martes, 29 de septiembre de 2009

GUN CRAZY


a David G


poco queda ahora
de lo que antaño fui:

el niño fascinado
el adolescente inquieto
el joven rebelde
el amante cautivador

las baldosas del camino
ahora son negras
blancanieves se hizo bruja
la bella durmiente
ahora es burguesa
la luna de miel
se ha terminado
el hechizo finalmente
se rompió

los niños envejecen
en sus casas
la traición aflora
en cualquier gesto
babilonia alienó
a los hombres libres
todo es simulacro y mentira
recuento y oxidación...

queda ahora sólo
una guerra
esta trinchera
el corazón
del mundo a tiro
y un revólver listo
para disparar

desterrado
pero no vencido

humillado
pero aún sin dueño

me encontrará
al amanecer
el amo

sin postrarme
ante nadie

en mi puesto


Vicente Muñoz Álvarez, de Animales perdidos (inédito).
.
Photo: David González & Vicente Muñoz Álvarez by Jul.

sábado, 26 de septiembre de 2009

DE CUADROS, INTERCAMBIOS Y AMIGOS o El Fabuloso Mundo de Peter



Hace unas semanas mi colega Peter (Velpister), músico, artista plástico, escritor y habitual de Hankover, me propuso por sorpresa desde Vigo el siguiente intercambio: él me enviaba un cuadro suyo y yo le mandaba dedicados algunos libros míos...

Así de directo, gratificante y sencillo.

Ni que decir tiene que acepté el trueque encantado, rebusqué entre mis cajas de libros y le envié por correo ejemplares firmados de todos los que en ese momento tenía a mano: Privado, Parnaso en llamas, Perro de la lluvia, Los que vienen detrás, Monstruos y prodigios, y las antologías Resaca/Hankover. Un homenaje a Charles Bukowski y Golpes. Ficciones de la crueldad social, junto a una chapa de 23 Pandoras y un par de viejos Poemash made in Vinalia Trippers.

A lo que él respondió:

Me parece perfecto, yo he pensado en dos cuadros que me molan mucho, se titulan "COLA PARA GENOCIDIO" y "SOLOS". Los dos son para ti (no es para que elijas), pero si ves otros en mi blog de pintura, tú mismo, allí aparecen las técnicas y medidas.

Te adjunto fotos para que los veas.

Son dos técnicas diferentes, el primero es de 50x60 óleo sobre tabla. Técnica de cuchillas. Pincha cola para genocidio y lo ves en mi blog. Es un cuadro de un grupo de personas (niños, niñas, hombres, mujeres y ancianos) haciendo cola delante de una señal que pone "Q", cola en inglés. Con el título ya está todo claro.

El segundo 40x36 óleo plastificado sobre tabla. Te adjunto unas fotos para que lo veas. He utilizado para este la técnica de "óleo plastificado" (que yo sepa la he inventado yo), que ofrece unas características de luz y color de lo más sutiles como podrás comprobar con el cuadro delante, se ven las líneas de las manos, las huellas dactilares y los colores se mezclan de manera mágica. Además tiene una peculiaridad, siempre se utiliza para pintar un aceite especial llamado aceite rectificado de linaza (hay otros), que es un aceite muy caro. Como no tengo un puto duro y necesito pintar igual que beber cerveza, usé aceite de girasol, baratísimo el litro. Pues ha quedado un resultado cojonudo.

Gracias miles, a mí estos cuadros me molan mucho, pero si prefieres otros no te cortes...

un abrazo

pd: tardaré algo en mandártelos porque les tengo que colocar un colgador para que los cuelgues enseguida, tengo que firmarlos, así que si los firmo con óleo, lo que tarde en secar...

Los cuadros (junto a una maravillosa Cajita llena de Desilusión) llegaron ayer a mi casa sanos y salvos y resplandecen ya con luz propia (Jul me ayudó a ubicarlos) en las paredes de mi refugio, junto a los de otros artistas y amigos.

Estas cosas, detalles así, trueques sin mercantilismo y de corazón como el presente, justifican por sí solos, desde luego, cualquier sinsabor de mi oficio.

Gracias & Gracias,
Peter
.

viernes, 25 de septiembre de 2009

HACHE Nº 6


EDITORIAL

La publicación de este número 6 de la revista H se ha retrasado casi 4 meses, pero esto nos permite sumarnos al año Gaya (celebración de su centenario) –que habrá comenzado aproximadamente cuando esta revista salga a la calle–, ilustrándola con los magníficos apuntes y dibujos de Ramón Gaya.

