan Poe, Ligeia, El entierro prematuro, El péndulo de la muerte o el que ahora nos ocupa, La caída de la Casa Usher (1960), desde mi punto de vista uno de los cuentos más terroríficos de todos los tiempos.

Vincent Price, inolvidable en el papel de Roderick Usher, y un decadente y sombrío caserón en la niebla son los pilares sobre los que Corman erige esta fábula gótica, chirriante y freudiana, que es sin duda una joya para cinéfilos y amantes del género.

Los colores chillones característicos de su cine (muy en la línea de la Hammer o de Mario Bava), la ambientación lúgubre y tenebrosa (ah, esa densa bruma que, como en el relato, envuelve los páramos) y las emotivas interpretaciones de los personajes confieren un halo de espanto y tragedia a la película que, estoy convencido, hubiera sobrecogido al mismísimo Allan Poe.

Ideal para videar acurrucado en el sofá algún anochecer tormentoso e imprescindible en esta lista de cult movies para llevarse al Infierno.

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The fall of the House of Usher in You Tube

viernes, 4 de febrero de 2011

MONEDA DE CAMBIO


billete
a
billete

aspiro
lentamente

la pólvora
helada

de tu
corazón


Vicente Muñoz Álvarez,
de Puta Poesía
(Ed. Luces de Gálibo, 2011).

PUTA POESÍA


Ayer me llegó a casa un ejemplar de Puta Poesía, impecablemente editado por Luces de Gálibo, en el que he participado con un poema titulado Moneda de cambio.

Puta Poesía es una modesta forma de solidaridad con las prostitutas y en particular con Hetaira, el colectivo que más se ha significado en la lucha por la dignidad y los derechos de estas mujeres.

Ochenta y un poetas participan con sus obras en esta compilación a requerimiento del editor, Ferrán Fernández, o de otros poetas que se hicieron eco del proyecto y contribuyeron a su difusión.

La mayor parte de los poemas que aparecen en estas páginas son inéditos y en ellos la presencia de la prostitución unas veces es central y otras, apenas tangencial.

Del mismo modo, su tratamiento es muy diverso, como diversa es la visión que tiene nuestra sociedad del tópicamente considerado oficio más viejo del mundo.

Pinchando sobre la imagen de la contraportada podéis videar la espectacular nómina de poetas que la convocatoria ha reunido.

El prólogo de Ferrán Fernández podéis leerlo aquí.

Y en la entrada de arriba, el poema con el que colaboro y la portada del libro.

Un honor
& un placer estar ahí.

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martes, 1 de febrero de 2011

SUEÑO EN SINTRA








Los días pasados en Portu han sido como una especie de ensueño de opio romántico y gótico (por el sortilegio de la niebla y el frío, por los parajes marcianos, por los palacios en ruinas, por las fantasmales quintas que videamos, por los siniestros castillos, por las tabernas de la Hammer donde recalamos, por los decadentes hoteles donde dormimos), que nos ha regalado muchos momentos beatíficos y experiencias para el recuerdo.

La mejor y más intensa, sin duda, en Sintra, anclada en el tiempo, como perdida en un sueño, y los indescriptibles Palacio da Pena & Quinta da Regaleira, híbridos, simbolistas y alquímicos, llenos de grutas y florestas místicas y sorprendentes rincones de fuerza y poder.

Por ellos y hacia ellos orientamos este viaje iniciático (con descenso al pozo mágico incluído), y ellos solos, os lo aseguro (al margen de otras muchas perlas de ruta) lo justifican.

Arriba,
algunas fotos de Jul.

Y en ellas,
para siempre,
parte de nuestro corazón.

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