Hemos querido comenzar con la herencia de Claudio Rodríguez (Siempre la claridad viene del cielo...) en boca, esta vez de Javier Moreno, quien recoge el eco de aquella primera refutación de Ángel Guinda: “No siempre la claridad viene del cielo”. Nos ponemos en la actualidad con los versos de algunas de las poetas que conforman la antología “La manera de recogerse el pelo, generación bloguer”, como Ana Pérez Cañamares, Isabel Bono y alguna otra que, como Luna Miguel o Eva Vaz, son conocidas sobre todo por su presencia en la blogosfera. Es un lujo poder mostrar poemas inéditos de tantas voces distintas, contar con textos de Jordi Doce, Vicente Muñoz Álvarez, Marta López Vilar o José Luis Piquero; como es un placer enseñar las primeras creaciones de autores como Pedro Sánchez Martínez. Además, hemos tenido la suerte de conocer a Lara Moreno, que nos ha puesto en contacto con Roberto Terán y David J. Calzado.

Entre estas páginas aparecen poemas de Sergio C. Fanjul y Camilo de Ory, quienes junto a Javier Moreno, aparecen mencionados por Manuel Rico como tres de los siete autores emergentes más importantes de la poesía actual escrita en España.

Y para cerrar este número traemos a nuestras páginas versos de Victoria Lovell, Eduardo D’Anna y Héctor Berenguer, poetas de Rosario (Argentina) que han elegido nuestra revista para mostrar parte de su quehacer.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

LOS QUE VIENEN DETRÁS en El Laberinto de Noé.


LOS QUE VIENEN DETRÁS Y OTROS RELATOS
VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ

Ilustraciones de MIGUEL ÁNGEL MARTÍN
Prólogo de HERNÁN MIGOYA

DVD ediciones, 2009

Los que vienen detrás y otros relatos se publicó por DVD ediciones en el año 2002 y reúne varios de los cuentos que durante los 90 publicó Vicente Muñoz Álvarez en el fanzine Vinalia Trippers, ilustrados por Miguel Ángel Martín y prologados por Hernán Migoya.
Ahora se reeditan, también por DVD ediciones, para disfrute de los lectores.

Excluidos, perdedores (todos somos perdedores), marginados, outsiders (fuera de ley/fuera de la sociedad), fracasados (voluntarios o no) en un mundo competitivo e inhumano; jóvenes soñadores en búsqueda de “la perla azul”, anticonsumistas y aquellos que buscan una vida diferente, son los protagonistas de estos cuentos de Vicente Muñoz Álvarez. Junto a ellos, algunas historias de niños y adolescentes, con toda su crudeza, que marcan el paso del tiempo.

Algunos de los cuentos desprenden una maravillosa nostalgia, una saudade que impregnará al lector. Otros trasmiten la desolación, el hastío, el desencanto de personajes perdidos en la selva social. En alguno de ellos, el lector sentirá las palabras de Vic dirigidas directamente a su entrecejo (“¿Quién quiere saber lo que es la magia?”).

Destaca en su técnica narrativa la utilización de las descripciones, la adecuación de tonos narrativos con el fin que persigue en cada uno de los cuentos, el manejo excelente de los diálogos. Algunos de los cuentos, como “El juego”, utilizan el “cierre travelling” (a lo Aldecoa), de forma que tal como se inicia el relato cierra el cuento abandonando la historia con dos o tres descripciones que vienen a decir que la vida sigue.

Cuentos que viajan de polo a polo, de la ternura a la crudeza, que contienen joyas enigmáticas como “¿Quién quiere saber lo que es la magia?”, donde el protagonista nos invita a reírnos del mundo; realistas como “Yo fui un objetor frustrado adolescente” en el que trata de abrir los ojos a los jóvenes; o “Los que vienen detrás”, cuento que da título al libro y en un tono nostálgico nos muestra la inercia de la vida. Los que vienen detrás son los hijos, por ellos continúan luchando los padres.

Pero hay que llegar hasta el final y leer “Un cofre lleno de recuerdos”.
El personaje (el propio Vicente Muñoz) cuenta su vida, sus recuerdos, su eterna lucha en busca de “la perla azul”, el creer saberlo todo en la adolescencia, la huída de la masa siendo masa, envejecer y darse cuenta que la vida es insustancial, dejarse llevar, ser masa, también mina poco a poco. Vicente Muñoz sale del sueño de la perla azul de la mano de una mujer, con la que quiere vivir hasta el final de sus días. Sabe ya que el mundo es una mierda y que es imposible luchar con él para ganarle, pero lo lleva en la sangre “De niño soñaba que talaba árboles con un enorme cuchillo afilado y postes de teléfono y montañas”, y ahora ya no es un adolescente, ahora asume que el mundo es basura, lo sabe y deja de torturarse por ello. El mundo es basura, vale, asumido, pero que se prepare, porque no voy a dejar de luchar contra él.
Podríamos decir que este relato contiene una sinopsis del libro.

Una escritura pulcra, medida, sin florituras, al servicio de buenos argumentos y planteamientos estructurales perfectos, hacen de este libro una lectura recomendable.
Pero hay un valor añadido a este volumen de cuentos: el mágifico prólogo de Hernán Migoya, que en sí mismo es un cuento de una profundidad asombrosa; y las ilustraciones de Miguel Ángel Martín, uno de los mejores grafistas del momento


Esteban Gutiérrez Gómez, de El Laberinto de Noé.

http://ellaberintodenoe.blogspot.com/2009/09/los-que-vienen-detras-y-otros-relatos.html

lunes, 21 de septiembre de 2009

MIDNIGHT KILLER


un sádico tío
era un auténtico sádico

las 2 de la mañana
yo salía del bar x
había tomado unas cervezas
bajando las escaleras
de la calle j
se colocó detrás de mí
era rumano
me puso un cuchillo
en la espalda
no te muevas hijoputa
o aquí mismo te mato dijo
no me mates por favor
no me mates supliqué

me codujo
hasta la rampa de un garaje
bajamos unos metros
me pidió la cartera se la di
me acuchilló
en el muslo izquierdo
me llevé las manos a la herida
me volvió a pinchar con saña
alcanzó el pulmón derecho

me quedé allí tirado
logré llegar arriba
me llevaron al hospital
le pregunté al médico
si era grave
sí muy grave dijo
me hicieron un neumotorax
estuve ingresado 3 meses
casi no la cuento
casi no salgo de allí

un sádico tío
era un auténtico sádico

le pillaron días después
rumano un asesino
se ensañó conmigo
no me digas por qué
le di todo lo que llevaba
aún tiemblo al recordarlo
la rehabilitación va bien
me encuentro mejor
la noche ya no es para mí
tengo ahora miedo


Vicente Muñoz Álvarez, de Animales Perdidos.

Fotomontaje by Jul

domingo, 20 de septiembre de 2009

CALVARIO



Calvaire (2005) es el título de la desasosegante película que os recomiendo para este fin de semana. Un film sin desperdicio que, estoy seguro, no olvidaréis fácilmente.

En una Francia inhóspita, profunda y helada, en una vieja casa rural, un hombre atormentado por una desafortunada historia de amor y un viajero perdido en la noche...

Lo que en principio aparenta ser una historia de terror al uso, se convierte de la mano del director Fabrice Du Welz en una cult movie a la altura de los títulos más notables del género, surrealista, angustiosa y tremendamente impactante.

Desde luego, después de videar la película (sobre todo el demencial baile en el bar que os adjunto) uno llega a la conclusión de que Du Welz, además de facturar una obra original y redonda, ha tenido asimismo el acierto de encontrar un título perfecto para la criatura: Calvario.

Felices pesadillas, queridos drugos, y cuidado con el mal de amores...

v

sábado, 19 de septiembre de 2009

MY GENERATION

Live in León
.
Marta López, David González, José Ángel Barrueco,
Vicente Muñoz Álvarez & Mario Crespo
(6-9-2009)

Photo by Jul

jueves, 17 de septiembre de 2009

LOS QUE VIENEN DETRÁS en Punto de Libro




La revista Punto de Libro incluye en su número 7 (Septiembre) la siguiente reseña de Los que vienen detrás y otros relatos, cuya reedición podéis encontar ya en las librerías:


Desde las páginas de este fanzine intentamos reseñar tanto las obras más conocidas y vendidas como aquellas otras que no gozan de excesivo aparato publicitario, pero que por su calidad u originalidad merecen ser destacadas. En esta ocasión os presentamos un libro de relatos de un autor cuya voz no suena demasiado alto en los círculos literarios, pero que narra con una originalidad que le hace merecedor, al menos, de tenerse en cuenta.

Somos conscientes de que no gustará a todos los lectores. Su excesiva crudeza, la manera casi ruda de abordar temas como la violencia o el sexo, pueden incomodar a los lectores más tradicionales. Pero si se tiene estómago para soportar algún momento de exceso verbal, se reconocerán en los relatos de Vicente Muñoz Álvarez muchas situaciones cotidianas de violencia: violencia verbal, violencia física, violencia sexual, violencia psicológica… En ocasiones, violencia contra los demás, pero en la mayoría de los casos, violencia contra uno mismo. Una violencia que casi siempre tiene su origen en el reconocimiento de una existencia gris, monótona, estereotipada, que no satisface y de la que se busca la salida más fácil… o la más difícil.


Los que vienen detrás y otros relatos
Vicente Muñoz Álvarez
DVD Ediciones
Ilustraciónes de Miguel Ángel Martín
Prógolo de Hernán Migoya
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Toni Martínez: Punto de Libro
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miércoles, 16 de septiembre de 2009

martes, 15 de septiembre de 2009

WILLIAM BURROUGHS: Exterminador de insectos.


La enfermedad es la adicción a la droga y yo fui adicto durante quince años. He consumido la droga bajo muchas formas. La he fumado, comido, aspirado, inyectado e introducido en suspositorios rectales. Tanto da que la aspires, la fumes, la comas o te la metas por el culo, el resultado es el mismo: adicción.

W.S.B.

De todos los trabajos que William S. Burroughs (1914 - 1997) realizó en Norteamérica hasta su dedicación exclusiva a la escritura, el único que, según sus propias palabras, le resultó medianamente llevadero fue el de exterminador de parásitos e insectos, oficio este que, en buena medida, ilustra el hermetismo de su vida y sus novelas.

No puedo evitar la visión del viejo Bill con su pistola persiguiendo insectos y recitando versos de Blake con sus pupilas vidriosas de adicto a la heroína. Como tampoco la asociación de dicha imagen con la del Bardamu contador de pulgas que Céline describe en Viaje al fin de la noche: un oficio absurdo y delirante para un banal fin de milenio.

William Burroughs: escritor, yonqui, marica, deconstructor de imágenes, cazador, pintor, homicida, pederasta y padre indiscutible (por más que no lo asumiera) de la disoluta Generación Beat.

Situémonos en el Nueva York de los años cuarenta. Jack Kerouac y Allen Ginsberg, por aquel entonces jóvenes promesas, conocen al siniestro William Burroughs, una especie de ángel demonizado y adicto a la morfina, que les abre a un universo excitante de lecturas: Rimbaud, Céline, Blake, Kafka, Spengler, Yeats... Algo muy distinto a todo lo que hasta ese momento habían leído y sospechado. Y así, entre enloquecidas sesiones de psicoanálisis y bencedrina, germina en el lengendario apartamente de Riverside Drive el primer núcleo de intelectuales beat.

Kerouac y Burroughs escriben en colaboración la novela Y los hipopótamos cocieron en sus tanques, Lucien Carr (también asiduo a la comuna) asesina a Dave Kammerer, se suceden las noches de bop y borrachera, aparece en escena el beatífico Neal Cassady y aumenta de tal modo la adicción de Bill a la heroína, que finalmente se ve obligado a instalarse en Texas para cultivar marihuana y evitar problemas con la policía.

Luego, en Mexico, tiene lugar en 1951 el trágico suceso que le conduce definitivamente a la escritura: una mañana le propone a su mujer hacer de blanco humano a su pistola con un vaso de agua, a modo Guillermo Tell, en la cabeza... Pero Burroughs, totalmente pasado, yerra el tiro y su mujer cae fulminada... Se le incoa por ello un proceso penal del que, mediante sobornos e influencias, sale absuelto, y parte después hacia Sudamérica para experimentar con el yagué, una poderosa droga que ilumina más tarde sus Cartas del yagué, dedicadas a Allen Ginsberg.

Así hasta que, en 1954, se afinca en Tánger y vive su más tétrica experiencia con la droga: dos años de adicción brutal a la heroína sin salir apenas de su habitación; inyecciones cada tres o cuatro horas; un descenso en picado al infierno.

Pero Burroughs, siempre iconoclasta, aún no había dicho su última palabra. En Londres, mediante un tratamiento con apomorfina, logra al fin desengancharse y regresa a Tánger para redactar El almuerzo desnudo, una de las obras clave de la segunda mitad del siglo XX, que arremete contra las más consagradas estructuras de poder. Una violenta explosión de imágenes y sensaciones que, según afirmó Allen Ginsgber, volverá locos a todos sus lectores.

Algún tiempo después, Burroughs descubre junto al pintor Brion Gysing la técnica del cut-up, una superposición de textos y recortes aleatoria que da lugar a la llamada Trilogía Nova (La máquina blanda, Nova Express y El billete que explotó) y que supuso la deconstrucción total del idioma y las palabras, la traslación del sentido primigenio del lenguaje hacia nuevos campos subconscientes e ignorados. Experimento sin retorno que le predispone, tras un período de mutismo y reflexión, a concebir su posteriores novelas: Los muchachos salvajes, ¡Exterminador!, Ciudades de la noche roja, El lugar de los caminos muertos, Las tierras de Occidente, etc.

A todo lo cual hay que añadir su intensa actividad en la pintura abstracta y en la música (genial su colaboración en The Black Rider, de Tom Waits), en la defensa del movimiento punk y en un sin fin más de causas perdidas.

Las últimas imágenes de Bill Burroughs fueron las de un afable anciano octogenario de pupilas dilatadas y gesto escrutador, partícipe y testigo profético y excepcional de un siglo vivido intensamente. Una postal de colección para el recuerdo.

Norman Mailer calificó en su día a Burroughs como el único americano vivo poseído por el genio. Afirmación tal vez discutible, pero, sin duda, lo bastante argumentada como para profesarle, en cualquier caso, admiración y respeto.

Vicente Muñoz Álvarez, de El tiempo de los asesinos.

William S Burroughs on September Songs: http://www.youtube.com/watch?v=AJTIedZVIVQ&feature=fvw

domingo, 13 de septiembre de 2009

SONG FOR JUL


no hace
mucho tiempo
me sentía
perdido
y solo
en la tierra

desesperado
consumido
triste
extraño

los días
eran grises
la calle
era un calvario
la gente
era un martirio
hasta que
apareciste tú

ahora
todo brilla
con luz
propia
tus ojos
son mi guía
tu piel
mi terapia
tu sonrisa
mi aliento

no te vayas
nunca
amor
que dure
siempre
la magia
que nada
rompa
este sueño

el cielo
y mi horizonte
están dentro
de ti



Vicente Muñoz Álvarez

Photo by Jul

viernes, 11 de septiembre de 2009

REMEMBERING LISBOA


Jul enfocándome
tras el objetivo

yo sonriéndole
a la vida
y al mundo

nuestro
corazón
latiendo
al mismo
compás

y el cielo
susurrándonos
esta canción


Vicente Muñoz Álvarez

Photo by Jul

miércoles, 9 de septiembre de 2009

SUEÑO DE AMAPOLAS



No quisiste amar. No quisiste amar y huiste. No quisiste. No quisiste amar. No quisiste amar y huiste.

Huiste subestimando mi recuerdo, como el que asesina al tiempo, y yo seguí tus pasos, se volvían falsas tus promesas por algún fingido agravio y yo era mismo, yo era el mismo y tú escapabas... Escapabas y vestías desafiante un traje azul.

Tiempo de dolor e intenso frío: como agujas clavándose en mi piel, así escapabas. Simulabas buscar otro consuelo, el reproche hiriente en tus pupilas, y así pasaba el tiempo y tú escapabas.

Sueños de amargor en la ebriedad de habitaciones sucias, bajo sábanas raídas recordando tus palabras mientras escapabas. Corrías tan deprisa y yo seguía tus huellas, el aura de tu aliento como el flujo de una perra en celo, y te seguía y tú escapabas... Sabías que de mi cabeza sólo hay una salida y pese a todo te esforzabas en correr.

No pensabas eso en un principio, eras tú la que exigías más de mí. ¿ Qué querías, qué buscabas, qué esperabas ? Para ti fue todo sencillo, aunque yo no supe interpretar tu ambiguo juego.

Demasiada soledad, dijiste. Y te escapaste con tu traje azul sin mirarte en el espejo. Tenías miedo a buscar dentro y no encontrarte, pero era yo el que, según tú, vivía mimetizado en otra piel.

Debe ser el tedio de estar vivo. O el sabor acre de la oxidación. Porque seguí tu pista y te encontré caliente en otros brazos que cedieron y entonces hubo un brillo, el acero de mis manos que aspiró tu aliento en nubes rojas, como un sueño de amapolas que te situó de nuevo en tu lugar.

La consunción del cuerpo, el proceso lento de la descomposición, un tránsito en la nada y los gusanos, ladrones blancos de tu piel. Ellos sí que supieron entenderte y yo entendí a mi vez la traición de tus palabras. Aprendí en su letanía lo que tú jamás te atreviste a confesar.

Recordé en tu metamorfosis aquel viejo temor tuyo a envejecer y no pude contener una sonrisa. Luego me entregué de nuevo a ti. Memoricé en mi lengua tus sentidos y tuve al fin el privilegio de amarte en silencio y soledad, ajeno al calor fingido de tu abrazo. Disfruté cada día a tu lado de un cuerpo distinto.

Así el tiempo discurre y todo al interior es ruina, como un inmenso bosque muerto. El cielo gris, la lluvia, augurios tristes. Un corazón que necesita ver y descubrir para estar vivo, como asomado al fin de algo. Cuando se paran los relojes, cuando la bestia grita dentro. Un cansancio enorme entre los necios. Y una gran desolación.

Después tu cuerpo se fundió en el mío. Todo lo que aspiraste a ser germinará tarde o temprano en mi interior. Porque al final has vuelto a mí. Has vuelto a mí y para los demás eres ya sólo un recuerdo.

De ti nada más queda un sueño hermoso de amapolas.


Vicente Muñoz Álvarez, de Mi vida en la penumbra (Eclipsados, 2008).

Ilustración para el relato by Leticia Vera.

lunes, 7 de septiembre de 2009

viernes, 4 de septiembre de 2009

EL ANTROPÓFAGO


.
V.M., senderista, partió de la ciudad con el albor de una límpida mañana en primavera. Durante algunas horas caminó por las sendas intrincadas de los bosques, surcó valles profundos y ascendió suaves colinas hasta que, fatigado, tomó asiento en el saliente de una roca para entregarse a la magia del cielo. El vasto panorama que dominaba desde su atalaya, la caricia amable del sol primaveral y el simbólico lenguaje del silencio le mantuvieron absorto unos minutos hasta que, ya cercano el éxtasis, escuchó a sus espaldas una voz, el saludo de un joven pastor con su rebaño.

Dos horas más tarde ambos compartían un suculento guiso en la cabaña del muchacho, un cobertizo rodeado de abedules en las postrimetrías de un collado. Comieron, bebieron y charlaron demorándose tal vez más de lo debido, hasta que el pastor dejó solo unos instantes a su ligeramente ebrio convidado con el pretexto de poner a buen recaudo a su rebaño. De no haber sido por su abotargamiento, V.M. quizás hubiese reparado en la disposición que con algún sencillo ajuste pudieran formar los huesos de aquella deliciosa carne al fondo del plato. En tal caso, el sopor de la comida y el vino se habría disipado y tal vez le hubiese dado tiempo a reaccionar. Pero no fue así, y acomodado muellemente en la banqueta recibió un corte profundo en el cuello. La sangre se deslizó voluptuosa hacia su pecho, la vista se le nubló en breves segundos y al fin se entregó a su último sueño sin apenas ser consciente de nada.
Jamás volvieron a saber del senderista V.M. Salvo, quizás, el agradecido estómago de algún otro viajero incauto al que el azar deparó su misma suerte.


Vicente Muñoz Álvarez, de Marginales.

Ilustraciones by Mik Baro.

EJE ediciones. Colección Cúa.120 pp.
I.S.B.N. 978-84-935956-2-3.

Pedidos por correo:
hescobar@telefonica.net

Distribuidoras: Cimadevilla, Melisa, Arcadia.

Información e ilustraciones en:
http://mikbaroblog.blogspot.com/2008/09/marginales-vicente-muoz-lvarez-50.html

miércoles, 2 de septiembre de 2009

INSIDE GARDEN


en una terraza
de 2 metros
cuadrados

frente
a la autovía

macetas con

tomates
pimientos
cilantro
maría

las plantas
de mi
nuevo jardín.

nada que ver
con el anterior

exuberante
y frondoso.

pero todas
las mañanas

al despertarnos

lo regamos juntos.

y está
dando frutos.


Vicente Muñoz Álvarez

Ilustración by Jul